La ausencia de Palestina en el Festival Internacional de Poesía de Buenos Aires y las fisuras de la gestión diplomática argentina

14 de octubre de 2022

Por Amaité Sumar

Con el lema “La poesía se esconde y se muestra”, desde el 12 y hasta el 15 de este mes se realiza en Argentina el “Festival Internacional de Poesía de Buenos Aires”, evento organizado por la Dirección de la Sociedad de Escritoras y Escritores de Argentina y en donde participan poetas de Brasil, Cuba, España, Argentina, Chile, Bolivia, Uruguay, Italia, Canadá, México, Estonia, Grecia, Perú, Colombia, Armenia, Estados Unidos y estaba prevista la presencia de Palestina; no obstante, por no atender como corresponde y gestionar de manera oportuna la solicitud de visado planteada por el poeta Juma AlRifai, por parte de los representantes de la Cancillería Argentina en Palestina y seguramente también de los que están en Israel, el poeta palestino no pudo asistir, exponiendo de esta manera algunos aspectos que vale la pena mencionar. El primero, pese a la narrativa impuesta por ciertos medios de información occidentales que desde hace décadas han servido de engranajes fundamentales de la propaganda del estado de Israel, ha crecido el interés en muchas instituciones culturales argentinas de conocer la realidad palestina a través del arte. “Lo que callan los medios que lo griten los poetas”, dice de forma rutilante como un llamado de atención permanente un grafitti que adornó hace años una calle del centro de La Paz en Bolivia. Palestina es una nación donde su pueblo llena estadios para escuchar a sus poetas, de esa tesitura tiene la preponderancia el ejercicio poético en este pueblo donde sus niñas y niños recitan poesías con sus ojos cerrados mientras dejan caer por sus manos grumos de tierra, hojas de parra y olivo con ese murmuro sigiloso que acompasa siempre sus voces palestinas con las de sus ancestros.  

Por otro lado, la “traba consular” de los representantes de la Cancillería Argentina en Palestina y en Israel expone una grieta de la que muy poco se habla: la política exterior de esta nación sureña con respecto a Palestina lamentablemente cada vez más luce como un satélite que orbita casi exclusivamente a favor de los intereses del Estado de Israel, dejando entrever sobre este tema poca autonomía y por ende ausencia de soberanía e interés por impulsar una política exterior apegada a la legislación internacional y a los distintos informes y dictamines emanados de organizaciones defensoras de los derechos humanos que han denunciado insistentemente las constantes violaciones que desde hace años comete –como política de Estado- las autoridades israelíes en contra de las y los palestinos.

En el año 1967 el inefable Ygol Allon, destilando el odio y la arrogancia racista que caracterizan a la mayoría de las y los políticos israelíes dijo: “Los palestinos no existen más, porque si existieran, hubiesen producido algo de literatura”. El Estado de Israel le teme al poder de la palabra palestina, sabe que su verbo encendido es lapidario contra sus mentiras y fecunda conciencia en quienes lo oyen sin prejuicios. Sabe lo que ocurre cuando se escuchan los poemas de Mourid Barghouti,  Fadwa Tuqan, Mahmoud Darwish, Ibrahim Touqan,  Samih al-Qasim; entre otros y otras que integran el amplio repertorio poético palestino. El Estado de Israel le teme a la gallardía de quienes esgrimen su pluma y vos como herramientas de construcción masiva de conciencias, por eso asesinó a Kanafani en 1972, por eso sus francotiradores recibieron la orden de matar en mayo de este año a la periodista palestina Shireen Abu Akleh. Todo cobarde teme al poder de las palabras.

Según el portal oficial de este festival el poeta palestino Juma AlRifai es “licenciado en Lengua y Literatura Árabe por la Universidad de Birzeit. Durante la ocupación israelí en Palestina, fue arrestado por formar parte de la resistencia y pasó cuatro años en sus cárceles. Fue elegido por las familias como Comisionado Cultural del Campamento del Desierto de Beersheva y fue Secretario General de la Unión de los Escritores Palestinos en 2019, entidad en la que actualmente se desempeña como Director Ejecutivo. Ha participado en varios festivales creativos dentro y fuera de Palestina. Publicó Sallenvous (Colección de poemas), fuera del plazo (narrativa), 2015, Lado faltante y cuando vea fuego (poemas)”.

La ausencia del poeta palestino en el “Festival Internacional de Poesía de Buenas Aires” no puede interpretarse exclusivamente como un error aislado o por el desinterés de un burócrata diplomático argentino que huyéndole a la inflación de su país goza de inmunidad mientras se broncea bajo un cielo y sobre tierras sitiadas por el apartheid y la ocupación israelí. Ese burócrata sabe que el poeta Juma cumplió con los pasos y tiempos establecidos por la Cancillería Argentina para que se le otorgase la visa, ese burócrata sabe que la Dirección de la Sociedad de Escritoras y Escritores de Argentina tenía planificado iniciar el festival con la participación de Palestina, ese burócrata sabe que desde el Estado palestino se hicieron todas las gestiones consulares a tiempo para que su compatriota estuviera en este festival que en esencia tiene como objetivo colocar a la palabra y su expresión literaria como epicentros para el encuentro entre los pueblos.

Video promocional del «Festival Internacional de Poesía de Buenos Aires» (2022). 

Pregunto, pregúntense, preguntémonos qué hubieran dicho de este bochornoso hecho que tiene un claro rasgo de censura hacia la poesía palestina, los insignes escritores Rodolfo Walsh, Horacio Gonzáles, José Saramago, Wole Soyinka, Juan Goytisolo, Vincenzo Consolo, Christian Salmon, Russell Banks, Bei Dao, Breyten Breytenbach, Jean Geanet,  entre muchos otros y otras intelectuales que defendieron sin titubeo a la causa palestina y especialmente valoraron el rol de sus escritores. Sabrá la Cancillería Argentina que desde el año 2000 y hasta la fecha Israel ha asesinado a 55 periodistas, muchos de ellos escritores, poetas, madres y padres de familia que sólo cumplían el difícil deber de informar lo que la mayoría de los medios de comunicación en el mundo callan sobre la realidad palestina. Recordará la Cancillería Argentina que cuando algunos poetas, novelistas, periodistas argentinos fueron perseguidos, torturados y censurados durante la dictadura que padeció este país en la década de los 70 y parte de los años 80 del siglo XX, muchos de sus libros y artículos fueron traducidos al árabe en Palestina y sirvieron de referencia para que desde ese lado del mundo se comprendiera y escucharan las violaciones que se cometían  en ese momento contra el pueblo argentino. Conocerá la Cancillería Argentina que la primera banda de rock Palestino en los años 60, Al-Bara’em, que se convirtió en la primera banda de Palestina en interpretar canciones de rock originales en árabe, tuvo como referencia a las bandas argentinas que sortearon todo tipo de obstáculos para que sus poesías y melodías se escucharan. Muchas grabaciones clandestinas de las eternas agrupaciones argentinas  Serú Girán, Sui Generis, Pescado Rabioso en los años 70, llevadas por argentinos en el exilio al mundo árabe, se mezclaron con las melodías de Fairuz creando una atmósfera muy especial de solidaridad entre palestinos y argentinos. Sabrá la Cancillería Argentina que algunas de las canciones que el Presidente Fernández interpreta con su  guitarra y que fueron censuradas por Videla, se escucharon y tararearon en los años 70 y 80 pese a la barrera idiomática en las universidades palestinas y sus centros culturales. Las piedras que rasguñaron los presos políticos argentinos de ayer, hoy suenan en las paredes y calabozos de las cárceles israelíes. Sabrá la Cancillería Argentina que la recientemente galardonada con el Premio Nobel de Literatura 2022, la escritora francesa Annie Ernaux ha sido una férrea defensora del movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones contra Israel por tener un Estado que viola los derechos humanos de las y los palestinos bajo la mampara discursiva de ser “la única democracia en Medio Oriente”; conocerán los diplomáticos argentinos todos estos aspectos profundamente ligados a la causa palestina y especialmente al de sus escritoras y escritores o los obvian por un exceso sentido de lealtad al Estado de Israel.   

Video: agrupación argentina Sui Géneris. 

Video: Fairuz, la emblemática cantante del mundo árabe. 

Video: Banda palestina de rock BaAl-Bara’em, tras el éxito de sus versiones de Fairuz, la banda comenzó a componer e interpretar música rock original en árabe, convirtiéndose en la primera banda palestina en hacerlo. 

Preocupa de qué forma se actúa eficientemente cuando se trata de gestionar el visado de las y los aliados del Estado de Israel para que viajen a Argentina con el fin de normalizar en universidades y foros gubernamentales la sistemática violación de derechos humanos que comete Israel contra el pueblo palestino. O, por ejemplo la celeridad con la que gestionan las visas de argentinos y argentinas que bajo el engaño del relato religioso o peligrosamente convencidos de las políticas que ejecuta el estado israelí, terminan siendo cómplices del programa ominoso de colonización que impulsa este gobierno en espacios que son reconocidos internacionalmente como territorios palestinos. Estas acciones son tan sistemáticas que hasta la cumbia ya se escucha en algunos de los check point israelíes custodiados por muchachos argentinos que portando un arma en defensa de una patria que no es suya, hacen la parodia de los “héroes uniformados”, mientras que en Argentina seguramente no saben o niegan el colonialismo que padecen en Malvinas. A lo mejor ese burócrata diplomático, funcional para la política exterior israelí, fue el mismo que gestionó al cien por ciento de sus capacidades y atenciones los trámites consulares de la delegación de altos funcionarios argentinos que visitó este año a Israel mientras este gobierno afinaba sus estrategias de opresión contra el pueblo palestino. Llama la atención además la forma como funciona la Oficina de Representación en Palestina de la Cancillería Argentina, la cual funge como un eslabón directo de la Embajada de Argentina en Israel obligando a sus compatriotas ubicados en Ramallah (Palestina) a pasar por el check point de los funcionarios diplomáticos argentinos que operan desde Tel Aviv. Desde el año 2010 Argentina reconoció a Palestina como un “Estado libre e independiente” y hasta la fecha, más allá de las gestiones cosméticas culturales y deportivas realizadas por su oficina ubicada en Ramallah y tibios comunicados emanados desde la Cancillería Argentina cuando la violencia, la muerte y la opresión se posan sobre Palestina, lo cierto es que su oficina en Ramallah termina condicionando sus operaciones según los pactos establecidos por su gobierno con el estado israelí: “”Apoyaremos” a los palestinos mientras no se arme quilombo con el gobierno israelí”, es la consigna que se ejecuta como un penoso modelo de gestión diplomática.

Los grupos de presión israelíes desde hace décadas han afinado sus estrategias con el fin de erosionar las soberanías de los estados nacionales para sostener, ampliar y afianzar su narrativa. Estos lobistas operan en todos los niveles, hacen mella en decisiones tan rutinarias como las de otorgar o no un visado o, han logrado que candidatos que en Occidente lucen como defensores de las clases populares, cuando llegan al poder se alineen exclusivamente a los postulados del estado israelí, desoyendo  de esta manera no sólo lo que estipula las cartas magnas de sus países sino además ignorando lo que desde hace décadas organizaciones de derechos humanos, organismos multilaterales y un sector de la misma sociedad  israelí denuncia sobre el apartheid que se comete contra las y los palestinos.

Foto: captura de pantalla de la página web oficial del festival donde se promociona la participación del poeta palestino.

Poeta palestino Juma AlRifai

Algunos de los textos del poeta Juma Alferai que serían leídos durante el festival:

Ahora o mañana

Llegará el momento en que sientas la trivialidad de las cosas

Todas las cosas

Llamarás a la ciudad pregunta y al bombardeo respuesta

 Llamarás a la ruina amor y a la restauración entierro

Los árboles son lamentos fúnebres y el murmullo un funeral

Entonces te convences a ti mismo para romper todas las lámparas del mundo

Las lámparas de la calle

Las lámparas de la casa

Y todas las luces que ocultan la oscuridad

Porque quieres ver.

 Del libro Cuando vió fuego. Edit. Los Pastores (Aruaa), 2021.

 

Desastre

Lo mejor para el poeta es estar preparado para el desastre que

ocurrirá en breve eso significa pensar en la supervivencia

e informar a los demás del camino más corto para salir de los

escombros anticiparse al desastre significa pensar en salvar lo

que se pueda salvar en construir un muro alrededor del jardín

y en abofetear a la muerte con unos

altavoces para decirle al viento

tranquilo en la playa continúa

soplando

y decirle

al río eres

mi amigo

y tu agua es mi tribu

luego escribe en un papel

blanco una sola frase

repetida:

yo soy el desastre;

una frase que se ha impreso miles

de veces y se ha tirado por las

calles

bajo las lámparas

y se ha echado por las ventanas del

dormitorio en el bosque

quizás un ciervo o un unicornio

despierte a este mundo de su

hibernación

 Del libro Cuando vio fuego. Edit. Los Pastores (Aruaa), 2021.

Traducción: Loay AbuAlsaud

 

Espíritus danzantes

Porque conozco los destinos de las cosas

No estoy prendado de ellas

Me enseño cuatro años de calor, el significado de ser categórico

Y que no estar prendado del rastrojo de la nostalgia

Incluso si eres cómplice de los árboles y de los guijarros de los viejos caminos

de los países antiguos

Esos caminos a cuyos lados se plantan almendros que llegan al cementerio

Agárrate de la decadencia nada más, y que el momento hijo de perra debe

terminar en algún momento

No dejes todo tu corazón en la cesta de una mujer que no ame de la

casualidad y le apasione el mango

Las sendas son garantes para llevarte hacia caminos que nunca esperabas

Sé tenaz, entrena tu corazón para partir en el momento del viento impetuoso

Mata tu corazón si es necesario, recuerda el momento en que la piedra cayó a

la superficie del agua

No son sino círculos

Sonríe cuando te abandone la belleza

Esto significa que un hermoso vacío ocupará su lugar

Ser su hacedor, modela con sus partículas espíritus danzantes

Y palos para que los arqueros afilen sus arcos

Y con la habilidad de un alfarero que ama el azul frío y el número 6

Mira a los ojos de ella

Como si el humo fuera toda una familia

Del libro Cuando vio fuego. Edit. Los Pastores (Aruaa), 2021.

Traducción: Loay AbuAlsaud

Fuente: Palestina Soberana 

 

 

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