La izquierda judía estadounidense también fomenta la doble lealtad

01 de noviembre de 2019

Por Daniel Kupervaser

Según la impresión, en ojos del liderazgo israelí junto a magnates y ciertas organizaciones judías estadounidenses, su accionar político en el país del norte se asemeja a un espectáculo circense para un pueblo tonto. Los sectores judíos cumplen la función de domadores, la administración norteamericana de las fieras que entretienen a los asistentes con las piruetas ordenadas por los domadores, mientras que la población yanqui, como espectadores, aplaude muy satisfecha.

Esta percepción es acertada en lo que respecta a la conducta del liderazgo estadounidense que no duda en adaptarse a los caprichos que le trasmiten desde Jerusalén. El mismo Trump lo reconoció últimamente. “Mi gobierno les dio algo que ustedes querían” afirmó meses atrás muy orgulloso el actual presidente estadounidense en un discurso que más se parecía a una rendición de cuentas de sus favores hacia Israel frente a los magnates judíos de la Coalición Republicana Judía cuyos integrantes le financiaron una parte importante de su última campaña proselitista (“Trump to Republican Jewish Coalition: Democrats Will damage Israel”, The Guardian, 6-4-2019).

Por el contrario, la apreciación judía que el público estadounidense está conforme, satisfecho y aplaude esta conducta de sus lideres representa un serio error, al menos con referencia a sectores importantes de esta sociedad. Se debe tener muy claro que, lo que fue una realidad hasta pocos años atrás, en estos tres últimos años dio un significativo giro tras la aparición de Trump en la arena política del país del norte. El mensaje nacionalista “Make América great again” unificó al 50% de la población del país, y parte de ellos no están dispuestos a ver con buenos ojos el servilismo de sus líderes hacia Israel por presión de organizaciones y magnates judíos.

Pareciera que hoy, cuando los grupos de la supremacía blanca gritan sus consignas racistas, sectores importantes del pueblo estadounidense no se tapa sus oídos y los escucha.

La polémica marcha con antorchas de ultranacionalistas blancos que recorrió una universidad en Charlottesville en agosto de 2017 con la consigna “los judíos no nos reemplazarán” fue la primera alarma que casi nadie le prestó suficiente atención. Lo que menos se supuso es que se convirtiera en una mecha que encendiera el fuego de venganza de violentos extremistas. Poco tiempo después fuimos testigos de los horrorosos ataques armados que masacraron judíos inocentes. Paralelamente, en el país que el antisemitismo era muy esporádico, comenzaron a aparecer agresiones aisladas a judíos en la calle e instituciones judías con estadísticas que demuestran que se trata de una clara, nueva y peligrosa tendencia.

Si bien estos actos antisemitas son el resultado del accionar de lobos solitarios o grupos numéricamente reducidos, la falta de una masiva movilización de repudio de la población, e inclusive, un generalizado desinterés al respecto, están proyectando una realidad en la cual una parte importante de la población no identifica estos síntomas como decadencia de su sociedad y más bien se relaciona como problema de un grupo marginal.

La gastada y fallida visión del judaísmo con respecto a la problemática social a la que esta arribando la sociedad estadounidense lo conduce a “más de lo mismo” y se convierta en el camino preferido por instituciones de ciudadanos judíos estadounidenses. En ese sentido, la izquierda judía estadounidense comete los mismos errores y, de esta manera, también este sector político fomenta en la ciudadanía que lo circunda la percepción que se trata de un grupo étnico guiado por el principio de la doble lealtad. De ahí, el camino al desarrollo de un significativo sentimiento de aversión hacia judíos es muy corto.

J-street es una organización de judíos estadounidenses que opera en ese país como lobby pro Israel identificado con el ala izquierda de la política israelí. Por medio de entes paralelos de sus integrantes, denominados Comités de Acción Política, se preocupan por movilizar y dar apoyo a campañas electorales de candidatos al congreso dispuestos a apoyar en el futuro decisiones favorables a Israel en el contexto de la visión política de J-street. La misma actitud que adoptan instituciones judías de ese país con orientación de derecha en apoyo de los planes del gobierno de Netanyahu.

En estos días el público estadounidense fue testigo de un grosero intento de J-street de influir en las posiciones de parlamentarios de ese país. “J-street lanzó una campaña para presionar al Partido Demócrata para que incluya en su plataforma un llamado a que Israel termine su ocupación de Cisjordania. Se debe condicionar la ayuda estadounidense a Israel como elemento básico de la plataforma política en las elecciones presidenciales de 2020”, exigió Jeremy Ben Ami, presidente de J-street (“J-street presses Democrats candidates to condition aid to Israel”, Jewish Telegraphic Agency, 28-10-19).

Meses atrás, esta agrupación política estadounidense se jactó del éxito en las elecciones parlamentarias de su país por la elección de 147 miembros del congreso que recibieron la promoción y el apoyo de J-street por sostener, no un proyecto según intereses estadounidenses, sino su misma visión respecto de los intereses de Israel (“Conducta de instituciones judías sabotea la lucha contra el antisemitismo”, Daniel Kupervaser, 27-11-18)

Todo intento de ciudadanos de un país pertenecientes a un grupo étnico con la intención de interferir en decisiones diplomáticas de su gobierno en favor de lo que ellos consideran intereses de otro país identificado con ese grupo étnico, no solo es una conducta antidemocrática, sino también una clara manifestación de doble lealtad.

Seria muy ingenuo suponer que una sociedad pueda permanecer eternamente pasiva ante la continua subyugación de sus lideres a presiones de sectores de conciudadanos agrupados étnicamente en favor de intereses foráneos, tanto si son definidos ideológicamente palomas o halcones.

Ojalá me equivoque

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 1-11-2019

http://daniel.kupervaser.com/
kupervaser.daniel@gmail.com@KupervaserD

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