El olivo en Palestina, un cultivo con más de 4.000 años de antigüedad

17 de mayo de 2022

Hay evidencias de que el cultivo del olivo en Palestina tiene más de 4.000 años de antigüedad, aunque su desarrollo se fecha entre 2000 y 4000 años a. C., por lo que se considera que siempre han jugado un papel crucial en las características culturales, sociales y económicas del país.

En la actualidad cuenta con un total de 91.200 hectáreas de olivar ocupando el puesto número 17 en superficie de cultivo. Además, se posiciona en el número 13 en producción de aceite de oliva y en el 13 en la producción de aceitunas de mesa. Del total de producción, el 90,5% corresponde a la producción de aceite de oliva y el 9,5% a la producción de aceitunas de mesa, según el último informe de Juan Vilar Consultores.

Predomina el cultivo tradicional, con el 89,1% del total, seguido del cultivo intensivo en un 10,1% y por último, el superintensivo, del que hay un 0,8% de superficie total. De este cultivo, corresponde a secano un 95% y a regadío el restante 5%.

Producción

Palestina produce 24.670 toneladas de aceite de oliva, de las que el 57% son de calidad superior y el 43% corresponde a un aceite de una calidad inferior. Del total de aceite producido, 4.500 toneladas se comercializan en el exterior.

Con respecto a la producción de aceitunas de mesa, producen alrededor de 10.000 toneladas, de las cuales la mayoría son destinadas a la exportación hacia otros países.

Asimismo, este país posee 90.900 parcelas de olivar, cuyo tamaño medio es de 1 hectárea. El rendimiento por hectárea es de 0,299 toneladas por hectárea de aceite de oliva y 1,15 toneladas por hectárea de aceitunas de mesa.

Consumo

En cuanto al consumo, del total de grasas animales y vegetales el 19,6% corresponde aceite de oliva, lo que se traduce en 16.000 toneladas de aceite de oliva. El aceite de oliva lo consumen en más proporción los hombres que las mujeres, situándose de manera respectiva en un 53,5% y un 46,5%.

Con respecto a la edad, predomina con respecto a los demás rangos de edad los mayores de 65 años, con un porcentaje que oscila el 35%. En función de la estructura familiar, predomina las familias de mediana edad con hijos en el consumo de aceite de oliva, situándose en un 23%, le sigue las familias jóvenes con hijos (19%).
Según la tipología de aceites, en Palestina el aceite más consumido es el aceite de oliva con un 47%, seguido del aceite de oliva virgen extra en un 30%. El aceite menor consumido es el aceite de orujo de oliva (9%).

En función de los distintos envases existentes, aquel que se utiliza con más frecuencia es el envase de cristal (67%), seguido del envase PET (28%). El uso más frecuente que se le da al aceite de oliva es en crudo, para condimentación en un 40%, seguido para freír alimentos 25%.

Los establecimientos más transitados por la población palestina para la adquisición del aceite de oliva son los supermercados (37%) e hipermercados (25%). Y la mayoría consumen el aceite de oliva en sus propios hogares (66%), pero si bien es cierto, que el restante 34% lo hace fuera del hogar. Fuera del hogar los establecimientos dónde mayor proporción de aceite de oliva se consume en es bares y restaurantes (30%), hoteles (30%) y colectividades (20%).

Fuente: www.olimerca.com

La Iglesia Evangélica Luterana condena el asesinato de la icónica periodista palestina

Foto: la policía de ocupación israelí ataca la procesión fúnebre de Shireen Abu Akleh cuando salía del hospital St. Joseph en el este de Jerusalén ocupado el viernes 13 de mayo. (Imágenes WAFA)

18 de mayo de 2022

JERUSALÉN, miércoles, 18 de mayo de 2022 (WAFA) – La Iglesia Evangélica Luterana en Jordania y Tierra Santa condenó el reciente asesinato por parte del ejército israelí de la icónica periodista palestina Shireen Abu Akleh.

El obispo Sani-Ibrahim Azar emitió un comunicado de prensa expresando «profunda angustia y devastación por el asesinato de la querida periodista palestina Shireen Abu Akleh», y agregó que «la voz de Shireen proclamó la verdad sobre la ocupación, la persecución y la opresión del pueblo palestino que es tan a menudo reprimido por los medios y las percepciones occidentales”.

Abu Akleh fue asesinada por un disparo militar israelí en la cabeza en la mañana del miércoles 11 de mayo, mientras informaba desde Jenin.

Azar también condenó la represión de la policía israelí y la intrusión violenta en el cortejo fúnebre de la periodista de Al Jazeera asesinada el viernes en Jerusalén.

“Tras su muerte, la recepción de su duelo y funeral por parte de las fuerzas de ocupación israelíes fue cruel e inaceptable. Un día de duelo que estaba destinado a ser un último adiós pacífico del pueblo palestino a Shireen se vio manchado por deshonrar su cuerpo, atacar a los que estaban de luto y una muestra general de falta de respeto y brutalidad”.

El jerarca de la Iglesia Evangélica Luterana elogió al pueblo palestino por su solidaridad con la periodista cristiana asesinada.

“Si bien la persecución mostrada durante el funeral de Shireen no dejará nuestra memoria, la efusión de unidad, solidaridad y amor mostrado por Shireen y por el pueblo palestino brilla de manera más prominente. La semana pasada fue nada menos que histórica en la cantidad de personas que acudieron a llorar la pérdida de Shireen y probar la presencia constante de los palestinos y nuestra capacidad para unirnos en tiempos de devastación”.

“El mar de palestinos presentes para afligir a la mujer que contó su historia no estaba dividido por musulmanes y cristianos, sino que era un solo cuerpo en duelo y en oración por un futuro de justicia y paz”.

Hizo un llamado a los socios internacionales de la iglesia, que “tienen mucha influencia en nuestra audiencia global”, a “ser la expresión de la justicia, condenando el asesinato de Shireen y la absoluta deshonra de su funeral a aquellos que los buscan para discernir la integridad”

India e Israel, las sinuosas relaciones unidas por el fascismo

Hindutva y el sionismo: la alianza impía: 

La nueva relación indo-israel tiene en su núcleo un vínculo ideológico entre hindutva – un movimiento fascista hindú de extrema derecha y el sionismo. Únete a nosotros el 26 de mayo para una conferencia discutiendo esta alianza profundamente que tendrá lugar a las 11 am ET/6 pm Palestina. ¡Regístrate!
Esta alianza ideológica es promovida abiertamente por las misiones diplomáticas israelíes en la India. El impacto de la nueva alianza en la India se ve a través del desencadenamiento de la represión legal y política draconiana, en particular: la limpieza étnica de los cristianos; la demolición de mezquitas y el linchamiento masivo de musulmanes; y el amordazo de los medios de comunicación. Esto también tiene lugar en Jammu Cachemira, donde las estrategias israelíes probadas en palestinos, se están aplicando en Cachemira.
Este es el primer evento de la serie de conferencias Israel-India.  https://www.palestine-studies.org/en/node/1652794

SOBRE EL EVENTO:
El seminario web tendrá lugar a las 6:00 p. m., hora de Palestina | 16:00 hora del Reino Unido | 20:30 hora de la India | 11 a. m. hora del Este

Fuente: https://www.palestine-studies.org/en/node/1652794

 

La difícil situación de los palestinos continúa

16 de mayo de 2022

Escrito por el Dr. Ramzi Odah, Instituto Palestino para la Investigación de la Seguridad Nacional.
Traducido por el Dr. Basma Babay, profesor de investigación en el Instituto Pasteur de Túnez.

Las bandas sionistas, dirigidas por la Haganá durante la guerra de 1948, protagonizaron el mayor genocidio después de la Segunda Guerra Mundial, obligando a unos 800.000 refugiados a abandonar sus hogares de un total de 1,4 millones de palestinos. Estas bandas lograron desplazar al pueblo palestino mediante el terrorismo, la intimidación y la expulsión directa. En esto se centró el estudio de «Benni Morris», el más famoso de los historiadores militares sionistas. No sólo eso, según el plan de Dalet, que fue revelado en el estudio de «Alin Pappe» en lo que llamó «Limpieza étnica de los palestinos», las bandas sionistas tenían como objetivo vaciar la tierra palestina de sus habitantes para facilitar el proceso de colonización de la tierra por colonos sionistas que emigraron de países occidentales. Y en confirmación de este plan, y en las memorias de la Haganá, el oficial a cargo del sitio de la ciudad de Lod, después de la retirada de los ejércitos árabes, se negó a invadir la ciudad debido a la gran cantidad de ciudadanos árabes en ella, y no entró en la ciudad. ciudad solo después de haber obtenido el acuerdo previo del propio «Ben Gurion», quien autorizó la implementación del plan «Dalet». Esto sucedió de madrugada cuando bandas sionistas convocaron por la fuerza a jóvenes y mujeres de la ciudad y ejecutaron a más de 90 palestinos en la plaza frente a la mezquita de la ciudad, lo que llevó a los habitantes a refugiarse. En el mismo contexto, la masacre de Deir Yassin, que se cobró la vida de más de 280 civiles palestinos, hombres, mujeres, ancianos y niños, fue solo una parte del plan «Dalet», porque la masacre tenía como objetivo aterrorizar a las aldeas palestinas que rodean Jerusalén para expulsar a los habitantes de sus aldeas y hogares. Según las confesiones del líder de la organización terrorista “Lekhi” que llevó a cabo el ataque a Deir Yassin, la masacre no habría logrado sus objetivos si no hubiera sido por la matanza de civiles, la mutilación y la cremación de cadáveres y la difusión de rumores sobre la masacre.
Después de 74 años de Nakba, el establecimiento del estado de ocupación y el asesinato de decenas de miles de palestinos y la expulsión de cientos de miles de ellos de sus hogares, las fuerzas de ocupación israelíes continúan en «el camino de la Nakba» contra los palestinos. gente. Es como si las políticas de limpieza étnica, asesinatos y acaparamiento de tierras fueran parte de la identidad colonial sionista. El estado de ocupación continúa matando a civiles palestinos, arrestando a niños y torturándolos en sus prisiones, tal como sucedió con el niño detenido Ahmed Manasra, y matando mujeres, al igual que rebaños de colonos cuando mataron a Aisha Al-Rabi en el puesto de control de Zaatara. El número de presos y detenidos palestinos en prisiones de ocupación hasta finales de enero de 2021 alcanzó aproximadamente (4500), incluidas (37) prisioneras; Mientras que el número de niños y menores detenidos en prisiones de ocupación alcanzó aproximadamente (140) niños, y el número de detenidos administrativos alcanzó aproximadamente (450) detenidos; El caso del prisionero Ghassan Zawahra, cuyo hermano fue martirizado y cuya detención administrativa se prolongó durante más de 7 años intermitentes, fue solo un caso de presenciar la tiranía de la ocupación y sus continuas violaciones de los cuatro Convenios de Ginebra. Según la Oficina Central Palestina de Estadísticas, más de 100.000 palestinos han sido martirizados desde la Nakba hasta el momento, y alrededor de un millón de palestinos han sido capturados desde 1967. Los datos de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas indican que más de 110.000 palestinos han sido desplazados dentro del Territorio Palestino Ocupado durante la última década. Las estadísticas en Cisjordania estiman que 900 palestinos fueron desplazados en 2019 luego de la demolición o confiscación de sus hogares, y las autoridades de ocupación obligaron a más de 400 ciudadanos a demoler sus hogares por su cuenta. Por otro lado, Jerusalén está sujeta a una serie continua de procesos de judaización y discriminación racial, y Human Rights Watch estima que hay aproximadamente 90.000 palestinos en Jerusalén Este viviendo actualmente en edificios amenazados de demolición.
Como resultado, la Nakba continúa y el pueblo palestino todavía la experimenta todos los días. La imagen de la Nakba domina los controles militares; la imagen de la Nakba está encarnada en la expansión de los asentamientos y la absorción de la tierra palestina; la imagen de la Nakba brilla en la frente de la periodista Shireen Abu Aqleh, asesinada por las fuerzas de ocupación en el campo de Yenín; la imagen de la Nakba se refleja en la quema de la familia Dawabsheh; la imagen de la Nakba está representada en el régimen de apartheid impuesto al pueblo palestino. La imagen de la Nakba permanecerá en la imaginación de los palestinos en los campos de refugiados, en el campo de Jenin, en Dheisheh, Balata, Nuseirat, Yarmouk, Ain Al-Hilweh, Sabra y Shatila. Todos los días al amanecer, los palestinos se despiertan con una nueva imagen de la Nakba. Es Palestina, Palestina la Nakba o la Nakba siendo Palestina. La diferencia aquí no es importante, pero lo más importante es que después de 74 años, Palestina sigue resistiendo, firme y esperando la libertad.

Fuente: https://www.wewiv.com/fr/t20629/%d9%82%d8%a7%d9%85%d8%aa-%d8%a7%d9%84%d8%b9%d8%b5%d8%a7%d8%a8%d8%a7%d8%aa-%d8%a7%d9%84%d8%b5%d9%87%d9%8a%d9%88%d9%86%d9%8a%d8%a9-%d8%a8%d9%82%d9%8a%d8%a7%d8%af%d8%a9-%d8%a7%d9%84%d9%87%d8%ac%d8%a7/

Testimonial | Mi propia Nakba, por Alex Cattan desde el Círculo Polar Ártico

17 de mayo de 2022

Por Alex Cattan, director de la Comunidad Palestina de Chile, desde el Círculo Polar Ártico

Al conmemorarse 74 años de la tragedia Palestina, (Nakba) Alex Cattan y su hijo Cristobal, ambos montañistas chilenos de ascendencia palestina, viajaron a Oslo y de ahí al archipiélago de Svalbard, en pleno Mar Ártico, coincidiendo con fechas, lugares y circunstancias emblemáticas vinculadas a la causa Palestina. Svalbard es el asentamiento humano más septentrional del planeta.   “Pude constatar como la Causa Palestina está presente en los rincones más lejanos del mundo como es este caso” señaló Alex Cattan.

Cuando se analiza el conflicto que se vive en Palestina, Oslo tiene un espacio muy importante en la historia. Lo anterior, en virtud de ser la ciudad en la que se firmó el histórico “Acuerdo de Oslo” el año 1993, acuerdo que se quiso vestir como esencial para el logro de una paz definitiva. Sin embargo, y en función de lo que fue su motivación original y, especialmente, por sus efectos, hoy se puede señalar que dicho acuerdo fue un instrumento que quiso legitimar internacionalmente la ocupación de Israel sobre el territorio palestino, por lo que resulta válido considerarlos como parte de la tragedia (Nakba) ya decretada con la partición de Palestina en mayo de 1948, tragedia que ha significado un Apartheid a su población y el robo sistemático de la tierra y la cultura a su pueblo nativo.

Aunque la propia ONU reconoce la ilegalidad de las violaciones israelíes de los derechos humanos en Palestina, como así mismo reconoce la facultad de los pueblos a defender su tierra, aún no se autogobierna y continúa bajo el yugo económico y militar de Israel.

Alex Cattan recordó que el abogado Yoel Singer, consejero legal de la delegación israelí en el Acuerdo de Oslo,  considera hoy que fue un error negarse a la exigencia Palestina de detener la construcción de los asentamientos judíos ilegales en Cisjordania, como fue declarado por la misma ONU.
Así mismo, hoy lamenta que en estos 29 años el número de colonos en territorio ocupado “se haya triplicado a 700.000″ e Israel “controle en un apartheid permanente el Estado de Palestina, destruyendo totalmente las oportunidades de un Estado palestino libe, con derechos soberanos y la posibilidad de que el pueblo nativo viva en su tierra”.

Esta política de importación de colonos a Israel, la está transformando en la guarida de judíos fugitivos del mundo, que atacan con armamento de guerra a las familias palestinas, sin ningún tipo de atajo del gobierno israelí.

 

 

SVALBARD Y LA CAUSA PALESTINA

La Iglesia de Svalbard, es la iglesia más al norte del mundo. El 19 de septiembre del 2016, su  párroco  Leif Magne Helgesen, instauró “La Semana de la Iglesia por la Paz en Palestina”, donde el llamado fue “Construir paz, no muros”. Plantaron olivos, porque “estos pueden dar frutos durante muchos cientos de años y, por lo tanto, son herramientas poderosas en un trabajo de paz constructivo”  señaló.

Al igual que el fracasado “Acuerdo de Oslo” y los intereses de las potencias sobre Palestina,  Svalbard en Noruega, también sufrió un tratado desigual en 1920. Aunque sus consecuencias no fueron tan graves como en el caso de Palestina, fue un claro ejemplo de dominación de las potencias. En efecto, se trató de un tratado multilateral que reconoce la soberanía de Noruega sobre el archipiélago de Svalbard y sus aguas territoriales, pero garantiza que las empresas nacionales de todos los Estados contratantes, se benefician de igualdad de derechos en el acceso a los recursos naturales de la región.  Al igual que el “Acuerdo de Oslo” el tratado de Svalbard también obligó a la desmilitarización del territorio y prohíbe la construcción de cualquier tipo de fortificación.

 

LA TRAVESÍA

 “Mi visita a Noruega en el mes de conmemoración de la Nakba, me permitió reivindicar la lucha palestina por su autodeterminación y por el logro de un estado soberano”, sostuvo Alex Cattan.

Realizar una travesía de 50 kilómetros entre glaciares, arrastrando sus propios trineos entre el hielo y la nieve, no sólo es un desafío personal desde el punto de vista físico y mental, sino también una forma de evidenciar que las consecuencias de Oslo pueden ser superadas, en este caso, logrando cubrir el trayecto desde la costa occidental a la costa oriental de la isla.

En el trayecto los acompañó la bandera palestina, simbolizando el espíritu de los que llevan la causa palestina en su corazón, estableciendo que todas las barreras que se instalaron gracias a los Acuerdos de Oslo, podrán ser superadas con la voluntad de los palestinos del mundo de seguir luchando por sus derechos y por el inclaudicable anhelo de ver a Palestina libre de la ocupación y del apartheid que hoy le afecta.

LA RUTA Y SU SIMBOLISMO

El plan de ruta se inició el 28 de abril en la costa Oeste, exactamente en el fiordo Temple, donde se comienza a esquiar arrastrando nuestros trineos, subiendo lentamente por el glaciar hasta nuestro primer campamento.

El 2do día (29 de abril) se continúa ascendiendo por el poderoso glaciar Von Post hasta el paso entre el glaciar Von Post y el glaciar Hayes. Se acampa cerca de la montaña Panorama. Desde aquí existe una vista increíble de los glaciares y picos circundantes.

El 3er día (30 de abril) comienza el descenso hacia el glaciar Hayes y la costa Este, donde las vistas son Impresionantes hacia los glaciares y cumbres aisladas (nunataks) que emergen del hielo. Después de cruzar todo el glaciar Hayes se establecimos el campamento, cerca del glaciar Konigsberg.

El 4to y último día, (1 de mayo) continuamos con el último tramo de la travesía. Al mediodía entramos en el hielo que rodea la bahía de Mohns, donde se encuentran el frente del glaciar Hayes y el glaciar Heuglin.

En esta latitud, existen más de 3.000 osos polares, por lo que es indispensable hacer guardia durante las horas de sueño. En esta fecha no hay noche, por lo que es indispensable llevar binoculares, armas con tranquilizantes, bengalas, y telefonía satelital a lo largo de esta  travesía.

Filosóficamente hablando, Alex explica que esta experiencia es totalmente nueva para él, ya que estaba acostumbrado a las ascensiones a cumbres, es decir un concepto de Ascender y descender verticalmente, donde uno siempre tiene la opción de regresar en cualquier momento; en cambio en esta oportunidad, se trata de un concepto de ”travesía y horizontalidad” donde una vez iniciada la travesía, no hay retorno. La única opción es avanzar hacia el destino, sin importar lo que ocurra. Todo un símbolo en la lucha de la causa palestina.

Por Alex Cattan, director de la Comunidad Palestina de Chile, desde el Círculo Polar Ártico

Fuente: https://www.comunidadpalestinachile.cl/2022/05/17/testimonial-mi-propia-nakba-por-alex-cattan-desde-el-circulo-polar-artico/

Fuerzas de Ocupación atacan funeral de ciudadano palestino y hieren a 37 personas

17 de mayo de 2022

Las fuerzas de ocupación israelíes atacaron a los asistentes al funeral del ciudadano palestino asesinado Walid Al Shareef el lunes por la noche, hiriendo al menos a 35 palestinos en la ciudad ocupada de Jerusalén.

Los habitantes de la zona dijeron que las fuerzas de ocupación israelíes atacaron a los participantes en el funeral utilizando balas, granadas de aturdimiento y de gas sin respetar el funeral.

Añadieron que las fuerzas israelíes abrieron fuego contra la ambulancia que transportaba el cuerpo del mártir palestino.

Las fuerzas israelíes persiguieron el funeral en el cementerio y utilizaron una fuerza excesiva contra los dolientes palestinos que participaban en el funeral.

Muchos de los dolientes resultaron gravemente heridos y muchos han sido objeto de una oleada de detenciones por parte de las fuerzas israelíes.

No se trata de un incidente aislado, ya que tiene como precedente, hace unos días, la represión de las ceremonias correspondientes al funeral de la periodista de Aljazeera Shireen Abu Akla, que fue asesinada sobre el terreno por una bala explosiva disparada por un francotirador israelí cuando cubría la noticia con su casco y su armadura protectora.

Fuente: Days of Palestine

Relator Especial de la ONU: Israel impuso el apartheid a los palestinos en un mundo post apartheid

Foto: el relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre Palestina, Michael Lynk, emite un mensaje de vídeo el 18 de mayo de 2018 en Ginebra [FABRICE COFFRINI/AFP vía Getty Images].

17 de mayo de 2022

El Centro Palestino para el Retorno (PRC) celebró un seminario web para debatir el último informe del antiguo Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la situación en los Territorios Palestinos Ocupados (TPO), Michael Lynk, que finalizó su mandato a finales de abril.

El presidente Nasim Ahmed expresó su profundo dolor y el de los palestinos por el brutal asesinato de la veterana periodista palestina Shireen Abu Akelah a manos del ejército israelí durante una incursión en el campo de refugiados de Yenín, en la Cisjordania ocupada.

El profesor Lynk comenzó su intervención agradeciendo al PRC que le invitara a hablar sobre su último informe publicado en marzo de 2022 para el Consejo de Derechos Humanos. En el informe, abordó si el Apartheid existe o no en el territorio palestino ocupado, incluyendo Jerusalén Oriental, Cisjordania y Gaza.

«Cuando fui nombrado por primera vez en 2016 como Relator Especial no tenía intención de querer abordar la cuestión del Apartheid», dijo Lynk. «Debo confesar que pensé que sería difícil para mí hablar con los responsables políticos y diplomáticos sobre esta cuestión».

«Después de cuatro años en este puesto, empecé a darme cuenta de que, independientemente de la calidad de los informes que emitía, de la naturaleza de los temas en los que me centraba, de la cantidad de discursos, editoriales y escritos que realizaba sobre esto, no parecía haber mucho apartheid para que la comunidad internacional cumpliera con sus responsabilidades y presionara a Israel para que pusiera fin a esto», dijo.

«Me pareció que la cuestión de la ocupación, que ya lleva 55 años, que se está convirtiendo en un oxímoron legal para tener una ocupación para siempre, es contraria a todos los principios fundamentales de la Cuarta Convención de Ginebra y del derecho internacional humanitario que rige las ocupaciones», añadió Lynk.

«Se supone que las ocupaciones son temporales y a corto plazo; la potencia ocupante debe administrar la ocupación en el mejor interés del pueblo ocupado, en este caso los palestinos; la potencia ocupante no tiene ningún derecho a ocupar el territorio del pueblo ocupado», afirmó el profesor Lynk. «Sin embargo, Israel no ha cumplido ninguno de estos principios».

Lynk criticó la apatía que mantiene la comunidad internacional, en particular Occidente, Europa y Norteamérica. «Las críticas sin consecuencias no tienen sentido en situaciones como ésta».

El Relator Especial condenó la anexión israelí por considerarla ilegal, afirmando que «la ocupación de un territorio por la fuerza o por la guerra es inadmisible». Se refirió a la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU, máximo órgano de decisión, que dice que los asentamientos israelíes «son una violación flagrante en virtud del derecho internacional».

«Llegué a la conclusión de que esta ocupación es indistinguible de la anexión, indistinguible del apartheid», dijo Lynk.

En su informe, el académico concluyó que el sistema político de gobierno arraigado en el territorio palestino ocupado satisfacía la norma probatoria imperante para la existencia del apartheid y la opresión y discriminación racial sistemática del pueblo con la intención de mantener la dominación de un grupo racial-nacional-étnico sobre otro.

En su opinión, decir que el apartheid existe en los territorios ocupados no es idéntico a lo que ocurrió en Sudáfrica durante los años 40 y 80 . Hay algunas partes del apartheid en Sudáfrica que no existen en los territorios palestinos ocupados. Pero, por otra parte, hay características del apartheid en los territorios ocupados que parecen ser mucho más duras que todo lo que existía en la Sudáfrica del apartheid en sus días de apogeo, como las carreteras segregadas, los altos muros, los puestos de control, el atrincheramiento de partes significativas de la población y los ataques con misiles contra la población civil.

«Esto era el apartheid. Con los ojos de la comunidad internacional bien abiertos, Israel había impuesto a Palestina una realidad de apartheid en un mundo post-apartheid», concluyó.

El profesor Lynk es profesor asociado de la Facultad de Derecho de la Universidad Occidental, en Londres, Ontario. Se incorporó a la Facultad en 1999, y ha impartido cursos de derecho laboral, derechos humanos, discapacidad, constitucional y administrativo. Fue decano asociado de la Facultad entre 2008 y 2011. El profesor Lynk también ha impartido cursos de derecho laboral en la Universidad de Ottawa, la Universidad de Carleton y la Universidad Victoria de Wellington (Nueva Zelanda).

Es natural de Halifax y se graduó en la Universidad de Dalhousie (LL.B.) y en la Universidad de Queens (LL.M.). Antes de dedicarse a la docencia, ejerció el derecho laboral en Ottawa y Toronto durante una década. El profesor Lynk es vicepresidente del Ontario Grievance Settlement Board, y ha sido vicepresidente del Ontario Public Service Grievance Board. Ha escrito ampliamente sobre cuestiones de derecho laboral y derechos humanos en el lugar de trabajo canadiense sindicalizado, y es un ponente frecuente en conferencias sobre relaciones industriales y derecho laboral en todo el país.

El profesor Lynk es coautor, con Michael Mac Neil y Peter Engelmann, de Trade Union Law in Canada (Canada Law Book). Es coeditor, con John Craig, de Globalization and the Future of Labour Law (Cambridge University Press, 2006), y coeditor, con Susan Akram, Michael Dumper e Iain Scobbie, de International Law and the Middle East Conflict (Routledge, 2011). Forma parte del equipo académico que elaboró el Labour Law Casebook (8ª ed.), que es el libro de casos nacional utilizado en las facultades de Derecho de todo el país. Además, es el autor de la revisión del capítulo sobre derechos humanos en Employment Law in Canada (4ª ed.) (LexisNexis), cuyo autor principal de la revisión es Peter Barnacle.

El profesor Lynk también fue editor del Canadian Labour and Employment Law Journal de 2000 a 2008. Durante los últimos años, su trabajo académico ha aparecido en la Enciclopedia Max Planck de Derecho Internacional Público, el Canadian Bar Review, el Osgoode Hall Law Journal, el Netherlands Quarterly of Human Rights, el Literary Review of Canada, el University of New Brunswick Law Journal y el Journal of Palestine Studies.

En marzo de 2016, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas nombró al profesor Lynk como séptimo relator especial para la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967.

Fuente: https://www.monitordeoriente.com

Palestina: «Armados con cámaras»

Foto: familiares y amigos de la reportera de ‘Al Jazeera’, Shireen Abu Akleh, llevan su féretro en Jerusalén. — REUTERS/Ammar Awad

14 de mayo de 2022

Por Jorge Ramos Tolosa, profesor de Historia Contemporánea de la Universitat de València

El 11 de mayo de 2022, el ejército israelí asesinó a la periodista palestina Shireen Abu Akleh en el campo de refugiadas y refugiados de Yenín. Trabajadora de Al Jazeera, era una profesional de la información muy conocida y respetada en Palestina y en el resto de países de mayoría árabe. Las imágenes de su asesinato dieron la vuelta al mundo. Tras el crimen, Ran Kochav, portavoz del ejército israelí, justificó el asesinato de Shireen de la siguiente manera: «Si se me permite decir, [es que] están armados con cámaras».

Por si no fuera suficiente, agentes armados israelíes atacaron a personas que asistían al funeral de la periodista asesinada, provocando una nueva ola de indignación mundial. Una de las cuestiones más importantes aquí es que lo ocurrido con el asesinato y el funeral de Shireen no es un caso aislado. Fuerzas israelíes han asesinado impunemente a más de medio centenar de periodistas desde el año 2000 –y, por cierto, también a más de 2.000 niñas y niños palestinos en los 20 primeros años del siglo XXI–. La prensa libre es un objetivo de las autoridades e instituciones israelíes. Además, la censura militar existe. También se intenta que no fluya la información, ya que como sabemos quienes hemos ido a Palestina y hemos tenido que pasar por los interrogatorios del aeropuerto de Tel Aviv, Israel intenta que el menor número posible de personas vea con sus propios ojos y luego difunda lo que allí ocurre. Por el contrario, las personas que viven en la Palestina histórica nos suelen pedir dos tipos de acciones para cuando volvamos a los países de origen: que contemos lo que hemos visto y que practiquemos el BDS.

Acabar con una vida humana y más tarde atacar e incluso asesinar en su funeral también es una práctica frecuente israelí. Lo hicieron en julio de 2021, por ejemplo, cuando asesinaron en Beit Ummar a Mohammed al-Alami, un niño palestino de 12 años, y no solo atacaron a las personas asistentes a su funeral, sino que asesinaron a otro joven de 20 años, Shawkat Awad. Por último, también es un procedimiento habitual «secuestrar» durante días, semanas, meses, años o incluso décadas el cadáver de persona asesinada y reclamar un pago por su «rescate», todo para hacer sufrir más a las familias palestinas. A esto se le ha llamado necropolítica o tanatopolítica. Y siempre se realiza con total impunidad.

La total impunidad ante los crímenes contra la humanidad y los crímenes de guerra sionistas-israelíes es algo que se repite en Palestina desde 1948. Estos días se conmemora el Día de la Nakba, la fecha más importante en la memoria colectiva palestina. Recuerda cómo el Estado de Israel se fundó en 1948 sobre las ruinas de Palestina. Recuerda cómo en los meses anteriores y posteriores a mayo de aquel año las fuerzas sionistas-israelíes perpetraron una limpieza étnica –un crimen contra la humanidad según el Tribunal Penal Internacional– que expulsó a unas 750.000 personas palestinas de sus casas. En diciembre de 1948 la Asamblea General de la ONU reconoció en su Resolución 194 que las y los palestinos expulsados, convertidos en refugiados, tenían el derecho al retorno a sus hogares y tierras. Es un derecho inalienable y es el derecho más sagrado del pueblo palestino. Sin embargo, durante 74 años, el Estado de Israel ha impedido y sigue impidiendo el retorno de las y los descendientes de las personas expulsadas durante la Nakba, que ahora son millones. Cuando hablemos de personas refugiadas de otros territorios, no podemos olvidar que la cuestión de las personas refugiadas palestinas es la más prolongada desde 1948. Y como se está demostrando otra vez más estos días, no podemos olvidar que la Nakba no ha acabado. La Nakba es un presente eterno para el pueblo palestino.

La cuestión de Palestina-Israel no es de índole religiosa ni se retrotrae a 2.000 años atrás. Es una cuestión colonial que empezó a finales del siglo XIX, cuando surgió el movimiento sionista en Europa. Como una de las propuestas para escapar de la discriminación y hostilidad contra comunidades judías europeas, el movimiento sionista inició la colonización de asentamiento de la Palestina otomana. Este movimiento, que no era una rama del judaísmo ni representaba al judaísmo –al igual que el Estado de Israel no representaba ni representa al judaísmo–, buscaba crear un Estado en el máximo territorio posible con el mínimo de población no judía. Pero a finales del siglo XIX Palestina tenía menos de un 5% de población judía. Por tanto, aunque nada estaba predeterminado, la historia no es lineal y siempre está sujeta a variables abiertas, es obvio que difícilmente se podía conseguir este objetivo del movimiento sionista sin la expulsión y/o la segregación masiva de al menos la mayor parte de la población nativa no judía.

Y, en efecto, dentro del marco de proyecto histórico sionista de colonialismo de asentamiento, en el siglo XX la limpieza étnica y el apartheid –y, desde 1967, la ocupación militar– han sido claves en la construcción del Estado de Israel. Solo entre 2021 y 2022 las dos ONG más importantes del mundo en materia de Derechos Humanos, Human Rights Watch y Amnistía Internacional, han declarado que las autoridades israelíes cometen sistemáticamente el crimen de apartheid. Así pues, entendiendo el pasado y el presente y en términos del Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional, Israel se creó en 1948 a través de crímenes de guerra (como la «destrucción y la apropiación de bienes» o la «deportación») y crímenes contra la humanidad (como el «traslado forzoso de población», es decir, la limpieza étnica). Pero no solo se creó, sino que Israel también que se sostuvo, se ha sostenido y se sostiene gracias al mantenimiento de más crímenes contra la humanidad contra la población palestina como el apartheid y la persecución.

Por otro lado, recientemente la Guerra en Ucrania ha mostrado no solo la doble moral y la hipocresía de las grandes potencias mundiales, sino también cómo el racismo continúa siendo uno de los pilares del sistema-mundo. Las personas refugiadas ucranianas merecen ser acogidas y apoyadas. Pero también las que no son blancas ni «rubias de ojos azules», como las palestinas o las de cualquier otro lugar del mundo. Las palestinas llevan 74 años esperando. Es imposible no preguntarse: ¿Y si Shireen hubiese sido blanca, rubia y de ojos azules? ¿Y si su asesinato se hubiese cometido en Ucrania o lo hubiese cometido el ejército ruso?

Estos días Eurovisión atrae la atención mediática. La Unión Europea de Radiodifusión tardó solo un día en expulsar a Rusia de Eurovisión tras invadir Ucrania. Mientras tanto, Israel se creó y se mantiene desde hace 74 años a través de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad pero participa en Eurovisión desde hace décadas. Igualmente, nos parezca mejor o peor, desde los primeros días de la Guerra en Ucrania se han aplicado boicots, desinversiones y sanciones contra Rusia. Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) a Israel es lo que lleva pidiendo el pueblo palestino desde 2005. Inspirándose en la propia experiencia palestina en estrategias noviolentas de boicot y en la campaña similar que fue fundamental para la caída del régimen de apartheid sudafricano, el BDS constituye la mayor coalición de la sociedad civil palestina. Ya que las colaboraciones académicas, culturales, económicas, institucionales, militares y políticas con Israel son las que permiten mantener su apartheid, el BDS solo reclama acabar con estas complicidades para que se cumpla el derecho internacional y los Derechos Humanos.

De hecho, todo esto es inseparable de episodios como el de Pegasus. Se trata de un «arma», según la terminología israelí, que el Estado de Israel solo permite vender a aliados. Pegasus es un dispositivo del apartheid israelí posible gracias a todo un entramado biopolítico colonial que prueba en cuerpos y territorios palestinos armas, programas de vigilancia y tecnologías represivas que luego exporta a todo el mundo. Los cuerpos y territorios palestinos son un laboratorio mundial de la industria militar y tecnológica. Asimismo, Israel se ha considerado el mayor exportador de armas per cápita del mundo. Cada vez que el ejército israelí bombardea masivamente Gaza, como en mayo de 2021, numerosas empresas armamentísticas multiplican sus ventas y suben en bolsa, ya que se comprueba en tiempo real que sus armas funcionan, están «tested in combat». Lo que se prueba allí luego se aplica en otros lugares del planeta; como las técnicas policiales que aprenden fuerzas de seguridad del Estado español con israelíes, las tanquetas de agua israelíes que reprimen manifestaciones en Barcelona o Santiago de Chile o los drones israelíes que luego vigilan la Frontera Sur de la UE o los campos saharauis. Todo está interconectado. No es solo por el pueblo palestino, sino también por los movimientos sociales, pueblos y Estados de todo el mundo. En definitiva, como se ha demostrado con fenómenos como este y con el contexto actual de la Guerra en Ucrania, el BDS es posible. Y no solo es posible, sino que es más necesario que nunca y es la máxima esperanza internacional para que el pueblo palestino tenga derecho a tener derechos.

Día a día, desde hace años, desde hace décadas, ocurren asesinatos como el de Shireen. La inmensa mayoría de las veces no reciben la atención de los medios de comunicación de masas. Pero cabe señalar que Israel es el Estado del mundo más condenado oficialmente por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Numerosos años, el régimen sionista recibe más condenas de la Asamblea General de la ONU que el resto de Estados miembro juntos. Recientemente, solo en las primeras dos semanas de abril de 2022, fuerzas israelíes asesinaron a 14 palestinas y palestinos, incluyendo a menores. Solo en el pasado mes de abril, Gaza y Siria fueron bombardeadas por la aviación israelí. Solo en el pasado mes de abril, en pleno mes de Ramadán, fuerzas israelíes atacaron la Mezquita de al-Aqsa (el tercer lugar más sagrado para el islam y patrimonio de la humanidad) hiriendo a cientos de personas. Y cada vez que vuelve a pasar, y que vuelve a ser impune, perdemos la confianza en gobiernos e instituciones que continúan colaborando con el apartheid israelí. El modus operandi siempre es similar: en primer lugar, asesinato o asesinatos israelíes. En segundo lugar, indignación generalizada. En tercer lugar, tibias y tímidas respuestas gubernamentales («conmoción», «contención», «preocupación», «rebajar la tensión»…) mientras empresas, Estados o instituciones como la UE continúan siendo cómplices del apartheid israelí en múltiples ámbitos académicos, culturales, económicos, militares, políticos… En cuarto y último lugar, las autoridades israelíes vuelven a comprobar su impunidad, sienten que puede hacer lo que les plazca, todo sigue igual y vuelve a empezar la rueda de la Nakba eterna del pueblo palestino.

Ante el asesinato de Shireen, incontables personas de todos los continentes mostraron su indignación ante el crimen y se convocaron innumerables homenajes a la periodista asesinada. Por el contrario, no se convocaron actos para respaldar al ejército israelí. Mientras que las autoridades israelíes son expertas en el espionaje, la lawfare y la propaganda, así como en aliarse con elites de la derecha política y neofascistas, la causa palestina es la causa o una de las causas internacionalistas por excelencia en el mundo. Desde hace décadas incalculables organizaciones y movimientos sociales la apoyan y luchan día a día por una Palestina libre. Mientras, el apartheid israelí no está respaldado por ninguna lucha popular, ninguna lucha por los Derechos Humanos, ninguna lucha por la justicia social. Y aquí, las personas «armadas con cámaras» que no aceptan difundir la propaganda sionista-israelí tienen una función clave que cumplir, ya que las grandes agencias internacionales siguen dominadas por la perspectiva oficial israelo-estadounidense, como se ha comprobado con la cobertura del asesinato de Shireen.

Han pasado casi tres cuartos de siglo desde que el movimiento colonialista y racista sionista consiguió establecer el Estado de Israel, un régimen de apartheid construido y sostenido sobre las ruinas de Palestina a través de crímenes de guerra y contra la humanidad. Pero el apartheid israelí caerá. Y la historia no olvidará a quienes fueron cómplices y a quienes se pusieron de lado ante la infamia que supone décadas y décadas de asesinatos, bombardeos, crímenes y despojos sionistas-israelíes bajo todo tipo de lavados de imagen o washings. Por el lado contrario, tampoco olvidará a quienes creen esta frase del escritor palestino Ghassan Kanafani: «La causa palestina no es la causa del pueblo palestino solamente, sino la causa de cada revolucionario/a, dondequiera que esté, por ser la causa de las masas explotadas y oprimidas de nuestro tiempo». Y es que el propio Kanafani, asesinado por el Mossad en Beirut un 8 de julio de hace justo 50 años, enseñó que «en este mundo se puede arrebatar y robar todo excepto una cosa: el amor que emana de un ser humano hacia el compromiso sólido con una convicción o una causa».

Fuente: https://blogs.publico.es

En el aniversario de la Nakba, los palestinos de Masafer Yatta temen una nueva tragedia tras el fallo del Tribunal Superior de Israel

Foto: activistas manifestándose contra el desplazamiento de los ciudadanos palestinos de Masafer Yatta. (Foto de archivo)

16 de mayo de 2022

Por Jaweed al-Tamimi

HEBRÓN, lunes, 16 de mayo de 2022 (WAFA) – El 4 de mayo de 2022, el Tribunal Superior de Israel rechazó una petición presentada por los residentes de 12 comunidades palestinas en Masafer Yatta, al sur de la ciudad de Hebrón, en el sur de Cisjordania, contra la demolición de sus comunidades y expulsión de sus viviendas tras declararse la zona como «zonas de tiro 918».

“Me duele lo que tenemos que soportar de las autoridades de ocupación israelíes y los colonos”, dijo Mohammad Najajrah, de 44 años, que vive en la aldea de al-Markaz, una de las 12 comunidades en Masafer Yatta amenazadas con la demolición y la expulsión de sus residentes. “Estamos amenazados por el tribunal de injusticia israelí con el traslado forzoso. Nosotros y nuestros hijos nos quedaremos sin techo. Las demoliciones y confiscación de tierras y la construcción de asentamientos son parte de un esquema israelí liderado por colonos con el apoyo de su gobierno para crear una zona de amortiguamiento en las áreas cercanas a sus asentamientos”, dijo.

Najajreh, que trabaja en la cría de ganado y mantiene a una familia de 16 personas, agregó: «Nunca dejaremos nuestras aldeas y comunidades que heredamos de nuestros padres y abuelos. Afirmar que nuestras aldeas y comunidades son zonas de tiro que deberían estar vacías de personas. es una invención y una mentira. Nos quedaremos en nuestras tiendas, cuevas y hogares. Nunca los dejaremos sin importar lo que hagan los ocupantes y los colonos y sin importar el costo.

Abdel Hadi Hantash, cartógrafo y experto en asentamientos israelíes en el sur de Cisjordania, dijo a WAFA que las autoridades de ocupación israelíes están tratando de crear una llamada zona de tiro para el entrenamiento militar de sus soldados en Masafer Yatta, cerca de las 12 aldeas amenazadas con demolición y desplazamiento: Janba, al-Majaz y al-Fakhit, al-Halawa, al-Markaz, al-Faqra, al-Toba, al-Tabban, Maghayer al-Abeed, Safi al-Fouqa, Safi al-Tahta , y Khallet al-Daba). Estos pueblos fueron construidos en las tierras y propiedades de los ciudadanos antes del establecimiento de Israel en Palestina.

En 1996, agregó, las autoridades de ocupación israelíes emitieron 16 órdenes militares en un día y en una sola decisión para apoderarse de 256.000 dunums de tierras de personas en Masafer Yatta y lo identificaron como Zona de Disparo No. 918. Esta toma afectó a todos estos pueblos. y comunidades y otros pueblos. Además de eso, las autoridades de ocupación desplazaron a 250 familias de estos pueblos programados para la demolición, alegando que estaban ubicados dentro de un área de tiro y entrenamiento militar. Estas familias fueron desalojadas a la fuerza de sus hogares en condiciones climáticas adversas y se quedaron sin hogar.

En ese momento, Hantash estaba trabajando en el comité de Defensa de las Tierras. “Alojamos temporalmente a algunas de las familias desplazadas en tiendas de campaña y otras en cuevas con sus familiares. En 1999, llevamos un caso ante los tribunales israelíes contra su desplazamiento y en el año 2000 logramos obtener un fallo judicial para devolverlos a sus aldeas y comunidades de las que fueron desplazados, y regresaron a ellas. Sin embargo, las autoridades de ocupación no los dejaron solos y recurrieron a amenazas e intimidaciones realizando ejercicios militares entre sus hogares y disparando por encima de los hombros de sus hijos para intimidarlos y obligarlos a marcharse voluntariamente. Sin embargo, con el apoyo del gobierno palestino, trabajamos para fortalecer su resiliencia en sus aldeas y comunidades, y les proporcionamos tiendas de campaña, tanques de agua,

Hantash dijo que las autoridades de ocupación ahora están tratando una vez más de desplazarlos al desairar el fallo de los tribunales anteriores debido a las quejas presentadas por varios colonos y la organización extremista de derecha Regavim que busca encontrar los llamados medios legales para implementar el órdenes de demolición emitidas por las autoridades israelíes contra viviendas e instalaciones palestinas. Ari Briggs, director del departamento internacional de esta organización, es considerado uno de sus miembros más activos. El trabajo de Regavim se concentra en el desierto de Naqab y la llamada Área C, que constituye el 60% del área de Cisjordania ocupada. Esta organización tiene libre acceso a la información topográfica y demográfica en el Área C con una licencia de la Administración Civil, el brazo del gobierno militar israelí en los territorios ocupados,

Investigación independiente confirma que disparo del Ejército israelí mató a periodista palestina

15 de mayo de 2022

Mientras Israel y los palestinos discuten sobre la investigación del asesinato de la periodista de Al Jazeera Shireen Abu Akleh, varios grupos independientes han lanzado sus propias pesquisas. Un equipo de investigación de código abierto dijo que sus hallazgos iniciales respaldaron a los testigos palestinos que dijeron que ella murió por fuego israelí.

El resultado de estas investigaciones podría ayudar a dar forma a la opinión internacional sobre quién es responsable de la muerte de Abu Akleh, particularmente si se prolonga una investigación militar oficial israelí. Israel y los palestinos están enfrascados en una guerra de narrativas que ya ha puesto a Israel a la defensiva.

Abu Akleh, una palestino-estadounidense con 25 años de experiencia en el canal satelital, fue asesinada el miércoles pasado mientras cubría una incursión militar israelí en el campo de refugiados de Jenin, en la Cisjordania ocupada. Era un nombre familiar en todo el mundo árabe, conocida por documentar las dificultades de la vida palestina bajo el dominio israelí, ahora en su sexta década.

El secretario de Estado, Antony Blinken, dijo el domingo que había hablado con la familia de Abu Akleh para expresar sus condolencias y respeto por su trabajo “así como la necesidad de tener una investigación inmediata y creíble” sobre su muerte.

Funcionarios y testigos palestinos, incluidos los periodistas que estaban con ella, dicen que fue asesinada por fuego del ejército. El ejército, después de decir inicialmente que los pistoleros palestinos podrían haber sido los responsables, luego se retractó y ahora dice que también pudo haber sido alcanzada por disparos israelíes errantes.

Israel ha pedido una investigación conjunta con los palestinos, diciendo que la bala debe ser analizada por expertos en balística para llegar a conclusiones firmes. Los funcionarios palestinos se han negado, diciendo que no confían en Israel y han invitado a otros países a unirse a la investigación. Los grupos de derechos humanos dicen que Israel tiene un historial pobre en la investigación de irregularidades por parte de sus fuerzas de seguridad.

Con las dos partes en desacuerdo sobre la investigación de Abu Akleh, varios grupos de investigación y de derechos humanos han iniciado sus propias investigaciones.

Durante el fin de semana, Bellingcat, un consorcio internacional de investigadores con sede en Holanda, publicó un análisis de evidencia de video y audio recopilada en las redes sociales. El material provino de fuentes militares tanto palestinas como israelíes, y el análisis analizó factores tales como las marcas de tiempo, las ubicaciones de los videos, las sombras y un análisis de audio forense de los disparos.

El grupo descubrió que, si bien tanto hombres armados como soldados israelíes estaban en el área, la evidencia respaldaba los relatos de los testigos de que el fuego israelí mató a Abu Akleh.

“Según lo que pudimos revisar, las FDI (soldados israelíes) estaban en la posición más cercana y tenían la línea de visión más clara hacia Abu Akleh”, dijo Giancarlo Fiorella, investigador principal del análisis.

Bellingcat se encuentra entre un número creciente de empresas que utilizan información de “fuente abierta” , como videos de redes sociales, grabaciones de cámaras de seguridad e imágenes satelitales, para reconstruir eventos .

Fiorella reconoció que el análisis no puede ser 100% seguro sin evidencia como la bala, las armas utilizadas por el ejército y las ubicaciones GPS de las fuerzas israelíes. Pero dijo que la aparición de evidencia adicional generalmente refuerza las conclusiones preliminares y casi nunca las anula.

“Esto es lo que hacemos cuando no tenemos acceso a esas cosas”, dijo.

El grupo israelí de derechos humanos B’Tselem dijo que también está realizando su propio análisis. La semana pasada, el grupo desempeñó un papel clave en el retroceso de los militares de sus afirmaciones iniciales de que los palestinos armados parecían ser responsables de su muerte.

El reclamo israelí se basó en un video de las redes sociales en el que un palestino armado dispara contra un callejón de Jenin, y luego otros militantes vienen corriendo para afirmar que le dispararon a un soldado. El ejército dijo que debido a que ningún soldado resultó herido ese día, los hombres armados podrían haberse referido a Abu Akleh, que vestía un casco protector y un chaleco antibalas.

Un investigador de B’Tselem fue al área y tomó un video que mostraba que los pistoleros palestinos estaban a unos 300 metros (yardas) de distancia del lugar donde le dispararon a Abu Akleh, separados por una serie de paredes y callejones.

Fuente: https://latinus.us

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