Al Aqsa en nuestros días

 

“ … están los judíos, a los que hemos prometido introducir en Palestina, y que dan por descontado que la población local será expulsada en beneficio de ellos”. 25 de octubre de 1919, declaración de Winston S. Churchill.

El genocidio sobre el pueblo palestino, expuesto palmariamente a lo largo de los años de recolonialismo sionazista en el país, en los últimos días ha llenado de sangre los ojos de la gente común. Aun así, los pueblos de lo que se ha dado en llamar Occidente, viejo imperialismo, viven en estado de insensibilidad con la droga propagandística de la clase que los domina. ¿Y con la sangre en los ojos qué ha hecho?: Nada, ni pestañear. Los Churchill, los sionazis, son tan inhumanos que asesinan niños, mujeres, hombres, asaltan y destrozan los Santos Lugares y tampoco pestañean. ¿Saben por qué?: porque ellos no tienen historia, solo tienen antecedentes criminales, eso seguro que lo ha leído en numerosos lugares, y lo confirman sus actos. Aunque eso sí, a su inhumanidad diaria para acabar con el pueblo palestino suman el envío de armas, instructores y equipos para la guerra a su compadre sionazi Zelinsky, al que por cierto el gobierno sionista de España-Estado español le invita y le visita enviándole armamento, comprometiendo a los pueblos de la península en el accionar del aparato ucronazi contra la población rusohablante.

También en el Estado español hay un SáncheZelenky, no es por casualidad que ni sus antecesores ni él hayan reconocido el Estado de Palestina. Los mismos crímenes que cometen los sionazis con armas que les sirven los países “occidentales”, los mismos se repiten en Ucrania, limpieza étnica y barbarie: ha habido un intercambio de prisioneros entre Rusia y Ucrania con la asistencia de la Cruz Roja como garante y testigo, y la Cruz Roja ha quedado espantada de lo que ha comprobado, mientras los prisioneros que entregaba Rusia se encontraban todos atendidos cuidadosamente siguiendo las leyes internacionales, los entregados por los ucronazis se encontraban con heridas, extremidades amputadas, brazos, piernas, dedos, ojos reventados, castrados, hambrientos, … ¿Qué necesitan los ojos de la población occidental para pestañear y ponerse en pie?, ¿dirán después de un tiempo, cuando el horror llene todos los momentos de su vida, que no sabían nada?, ¿quieren dar su sangre al imperialismo- sionazismo?

¿Qué hacen los terroristas subiendo por los tejados de la mezquita de Al Aqsa?, ¿rompen los cristales y el tejado para que el destrozo haga daño espiritual?, ¿disparan al interior del templo causando cientos de heridos entre los palestinos indefensos y se creen valientes y dignos de respeto? Solo la peor calaña que pisa la Tierra, la bestia que odia como su única forma de existir puede cometer semejantes delitos. ¿Los ojos de los pueblos de occidente ven algo?, ¿los pueblos de occidente sienten algo?, ¿la casta de los “intelectuales” ve o siente algo? no valdrá decir “No sabíamos nada”, quizás ni puedan decirlo porque su falta de humanidad los ha vaciado y puede decirse que son pura filfa, un verdadero deshecho que repugna.

Pero, ¿qué hacen los gobiernos árabes cuando en su presencia los sionazis asesinan diariamente al pueblo palestino, y con más saña en el mes sagrado del Ramadán? No hablen solo de Derechos, ¡únanse y ejérzanlos!, ¡empiecen por no comerciar con los sionazis y los regímenes que los respaldan! ¡Benditos sean los mártires y prisioneros palestinos! ¡Bendito sea el `pueblo palestino!¡Benditos los rebeldes al sionazismo! ¡Benditos los judíos que se ponen al lado del pueblo palestino! ¡Benditas las gentes que levantan la bandera de Palestina en el mundo! Los líderes cristianos palestinos han declarado que morirán por Al Aqsa si es necesario, ¿y los jefes del cristianismo en el mundo?

Los sionazis quieren que la lucha de los palestinos aparezca como una lucha religiosa y no como una lucha por la liberación del pueblo palestino. Rusia advierte al sionazismo que deje de enviar a Ucrania armas, que deje de enviar instructores, que deje de enviar sistemas de espionaje tecnológico, que deje de instruir en su territorio a mercenarios, y China pide en la ONU que se ponga de relieve la causa de Palestina. La Liga Árabe exige a los sionazis que abandonen la Mezquita de Al Aqsa.

¡Póngase remedio! ¡Se hace urgente detener a los protectores del sionazismo! ¡Se hace urgente detener a los asesinos sionazis, esos que en periódicos y emisoras llaman “terroristas” al pueblo que defiende a Palestina! ¡Detener al ocupante y expulsarlo de los asentamientos, ¿no son considerados “crímenes de guerra”! El derecho a la rebelión figura como un principio en todas las Declaraciones de Derechos Humanos, desde el siglo XVII hasta hoy, no digan después que no lo sabían, eso solo lo dijeron los nazis, esa peste de la que vienen los sionazis.

Ahora bien, ¿por qué he empezado poniendo una declaración de Churchill sobre los sionistas y su intención de acabar con el pueblo palestino?, porque Churchill era un nazi-sionazi encubierto al que los regímenes occidentales han glorificado, y para dibujarle más claramente termino con otra de sus declaraciones racistas: “La mejora de la raza británica es el objetivo de mi vida”. ¿Entienden mejor ahora el supremacismo racista que ha empujado al sionazismo contra Al Aqsa, contra Palestina, contra el Pueblo Árabe? ¿Entienden ahora que van contra todos los Pueblos?   

Los derechos humanos de los palestinos no deben ser una herramienta diplomática en el juego de las naciones

Foto: palestinas levantan pancartas durante una concentración en la que exigen un apoyo internacional para los palestinos contra Israel similar al mostrado para los ucranianos contra Rusia el 7 de marzo de 2022 [SAID KHATIB/AFP via Getty Images].

27 de abril de 2022

Por Elif Selin Calik

Después de que nueve activistas turcos fueran asesinados por comandos israelíes que abordaron el barco humanitario turco MV Mavi Marmara en 2010 en aguas internacionales (un décimo activista murió de sus heridas más tarde), la comunidad internacional no condenó categóricamente esta brutal violación de los derechos humanos; tampoco se ofreció a mediar entre Turquía e Israel. Sin embargo, a los pocos días de la invasión rusa de Ucrania, los países occidentales comenzaron a apoyar el oleoducto energético entre Turquía e Israel para establecer un corredor energético entre ambos países. Si este proyecto se materializa, Europa tendrá una alternativa a la energía rusa, cuyas importaciones alcanzaron los 155.000 millones de metros cúbicos el año pasado. Cuando se trata de beneficios políticos, los responsables políticos aprovecharán cualquier oportunidad y cambiarán cualquier táctica para garantizar que se cuidan sus propios intereses nacionales.

Desde el comienzo de la guerra en Ucrania, los gobiernos occidentales han endurecido progresivamente las sanciones contra los líderes políticos, multimillonarios y empresas rusas, mientras apoyaban públicamente la resistencia popular ucraniana y abrían sus fronteras a los refugiados. Los periódicos y los canales de televisión han celebrado la resistencia ucraniana con conmovedoras historias humanitarias. En la primera emisión de este tipo, el Presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, se dirigió al público en los premios anuales de música Grammys, vistos por millones de personas en la televisión. Este apoyo parece normal en todos los países en los que se establece el Estado de Derecho.

Sin embargo, ¿hay alguna diferencia entre las mujeres ucranianas que luchan contra el ejército ruso con Kalashnikovs, y cualquier número de mujeres palestinas que han pagado con sus vidas por enfrentarse a la ocupación israelí de su tierra? ¿Por qué los liberales, demócratas y defensores de los derechos humanos occidentales no muestran la misma solidaridad con los palestinos a pesar de que Israel se ha hecho con el control del 85% de Palestina?

Esta aparente hipocresía y falta de solidaridad no es nada nuevo. La activista estadounidense de derechos humanos Rachel Corrie murió aplastada por una excavadora israelí blindada en la Franja de Gaza en 2003. La madre de Corrie destacó brillantemente el doble rasero cuando dijo «Ella creía que sus rasgos extranjeros y su pelo rubio disuadirían a la excavadora, pero se equivocó. Murió aplastada cuando la excavadora de los colonos israelíes la atropelló repetidamente y ahora su caso está olvidado por la comunidad internacional. El conductor de la excavadora no había visto a Raquel antes de que fuera aplastada por el vehículo», se afirma. No se presentaron cargos y el caso se cerró».

Lo que la guerra de Ucrania ha puesto de manifiesto muy claramente es cómo los políticos de Occidente utilizan los derechos humanos para sus estrechos intereses nacionales. Después de invadir un país vecino soberano, el embajador de Rusia en Israel, Anatoly Viktorov, advirtió que Moscú responderá «en consecuencia» si Tel Aviv suministra a Kiev equipo militar defensivo, y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Moscú condenó -y así destacó en la escena internacional- «la ocupación ilegal y la anexión progresiva de territorios palestinos por parte de Israel». Esta condena sólo se produjo después de que el gobierno israelí enviara ayuda humanitaria a Ucrania.

Con retraso, el presidente palestino Mahmoud Abbas ha declarado que «los acontecimientos actuales en Europa han mostrado un flagrante doble rasero», ya que los gobiernos de Estados Unidos y Europa han prestado ayuda militar y apoyo moral a Ucrania, mientras que no han condenado los abusos israelíes contra los palestinos. Está claro que los derechos de los palestinos son ignorados por la comunidad internacional de forma rutinaria hasta el momento en que su mención en un escenario global pueda resultar en algún estrecho beneficio nacional.

La cruel realidad es que los civiles ucranianos están sufriendo a manos de Moscú mientras el gobierno aparentemente sueña con resucitar el desvanecido imperio ruso-soviético. La intención es mostrar su puño de hierro a la OTAN y a Estados Unidos.

Los civiles palestinos, por supuesto, han estado experimentando una brutal ocupación militar durante décadas, no una cuestión de semanas; desde junio de 1967, de hecho. Según Amnistía Internacional, medio siglo de ocupación israelí de Cisjordania, incluido Jerusalén Este, y la Franja de Gaza ha dado lugar a violaciones sistemáticas de los derechos humanos -incluido el delito de apartheid- contra los palestinos que viven allí.

La llamada «barrera de separación» de Israel se ha construido durante los últimos 20 años aproximadamente, supuestamente como medida defensiva contra la legítima resistencia palestina a la ocupación militar; ese argumento de «seguridad» se ha «derrumbado» desde entonces. Sin embargo, cientos de miles de colonos israelíes ilegales viven ahora en asentamientos ilegales a los que se llega por carreteras exclusivas para colonos más allá del muro. Gran parte de los 708 kilómetros del «muro del apartheid» están construidos en territorio palestino ocupado.

«La barrera», escribió esta semana el director adjunto de la División de Oriente Medio y Norte de África de Human Rights Watch, Eric Goldstein, «sirve para otro propósito [además de la defensa]: solidificar el control israelí sobre grandes extensiones de Cisjordania». Lo ilustró con una visita a un asentamiento cuyos residentes parecen no haber «entendido el mensaje» sobre la naturaleza «defensiva» del muro: «Durante años, algunos de ellos han atravesado la valla original del asentamiento para explotar granjas de caballos en la zona de amortiguación». Las granjas, señaló Goldstein, se asientan en terrenos próximos a la barrera, que en esta zona no consiste en un muro sino en una alta valla de eslabones. «Al norte de esa valla, los propietarios palestinos de los terrenos tienen una visión clara de los israelíes que montan a caballo entre sus olivos». El gobierno israelí paga a los israelíes para que reciban «clases de equitación terapéutica», subvencionando así de hecho «la empresa de asentamientos ilegales».

En 2004, el Tribunal Internacional de Justicia determinó que el trazado de la barrera viola el derecho internacional. Israel siguió adelante y lo construyó a pesar de ello. Los colonos ilegales tienen acceso ilimitado a la tierra palestina ocupada, mientras que a sus legítimos propietarios se les bloquea el acceso a lo que es suyo.

Y sin embargo, cuando un palestino intenta resistirse a la ocupación israelí de Palestina, Occidente le llama extremista militante. Los ucranianos que hacen lo mismo en, por ejemplo, Mariupol, son celebrados como héroes. La hipocresía no puede ser más flagrante, porque tanto Israel como Rusia tratan el derecho internacional con desprecio.

Podemos y debemos sacar muchas lecciones de la invasión rusa de Ucrania. Una de ellas es que los derechos humanos de los palestinos también importan, y no deben convertirse en una herramienta diplomática en el juego cínico e hipócrita de las naciones.

Elif Selin Calik es periodista e investigadora independiente. Es colaboradora habitual de publicaciones en TRT World, Daily Sabah, Rising Powers in Global Governance y Hurriyet Daily News. Fue una de las fundadoras del Departamento de Noticias a Fondo de la Agencia de Noticias Anadolu y participó en la COP23 de las Naciones Unidas en Bonn como observadora. Tiene una maestría en Estudios Culturales de la Universidad Internacional de Sarajevo y una segunda maestría en Diplomacia Global de la SOAS, Universidad de Londres.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Bennett tiene que ir con cuidado o la «Espada de Jerusalén» podría desatarse de nuevo

Foto: El primer ministro israelí, Naftali Bennett, el 10 de abril de 2022 [RONEN ZVULUN/POOL/AFP vía Getty Images].

26 de abril de 2022

Por Ramzy Baroud

Desde el 15 de abril, el ejército de ocupación israelí y la policía han asaltado diariamente la mezquita de Al-Aqsa en la Jerusalén ocupada. Bajo el pretexto de proporcionar protección a las «visitas» provocadoras de miles de colonos judíos israelíes ilegales y fanáticos de derechas, el ejército de ocupación ha herido a cientos de palestinos, incluidos periodistas, y ha detenido a otros cientos.

Los palestinos entienden que los actuales ataques a Al-Aqsa tienen un significado político y estratégico más profundo para Israel que las incursiones anteriores. El Noble Santuario de Al-Aqsa ha sido objeto de incursiones rutinarias por parte de las fuerzas israelíes bajo diversos pretextos en el pasado. Sin embargo, la importancia de la mezquita ha adquirido un peso adicional en los últimos años, especialmente tras la rebelión popular palestina, las protestas masivas, los enfrentamientos y otra guerra israelí contra civiles en Gaza el pasado mes de mayo, a la que los palestinos se refieren de forma reveladora como Saif Al-Quds, Operación Espada de Jerusalén.

Históricamente, Haram Al-Sharif -el Noble Santuario- ha estado en el corazón de la lucha popular en Palestina, así como en el centro de las políticas israelíes. Situado en la Ciudad Vieja de la Jerusalén ocupada, el Santuario se considera uno de los lugares más sagrados para todos los musulmanes del mundo. Ocupa un lugar especial en el Islam, ya que se menciona en el Sagrado Corán y en los dichos del profeta Mahoma. El recinto contiene varias mezquitas históricas y diecisiete puertas, además de otros lugares islámicos importantes. Al-Aqsa es una de estas mezquitas; la Cúpula de la Roca es otra.

La importancia de Al-Aqsa ha adquirido un significado adicional para los palestinos debido a la ocupación israelí que, a lo largo de los años, ha atacado mezquitas, iglesias y otros lugares sagrados palestinos. Por ejemplo, durante la guerra israelí de 2014 contra la asediada Franja de Gaza, el Ministerio palestino de Dotaciones y Asuntos Religiosos dijo que 203 mezquitas fueron dañadas por las bombas israelíes, y 73 fueron destruidas por completo.

Por ello, tanto los musulmanes como los cristianos palestinos consideran que Al-Aqsa, el Santuario y otros lugares musulmanes y cristianos de Jerusalén son una línea roja que no debe cruzar Israel. Generación tras generación, se han movilizado para proteger los lugares aunque, en ocasiones, no han podido hacerlo. En 1969, por ejemplo, el extremista judío australiano Denis Michael Rohan llevó a cabo un incendio provocado en Al-Aqsa.

Incluso las recientes incursiones en la mezquita no se limitaron a atacar y detener a los fieles. El segundo viernes de Ramadán se produjeron muchos destrozos en el interior de Al-Aqsa, y sus famosas vidrieras quedaron destrozadas y el mobiliario roto.

Las incursiones en el Haram Al-Sharif continúan mientras escribo. Los extremistas judíos se sienten cada vez más fortalecidos por la protección que reciben del ejército israelí y el cheque en blanco que les dan los influyentes políticos israelíes. Muchas de las redadas están dirigidas por el miembro de la Knesset israelí de extrema derecha Itamar Ben-Gvir, el político del Likud Yehuda Glick o el ex ministro del gobierno Uri Ariel.

El primer ministro israelí, Naftali Bennett, utiliza sin duda las redadas en Al-Aqsa como una forma de mantener a raya a su electorado religioso y de extrema derecha, a menudo rebelde. La repentina dimisión, el 6 de abril, de Idit Silman, miembro del partido derechista Yamina, dejó a Bennett aún más desesperado en su intento de insuflar vida a su fraccionada coalición. Bennett, que en su día fue líder del Consejo de Yesha, una organización que agrupa a los asentamientos ilegales de la Cisjordania ocupada, llegó al poder gracias a los fanáticos religiosos, tanto en Israel como en los Territorios Palestinos Ocupados. Perder el apoyo de los colonos podría costarle fácilmente su puesto.

El comportamiento de Bennett es coherente con el de anteriores dirigentes israelíes, que han recrudecido la violencia en Al-Aqsa como forma de distraer a su base de votantes de sus propios problemas políticos, o para atraer a la poderosa circunscripción israelí de extremistas religiosos y de derechas. En septiembre de 2000, el entonces líder de la oposición israelí, Ariel Sharon, asaltó la mezquita de Al-Aqsa con miles de soldados israelíes, policías y extremistas afines. Lo hizo para provocar una respuesta palestina y derrocar el gobierno de su archienemigo Ehud Barak. Sharon lo consiguió, pero a un alto precio; su «visita» desató la Segunda Intifada Palestina, que duró cinco años, también conocida como Intifada de Al-Aqsa.

En 2017, miles de palestinos protestaron contra un intento israelí de instalar «cámaras de seguridad» en las entradas del santuario sagrado. La medida fue también un intento del ex primer ministro israelí Benjamín Netanyahu de apaciguar a sus partidarios de la derecha, pero las protestas masivas en Jerusalén y la posterior unidad palestina de entonces obligaron a Israel a cancelar sus planes.
Esta vez, sin embargo, los palestinos temen que Israel pretenda algo más que una simple provocación. Israel planea «imponer una división temporal y espacial de la mezquita de Al-Aqsa», según Adnan Ghaith, máximo representante de la Autoridad Palestina en Jerusalén Este. Esta frase en particular – «división temporal y espacial»- también es utilizada por muchos palestinos, ya que temen que se repita el escenario de la Mezquita Ibrahimi.

Tras el asesinato de 29 fieles musulmanes en 1994 a manos de un extremista judío israelí, Baruch Goldstein, y el posterior asesinato de muchos más palestinos a manos del ejército israelí en la mezquita de Ibrahimi en Hebrón (Al-Jalil), Israel dividió la mezquita. Asignó un espacio más amplio a los colonos judíos mientras restringía el acceso a los palestinos, a los que se les permite rezar a ciertas horas y se les prohíbe en otras. Esto es precisamente lo que los palestinos entienden por división temporal y espacial, que ha estado en el centro de la estrategia israelí durante muchos años.

Sin embargo, Bennett debe ir con cuidado. Los palestinos están hoy más unidos en su resistencia y conciencia de los planes israelíes que en cualquier otro momento del pasado. Un componente importante de esta unidad son los ciudadanos palestinos de Israel, que ahora defienden un discurso político similar al de sus compatriotas de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. De hecho, muchos de los defensores de Al-Aqsa proceden de esas comunidades «árabes israelíes». Si Israel continúa con sus provocaciones en Al-Aqsa, corre el riesgo de que se produzca otra revuelta palestina como la del pasado mes de mayo, que comenzó de forma reveladora en Jerusalén Este.

Apelar a los votantes de derechas atacando, humillando y provocando a los palestinos ya no es una tarea fácil, como ocurría a menudo en el pasado. Como nos ha enseñado la «Espada de Jerusalén», los palestinos son ahora capaces de responder de forma unificada y, a pesar de sus limitados medios, incluso de presionar a Israel para que dé marcha atrás en sus políticas. Bennett debe recordar esto antes de llevar a cabo más provocaciones violentas en Al-Aqsa, o la «Espada de Jerusalén» podría desatarse de nuevo.

Ramzy Baroud es periodista, autor y editor de Palestine Chronicle. Es autor de varios libros sobre la lucha palestina, entre ellos «La última tierra»: Una historia palestina’ (Pluto Press, Londres). Baroud tiene un doctorado en Estudios Palestinos de la Universidad de Exeter y es un académico no residente en el Centro Orfalea de Estudios Globales e Internacionales de la Universidad de California en Santa Bárbara. Su sitio web es www.ramzybaroud.net.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Palestina también llora

Foto: dos palestinos se resguardan entre las ruinas de su casa destruida en Beit Hanoun (Mohammed Talatene / dpa)]

La muerte de un joven palestino de 17 años en la madrugada del 15 de abril eleva a siete los palestinos muertos en episodios violentos en Cisjordania en los últimos dos días. A comienzos de esta semana los aviones israelíes bombardearon con tres misiles la localidad de Jan Yunis, al sur de la Franja de Gaza. Los palestinos van muriendo poco a poco, asesinados o de hambre, miseria y dolor, hasta que ya no les quede esperanza ninguna ni futuro por el que luchar.

Ellos siguen resistiendo bajo las bombas del todopoderoso Israel, Estado genocida al que poco o nada le importan ya las vidas de un pueblo vecino masacrado constantemente. Ese Estado que nació de un genocidio previo parece replicar lo que sufrió en sus propias carnes y, tal y como una ola se lleva la arena de la orilla mar adentro, parece que quiere hacer lo propio con un pueblo humillado y herido durante tantos años.

La noche del martes Israel volvía a atacar Gaza. Otra vez. Y una vez más, los grandes medios de comunicación de nuestro país hacían mutis por el foro. Hablan de Ucrania, de las posibilidades de que Putin use armas químicas o nucleares. Hay documentales de Putin y Zelenski (que parece más presidente nuestro que Pedro) en prime time, para que sintamos como nuestras unas guerras que poco o nada tienen que ver con nuestra idiosincrasia y con los intereses generales de una ciudadanía agotada tras una dura pandemia en la que muchos perdieron su trabajo o cerraron sus pequeñas empresas.

En Twitter vemos cada día bombardeados de unos y otros lugares. Pero, ¿por qué empatizamos más con unos muertos que con otros? Los medios nos hacen seguir a pies juntillas lo que sus intereses mandan. No nos importa más un niño ucraniano que un niño palestino, pero nos hacen creer que sí, que solo lamentemos los muertos de un lado, porque es una manera de legitimar sus intereses económicos y geopolíticos.

Decía Eduardo Galeano que «ya poca Palestina queda. Paso a paso, Israel la está borrando del mapa… Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación perpetua. No pueden ni respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus tierras, su agua, su libertad, su todo». Ahora les queda su nada, porque ni siquiera cuentan con el apoyo internacional. Es precisamente este silencio nuestro cómplice el que permite que sigan ocurriendo estas agresiones constantes al pueblo palestino setenta años después de que Israel decidiera ocupar sus territorios. Como Saturno devoraba a sus niños, Israel devora a su pueblo vecino sin contemplaciones, sin que nada ni nadie pueda frenar su hambre voraz.

Una vez más, desayunamos mirando vídeos de ataques a civiles palestinos como si fueran las noticias meteorológicas. La normalización del horror produce monstruos y sociedades individualistas a las que les importan poco los muertos de otro territorio porque bastante tienen con huir de sus propias miserias.

Amnistía Internacional lleva tiempo denunciando los horrores de esta otra invasión. Sus últimas investigaciones hablan de que Israel impone un sistema de opresión y dominación a la población palestina en todas las zonas bajo su control y a las personas refugiadas palestinas, a fin de beneficiar a la población israelí judía. Y concluye: esto constituye apartheid y está prohibido por el derecho internacional; es una violación del derecho internacional público, una violación grave de derechos humanos protegidos internacionalmente y un crimen de lesa humanidad en virtud del derecho penal internacional.

Sin embargo, el derecho internacional es aleatorio y responde a sus propios intereses, que normalmente no se corresponden con los de una mayoría social, sino con el beneficio de unos pocos, que sacan tajada de cualquier guerra o conflicto.

Yo sí lloro a Palestina porque lloro la iniquidad y la injusticia. Muchos lo hacemos aunque nuestros pesares tengan poca o ninguna importancia. Pero es importante que el pueblo palestino, como cualquier otro, reciba nuestro consuelo y apoyo por mínimo que sea. Porque aunque nuestros dirigentes miren hacia otro lado cuando les conviene, como ha hecho recientemente el PSOE con el pueblo saharaui, solo una sociedad empática con los problemas de los demás será una sociedad justa y democrática.

Ahora se pide que se aplique la justicia penal internacional con una rapidez pasmosa contra Rusia, pero nadie pagó por los asesinatos cometidos en Irak, como no lo hacen ahora desde Israel. Aún no se ha hecho justicia con el cámara José Couso, tras 19 años de haber sido asesinado por el ejército estadounidense durante la invasión de Irak en 2003. Como sucede también hoy, las guerras las organizan otros y los muertos los ponen los pueblos. Sus intereses económicos son a costa de nuestras vidas. Además, la comunidad internacional ha rechazado en numerosas ocasiones el boicot a Israel, mientras alegremente aprieta el botón de las sanciones a Rusia, mostrando así una desproporción evidente.

La justicia internacional es caprichosa y responde a sus propios intereses ante un pueblo que mira hacia otro lado, o hacia el lado que le obligan a mirar. Ojalá nuestra mirada sea subversiva y revolucionaria y se dirija hacia el ángulo muerto al que nadie se atreve a mirar.

Artículo publicado originalmente en https://blogs.publico.es

 

La resistencia palestina disuadió a Israel y derrotó su falsa narrativa

Foto: las fuerzas israelíes hacen una redada con una bomba y balas de goma después de una oración matutina en Masjid al-Aqsa en Jerusalén Este el 22 de abril de 2022. [Mostafa Alkharouf – Agencia Anadolu]

22 de abril de 2022

Por Motasem A. Dalloul

En medio de las elevadas tensiones en la ciudad santa palestina de Jerusalén, activistas israelíes de derechas presentaron una solicitud a la policía de ocupación israelí para poder celebrar su marcha anual de la bandera, que celebra la ocupación israelí de Jerusalén Este en 1967.

Miles de israelíes participan en la marcha anual de la bandera a su paso por Jerusalén Occidental y Oriental, en dirección a la Puerta de Damasco, donde bailan y cantan canciones nacionales israelíes y corean consignas antipalestinas y árabes. El año pasado, corearon: «Muerte a los árabes y a los palestinos».

Sin embargo, la policía israelí dijo que la solicitud de celebrar la marcha se presentó «con poca antelación» y citó a uno de los organizadores para discutir un día alternativo para su celebración. A continuación, rechazaron la solicitud. Haaretz ha dicho que los organizadores han anunciado que piensan seguir adelante con la marcha de las banderas a pesar de la oposición de la policía israelí.

Esto se produjo un día después de que el primer ministro Naftali Bennett impidiera al legislador israelí de extrema derecha Itamar Ben-Gvir dirigirse a la Puerta de Damasco.

«No voy a dejar que la política mezquina amenace vidas humanas», dijo Bennett. «No voy a permitir que la provocación política que Ben Gvir está llevando a cabo amenace a las fuerzas de las FDI y a los agentes de policía, y que haga su tarea aún más complicada de lo que ya es».

«La llegada de Ben Gvir es un detonante, y un detonante debe ser desactivado», dijo un funcionario del Shin Bet al gabinete israelí durante una reunión de evaluación. «Estas provocaciones podrían conducir a más violencia y a un aumento de las tensiones hasta el punto de incendiar toda la región».

Las autoridades de ocupación israelíes decidieron entonces impedir que todos los judíos entraran en la mezquita de Al-Aqsa hasta el final del mes sagrado del Ramadán.

De hecho, la Marcha de las Banderas se llevó a cabo, pero se vio obligada a cambiar su recorrido tras la adopción de tantas medidas restrictivas que provocaron una reducción del número de participantes. Ben-Gvir participó en la marcha, pero la policía israelí le impidió por la fuerza llegar a la Puerta de Damasco, y ha comenzado la prohibición oficial de que los judíos lleguen a la mezquita de Al-Aqsa.

Todo esto no habría sucedido sin la presión de la resistencia palestina que logró disuadir a la ocupación israelí. El año pasado, las autoridades de ocupación israelíes no pudieron impedir las incursiones de los colonos israelíes en la mezquita de Al-Aqsa, ni impedir o desviar la marcha de las banderas, ni impedir que Ben-Gvir provocara a los palestinos. En ese momento, la ocupación israelí acababa de terminar su ofensiva sobre Gaza, que se reivindicó como una «operación victoriosa».

Pero un año después, la ocupación israelí no podía seguir ignorando que había sido un fracaso o una completa derrota para las instituciones políticas y de seguridad israelíes.

En medio de la actual tensión en Jerusalén, Hamás y otras facciones palestinas advirtieron que la actual escalada israelí desencadenaría una nueva ola de «ataques defensivos» palestinos contra la ocupación.

Un funcionario de Hamás dijo a los medios de comunicación que existía un consenso entre esas facciones de que cualquier violación israelí contra los palestinos en Jerusalén sería respondida con «una fuerte respuesta palestina.»

«En nuestra reunión se hizo hincapié en que debemos seguir estando preparados y elevar la preparación nacional», dijo el portavoz. «Nuestro dedo está en el gatillo».

El jefe de Hamás, Ismail Haniyeh, ha advertido que la ocupación debe abstenerse de su intento de cambiar la identidad islámica, árabe y palestina de la ciudad santa ocupada de Jerusalén; de lo contrario, «la resistencia palestina le obligará a detenerla.»

Tras estas advertencias, varios funcionarios israelíes, incluido el primer ministro, reiteraron que Israel no cambiaría el statu quo en la ciudad santa. «Israel mantiene el statu quo, que incluye la libertad de oración para los musulmanes y el derecho de visita para los no musulmanes. La policía hace cumplir la prohibición de rezar a los judíos», dijo Lior Haiat, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí.

El Canal 12 de la televisión israelí afirmó, según funcionarios de seguridad israelíes, que los daños causados a la resistencia palestina durante la ofensiva sobre Gaza en mayo del año pasado no paralizaron sus capacidades. La resistencia palestina, añadió la televisión israelí, reabasteció sus depósitos rápidamente e introdujo mejoras que permitirían a los misiles penetrar la Cúpula de Hierro.

El analista militar israelí, Yoav Limor, escribió en Israel Hayom: «Al igual que las tres operaciones militares en la Franja de Gaza que le precedieron, Guardián de los Muros terminó con una nota agria. Durante un año, las Fuerzas de Defensa de Israel han tratado de comercializar sus logros en la operación de 2021 como un gran éxito, pero estaba condenada a terminar como un «empate decepcionante», como se habría calificado en las páginas deportivas.»

Tras la guerra del año pasado, Haniyeh dijo: «Las condiciones después de la Espada de Jerusalén no son similares a las de antes». Haniyeh se refería a la unidad entre todos los palestinos, ya sea en Gaza, Cisjordania, Jerusalén, Israel o en el extranjero.

Según Limor: «Gaza está unida a Cisjordania, que está unida a Jerusalén, que está unida a los árabes israelíes, que están unidos a lo que ocurre en el norte. Todo influye en todo lo demás».

Para los que creen que Israel es una potencia nuclear, por lo que un millón de naciones como los palestinos no lo derrotarían, yo diría que Rusia es una potencia nuclear mayor y no ha podido derrotar a Ucrania.

Hoy en día, las mentiras israelíes no son una tapadera válida para la brutalidad de su ocupación porque una gran parte de la población mundial ha tomado conciencia de la verdad.

A pesar de la guerra contra el contenido palestino, la narrativa palestina se está extendiendo en las redes sociales, mostrando a la gente que tienen derechos y que son víctimas de una brutal ocupación israelí.

Es revelador que el miércoles, cuando el primer ministro israelí Bennett le dijo a la presentadora de la CNN Christiane Amanpour que estaba mintiendo sobre la violencia de los colonos en la Jerusalén Oriental ocupada, ella respondió: «No, señor, no puede decirme eso. No puede decirme que estoy mintiendo».

Fuente: Monitor Medio Oriente 

Conflicto sobre competencias UE y países miembros sobre el comercio de las colonias en los Territorios Ocupados

Fuentes: Comité de Solidaridad con la Causa Árabe
 

La eurodiputada irlandesa, Clare Daly, del grupo parlamentario The Left (La Izquierda), ha realizado diferentes preguntas y repreguntas que tienen como leit motiv el comercio entre la Unión Europea y las colonias en los Territorios Ocupados por Israel. 

La Comisión Europea mantiene que es competencia exclusiva suya el comercio exterior de la UE con cualquier otro país o entidad y, al mismo tiempo, es discrecional en sus sanciones. La Unión Europea ha realizado sanciones de diferentes tipos a diferentes Estados por diversos temas, desde a Estados Unidos, respondiendo a represalias comerciales, a Rusia, por su reciente invasión a Ucrania. Pero nunca a Israel, con el que mantiene un Acuerdo de Asociación de libre comercio, ni al comercio con los diferentes asentamientos controlados por Israel, tanto en Cisjordania como los Altos del Golán sirios, con los cuales sólo exige una mención de su origen. 

Las iniciativas empezaron con esta pregunta, el 15 noviembre 2021 (E-005112/2021) dada la negativa de la Comisión Europea de registrar una Iniciativa Ciudadana Europea que reclama la suspensión del comercio entre la UE y los asentamientos ilegales producto de ocupación militar (https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/E-9-2021-005112_EN.html

 Asunto: Decisión de registrar ECI(2021)000008 y competencia de la Comisión para detener el comercio con asentamientos ilegales 

El 5 de julio de 2019, se puso en marcha una Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) (1) en la que se pedía a la Comisión que pusiera fin al comercio con asentamientos ilegales, en cumplimiento de las obligaciones que impone el derecho internacional. 

En su decisión de 4 de septiembre de 2019, la Comisión denegó el registro de la ICE, alegando que se trataba de un llamado a imponer sanciones en virtud del artículo 215 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), a lo que la Comisión alegó falta de competencia. 

Los organizadores de la ECI demandaron a la Comisión, argumentando que la acción propuesta no era una sanción sino una medida comercial en virtud del artículo 207 del TFUE. (2) 

El 12 de mayo de 2021, el Tribunal General anuló (3) la decisión de la Comisión de rechazar la ICE. Encontró que la Comisión no había explicado suficientemente por qué había llegado a la conclusión de que la medida propuesta era una sanción y no una medida comercial. 

El 8 de septiembre de 2021, la Comisión registró la ICE. (4) 

1.  ¿Está de acuerdo la Comisión en que detener el comercio con asentamientos ilegales es una medida comercial y reconoce su competencia en la materia? 

2.  ¿Reconoce que los Estados miembros individuales también tienen la competencia para detener el comercio con asentamientos ilegales en virtud de las normas comunes de la UE para las importaciones, que permiten restricciones a la importación por razones de moralidad pública y orden público? 

3.  ¿Cumplirá ahora con las obligaciones internacionales e implementará una regla general que detenga el comercio con asentamientos ilegales? 

_____ 

  1. https://europa.eu/iniciativa-ciudadana/iniciativas/detalles/2021/000008_es 

(2)       Asunto T-789/19, Tom Moerenhout y otros / Comisión. 

(3)       https://curia.europa.eu/jcms/upload/docs/application/pdf/2021-05/cp210081en.pdf 

(4)       ICE(2021)000008 

La respuesta a cargo del vicepresidente ejecutivo Dombrovskis, en nombre de la Comisión Europea, tuvo que reconocer a regañadientes que la Comisión Europea inicialmente había rechazado el registro de esa Iniciativa Ciudadana Europea y que sólo, como consecuencia de una sentencia del Tribunal Europeo tuvieron que registrarla. La respuesta tiene fecha del 18 de enero de 2022 (https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/E-9-2021-005112-ASW_EN.html

La Comisión registró la Iniciativa Ciudadana Europea sobre «Garantizar la conformidad de la Política Comercial Común con los Tratados de la UE y el cumplimiento del Derecho internacional» el 8 de septiembre de 2021 (1) . 

Esta decisión tiene carácter jurídico y no hace más que confirmar que existe una base jurídica en el Tratado que confiere a la Comisión la facultad de presentar una propuesta en el ámbito de la iniciativa. 

No prejuzga las conclusiones legales y políticas finales de la Comisión sobre la iniciativa y la acción que intentará tomar, si alguna, en caso de que la iniciativa alcance el número requerido de declaraciones de apoyo. 

La UE tiene competencia exclusiva sobre la política comercial común, según lo dispuesto por el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE) (artículos 3.1 (e) y 207 TFUE). Como unión aduanera, la UE aplica acuerdos comunes para las importaciones de bienes de terceros países de manera uniforme en toda la UE. 

En principio, solo la UE puede decidir prohibir la importación de bienes y servicios y no los Estados miembros individualmente. 

A falta de una autorización expresa de la UE, en general, los Estados miembros no pueden adoptar sus propias normas nacionales a este respecto (artículo 2, apartado 1, del TFUE) y deben cumplir el Reglamento 2015/478 (2) que establece las disposiciones generales detalladas de la UE. Reglas comunes para las importaciones. 

De acuerdo con el derecho internacional, todos los acuerdos entre Israel y la UE deben indicar explícitamente su inaplicabilidad a los territorios ocupados por Israel desde junio de 1967 (3) . 

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(1)       Decisión de Ejecución (UE) 2021/1484 de la Comisión, de 8 de septiembre de 2021, relativa a la solicitud de registro de la iniciativa ciudadana europea titulada «Garantizar la conformidad de la Política Comercial Común con los Tratados de la UE y el cumplimiento del Derecho internacional» de conformidad con el Reglamento (UE) 2019/788 del Parlamento Europeo y del Consejo; DO L 328/1 de 16.9.2021, p. 1-3. 

(2)       Reglamento (UE) 2015/478 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de marzo de 2015, sobre normas comunes para la importación; DO L 83 de 27.3.2015, p. 16‐33. 

(3)       Conclusiones del Consejo de 18 de enero de 2016. 

Como se ve, la respuesta reitera la opinión de la Comisión de ser la que tiene competencias sobre el comercio exterior de la Unión Europea, pero no explicita otras opciones jurídicas que enuncia. Por eso Clare Daly, el 21 de marzo vuelve a la carga con otra pregunta (https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/E-9-2022-001156_EN.html

En su respuesta (1) a la pregunta escrita E-005112/2021 (2) , la Comisión afirma que «en principio, solo la UE puede decidir prohibir la importación de bienes y servicios y no los Estados miembros individualmente». Aunque en su respuesta la Comisión cita el Reglamento 2015/478, que establece detalladamente las Normas comunes de la UE para las importaciones, la respuesta no menciona las normas específicas (lex specialis) que contiene. 

¿Puede confirmar la Comisión que reconoce que, en virtud del artículo 24, apartado 2, letra a), de las Normas comunes de importación de la UE, los Estados miembros pueden adoptar restricciones cuantitativas por motivos de moralidad pública y orden público? 

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  1. https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/E-9-2021-005112-ASW_ES.html 
  2. https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/E-9-2021-005112_EN.html 

     

    Y repregunta (https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/E-9-2022-001157_EN.html)   
    En su respuesta (1) a la pregunta E-005112/2021 (2), la Comisión afirma que «de conformidad con el derecho internacional, todos los acuerdos entre Israel y la UE deben indicar explícitamente su aplicabilidad a los territorios ocupados por Israel desde junio de 1967. ‘ 

    Sin embargo, muchos juristas y expertos, incluidos el Relator Especial de la ONU y Human Rights Watch, creen que la UE no debería comerciar en absoluto con asentamientos ilegales en virtud de sus obligaciones internacionales de no reconocimiento y no asistencia, citando la violación de normas imperativas de ley internacional.   
    Si bien la Comisión puede decidir ignorar estas obligaciones, los Estados miembros pueden considerar detener el comercio con asentamientos ilegales que violan las más altas normas del derecho internacional como una cuestión de moralidad pública y orden público. 
     
    ¿Es la posición de la Comisión la que tiene la autoridad para decidir por los Estados miembros lo que constituye la moral pública y el orden público en virtud del artículo 24.2(a) de las Normas comunes de importación de la UE?  _______ 


  3. https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/E-9-2021-005112-ASW_EN.html#def3 
  4. https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/E-9-2021-005112_EN.html 

Estas cuestiones están unidas a la falta de de coherencia política de los rectores de la Unión Europea que, si bien, dicen que los productos de los asentamientos no disfrutan de los beneficios del Acuerdo de Asociación entre Israel y la UE, de libre comercio, y que tienen que figurar su procedencia fuera de Israel para conocimiento de los consumidores europeos y, teóricamente, para tener diferente trato comercial, la realidad es que suelen ingresar en la Unión Europea como si fueran israelíes, bien porque simulan su procedencia, poniendo como lugar de expedición un código postal dentro de Israel, o simplemente porque no se controla por parte de las aduanas europeas su procedencia.  

Si no hay control, hay impunidad 

Así, en una respuesta oficial al diputado Miguel Ángel Bustamante, del grupo Unidas Podemos, que reclamaba información (186/4809) sobre el importe y, en su caso, aranceles pagados por productos provenientes de Territorios Ocupados por Israel, figura la falta de control. Y si no hay control, hay impunidad (Registro de Entrada al Congreso de los diputados 208603): 

En relación con la información interesada, se señala que las colonias israelíes  asentadas en los territorios palestinos ocupados por Israel no tienen asignado código en el Reglamento (UE) nº 1106/2012 de la Comisión, de 27 de noviembre de 2012, por el que se aplica el Reglamento (CE) nº 471/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, sobre estadísticas comunitarias relativas al comercio exterior con terceros países, en lo que concierne a la actualización de la nomenclatura de países y territorios, por lo que no es posible la remisión de las estadísticas solicitadas. 

Esta ‘respuesta’ ha provocado que el mismo diputado, Miguel Ángel Bustamante, registrase una pregunta parlamentaria, el 20 de abril: 

En respuesta a una solicitud de informe a la Administración del Estado recabando la relación de las partidas arancelarias y el valor monetario correspondientes a los productos importados por España procedentes de los asentamientos ilegales israelíes en territorios ocupados por Israel en 1967 (186/4809), el Gobierno señala que “las colonias israelíes  asentadas en los territorios palestinos ocupados por Israel no tienen asignado código en el Reglamento (UE) nº 1106/2012 de la Comisión, de 27 de noviembre de 2012, por el que se aplica el Reglamento (CE) nº 471/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, sobre estadísticas comunitarias relativas al comercio exterior con terceros países, en lo que concierne a la actualización de la nomenclatura de países y territorios, por lo que no es posible la remisión de las estadísticas solicitadas.” 

¿Cuál es entonces el mecanismo utilizado por parte de España y del resto de países de la UE para supervisar la actividad comercial con los asentamientos ilegales israelíes de Cisjordania y Altos del Golán? 

¿Va a llevar a cabo el Gobierno algún tipo de actuación para asegurar un control efectivo de dicha actividad comercial? 

Una vez más, se demuestra la falta de coherencia y la política hipócrita de la Unión Europea (y España) con respecto a las crímenes y apartheid israelí. Por eso, es necesario que la ciudadanía impulse políticas como las que pretende la Iniciativa Ciudadana Europea que necesita tu firma (1.000.000 de firmas) para regular la prohibición del comercio entre la UE y los asentamientos de (todos) los Territorios Ocupados. 

Fuente: Rebelión

El arte y la identidad palestina protagonizan la Bienal de Venecia

22 de abril de 2022

En el centro del Palazzo Mora de Venecia hay un olivar vivo sembrado de llaves. Cada llave representa a un palestino expulsados en 1948 y simboliza la intención de volver a casa algún día. Un mapa histórico de Palestina cubre el suelo de la galería; por encima, unos altavoces reproducen historias orales palestinas mezcladas con música tradicional.

Todo ello forma parte de una nueva exposición dedicada al arte palestino. La muestra, titulada “Desde Palestina con el arte”, ha sido organizada por el Museo de Palestina de Estados Unidos, una organización sin ánimo de lucro con sede en Connecticut dedicada a mostrar el arte y la historia de Palestina.

Diecinueve artistas palestinos, una mezcla de artistas que residen actualmente en Palestina y de los que forman parte de su diáspora, así como de los consagrados y los emergentes, figuran en la muestra, que pretende mostrar “la belleza perdurable de Palestina” y pretende ayudar a los artistas a ganarse “su merecido lugar en el panorama artístico mundial”, dijo Nancy Nesvat, curadora jefe del museo.

Entre los conocidos artistas incluidos se encuentran Samia Halaby, pintora abstracta, activista y académica afincada en Jerusalén, y Nabil Anan, nacido en Latroun, un destacado pintor de figuras, ceramista y escultor considerado un pionero del arte palestino contemporáneo.

El museo sigue siendo la única institución en Estados Unidos dedicada exclusivamente a la preservación del arte y la cultura palestinos. El museo mantiene un programa “apolítico” de conferencias, proyecciones de películas y talleres de creación artística. Las exposiciones recientes incluyen una muestra de obras de mujeres palestinas contemporáneas y un estudio multimedia de artistas vivos e históricos, que incluye esculturas de Muhammed Al Haj, retratos de Jacqueline Bejani y paisajes de Palestina de Nahla Asia.

La Bienal de este año supone la primera exposición del museo en el prestigioso festival internacional de arte, en el que, además de la exposición principal, numerosos países montan exposiciones en sus propios pabellones nacionales.

Debido a la impugnación de la condición de Estado de Palestina por parte de Occidente (sólo 138 de los 193 miembros de la ONU reconocen al país en 2019), los organizadores se han enfrentado en el pasado a cómo presentar exactamente el arte palestino durante la Bienal. En sus 127 años de historia, el evento nunca ha tenido un pabellón nacional oficial para Palestina. (Otros territorios sin pabellones nacionales que organizan eventos oficiales colaterales durante la Bienal son, este año, Hong Kong, Escocia y Taiwán).

En 2002, el comisario Francesco Bonami, director artístico de la edición de 2003, sugirió a la junta directiva de la Bienal que considerara la posibilidad de añadir un pabellón palestino a la próxima exposición. La idea duró poco: a la mañana siguiente, un artículo mordaz de Il Gazzettino, uno de los principales periódicos de Venecia, acusó a Bonami de cortejar el antisemitismo. En su lugar, Bonami optó por incluir una obra de instalación titulada “Nación apátrida”, compuesta por varios pasaportes a gran escala, diseñados por la arquitecta palestina Sandi Hilal y su marido italiano, Alessandro Petti.

En 2009, la exposición “Palestine c/o Venice” fue admitida como el primer evento colateral oficial de la Bienal sobre arte palestino. Comisariada por Salwa Mikdadi, reflejaba la dura realidad de los palestinos que viven bajo la ocupación israelí, o “la impermanencia crónica, una condición que los palestinos superan con resistencia creativa al reclamar su lugar como profesionales del arte libres del esencialismo político que define la representación mediática de su estética”, según el catálogo de la exposición.

La perseverancia del arte palestino en Venecia es un buen argumento contra la relevancia de los pabellones nacionales en una comunidad artística transnacional. En 2019, Larissa Sansour representó a Palestina en el pabellón danés con la película In Vitro, una visión en blanco y negro del apocalipsis climático ambientada en Belén. El año pasado, los arquitectos Elias y Yousef Anastas, cofundadores del estudio de arquitectura Aau Anastas, presentaron en la Bienal de Arquitectura de Venecia su obra All Purpose, un pabellón cuyo techo abovedado estaba hecho de piedra caliza palestina.

“Desde Palestina con el Arte” presenta una amplia gama de arte en diversos medios. Sana Farah Bishara, residente en Haifa, tiene esculturas de bronce de figuras abstractas similares a las instaladas en espacios públicos de toda Palestina. Rania Matar, becaria Guggenheim 2018, presenta fotografías que exploran su interés en la intersección de la identidad, la individualidad y el género en Oriente Medio y Estados Unidos, mientras que Hanan Awad, afincada en Oklahoma, presenta fotografía callejera. El artista multidisciplinar Ibrahim Alazza utiliza a menudo piedras de toque y artefactos culturales palestinos para investigar la memoria colectiva del país.

“Los artistas palestinos están produciendo un excelente trabajo en condiciones severas, incluyendo los bombardeos”, dijo Saleh recientemente al National. “Queremos que las obras de arte hablen, como cualquier otra obra de otros lugares”.

Fuente: ArtNews

La revolución palestina

21 de abril de 2022

El militante montonero, gran escritor y periodista argentino Rodolfo Walsh, asesinado por la dictadura militar en 1977, estuvo en 1973 en Palestina y realizó una serie de notas y reportajes sobre el conflicto palestino-israelí para el diario Noticias. Sus notas sorprenden por su lucidez y por la actualidad.

A 45 años de la caída en combate de Walsh, ofrecemos el texto completo de su investigación, que fue publicada en capítulos en el diario Noticias, editado por Montoneros, y que luego se constituyó en el libro La revolución palestina.

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Fuente: https://www.resumenlatinoamericano.org

Carta Abierta al S.E. El Presidente de la República Argentina, Dr. Alberto Fernández, de la Confederación Palestina Latinoamericana y del Caribe, COPLAC

19 de abril de 2022

S.E.
Dr. Alberto Fernández
Presidente de la República Argentina
De nuestra mayor consideración:

Nosotros, la Confederación Palestina Latinoamericana y del Caribe, COPLAC, en el nombre y representación de las comunidades palestinas del continente y las organizaciones que la integran, nos dirigimos respetuosamente a Usted para manifestar nuestra extrañeza y profunda decepción por el envío de una delegación argentina de alto nivel a Israel, encabezada por el Sr. Ministro del Interior, acompañado del Ministro de Agricultura, el Ministro de Ciencia y Tecnología y gobernadores provinciales para llevar a cabo una visita a la empresa Mekorot Water Ltd. Responsable del manejo del agua en Israel.

CARTA-ABIERTA-AL-PRESIDENTE-DE-ARGENTINA

Fuente: COPLAC

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