Recuerden esto: será Israel, no Irán, quien destruya cualquier nuevo acuerdo nuclear

Foto: un miembro del personal retira la bandera iraní del escenario tras una foto de grupo con los ministros de Exteriores y representantes de Estados Unidos, Irán, China, Rusia, Gran Bretaña, Alemania, Francia y la Unión Europea durante las conversaciones nucleares con Irán en el Centro Internacional de Austria en Viena, Austria, el 14 de julio de 2015. [CARLOS BARRIA/POOL/AFP vía Getty Images]. 

09 de diciembre de 2021

Por Nasim Ahmed

Los líderes mundiales han intentado desesperadamente salvar el acuerdo nuclear del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) de 2015 entre Irán y los países del P5+: Estados Unidos, Gran Bretaña, China, Rusia, Francia y Alemania. La séptima ronda de conversaciones en Viena terminó el viernes con muy pocos indicios de que las principales partes vayan a acordar la reactivación del acuerdo.

La negativa de Washington a levantar todas las sanciones occidentales a Irán es un punto de fricción importante, al igual que la exigencia de Teherán de garantías de que ninguna administración estadounidense futura podrá abandonar el acuerdo. Es una postura que parece razonable teniendo en cuenta cómo hemos llegado a esta situación. Sin embargo, Estados Unidos y sus aliados europeos dicen que no pueden aceptar tal compromiso y han acusado a Irán de incumplir las promesas que hizo durante la anterior ronda de negociaciones. Mientras las conversaciones penden de un hilo, se ha desatado un debate paralelo sobre quién es el culpable del lío.

Fue el ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien, en 2018, se apartó unilateralmente del acuerdo que su predecesor, Barack Obama, había cosido con tanto esfuerzo. Incluso en ese momento, la decisión fue considerada ampliamente como imprudente, pero pocos se molestaron en señalar que era uno de los muchos regalos de Trump a Israel.

Como era de esperar, se ha señalado con el dedo a Israel, aunque los que buscan culpar al Estado de ocupación no son sus críticos habituales; entre ellos hay comentaristas pro-Israel y antiguos funcionarios del Estado. La decisión de Trump «ha sido una de las decisiones de seguridad nacional de Estados Unidos más tontas, mal pensadas y contraproducentes de la era posterior a la Guerra Fría», escribió Thomas Friedman en el New York Times, por ejemplo.

Friedman no es una paloma. Ha utilizado su influyente plataforma en el NYT para defender a Israel y justificar el imperialismo estadounidense, incluido el apoyo a la desastrosa invasión de Irak en 2003. En la cuestión nuclear, sin embargo, su búsqueda de alguien a quien culpar por lo que ahora llama un «desastre» le llevó en la dirección del ex primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y de Trump. Su liderazgo, argumenta Friedman, ha debilitado el estatus de Estados Unidos en el mundo. Tras salirse del acuerdo, Trump adoptó una política de «máxima presión» hacia Irán con la falsa esperanza de que los mulás volvieran a negociar de rodillas. En cambio, Irán se atrincheró e hizo todo lo contrario. Envalentonado por China, Irán llamó al farol de Washington y capeó el temporal.

El escritor Friedman, ganador del Premio Pulitzer, no es el único que señala con el dedo a Netanyahu y a Trump, que juntos representaron el mayor acto doble que los grupos pro-Israel podrían haber deseado. El ex ministro de Defensa israelí Moshe Ya’alon fue igualmente mordaz en su evaluación. «Mirando la política sobre Irán en la última década», dijo a Haaretz, «el principal error fue la retirada del acuerdo [nuclear]». Ya’alon, que fue ministro de Defensa bajo el mandato de Netanyahu de 2013 a 2016, explicó que aunque se opuso al acuerdo con Irán en el momento de su firma durante la administración Obama, retirarse de él fue un error aún mayor.

Un predecesor de Netanyahu, Ehud Barak, se hizo eco de los sentimientos de Ya’alon. «La política de Israel hacia Irán desde la firma del acuerdo nuclear en 2015 no ha sido más que un fracaso», dijo. El hombre de 79 años -uno de los varios ex primeros ministros israelíes que predijeron que el Estado de ocupación se dirigía hacia el apartheid– continuó argumentando que el «fracaso» se derivaba de la «ineptitud y las peligrosas ilusiones de su líder.»

 

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pronuncia un discurso sobre el programa nuclear de Irán en el Ministerio de Defensa, en Tel Aviv, el 30 de abril de 2018. [JACK GUEZ/AFP vía Getty Images]

Por mucho que tales admisiones sean refrescantes, se olvida silenciosamente que Israel y su principal grupo de presión en Estados Unidos, el Comité de Asuntos Públicos Americano-Israelí (AIPAC), celebraron la retirada unilateral de Trump del acuerdo como un gran logro. Los medios de comunicación israelíes adoptaron la narrativa de que representaba una importante victoria geopolítica y la muerte del fantasma de Obama. Otros grupos sionistas expresaron sentimientos similares. Ron Lauder, presidente del Congreso Judío Mundial, calificó la decisión de «valiente» antes de instar -con gran ironía- a la comunidad internacional a no permitir que Irán se salte el derecho internacional. Pidió que se impongan a la República Islámica «sanciones económicas del más alto nivel» si lo hace.

También se olvida la agresiva campaña del lobby pro-Israel en Washington antes, durante y después de que se acordara el JCPOA. Para Obama, el AIPAC y sus grupos de presión afines fueron una espina constante en su costado. «Vale la pena señalar que el AIPAC pasó muchos años y millones de dólares presionando implacablemente por una política que llevó a Irán a tener un programa nuclear sin restricciones», tuiteó Ben Rhodes la semana pasada cuando se inició el juego de las culpas.

Como viceconsejero de Seguridad Nacional de Obama, Rhodes tuvo muchos roces con el lobby pro-Israel durante su estancia en la Casa Blanca. Conoce de primera mano la influencia del AIPAC en el Capitolio. El propio Obama dio fe de este hecho en su libro Una tierra prometida. «A los miembros de ambos partidos les preocupaba cruzarse con el Comité de Asuntos Públicos Americano-Israelí (AIPAC)», recordaba.

De hecho, Obama pintó una imagen en la que los presidentes de EE.UU. estaban bajo constante presión para hacer concesiones en nombre de Israel con el fin de evitar una derrota electoral. «Aquellos que criticaban la política israelí en voz demasiado alta se arriesgaban a ser etiquetados como ‘antiisraelíes’ -y posiblemente antisemitas- y a enfrentarse a un oponente bien financiado en las siguientes elecciones», dijo sobre la presión a la que se enfrentaba su administración.

Merece la pena recordar que, a pesar de haber sufrido posiblemente el incidente más humillante al que se ha enfrentado ningún presidente estadounidense en su cargo, cuando Netanyahu fue invitado a comparecer ante el Congreso para hablar en contra del acuerdo nuclear en el que tanto había trabajado, el regalo de despedida de Obama fue consentir al apartheid israelí con un paquete de ayuda militar de 38.000 millones de dólares.

Ahora Israel vuelve a amenazar con sabotear la última ronda de negociaciones nucleares. Con las conversaciones en la cuerda floja, el belicoso Estado sionista ha instado a EE.UU. a tomar medidas militares. Se espera que el ministro de Defensa, Benny Gantz, y el jefe de espionaje del Mossad, David Barnea, se reúnan con altos funcionarios de la Casa Blanca para defender una agenda militar contra Irán. El Mossad también ha enviado una escalofriante advertencia de que atacará el corazón del programa nuclear iraní.

Por mucho que se considere a Irán como una influencia desestabilizadora en Oriente Medio, es difícil negar que la intromisión de Israel en los asuntos mundiales es igual o más problemática. Si hay que creer a los profesores John Mearsheimer y Stephen Walt -y hay pocas razones para dudar de ellos-, el lobby pro-israelí no sólo fue decisivo en la desastrosa invasión de Irak por parte de Estados Unidos, sino que ahora también puede añadir el roto acuerdo nuclear con Irán a su lista de dudosos logros. Recuerden esto: será Israel, no Irán, quien destruya cualquier nuevo acuerdo nuclear y acerque a la región a otro conflicto armado.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Palestina. Matar a un Ruiseñor

09 de diciembre de 2021

Por Luz Marina López Espinosa

Estado asesina impunemente a niños y niñas como cosa rutinaria con inusitada ferocidad y barbarie bajo una doctrina racista que postula la superioridad “judía” sobre los demás seres de la tierra… Y ¿Dónde está el Derecho Internacional? Son los poderes económicos que lo tutelan y los conglomerados comunicacionales que moldean la mente de millones para que asuman como verdades sus mentiras.

Cuando se vive en un mundo en el que hay necesidad de que desde la inhabilidad del destituido de todo poder se deba denunciar que un Estado asesina impunemente a niños cuyo pecado es ser de una nacionalidad, cultura o religión distinta a la suya, denuncias frente a las cuales aquel mira indolente hacia otro lado sin hacer reproche alguno, es hora de pensar en los infinitos niveles de maldad y degradación al que llegó ese mundo.

Y este tal así de cruel no es poco: son los Estados más prósperos material y culturalmente, son las sacrosantas instituciones políticas y jurídicas universales cuyo mandato serían garantizar la paz y la justicia y la vida de los habitantes del planeta, son los poderes económicos que lo tutelan y los conglomerados comunicacionales que moldean la mente de millones para que asuman como verdades sus mentiras. Digámoslo más claro: ese mundo brutal y cómplice de la degradación que el encabezamiento supone, son la ONU, la UE, Consejos de Europa, FMI, la Unión Africana, El Vaticano, el Banco Mundial, la Corte Penal Internacional, CNN, Telemundo, la Deutsche Welle, etc.

Y si en ese mismo universo alguien abiertamente proclamara que el asesinato de niños judíos está permitido y en consecuencia es legítimo hacerlo, seguramente ese tal mundo que no es poco, otra vez, esas ONU, EE.UU, el Papa en su Vaticano y hasta la Reserva Federal, reaccionarían con la mayor indignación repudiando la barbaridad y tomando draconianas medidas para excluir del conglomerado social a su autor. Y encomiarían su actitud como elemental, causa justa en defensa de la humanidad. Sí. De esta toda. Hasta aquí bien.

Y sin embargo, si alguien planteara que la matanza de niños y niñas palestinas está permitida y una sociedad y nación estuvieran de acuerdo con ello y los asesinaran de verdad, y esta vez el mundo entero, esas mismas instituciones miraran para otro lado, no dijeran una sola palabra y si lo hicieren fueran de exaltación de los homicidas, ya es la hora de decir que ese mundo quedó mal hecho y que en efecto su pérfida condición tocó fondo.

El título de este escrito Matar a un Ruiseñor, tomado de la celebrada obra de la novelista norteamericana Harper Lee que le valió el Premio Pulitzer, quiere relevar que su metáfora, referida al asesinato de la inocencia infantil con ocasión de un episodio de injusticia racial común en el sur norteamericano del siglo pasado, resulta inepta, exigua, para realzar el acto de ferocidad y barbarie que como cosa rutinaria Israel comete con infantes palestinos. No es apenas que les haga perder la inocencia con la violencia racial que deben contemplar y padecer: es que los asesina.

Pues bien, lo que se propone como alucinación de una estrafalaria novela de ficción, es verdad en el aquí y ahora de este globo que hay que decirlo, igual ha alcanzado altas cotas de desarrollo cultural y espiritual. Y no ocurre en la época de Nerón ni del Gengis Khan, ni hace mil años en el seno de alguna tribu primitiva donde matar niños no tenía nada de particular. Ocurre hoy. Eso, el asesinato de niñas y niños palestinos como un derecho y a veces un deber, lo reivindican sionistas judíos en Israel y en los Estados Unidos, los primeros, mayormente judíos no semitas -nacionales de otros países recién llegados de Europa y América-, instalados en poblados y casas robadas a semitas palestinos que llevan milenios viviendo allí. Despojo a veces por el práctico recurso de matar a sus habitantes. Y lo hacen justificándose inclusive si les hiciera falta hacerlo, en una doctrina racista que postula la superioridad judía sobre los demás seres de la tierra, traída en el libro “The King´s Torah” que predican fervorosamente muchos rabinos.

Esos mismos judíos sionistas -que como se dijo no son pocos- y cuentan con el firme apoyo militar del régimen israelí, profesan con igual ardor las doctrinas de un tal Menachen Mendel Schneerson predicador del supremacismo judío. Estas sus palabras: “…. El cuerpo de una persona judía es de una calidad totalmente diferente al de las demás naciones del mundo (…) Toda la realidad de un no judío es sólo vanidad. Ellos existen sólo para el servicio de los judíos.” ¿Hitler?

Un ejemplo del odio y el racismo sionista es la masiva venta de camisetas promovidas por el ejército israelí donde se muestra a una mujer árabe embarazada en el punto de mira de un francotirador con la leyenda «1 disparo 2 muertes». Fuente: diario israelí Haaretz

Y para que no quede la menor duda de cómo esa chocante alucinación es real, además de la evidencia abrumadora de los cientos de niñas y niños palestinos asesinados por el ejército israelí sin que representaran peligro alguno para ellos ni fueran combatientes – muchos bebés de meses y la mayoría en sus casas, escuelas o parvularios-, citemos a la popular parlamentaria sionista Ayelet Shaked, bien bautizada en Palestina y en los medios de solidaridad “El ángel de la muerte”, quien ha llamado a asesinar a las madres palestinas al tiempo que sus hijos. Pues según ella, “de lo contrario, seguirán criando más pequeñas serpientes”. Y declaró que todos los judíos debían tener sus manos manchadas de sangre palestina. Esto, que en cualquier otra circunstancia -es decir, si se refiriera a otra nacionalidad- generaría universal respuesta de repudio, ni en Israel ni en ninguna otro parte lo ha sido. Al contrario, la Shaked es una heroína para muchos. ¿Hitler?

Muchos soldados del ejército de Israel y los feroces colonos importados que arrojan violentamente a los palestinos de sus casas y campos para levantar sus colonias, lucen camisetas con esta ilustración: una mujer claramente palestina embarazada. Sólo que ella es el centro de la diana. Para quienes no conozcan esta expresión, es el blanco hacia donde debe apuntar el tirador. Esto que en cualquier país del mundo constituiría un horror que obligaría al Estado a pedir perdón y a adoptar severas medidas contra los autores, en Israel no. Son madres palestinas.

El genocidio del pueblo palestino y el asesinato sistemático de sus niños constituye sin juicio de valor alguno -si ello fuera posible-, sino como una aséptica evidencia aritmética, limpieza étnica. Israel lo tiene sabido desde siempre: no podrá mantener la ficción de un dominio legítimo bajo un régimen democrático sobre su territorio incluyendo los ocupados, mientras los palestinos sean absoluta mayoría en estos. Y es que sólo pueden serlo: allí nacieron ellos, sus padres y sus abuelos. Y así, hasta la noche de los tiempos. Entonces, sólo la importación de docenas de miles de nacionales de otros países para implantarlos allí como judíos “semitas”, puede cambiar esa composición demográfica que les es desfavorable y lo seguirá siendo hasta tanto no culminé el exterminio del pueblo original. Crimen de Genocidio llama eso el Derecho Internacional:

“Actos cometidos con la intención de destruir en todo o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso.” (Art. 2º. Convención de las Naciones Unidas para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio.)

Y llamamos de testigo de lo aquí afirmado, a David Ben Gurión, patriarca sionista, uno de los fundadores del Estado hebreo: “Llegamos a un país poblado por árabes, aldeas judías fueron construidas reemplazando aldeas árabes. No hay una comunidad en el país que no haya tenido antes una población árabe.” ¿Y cómo fue posible eso? De una sola forma: mediante masacres colectivas de habitantes de esas aldeas, y desplazando a los sobrevivientes a vivir como parias en otros países. Limpieza étnica, crimen contra la Humanidad se llama eso. ¿Hitler?

Desde el comienzo de la agudización de la represión israelí en los territoritos ocupados de Gaza y Cisjordania en el año 2000, aproximadamente 1.500 niñas y niños han sido asesinados. Esto, en claro contraste con los 130 israelíes. Y antes del primero de estos muertos en el año 2000, ya lo habían sido 90 palestinos.

No debería considerarse una cifra menor. Y doce mil, han sido capturados, maltratados, vejados y recluidos en centros de detención israelíes, por efectivos militares que los tratan como terroristas. “Las piedras son proyectiles tan peligrosos como las balas” es la “doctrina” adoptada por el sionismo para darles el trato que les da: niño que apedrea un tanque, bien puede recibir un disparo en la cabeza. Y si le va bien, apenas ser capturado, apaleado y sometido a juicio en un tribunal militar sin garantía alguna. Más de quinientos niños reciben ese trato cada año, sin que sus padres puedan hacer nada por ellos. Y para que todo sea muy “legal”, Israel aprobó una ley que reduce a doce años la edad para ser sentenciado.

No hay discusión sobre el hecho de que hay un régimen de Apartheid sobre los territorios palestinos ocupados, y que la ocupación en sí es del todo ilegítima desde todas las aristas e instituciones del derecho internacional ya declarado por estas. Y que ello supone un absoluto desprecio por las vidas palestinas. Y lo más significativo para los efectos de este artículo, ese desprecio en primer lugar sobre la niñez palestina. Fría necesidad estratégica del ocupante para cortar la herencia de lucha y resistencia que ha visto, se transmite de una a otra generación desde la Catástrofe de 1948.

Y ¿Dónde está el Derecho Internacional? Bien, gracias, responde el gobierno de Israel. Ni la Declaración de los Derechos Humanos, ni el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ni los Convenios de Ginebra, la Convención de las Naciones Unidas contra el Genocidio, la Convención ídem contra el Crimen de Apartheid, todos flagrantemente violados por Israel, generan reacción alguna de los medios y poderes del mundo. No en defensa de los niños palestinos si no se quisiera, sino de la humanidad. Violaciones que no obstante colocar a Israel en contra de la juridicidad internacional, no amerita se le declare “Estado paria” como con cualquier excusa ocurre con uno que no gire en la órbita de los Estados Unidos y la Unión Europea. Ejemplos: Irán, Corea del Norte, Cuba, Nicaragua y Venezuela. ¡Ah! Hasta ahora reparamos: El calvario de la Justicia sobre la tierra esa es la Historia, como lo dijo en el siglo pasado el gran escritor colombiano y del mundo José María Vargas Vila.

Fuente: https://kaosenlared.net/palestina-matar-a-un-ruisenor/

En Israel, a un detenido se le permite morir en la cárcel, si es palestino

 

Foto: los hijos de Hisham Abu Hawash sosteniendo un cartel de él en su casa en Dura, Cisjordania. Crédito: Amira Hass

08 de diciembre de 2021

Por Amira Hass

En una habitación cerrada con llave en una clínica del Servicio de Prisiones de Israel, yace un hombre que se ha negado a llevarse comida a la boca durante 114 días. Además de su extrema pérdida de peso, tiene dificultad para hablar y comunicarse, incluso para beber agua y cada vez que se mueve, tiene palpitaciones. Lo llevan a las reuniones con su abogado, aturdido y en silla de ruedas. Este es Hisham Abu Hawash, de 40 años, que está en huelga de hambre para protestar por su detención administrativa.

Cuando fue arrestado a fines de 2020, negó todas las acusaciones durante su interrogatorio por parte de la policía. Y de hecho, la noche de su arresto le dijo a su esposa que no se preocupara porque él no había hecho nada y que pronto estaría en casa. Juntos tienen cinco hijos, una responsabilidad no pequeña, especialmente cuando uno de los niños tiene una enfermedad renal y necesita tratamientos costosos.

No se preocupó: lo había visto en el trabajo, en un sitio de construcción en su ciudad natal de Dura, en el sur de Cisjordania, desde la mañana hasta la noche. Abu Hawash y su esposa estaban equivocados.

Si bien la acusación militar no tenía pruebas abiertas contra él en las que basar una acusación para presentar ante un tribunal militar, el servicio de seguridad Shin Bet afirmó haber clasificado material sobre cuya base un comandante militar firmó la primera orden de detención administrativa en seis meses. El 17 de agosto, tras la firma de la segunda orden de detención administrativa, Abu Hawash inició su huelga de hambre .

Abu Hawash está arriesgando su salud y su vida para protestar por la negación de su libertad sin juicio. Esa es la única manera de decirle al mundo que ha sido encerrado sin que se haya presentado una acusación contra él, sin pruebas, sin el derecho liberal básico de defenderse, de enfrentarse a los testigos de la fiscalía y explicar lo que él cree que son sus motivos hostiles.

Si Abu Hawash pensaba que dañarse físicamente a sí mismo, su salud y su vida atraerían la atención de otros hacia la práctica común israelí de arrestar a cientos de personas sin juicio , estaba equivocado. Ni el mundo, ni los expertos legales israelíes ni los medios de comunicación locales están preocupados por la facilidad con la que la única democracia en el Medio Oriente encierra a la gente sin juicio. Desde hace años, en un momento dado, se ha mantenido en detención administrativa a unos 500 palestinos durante un período ilimitado.

Durante la última década ha comenzado un fenómeno de detenidos administrativos individuales que inician huelgas de hambre. Las autoridades, conscientes de las complicaciones que podría causar la muerte de un prisionero palestino, se aseguraron de que los huelguistas fueran hospitalizados en hospitales civiles mucho antes del centésimo día de huelga, porque allí podían salvarse de la muerte.

En 2015, la Alta Corte de Justicia comenzó a ordenar la “suspensión” de la orden de detención administrativa durante el tiempo que el detenido estuvo hospitalizado. Esa fue una manera elegante para que ambos lados dejaran la esquina en la que se habían pintado. Pero el Shin Bet afirma que incluso en su salud claramente deteriorada, Abu Hawash es un peligro para la seguridad del estado. Mientras continuaba su huelga de hambre, se emitió una tercera orden de detención administrativa en su contra. Incluso el claro deterioro de su salud, y el peligro de muerte que enfrenta, no movieron a los médicos del Servicio Penitenciario a ordenar su hospitalización.

El lunes, el Tribunal Superior discutió la solicitud del abogado de Abu Hawash, Jawad Bulus, de que su cliente sea hospitalizado y se suspenda la orden de detención administrativa. El fiscal del estado, en representación del Shin Bet, se opuso a esto. El juez Isaac Amit estaba al principio enojado con Bulus por convocar al Tribunal Superior cuando el tribunal militar de apelaciones está programado para escuchar la apelación de Abu Hawash contra su detención el miércoles.

Bulus pidió al tribunal que dejara de lado los procedimientos para apreciar el estado de salud de Abu Hawash y recordar que durante años se había acordado no permitir que los detenidos administrativos murieran en la cárcel. Amit escuchó atentamente y luego dio instrucciones al médico del Servicio de Prisiones para que examinara a Abu Hawash de inmediato y presentara sus hallazgos médicos al tribunal militar.

¿El médico del Servicio Penitenciario interpretará la orden como una insinuación del Tribunal Superior de que no se debe permitir que un detenido administrativo muera en la cárcel, incluso si es palestino?

Fuente: https://www.haaretz.com/opinion

Primera INTIFADA, el levantamiento del pueblo palestino y sus sueños de libertad

08 de diciembre de 2021

La Primera Intifada comenzó el 8 de diciembre de 1987 en el campo de refugiados de Jabalia, en la Franja de Gaza, cuando un camión militar israelí chocó intencionalmente un coche civil, provocando la muerte de cuatro palestinos, hecho que causó un gran revuelo y, poco después, las protestas comenzaron a ganar un ímpetu feroz, con una resistencia cada vez más fuerte. La acumulación de represión de los palestinos influyó en la rapidez de su movilización, con miles de jóvenes saliendo a las calles para protestar contra la violencia israelí y su control total del desarrollo político, social y económico.

Las protestas empezaron con huelgas generales y el boicot a las instituciones civiles de Israel en la Franja de Gaza y en la Cisjordania ocupada, incluido Jerusalén Oriental; muchos palestinos que trabajaban en Israel o en establecimientos israelíes llevaron a cabo un boicot económico. Se negaron a pagar impuestos, a conducir coches palestinos con matrícula israelí, levantaron barricadas en las carreteras – lo que caracterizó a la resistencia palestina – y lanzaron piedras a tanques e infraestructuras israelíes.

Israel reaccionó desplegando unos 80.000 soldados para acabar con las propuestas acribillando a la población con balas y asesinando a cientos de palestinos.

En tan sólo un año, asesinaron a 332 palestinos, incluyendo a 53 menores de 17 años; y murieron 12 israelíes. Siguiendo la política de disparar a matar adoptada por el ejército israelí, las brutales palizas se convirtieron en una práctica común entre los soldados israelíes, que usaban bastones para, literalmente, romper los huesos de los palestinos. Cuando terminó la Primera Intifada en septiembre de 1993, 1.489 palestinos habían sido asesinados.

La larga duración de esta Intifada (del 87 al 93) es muestra del alto nivel de organización y la participación de todos los sectores del pueblo en la misma. Khalil Al Wazir (Abu Jihad, posteriormente asesinado por el Mosad en Tunez) fue el líder y orientador de la Intifada. En Palestina había un Comando Nacional Unificado que rotaba mensualmente para evitar que las tropas de ocupación aplaquen el levantamiento con la detención o asesinato de sus líderes.

Las criptomonedas podrían ser la última esperanza para los habitantes de Oriente Medio

Imagen: una representación visual de las criptodivisas digitales, Bitcoin, 16 de febrero de 2018 [Ilustración de Chesnot/Getty Images].

07 de diciembre de 2021

Todo lo que existe será incorporado al mundo online. Algunas cosas ya lo están. Así ha sucedido con los negocios, las compras, los servicios, la vida social, el periodismo, la guerra y, con el recientemente anunciado «metaverso», quizá incluso con nuestras vidas. Así que sólo era cuestión de tiempo que el propio dinero se integrara en esa dimensión.

Sin embargo, todo lo relacionado con las finanzas tiene efectos que repercuten y alteran todos los aspectos de la economía. No es de extrañar, pues, que las criptomonedas sean un concepto y una práctica controvertidos. Al igual que su propia existencia, las críticas vertidas contra ellas eran inevitables.

El mundo de las criptodivisas sigue desconcertando a muchos de los que se adentran en él por primera vez, y es comprensible: sigue siendo un concepto relativamente nuevo que no es mucho más antiguo que el smartphone. En pocas palabras, las criptodivisas son monedas y divisas en el ámbito digital, a través de las cuales un sistema conocido como criptografía o blockchain verifica las transacciones y mantiene los registros en una red entre pares.

El atractivo de las monedas y de la cadena de bloques no es sólo que -al igual que las acciones y los mercados- se puede inyectar dinero y obtener beneficios a través de las inversiones, sino principalmente que todo el sistema está descentralizado. No hay ninguna entidad central que lo gobierne o regule, y los monederos están protegidos y sólo pueden acceder a ellos quienes poseen sus «claves».

Por supuesto, hay formas de hackear los monederos en línea, pero sigue siendo un riesgo muy mínimo si se toman las precauciones de seguridad adecuadas. No hay ningún banco que pueda acceder a las cuentas.

Esa descentralización radical y esa protección garantizada la mantienen fuera del alcance de los gobiernos, los bancos y el sistema financiero mundial. Por algo se le conoce como «el dinero del pueblo».

Pero, desgraciadamente, esa falta de regulación y centralización también lo ha convertido en un refugio para las tramas fraudulentas, las redes de blanqueo de dinero y la financiación de grupos terroristas a lo largo de los años.

Sin embargo, estos riesgos y desventajas no disuaden a millones de personas corrientes de seguir comerciando con el sistema, ya que sus beneficios y su seguridad frente a las extralimitaciones del gobierno atraen a un grupo de personas en particular: los que viven en países que sufren crisis económicas o una elevada inflación.

El Líbano es un ejemplo de ello. En los últimos años, especialmente desde la catastrófica explosión que afectó a gran parte de la capital, Beirut, el año pasado, el país se ha visto afectado por una crisis económica. La falta de un gobierno viable, la creciente división política y la corrupción desenfrenada no han hecho más que empeorar la situación, y el Líbano sufre una grave escasez de combustible y productos esenciales. Sobre todo, su moneda se ha desplomado bruscamente.

La crisis hizo que el Banco Central del Líbano emitiera normas y reglamentos que imposibilitaban la retirada de efectivo en forma de dólares, al parecer con el objetivo de proteger a los bancos de la quiebra. Incluso quienes tienen cuentas en dólares sólo han podido retirar liras libanesas -fenómeno conocido como «Lollar»-, lo que ha provocado una hiperinflación debido a que un dólar vale decenas de miles de liras libanesas en el mercado negro.

Mohamad Kalaaji, un desarrollador de software afincado en Beirut, me dijo que el cripto ofrece una forma de evitar estos obstáculos. «Se puede enviar cripto y cambiarlo a personas que sí tienen dólares… Los autónomos pueden recibir fondos al instante sin perder nada [y] sin necesidad de un banco y pueden intercambiar con cualquiera que quiera comprarles». El nuevo mercado que ha surgido, dijo, ha sido habilitado por «personas que trabajan como canjeadores donde tienen una cuenta bancaria en el extranjero que puede comprar en sitios como Binance o Coinbase, y luego venderlo aquí tomando un porcentaje (como uno a cinco por ciento). Además, hay algunos negocios que aceptan criptomonedas sin ningún problema».

El concepto se ha hecho tan popular y necesario en el país que el mes pasado se vio un cajero automático de Bitcoin en Beirut. Kalaaji dijo que «ofrece precios transparentes y es más seguro, ya que no tienes que arriesgarte a que te roben o te hagan daño cuando tratas con un intercambiador en persona». Añadió que «lo sorprendente es encontrar que hay varios cajeros automáticos en diferentes zonas del Líbano que se han introducido recientemente, y la gente se está volviendo loca por ello hasta el punto de que el Banco Central emitió una declaración contra los negocios que comercian con cripto.»

Kalaaji cree que las criptodivisas tienen un futuro prometedor en el Líbano durante años y décadas: «Cambiará la situación económica del país si los libaneses expatriados deciden proporcionar cripto a los locales aquí. No sólo no se necesita un intermediario para recibir el dinero, sino que además no se necesita registro ni papeles para hacer funcionar un negocio, lo cual es una gran victoria… recibirá más adopción en el futuro».

Pero sobre todo, como para muchos libaneses, le ha beneficiado personalmente en la actual crisis económica, en la que, según él, el método más fácil de inversión «es destinar una parte de mi sueldo a Bitcoins». Aunque muchos pretenderían obtener un beneficio al comerciar con criptomonedas, se trata en general de una inversión a largo plazo. «Diría que es una clase de activo que me protegerá de la hiperinflación que está ocurriendo aquí para el futuro, donde vería sus beneficios… [en] los próximos diez años».

También en Turquía, la economía está sufriendo un grave y severo aumento de la inflación, causado por una miríada de factores, entre ellos la batalla del presidente Recep Tayyip Erdogan contra los elevados tipos de interés, la falta de reservas de divisas y de posibles inversiones extranjeras en el país, y la consiguiente caída en picado del valor de la lira turca.

Al igual que sus homólogos libaneses, los turcos han recurrido cada vez más a las criptomonedas para aliviar sus problemas financieros. Algunos buscan obtener beneficios comerciando y otros invierten a largo plazo «guardando» sus ahorros en criptodivisas, cuyo uso ha crecido más de 11 veces desde el año pasado, según datos de julio.

Gokce, una profesora afincada en Estambul, me dijo que, debido a la devaluación diaria de la lira, «por supuesto que mantener mi dinero en una plataforma más rentable como las criptomonedas ha ayudado, ya que está ayudando a todo el mundo». Añadió que «la adopción de criptomonedas es grande en Turquía», citando los anuncios públicos que promueven su uso.

El gobierno turco, en cambio, tiene una opinión diferente. Erdogan, en septiembre, declaró una especie de «guerra» contra las criptomonedas y planteó su preocupación por su uso en lugar de la lira. Meses antes, en abril, el banco central del país prohibió su uso para el pago de bienes y servicios. Además, Ankara anunció en julio que estaba preparando un proyecto de ley para regular las criptodivisas.

Tales esfuerzos por parte de hombres fuertes como Erdogan, por supuesto, sólo contradicen lo que hizo que las criptomonedas fueran populares y que millones de personas confiaran en ellas en primer lugar: la descentralización y la desregulación. Una vez que una moneda o criptodivisa -o una plataforma en la que se intercambia- se regula, eso anula su propósito inicial.

Mientras que los bancos siempre han tenido la tendencia a plegarse a la voluntad de los gobiernos y, en ocasiones, a no actuar con independencia, el atractivo de las criptodivisas ha sido su independencia de las manos del Estado.

Alex Gladstein, jefe de estrategia de la Fundación de Derechos Humanos y experto y defensor del mercado de las criptomonedas, me dijo que las criptomonedas -en este caso utilizando el Bitcoin como ejemplo- son «una poderosa herramienta para la gente en economías quebradas y sociedades autoritarias de todo el mundo». En los últimos años ha actuado como ‘oro digital’ como tecnología de ahorro de alto rendimiento, y como ‘efectivo digital’ como red de pago resistente a la censura fuera del sistema bancario».

Destacó la importancia del concepto para quienes, especialmente en la región de Oriente Medio y Norte de África, atraviesan crisis económicas, diciendo que beneficia a «libaneses o turcos que escapan de la inflación, palestinos o iraníes que escapan de las sanciones y los controles financieros, o activistas de derechos humanos que llevan a cabo sus asuntos financieros cuando sus cuentas bancarias han sido congeladas».

Gladstein predijo que las criptodivisas en Oriente Medio «tendrán un futuro aún más brillante. Es algo que está teniendo un impacto demostrablemente bueno para millones de personas, incluso cuando los gobiernos y las instituciones internacionales siguen traicionándolos.»

Sobre el autor de este artículo : Muhammad Hussein actualmente lee política en una universidad en Londres Muhammad Hussein actualmente lee política en una universidad en Londres Muhammad Hussein actualmente estudia política en una universidad de Londres. Tiene un gran interés en la poliítica de Oriente Medio e internacional.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Israel rechaza la libertad condicional para trabajadora humanitaria española que lleva siete meses en una cárcel israelí

07 de octubre de 2021

El caso de Ruiz ha suscitado la atención internacional por tratarse de un proceso militar. La ONU y la UE han solicitado «pruebas» a Israel al considerar que la información presentada hasta ahora no es «suficiente»

La justicia militar israelí rechazó hoy conceder la libertad condicional a la trabajadora humanitaria española Juana Ruiz condenada a trece meses de cárcel por trabajar y recaudar fondos para una ONG palestina, que Israel considera ilegal, informó a Efe su equipo legal.

La Defensa recurrirá esta decisión tomada por la Junta de Libertad Provisional del Tribunal de Nazaret, en el norte de Israel, por dos votos en contra y uno a favor.

La defensa solicitó esta medida para Ruiz, de 63 años y encarcelada desde abril, después de que fuera sentenciada por un Tribunal militar el pasado 17 de noviembre tras aceptar un acuerdo de culpabilidad para rebajar la pena.

Ruiz asistió a la sesión de hoy en la que también hubo representación diplomática de la Embajada de España ante Israel.

Según la sentencia impuesta y dado el tiempo que lleva cumplido, la trabajadora humanitaria española cumpliría su pena en mayo y sería liberada previo pago de la mitad de una multa de 14.000 euros.

Ruiz fue detenida cerca de Belén, en Cisjordania ocupada, por su labor en los Comités de Trabajo para la Salud, una ONG a la que Israel acusa de desviar fondos al Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), considerado grupo terrorista también para la Unión Europea (UE) y Estados Unidos.

Detenida en abril sin cargos, Ruiz fue acusada en mayo de cinco delitos que, con el acuerdo alcanzado con la Fiscalía, se redujeron a dos: «prestar servicios a una organización ilegal» y «recibir dinero e introducirlo ilegalmente» en Cisjordania ocupada.

El Gobierno israelí vinculó su caso con el de las otras seis ONG palestinas, declaradas terroristas por Israel en octubre por similares alegaciones, que el Tribunal militar israelí tuvo que clarificar ya que el acuerdo de culpabilidad, aceptado por Ruiz, no lo admitía.

El caso de Ruiz ha suscitado la atención internacional por tratarse de un proceso militar y ante las alegaciones de financiación de terrorismo por parte de ONG que reciben fondos europeos y que Israel asegura que son «brazo civil» del FPLP.

La ONU y la UE han solicitado «pruebas» a Israel al considerar que la información presentada hasta ahora no es «suficiente»

Fuente: Swiss Info

Israel quiere que EE.UU. opte por la vía militar con Irán

07 de diciembre de 2021

Con la reanudación de las negociaciones sobre el acuerdo nuclear con Irán en juego en Viena, un bélico Israel insta a Estados Unidos a emprender acciones militares. Se espera que el ministro de Defensa, Benny Gantz, y el jefe del Mossad, David Barnea, se reúnan con altos funcionarios de la Casa Blanca esta semana para defender una agenda militar contra Irán, según informaron anoche las tres principales cadenas de televisión israelíes.

Gantz y Barnea instarán a sus interlocutores estadounidenses a desarrollar un plan militar para atacar a Irán. Los israelíes consideran que el estancamiento de las negociaciones en Viena es una oportunidad para presionar a Estados Unidos para que adopte una política más agresiva contra la República Islámica. Se dice que se ha elaborado una lista de objetivos. Esta incluye un posible ataque contra objetivos iraníes en Yemen. El objetivo de este ataque sería convencer a los iraníes de que suavicen su posición en las conversaciones sobre su programa nuclear.

Se espera que Israel diga a los estadounidenses que debe continuar sus operaciones contra las instalaciones nucleares de Irán. Un ejemplo reciente fue el asesinato del principal científico nuclear iraní, Mohsen Fakhrizadeh, el pasado mes de noviembre utilizando una ametralladora por control remoto e inteligencia artificial.

Sin embargo, Estados Unidos no está de acuerdo con Israel en esta cuestión. Se dice que ha advertido al Estado ocupante de que estos ataques son contraproducentes, ya que Irán construye instalaciones mejoradas después de cada revés.

«Pido a todos los países que negocian con Irán en Viena que adopten una línea firme y dejen claro a Irán que no puede enriquecer uranio y negociar al mismo tiempo», dijo ayer el primer ministro israelí, Naftali Bennett. «Irán debe empezar a pagar un precio por sus violaciones».

El ruido de sables de Israel y su afán por la opción militar prioritaria han sido destacadas además por The Spectator. «El Mossad se está [preparando] para atacar el corazón del programa nuclear iraní», según una fuente en Israel citada por la revista británica. Describiendo a Irán como un «pulpo», el autor del artículo dijo que Israel ya no iría tras los «tentáculos» sino que «iría por la cabeza».

Antes de que se reanudaran las negociaciones la semana pasada, el principal diplomático de Irán, el ministro de Asuntos Exteriores Hossein Amir-Abdollahian, dijo que un acuerdo para revivir el acuerdo nuclear de su país con las potencias mundiales estaba «al alcance», pero que esto dependía de la buena voluntad de Occidente.

En 2018, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, se alejó unilateralmente del acuerdo que su predecesor, Barack Obama, había cosido con tanto esfuerzo. La medida, considerada en general como imprudente, fue impulsada por el entonces secretario de Estado, Mike Pompeo, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

A Trump le salió el tiro por la culata. Los halcones pro-israelíes admiten ahora que «fue una de las decisiones de seguridad nacional de Estados Unidos más tontas, mal pensadas y contraproducentes de la era posterior a la Guerra Fría.»

Fuente: https://www.monitordeoriente.com/20211207-israel-quiere-que-ee-uu-opte-por-la-via-militar-con-iran/

Israel desaloja a familias palestinas para dar paso a un entrenamiento militar

Foto: un soldado israelí lanza gases lacrimógenos contra manifestantes palestinos durante una protesta contra los asentamientos judíos el 24 de noviembre de 2020, en el Valle del Jordán, en la Cisjordania ocupada por Israel [JAAFAR ASHTIYEH/AFP vía Getty Images].

07 de diciembre de 2021

Las autoridades de ocupación israelíes ordenaron a varias familias palestinas del norte del Valle del Jordán ocupado que abandonaran sus hogares durante diez días para poder realizar un entrenamiento militar en la zona.

Según la agencia de noticias Wafa, el ejército de ocupación israelí emitió avisos a varios residentes locales de la aldea de Khirbet Ibzeq, situada cerca de la ciudad de Tubas, al noreste de Cisjordania, ordenándoles que abandonaran sus hogares a partir de hoy.

Las familias se enfrentan ahora a la búsqueda de un alojamiento temporal durante el intenso frío del invierno.

También temen que los simulacros incendien grandes extensiones de tierras de labranza y propiedades en el norte del Valle del Jordán, lo que provocará importantes pérdidas.

La comunidad palestina del valle del Jordán es objeto de acoso diario por parte de las fuerzas de ocupación y los colonos, en un intento de obligarles a abandonar la zona para anexionarla y ampliar los asentamientos ilegales.

Desde 1967, cuando el ejército israelí ocupó Cisjordania, el Estado de ocupación ha trasladado al menos a 11.000 de sus ciudadanos judíos al valle del Jordán. Algunos de los asentamientos en los que viven fueron construidos casi en su totalidad en tierras privadas palestinas.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

‘Yalla’, el cortometraje de ficción del asesinato de cuatro niños por drones israelíes ha sido nominado a los premios Goya 2022

Por Francisca Bravo  

07 de diciembre de 2021

«Es una ocasión única de seguir poniendo el foco en la defensa de los derechos de la infancia, y en concreto, para la campaña que pide que se regule el uso de los drones militares que matan según algoritmos»

‘Yalla’ puede significar muchas cosas. ¡Vamos!, ¡ánimo!… Pero también: ¡Corre!. El cortometraje de ficción dirigido por Carlo D’Ursi ha resultado nominado para los Goya tras haber triunfado en Abycine, donde resultó ganador de la décima edición del certamen de ayudas para la realización de cortometraje sobre Derechos Humanos, promovida por el grupo local de Amnistía Internacional Albacete y el festival albaceteño. El premio era una subvención de 5.000 euros para realizar el proyecto audiovisual.

El protagonista es Mufid, un chico de 14 años que juega al fútbol con sus amigos en una zona vigilada por un dron militar. Falla un tiro y hace desaparecer la pelota tras una colina. No quiere ir a buscarla, pero no tiene realmente elección. Cuando va a buscar su pelota, se encuentra con Amina, y también con Hassan, que tira la pelota dentro de unas ruinas. Pero estas ruinas atraen a un dron que se pone alerta y dispara.

«Es una ocasión única de seguir poniendo el foco en la defensa de los derechos de la infancia, y en concreto, para la campaña que pide que se regule el uso de los drones militares que matan según algoritmos», explica el director del trabajo Carlo D’Ursi. «La sociedad está tremendamente crispada, es una ocasión para decir alto y claro que esto se trata de derechos de niños y niñas», recalca.

‘Yalla’ es una historia de ficción, no un documental insiste, que nace a raíz de un viaje que hace a Palestina. En este país conoce a un chico que regenta un bar «justo al otro lado del muro», en Jerusalén. La historia que le cuenta es la de su hermano, un chico que fue asesinado por un francotirador israelí, simplemente porque la pelota con la que jugaba se fue «al otro lado del muro». «Y el niño fue a recogerla», lamenta D’Ursi. «Me inspiro en un hecho real, que es el asesinato de cuatro niños. Pero con que fuese sólo uno, bastaría. Es algo importante», recalca.

2022El director del corto hace referencia a la tragedia de los cuatro primos Baker, que jugaban en una playa de Gaza en 2014, en medio del conflicto bélico y que fueron abatidos por proyectiles israelíes. La ONG Adalah obtuvo una investigación de la policía militar en la que se confirmaba que los menores fueron abatidos por los misiles lanzados desde un avión no tripulado armado.

En ‘Yalla’ sólo se pronuncia esta simbólica palabra. «Para poder contar la historia con la máxima objetividad, decidimos autoimponernos dos limitaciones de carácter narrativo: sin diálogo y la ausencia total de color. De este modo se podía ahondar en el drama sin convertirlo en un melodrama, porque la realidad es que hablamos de una tragedia», explica D’Ursi. Los personajes se comunican a través de las miradas y de los gestos, a través de un paisaje en blanco y negro cargado de simbolismo y unas amenazantes pantallas de drones.

Los Goya son un punto cumbre para el trabajo, que ya ha resultado premiado no sólo en Abycine, sino en también en los Premios Forqué, donde obtuvo el premio a Mejor Cortometraje. «El recorrido que ha tenido no es otra cosa que una responsabilidad para el equipo, de seguir empujando para que el mensaje siga calando», asegura el director, que ha querido expresar su profundo agradecimiento a un equipo «entregado totalmente con el trabajo y también con la causa, muy entrecomillas». «Tenemos que ser respetuosos», afirma. Desde la productora ejecutiva, hasta los meritorios, recalca D’Ursi han trabajado para darle la «máxima calidad» cinematográfica.

Finalmente, D’Ursi ha querido agradecer especialmente a Amnistía Internacional su papel dentro de la difusión de trabajos como el suyo, pero también de muchos otros que reivindican el papel de los derechos humanos. El cortometraje se grabó en la frontera entre Castilla-La Mancha y Madrid.

Fuente: www.eldiario.es

 

Argentina: exitosa jornada cultural en la Embajada de Palestina

Por Redacción Diario Sirio Libanés 

06 de diciembre de 2021
Con más de 40 bailarines sobre el escenario, la Embajada del Estado de Palestina en la Argentina conmemoró este sábado la Declaración de la Independencia Palestina y el Día de Solidaridad con el Pueblo Palestino.

La Embajada del Estado de Palestina en la Argentina celebró este sábado una jornada cultural en el marco de la Declaración de la Independencia Palestina y el Día de Solidaridad con el Pueblo Palestino, con la partipación de 5 conjuntos de danzas folclóricas y más de 100 espectadores. 

El  encuentro estuvo patrocinado por el Centro Cultural y Conjunto de Danzas Folclóricas Palestinas, Yabal Alzaitún, presente con su elenco en la jornada. Además, el evento contó con la danza del Conjunto Baalbek, de la colectividad árabe de Berisso, del Ballet Yuravlí de la colectividad de Ucrania, de la Compañía Kaiane de la comunidad de Armenia, y del grupo  Milagro del Tiempo, un conjunto de folklore argentino. 

El evento contó con la participación de diplomáticos y allegados, como el Sr. Embajador de Kuwait en Argentina, Abdullah Ali Alyahya, el Encargado de Asuntos Consulares del Líbano, Sr. Tannous Kabiity, el presidente del Centro Islámico de la República Argentina (CIRA), Sr. Anibal Bakir, el presidente del Club Sirio Libanés de Buenos Aires (CSLBA), Sr. Yaoudat Brahim, y el presidente de la Confederación Palestina Latinoamericana y del Caribe (COPLAC), Sr. Rafael Araya Masry.

Inaugurando el ciclo, el Embajador del Estado de Palestina en nuestro país, Sr. Husni Abdel Wahed, brindó unas palabras en agradecimiento a Yabal Alzaitún y a todos los participantes del evento. 

“En el marco de la fecha de Solidaridad con el Pueblo Palestino, espero que puedan disfrutar de esta muestra de arte y afecto hacia nuestro pueblo”, dijo. “Esta jornada cultural, es solidaridad y cariño, pero por sobre todas las cosas, esto también es revolución”, afirmó el embajador.

“Agradezco también la hermandad de los pueblos para este evento, donde diferentes grupos folclóricos de varios países se sumaron a la jornada y a la conmemoración de estos días tan importantes”, agregó. Finalmente, destacó: “También quiero dar las gracias al público presente; no saben lo importante que es sentir siempre su inmenso cariño, amor y orgullo por nuestro pueblo palestino”.

Luego del show apertura del elenco de Yabal Alzaitún, y el baile de los grupos folclóricos Milagro del Tiempo y el Conjunto Baalbek, el presidente de la COPLAC, Rafael Araya Masry, compartió unas palabras con los presentes. “Felicito al Sr. Embajador por esta iniciativa; hoy, este edificio se llenó de alegría, de ruido, de jóvenes y de artistas, todos destinados a promover la infinita solidaridad de este pueblo con Palestina”, aseguró.

La Embajada de Palestina otorgó distinciones y recuerdos a cada uno de los grupos participantes de la Jornada, en agradecimiento con el compromiso con la lucha a conmemorar. 

Como cierre del evento, todos los grupos folclóricos participantes se aunaron en una gigante ronda de dabke, dando así por finalizada un evento cultural histórico lleno de emoción y solidaridad con el pueblo palestino.

Fuente: http://www.diariosiriolibanes.com.ar

 

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