Día de la tierra: ancianas palestinas visitan sus aldeas destruidas durante la Nakba

Foto: Amena Sanqar visitó Beit Nabala por primera vez desde 1948 el miércoles [Shatha Hammad / Al Jazeera]

29 de marzo de 2018

Por  Shatha Hammad

Para conmemorar el Día de la Tierra, un grupo de refugiadas palestinas regresó a las aldeas de donde fueron expulsadas en el año 1948.

Rápidamente, Hawwa al-Khawaja y su hija Khawla bajaron de un autobús que se detuvo a la entrada de lo que una vez fue el pueblo al que llamaron su hogar.

La anciana Khawaja estaba allí saludando a otros que habían llegado en los autobuses que le seguían, tal como solía saludar a los visitantes de su aldea cuando era una niña antes de 1948.

«Bienvenidos, bienvenidos a al-Thahiryeh», saludaba esta anciana de 90 años. «Nos disculpamos por no tener un hogar para darle la bienvenida».

Desde 1948, no ha habido hogares o residentes en la aldea destruida de al-Thahiryeh, que se encuentra al sureste de la ciudad de al-Lydd.

Ese año, las fuerzas sionistas expulsaron a las familias palestinas que vivían en la aldea, antes de destruir cada centímetro de ella.

Al-Thahiryeh fue una de las 500 aldeas que enfrentaron el mismo destino en lo que se conoce como la limpieza étnica de al menos 800.000 palestinos.

El miércoles, Hawwa al-Khawaja regresó a al-Thahiryeh por primera vez, pero solo por unas horas.

Khawla y Hawwa regresaron a su pueblo como parte de los eventos para conmemorar el Día de la Tierra [Shatha Hammad / Al Jazeera] 

Como parte de una iniciativa lanzada por Filastiniyat, una organización no gubernamental palestina, un grupo de refugiados ancianos de Cisjordania ocupada y de los territorios ocupados por Israel en 1948 tuvieron la oportunidad de cumplir sus sueños de regresar a sus aldeas destruidas alrededor de al-Lydd.

Todos tenían entre 70 y 95 años.

El viaje fue planificado para que coincidiera con el Día de la Tierra, que conmemora el día cuando, el 30 de marzo de 1976, Israel ordenó la confiscación de extensiones masivas de tierra que pertenecían a ciudadanos palestinos.

En las manifestaciones que siguieron, las fuerzas israelíes dispararon y mataron a seis palestinos.

El evento es visto como una continuación de la campaña de limpieza étnica que Israel ha llevado a cabo contra los palestinos desde 1948 hasta el día de hoy.

Cuando Hawwa y el grupo de refugiados intentaron cruzar el primer checkpoint (puesto de control militar) israelí para llegar a al-Thahiryeh, los soldados israelíes se negaron a dejarlos pasar.

Se dirigieron a otro checkpoint al noroeste de Ramallah donde fueron interrogados e inspeccionados durante horas antes de que se les permitiera pasar.

Con su nueva vestido tradicional palestino regalado por su hijo en el Día de la Madre [celebrada por el mundo árabe el 21 de marzo], ella dice que casi perdió la esperanza de llegar a su pueblo.

Pero el grupo logró pasar y dirigirse a las ciudades donde crecieron.

La única prueba que Hawwa encontró de su hogar en al-Thahiryeh fue un gran árbol.

Masacre de Al-Lydd

El grupo no pudo contener sus lágrimas mientras escuchaba a Hawwa dándoles la bienvenida a la tierra vacía. Se reunieron alrededor de ella y su hija Khawla, con curiosidad por saber más sobre la historia de la aldea.

Hawwa es madre de tres hijos y abuela de 17. Durante unos momentos, recordó cuando era una esbelta y joven mujer que vivía en Thahiryeh.

Trasladándose de un lado a otro, contaba cómo al-Thahiryeh fue una parada de emergencia para todos los camiones comerciales que se dirigían a al-Lydd. Eso es lo que le dio al pueblo su nombre de buena reputación: era conocido por su prosperidad económica y su rica tierra agrícola.

Hawwa explicó que cuando los enfrentamientos entre los palestinos y las milicias sionistas se acercaron cada vez más a al-Thahiryeh en 1948, la familia decidió dirigirse a al-Lydd, donde pasaron 10 días antes de tener que hacer las maletas nuevamente.

«Solo tomamos algunos utensilios para preparar los alimentos, no sacamos mucha ropa y dejamos nuestras joyas en nuestra casa. Pensamos que volveríamos en unos días», dijo Hawwa a Al Jazeera.

Estaba sosteniendo a su pequeño hijo Hassan en sus manos cuando los sonidos de explosiones y disparos estallaron en la ciudad de al-Lydd el 10 de julio de 1948.

Gritos, miedo y pánico reverberaron por las calles cuando las fuerzas sionistas atacaron al-Lydd, masacrando a unas 170 personas en la mezquita de la ciudad.

Hawwa y su familia escaparon a la aldea cercana de al-Midya y pasaron años en movimiento mientras la lucha se extendía de un área a otra.

Finalmente terminaron en la aldea de Nilin, al oeste de Ramallah en la ocupada Cisjordania, donde reside actualmente.

«Al-Thahiryeh era un paraíso», recuerda.

«Teníamos todo allí, estábamos felices, cómodos y bendecidos más allá de las palabras». Perdimos todo cuando perdimos al-Thahiryeh».

Khawla dice que regresó con más confianza de que ella y su familia regresarían [Shatha Hammad / Al Jazeera] 

Hawwa, a quien le gusta señalar que ella es más vieja que el estado de Israel, todavía conserva una colección de llaves y documentos que prueban que la familia es propietaria de tierras en al-Thahiryeh y al-Lydd.

Describiendo cómo se sentía regresar, Hawwa señaló que había «sentimientos encontrados de dolor y felicidad».

«Era como si la aldea fuera nuestra de nuevo, aunque solo fuera por unas horas», indicó.

Su hija, Khawla, que nació varios años después de la Nakba, llenó una botella con arena y algunas piedras del pueblo.

«Es un recuerdo por el que viviré para regresar», le dijo a Al Jazeera.

«Lo recuerdo como si hubiera sucedido ayer»

Amena Sanqar, una de las ancianas que se unió al grupo, visitó su pueblo de Beit Nabala, que dejó a los 17 años, ocho décadas atrás.

El viaje y las largas horas de inspección en los checkpoints israelíes habían agotado a Amena, pero en el momento en que llegó a Beit Nabala, dijo que la vida corría por sus venas otra vez.

Sanqar, madre de ocho hijos y abuela de 41, comentó que recuerda el día en que su familia abandonó su aldea debido a la guerra.

«Mi padre me tomaba de la mano, mientras que mi madre caminaba frente a nosotros, con bolsas en la cabeza», recordó.

Amena Sanqar tenía 17 años cuando ella y su familia se vieron obligadas a huir de su pueblo de Beit Nabala [Shatha Hammad / Al Jazeera]

Como al-Thahiryeh, Beit Nabala fue completamente borrada.

«Los árboles están destruidos, y no hay nadie que los cuide… el paisaje rompió mi corazón», señaló.

«Nosotros y las familias de la aldea seguíamos caminando tan rápido como podíamos lejos de los disparos hasta que llegamos a la aldea de Qibya», continúa Sanqar, describiendo el día en que dejaron su aldea para escapar de los combates.

«Todavía lo recuerdo como si hubiera sucedido ayer».

Fuente: For first time in 80 years, Palestinians return to their villages

Copyleft: Toda reproducción de este artículo debe contar con el enlace al original inglés y a la traducción de Palestinalibre.org

Fuente: Shatha Hammad, Al Jazeera News / Traducción: Palestinalibre.org

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