Ocupación israelí detuvo a 390 palestinos en el 2021 por supuesta «incitación a la violencia» en las redes sociales

11 de enero de 2022

Las autoridades de ocupación israelíes detuvieron a 390 palestinos el año pasado por supuesta «incitación a la violencia» en las redes sociales, según ha informado el Centro de Estudios de los Presos Palestinos. Según el portavoz de medios de comunicación del centro, en 2021 se produjo una importante escalada en las campañas de detenciones israelíes contra palestinos por cargos relacionados con el contenido de las redes sociales.

Riyad Al-Ashqar añadió que las detenciones rutinarias de palestinos por actividades en las redes sociales por parte de Israel constituyen una política punitiva utilizada como elemento disuasorio por el Estado de ocupación. El objetivo, en su opinión, es encarcelar al mayor número posible de niños, mujeres y jóvenes. «El Estado no sólo persigue a los palestinos sobre el terreno, sino también en el mundo virtual».

Señaló el caso de Omar Hashlamoun, de 17 años, de Jerusalén, que fue detenido por una publicación en Facebook en la que escribió: «No estoy seguro de mi larga existencia en este mundo, pero espero haber inculcado a todos un buen recuerdo que permanecerá para siempre».

Apenas unos minutos después de publicar esta inocua declaración, su padre recibió una llamada de agentes de la inteligencia israelí que le dijeron que Omar sería investigado. El chico fue entonces interrogado bajo la sospecha de «amenaza de acto terrorista» y sometido a torturas, violencia y presión psicológica.

Al-Ashqar señaló que las autoridades de ocupación israelíes han creado una unidad especial en línea que sigue las publicaciones de los palestinos en las redes sociales. A los ojos de los israelíes, las fotos de mártires y las noticias sobre atentados contra palestinos se consideran críticas a la ocupación.

El aumento del número de personas detenidas por «incitación a la violencia» en Internet ha despertado la preocupación de las organizaciones de derechos palestinos por la libertad de expresión. En varios países, las críticas válidas a Israel y su ocupación de Palestina se consideran «antisemitismo» y, por tanto, contrarias a la ley.

Human Rights Watch (HRW) acusó en octubre a Facebook de haber eliminado y «suprimido injustamente» contenidos palestinos durante la ofensiva militar israelí en la Franja de Gaza el pasado mes de mayo, incluyendo debates relacionados con cuestiones de derechos humanos. «Facebook ha eliminado y suprimido indebidamente contenidos de palestinos y de sus partidarios, incluso sobre los abusos contra los derechos humanos cometidos en Israel y Palestina durante las hostilidades de mayo de 2021», informó HRW.

«Con el espacio para este tipo de defensa bajo amenaza en muchas partes del mundo», añadió Deborah Brown, investigadora principal de derechos digitales y defensora del organismo de derechos humanos, «la censura de Facebook amenaza con restringir una plataforma crítica para el aprendizaje y la participación en estos temas.»

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Asociaciones de DDHH manifiestan que la decisión israelí de ampliar los asentamientos en los Altos del Golán es una violación del derecho internacional

10 de enero de 2022

HAIFA, miércoles 5 de enero de 2022 – El 26 de diciembre de 2021, el gobierno israelí aprobó un plan estimado en 1.000 millones de shekels israelíes (unos 286 millones de euros) para promover el «crecimiento demográfico» judío israelí en el Golán ocupado a Siria para el periodo 2022-2025.

En respuesta, el 3 de enero de 2022, Adalah – El Centro Legal para los Derechos de las Minorías Árabes en Israel y Al-Marsad – Centro de Derechos Humanos Árabes en los Altos del Golán enviaron una carta al fiscal general (AG) Avichai Mandelblit y al primer ministro Naftali Bennett exigiendo la cancelación del plan sobre la base de que la decisión constituye una flagrante violación del derecho internacional, que se aplica a los Altos del Golán, como un territorio ocupado.

El objetivo del plan es duplicar la población de colonos judíos israelíes en el Golán en un plazo de cinco años, añadiendo 23.000 habitantes y construyendo 7.300 viviendas adicionales. Para ello, el plan pretende acelerar el establecimiento previsto de dos nuevos asentamientos y trasladar o construir fábricas para crear puestos de trabajo para los nuevos residentes.

El plan también pretende desarrollar y fortalecer el sector agrícola del Consejo Regional del Golán y promover la adopción de un plan maestro integral para Katzrin («Qatzrin» – el mayor asentamiento israelí en el Golán), con el objetivo de aumentar por lo menos su población en 50.000 residentes en los próximos 20 años, hasta 2040.

Tal y como argumentan Adalah y Al-Marsad, este plan se apoderará aún más de las tierras que pertenecen a los residentes sirios del Golán y a los refugiados que fueron expulsados de él, que actualmente se calcula que son medio millón de personas.

Se calcula que el 95% de los Altos del Golán está actualmente bajo la jurisdicción de las localidades de los asentamientos, cuyos residentes constituyen sólo el 50% de los habitantes de los Altos del Golán. Esto ha provocado una escasez de tierras y una crisis de desarrollo para las 28.000 personas que residen en las cinco localidades árabes sirias que sobrevivieron a la guerra. Este grupo se limita ahora a sólo un 5% de la zona (unos 56 kilómetros cuadrados).

Además, estas zonas extremadamente limitadas están sujetas a muchas restricciones: de los 56 kilómetros cuadrados, 11 Km cuadrados han sido clasificados como reservas naturales, además de las tierras asignadas al plan de turbinas eólicas. Las localidades de los asentamientos judíos israelíes controlan las tierras de 341 pueblos sirios cuyos habitantes fueron expulsados en 1967. La aplicación del plan del gobierno conducirá a un mayor uso de esas tierras en beneficio exclusivo de los colonos judíos israelíes, lo que constituye una flagrante violación del derecho internacional.

En la carta, las organizaciones de derechos humanos argumentaron que la anexión unilateral de los Altos del Golán por parte de Israel y la aplicación de la ley israelí a estos territorios, así como el reconocimiento por parte de la administración del ex presidente estadounidense Donald Trump de la «soberanía» israelí sobre ellos, no cambian su condición de territorio ocupado.

El Consejo de Seguridad de la ONU, en la resolución 497, adoptada por unanimidad en 1981, rechazó firmemente la anexión de los Altos del Golán por parte de Israel y la declaró nula y sin efecto jurídico internacional. Por tanto, el derecho internacional humanitario (DIH) se aplica a los Altos del Golán ocupados.

El plan del gobierno israelí es contrario al derecho internacional, ya que implica la expropiación de propiedades ocupadas por razones distintas a la necesidad militar y el traslado de la población del Estado ocupante al territorio ocupado, dijeron las dos organizaciones.

Por lo tanto, Adalah y Al-Marsad consideran además que estos actos equivalen también a crímenes de guerra según el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. Además, su aplicación conducirá a la creación de nuevos hechos sobre el terreno que impedirán a los residentes del Golán sirio disfrutar libremente de sus recursos naturales.

Por ello, las organizaciones de derechos humanos exigieron al primer ministro y al fiscal general que trabajen para anular el plan. El abogado de Adalah, Suhad Bishara, declaró: «La extensa y creciente violación de los derechos de los residentes sirios del Golán es un acto ilegítimo que viola flagrantemente el derecho internacional. Los intentos de normalizar la ocupación del Golán sirio no tienen validez en el derecho internacional y el estatus de los Altos del Golán sigue siendo de territorio ocupado.»

El abogado de Al-Marsad, Karama Abu Saleh, añadió: «La expansión de los asentamientos en los Altos del Golán no sólo viola las normas del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, sino que profundiza la realidad discriminatoria contra los nativos en lo que respecta a sus derechos de uso de los recursos naturales. Esto agrava la situación en la que los colonos tienen privilegios en la recepción de presupuestos y en el acceso a los recursos naturales, mientras que los nativos sufren la escasez de tierras y otras crisis.»

Fuente: WAFA 

Represión israelí contra palestinos deja 12 heridos en Cisjordania

Foto: un Soldado israelí lanza gases lacrimógenos en medio de enfrentamientos con manifestantes en la Cisjordania ocupada, 7 de enero de 2022. (Foto: AFP)

12 de enero de 2022

Al menos 12 palestinos han resultado heridos en un ataque de los soldados del régimen de Israel a los manifestantes contra el aumento de la agresión israelí.

El martes, se produjeron enfrentamientos entre las fuerzas israelíes y los jóvenes palestinos a la entrada de la ciudad de Al-Bireh, en el centro de la Cisjordania ocupada, después de que los soldados del ejército del régimen ocupante atacaran brutalmente a los manifestantes que protestaban por el aumento de la violencia contra los palestinos y la detención de varios estudiantes durante un asalto de los israelíes a la Universidad de Birzeit, en los territorios ocupados, el lunes.

Según informa la Media Luna Roja Palestina (MLRP), los soldados del ejército israelí dispararon gases lacrimógenos y balas de metal recubiertas de goma para dispersar a los manifestantes, hiriendo a 12 personas. También, se han reportado detenciones.

Los uniformados israelíes han sido ampliamente criticados por el uso generalizado y sistemático de la fuerza excesiva contra los palestinos. En reiteradas ocasiones, las autoridades palestinas han pedido a Israel el fin de sus agresiones, empero este desoye las advertencias e incluso intensifica las atrocidades contra el pueblo palestino.

Fuente: Hispantv 

‘Subhumano’ es duro, pero ¿de qué otra manera se llamarían los crímenes de los colonos?

Foto: Colonos y manifestantes palestinos chocan en la aldea cisjordana de Asira al-Qibliya, en septiembre. Crédito: Majdi Mohammed / AP

8 de enero de 2022

Por Gideon Levy

Son la escoria de la tierra. Cualquiera que arrebata a un adolescente palestino, lo maltrata durante horas, lo golpea y patea, lo amarra debajo del capó del auto y finalmente lo cuelga de un árbol y le quema las plantas de los pies con un encendedor es infrahumano. ¿Cómo es posible decir lo contrario?

Cualquiera que expulse a los dueños legales de la tierra que robó amenazándolos con dispararles, destruya sus lápidas, pisotee sus cosechas en el polvo, destroce sus autos y prenda fuego a sus campos es infrahumano. ¿Qué más?.

Cualquiera que ataque a pastores ancianos con palos y piedras es infrahumano. Cualquiera que tala miles de olivos cada año es infrahumano. ¿Los nazis usaron ese término? Bueno, también llamaron a los tomates «tomates», pero todavía se nos permite usar esa palabra.

“Subhumano” es una palabra dura , pero no es infrecuente. Hace apenas siete años, el columnista de Haaretz, Yossi Verter, lo utilizó para describir a los partidarios del entonces primer ministro Benjamin Netanyahu. Sobre ellos, dicho sea de paso, está permitido decir cualquier cosa.

Pero el clamor de los colonos y sus cómplices por el uso del término por parte de Yair Golan también tiene un subtexto deliberado que no debe pasarse por alto. Si «subhumano» es una expresión nazi que se usó contra los judíos durante el Holocausto, entonces cuando alguien la usa contra los colonos, instantáneamente se convierten en víctimas involuntarias de otro Holocausto. Y si son víctimas, por supuesto que se les permite hacer cualquier cosa: abusar, robar y quemar.

Una vez más, los victimarios se han convertido en las víctimas, esta vez porque un viceministro dijo algo desagradable sobre ellos. Este es otro paso adelante en la mejora de su imagen. Primero, fueron pioneros; ahora también son víctimas. Es desgarrador lo sensibles que son a lo que otros dicen sobre ellos.

Lo que no fue menos desgarrador fue la forma en que los miembros del bloque de centro izquierda se distanciaron de la declaración de Golan como si huyeran de un incendio. No es agradable hablar de esa manera, Yair. El bloque que guardó silencio ante los ataques de los judíos que ocuparon el asentamiento evacuado de Homesh cobró vida solo cuando uno de sus propios miembros se enojó tanto como debería haberlo hecho todo el bloque y los llamó públicamente como se merecen ser llamados.

El profesor hipócrita del Partido Laborista, MK Efrat Rayten, exigió que Golan se disculpara. “Tales comentarios están fuera de lugar”, declaró pedagógicamente. ¿Por qué están fuera de lugar? En realidad, están completamente justificados, y algo más.

El ministro de cultura dijo, increíblemente, que los ocupantes ilegales de Homesh son «israelíes con una visión diferente», al igual que el capo del crimen organizado Yitzhak Abergil es un «israelí con una visión diferente». El ministro de Defensa dijo que son «personas morales que aman la tierra y el estado».

Así que los colonos Homesh ya se han vuelto morales, o al menos ciudadanos con diferentes puntos de vista. ¿Quién necesita la derecha cuando tenemos una centroizquierda así? Los colonos pueden confiar en esta izquierda, incluso más que en la derecha, para abstenerse de lastimarlos y siempre encubrir sus acciones.

No menos espantosa es la cultura política que se ha arraigado en Israel, en la que un comentario de un solo individuo es motivo de escándalo, con el resultado de que el escándalo sigue al escándalo, cada uno de los cuales dura aproximadamente la vida de una mariposa, uno o dos días, y luego se apaga tan rápido como estalló hasta que uno nuevo toma su lugar.

Estos escándalos generalmente giran en torno a alguien que dijo algo. O más exactamente, alguien sin importancia que dijo algo sin importancia. Y están destinados no solo a enardecer al público, sino también a desviar su atención.

Cuando Israel está alborotado por una sola palabra dicha por un viceministro, está eludiendo el problema principal. Golan dijo «infrahumano», y un minuto después, hubo consenso sobre Homesh. En lugar de hablar de los crímenes de sus residentes, la gente habla de Golan.

Hablar de los crímenes generaría división, mientras que denunciar a Golán es unificador. ¿Y qué anhelamos más que unificar palabras que nos unan y encubran todo?

La conclusión es deprimente. Una descripción enojada pero precisa de los colonos es un crimen que provocará una tormenta pública. En contraste, los crímenes cotidianos de los colonos son a lo sumo una actuación de israelíes con una visión ligeramente diferente.

A partir de ahora, dirán «Homesh, ahora y siempre», y lo mismo ocurre con el puesto avanzado de Evyatar. Después de todo, son solo comunidades de israelíes con puntos de vista ligeramente diferentes. Y quizás ni siquiera eso.

Fuente: https://www.haaretz.com

Israel lleva a cabo aceleradas campañas de demoliciones en Jerusalén ocupada

10 de enero de 2022

Unas 22 mil viviendas palestinas en la ocupada Jerusalén oriental están hoy bajo amenaza de demolición como parte de la estrategia israelí para cambiar la demografía de la zona.

En declaraciones a la agencia de noticias Safa, el asesor de la Oficina Presidencial para Asuntos de Jerusalén, Ahmed Al Ruwaidi precisó que solo en el barrio jerosolimitano de Silwan suman cinco mil 600 con el argumento de que carecen de permisos legales.

La pasada semana las fuerzas de Tel Aviv derribaron una clínica que atendía a 21 mil residentes del área de Jabal Mukaber, así como varias casas y negocios.

El objetivo de esta política es controlar la tierra y cambiar la demografía de la parte oriental de la urbe para impedir así cualquier posibilidad de declararla capital de un futuro Estado palestino, subrayó Al Ruwaidi. Ante esa situación, anunció que los habitantes del área acordaron intensificar sus acciones y denuncias para proteger sus hogares, ya sea mediante actos políticos, legales o manifestaciones.

Los colonos “están implementando un programa sobre el terreno para evitar la solución de dos Estados, e imponer un hecho consumado”, advirtió.

Las autoridades israelíes aprobaron el miércoles último cinco proyectos de construcción de tres mil 557 viviendas para judíos en esa región.

Para el experto Fakhri Abu Diab, investigador en asuntos de Jerusalén, afirmó que esas iniciativas forman parte de una estrategia más amplia para judaizar la zona y aislarla de Cisjordania El plan es más extenso, e incluye al norte la construcción de nueve mil viviendas en el antiguo aeropuerto de Qalandia (proyecto paralizado el pasado año ante las críticas internacionales) y de un barrio nuevo en el corredor oriental conocido como E1, resaltó.

Abu Diab denunció que las autoridades de ocupación trabajan para aumentar la cantidad de asentamientos y de colonos, mientras reducen el número de palestinos mediante la confiscación de terrenos y la demolición de viviendas para obligarlos a emigrar.

Fuente: Prensa Latina

El Ministerio de Relaciones Exteriores y Expatriados condena el asalto del ejército israelí a la Universidad de Birzeit y el ataque a sus estudiantes

RAMALLAH, lunes, 10 de enero de 2022 (WAFA) – El Ministerio de Relaciones Exteriores y Expatriados condenó el asalto de las fuerzas israelíes al campus de la Universidad de Birzeit y el ataque a sus estudiantes.

El ministerio consideró, en un comunicado emitido hoy, que este ataque es parte integral de la agresión de la ocupación y su continua guerra contra el pueblo palestino, sus derechos, tierras, lugares sagrados, propiedades e instituciones, y una flagrante violación de las normas y leyes internacionales que criminalizan tales incursiones. Pidió a la comunidad internacional y a las instituciones pertinentes de la ONU, en particular a la UNESCO, que condenen esta intrusión y los ataques y hostigamientos contra las instituciones educativas palestinas, y que tomen las medidas necesarias impuestas por el derecho internacional para brindar protección al pueblo palestino y sus instituciones educativas.

Un Estado huye de decisiones estratégicas

07 de enero de 2022

Por Daniel Kupervaser

En la famosa novela de David Grossman “Una mujer huye de noticia”, Ora, su personaje central y madre de soldado israelí, decide optar por un largo paseo para huir de su casa y así evitar enfrentar al oficial del ejército que le anuncie la muerte de su hijo en operativo militar. De la misma manera, el liderazgo israelí prefiere huir de enfrentar la imprescindible necesidad de separación civil de los palestinos de Cisjordania, a sabiendas que la continuidad de la estrategia denominada “administrar el conflicto” en el marco de un statu quo inevitablemente concluirá en una tragedia histórica con la consolidación de un estado binacional palestino-judío.

Mas de dos décadas atrás, Ehud Barak, entonces primer ministro de Israel, acuñó una consigna que se convirtió en el pretexto básico de la mayoría de los componentes del mapa político israelí para justificar el statu quo que impide todo avance en la solución del conflicto con los palestinos: “No hay interlocutor serio del lado palestino” (Ynet, 7-10-2000).

Verdad, Netanyahu juró y perjuró estar dispuesto a aceptar una solución basada en la fórmula de dos estados, pero durante sus 12 años de mandato demostró lo contrario. En la práctica, el ex primer ministro de Israel no dejó de sabotear toda posibilidad de concretar esta idea, o alternativamente, aprovechar toda oportunidad para promover la anexión de territorios de Cisjordania a Israel, como lo fue el plan de paz de Trump. La firme oposición del ex presidente de USA hizo fracasar esta iniciativa.

El nuevo gobierno liderado por Bennet recibió el apodo de “gobierno de cambio”. A decir verdad, en el frente palestino efectivamente se perfila como gobierno de cambio: abandonaron el embuste y ahora expresan claramente sus intenciones, que no son más que insistir con las mismas políticas del gobierno anterior: mantener el statu quo.

Las declaraciones del primer ministro Bennet, como el informe de los encuentros entre el ministro de defensa Gantz con Mahamoud Abbas, confirman claramente que, la intención de Israel en sus contactos con la Autoridad Palestina solo apunta a centrarse en el fortaleciendo de la ayuda y cooperación en los campos económicos y civiles, como así también, en mantener la estabilidad, seguridad y prevenir el terrorismo y la violencia. Nada de horizonte de una posible solución política. Básicamente lo que se denomina “administrar y no solucionar el conflicto”.

Dos días atrás, el canciller Yair Lapid se encargó de reafirmar esta línea política. En una reunión con el periodismo confesó: “También después de la rotación en la función de primer ministro, en agosto de 2023, la composición del gobierno permanecerá igual y los acuerdos de la coalición lo mismo. Si decidimos que no hay negociaciones con los palestinos, entonces no hay negociaciones. Yo sé que 5 millones de palestinos no se van a ir a ningún otro lugar, pero en la realidad actual, también después de la rotación, la coalición estará comprometida a los mismos acuerdos. Cuando asuma como primer ministro no negociaré con el presidente de la Autoridad Palestina” (“Canciller israelí con pronóstico problemático”, N12, 3-1-22).

La arrogancia política israelí y la irresponsabilidad de su liderazgo, cada día escala a niveles incomprensibles. Ya ni siquiera, como en el pasado reciente, culpan a los palestinos de no dar la mano para avanzar en un acuerdo de paz. Por su propia iniciativa ya arribaron a un estado binacional de facto con un 50% de población palestina en una carrera que muy pronto lo consolidarán de jure.

Este escapismo fue motivo de una dura crítica por parte de varios sectores. Solo recurriremos a uno muy relevante en boca del General (en retiro) Amos Gilead, quien cumplió funciones en los servicios de inteligencia del ejército de Israel, secretario de Seguridad y Política del ministerio de defensa de Israel y hoy director del Instituto de Investigaciones de Estrategia de la Universidad Reichman, Herzlya, Israel.

Dice el general Gilead: “Israel no puede permitirse ser pasivo hacia aspectos centrales relacionados con su seguridad y futuro. Las decisiones relacionadas con la situación en Cisjordania exigen una madurez de conciencia que se concentre en los procesos en vez de estar enfocado en los acontecimientos diarios. De modo concreto es necesario comprender que las conductas actuales basadas en la visión de la “paz económica” o “administración y limitación del conflicto para conseguir tranquilidad”, no son suficientes para una solución estratégica, y en la práctica esconden un movimiento permanente hacia una realidad de un estado binacional. Es necesario que el liderazgo se dedique a una discusión interna y también pública sobre la necesidad de separación territorial” (“Ministros, despierten: 3 temáticas existenciales que Israel no puede postergar”, N12, 3-1-22).

No es necesario un Wase político para fácilmente llegar a la conclusión que todo tiempo que el liderazgo israelí huya de la toma de decisiones estratégicas y se aferre a “administrar el conflicto” con los palestinos en vez de planificar una tajante y sustentable separación civil de las poblaciones, forzosamente Israel arribará en un futuro próximo a un estado binacional judío-palestino. Tampoco es necesario detallar las trágicas consecuencias que este devenir asegura tanto al pueblo judío que reside en Israel, como el de la diáspora.

Ojalá me equivoque

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 7-1-2022

http://daniel.kupervaser.com/

kupervaser.daniel@gmail.com@KupervaserD

Israel ha de elegir: Irse de Palestina u otorgarle sus derechos robados

Foto: fuerzas israelíes reprimen una protesta de los palestinos contra los asentamientos ilegales, Cisjordania, 24 de noviembre de 2020. (Foto: Anadolu). 

07 de enero de 2021

Ahora Israel debe tener dos opciones en territorios ocupados de Palestina: retirarse de esa zona o conceder a palestinos sus derechos, señala un medio de EE.UU.

En un artículo publicado el jueves por el diario estadounidense The Washington Post (WP), el analista Mairav Zonszein denunció los “flagrantes” crímenes sistemáticos del régimen de Israel contra los palestinos.

En este sentido, puso de relieve que la conducta del régimen de ocupación se ha alejado “drásticamente” del proceso de paz, mientras el mundo, a su vez, se queda de manos cruzados ante la situación. De este modo, urgió a todos los países a comenzar a entrar en acción frente a Israel, que continúa tratando a la Cisjordania como si ya fuera parte de su territorio.

“El mundo debe obligar a Israel a elegir: o se compromete a retirar su presencia militar y civil de Cisjordania a las fronteras previas a 1967, o debe otorgar el derecho a la ciudadanía, la plena igualdad y la emancipación de todos los que viven bajo su control, al menos hasta que vuelva a estar sobre la mesa una auténtica solución negociada”, destacó el texto.

Según el informe, los palestinos y sus partidarios son reprimidos e incluso castigados por el régimen de Israel cuando piden una Palestina libre, mientras los judíos tienen libertades que a los palestinos “se les niegan”.

En este marco, denunció que Israel sigue impulsando la construcción de los asentamientos ilegales en los territorios palestinos ocupados de manera constante desde 1967 que este régimen comenzó a enviar colonos a esta zona.

La comunidad internacional, incluidas las Naciones Unidas, la Unión Europea (UE) y la Liga Árabe (LA) no reconoce los asentamientos erigidos por Israel en la tierra palestina, ya que según la Resolución 2234 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU), estas colonias no tienen ninguna validez legal.

No obstante, ninguna de estas entidades ha tomado una medida seria que pueda detener realmente los crímenes contra la nación palestina y la construcción de instalaciones ilegales del régimen de Tel Aviv.

En un caso reciente y en línea con su política de judaización de Al-Quds (Jerusalén), Israel dio luz verde el miércoles a la construcción de otras 3500 casas en esta ciudad ocupada palestina. Asimismo, otras 2092 viviendas se levantarían en otros lugares del este de Al-Quds.

Fuente: https://www.hispantv.com

¿Qué es una intifada, el levantamiento contra una fuerza ocupante o Gobierno opresor en Oriente Próximo?

Aunque desde los años ochenta se vinculan con la lucha palestina contra la ocupación israelí, las intifadas se han dado en más territorios

Una intifada es un levantamiento popular contra una fuerza ocupante o Gobierno opresor en Oriente Próximo. El concepto deriva del árabe náfada, que significa ‘temblar’ o ‘sacudir’. Desde los años ochenta se vinculan con la lucha palestina contra la ocupación israelí de Cisjordania y Gaza, pero las intifadas se han producido en más territorios.

El término “intifada” se utilizó por primera vez en 1952 para describir las protestas iraquíes contra la monarquía hachemita, entonces gobernante. También dio nombre a los levantamientos en el Sáhara Occidental de 1970 y 2005 contra la ocupación española y marroquí, respectivamente. En el Kurdistán semiautónomo del norte de Irak existe un término análogoserhildan, para denominar las revueltas del pueblo kurdo contra Turquía.

La resistencia palestina comenzó siendo pacífica

La primera intifada palestina comenzó en diciembre de 1987, después de que un camión israelí matase a cuatro palestinos en una colisión de tráfico en la Franja de Gaza. El movimiento se extendió por todo el territorio, alimentado por la humillación ante la ocupación israelí, el abandono internacional y la pobreza. Su objetivo era la autodeterminación del pueblo palestino y formar un Estado propio. El levantamiento lo lideraron Fatá, el Frente Popular para la Liberación de Palestina y el Partido Popular Palestino, tres partidos que conforman la Organización para la Liberación Palestina (OLP), y tuvo un carácter eminentemente pacífico. La resistencia y la sociedad civil se inclinaron por el boicot económico, el impago de impuestos y por desobedecer a la autoridad israelí.

En 1988, el entonces líder de la OLP, Yasir Arafat, proclamó el Estado de Palestina a la par que reconoció al de Israel en la Declaración de Independencia, con la que admitía la coexistencia de un Estado árabe y otro judío que propuso la ONU en 1947. Esto no gustó a la organización recién nacida Hamás, que no quería ceder ante Israel. Descontenta con la decisión, se levantó como partido rival y se lanzó a la lucha violenta.

La intifada capituló en 1993 con la firma de los acuerdos de Oslo entre la OLP y el Gobierno israelí, que pasaba a reconocer a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) como el órgano soberano sobre la Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. El levantamiento dejó 1.200 palestinos muertos frente a 179 israelíes, pero consolidó el movimiento de resistencia, organizó a la sociedad civil palestina y se ganó el apoyo de la opinión pública internacional, que percibió a Israel como un Estado que oprimía a un pueblo que se defendía con piedras.

Se acabaron las buenas formas

La segunda revuelta, sin embargo, no tardó en llegar. La visita en el año 2000 de Ariel Sharon —entonces líder del partido conservador israelí, Likud— a la Explanada de las Mezquitas se vio como una provocación, porque allí se encuentra la mezquita de Al Aqsa, el tercer lugar más sagrado del islam. En rechazo, los jóvenes palestinos iniciaron la segunda intifada, pero la participación popular no fue tan abrumadora como en la primera, dado que la propia población palestina estaba desencantada con la corrupción de Arafat y su partido, Fatá.

Solo Israel tiene que decidir: no puede ser una democracia, un Estado judío y controlar toda Palestina

Los protagonistas esta vez fueron los propios partidos de resistencia —Hamás, la Yihad Islámica, Fatá—, que cometieron atentados suicidas, emboscadas y asesinatos. Israel contestó a la violencia aumentando el control territorial, destruyendo infraestructuras básicas y construyendo en 2002 un “muro de seguridad” en Jerusalén y Cisjordania, por medio del cual se anexionó un 10% más de territorio palestino y marginó a la comunidad.

Las represalias israelíes destruyeron el 33% de los negocios y el 60% de los empleos palestinos, por lo que aumentó la pobreza entre la población. La intifada terminó en 2005, con 3.135 palestinos muertos, frente a 950 israelíes, y ningún acuerdo. Esta vez, la opinión pública occidental cambió a favor de Israel debido a la violencia de la resistencia palestina. 

Las réplicas del terremoto

En 2007, la ANP animó a la población a iniciar una tercera intifada pacífica con la que paralizaron la construcción del muro en los pueblos cisjordanos de Budrus y Bil’in y boicotearon los productos fabricados en asentamientos israelíes. Pero la violencia se retomó en 2015 con la “intifada de los cuchillos”, cuando grupos de judíos entraron a rezar a la Explanada de las Mezquitas. Decenas de jóvenes palestinos, frustrados por la opresión israelí y la crisis económica, se coordinaron por redes sociales para apuñalar a policías y ciudadanos israelíes durante tres años. La comunidad internacional lo vio como una señal de la radicalización de la población palestina, infundada por los grupos yihadistas del territorio.

¿Quién gobierna en Palestina?

En 2017, Hamás animó a los palestinos a levantarse en otra revuelta cuando Estados Unidos reconoció Jerusalén como la capital de Israel. Las protestas fueron masivas en Cisjordania, Gaza y en los países musulmanes. En abril de 2021 estallaron de nuevo en otro levantamiento contra el desalojo de palestinos en Jerusalén Este y las restricciones durante el mes de Ramadán. Los bombardeos que siguieron entre Hamás e Israel son los más graves desde la segunda intifada. De hecho, se habla de la “intifada de Sheij Yarrá”, ya que en ese barrio palestino de Jerusalén Este se identifican elementos de levantamientos anteriores, como la relevancia de Hamás, la precariedad de las armas palestinas en comparación con el preparado Ejército israelí y la coordinación a través de internet.

Fuente: https://elordenmundial.com

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