Primo de Ahed Tamimi fue herido nuevamente con disparo en la cabeza por parte del ejercito de Israel

 

Foto: Mohammed Tamimi y las secuelas del segundo disparo

10 de junio de 2022

Cuando Mohammed Tamimi tenía 15 años, un soldado le disparó en la cabeza con una bala de metal recubierta de goma mientras estaba manifestándose en su pueblo, a-Nabi Saleh. Poco después, su prima, ‘Ahed Tamimi, abofeteó a un soldado israelí parado en su puerta. Mientras estaba esperando una cirugía para reestructurar partes de su cráneo, fue arrebatado de su casa y llevado a la investigación. Israel lo obligó a «confesar» que su lesión fue el resultado de un accidente de bicicleta.
Ayer, Tamimi recibió nuevamente un disparo en la cabeza, con una bala de esponja según los informes iniciales, cuando los soldados invadieron la aldea. Ayer tuvo una cirugía y todavía está hospitalizado. Este es el costo insoportable para los palestinos que se atreven a resistirse al régimen de apartheid de Israel.

Foto: Mohammed Tamimi y las secuelas del primer disparo
Foto: Mohammed Tamimi y las secuelas del primer disparo. En 2018, Mohammed Tamimi (15 años de edad) de Nabi Saleh, recibió un disparo en la cabeza perpetrado por el ejercito israelí.

Antecedentes de las manifestaciones en a-Nabi Saleh:
https://www.btselem.org/demonstrations/a_nabi_saleh
En las imágenes: Mohammed Tamimi en 2018 (crédito: Oren Ziv, Activstills) «

Fuente del texto: B’Tselem בצלם

EE.UU. da un impulso a las relaciones con los palestinos antes de la visita de Biden

Foto: el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, el 1 de mayo de 2022 [STEFANI REYNOLDS/AFP vía Getty Images].

10 de junio de 2022

Estados Unidos mejoró su misión diplomática ante los palestinos el jueves, revirtiendo una medida de la administración Trump antes de una visita prevista del presidente Joe Biden, informa Reuters.

La «Unidad de Asuntos Palestinos» (PAU) pasó a llamarse «Oficina de Asuntos Palestinos de EE.UU.» (OPA) y dependerá directamente de Washington «en asuntos sustantivos». Antes de convertirse en la PAU, había sido el Consulado de Estados Unidos en Jerusalén y un foco de los objetivos de la creación del Estado palestino en la ciudad.

El ex presidente Donald Trump cerró formalmente el Consulado y lo reasignó como la PAU dentro de la Embajada de Estados Unidos que se trasladó a Jerusalén desde Tel Aviv en 2018.

Ese traslado indignó a los palestinos, que consideraron que socavaba su aspiración de tener Jerusalén Este como capital de un futuro Estado. Israel, que capturó Jerusalén Este en 1967, llama a Jerusalén su capital indivisible.

«La OPA opera bajo los auspicios de la Embajada de EE.UU. en Jerusalén, e informa sobre asuntos sustantivos directamente a la Oficina de Asuntos de Oriente Próximo en el Departamento de Estado», dijo un portavoz de la misión.

«El cambio de nombre se hizo para alinearse mejor con la nomenclatura del Departamento de Estado», dijo el portavoz. «La nueva estructura operativa de la OPA está diseñada para fortalecer nuestra información diplomática y nuestro compromiso con la diplomacia pública».

El jueves, funcionarios palestinos recibieron al enviado del Departamento de Estado de EE.UU., Hady Amr, en Ramallah, su sede de gobierno en la Cisjordania ocupada. No hicieron ningún comentario inmediato al término de la reunión.

Un alto funcionario palestino dijo a Reuters que, en una llamada con el secretario de Estado estadounidense hace varios días, el presidente Mahmoud Abbas rechazó cualquier alternativa a la reapertura del consulado estadounidense en Jerusalén.

Bajo la reasignación de la era Trump, el personal y las funciones del antiguo Consulado seguían siendo en gran medida idénticos, pero estaban subordinados a la Embajada en lugar de seguir una vía bilateral estricta entre Estados Unidos y Palestina.

El antiguo edificio del consulado, que ahora alberga la OPA, está en el oeste de Jerusalén.

El gobierno de Biden se ha comprometido a reabrir el consulado, pero Israel ha dicho que no lo consentiría y ha propuesto que se abra un consulado en Ramallah en su lugar.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel declinó hacer comentarios sobre la reasignación del jueves de la misión de Jerusalén.

Fuente: https://www.monitordeoriente.com

ONG denunció que Volvo, JCB Machinery, Caterpillar y Hyundai Heavy Industries son cómplices de Apartheid

La ONG palestina Stop the Wall denunció que Volvo Group, JCB Machinery, Caterpillar y Hyundai Heavy Industries son cómplices de las prácticas de limpieza étnica de Israel en ocho pueblos palestinos de Masafer Yatta, en el sur de Cisjordania ocupada.

El 1 de junio, las excavadoras de JCB, CAT y Volvo asaltaron las aldeas de al-Fakheet y al-Markez, en Masafer Yatta, y demolieron viviendas y cobertizos para animales, dejando sin hogar a familias enteras y a sus rebaños, según informó Stop the Wall en un comunicado.

Esta es la segunda redada de demolición en menos de un mes. Antes, el 11 de mayo, las fuerzas de ocupación israelíes y las excavadoras irrumpieron brutalmente en Masafer Yatta y demolieron 19 estructuras, entre ellas viviendas, cobertizos para animales y pozos de agua en al-Tuwani, al-Markez y al-Fakheet.

“La escalada de violencia y la campaña de demolición contra los palestinos de Masafer Yatta se produce después de que el Tribunal Supremo de Israel, pilar del régimen de apartheid israelí, fallara a favor de la expulsión por la fuerza de unos 1.300 palestinos que viven en ocho pequeños pueblos. Esta decisión es la culminación de décadas de apartheid, segregación y prácticas opresivas contra los palestinos de Masafer Yatta”, ha declarado.

“Dichas prácticas, que incluyen el apartheid del agua, la violencia sistemática de los colonos y el ejército, la confiscación de tierras y la demolición de viviendas, han sido permitidas por las empresas internacionales de maquinaria y construcción”, dijo Stop the Wall, que documentó que Volvo Group, JCB Machinery, Caterpillar y Hyundai Heavy Industries han sido utilizadas para la demolición de viviendas en Masafer Yatta desde principios de 2022.

“Esto es una continuación de una complicidad de larga data con la colonización israelí de la tierra palestina que debe llegar a su fin”.

Pidió que se apoyara la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) contra estas empresas y otras empresas cómplices.

Fuente: WAFA

Egipto importa un volumen récord de gas procedente de Israel

Foto: una vista de la plataforma del yacimiento de gas natural Leviatán en el Mar Mediterráneo es fotografiada desde la ciudad costera del norte de Israel, Cesarea, el 19 de diciembre de 2019 [JACK GUEZ/AFP vía Getty Images].

09 de junio de 2022

Egipto ha alcanzado un nuevo récord de importaciones de gas de Israel en el primer trimestre del año.

Según el boletín semanal del Middle East Economic Survey (MEES), El Cairo importó 720 millones de pies cúbicos diarios de Israel en marzo, lo que equivale a más de 20 millones de metros cúbicos al día.

El informe añade que Egipto también representó un máximo histórico -el 26,5%- de la producción de gas de Israel durante el mismo periodo.

Este hecho es la última señal de la creciente cooperación entre Israel y Egipto en el sector energético, tras la decisión de El Cairo de comenzar a importar gas israelí en 2020, después de que Dolphinus Holdings de Egipto firmara dos años antes la compra de 64.000 millones de metros cúbicos de gas israelí durante una década, en un acuerdo por valor de 15.000 millones de dólares.

En 2020 Israel se convirtió en un proveedor clave de gas natural para Egipto tras iniciar la producción de sus yacimientos de gas en alta mar de Tamar y Leviatán. Se suministran aproximadamente 5.000 millones de metros cúbicos de gas al año a la península egipcia del Sinaí a través de un gasoducto submarino desde Israel.

«Se espera que Egipto esté tomando volúmenes récord de gas israelí, aunque los niveles actuales son superiores a los volúmenes contractuales. Egipto busca mantener las exportaciones de GNL [gas natural licuado], y la importación de gas israelí es un aspecto importante de ello», dijo Peter Stevenson, editor del Mediterráneo Oriental en MEES, a Al-Monitor.

En consonancia con las ambiciones de Tel Aviv de convertirse en un centro energético regional y en la alternativa europea al gas ruso, Israel comenzó a exportar gas a Egipto a través de una nueva ruta vía Jordania en marzo. El Ministerio de Energía israelí también ha cartografiado unos 25 bloques de exploración en el mar Mediterráneo, que pretende utilizar en su próxima ronda de licitaciones de licencias de exploración de gas natural en alta mar.

Sin embargo, algunos de estos planes han llevado a Israel a entrar en disputas marítimas con el vecino Líbano. El lunes, el movimiento libanés Hezbolá advirtió a Israel que no trabajara en el yacimiento de gas de Karish, situado en la zona marítima en disputa.

Egipto también quiere renovar sus planes para convertirse en un centro regional de gas con sus dos instalaciones de GNL, pero estos planes dependen de su capacidad para aumentar las importaciones de gas para su posterior reexportación y, por tanto, requieren una mayor dependencia de Israel.

Fuente: Monitor Medio Oriente 

Editorial del diario «El País»: «Israel y el elefante de la ocupación»

09 de junio de 2022

La derrota parlamentaria de la coalición de ocho partidos que gobierna en Israel en una votación clave sobre los asentamientos en Cisjordania demuestra que ignorar y aparcar la ocupación de los territorios palestinos agudiza un conflicto que dura ya más de medio siglo. Un año después de su formación, el Gobierno no ha podido prorrogar la vigencia de la legislación “provisional” que desde 1967 ha extendido los derechos civiles israelíes a los cerca de 450.000 colonos asentados en territorio ocupado palestino, mientras los 2,5 millones de palestinos de Cisjordania se hallan sometidos a la ley marcial de un régimen de ocupación militar que acaba de cumplir 55 años.

El revés sufrido por la coalición que encabeza el ultranacionalista Naftali Bennett culmina una deriva de fractura a lo largo de los dos últimos meses. Los derechistas Bennett, Avigdor Lieberman (ministro de Finanzas) y Gideon Saar (Justicia) rechazan de plano la solución de los dos Estados, que implica una Palestina independiente; los centristas Yair Lapid (Asuntos Exteriores) y Benny Gantz (Defensa) son ambivalentes y prefieren contemporizar, mientras que los laboristas y la izquierda pacifista de Meretz defienden una solución política al conflicto, pero están en minoría. La piedra angular que ha sostenido hasta ahora tan diversa coalición ha sido el pequeño partido islamista Raam. Con apenas cuatro escaños, su respaldo externo al Gabinete estrenó una vía de pragmatismo para integrar a la minoría árabe (un 20% de la población) en un Estado que se declara judío. El acuerdo de inversiones públicas para mejorar sus empobrecidas comunidades a cambio de su apoyo político puso fin a más de dos años de bloqueo parlamentario marcados por cuatro elecciones legislativas. Pero la fragilidad de la coalición ha quedado patente esta primavera. La muerte de medio centenar de palestinos en incidentes con las fuerzas de seguridad en Cisjordania y la decisión del Supremo israelí de dar luz verde al desplazamiento forzoso de más de un millar de beduinos también han contribuido a fragmentar la heterogénea alianza en el poder.

El bloqueo de la legislación que permite vivir a los colonos como si estuvieran en Israel amenaza ahora la supervivencia de la coalición, mientras el bloque nacionalista y religioso acaricia el retorno al poder mediante una moción de censura. La ocupación es el elefante que está en el centro de la habitación del Estado de Israel, pero el llamado Gobierno del cambio ha preferido no afrontar el disenso en un asunto central con el único objetivo de salvaguardar su supervivencia. Paradójicamente, y con tal de derribar a Bennett, un histórico defensor de los intereses de los colonos como Netanyahu tampoco ha vacilado en votar contra la ley que ampara algunas de las acusaciones de organizaciones humanitarias israelíes e internacionales contra el sistema de apartheid legal impuesto a los palestinos.

Fuente: El País 

Fuerzas israelíes matan a tiros a un palestino en una ciudad del distrito de Hebrón

RAMALA, jueves, 9 de junio de 2022 (WAFA) – Las fuerzas israelíes mataron hoy a tiros a un palestino en la ciudad de Halhul, al norte de Hebrón, según un comunicado emitido por el Ministerio de Salud.

El comunicado dice que Mahmoud Fayez Abu Ayhour, de 27 años, sucumbió a las heridas críticas que sufrió después de recibir disparos de soldados israelíes en el curso de enfrentamientos en la ciudad del sur de Cisjordania.

El comunicado agregó que “la bala penetró el abdomen, el diafragma y la aorta de Abu Aihoor, y todos los intentos del personal médico por salvarle la vida no tuvieron éxito”.

Los enfrentamientos estallaron cuando una considerable fuerza militar israelí irrumpió en la ciudad, bloqueó la calle principal, saqueó y cerró una casa de cambio local en medio de intensos disparos, botes de gas lacrimógeno y granadas de impacto.

Los enfrentamientos resultaron en tres heridos por fuego real y dos heridos por acero revestido de goma.

Todas las víctimas fueron trasladadas de urgencia a un hospital para recibir tratamiento. La condición médica de cada uno de ellos sigue sin estar clara.

Nuevo modelo de resistencia: cómo el último año ha redefinido la lucha por la libertad de Palestina

Foto: un soldado israelí rocía con gas pimienta una manifestación palestina en la ciudad de Tubas el 6 de junio de 2022 [JAAFAR ASHTIYEH/AFP vía Getty Images].

08 de junio de 2022

Por Ramzy Baroud

Lo que ocurrió entre mayo de 2021 y mayo de 2022 es nada menos que un cambio de paradigma en la resistencia palestina. Gracias al carácter popular e inclusivo de la movilización palestina contra la ocupación israelí, la resistencia en Palestina ya no es una preferencia ideológica, política o regional.

En el periodo comprendido entre la firma de los Acuerdos de Oslo en 1993 y hace tan sólo unos años, la muqawama -o resistencia- palestina fue constantemente puesta en el banquillo de los acusados, a menudo criticada y condenada, como si una nación oprimida tuviera una responsabilidad moral a la hora de elegir el tipo de resistencia que se ajusta a las necesidades e intereses de sus opresores.

Así, la resistencia palestina se convirtió en una prueba de fuego política e ideológica. La Autoridad Palestina de Yasser Arafat y, más tarde, de Mahmoud Abbas, hizo un llamamiento a la «resistencia popular», pero parece que no entendió lo que significaba realmente esta estrategia y, desde luego, no estaba preparada para actuar de acuerdo con ese llamamiento.

La resistencia armada palestina fue eliminada por completo de su propio contexto histórico; de hecho, del contexto de todos los movimientos de liberación a lo largo de la historia, y fue convertida en un hombre de paja, creado por Israel y sus aliados occidentales para condenar el «terrorismo» palestino y presentar a Israel como una víctima que se enfrenta a una amenaza existencial.

Ante la falta de una definición palestina centralizada de la resistencia, incluso los grupos y organizaciones de la sociedad civil pro-palestina demarcaron su relación con la lucha palestina basándose en la aceptación de ciertas formas de resistencia palestina y la condena de otras.

El argumento de que sólo las naciones oprimidas deberían tener derecho a elegir el tipo de resistencia que podría acelerar su salvación y libertad cayó en saco roto.

La verdad es que la resistencia palestina precedió al establecimiento oficial de Israel en 1948. Los palestinos y los árabes que resistieron al colonialismo británico y sionista utilizaron muchos métodos de resistencia que consideraban estratégicos y sostenibles. No había relación alguna entre el tipo de resistencia y la identidad religiosa, política o ideológica de los que resistían.

Este paradigma prevaleció durante muchos años, empezando por el Movimiento Fidayeen tras la Nakba, la resistencia popular a la breve ocupación israelí de Gaza en 1956 y la ocupación y el asedio que duraron décadas a partir de 1967. La misma realidad se expresó en la resistencia palestina en la Palestina histórica a lo largo de las décadas; la resistencia armada tuvo altibajos, pero la resistencia popular permaneció intacta. Ambos fenómenos estuvieron siempre intrínsecamente ligados, ya que la primera se sustentaba también en la segunda.

El Movimiento Fatah, que domina la actual Autoridad Palestina, se formó en 1959 siguiendo el modelo de los movimientos de liberación de Vietnam y Argelia. En cuanto a su conexión con la lucha argelina, el manifiesto de Fatah decía «La guerra de guerrillas en Argelia, iniciada cinco años antes de la creación de Fatah, tiene una profunda influencia sobre nosotros. […] Simbolizan el éxito que soñamos».
Este sentimiento fue defendido por la mayoría de los movimientos palestinos modernos, ya que demostró ser una estrategia exitosa para la mayoría de los movimientos de liberación del sur. En el caso de Vietnam, la resistencia a la ocupación estadounidense se mantuvo incluso durante las conversaciones políticas en París. La resistencia clandestina en Sudáfrica permaneció vigilante hasta que quedó claro que el régimen de apartheid del país estaba en proceso de ser desmantelado.

Sin embargo, la desunión palestina, resultado directo de los Acuerdos de Oslo, hizo insostenible una posición palestina unificada sobre la resistencia. La propia idea de la resistencia quedó sujeta a los caprichos e intereses políticos de las facciones. Cuando, en julio de 2013, el presidente de la AP, Abbas, condenó la resistencia armada, estaba tratando de ganar puntos políticos con sus partidarios occidentales, y de sembrar aún más las semillas de la división entre su pueblo.

La verdad es que Hamás no inventó ni tiene la propiedad de la resistencia armada. En junio de 2021, una encuesta, realizada por el Centro Palestino de Investigación de Políticas y Encuestas (PSR), reveló que el 60% de los palestinos apoyan «una vuelta a los enfrentamientos armados y a la Intifada». Al afirmarlo, los palestinos no estaban declarando necesariamente su lealtad a Hamás. La resistencia armada, aunque con un estilo y una capacidad diferentes, también existe en Cisjordania, y es defendida en gran medida por las propias Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa de Fatah. Los recientes ataques israelíes contra la ciudad de Yenín, en el norte de Cisjordania, no tenían como objetivo eliminar a Hamás, la Yihad Islámica o los combatientes socialistas, sino a los propios de Al Fatah.

La cobertura sesgada de los medios de comunicación y la tergiversación de la resistencia, a menudo por parte de las propias facciones palestinas, convirtieron la idea misma de la resistencia en una refriega política y de facciones, obligando a todos los implicados a adoptar una posición al respecto. El discurso sobre la resistencia, sin embargo, empezó a cambiar en el último año.

La rebelión de mayo de 2021 y la guerra israelí contra Gaza -conocida entre los palestinos como la Intifada de la Unidad- sirvieron de cambio de paradigma. El lenguaje se unificó; las referencias políticas interesadas se disiparon rápidamente; los marcos de referencia colectivos empezaron a sustituir a los provisionales, regionales y facciosos; la Jerusalén ocupada y la mezquita de Al-Aqsa surgieron como los símbolos unificadores de la resistencia; una nueva generación empezó a surgir y a desarrollar rápidamente nuevas plataformas.

El 29 de mayo, el gobierno israelí insistió en permitir que la llamada «Marcha de las Banderas» -una concentración masiva de extremistas judíos israelíes que celebran la toma de la ciudad palestina de Al-Quds- volviera a pasar por barrios palestinos de la Jerusalén Oriental ocupada. Esta fue la misma ocasión que instigó la violencia del año anterior. Consciente de la inminente violencia que suele provocar este tipo de provocaciones, Israel quiso imponer el momento y determinar la naturaleza de la violencia. No lo consiguió. Gaza no disparó cohetes. En cambio, decenas de miles de palestinos se movilizaron en toda la Palestina ocupada, lo que permitió que creciera la movilización popular y la coordinación entre numerosas comunidades. Los palestinos demostraron ser capaces de coordinar su responsabilidad, a pesar de los numerosos obstáculos, penurias y dificultades logísticas.

Los acontecimientos del último año son una prueba de que los palestinos están liberando por fin su resistencia de los intereses de las facciones. Los enfrentamientos más recientes demuestran que los palestinos están incluso aprovechando la resistencia como un objetivo estratégico. La muqawama en Palestina ya no es una violencia «simbólica» o supuestamente «aleatoria» que refleja la «desesperación» y la falta de horizonte político. Se está volviendo más definida, madura y bien coordinada.

Este fenómeno debe ser extremadamente preocupante para Israel, ya que los próximos meses y años podrían resultar decisivos para cambiar la naturaleza de la confrontación entre los palestinos y sus ocupantes. Teniendo en cuenta que la nueva resistencia está centrada en movimientos de base y orientados a la comunidad, tiene muchas más posibilidades de éxito que los intentos anteriores. Para Israel es mucho más fácil asesinar a un combatiente que arrancar los valores de la resistencia del corazón de una comunidad.

Sobre el autor: 
Ramzy Baroud es periodista, autor y editor de Palestine Chronicle. Es autor de varios libros sobre la lucha palestina, entre ellos «La última tierra»: Una historia palestina’ (Pluto Press, Londres). Baroud tiene un doctorado en Estudios Palestinos de la Universidad de Exeter y es un académico no residente en el Centro Orfalea de Estudios Globales e Internacionales de la Universidad de California en Santa Bárbara. Su sitio web es www.ramzybaroud.net.

Fuente: https://www.monitordeoriente.com

¿Se dirige Israel hacia una inevitable guerra civil?

Por Eugenio García Gascón

Israel se está precipitando por una peligrosa pendiente y que cada día cae a mayor velocidad. La fuerza del nacionalismo y de la religión tal como se aplican en el estado judío está detrás de esta dramática situación. Un gran número de notables israelíes advierten alarmados que si no se da pronto un fuerte golpe al timón, la situación se va a escapar de las manos y el país incluso podría desaparecer.

Aunque ya hace tiempo que proliferan las voces que advierten que Israel avanza por el lado equivocado de la historia, esta semana se ha multiplicado la publicación de artículos que muy bien pueden interpretarse como una desesperada llamada de socorro ante la inminencia de un conflicto no pacífico entre los judíos que podría conducir incluso a la desaparición del estado sionista fundado en 1948.

El analista Zvi Barel, que escribe regularmente en las páginas de Haaretz sobre temas de Oriente Próximo, advierte que el desgarramiento del tejido social posee demasiados ingredientes que apuntan hacia una guerra civil, una opinión que no se vierte por primera vez, pero no por ello deja de reflejar el creciente malestar social, político y religioso, malestar que nunca había sido tan grande y que se agrava cada día que pasa.

El estrés proviene en primer lugar de un rampante nacionalismo que durante décadas ha estado sembrando odio, primero contra los palestinos y ahora entre los mismos judíos. Esta corriente que nada ni nadie parece capaz de detener ha ido creando una sociedad todavía más nacionalista y religiosa que se mira el ombligo intensamente y rechaza cualquier compromiso con quienes no piensan como ellos.

Nada indica que la deriva por el precipicio vaya a resolverse desde dentro, pero tampoco desde fuera. Si de verdad quiere salvarse a Israel, la comunidad internacional debería intervenir enérgicamente para poner freno a un nacionalismo que lleva incorporada la semilla de la autodestrucción. Sin embargo, nadie puede esperar que mandatarios como Emmanuel Macron o Joe Biden intervengan antes de que sea demasiado tarde.

En una conferencia pronunciada el miércoles en la ciudad de Netanya, el exdirector del Mosad Tamir Pardo señaló que «el estado de Israel ha elegido activar el mecanismo de autodestrucción». «Por favor, paren antes de que sea demasiado tarde», dijo Pardo. «No hemos aprendido nada. Vivimos en una aldea global y todo se sabe, y todos ven lo que está sucediendo aquí». «El país es rico y próspero, con tecnología punta, agricultura, medicina, etcétera, pero se está desangrando (…). Pronto va a (empezar a) trabajar el mecanismo de autoaniquilación, de odio mutuo».

Otro articulista de Haaretz, Michael Brizon, señala que dada la situación que vive en Israel, lo más sensato que pueden hacer los judíos es volver a la diáspora, agregando que precisamente la dispersión geográfica ha permitido la supervivencia del pueblo judío durante milenios, algo que Israel no puede garantizar en las circunstancias actuales.

«Soy un judío exiliado y orgulloso. Soy un ciudadano global y no mantengo ninguna conexión con mi lugar de nacimiento. Para mí la ‘tierra’ es solo la suciedad donde se cultiva la comida. Ahí entierran a la gente, no tiene ni un ápice de sagrado y no merece que se derrame por ella ni una gota de sangre», escribe Brizon. «Somos un pueblo sin fuerza, sin tierra, sin ejército, sin templo».
«Y cuando nos hemos convertido en ‘nación’, somos tan terribles, estúpidos, violentos y codiciosos como la mayoría de las naciones del mundo. Estamos a poco tiempo de traernos a nosotros mismos la destrucción y otra vez la diáspora, y solo ahí, en el exilio, recuperaremos el sentido perdido y volveremos a la realidad de pueblo vivo». «Estamos bien siendo una minoría, incluso nos conviene un poco de opresión que nos haga sacar lo mejor de nosotros».

A continuación escribe que el estado de Israel es en realidad una continuación del Holocausto y está padeciendo la virulencia de fanáticos no menos peligrosos que en otros tiempos del pasado, como los sicarios, los seguidores del rabino Akiva o los «estúpidos discípulos de Bar Kojba», quien se rebeló contra los romanos y trajo la perdición a los judíos.

«Así nos hemos convertido en una ‘nación’ pequeña, arrogante, violenta y mala». «Ya no hay escapatoria de este desastre. Setenta y cinco años de racismo y violencia han corrompido al electorado israelí y ya no se elegirá un gobierno saludable, por lo tanto lo único que puede hacerse es admitir que el sionismo fue un error inocente y volver al exilio para recuperar nuestra fuerza y renovar nuestros valores».

Otro artículo no menos demoledor y que tampoco prescinde de resonancias bíblicas lo publicó hace algunas semanas el exprimer ministro laborista Ehud Barak, quien se refirió a un escenario existencial dramático. Varios comentaristas, incluido Barak, han recordado que la octava década del estado judío, en la que ahora estamos, tiene antecedentes maléficos.

Según el razonamiento de estos comentaristas, incluido Barak en el diario Yediot Ahronot, en los últimos tres mil años el pueblo judío ha gobernado Palestina en solo dos ocasiones, durante el reinado de la mítica dinastía de David y Salomón, y durante el periodo macabeo, y en ambos casos la octava década representó el final de los reinados. De ahí que recuerden que ahora nos encontramos en la octava década del estado de Israel.

En los dos casos precedentes, destaca Barak, el final de los reinados lo causaron las disensiones internas entre los judíos, una situación que se está repitiendo en la octava década en que nos encontramos. «El proyecto sionista es nuestro tercer intento en la historia (…) Hemos alcanzado la octava década y estamos obsesionados con ignorar las advertencias del Talmud, precipitando (nuestro) final y permitiéndonos un odio libre».

Otro periodista y escritor, Avi Shavit, no tiene más remedio que admitir el gran deterioro que está experimentando el estado judío. «En los últimos años todos nos hemos dado cuenta de que algo ha ido mal. Aunque Israel es una singular historia de éxito, está herido, maltrecho y desangrándose. Ha perdido la orientación y ha perdido el compás».

Todas las citas mencionadas corresponden a solo una pequeña parte de periodistas, historiadores y políticos que estos días están escribiendo sobre la cuestión y auguran un negro futuro a Israel. Si el estado judío no se desprende del nacionalismo y la religión tal como la está aplicando, es muy probable que más pronto que tarde alcance su ruina.

Fuente: Eugenio García Gascón en Publico.es

Presidente Abbas en una conferencia: «Jerusalén no está en venta»

RAMALA, miércoles 8 de junio de 2022 (WAFA) – El presidente Mahmoud Abbas enfatizó hoy que Jerusalén, la capital del Estado de Palestina, no está a la venta y que todos los lugares sagrados islámicos y cristianos en Jerusalén son palestinos.

En un discurso pronunciado por teléfono en la conferencia «Documentación de la propiedad y estado histórico de la Mezquita Sagrada Al-Aqsa», que se lleva a cabo en la sede de la Sociedad de la Media Luna Roja en la ciudad de al-Bireh, el presidente Abbas enfatizó que “No permitiremos ni aceptaremos ningún cambio en este statu quo legal e histórico (de la mezquita de Al-Aqsa), independientemente de las circunstancias”.

Dijo que “nuestro conflicto con la ocupación es esencialmente un conflicto político y no un conflicto con una religión en particular”, y enfatizó que “Jerusalén y Palestina no están a la venta” y “hemos frustrado todos los proyectos sospechosos para liquidar la causa palestina, particularmente el trato del siglo”.

La siguiente es una traducción no oficial del discurso del presidente:

Saludos a Jerusalén y al pueblo de Jerusalén. Saludos a la bendita Mezquita de Al-Aqsa ya los que velan (al-Murabiton) allí. Saludos al Santo Sepulcro y a su pueblo firme, y saludos especiales a ustedes, los participantes en esta conferencia, la conferencia sobre la Documentación de la Propiedad y el Estado Histórico de la Mezquita de Al-Aqsa, que se produce en el contexto de nuestra defensa de nuestro patrimonio religioso e histórico. narrativa contra la difunta y falsa narrativa de la ocupación, que no tiene base, ni en la historia, ni en la realidad, ni en el derecho internacional.

Toda la evidencia histórica y los documentos confirman la identidad de Jerusalén y la Mezquita Al-Aqsa y todos los lugares sagrados islámicos y cristianos en nuestra capital sagrada. Tenemos el documento divino en el verso de Al-Isra en el Sagrado Corán que prueba la identidad de Jerusalén y su Mezquita Al-Aqsa: “Gloria a Aquel que llevó a Su siervo de noche desde Al-Masjid al-Haram a Al -Mezquita de Aqsa, que hemos bendecido.”

Su conferencia que está celebrando hoy adquiere gran importancia por su tema y resultados para consolidar el derecho nacional, religioso, legal e histórico palestino, al tiempo que enfatiza que nuestro conflicto con la ocupación es esencialmente un conflicto político y no un conflicto con una religión en particular. .

Hoy estamos en nuestra tierra y nuestras santidades, defendiendo nuestro derecho inalienable con nuestro respeto y compromiso con el “statu quo” histórico en la bendita Mezquita de Al-Aqsa y Jerusalén con todas sus santidades. No permitiremos ni aceptaremos ningún cambio en este statu quo legal e histórico, independientemente de las circunstancias.

Hermanos y hermanas, ahora he escuchado el discurso de Su Alteza el Príncipe Hassan, y cuánto deseamos que estuviera con nosotros en persona en esta conferencia. Nosotros y los hermanos en el Reino Hachemita de Jordania estamos en una trinchera en defensa de Jerusalén, enfatizando nuestro orgullo por la tutela Hachemita que establecimos mediante el acuerdo histórico, que firmamos con Mi hermano, Su Majestad el Rey Abdullah II en 2015.

Finalmente, digo, Jerusalén y Palestina no están a la venta, y hemos frustrado todos los proyectos sospechosos para liquidar la causa palestina, particularmente el acuerdo del siglo. No olvidaremos la sangre de la mártir Shireen Abu Akleh y otros mártires justos. Mantendremos nuestras posiciones, nuestra lucha y nuestra resistencia popular hasta que se establezca el Estado de Palestina con Jerusalén Este como la capital eterna del Estado de Palestina.

El actor estadounidense Mark Ruffalo denuncia la negativa de PayPal a prestar servicios a los palestinos en Gaza, Cisjordania

Foto: el galardonado actor estadounidense Mark Ruffalo

WASHINGTON, martes, 7 de junio de 2022 (WAFA) – El galardonado actor estadounidense Mark Ruffalo se unió a una petición para denunciar la negativa de la plataforma de pago en línea más grande del mundo, PayPal, a brindar servicios a los palestinos en Gaza y Cisjordania.

“Paypal opera en los asentamientos ilegales de Israel, pero se niega a brindar servicios a los palestinos en Gaza y Cisjordania, en violación directa de las pautas de la ONU”, dijo el actor estadounidense en un tuit.

El actor instó a sus seguidores a “unirse al llamado internacional a Paypal para acabar ya con su discriminación infundada”.

El actor compartió un enlace a un sitio webpetición, organizado por la organización sin ánimo de lucro “SumOfUs”, que hasta el momento ha recogido 205.064 firmas.

“Es una clara discriminación: los israelíes que viven en los asentamientos ilegales en los mismos lugares pueden crear cuentas de PayPal, dijo la organización sin fines de lucro “SumOfUs”.

“No hay razón para que PayPal continúe con esta discriminación: su mayor competidor, Apple Pay, sirve a los palestinos. Sin embargo, PayPal continúa discriminando a los palestinos que viven en Cisjordania y Gaza en violación directa de las pautas de la ONU”, dijo la organización.

“Los palestinos que realizan trabajos independientes en línea se encuentran con otro problema: no pueden recibir un pago”, dijo.

Ahora es el momento de unirse a las decenas de miles de miembros de SumOfUs que ya han firmado la petición para que PayPal deje de discriminar a los palestinos, agregó.

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