El presidente Abbas regresará a Palestina después de chequeos médicos en el extranjero

Foto: archivo 

RAMALLAH, miércoles 7 de abril de 2021 (WAFA) – El presidente palestino, Mahmoud Abbas, llegará a Palestina el jueves después de los chequeos médicos en el extranjero.

La Presidencia anunció que el presidente Abbas, de 86 años, ya terminó sus pruebas médicas planificadas de antemano en Alemania, y tiene previsto regresar a la patria el jueves, al tiempo que confirma que se siente bien.

El presidente Abbas salió de la ocupada Cisjordania rumbo a Alemania el lunes para realizar “exámenes médicos de rutina” y reunirse con la canciller Angela Merkel.

Salió del recinto presidencial en la ciudad cisjordana de Ramallah en helicóptero hacia Jordania menos de dos meses antes de que se celebren las primeras elecciones palestinas en 15 años. Las elecciones legislativas están programadas para el 22 de mayo y la votación presidencial está programada para el 31 de julio.

Fuente: WAFA 

Netanyahu acusado de haber hecho uso ilegítimo del poder gubernamental

06 de abril de 2021

La fiscal principal de Israel, Liat Ben-Ari, dijo ayer a los jueces que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, «hizo un uso ilegítimo del gran poder gubernamental que se le confió» para servir a sus «asuntos personales».

Al esbozar el caso en el que Netanyahu está siendo juzgado por corrupción, Ben-Ari dijo al tribunal que el primer ministro estaba involucrado en «un grave caso de corrupción gubernamental». Añadiendo que Netanyahu había «hecho un uso ilegítimo del gran poder gubernamental que se le ha confiado», en sus relaciones con los ejecutivos de los medios de comunicación «con el fin de promover sus asuntos personales.»

Netanyahu está acusado de aceptar regalos indebidos y de tratar de intercambiar favores reglamentarios con los magnates de los medios de comunicación a cambio de una cobertura positiva, acusaciones que él niega.

Tras la intervención de Ben-Ari, insistió en que fue la fiscalía la que abusó de su cargo. «Esto es lo que parece un intento de golpe de estado», dijo Netanyahu.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

La AP pide al Cuarteto que presione a Israel para que permita elecciones en Jerusalén

Foto: el ministro de Asuntos Exteriores palestino, Riyad al-Maliki, el 26 de febrero de 2020 en la Oficina de la ONU en Ginebra [FABRICE COFFRINI/AFP vía Getty Images. 

06 de abril de 2021

La Autoridad Palestina (AP) instó ayer al Cuarteto para Oriente Medio a que presione a Israel para que permita la celebración de elecciones parlamentarias palestinas en la Jerusalén Oriental ocupada, informó la agencia de noticias Wafa.

En una carta enviada por el ministro de Asuntos Exteriores y Expatriados de la AP, Riyad Al-Maliki, a los miembros del Cuarteto -el secretario general de la ONU, António Guterres, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, el ministro de Asuntos Exteriores de la UE, Josep Borrell, y el secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken-, el funcionario palestino destacó los pasos dados para la celebración de las elecciones en mayo, incluida la actualización del registro electoral y la aceptación de las listas de candidatos electorales.

Subrayó la importancia de celebrar las elecciones, especialmente en el Jerusalén Este ocupado, de acuerdo con el derecho internacional.

Reiteró la necesidad de que el Cuarteto intervenga inmediatamente para presionar a Israel, la potencia ocupante, para que permita a los palestinos de la Jerusalén Oriental ocupada participar en las elecciones emitiendo su voto, presentándose como candidatos electorales y haciendo campaña.

Señaló que el decreto presidencial sobre las elecciones estipula la celebración de elecciones en todos los territorios ocupados, incluido Jerusalén Oriental, al tiempo que reiteró la firme posición de los dirigentes de que las elecciones no se llevarán a cabo si Israel impide que se celebren en Jerusalén.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español

La designación de EE.UU. está ocultando el colonialismo en Palestina

Foto: el presidente estadounidense Joe Biden en Washington, DC, el 1 de marzo de 2021 [Anna Moneymaker-Pool/Getty Images].

06 de abril de 2021

Por Ramona Wadi @walzerscent

En otro movimiento que demuestra que el presidente estadounidense Joe Biden navega entre la era de la administración Trump y el retorno a la política de los dos estados, los informes por países sobre derechos humanos del Departamento de Estado de EE. UU. de 2020 presentaron dos facetas de la política de la administración actual.

El título reza, como durante el mandato del ex presidente estadounidense Donald Trump, «Israel, Cisjordania y Gaza». En el texto, el informe reconoce que las tierras están ocupadas desde 1967, con un descargo de responsabilidad: «El lenguaje de este informe no pretende transmitir una posición sobre ninguna cuestión de estatus final que deba negociarse entre las partes del conflicto, incluidos los límites específicos de la soberanía israelí en Jerusalén, o las fronteras entre Israel y cualquier futuro Estado palestino.»

La funcionaria en funciones del Departamento de Estado, Lisa Peterson, dijo que la elección de asignar nombres geográficos era para mayor claridad. «Eso está en línea con nuestras prácticas en general. También creemos que es más claro y más útil para los lectores que buscan información sobre los derechos humanos en esas áreas específicas.»

Utilizar el término «ocupación» al mismo tiempo que se asigna una fragmentación al título es la forma que tiene la administración Biden de oscilar entre dos políticas desastrosas. Los medios de comunicación israelíes no se han tomado muy bien que Estados Unidos vuelva a utilizar el término «ocupación» para describir la empresa colonial de los colonos israelíes, mientras que la aclaración sobre la supuesta neutralidad ante cualquier «cuestión de estatus final» se ha citado como la gracia salvadora del informe, para Israel, por supuesto.

Aunque el daño causado a los palestinos por el uso del término «ocupación» no puede atribuirse únicamente a Biden, Estados Unidos, que se autoproclama faro de los derechos humanos, persiste en promover la aniquilación del pasado palestino por parte de Israel.

OPINIÓN: Exportar y bloquear, dos formas de ayudar

Si la claridad geográfica es la excusa que el Departamento de Estado ha utilizado para justificar el título relativo a la Palestina colonizada, ¿por qué hay una discrepancia entre el título y el contenido? Además, si la claridad es el resultado deseado, ¿cómo aclaran Israel, Cisjordania y Gaza el pasado de Palestina?

El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Ned Price, aclaró la posición actual de Estados Unidos. «Nuestro objetivo final aquí es facilitar -ayudar a que se produzca- una solución de dos Estados porque es el mejor camino para preservar la identidad de Israel como Estado judío y democrático, a la vez que se conceden a los palestinos sus legítimas aspiraciones de soberanía y dignidad en un Estado propio».

Sólo el paradigma de los dos Estados cumple la primera premisa a costa de que los palestinos pierdan su tierra y su independencia. El lenguaje del informe del Departamento de Estado de Estados Unidos es otro ejemplo de cómo se afirma la pérdida palestina, basándose en la anterior apropiación de tierras legitimada y normalizada por la ONU. Hasta el punto de que las ciudades y pueblos palestinos destruidos son ahora meros proyectos de importancia para la memoria histórica, en lugar de pruebas del derecho palestino a la tierra.

El lenguaje juega un papel importante que muchos no tienen en cuenta. Décadas de negar a los palestinos su derecho a liberar su tierra han dado lugar a representaciones inexactas del territorio palestino y el debate se simplifica ahora a utilizar la designación de Trump o el término estándar sobre el que hay consenso internacional. Pero Palestina está casi perdida, y el triunfo o la indignación por el título utilizado por el Departamento de Estado de EE.UU. y la aclaración en el informe glosan la realidad colonial que ha vedado a los palestinos su tierra y su exactitud geográfica.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Los Checkpoints de la muerte: Otro palestino asesinado por militares israelíes, su esposa gravemente herida en Jerusalén ocupada

06 de abril de 2021

Nuevamente, y sin justificación alguna, un palestino asesinado por soldados que le dispararon a sangre fría y por la espalda. Estos casos siempre quedan sin responsables, si castigos y en la más absoluta impunidad. 

Esta mañana un palestino resulto muerto y su esposa gravemente herida, luego de que las fuerzas de ocupación dispararan contra el automóvil en el que viajaban por la ruta que conduce desde el pueblo de Baddu hacia la localidad de Al-Yib, al noroeste de Jerusalén ocupada.

La nueva víctima fue identificada como Osama Mansour de 42 años, de la aldea de Baddu, a quien soldados israelíes le dispararon en la cabeza mientras conducía su automóvil en compaña de su esposa, que resultó gravemente herida. Mansour recibió a lo menos 10 disparos por la espalda.

El ejército de ocupación afirmó que el conductor palestino habría tenido la intención de atropellar a los soldados en un puesto de control militar establecido por los militares. Según versión israelí, Mansour se detuvo en el puesto de control y habló con los soldados: «Luego aceleró su automóvil rápida y repentinamente».

La versión de la esposa de Mansour fue que los militares ordenaron al conductor que se detenga y que apague el motor, le hicieron preguntas y luego un soldado le dijo que se vaya, al encender el vehículo e iniciada la marcha los militares comenzaron a dispararles. Esta versión fue confirmada por los otros conductores que se encontraban detenidos en el puesto militar de control.

Asesinar palestinos a sangre fría es algo rutinario y habitual en Palestina bajo ocupación. Normalmente los casos se cierran, simplemente con la sola versión del militar involucrado y nunca ha habido responsables a pesar de la gran cantidad de palestinos asesinados.

Fuente: Corresponsal de PalestinaLibre.org en Jerusalén ocupada 

Israel y Palestina: la injusta y cruel vacunación desigual

Amnistía Internacional la considera un ejemplo claro de la discriminación institucionalizada que define la política del gobierno israelí hacia los palestinos

Por Quim González Muntadas

06 de abril de 2021

La estrategia de la Unión Europea está siendo objeto de feroces críticas por parte de algunos comentaristas y opinadores, especialmente de los euroescépticos, por el ritmo de la campaña de vacunación. Sería útil que estas voces hipercríticas se preguntaran qué hubiera sucedido si, en lugar de la estrategia común de compra y distribución coordinada y equitativa de antivirales a nivel europeo, hoy estuvieran compitiendo entre ellos cada país de la UE por la compra de vacunas. En este caso es muy probable que estuviéramos viviendo lo que se respondió el presidente francés Macron a esta pregunta: «Sería una escena de desorden, contraproducente desde el punto de vista económico y sobre todo desde el punto de vista sanitario». Y posiblemente, España, por tamaño y poder económico, no seríamos los más beneficiados.

Entre los argumentos de esta crítica está la generalizada comparación con otros países que no pertenecen a la UE. Y el ejemplo más repetido, el más envidiado, el que se presenta a seguir sea el de Israel, que acapara titulares por su eficaz campaña de vacunación. Comenzó el pasado mes de diciembre y es el primer país del mundo en número de dosis por habitante, lo que le ha permitido, en muchos aspectos, entrar prácticamente en lo que podríamos llamar la normalidad social post-Covid.

Pero son muy pocos los medios que ponen de manifiesto, y está pasando desapercibida, la otra cara de la moneda del supuesto ejemplo de Israel. Me refiero al incumplimiento de su responsabilidad legal y moral de vacunar a los alrededor de cinco millones de palestinos que viven en Cisjordania y la Franja de Gaza. Israel sólo ha decido vacunar a los 133.000 palestinos que trabajan como jornaleros en Israel. Hasta la fecha 24 de marzo, sólo había donado 5.000 dosis adicionales a las zonas palestinas, y ello tras la presión pública. Pero no tiene ningún plan para vacunar a los palestinos, aunque los colonos israelíes de Cisjordania ya hayan sido todos vacunados.

Israel ha rebuscado tecnicismos en el derecho internacional con los que argumentar que le eximen de la obligación de vacunar a los palestinos de los territorios ocupados, en concreto en los Acuerdos Interinos de Oslo de 1995 firmados por Israel y la Organización para la Liberación de Palestina. Interpreta que le corresponde a la Autoridad Palestina la supervisión de la sanidad pública, pero el consenso jurídico internacional defiende, y exige a Israel como potencia ocupante, que está obligada a vacunar a los palestinos de estos territorios.

Es la Convención de Ginebra, una ley superior a los Acuerdos de Oslo, la que exige que Israel se responsabilice de las millones de vidas palestinas que controla porque viven bajo el dominio militar israelí. En Cisjordania mantiene los puestos de control, los tribunales militares y la autoridad última sobre la distribución de la tierra en la mayor parte de este territorio. Es el árbitro último de la circulación de personas y bienes. Y en la asediada Franja de Gaza, Israel mantiene el control sobre el espacio aéreo, las aguas territoriales y los cruces terrestres, donde decide qué y quién entra o sale de este asediado enclave. Por esto el organismo de derechos humanos de las Naciones Unidas (ONU) ha emitido una declaración en la que reafirma que es responsabilidad de Israel proporcionar un acceso equitativo a las vacunas Covid-19 a los palestinos de Gaza y Cisjordania.

Pero más allá de tratados internacionales y de resoluciones, esta situación es moralmente inaceptable, como se ha expresado desde algunos sectores israelíes que afirman: “no podemos perdemos en debates tan mezquinos, no queremos una nación de insensibles. Ninguna disposición de ningún tratado puede obviar la realidad moral de que si podemos ayudar a vacunar a otros -especialmente a los que viven al menos parcialmente bajo nuestro control-, deberíamos hacerlo”. Vacunar a toda la población palestina «es un objetivo importante, desde el punto de vista de la salud pública y, por supuesto, también desde el punto de vista humanitario, y tenemos medios para hacerlo», ha dicho Itamar Grotto, ex subdirector general del Ministerio de Salud de Israel.

Es ésta una situación que está provocando la protesta pública de múltiples organizaciones internacionales de salud y derechos humanos. Amnistía Internacional la considera un ejemplo claro de la discriminación institucionalizada que define la política del gobierno israelí hacia los palestinos. Como ha escrito Matthias Kennes —referente médico de la respuesta COVID-19 de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Hebrón, Cisjordania— “si me preguntan por qué no se puede vacunar a las personas vulnerables en Palestina, no sé cómo responder: Es inexplicable e increíble. Peor que eso: es injusto y cruel”.

Ah, por cierto, en España parece que en esta semana ya empezamos a conseguir una buena velocidad de crucero en la campaña de vacunación.

Fuente: nuevatribuna.publico.es

Sí, el partido Potencia Judía es fascista, pero su ascenso era inevitable

Por Jonathan Ofir, 25 de marzo de 2021

Con más del 90 % de los votos escrutados tras las elecciones del martes 16 de marzo en Israel, la Potencia Judía, el partido de los seguidores del difunto rabino judeofascista Meir Kahane, ha contribuido a conseguir seis escaños para su bloque, el Sionismo Religioso, superando ampliamente el umbral de cuatro (3,25 % de todos los votos legítimos). Ahora está claro que Itamar Ben Gvir, el kahanista que conserva en su salón un póster de Baruch Goldstein, el autor de la masacre de Hebrón de 1994, entrará en el parlamento israelí, la Knéset.

James Zogby y otros analistas han comparado la Potencia Judía con el Ku Klux Klan (KKK) o los neonazis.

De hecho, el primer ministro Netanyahu se ha esforzado por forjar el bloque del Sionismo Religioso para no perder estos votos en su sector derecho. Recientemente enfureció a los líderes ultraortodoxos al instar a los votantes a respaldar al Sionismo Religioso para asegurar su entrada en la Knéset, asegurándoles que los dos partidos ultraortodoxos tradicionales (Shas y Judaísmo Unido de la Torá, JUT) lo estaban haciendo bien. Parece que el Shas obtuvo 9 escaños y el JUT 7.

James Zogby, quien fue amenazado por la Liga de Defensa Judía terrorista de Kahane (JDL, por sus siglas en inglés) en la década de 1970, la cual operaba en Estados Unidos, reflexiona en su artículo en The Nation:

«Imagina que Donald Trump hubiera negociado un acuerdo formal con el KKK o los neonazis a cambio de su apoyo electoral. Eso es el equivalente a lo que está haciendo de nuevo Netanyahu».

Una larga historia

El partido Kach, fundado por Meir Kahane, entró en la Knéset en 1984 con un solo escaño (entonces, el umbral electoral era solo del 1 %). En ese momento, no existía ninguna ley que prohibiera a un aspirante por motivos de racismo. Tras el éxito de Kahane, se aprobó una ley, que se aplicó contra él en 1988, para mantenerlo fuera de la Knéset.

Esta lucha ha contado con el apoyo del propio ministro Netanyahu.

En 2019, Netanyahu presionó mucho para lograr una unión kahanista como la que vemos en la actualidad. Esto sucedió antes de las elecciones de abril, la primera de lo que han resultado ser cuatro elecciones en los últimos dos años. En ese momento, la Potencia Judía entró bajo un bloque llamado Unión de Partidos de la Derecha. Pero al líder de la Potencia Judía, Michael Ben Ari, se le prohibió entrar en el parlamento por racismo. Ben Ari era el número 5 en la lista total, y Ben Gvir el número 8, y tras la prohibición de Ben Ari, Ben Gvir pasó a ser el 7. La Unión recibió 5 escaños, y Ben Gvir solicitó subir al quinto puesto para sustituir a Ben Ari, pero se rechazó dicha opción.

Esas elecciones no consiguieron una mayoría de gobierno viable, y se celebraron unas nuevas en septiembre. La Potencia Judía intentó presentarse en solitario dos veces, pero no consiguió ninguna representación viable. Hasta ahora.

Una gran representación kahanista

Itamar Ben Gvir es el número 3 de la lista del Sionismo Religioso, por lo que tiene garantizado un puesto. Netanyahu ha tratado de enfriar las llamas, ya que el movimiento kahanista ha sido considerado oficialmente fuera de lugar durante mucho tiempo, incluso dentro de la esfera de la derecha. En respuesta a la preocupación de que Ben Gvir pueda convertirse en un ministro de verdad, Netanyahu dijo que simplemente formaría parte de la coalición, pero no recibiría ninguna cartera.

Que los planes de Netanyhu para conseguir una escasa mayoría puedan funcionar y que los kahanistas se sienten actualmente en el gobierno es quizás de menor importancia, ya que parece que actualmente hay un bloqueo de bloques, una vez más, poco después de que los primeros sondeos electorales sugirieran una victoria del Likud.

La importancia de lo que ha sucedido es que han encontrado su camino dentro de la política y la representación oficial israelí, una vez más.

En el sexto lugar del Sionismo Religioso se encuentra Avi Maoz, presidente de una facción llamada NOAM. Se trata de una facción fuertemente religioso-conservadora que es vociferantemente anti-LGBTQ. El nombre NOAM es un acrónimo de «Una nación normal en nuestra tierra» (Am Normali Beartzenu en hebreo). Los «no normales» no son, por supuesto, únicamente los LGBTQ, sino también los no judíos, así como los judíos que no son ortodoxos.

Dado que el Sionismo Religioso parece haber obtenido 6 escaños, es probable que Maoz también sea miembro de la Knéset israelí.

Plataforma del partido Potencia Judía

El mensaje de la Potencia Judía se burla de la izquierda, afirmando: «¡Detengan la ocupación!» Pero cuando dicen esto, no se refieren a la ocupación militar de Palestina por el ejército israelí. No, es al revés:

«El Estado de Israel está siendo conquistado, paso a paso; y nosotros estamos retrocediendo, ¡y perdiéndolo!».

Para la Potencia Judía, Israel está jugando demasiado bien con los «árabes». Incluyen a los verdaderos ciudadanos israelíes, ni siquiera a los ocupados. Los consideran un «problema demográfico» por naturaleza:

«El problema demográfico y el nacionalismo árabe-israelí están arrastrando al gobierno a intentar comprar la lealtad de los árabes con ofertas de beneficios excesivos».

Esta táctica nos está debilitando, dicen:

«La guerra por la supervivencia del Pueblo Judío en su tierra está siendo neutralizada por el uso de terminología falsa y engañosa: racismo, libertad de expresión, ocupación, democracia… y el resto de falacias utilizadas para promover la victoria del enemigo. Muchos en Israel eligen morir en la tarea de preservar el Estado Judío».

Por lo tanto, la respuesta de la Potencia Judía es abordar este «problema demográfico» de frente, para que podamos tener una VERDADERA PAZ (sin palestinos):

«Nosotros, los de Otzma Yehudit (Potencia Judía), reconocemos el problema demográfico y tenemos la intención de abordar de frente, con determinación y poder, el desastre que nos espera. Nos comprometemos a traer la VERDADERA PAZ a nuestros hijos. A hacer frente a los desafíos, no a ignorarlos. A vencer al enemigo, no a rendirnos ante él. A luchar por un Estado judío y a ganar. ¡Este es el único Estado que tenemos!»

Los medios para lograr esta «paz» se señalan en tres apartados principales:

  1. Aliya (inmigración exclusivamente judía desde otros países)
  2. Construcción (asentamiento)
  3. Emigración («traslado del enemigo»)

El primer apartado trata de un refuerzo de los sistemas de inmigración judíos ya existentes, incluyendo la asignación de más recursos.

El segundo apartado trata de los asentamientos masivos exclusivamente judíos por todo Israel, incluidos los Territorios Palestinos Ocupados, que la Potencia Judía denomina simplemente «Judea y Samaria», y la Línea Verde es simplemente una ilusión: 

«Judea y Samaria: Otzma Yehudit (Potencia Judía) borrará la ilusión de la Línea Verde y promoverá la causa de la colonización de toda Judea y Samaria con el fin de fortalecer nuestro dominio sobre todo el territorio de la Tierra de Israel».

El tercer apartado trata de la limpieza étnica («traslado del enemigo»):

«Nosotros, los de Otzma Yehudit (Potencia Judía), estamos elaborando un plan detallado que garantizará una mayoría judía y una población civil leal, mediante la emigración, el traslado del enemigo, el intercambio de poblaciones y cualquier otra forma que ayude al enemigo a abandonar nuestro país».

¿Y a quién hay que definir como enemigo?

«Un enemigo es quien actúe, ayude o apoye un ataque contra el Estado de Israel, su seguridad o los judíos que lo habitan, así como todos aquellos que actúen contra los valores del Estado judío, su himno nacional o sus símbolos, independientemente de su religión, raza, sexo o color del documento de identidad. Esto está en consonancia con el principio judío: Quien venga a matarte, al menos, levántate y elimínalo».

Se trata de un barrido muy amplio. Un «ataque» a los «valores del Estado judío» puede ser alguien como yo, por ejemplo, que defienda el sionismo. ¿Qué me ocurrirá? La Potencia Judía ofrece una versión suavizada del talmúdico «quien venga a matarte, levántate y mátalo primero». En esta versión, el «matar» preventivo se transmite como «eliminar». No necesariamente matar, sino trasladar y quitarlos de la vista, una especie de «eliminación civil selectiva», tomando prestado el mendaz término utilizado por el ministro del Likud, Israel Katz, al referirse a los principales activistas del Boicot, Desinversiones, Sanciones (BDS).

La Potencia Judía parece ser consciente de que está hablando de una limpieza étnica de algún modo o forma, pero dicen que no es tan extrema como parece:

«No estamos hablando de una expulsión al estilo de Milosevic en Yugoslavia, ni de lo que suelen hacer nuestros enemigos en Oriente Medio, y ni siquiera de una limpieza étnica al estilo de Gush Katif».

Arriba, el uso explícito del término «limpieza étnica» se aplica únicamente en el caso de los colonos judíos israelíes que fueron trasladados de la Franja de Gaza en 2005, Gush Katif. Esto, para el Poder Judío, es la verdadera limpieza étnica; nosotros, los judíos, también somos víctimas de ella ahora. Pero no debemos ser demasiado sensibles o sentimentales sobre lo que pueda ocurrir con esos «enemigos».

Este proyecto, de «traslado» sería un proyecto importante y central para la Potencia Judía:

«Nuestra intención es poner este proyecto esencial y vital en la cima de la lista de prioridades del Estado de Israel, y coordinar todos los esfuerzos en los que participarán todos los brazos operativos del Estado: el Mossad, el Shabak, la policía, la Agencia Judía, el Fondo Nacional Judío. La oficina del Primer Ministro reactivará el Departamento de Emigración, que había estado en funcionamiento durante muchos años. Este departamento coordinará el esfuerzo nacional para fomentar la emigración e identificar los países dispuestos a absorber a los emigrantes».

La vena sionista

Uno tiene que hacer una pausa. Esto es fascista. Ni siquiera pretende aceptar otra cosa que una existencia judía populista en el Gran Israel.

Y, sin embargo, hay algo más que da miedo. Es ultra sionista. Muchos de estos principios se hacen eco de una ideología esencialmente sionista. Yair Lapid, que preside el mayor partido además del Likud, el centrista Yesh Atid, que parece haber obtenido 17 escaños, llama «racistas» a la Potencia Judía, y ha advertido que si Netanyahu consigue una coalición de derechas, convertirá a Israel en una «democracia antiliberal». Lapid se explaya: «No una dictadura», sino «un intermedio, un híbrido, en cualquier lugar entre Hungría y Turquía».

Lapid es el más izquierdista de los diferentes líderes de centroderecha que se oponen a Netanyahu. Pero ¿cuál es el principio del propio Lapid? Lo ha dicho claramente:

«Mi principio dice el máximo de judíos en el máximo de territorio con máxima seguridad y con el mínimo de palestinos».

Con tales declaraciones de tales personas es donde uno comienza a entender cómo partidos abiertamente fascistas como la Potencia Judía logran burbujear y prosperar en la sociedad sionista israelí. La gente se escandaliza al ver que esto ocurre. Y, sin embargo, es una veta que es promovida por la ideología estatal centralmente ultranacionalista del sionismo israelí.   

Fuente: Mondoweiss (https://mondoweiss.net/2021/03/yes-jewish-power-party-is-fascistic-but-its-rise-was-inevitable/)

Traducido por: Misión Diplomática de Palestina en España (Helena Alcañiz Sobrino)

 

Un preso palestino es liberado tras 35 años de cárcel

05 de abril de 2021

Las autoridades israelíes liberaron el lunes al detenido palestino Rushdi Abu Mokh, de 58 años, tras cumplir 35 años de prisión, informa Anadolu.

ِAbu Mokh, originario de la ciudad de Baqa al-Gharbiyye, de mayoría árabe, en el interior de Israel, fue detenido en 1986, junto con tres compañeros, acusado de unirse a una célula de resistencia perteneciente al Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP).

A la célula se le atribuía el secuestro de un soldado israelí y el intento de trasladarlo fuera de los territorios palestinos para utilizarlo como moneda de cambio en cualquier canje de prisioneros con Israel.

Un tribunal israelí condenó a Abu Mokh a cadena perpetua antes de reducir la pena a 35 años de prisión.

Según la Sociedad Palestina de Prisioneros, Israel se ha negado a liberar a Abu Mokh y a sus compañeros en cualquier acuerdo de canje de prisioneros con los grupos de resistencia palestinos.

Israel sigue reteniendo a 25 palestinos, que fueron detenidos por Israel antes de los Acuerdos de Oslo.

Según las estimaciones palestinas, hay 4.400 palestinos detenidos en las cárceles israelíes, entre ellos 39 mujeres y 155 niños, y unos 350 detenidos en virtud de la política de detención administrativa de Israel, que permite retener a los palestinos sin cargos ni juicio.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

El 5 de abril es el Día del Niño Palestino: 140 niños aún están en las cárceles de la ocupación, y más de 16.000 niños detenidos y muchos de ellos torturados desde el año 2000

05 de abril de 2021

El 85% de los Niños palestinos arrestados por han sido sometidos a torturas y violencia física, el 68% de ellos fueron llevados esposados y con los ojos vendados y el 57% fueron sacados de sus hogares a medianoche.
Organizaciones humanitarias y de los asuntos de los prisioneros palestinos, informaron hoy, domingo, que las autoridades de ocupación israelíes han arrestado a más de 16.000 menores palestinos menores de 18 años desde el año 2000, y que más del 85% de ellos han sido sometidos a una o más formas de tortura o abuso físico y psicológico a manos de las fuerzas de ocupación e investigadores israelíes. El 68% de los niños detenidos son llevados con ojos vendados y manos atadas y el 57% de los chicos fueron violentamente sacados desde sus hogares a medianoche.

En un informe con motivo del Día del Niño Palestino, que se conmemora cada cinco de abril de cada año, la Comisión Palestina de los Asuntos de los Prisioneros indicó que 140 menores aún se encuentran en las cárceles de la ocupación israelí, repartidos entre las prisiones de Ofer y Majdou, además a los centros militares de investigación y detención

En su informe, la comisión señaló que el arresto de niños palestinos por las fuerzas de ocupación se ha convertido en un objetivo sistemático para atacar el futuro de los niños palestinos, ya que esto deja graves efectos psicológicos, sociales y de salud en ellos, afectando seriamente sus desarrollos y sus futuros, y que el objetivo de la ocupación israelí es destruir la sociedad y la familia palestina arrestando a los niños y dejando en ellos profundas secuelas y heridas e imborrables marcas.

La comisión reveló los brutales métodos a los que están expuestos las niñas y niños y que claramente violan la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, la Convención contra la Tortura, las normas internacionales y humanitarias para la protección de los menores privados de libertad y la Cuarto Convención de Ginebra. Israel nunca ha respetado normas, convenios o resoluciones de la legalidad internacional y el mundo simplemente observa las atrocidades cometidas y de vez en cuando emite condenas inútiles que solo dan luz verde para que se sigan cometiendo los crímenes.

Entre los métodos de tortura documentados por los abogados de la comisión durante sus visitas a los menores presos se encuentran, palizas severas y brutales, privación de sueño, privación de alimentos y agua, privación de ir a los sanitarios, aislamientos prolongados, torturas conocidas como fantasmas en diversas formas, -la tortura fantasma consiste en mantener por largas horas a los niños con los brazos levantados y atados-, golpizas, insultos, amenazas de violación o de agredir a sus familias, no permitir que los padres asista a la investigación, despojo de ropa, apagar cigarrillos en sus cuerpos y muchas otras prácticas. A esto se suman las amenazas de arresto de un familiar, denegación de tratamientos médicos, imposición de arrestos domiciliarios, deportación de los niños de Jerusalén ocupada a otras zonas de Cisjordania, emisión de órdenes administrativas de arresto y otros métodos que violan las normas humanitarias internacionales.

Fuente: Corresponsal de PalestinaLibre.org en Jerusalén ocupada

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