Estados árabes abandonan a los palestinos mientras Israel los integra al Estado único judío-palestino

Foto: Cumbre de los cancilleres en Jerusalén: barrer el conflicto palestino debajo de la alfombra 

26 de marzo de 2022

Por Daniel Kupervaser

Con mucha certeza, Tal Schneider, la conocida analista política de Zman Israel, afirmó recientemente que, con todos sus errores, “Netanyahu, el ex primer ministro de Israel, tenía razón cuando reiteraba durante muchos años que los estados árabes de Medio Oriente dejaron de esperar a los palestinos. Netanyahu detectó desde varios años atrás que el liderazgo del mundo árabe está interesado en establecer fuertes relaciones con Israel – económicas, de seguridad e inclusive culturales – por encima de la espera de algún avance de las relaciones entre Jerusalén y Ramallah” (Netanyahu tenía razón en el tema palestino”, Zman Israel, 24-3-22).

El año transcurrido desde la firma de los acuerdos de Abraham proyectó una intensa actividad diplomática de sus firmantes, incluido la participación de Egipto y Jordania, previos firmantes de acuerdos de paz con Israel. Hoy se anunció la organización en Israel de una cumbre de cancilleres para la próxima semana con la participación de EE.UU., Israel, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Marruecos. El conocido portal Ynet anunció este acontecimiento en una nota bajo el título “Irán, gas, bandera israelí en capitales árabes, el nuevo Medio Oriente ante una cumbre histórica en Jerusalén”. Desconsideración total del conflicto palestino-israelí. Como que no existiera.

Mas que dar la impresión, los hechos y las actitudes de los distintos liderazgos del mundo involucrados de alguna manera en el conflicto palestino-israelí trasmiten su conformidad y anuencia con la posición del gobierno actual de Israel que considera inoportuno toda negociación posible entre Israel y la Autoridad Palestina sobre un posible acuerdo basado en el principio de dos estados para dos pueblos. Israel manifiesta públicamente que el objetivo en el frente palestino, por el momento, solo se dedicará a mejorar, en lo posible, las condiciones de vida y el bienestar económico de la población palestina en Cisjordania, sin dar lugar a un arreglo institucional. Paz económica y no paz política.  

EE.UU., bajo la batuta de Biden, repetidamente trasmitió la impresión de ser el factor más interesado en llegar a un acuerdo palestino israelí basado en la formula de dos estados para dos pueblos. Sin embargo, al poco tiempo demostró que es capaz de arrodillarse ante Israel. En conferencia de prensa del vocero de su cancillería se anunció poco tiempo atrás que “en este momento la situación no permite negociaciones entre las partes que conduzcan a un gran avance” (“EE.UU.: se alinea con Israel. Negociaciones de paz entre Israel y palestinos no es real por el momento”, YNET, 16-9-21).

El hecho que Israel, la mayoría de los países árabes y EE.UU. coincidan en sus propósitos de barrer el problema palestino debajo de la alfombra, de ninguna manera lo hace desaparecer, tampoco que se congele. Es verdad que la implementación de la solución de dos estados propuestos por ciertos sectores se convirtió en irrelevante e ilusoria desde el momento en que terroristas palestinos y terroristas judíos atacan población civil inocente del adversario saboteando toda posibilidad de acuerdo sin que nadie les pueda poner límite.  

Ante este enfoque conservador del lado fuerte de quienes pretenden liderar este conflicto en Medio Oriente, la realidad está configurando una nueva constelación basada en una dinámica que cada día toma más fuerza y forma.

Como fuerza ocupante y dominante de población nativa en territorio con aspiraciones de independización, con una continua colonización de población judía en área densamente poblada por palestinos, con pretensiones de mantenerse indefinidamente en esa posición, ejerciendo la total soberanía de seguridad y cuyo interés básico es mantener la tranquilidad en la región, Israel se ve en la obligación de cumplir al mismo tiempo dos objetivos contradictorios en relación a la población palestina de Cisjordania. Por un lado, limitar la libertad de acción de palestinos en todo aspecto que pueda socavar la seguridad. Por el otro, asegurar condiciones razonables de supervivencia, especialmente económica, para la población palestina bajo su soberanía de seguridad.

Bajo estas condiciones, y aun con altibajos temporarios, Israel se ve forzado a permitir, inclusive fomentar, el incremento, lento pero permanente, de la integración de la sociedad palestina de Cisjordania en los distintos marcos de la sociedad israelí. Una serie de medidas del gobierno israelí del ultimo tiempo atestiguan esta tendencia; mayor flexibilidad a población palestina de Cisjordania en el acceso a Israel, mayor número de licencias de trabajo en Israel, financiación israelí de déficit presupuestario de la Autoridad Palestina, etc.

Esta concepción lentamente termina por filtrar a los estratos de la justicia. En este sentido no se puede pasar por alto una dramática decisión del ministerio de viviendas de Israel de un par de meses atrás presionado una demanda por discriminación presentada por palestinos de Jerusalén Oriental ante la Corte Suprema de Israel. El gobierno de Israel se vio en la necesidad de permitir la participación de estos palestinos sin ciudadanía israelí en el sorteo de viviendas subsidiadas en el proyecto denominado la Colonia del Avión en Cisjordania. Por primera vez convivirán palestinos y judíos en los mismos edificios en Cisjordania (“Palestinos de Jerusalén Oriental podrán participar de sorteo de viviendas subsidiadas junto a judíos”, Haaretz, 17-11-22).

En este sentido, la gran mayoría de los analistas, como muchos de aquellos altos funcionarios de seguridad en retiro, coinciden en afirmar que, de continuar Israel con la política del avestruz en el conflicto con los palestinos, necesariamente se arribará, tarde o temprano, a la consolidación de un estado único judío-palestino. Gadi Eizenkot, ex jefe del Estado Mayor del Ejército de Israel señaló claramente los peligros que esta inercia conlleva en la conformación del estado único (“Hay que cambiar la realidad pues ella nos lleva a un estado único que es la destrucción del sueño sionista”, Walla, 21-1-22). Ayer lo hizo Zohar Palti, recientemente retirado de la función de jefe de la División de Seguridad del Ministerio de Defensa de Israel, y ex jefe de Informaciones del Mossad. En sus palabras, “nosotros estamos en un statu quo hasta que la población de Israel decida cambiar. Para mi está claro que un estado único será una tragedia para Israel” (Entrevista a Zohar Palti, Haaretz, 25-3-22)  

La gran mayoría del componente judío de Israel y del pueblo judío de la diáspora se siente muy satisfecho, y hasta goza, del dominio judío de la población palestina en Cisjordania. Seria conveniente que tengan claro que los países árabes se sentirán muy satisfechos y hasta aplaudirán de ver a los palestinos de Cisjordania como parte inseparable de Israel. 

Ojalá me equivoque

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 26-3-2022

http://daniel.kupervaser.com/

kupervaser.daniel@gmail.com@KupervaserD      

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