Palestina: “Las mujeres tienen un rol importante que es el de parir la resistencia”

03 de septiembre de 2019

Tercera y última parte de la entrevista a Leticia Silvestri, activista que vivió tres meses en el territorio palestino.

En esta última parte Leticia Silvestri, que viajó a Cisjordania en el marco del Programa Ecuménico de Acompañamiento en Palestina e Israel (Peapi), habla de la situación de las personas detenidas y el rol de las mujeres en la lucha palestina.

– ¿Conociste familiares de presos palestinos?

– Sí, es uno de los principales casos de violaciones de derechos humanos con los que trabaja el Peapi. Conocí varias familias con adolescentes presos: una muy cercana a los Barghouti del pueblo de Kobar, cerca de Ramalá.

Había un menor preso en la cárcel de Ofer, la única que está en tierras palestinas. Tenía 17 años y lo habían acusado de tirar piedras sin pruebas. Un amigo de él había matado un israelí, entonces todo lo que rodeaba a ese chico (que había sido asesinado en el acto) era sospechoso. Incluso le demolieron la casa a su familia después de asesinarlo.

Esto es castigo colectivo y está penado por la ley internacional.

– ¿Pudiste ir a alguna cárcel?

– No, pero estuve en la Corte militar y presencié audiencias, que son una fantochada: están los detenidos en una habitación muy chiquita llena de gente que habla a la vez. El juez -que es un militar- habla en hebreo. Alguien hace la traducción al árabe, pero de manera bastante informal, omitiendo información muchas veces. En varias ocasiones el preso no entiende lo que está pasando.

Quizás cuando daban la resolución había varias personas hablando a la vez y no se lograba entender lo que decía el juez. Una farsa de juicio.

Cuando entrás a la Corte como internacional, tenés que pedir un permiso especial que te lo pueden denegar si sos periodista. Te dan folletería en donde explican el sistema de la “Corte militar de Judea y Samaria”, así dice. Hay una serie de fundamentaciones de por qué consideran que es legal que los palestinos tengan ese sistema y los israelíes, sus vecinos, los que están en la colina de enfrente, se rigen bajo un sistema civil.

– ¿Cómo viste la lucha de las mujeres?

– Hay una lucha que se trata de quedarse en las tierras, de poblarlas. Y en eso las mujeres tienen un rol importante que es el de parir la resistencia, criar la resistencia, educar. Pero eso no significa que su lucha esté reducida a eso y no se organicen por sus derechos individuales como mujeres.

Según la zona, es más o menos fácil contactarte con organizaciones de mujeres. Las zonas rurales suelen tener un nivel de conservadurismo mayor a las urbanas, pero las mujeres se organizan en las ciudades y también en las comunidades beduinas.

Hay una crítica principal que hacen las mujeres palestinas al feminismo occidental, que en mi opinión tiene que ver con una no-escucha y una mirada un poco colonialista que tienen algunas organizaciones, principalmente europeas que van a trabajar con ellas.

Desde ya que la solidaridad internacional es siempre muy bienvenida en esas tierras. Pero de repente te cuentan que se organiza una conferencia que sale 200 mil euros donde llevan a una beduina para hablar de los derechos de la mujer, del velo, etcétera, pero nadie fue antes a ver cómo vivía esa mujer, cuáles eran sus necesidades, cuáles las demandas de las mujeres de su comunidad. A partir de ahí hay que organizar actividades de solidaridad, a partir de sus propias demandas e iniciativas, apoyándolas, colaborando para potenciarlas, pero no imponer desde nuestra concepción lo que suponemos que son o debieran ser las demandas de ellas.

– ¿Cuáles son las demandas que impulsan las mujeres palestinas?

– La mayoría de las organizaciones de mujeres palestinas trabajan con cuestiones relacionadas con la independencia económica de la mujer. Ésa es la base que les va a permitir independizarse en los demás sentidos. Entonces, ¿qué sentido tiene que yo vaya con mi pañuelo verde a una comunidad donde parir es visto como un acto de resistencia? ¿o que organice una conferencia sobre el rol de la mujer y el uso del velo y que mis invitadas palestinas no puedan venir porque el marido no les da plata?

Los feminismos occidentales tenemos que ir, escuchar, conocer y comprender, crear lazos, y después apoyar las luchas y demandas que ya existen, que ya fueron puestas en el espacio público. Porque también hay otras cosas que probablemente sean opresiones de las cuales la mujer quiere salirse pero si todavía no se encontró la manera de canalizar eso en organización, que se manifieste en lo público, no tiene sentido que vaya una organización internacional a luchar por eso, sin mujeres palestinas que le den sentido a esa lucha.

Por otro lado, las demandas de las mujeres en Palestina no están desconectadas de la lucha contra la ocupación. Y eso hay que tenerlo muy presente. Porque las mujeres que van presas sufren acosos por parte de las fuerzas israelíes, o cuando están solas en su casa y de repente los soldados entran violando esa intimidad que es tan preciada, esa opresión es muy grande, porque en muchos pueblos, las mujeres si están solas en su casa, no reciben a un hombre que no conocen.

La liberación de la mujer palestina es independizarse de sus hombres, de sus compañeros de partido, de sus autoridades palestinas y de la ocupación israelí. Hay mucho feminismo occidental con buenas intenciones que de repente juzga el rol de la mujer desde un lugar muy eurocéntrico. En lo religioso pasa algo similar que se cruza con esto.

– ¿Cómo es esto de “lo religioso”?

– Hay miradas occidentales que juzgan a la resistencia palestina desde la frase marxista de “la religión es el opio de los pueblos”, pretendiendo que toda resistencia política a un régimen opresivo debe ser secular. Y a mí me parece que no se puede analizar a la resistencia palestina con este criterio, ni siquiera a las organizaciones marxista-leninistas, que tienen una visión más occidental, más liberal incluso.

El pueblo palestino tiene en su propia cultura y forma de vida a la religión; ir contra eso es entendido por ellos como querer extirparles su identidad. Las manifestaciones de los viernes contra la ocupación en los pueblos palestinos se hacen desde el rezo. Se juntan a rezar antes del mediodía y la manifestación contra la ocupación es el rezo en sí mismo, con pancartas, demandas y reclamos que son políticos, culturales, y también religiosos en términos amplios.

Una de las opresiones que el pueblo palestino más sufre por la ocupación es no poder ir a rezar a la mezquita de Al-Aqsa de Jerusalén. Y la segunda Intifada de hecho se produjo después de que el primer ministro israelí entrase a la mezquita con zapatos (a las mezquitas se entra sin calzado). Eso enojó muchísimo a los palestinos.

Entonces con las mujeres pasa igual, en las últimas décadas de ocupación, se ha vuelto a usar el velo de una manera más fuerte que antes. Una mujer que va a Jerusalén y va con su velo, le está diciendo al soldado “soy palestina, me estoy resistiendo, no claudicó a los parámetros culturales que ustedes me quieren imponer”. Entonces hacer una conferencia sobre las mujeres árabes hablando de la opresión del velo sin que ellas mismas nos cuenten al respecto, o imponiéndoles hablar en un determinado sentido, para mí es -al menos- polémico. Eso no quiere decir que no considere que las mujeres tengan que rebelarse ante sus hermanos, maridos, padres, pero todo eso, si no sale desde la escucha y el crear lazos, no sirve.

Fuente: https://notasperiodismopopular.com.ar/2019/09/03/palestina-mujeres-rol-importante-parir-resistencia/

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