Hoy aniversario: Ghassan Kanafani, a 50 años de su asesinato, continúa siendo la figura mas destacada de la cultura pales

Hoy 8 de Julio, se cumplen 50 años de su asesinato por parte de Israel. ”Su Pluma era más eficaz que las armas”, algo que el fascismo no soporta, ¡simplemente lo mataron!. Ghassan Kanafani uno de los más destacados valores de la literatura palestina contemporánea. Multifacético, fue historiados, artista, pintor, diseñador, escritor y destacado periodista.

Gassan Kanafani, uno de los más brillantes literatos palestinos, nació en Akka – Palestina el día 9 de abril de 1936. Solo alcanzó a vivir 36 años. Fue asesinado por militares sionistas, mediante un artefacto explosivo colocado en su vehículo el día, sábado 8 de julio de 1972 en Beirut. En este acto criminal falleció junto al gran literato palestino su sobrina Lamis de 17 años.

A través de la historia los bárbaros y los salvajes quemaron bibliotecas (Alejandría, Babilonia, Bagdad, Chile, Palestina), Cortaron los dedos de los canta autores (Víctor Jara) y asesinaron a Ghassan Kanafani, pero olvidaron una vez más, que las personas podrán morir, pero “la idea, el pensamiento y la esperanza” crecen, se fortalecen y se multiplican y son el pan de donde la humanidad y los amantes de la libertad se alimentan.

Kanafani, como la casi totalidad de los escritores palestinos es un intelectual profundamente comprometido con la causa de su pueblo. Desde los 15 años ha estado involucrado activamente en la Resistencia, afiliándose primero, en 1953, al Movimiento de los Nacionalistas Árabes, y a partir de 1967, al Frente Popular de Liberación de Palestina (FPLP). En 1956 emigró a Kuwait y en 1960 se trasladó a Beirut en donde se destacó como un combativo periodista, llegando a ser redactor jefe del diario “Al-Muharrir” y fundador del semanario “Al-Hadaf”, órgano oficial del FPLP. El 8 de julio de 1972, a los 36 años de edad, fue asesinado por los servicios secretos israelíes, ya que,” su Pluma era más eficaz que las armas”, algo que el fascismo no soporta y por eso recurrieron a la doctrina que los barbaros saben hacer: ¡eliminar al enemigo y al que piensa distinto!.

Aparte de su intensa actividad periodística, Kanafani dejó una considerable obra narrativa (cuentos y novelas) que tienen como tema central el sufrimiento y el exilio del pueblo palestino. Esta obra fue dada a conocer plenamente a lo largo de los años 60 y 70 y constituyen un impresionante testimonio, tanto por su crudo realismo y su justa descripción de situaciones y personajes, como por la indiscutible calidad literaria que ha merecido el reconocimiento de la crítica especializada. A esta dimensión creadora hay que agregar sus ensayos literarios (La literatura de la resistencia en la Palestina ocupada, la Literatura sionista) y sus trabajos sobre la problemática política que revelan a un temperamento preocupado por las definiciones ideológicas y por el destino de su pueblo.

En 1988 la Editorial Arte y Literatura de Cuba, especializada en traducciones de literatura extranjera, publicó una de las obras más importantes de Kanafani, la que probablemente le ha dado más prestigio: Hombre en el sol, aparecida en Beirut (tradicional refugio de la inteligencia palestina) en 1963, con ilustraciones de Muna Al Saudi. Esta novela corta trata directamente el problema del exilio, la necesidad imperativa de emigrar que tienen los palestinos pobres, oprimidos y humillados, la historia gira alrededor de tres palestinos pertenecientes a tres generaciones que luchan desesperadamente por llegar a Kuwait, espejismo de la “tierra prometida”, país que supuestamente les ofrecerá bienestar y les hará olvidar sus incontables penas.

A lo largo de una serie de episodios y estampas que definen la estructura de la obra, Kanafani logra poseer la atención del lector introduciéndolo de lleno en la tragedia de un pueblo cuya sobrevivencia constituye un reto para la humanidad entera, sin distingos de partidos, credos o naciones. Siguiendo la trayectoria del camino a Kuwait, Kanafani va delineando cuidadosamente la psicología de sus personajes populares: Abu Qais, el anciano que representa a la generación vencida; Assad y Marwan, representantes de las nuevas generaciones: personajes acosados por la miseria material y social que tienen como recuerdo común la experiencia en los campos de refugio; hombres de la Palestina eterna que huyen de sí mismos, de su sombra, de su pasado, pero que son incapaces todo por su individualismo extremo, de avizorar la alternativa liberadora. La muerte de los tres personajes en un camión cisterna es símbolo de esa impotencia.

Es notoria en la narrativa de Kanafani la presencia de elementos líricos que funcionan en la historia como recursos de intensificación emotiva o dramática/ La misma dispersión de la escritura, estructuración a base de episodios, escenas, instantáneas, recuerdos, propicia un clima eminentemente poético, a la descarnada temática realista y a la inocultable problemática política. “Los ojos se le llenaron de lágrimas. Las sentía brotar, ardientes, como un manantial que desde las entrañas le fluyera hasta anegarle en llanto. Hubiera querido decir algo, pero no podía. Se volvió y salió a la calle. A su alrededor todo flotaba tras un velo de lágrimas contenidas.

Otra vez el presente: el río que fundía con el cielo allá en el horizonte. Fragmento como éste nos da una idea del temperamento estético de Kanafani su capacidad de transmitir en imágenes la realidad.

Nuestro homenaje al gran Ghassan Kanafani

En todos los regímenes autoritarios independiente de su ideología o causa que motivaron o motivan su accionar, encontramos un denominador común; acallar las voces de los intelectuales (escritores, poetas, filósofos, pintores, músicos, etc.). Ellos son personas testigos de un periodo histórico que les tocó vivir. Los escritores elevaron y elevan sus plumas para transformarse en la voz de los sin voz.

La barbarie puede tomar diferentes nombres (fascismo, nazismo, sionismo, apartheid, inquisición, colonización, ocupación militar, etc.), pero también tiene un denominador común, el querer exterminar o imponer al ser humano formas de vida por razones que solo favorecen sus intereses.

Se olvida con frecuencia que la humanidad, es eso, “Humanidad” y los valores que la rigen son: la verdad, la justicia y la igualdad.

A través de la historia quemaron bibliotecas (Alejandría, Babilonia, Bagdad, Chile, Palestina), Cortaron los dedos de los canta autores (Víctor Jara) y asesinaron a Ghassan Kanafani, pero olvidaron una vez tras otra que las personas podrán morir pero “la idea” “el pensamiento” “la esperanzas” crecen, se fortalecen y se multiplican y son el pan de donde se alimenta la Humanidad.

Biografía de Ghassan  Kanafani

Nació en Akka (San Juan de Acre) Palestina, el 09 de abril de 1936, en el seno de una familia de la clase media. Su Padre era abogado. Más adelante, siendo el aún muy niño, la familia se trasladó a vivir a Haifa, desde donde, como miles de palestinos, tuvo que emprender el camino del exilio forzado a raíz de la Nakba, el desastre de 1948 y la consiguiente represión y matanzas sionistas.

Después de permanecer por breve tiempo en el sur del Líbano, la familia se trasladó a Damasco, Siria, en donde, para ganarse el pan, tuvo que lanzarse desde muy joven al mercado del trabajo. Fue maestro de escuela y también profesor de artes en las escuelas de UNWRA (Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados en Palestina en el Cercano Oriente). Mientras trabajaba ingresó a la Universidad de Damasco a estudiar literatura.

Es considerado hoy, uno de los representantes más destacados de la literatura árabe contemporánea en general y de la palestina en particular. Kanafani representa la narrativa del exilio.

Aparte de su intensa actividad periodística, Kanafani dejó una considerable obra narrativa. Escribió cincuenta y siete relatos breves, publicados principalmente en colecciones, y que llevan los títulos siguientes: Muerte en la cama número 12 (1961). La tierra de las naranjas tristes (1962). Un mundo que no es nuestro (1965), Hombres y fusiles (1968); Cuatro noveles completas: Hombres en el Sol (1963), Lo que os queda, (1966), Um Saad (1969), El regreso a Haifa (1969), y tres inacabadas; tres obras de teatro; ensayos literarios: La literatura de la resistencia en la Palestina ocupada (1966), La literatura sionista (1967), La literatura palestina de resistencia bajo la ocupación (1968); ensayos políticos; La resistencia y sus dificultades (1970), e históricos: La revolución de 1936-1939 en Palestina (1972). A ello hay que agregar su intensa labor como periodista –infinidad de artículos dispersos en distintos diarios, y revistas sobre diversos temas literarios, históricos, políticos- y su labor de traductor – tradujo del inglés al árabe la obra de Tennessee Williams: Humo y Verano.

Ghassan  Kanafani, dejó además otras novelas y ensayos políticos, literarios e históricos publicados por pares en semanarios, pero todavía inéditos e forma de libros.

En 1966, recibió el Premio Amigos del Libro de El Líbano a la mejor novela por su obra Lo que os queda y después de muerto, a título póstumo, recibió en 1974 el Premio de la Organización Mundial de Periodistas y en 1975 el Premio Lotus de la Unión de Escritores Afroasiáticos.

Su obra literaria tiene como tema central el sufrimiento y el exilio del pueblo palestino. Constituyen un testimonio, tanto por su crudo realismo y su justa descripción de situaciones y personajes, como por la indiscutible calidad literaria que ha merecido el reconocimiento de la crítica especializada.

Sus obras:

A pesar de haber muerto a la edad de 36 años, Kanafani fue un autor prolífico. Escribió cuatro novelas completas (y tres inacabadas), cincuenta y siete relatos breves (recogidos en cuatro recopilaciones) tres obras de teatro completas (y una incompleta) tres ensayos literarios y una multitud de artículos periodísticos. La temática de la obra de Kanafani plantea (e intenta dar respuestas) a cuestiones como la identidad palestina, la patria (y la tierra) perdida, la situación de los refugiados o la toma de conciencia individual y colectiva. Sin embargo, la obra de Kanafani excede los límites de la situación palestina planteando temas universales como la felicidad pasada, el drama de la inmigración o la relación entre tiempo y memoria.

Novelas:

Hombres en el sol. Beirut, 1963.

Lo que nos queda. Beirut, 1966.

Umm Saad. Beirut, 1969.

Retorno a Haifa. Beirut, 1970.

Novelas en español:

Kanafani, Ghassan.Hombres en el sol; Lo que os queda; Un Saad.Madariaga, M. Rosa de (trad). Ediciones Libertarias-Prodhufi, 1988. 176 p. ISBN: 84-404-2758-1

Kanafani, Gassan. Un mundo que no es nuestro. Prieto González, María Luisa (trad). Huerga y Fierro Editores, 1995. 224 p. ISBN: 84-88564-66-X

Kanafani, Gassan. Umm sa’d. Abdallah El-Geadi, Mohamed (trad). Elgeadi Abdallah-Brahim, Mohamed, 1998. 96 p. ISBN: 84-404-2758-1

Obras de teatro:

La puerta. Beirut, 1964.

Un Mundo que no es nuestro. Beirut, 1965.

El sombrero y el profeta. Beirut, 1973. Incompleta

Puente hacia la eternidad. 1978.

Recopilaciones de relatos

Muerte en una cama nº 12. Beirut, 1961.

La tierra de las naranjas tristes. Beirut, 1963

Sobre hombres y rifles. Beirut, 1968.

La camisa robada y otras historias. 1982

Ensayos:

Literatura de Resistencia en Palestina Ocupada  1948-1966.

Sobre la Literatura Sionista. 1967.

Literatura Palestina de Resistencia bajo la ocupación 1948-1968). 1968

Descargar:

Fuente: Palestinalibre.org

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