Argentina: «Artistas por Palestina», grabados por los DDHH de Palestina y contra el apartheid israelí

Por Amal Inciarte (colaborador de Palestina Soberana)

21 de agosto de 2022

Palestina Soberana dialogó con Mariano Ali, Coordinador de Cultura de la Embajada del Estado de Palestina en Argentina, con el fin de conocer algunos aspectos fundamentales que impulsa esta embajada a favor de la causa palestina y especialmente para precisar detalles sobre la recientemente inaugurada exposición de grabados sobre Palestina que se exhibe en uno de los principales centros culturales populares de Buenos Aires.

Más de 60 grabados de América Latina se exhiben en el Espacio Cultural Carlos Gardel

¿Quién es el organizador de la exposición?
La exposición “Artistas por Palestina” fue organizada por la Embajada del Estado de
Palestina en Argentina con el apoyo del Espacio Cultural Carlos Gardel, sitio emblemático
ubicado en el popular barrio de Chacarita (Ciudad Autónoma de Buenos Aires). Esta
exposición estará disponible hasta el 27 de agosto y se puede visitar de lunes a
sábado de 10AM a 20 PM y domingos de 17 a 20 horas (Hora Argentina).
-¿Qué ofrece la exposición? ¿Por qué seleccionaron ese nombre?
“Artistas por Palestina” es un programa de difusión de la cultura palestina impulsado por
la Embajada del Estado de Palestina en Argentina con el fin de estimular la defensa de los
derechos humanos del pueblo palestino. A través de esta iniciativa, artistas argentinos y
de otras partes de América Latina han manifestado categóricamente su solidaridad con la
causa de nuestro pueblo. Esta iniciativa ha alcanzado un nivel preponderante en el campo
de los derechos humanos y el arte al punto que hemos tenido el honor de contar con el
talento artístico de grandes figuras como la de los maestros León Ferrari, Luis Felipe Noé
y Ricardo Longhini; además, ha participado con sus pinturas el Premio Nobel de la Paz
Adolfo Pérez Esquivel, el poeta y ensayista Vicente Zito Lema y los artistas plásticos Diana
Dowek y Luis Morado. En esta oportunidad, en la exposición que se exhibe en el espacio
Cultural Carlos Gardel, el público puede ver 64 grabados pertenecientes al III Salón
Latinoamericano y VI Nacional de Grabado “Palestina Libre” organizado también por esta
embajada bajo la coordinación en este caso especial donde se muestran grabados y sus
diferentes técnicas, por el artista plástico argentino Luis Morado. Son 64 grabados por
Palestina, 64 obras destinadas a enaltecer la necesidad de defender los derechos humanos
del pueblo palestino y denunciar el apartheid impuesto por la ocupación israelí. El nombre
“Artistas por Palestina” nace como un sentimiento común por quienes ven en el arte un
medio fundamental para apoyar a la causa palestina; no es una efímera consigna, es un
referente ético de las y los artistas por Palestina y en contra de la impunidad. No es un
panfleto, es, en esencia, arte del más alto nivel desde una mirada latinoamericana a favor
de los derechos humanos del pueblo palestino.
¿Quiénes participan en la exposición?

En esta oportunidad se pueden apreciar los grabados de artistas argentinos, de Costa Rica,
Brasil, México y Chile.
¿Cómo interactúan los visitantes de la exposición de la sociedad argentina con estos
grabados?

Los 64 grabados están ubicados en dos salas del Espacio Cultural Carlos Gardel y quienes
las visitan se encuentran con múltiples técnicas del grabado usados en este caso para
representar la determinación, la resiliencia y el dolor del pueblo palestino. En estos
grabados se pueden apreciar símbolos muy potentes de la historia y la resistencia
palestina como la llave de nuestros abuelos expulsados durante la Nakba, los olivos y su
relación eterna con nuestra identidad además de la emblemática sandia (fruta) que
plasma el ingenio de la resistencia palestina para sortear la censura a nuestra bandera y
los distintos medios de opresión impuestos por la ocupación israelí para invisibilizar a las y
los palestinos.
¿Qué es lo más distintivo de la exposición?
Lo más distintivo se puede ubicar en varios niveles. El primero, considero el plano de
articulación con espacios culturales de la sociedad argentina que cada vez más nos
plantean la necesidad de difundir no sólo nuestra cultura milenaria, sino además la
solidaridad latinoamericana desde el arte que se ha constituido para defenderla. En otro
nivel y que nos motiva enormemente es lo que el propio artista nos expresa cuando pone
a disposición su talento a favor de nuestro pueblo. Algunos nos dicen: “más que un deber
moral, es un honor acompañar con mi arte lo que hace el pueblo palestino para defender
su Patria”. Por otro lado se pueden resaltar las opiniones de quienes visitan esta
exposición y otras que hemos realizado de este estilo, y que en algunos casos se acercan
por primera vez al tema palestino desde una mirada muy distinta a lo que han visto, leído
o escuchado por los medios de información occidentales. Por ejemplo, en la reciente
inauguración de esta muestra de grabados dos jóvenes se me acercaron y preguntaron de
qué se trababa la exposición y luego de hacer el recorrido por cada uno de los grabados
me manifestaron que se iban con una nueva visión de la razón de ser palestino y el aporte
que se puede hacer desde distintas partes del mundo por los derechos humanos del
pueblo palestino.

La exposición fue inaugurada el martes 16 de agosto por Sheryn Barham, Tercera Secretaria de la Embajada del Estado de Palestina en Argentina y Luis Morado, Coordinador General de las distintas ediciones del Salón de Grabado Palestina Libre

-A su juicio, cuál es su valoración de las actividades que acercan a la sociedad argentina
a Palestina?

Hay tres aspectos que me gustaría resaltar: el primero, está vinculado a la inmensa
solidaridad que desde Latinoamérica se siente a favor del pueblo palestino. Segundo, está
el compromiso que tienen las y los argentinos por la promoción y reflexión sobre el rol que ejerce la cultura para establecer cambios estructurales en la sociedad. El arte en este
país se ha constituido por décadas como instrumento de articulación y defensa de las
causas de los pueblos. En el caso palestino ha sido la vía fundamental para desarticular la
narrativa impuesta por el estado de Israel con respecto a la ocupación que padece nuestro
pueblo. En el caso de “Artistas por Palestina”, este programa de promoción cultural de
derechos humanos se ha convertido en una puerta, una ventana, una llave fundamental
para ver, escuchar y sentir parte de la realidad del pueblo palestino, el de las distintas
organizaciones de DDHH en Argentina y sus movimientos culturales. Desde distintos
ámbitos de la cultura en Argentina y de otros países de América Latina, las artes plásticas y
otros modos de expresión se han constituido en medios esenciales para difundir la
realidad palestina y concienciar sobre lo que padece. Tercero, vale la pena mencionar que este
contexto de solidaridad en el campo del arte ha crecido con los años y debemos estar
preparados para afinar programas de gestión con el fin de acompañar estas iniciativas de
apoyo a nuestro pueblo que no sólo expresan desde la cultura una profunda vocación
filantrópica a favor de Palestina, sino además, nos ha permitido demostrar la amplitud de
criterio y respeto a la libertad de expresión que tenemos sobre el tema de la
ocupación israelí en nuestros territorios. Años impulsando programas culturales desde
esta embajada y no hemos tenido ninguna denuncia sobre censura o manipulación de las
obras y talento que se exhibe, al contrario, nos han reconocido el enfoque que ha
asumido la gestión diplomática de la Embajada del Estado Palestina en Argentina
colocando a la cultura como pilar fundamental para fomentar las relaciones en todos los
niveles de la sociedad argentina.

Asistentes a la inauguración


-¿Cuál es el nivel de solidaridad popular en argentina con la causa palestina?
Te hablo desde el rol que desempeño como Coordinador de Cultura de esta embajada: la
solidaridad de las organizaciones de base es inquebrantable. Vale mencionar que siempre
están bajo le acecho de quererlos amedrentar calificándolos de “antisemitas” pero lejos
de doblegarlos con esta categoría (el de semita y antisemita) que ha sido manipulada por
el estado de Israel para sus intereses propagandísticos en la región, los movimientos
sociales se han mostrado como incansables y tienen a la causa palestina como un
imperativo ético categórico. Esto lo ves en la marchas de solidaridad que de manera
espontanea organizan, en sus consignas que valientemente expresan en las calles y
avenidas argentinas, en el respeto que nos manifiestan cuando visitan nuestra embajada,
en el tenor de sus comunicados orientados por una línea discursiva firme a favor de los
derechos humanos del pueblo palestino y solicitando se respete la legislación
internacional. Es clave subrayar que con la masificación de Internet en la década de los
90, estos movimientos sociales han tenido la oportunidad de constituir sus propios medios
de comunicación social alternativos, comunitarios y populares, y por ende, se han convertido en una caja de resonancia fundamental para decir lo que otros callan, para denunciar lo que otros ignoran y especialmente, para desalambrar el cerco mediático que se ha establecido sobre el tema palestino en Occidente. Hoy tenemos un ecosistema informativo muy distintos gracias a Internet y el uso consciente de esta herramienta ha permitido erosionar la narrativa del estado de Israel.

Fuente: Palestina Soberana

Kuadernos Palestinos: teatro venezolano para el mundo y por una Palestina libre

Julio de 2022

Texto: Carlos María Scappatura Sedano

Fotografía: Graciela Viarnés

Cúmulos de arena, piedras, un olivo, una pequeña tienda, la música árabe crece lenta con su  armonía tensa, el inicio de algo trascendente nos convoca. Un cuerpo, como una fiera herida, se adivina dentro de la tienda, con lentitud emerge como si naciera una vez más, persistente. Manos de mujer tantean la arena, es Hafisa, un paño rojo envuelve su cabeza y enseña sus ojos con una mirada que resume horror, amor, belleza. Hafisa toma las piedras, las guarda en su vestido como si se tratara de un útero, un abdomen lleno de piedras, tantea su peso y se incorpora, la lentitud de sus movimientos confirma lo trascendente, el tiempo dilatado y la profundidad de la mirada nos advierten, esas piedras no son piedras, son dignidad de un pueblo, “todas las piedras son necesarias”. La entrada del texto, que es un poema, se hermana naturalmente con la imagen y el sonido, el cuerpo de la actriz es plástico, expresivo, una danza brutal: juntar y golpear piedras, la música acelera el ritmo, las palabras también, nos llevan y ya no podemos abandonar esa experiencia, algo en nosotres sabe que esa intensidad es más humana, más vital que nuestra experiencia cotidiana.

Fotografías: Cortesía de Municipalidad La Pintana Chile 2019

La propuesta del grupo Sur testimonios se puede inscribir en la herencia del teatro pobre, político, popular. Con escasos elementos y apoyada fundamentalmente en la increíble expresividad de la actriz y en la austera y potente puesta de Umile Escalante, la obra nos devuelve la posibilidad de un teatro primitivo, intenso y necesario. La actuación de Valentina Cabrera asombra de principio a fin, la actriz hace gala de un despliegue inusual de energía, canta, baila, se agita, actúa, narra, manipula objetos y oscila entre la dulzura y el desgarro. La potencia de su actuación es tal que el público se deja llevar confiado en la belleza e intensidad a la que es convidado, su voz incansable, su cuerpo elástico, manejo experto de los matices, ritmos y variaciones. La puesta en escena sabe aprovechar esa expresividad y nos sumerge en un mundo que quizás nos es ajeno al comenzar la obra pero al finalizar ya es parte nuestra. Los textos, basados en el poemario de Isaías Cañizales Ángel (Premio de Literatura Paz Castillo en Venezuela) bajo el trabajo dramatúrgico de Valentina Cabrera, nos narran con musicalidad la historia de esa lucha. La música, aunque grabada, está elegida con cuidado y las entradas y salidas de las pistas, como su volumen, son operadas con sutileza para que nada atente contra el poema. La iluminación, resuelta con candilejas de luz blanca, resalta el dramatismo. Los pocos objetos: arena, piedras, gasa de pañal, pedazos de muñecos rotos, el olivo y la tienda alcanzan para recrear la lucha y el dolor de un pueblo.

Ver Kuadernos palestinos es el disfrute de una experiencia que solo el buen teatro sabe ofrecer, el ritmo, la intensidad y la belleza de la propuesta van siempre en aumento hasta dejarnos de pie aplaudiendo y gritando a una voz: ¡Libre Palestina!

Fotorgrafías: Buena Junta Productora / Cortesía Festival de Teatro Popular ENTEPOLA 

FICHA TÉCNICA

Diseño de dispositivo Escenotécnico: Umile Escalante.

Diseño y Elaboración del Telón: Anabel Montenegro.

Diseño Gráfico: Carolus Banboche.

Selección Musical: Valentina Cabrera.

Asistente de Dirección: Lucia Escalante.

Dirección General: Umile Escalante.

PRÓXIMAS FUNCIONES EN ARGENTINA:

-La Trinchera Cultural – 12 de AGOSTO.
-Festival de Teatro Independiente NORESTADA (SEPTIEMBRE, a confirmar fecha).
-35 Encuentro Plurinacional de Mujeres, San Luis (OCTUBRE, a confirmar fecha).
-1er Encuentro Nacional de Teatro Popular Cicloteando en San Luis (OCTUBRE, a confirmar fecha). (Argentina)
-Teatro Estudio More Altamirano (San Miguel, Buenos Aires) – 5 de NOVIEMBRE.
-Encuentro de Teatro Popular ENTEPOLA, Santa Fe (NOVIEMBRE, a confirmar fecha).

Fuente: https://revistatimbo.com.ar/kuadernos-palestinos/

‘No puedo ver pero espero que mi voz al cantar sea suficiente para mostrar la belleza de nuestra cultura palestina’

15 de julio de 2022

Yara a punto de salir a cantar en una de sus actuaciones Imagen cedida por Yara Qawariq

Por Duha Hmedan

“Cuando me paro en el escenario y empiezo a cantar, siento una especie de gran luz sale de mi voz y me ilumina el lugar. Sé que soy ciega y no veo a otras personas pero espero que mi voz sea suficiente para mostrarle a la gente la belleza de las palabras que reflejan nuestra cultura palestina”.

No es solo la belleza de la voz, sino la sinceridad del discurso de lo cantado lo que hace que una interpretación sea distinta de las demás, y esto es lo que hizo que Yara Qawariq, de 21 años, destacara desde muy pequeña. La familia materna de Yara provenía del pueblo de Beit Natif, y más tarde buscó refugio en el pueblo de Beit Jala en Belén. La madre de Yara fue la principal impulsora del desarrollo artístico de su hija tras descubrir que a la temprana edad tres años la pequeña demostraba un talento innato.

Yara nació con una discapacidad visual total y creció amando la música tradicional. Se formó participando en bandas y orquestas populares de su escuela, pasó por el Instituto de Música Al Kamandjati, y hoy en día, domina tres instrumentos: el laúd, el piano y la percusión con la tabla.

“Me apasiona el arte. Incluso mis colegas y profesores de la universidad de Birzeit me dicen que nací para la música. Aunque sé tocar 3 instrumentos, el laúd es mi preferido, ya que es una enciclopedia de instrumentos orientales. Puedo tocar todos los maqams musicales orientales y occidentales. Además, la mayoría de las melodías de las canciones palestinas están relacionadas con el laúd. Siempre digo que el laúd es lo más cercano a la voz humana y que puede imitar nuestro idioma y transmitir sentimientos con precisión, y lo ves en todos los lugares, desde entornos beduinos y hasta urbanos”.

Los niños y niñas palestinas siempre han crecido con las canciones de sus abuelas que surgen de las cosas que les ocurren en su día a día. Son canciones que han sido capaces de reflejar la situación en la que vive el palestino y la palestina. Durante la temporada de cosecha, los agricultores cantaban la canción ‘Oh, macetas de sésamo’, una de tantas que reflejan el apego del palestino y la palestina a sus tierras, cultivos y árboles: ‘Te plantaré en la casa, oh almendra verde, y regaré la tierra con mi sangre hasta que se vuelva clara y verde’. La agricultura y los olivos, además de ser una fuente de ingresos importante para las familias palestinas, también representa el símbolo de sus raíces. En muchas ocasiones dichas tierras son confiscadas y atacadas por fuerzas y colonos israelíes y poder contar estas situaciones a través de la música, con historias personales, es una forma de acercar esta realidad más allá de sus fronteras.

“Cada una de las canciones tradicionales contiene los detalles de una historia y transmite significados. Por ejemplo, hay una canción que es la historia de un apuesto joven que apareció como un extraño en una de las aldeas palestinas, trabajaba como carpintero, y era conocido por sus buenos modales. La novela cuenta que grupos israelíes atacaron el pueblo y mataron a 3 jóvenes. Cuando buscaron al joven, éste no apareció y la gente del pueblo pensó que resistió. Pero nunca más apareció. Y le cantan: ‘en el corazón de nuestro país, las heridas se saturan’”.

Yara cree que las canciones palestinas y sus melodías pueden transmitir el mensaje palestino al mundo de forma sencilla y sin complicaciones. La joven cuenta siempre la anécdota en la que ella interpretaba una actuación musical frente a la comunidad alemana. Allí delante de decenas de alemanes y alemanas interpretó canciones tradicionales relacionadas con las bodas y las temporadas agrícolas. “Sentí que podía transmitir a esta comunidad la historia del pueblo palestino con canciones que tienen más de 70 años, es decir, antes incluso de que Israel estuviera en la tierra de Palestina. Así es como veo que la música introduce a Palestina en el mundo, su legado y lo que ha experimentado de una manera más tolerante”.

“Me gusta que el sonido de las canciones tradicionales llegue a todas partes del mundo. Esta es la historia de un pueblo antiguo y un patrimonio que merece ser contado y conocido por todo el mundo, a través del arte palestino y su folklore”.

Fuente: www.eldiario.es

Fadi Kattan | Chef palestino al rescate de la gastronomía de Palestina

13 de julio de 2022

Cada mañana, Fadi Kattan sale del patio de piedra que rodea su restaurante gourmet palestino, Fawda, o “caos” en árabe, en busca de inspiración. Al detenerse en las carnicerías, panaderías y tiendas de especias que rodean el mercado al aire libre, bordeado de adoquines, a las afueras de su establecimiento de Belén, Kattan trabaja con ingredientes que han estado en el patio trasero culinario de los palestinos, literal y figurativamente, durante siglos.

Eso incluye el freekeh, un supergrano de trigo verde y terroso que suele servirse caliente junto a la carne; el suculento cordero de las granjas cercanas, que combina bien con sus delicados condimentos; y los ingredientes del musakhann, un plato de pollo sazonado con zumaq, cebolla y azafrán, servido con piñones fritos sobre un pan plano de taboon empapado en caldo.

“Al crecer en Belén, me enamoré de la cocina en la cocina de Julia, mi difunta abuela materna, y alrededor de la mesa en la casa de Nakhleh, mi abuelo paterno. En casa, mis padres me dieron la oportunidad de aprender el arte de la hospitalidad y la apreciación de la buena comida que aprecio no sólo en casa sino también en el extranjero”, afirma con orgullo el chef.

Fadi Kattan, junto a otros destacados cocineros palestinos forman la nueva camada que busca en sus raíces reconvertir la comida palestina y sueñan con internacionalizarla. “Mi sueño es que la comida palestina se celebre en todas partes, en armonía con sus raíces, sus historias y los fabulosos artesanos que la hacen posible cada día. Mi sueño es ver que los chefs palestinos honran nuestro terruño local aquí y en el extranjero, celebrando simultáneamente los productos locales de donde están y los sabores palestinos”.

En ese intento de modernizar la comida palestina Kattan fundó el restauranta Fawda (desorden en árabe) donde muestra diversos productos propios de Palestina, con la que intenta modernizarla. “He fundado mi restaurante Fawda en un intento de modernizar la cocina palestina, celebrando al mismo tiempo la belleza de nuestros productos locales y compartiendo una visión muy personal de nuestros platos. Mi pasión son los productos locales: el khobeizeh y el moloukhiyeh de Jericó, el cordero awassi y el laban jameed de Hebrón, el aceite de oliva de Beit Jala y el freekeh de Jenín”.

Fadi Kattan a su vez posee en canal de Youtube con la historia y recetas de su abuela “Tetas Kitchen”. “Me enorgullece cada vez que alguien ve mi serie de YouTube La cocina de Teta y se acerca con la historia de su abuela; me enorgullece cada vez que veo los ojos de mi madre y mi padre brillando de felicidad por un nuevo plato que he creado. Me enorgullece cada plato que hace que un invitado descubra nuestra cocina palestina, cada episodio hace que un espectador anhele Palestina”.

Fuente: https://www.comunidadpalestinachile.cl

Gaza, la herencia arqueológica de una tierra que acogió muchas civilizaciones

07 de julio de 2022

Gaza fue un próspero lugar de paso mediterráneo que acogió un sinfín de civilizaciones. Todas ellas dejaron su huella. Recientemente se encontraron, una estatua de la diosa cananea Anat de unos 4.500 años de antigüedad, un cementerio de época romana, arqueología de los filisteos, los cananeos, los faraones de Egipto, el imperio greco-helenístico, los romanos, Bizancio y ruinas que atestiguan el asedio de Alejandro Magno o la invasión de los mongoles, entre otros.

Por Saud Abu Ramadán

Gaza, hoy una pequeña lengua de tierra bajo bloqueo marcada por la pobreza y la devastación de varias guerras con Israel, fue en su día un próspero lugar de paso mediterráneo que acogió un sinfín de civilizaciones. Todas ellas dejaron su huella arqueológica, una rica herencia que a veces aflora accidentalmente.

En febrero, las excavadoras perforaban el suelo en la localidad de Yabalia para alzar un inmueble como parte de un proyecto financiado por Egipto, principal valedor de la reconstrucción de la Franja tras la dura escalada bélica con Israel de 2021. De golpe toparon con una tumba de dos milenios de antigüedad que paró la construcción.

No era el único sepulcro, sino que había al menos 20 sepulturas que formaban parte de un cementerio de época romana cercano a la playa, un descubrimiento que resultó ser «el más importante» de la última década, y que podría arrojar mucha más información sobre la presencia de los romanos en el enclave, destaca a Efe Jamal Abu Rida, director general del Ministerio de Antigüedades de Gaza.

Por ahora, las pesquisas arqueológicas siguen su curso, y se estima que el yacimiento -de 50 metros cuadrados- podría llegar a contener hasta 80 tumbas y pertenecer a figuras de alto rango del Imperio Romano durante el primer siglo después de Cristo.

Hasta el momento se han abierto dos tumbas, una de las cuales contenía restos óseos y de cerámica, y su forma, más bien ostentosa, podría ser indicativo de que en ellas se enterró a miembros de las clases altas de la época.

Gaza, bloqueada por Israel desde que el grupo islamista Hamás tomó el poder en 2007, fue en el pasado un epicentro comercial importante del Mediterráneo que dio cobijo a imperios y culturas muy diversas, algunas de ellas clave en la historia de la humanidad.

La Franja fue testigo del ascenso y la caída de civilizaciones que van desde los filisteos mencionados en la Biblia hasta los cananeos, los faraones de Egipto, el imperio greco-helenístico, los romanos, Bizancio o el califato islámico. Entre medio, los cruzados también dejaron su rastro en la zona, reflejo de un más amplio Oriente Medio marcado por una dinámica histórica de conquistas y más conquistas.

Según la arqueóloga gazatí Hiyam al Bitar, Gaza es «un gran sitio arqueológico lleno de urbes, murallas, fuertes y artefactos» bajo tierra, pero problemáticas como el conflicto con Israel, la precariedad derivada del bloqueo o la mala situación económica han hecho que prácticamente no haya recursos para la arqueología.

Las iniciativas de las autoridades locales para excavar, restaurar y proteger los espacios arqueológicos son pocas, pese a que en Gaza se conoce la existencia de al menos 45 yacimientos. Estos incluyen restos de mezquitas, iglesias, palacios, tumbas, mercados o estructuras que se remontan a tiempos prehistóricos.

Con la arqueología incluso se han encontrado ruinas que atestiguan el asedio de Alejandro Magno o la invasión de los mongoles, pero quedan muchas cosas por descubrir e investigaciones por realizar.

«Ya sea por la falta de apoyo financiero o problemas relacionados con la ocupación israelí», la capacidad para impulsar proyectos arqueológicos es muy limitada, remarca Al Bitar.

Sin embargo, la tierra nunca olvida y bajo la superficie de Gaza hay un legado histórico profundo que a veces se traduce en curiosos hallazgos arqueológicos hechos de casualidad por la misma población.

La estatua de Anat de 4.500 años de una diosa cananea encontrada recientemente en la Franja de Gaza

Este fue el caso del cementerio romano hallado en Yabalia, o del descubrimiento de un agricultor palestino que este abril encontró una estatua de la diosa cananea Anat cuando cultivaba sus campos en el sur de la Franja.

Se trataba de una estatua esculpida en piedra caliza de unos 4.500 años de antigüedad y 22 metros de altura, que representa a la diosa de la belleza, el amor y la guerra.

Esta era una de las divinidades más importantes para los cananeos y data del año 2.500 a.C. (Edad de Bronce), lo que evidencia la presencia de sociedades ya desarrolladas en la Gaza antigua.

A inicios de 2022, las autoridades locales inauguraron también una iglesia bizantina reformada de hace unos 1.700 años en el norte del enclave. Se convirtió en un museo público.

Con ello, así como con los hallazgos arqueológicos recientes y otros recintos reformados como el Monasterio de San Hilarion -uno de los más antiguos de Tierra Santa, del siglo IV- se busca promover el turismo interno y dar valor al legado histórico propio de Gaza.

La Franja «siempre fue corredor de mercaderes y reyes del mundo», dice a Efe Jawdat al Khodari, empresario gazatí que compra casas viejas de época mameluca y otomana para reformarlas y museizarlas.

La preservación de la identidad histórica va más allá de las instituciones, y pese a las dificultades, es un deber que recae «a todos», asegura Al Khodari.

Fuentes EFE y Swiss Info

Una imagen vale más que mil palabras. Biblioteca de fotos de los jerosolimitanos del Mandato Británico

Junio de 2022

Por Mona Hajjar Halaby

Hace unos años, durante una de mis visitas a Jerusalén, me senté a almorzar en el Bistro de Notre Dame Guest House con Vera, una amiga de Jerusalén. Mientras saboreábamos nuestra comida, un amigo suyo palestino, desconocido para mí, se acercó a nuestra mesa para saludarla. Escuché en silencio su conversación cuando escuché a la mujer decirle a Vera emocionada: «¿Viste las fotos de hoy sobre los jerosolimitanos del Mandato Británico?» Vera se rió de buena gana y me presentó como la creadora de esa página. ¡La mujer se quedó en estado de shock y exclamó lo honrada que estaba de conocer a una celebridad!

Naim Adranly en la entrada de la tienda de óptica Damiani, Jerusalén, principios de la década de 1940. Fuente: Colección de fotos de la familia Adranly.

No soy una celebridad, solo el humilde curador de la Biblioteca fotográfica de los habitantes de Jerusalén del Mandato Británico (BMJ, por sus siglas en inglés), una página de Facebook que publica fotos antiguas en blanco y negro de Jerusalén y sus residentes durante el período del Mandato Británico.

Todo comenzó en 2014 cuando consideré qué hacer con mi extensa colección de fotos digitalizadas en blanco y negro de Palestina que datan desde finales de los días otomanos hasta 1948. Había adquirido más de 20 000 fotos en total, algunas de las cuales heredado de parientes que tenían fotos de sus ocasiones especiales, como bodas familiares, días de campo, graduaciones escolares, eventos deportivos y más.

Hombres y mujeres jóvenes recogiendo flores silvestres en primavera en las afueras de Jerusalén hacia Belén, c. 1940. Fuente: Colección de fotografías de la familia Halaby.

Además de esos álbumes personales, he obtenido fotos de las colecciones privadas de amigos y conocidos. Cada vez que entro en la casa de una familia palestina, pido permiso para escanear sus fotos familiares anteriores a 1948. Lamentablemente, algunas personas no tienen nada que ofrecer, ya que las perdieron cuando fueron expulsados ​​de sus hogares durante la Nakba de 1948, pero otros pudieron salvar sus álbumes.

Quería que mi colección fuera accesible para los aficionados a la fotografía y los investigadores interesados ​​en la historia social de Palestina. Mi primer pensamiento fue publicar un libro de fotografías; sin embargo, quedó claro que sería costoso y no llegaría a muchas personas. Un amigo me sugirió que creara una página de redes sociales para compartir mis fotos. Me alegro de haber seguido su consejo.

Hombres y mujeres jóvenes bailando en la cima del Monte de la Tentación, Jericó, c. 1944. Fuente: Colección de fotografías de la familia Halaby.

Y así nació la Biblioteca de Fotos de Jerusalén del Mandato Británico . Desde el principio, supe que quería publicar fotos sin invitar a debates políticos. Hay otros lugares y foros donde la gente puede expresar sus puntos de vista políticos. Creo que las fotos son herramientas poderosas que hablan por sí solas. Mi colección ilustra la rica historia, cultura y sociedad de Palestina. Aunque definitivamente tengo una fuerte opinión sobre la situación en Palestina, me aseguro de mantener la conversación en BMJ enfocada en la vida cotidiana en Jerusalén en la primera mitad del siglo XX. Mi página describe la sofisticada vida social e intelectual de los palestinos urbanitas en Jerusalén antes de 1948.

Tendero de pie frente a su tienda en la Ciudad Vieja de Jerusalén, c. 1910. Fuente: Photographium.com.

Uno de mis objetivos como curador de este archivo en línea es permitir que las historias de los palestinos se cuenten a través de fotos antiguas en blanco y negro para que no se olviden, y preservar la historia palestina para las generaciones venideras. Para la mayoría de los palestinos que perdieron sus hogares en 1948, las fotos familiares son las únicas reliquias de la vida que llevaron en Palestina, la única prueba tangible que narra sus historias y la forma de vida que les dio forma antes de la Nakba .

Vendedor de pan en la Ciudad Vieja, mediados de la década de 1930. Fuente: Departamento de Fotografía de la Colonia Americana.

Para los palestinos dispersos en la diáspora, la Biblioteca de Fotos de Jerusalén del Mandato Británico se ha convertido en un lugar para reunirse y reconectarse con amigos de todo el mundo. Ha servido de puente. Los hijos y nietos de los sobrevivientes de la Nakba en todo el mundo, en Sydney, Dubai, París, Beirut, Nueva York, se reúnen e intercambian información. No importa dónde vivas. Cuando estás en BMJ, seguramente encontrarás a un pariente, amigo, conocido, compañero de estudios o maestro, colega perdido hace mucho tiempo. Esta conexión en la diáspora ha sido una sorpresa agradable e inesperada para mí como curadora de esta colección. Nunca anticipé que mi página podría cobrar vida propia.

Para los no palestinos, BMJ ha sido una herramienta educativa que ha mostrado a nuestra gente y nuestra sociedad. Un amigo estadounidense que hojeaba BMJ miró recientemente una fotografía de una boda palestina de la década de 1920 y exclamó: «¡Se parece a la foto de la boda de mi abuela!». Esas fotos forman un puente. Rompen la noción de “otredad”.

Hombres y mujeres jóvenes bajo las cascadas en Wadi Qilt, principios de la década de 1940. Fuente: Colección de fotos de la familia Halaby

Los libros de historia enumeran los eventos políticos que han dado forma al mundo, pero las fotografías llenan los espacios entre ellos. Son las historias no contadas que habrían caído en el olvido si no hubiera sido por los fotógrafos que las capturaron. Las fotos familiares encarnan historias orales sinceras que forman parte integral de la comprensión de la historia social palestina.

Sobre  la autora de este artículo: 
Mona Hajjar Halaby es escritora y educadora. Es la creadora de British Mandate Jerusalemites Photo Library, una página comunitaria de Facebook que publica diariamente una foto de Jerusalén o de los habitantes de Jerusalén desde finales del período otomano hasta el final del Mandato Británico. Mona también es una de las investigadoras que trabaja en Jerusalén, We Are Here, un documental interactivo que lleva a los espectadores a recorrer las calles del barrio de Qatamon y a través de la reorganización de los barrios de Jerusalén. Ha escrito un libro de memorias titulado In My Mother’s Footsteps: A Palestine Refugee Returns Home (Thread Books, Reino Unido: 2021). 

Fuente: https://thisweekinpalestine.com

Escultura cananea que data de alrededor del 2500 a. C. descubierta en la Franja de Gaza

Foto: La escultura cananea que data del 2500 a. C. encontrada en la Franja de Gaza.

KHAN YUNIS, lunes, 25 de abril de 2022 (WAFA) – Un agricultor en la ciudad de Khan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza, y mientras cultivaba su tierra hoy, encontró una escultura cananea que data de alrededor del 2500 a. C.

La escultura mide 22 cm de alto, está hecha de piedra caliza, con cabeza pero sin cuerpo, y adosada a la cabeza estaba la corona de la serpiente, que era utilizada por los dioses como símbolo de fuerza e invencibilidad.

La escultura cananea pertenece a la diosa cananea Anah, la diosa del amor, la belleza y la guerra, según la mitología cananea, y se llama victorias y felicidad.

Vale la pena señalar que se realizaron muchos descubrimientos arqueológicos e históricos en Gaza durante el último período luego de excavaciones y registros en las tierras y hogares de los ciudadanos, lo que indica la sucesión de diferentes civilizaciones en Palestina.

El arte y la identidad palestina protagonizan la Bienal de Venecia

22 de abril de 2022

En el centro del Palazzo Mora de Venecia hay un olivar vivo sembrado de llaves. Cada llave representa a un palestino expulsados en 1948 y simboliza la intención de volver a casa algún día. Un mapa histórico de Palestina cubre el suelo de la galería; por encima, unos altavoces reproducen historias orales palestinas mezcladas con música tradicional.

Todo ello forma parte de una nueva exposición dedicada al arte palestino. La muestra, titulada “Desde Palestina con el arte”, ha sido organizada por el Museo de Palestina de Estados Unidos, una organización sin ánimo de lucro con sede en Connecticut dedicada a mostrar el arte y la historia de Palestina.

Diecinueve artistas palestinos, una mezcla de artistas que residen actualmente en Palestina y de los que forman parte de su diáspora, así como de los consagrados y los emergentes, figuran en la muestra, que pretende mostrar “la belleza perdurable de Palestina” y pretende ayudar a los artistas a ganarse “su merecido lugar en el panorama artístico mundial”, dijo Nancy Nesvat, curadora jefe del museo.

Entre los conocidos artistas incluidos se encuentran Samia Halaby, pintora abstracta, activista y académica afincada en Jerusalén, y Nabil Anan, nacido en Latroun, un destacado pintor de figuras, ceramista y escultor considerado un pionero del arte palestino contemporáneo.

El museo sigue siendo la única institución en Estados Unidos dedicada exclusivamente a la preservación del arte y la cultura palestinos. El museo mantiene un programa “apolítico” de conferencias, proyecciones de películas y talleres de creación artística. Las exposiciones recientes incluyen una muestra de obras de mujeres palestinas contemporáneas y un estudio multimedia de artistas vivos e históricos, que incluye esculturas de Muhammed Al Haj, retratos de Jacqueline Bejani y paisajes de Palestina de Nahla Asia.

La Bienal de este año supone la primera exposición del museo en el prestigioso festival internacional de arte, en el que, además de la exposición principal, numerosos países montan exposiciones en sus propios pabellones nacionales.

Debido a la impugnación de la condición de Estado de Palestina por parte de Occidente (sólo 138 de los 193 miembros de la ONU reconocen al país en 2019), los organizadores se han enfrentado en el pasado a cómo presentar exactamente el arte palestino durante la Bienal. En sus 127 años de historia, el evento nunca ha tenido un pabellón nacional oficial para Palestina. (Otros territorios sin pabellones nacionales que organizan eventos oficiales colaterales durante la Bienal son, este año, Hong Kong, Escocia y Taiwán).

En 2002, el comisario Francesco Bonami, director artístico de la edición de 2003, sugirió a la junta directiva de la Bienal que considerara la posibilidad de añadir un pabellón palestino a la próxima exposición. La idea duró poco: a la mañana siguiente, un artículo mordaz de Il Gazzettino, uno de los principales periódicos de Venecia, acusó a Bonami de cortejar el antisemitismo. En su lugar, Bonami optó por incluir una obra de instalación titulada “Nación apátrida”, compuesta por varios pasaportes a gran escala, diseñados por la arquitecta palestina Sandi Hilal y su marido italiano, Alessandro Petti.

En 2009, la exposición “Palestine c/o Venice” fue admitida como el primer evento colateral oficial de la Bienal sobre arte palestino. Comisariada por Salwa Mikdadi, reflejaba la dura realidad de los palestinos que viven bajo la ocupación israelí, o “la impermanencia crónica, una condición que los palestinos superan con resistencia creativa al reclamar su lugar como profesionales del arte libres del esencialismo político que define la representación mediática de su estética”, según el catálogo de la exposición.

La perseverancia del arte palestino en Venecia es un buen argumento contra la relevancia de los pabellones nacionales en una comunidad artística transnacional. En 2019, Larissa Sansour representó a Palestina en el pabellón danés con la película In Vitro, una visión en blanco y negro del apocalipsis climático ambientada en Belén. El año pasado, los arquitectos Elias y Yousef Anastas, cofundadores del estudio de arquitectura Aau Anastas, presentaron en la Bienal de Arquitectura de Venecia su obra All Purpose, un pabellón cuyo techo abovedado estaba hecho de piedra caliza palestina.

“Desde Palestina con el Arte” presenta una amplia gama de arte en diversos medios. Sana Farah Bishara, residente en Haifa, tiene esculturas de bronce de figuras abstractas similares a las instaladas en espacios públicos de toda Palestina. Rania Matar, becaria Guggenheim 2018, presenta fotografías que exploran su interés en la intersección de la identidad, la individualidad y el género en Oriente Medio y Estados Unidos, mientras que Hanan Awad, afincada en Oklahoma, presenta fotografía callejera. El artista multidisciplinar Ibrahim Alazza utiliza a menudo piedras de toque y artefactos culturales palestinos para investigar la memoria colectiva del país.

“Los artistas palestinos están produciendo un excelente trabajo en condiciones severas, incluyendo los bombardeos”, dijo Saleh recientemente al National. “Queremos que las obras de arte hablen, como cualquier otra obra de otros lugares”.

Fuente: ArtNews

Una artista surcoreana y su obra por Palestina

La artista celebra la diversidad y la belleza de la cultura de Oriente Medio en sus ilustraciones digitales.

09 de marzo de 2022

Fadwa Tuqán: La Madre de la Poesía Palestina

11 de marzo de 2022

Fadwa Tuqán es considerada una de las más grandes poetas árabes. En un siglo plagado de tragedias para su pueblo, la síntesis de dulzura y resistencia que caracteriza a su obra quedó grabada en el latir de los corazones del pueblo palestino, sembrando admiración y empatía en el mundo entero. Fue una de las precursoras de la prosa libre y de las grandes voces de la resistencia palestina, tan así que fue bautizada como “La madre de la poesía palestina” por nada más ni nada menos que el gran poeta Mahmúd Darwish.

Priosionera de su hogar

Fadwa nació en 1917 en el seno de una familia aristocrática dedicada a la política y al comercio en la milenaria ciudad palestina de Nablus. La influencia de su familia se fue afianzando desde el siglo XII, llegando a gobernar la región durante los siglos XVIII y XIX. Su familia sigue siendo aún hoy, una de las familias más prominentes de este país a pesar de la ocupación israelí.

Fadwa pasó gran parte de su infancia encerrada en su hogar y sin recibir afecto de sus padres.

La infancia de Fadwa Tuqán no fue sencilla. Estuvo marcada por la dureza y el conservadurismo de su familia. Sufrió de mucha indiferencia y desamor.
La incertidumbre acerca de su fecha exacta de nacimiento que se cree que fue el 1ro de Marzo, sirve de ejemplo además de formar parte de uno de sus peores recuerdos de infancia: Cuando ella le preguntó en una ocasión a su madre por la fecha en cuestión, esta le respondió riendo: “el día que cociné 3aqub, este es el único certificado que tengo de tu nacimiento”. Fadwa insistió y consiguió como respuesta, “sí puedes tener la certeza del año de tu nacimiento. Fue cuando cayó mártir el hijo de mi tío Kamel Askalan, pués yo estaba en el séptimo mes de embarazo”.

Esta apatía, desinterés y desamor por parte de sus padres parecía tenerla de punto a ella sola en la numerosa familia. Fadwa escribió en sus memorias:

Salí de las sombras de la ignorancia a un mundo que no me aceptaba. Mi madre trató de deshacerse de mí en sus primeros meses de embarazo, trató y volvió a intentar, pero falló. Mi madre quedó embarazada 10 veces. Trajo a la vida 5 varones y 5 mujeres, y nunca pensó en abortar hasta que llegó mi turno. 

También menciona que sus padres no la llamaban por su nombre. En lugar de Fadwa le decían al bint (la niña), y su padre nunca se dirigió a ella directamente, lo hacía a través de su madre, aun estando ella presente delante de él.

Fadwa pasó gran parte de su infancia encerrada en su hogar y sin recibir afecto de sus padres. Ella calificó esa etapa de su vida como la más triste y definitivamente marcó su personalidad para siempre.

Nablus, ciudad natal de Fadwa Tuqan

Camino autodidacta hacia la poesía y el reconocimiento

Desde niña Fadwa siempre quiso estudiar, algo poco común para las mujeres en esa época pero probablemente consecuencia de lo que le tocaba vivir en su hogar.

Su paso por la escuela primaria fue corto. Un suceso que hoy nos resultaría ridículo determinó su educación formal: un niño del cual se había enamorado le regaló una flor de jazmín, y al enterarse su familia de eso, la sacaron de la escuela y la confinaron en su casa por años, haciéndola sentir una prisionera en sus muros.

Ibrahim Tuqan

Lejos de dejarse aplacar en las sombras de la ignorancia, decidió volverse autodidacta y contó para ello con la ayuda de uno de sus hermanos mayores, el gran literato Ibrahim Tuqán (1905-1941), conocido por ser autor del actual himno de Irak, Patria mía, y de célebres poesías como Mi corazón es de mi patria.

Ibrahim se convirtió en su tutor educativo y le abrió las puertas al mundo de la poesía. Todo comenzó un mediodía, cuando Ibrahim volvió de dictar sus clases de literatura en la famosa Escuela AnNayah (مدرسة النجاح), se sentó en la mesa a comer y compartió con su pequeña hermana las poesías de dos de sus alumnos. Los ojos de Fadwa se iluminaron al escucharlas y fue entonces cuando él se ofreció a brindarle clases de literatura árabe y de poesía.

De lo personal a lo político y viceversa

Con el apoyo de su hermano, Fadwa comenzó a escribir. Con 22 años pudo finalmente estudiar de manera formal. Comenzó en Jerusalén estudiando Lengua y Literatura Inglesa, estudios que continuó en el Instituto Británico de Nablus y más tarde en Inglaterra. El estudio y el aliento de Ibrahim, la animaron a publicar sus primeros poemas en revistas de El Cairo y Beirut, dándose así a conocer en ambientes más amplios y consiguiendo más relevancia en la sociedad palestina y en el mundo árabe.

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  • Sus primeras poesías publicadas las firmó con apodos como Dananir (دنانير) y Matuqa (المطوقة), entre otros. Luego su hermano la apodó Umm Tammam (أمّ تمام) por el parecido que tenía su estilo de poesía con el antiguo y célebre poeta árabe de la época del reinado Abasí, Abu Tammam.

La tristeza, la opresión y el dolor que sufrió en su infancia fueron sus más tempranas fuentes de inspiración. En esta etapa de su vida, sus poemas se referían principalmente a situaciones personales de su vida.

Nunca dejaré de ser libre.
Voy a cantar los deseos de mi espíritu, incluso si vas a aplastarme con cadenas.
Mi canción manará a raudales desde el fondo.

Postales de la ocupación israelí en Palestina

En 1941, su hermano Ibrahim muere en un trágico accidente de tránsito dejando a Fadwa completamente huérfana de amor familiar. Inspirada en el profundo amor que sentía por él, le dedicó su primera obra publicada, Mi hermano Ibrahim (1946). Pero las tragedias continuaron. En 1948 se conformaba el Estado de Israel y fallecía su padre. Una ironía del destino. La opresión que ejercía su padre en su vida ahora se veía reemplazada por una nueva opresión política y militar, la ocupación sionista. Estos sucesos marcarían profundamente su vida.  Su escritura y cosmovisión ya no serían la misma.

Dirigí hacia ti de nuevo una cargada mirada,
con una afligida pregunta en mis labios:
«¿Has visto, hermano, cómo ha acabado la causa?
¿Has visto el espantoso destino?
¿Recuerdas cuando enviabas tu poesía a recorrer la patria con el ímpetu de la llama,
para avisarles del humillante final que se acercaba,
como si leyeras lo invisible en una pizarra?»

Los siguientes años los dedicó al encuentro de sí misma, a viajar, formarse y ampliar sus horizontes. Fue madurando su poesía y su compromiso político. En 1967, con la segunda gran ofensiva israelí, su poesía se tornó más política. En la guerra conocida como La Naksa (النكسة, que significa el revés o la recaída), Israel se expandió sobre toda Palestina, los Altos del Golán sirios, las Granjas de Shib3a libanesas, y la península del Sinai egipcia. Nablus, la ciudad natal de Fadwa, pasó a ser ocupada militarmente por las Fuerzas de Ocupación Israelíes (FOI) y comenzó para su población una de las etapas más oscuras de la historia y que continúa hasta el día hoy en lo que los Organismos Internacionales de Derechos Humanos y el Derecho Internacional denominan y categorizan como Apartheid Israelí.

La opresión que ejercía su padre en su vida ahora se veía reemplazada por una nueva opresión política y militar, la ocupación sionista.

Entre la oscuridad de la opresión, brotó del corazón de Fadwa la chispa de la rebeldía. Esta vez ya no contra el patriarcado y el tradicionalismo aristocrático que la oprimió de niña, sino contra el colonialismo, la ocupación, la persecución, la expulsión y el exterminio que sufrió su pueblo en manos del enclave imperialista creado por el Reino Unido en el corazón de Medio Oriente. Se unió en combate literario con otros jóvenes poetas como Mahmoud Darwish, Tawfiq Zaiad, Nizar Qabbani, entre otros, conformando verdaderas voces de la resistencia.

¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!
Continuaré escribiendo su nombre al combatir:
en la tierra, en los muros, en las puertas,
contra las brechas de las casas;
en la mezquita y el ara de la Virgen,
por todos los caminos de las fincas.
Por todas las colinas, las pendientes,
las calles, las esquinas.
En la cárcel y el calabozo de tortura.
En las maderas de las horcas.
Continuaré, a pesar de las cadenas,
a pesar de las casas destrozadas
a pesar de las grandes hogueras,
escribiendo su nombre,
para ver como se va extendiendo por nuestra patria y crece
y continúa creciendo,
sin parar, hasta cubrir palmo a palmo su húmeda tierra.
Hasta ver como una roja libertad abre sus puertas
mientras huye la noche,
y aplasta la luz los fustes de la niebla.
¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!

Samih Al Qasim, Fadwa Tuqan, Mahmoud Darwish

Sus palabras erizan la piel de quien las oye, empoderan al palestino exiliado y envalentonan a cualquiera a sumarse a la resistencia y a la lucha independentista. Su poesía se llena de recursos literarios, como rimas, prosas, repeticiones y preguntas en primera persona para un concreto llamado a la acción.

Me han usurpado mi tierra
Me han privado de mis derechos,
¿y me voy a quedar aquí, uncido al exilio,
humillado y desnudo?
¿Me voy a quedar aquí, a morir
como una extraño, en una tierra extraña?
¿Me voy a quedar? ¿y quién lo ha dicho?
volveré a la tierra amada
Por supuesto que volveré!
y allí se cerrará el libro de mi vida.
Se apiadará de mí su generosa tierra
y dará cobijo a mis cenizas.
¡Regresaré, es necesario que vuelva!

Su obra

A lo largo de sus más de 50 años de trayectoria poética profesional, publicó 8 diwanes de poesía:

  • “Sola con los días” 1952 وحدي مع الأيّام
  • “El viaje olvidado”  الرحلة المنسية
  • “La encontré” en 1957 وجدتها
  • “Danos amor” en 1960 أعطنا حُبًّا
  • “Frente a la puerta cerrada” 1967 أمام الباب المغلق
  • “La noche y los jinetes” 1969 الليل والفرسان
  • “Sobre la cima del mundo sola” 1973 على قمة الدنيا وحيد
  • “Julio y otra cosa” 1989 تموز والشيء الآخر
  • “La última melodía” اللحن الأخير2000

Mientras que entre sus escritos en prosa, se encuentran:

  • “Mi hermano Ibrahim” 1942 أخي إبراهيم, anteriormente ya había escrito 8 artículos
  • La primera parte de su autobiografía “Viaje montañoso, viaje difícil” 1985
  • La segunda parte de su autobiografía “El viaje más difícil” 1993

Su trabajo la llevó a ganar numerosos premios en distintos países del mundo, como Italia donde fue reconocida en 3 ocasiones, en Túnez, en Emiratos Árabes, en Kuwait, en Jordania, En Egipto y varios en su Patria Palestina.

Legado

Fadwa Tuqán pasó a la eternidad con 86 años, el 12 de Diciembre de 2003. Pasó sus útlimos días en su ciudad natal, Nablus.

Dejó escritas más de 1200 poesías traducidas a múltiples idiomas. Aún quedan muchas de sus obras por ser traducidas al español para seguir difundiendo su legado. La historia de Fadwa es una historia que con los años se irá escribiendo más y más.

Entre la oscuridad de la opresión, brotó del corazón de Fadwa la chispa de la rebeldía. Esta vez ya no contra el patriarcado y el tradicionalismo aristocrático que la oprimió de niña, sino contra el colonialismo

Supo tomar los momentos amargos y duros de su vida, y transmutarlos en obras maravillosas para confrontar y barrer las trabas e imposiciones de las cuales fue víctima, pero que nunca lograron detenerla ni quitarle la dulzura que la caracterizaba. Nada pudo con ella. Ni las antiguas tradiciones aristocráticas de su familia, ni la prohibición de ir a la escuela, ni las miradas punitivas de la sociedad de su época, ni mucho menos el tirano invasor occidental, encarnado primero por el Reino Unido que ocupó su país cuando ella tenía 5 años, y segundo por el autoproclamado Estado de Israel.

La chispa de rebeldía y compromiso brotada en su corazón se expandió a través de sus palabras por el mundo entero y su cuerpo logró fundirse en su tierra:

“Solo quiero morir en mi tierra,
que me entierren en ella,
fundirme y desvanecerme en su fertilidad
para resucitar siendo hierba en mi tierra,
resucitar siendo flor
que deshoje un niño crecido en mi país.

solo quiero permanecer en el seno de mi patria
siendo tierra
hierba
o flor”

Fuente: https://clubculturaarabe.com

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