Presidencia palestina: el liderazgo no aceptará nada más que la reapertura del consulado de Estados Unidos en Jerusalén

RAMALLAH, domingo 7 de noviembre de 2021 (WAFA) – Nabil Abu Rudaineh, portavoz del presidente Mahmoud Abbas, dijo hoy que el liderazgo palestino no aceptará nada más que la reapertura del consulado de Estados Unidos en la Jerusalén ocupada, la capital del Estado de Palestina.

Su declaración se produjo en respuesta a las declaraciones del primer ministro israelí, Naftali Bennet, en las que dijo que no había lugar en Jerusalén para un consulado de Estados Unidos que sirviera a los palestinos, tranquilizando que la ciudad era «la capital indivisa de Israel».

“La administración de Estados Unidos ha afirmado su compromiso continuo de reabrir su consulado en Jerusalén Este, y nos lo notificaron oficialmente. Estamos esperando que esta [reapertura] se implemente pronto ”, dijo Abu Rudaineh.

La Autoridad Palestina espera que se reabra «pronto» el consulado de EEUU en Jerusalén


«Cualquier intento de Israel de obstruir el camino de la reapertura del consulado en el lugar en el que fue establecido en 1844 es rechazado y tiene lugar en un contexto de intentos israelíes para imponer una política de medidas unilaterales como los asentamientos, condenados internacionalmente, y la política de asesinatos y destrucción, robo de tierras y expulsión de población palestina de sus hogares», ha manifestado.

Abu Rudaineh enfatizó que Jerusalén, con sus lugares sagrados islámicos y cristianos, seguirá siendo un lugar sagrado histórico y religioso.

“Este desafío israelí a la administración estadounidense, la comunidad internacional y la legitimidad internacional confirma una vez más que [Israel] se ha convertido en una autoridad aislada del curso de la historia”, señaló.

“El camino hacia la paz es claro, que es el reconocimiento de los derechos de nuestro pueblo palestino. El logro de la estabilidad y la seguridad se consigue mediante la concreción de una paz justa y amplia basada en resoluciones de legitimidad internacional. Esta paz no tendrá ningún precio ”, concluyó.

Fuente: WAFA 

Israel instalará un sistema de vigilancia en la frontera que divide Chipre

Foto: una foto aérea muestra barcos de perforación en el oeste de la isla de Chipre en el Mar Mediterráneo el 11 de julio de 2019. [Ministerio de Defensa Nacional de Turquía/ Handout – Agencia Anadolu]. 

07 de noviembre de 2021

Israel construirá un sistema de vigilancia en toda la isla de Chipre, en un nuevo acuerdo firmado con el sur de Chipre para ayudar a asegurar la frontera que divide la isla.

En declaraciones a la Cyprus News Agency, el portavoz del Ministerio de Defensa chipriota, Christos Pieris, reveló que Israel construirá «un sistema de vigilancia electrónica que nos proporcionará imágenes las 24 horas del día». Añadió que «se instalará en varios puntos de la Línea Verde» que separa el norte turcochipriota de la isla del sur grecochipriota.

Según el acuerdo firmado entre Tel Aviv y Nicosia, el sistema tardará tres años en completarse y costará un total de 27,5 millones de euros (32 millones de dólares). El objetivo del sistema de vigilancia es, al parecer, ayudar a combatir el contrabando y la inmigración ilegal en el sur de Chipre, que es un Estado miembro de la Unión Europea.

Desde la intervención militar de Turquía y la invasión del norte de Chipre en 1974, la Línea Verde de 180 kilómetros ha dividido la isla y sigue haciéndolo hasta hoy.

En la última década, la inmigración informal ha sido un problema en particular, y tanto el norte como el sur han sentido los efectos de los solicitantes de asilo y los refugiados de Siria que han huido a la isla mediterránea. Más recientemente, muchos libaneses también han intentado cruzar a la isla en busca de una vida mejor.

En mayo de este año, el sur de Chipre declaró que se encuentra en «estado de emergencia» debido a la crisis de los refugiados. El mes pasado, su ministro del Interior también se quejó en la conferencia de la Oficina de Apoyo al Asilo de la UE en Malta de que 800 inmigrantes habían cruzado recientemente la línea verde en un periodo de 10 días, insistiendo en que Nicosia estaba «obligada a tomar medidas significativas y drásticas».

El acuerdo entre Israel y la República de Chipre se produce en medio de una mayor cooperación entre ambos países en los últimos años, junto con su cooperación con Grecia y los Emiratos Árabes Unidos (EAU).

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Coalición militar contra el sionismo

Fuentes: Rebelión
 

Ha llegado el momento de actuar. Existe la necesidad de detener los crímenes del régimen sionista y aplicar las leyes internacionales. Decisión que nos obliga a formar una coalición militar internacional, que frene la política de exterminio contra la población palestina, como también los ataques a el Líbano, Siria e Irak. Una coalición donde el eje de resistencia debe cumplir un papel principal.

A la crónica y criminal acción de asesinar a hombres, mujeres y niños palestinos. El secuestro en cárceles sionistas de 6 mil presos palestinos, entre ellos 220 niños menores de 16 años y 50 mujeres, entre ellas algunas embarazadas. La construcción de un muro de apartheid de 720 kilómetros de largo, que se adentra en Cisjordania, junto a los asentamientos habitados por 650 mil colonos extranjeros, que violan el título III de la sección III del IV convenio de Ginebra (1) El impedir el retorno de los millones de refugiados palestinos expulsados tras la creación de Israel el año 1948. La sionización de Al Quds (Jerusalén) y Al Jalil (Hebrón) que pretenden intensificar y concretar el mito que se trata de ciudades judías, bajo el argumento falaz y lógicamente, sin ninguna base legal, que se trata de una tierra prometida para un pueblo elegido. Una idea peregrina y falsaria, a menos que el dios que adoran sea el dueño de proyectos inmobiliarios y dotado de un poder exclusivo y excluyente, en materia de elegir al pueblo de su preferencia.

Un régimen israelí que ha levantado durante siete décadas la figura de víctima y que suma a su política de crímenes el desprecio por los símbolos y lugares sagrados del pueblo palestino. Efectivamente, en este afán de quitar todo rastro palestino en la tierra ocupada, invadida y colonizada desde el año 1948 a la fecha, la entidad israelí confisca tierras pertenecientes al cementerio musulmán de Al-Yusifie, en la ocupada Al-Quds, para construir allí un parque. En ese afán perverso y desequilibrado, funcionarios israelíes ya han demolido decenas de tumbas de cientos de años de antigüedad. El objetivo de esta acción, retorcida y condenable absolutamente es modificar la identidad islámica y palestina de Al Quds y seguir construyendo así un mito fundacional absurdo y falaz de un régimen, que tiene sólo 73 años de vida y que pretende mostrar al mundo una historia de miles de años. Es la expresión máxima del mentiroso compulsivo, del ladrón ladino y que busca cualquier excusa, para que su historia tenga un espacio donde siembre la duda.

Israel está enfrascado en la destrucción de construcciones, símbolos y muestras del pasado y presente palestino y a su vez construir asentamientos en Cisjordania con colonos extranjeros, traídos especialmente, para hacer imposible la conformación del Estado palestino. La ministra del interior israelí, Ayelet Shaked, conocida por sus llamados, en su época como diputada, a asesinar a las madres embarazadas palestinas por llevar serpientes en sus vientres (2) declaró en julio pasado, que el llamado alto consejo israelí de planificación de la administración civil se reuniría trimestralmente, para así aprobar nuevas edificaciones en los territorios ocupados palestinos.

Medios europeos dieron a conocer la molestia de miembros de Unión la Europea ante esta decisión israelí de seguir construyendo asentamientos en forma ilegal. Las cancillerías de Alemania, Francia, Bélgica, España, Italia, Polonia, Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca, los Países Bajos e Irlanda han llamado a Tel Aviv a cesar y dar marcha atrás, con la decisión de construir 3 mil nuevas unidades habitacionales, en asentamientos sionistas en Cisjordania y el este de Al-Quds (Jerusalén).

Medida, que también ha sido condenada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a través de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de esta organización internacional, Michelle Bachelet, quien además señaló su reprobación ante la ilegal resolución de los ocupantes sionistas de declarar a seis organizaciones palestinas como terroristas.  “La determinación del régimen israelí de designar a seis organizaciones de la sociedad civil palestina como «organizaciones terroristas» es un ataque contra los defensores de los derechos humanos, las libertades de asociación, opinión y expresión y el derecho a la participación pública”. Bachelet sostuvo que “estas organizaciones en cuestión, son algunos de los grupos humanitarios y de derechos humanos de mayor reputación en el territorio palestino ocupado y que durante décadas, han trabajado en estrecha colaboración con la ONU” (3) La Alta funcionaria internacional reiteró, que la legislación contra el terrorismo, no debe aplicarse a la labor humanitaria y de derechos humanos legítimas, alertando sobre las consecuencias negativas de esta decisión del régimen de Tel Aviv. Organizaciones internacionales de defensa de los Derechos Humanos, como Human Rights Watch y Amnistía Internacional, emitieron igualmente una declaración condenando esta decisión a la que calificaron de politizada, al acusar a estas organizaciones palestinas de poseer vínculos con el Frente Popular para la Liberación de Palestina.

Destruir al Sionismo

Palestina, la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Hamas, su sociedad civil han denunciado reiteradamente el silencio obsequioso, servil y cómplice de la llamada “comunidad internacional” ante los crímenes, perversidad y atrocidades cometidas por el ente sionista, contando para ello con el apoyo de Washington, París, Londres y Arabia saudí. El premier palestino, Mohamed Shtaye, ante las medidas tomadas por Tel Aviv señaló que ha llegado la hora de actuar, no sólo condenar e instó al mundo “a hacer algo para cesar tales hostilidades y crímenes”. Un llamado que se ha repetido crónicamente frente al silencio hipócrita y vergonzoso de esta supuesta comunidad internacional, dominada por los intereses políticos y económicos hegemonizados por el imperialismo.

Tiene razón el premier palestino: ha llegado la hora de actuar, teniendo como norte la caída del régimen sionista. Cada una de las actividades mencionadas es una realidad por parte de Israel y ello obliga a caminar por una política de sanciones contra esta entidad. No es posible seguir soportando las violaciones al derecho internacional del régimen cívico militar israelí, sus crímenes de guerra y lesa humanidad. No es posible aceptar, que se haya enquistado en Asia Occidental una entidad, que constituye un peligro mayor que el Covid 19, una entidad que denomino como Virus Sion 48, que se expresa como nacionalsionismo, que ha hecho del victimismo su caballo de batalla. Una asociación creada para delinquir, que ha pasado de considerarse víctima a ser un victimario de millones de seres humanos. Punta de lanza de los poderes hegemónicos occidentales y aliado de los gobiernos y monarquías corruptas árabes tan criminales como ella, como son Arabia saudí, Bahréin, Emiratos Árabes Unido y Marruecos.

Al amparo de la decisión de la Corte Internacional de Justicia (CPI) principal órgano judicial de la Organización de las Naciones Unidas, con sede en el Palacio de la Paz en la Haya (Países Bajos) y encargada de decidir controversias jurídicas presentadas por los Estados; anunció el día 2 de marzo del año 2021 que abrió una investigación por crímenes de guerra cometidos por la entidad sionista, en los territorios sometidos a la colonización y ocupación de este régimen nacido en mayo del año 1948 (4) Bajo lo señalado se convierte en un imperativo, que se aplique la Carta de las Naciones Unidas en su Capítulo VII. Capítulo que establece, que en caso de amenazas a la paz, quebrantamientos de la paz o actos de agresión en sus artículos desde el N° 39 al N° 51 permite tomar una serie de medidas, para lograr el restablecimiento de la paz y la seguridad internacional. Para ello, previo a la toma de decisiones militares, en su artículo N°41 señala que “El Consejo de Seguridad podrá decidir qué medidas, que no impliquen el uso de la fuerza armada han de emplearse para hacer efectivas sus decisiones, y podrá instar a los Miembros de las Naciones Unidas a que apliquen dichas medidas, que podrán comprender la interrupción total o parcial de las relaciones económicas y de las comunicaciones ferroviarias, marítimas, aéreas, postales, telegráficas, radioeléctricas, y otros medios de comunicación, así como la ruptura de relaciones diplomáticas”.

Si ese artículo N° 41 no es posible llevarlo a cabo, por ser inconvenientes o porque los aliados del régimen sancionado impiden su eficacia, entonces ha de aplicarse el artículo N° 42 que señala “Si el Consejo de Seguridad estimare que las medidas de que trata el Artículo 41 pueden ser inadecuadas o han demostrado serlo, podrá ejercer, por medio de fuerzas aéreas, navales o terrestres, la acción que sea necesaria para mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales. Tal acción podrá comprender demostraciones, bloqueos y otras operaciones ejecutadas por fuerzas aéreas, navales o terrestres de Miembros de las Naciones Unidas”

Con referencia a la implementación de ese uso de la fuerza, que con Israel hace mucho tiempo tendría que haberse ejecutado, el artículo N°43 consigna, que todos los miembros de las Naciones Unidas deben poner a disposición fuerzas militares, ayuda, facilidades e incluso derecho de paso, para implementar las acciones que tienen el propósito de mantener la paz y la seguridad internacional. Cuando hablamos de los crímenes del sionismo y como estos se han mantenido en el tiempo, sin que se haya ejercido acción coercitiva alguno para detenerlos, es un imperativo que el Consejo de seguridad a instancias de gran parte de los países que condena los crímenes que comete Israel, fuercen a que la Organización tome medidas militares urgentes, proporcionando contingentes de fuerzas aéreas nacionales inmediatamente disponibles para la ejecución combinada de una acción coercitiva internacional, que comiencen, por ejemplo con la creación de una zona de exclusión aérea, que impida el bombardeo de las ciudades palestinas y de los países vecinos a los territorios que ocupa Israel.

Reitero lo sostenido en mis artículos publicados en segundopaso.es y que obligan a hacer historia, sobre todo cuando el sionismo y sus aliados suelen elevar la voz, rasgar vestiduras porque se escribe o se habla de personajes del régimen nacionalsocialista, pero se permite panegíricos y alabanzas, lavado de imagen y maquillaje de los crímenes del régimen sionista (5) Tras el fin de la segunda guerra mundial, los aliados llevaron a una parte de los dirigentes del nacionalsocialismo alemán a ser juzgados, en los que se llamó los juicios de Nuremberg, como símbolo frente a aquella ciudad donde el Tercer Reich creyó alcanzaría los mil años de ejercicio del poder.

Cuando se triunfe contra las fuerzas ocupantes israelíes, cuando se expulse definitivamente a todo extranjero de las tierras palestinas, se debe constituir en Al Quds un Tribunal Internacional que juzgue los crímenes del sionismo. Que lleve a la horca, a todo aquel que ha propiciado el genocidio del pueblo palestino, su desplazamiento, su expulsión de la tierra que los vio nacer, que ha creado un sistema de apartheid que somete a 6 millones de palestinos, tanto en Cisjordania como en Gaza.  Dicho tribunal debe estar en la capital eterna palestina, en Al Quds – la Santa – en medio de la Explanada de las Mezquitas llamado en árabe con su verdadero nombre “Haram al Sharif “ (Noble Santuario), con la Cúpula de la Roca y la Mezquita Al Aqsa como telón de fondo. Con miles de personas mirando por pantallas gigantes estos juicios contra los criminales sionistas, allí en el rellano que se levanta frente a la muralla de Al Buraq, que bajo la ocupación sionista llamaban el muro de los lamentos. Ha llegado la hora de actuar.

Articulo de SegundoPaso ConoSur

Se autoriza su reproducción citando la fuente

  1. https://www.icrc.org/es/doc/resources/documents/treaty/treaty-gc-4-5tdkyk.htm. En su artículo 49 este documento señala que “La Potencia ocupante no podrá efectuar la evacuación o el traslado de una parte de la propia población civil al territorio por ella ocupado.
  2. https://www.huffingtonpost.es/2015/05/09/ministra-israeli-madres-palestinas_n_7248828.html
  3. https://www.segundopaso.es/news/1383/Corte-Penal-Internacional-El-Sionismo-al-banquillo-de-los-criminales
  4. https://www.youtube.com/watch?v=zZW_Gw0GxAU&ab_channel=NexoLatino
  5. https://www.segundopaso.es/news/1993/Hipocres%C3%ADa-Sionista-y-Crisis-de-Conciencia-Alemana

Algo habrán hecho

Imagen: Israel criminaliza a la sociedad civil palestina porque ha sido eficaz
en desenmascarar su régimen de apartheid

05 de noviembre de 2021

Por María Landi

El 29 de octubre ante la Asamblea General de la ONU el embajador de Israel Gilad Erdan rompió el informe anual del Consejo de DD.HH. que la Alta Comisionada Michelle Bachelet había presentado ese día. Este gesto resume la política del Estado de Israel hacia el Derecho Internacional y hacia el pueblo palestino. Diez días antes, el Viceprimer Ministro y Ministro de Defensa Benny Gantz decretó que seis organizaciones de la sociedad civil palestina −entre las que se encuentran las más importantes ONG de derechos humanos− son “terroristas”. Sin mostrar ninguna prueba las acusó de ser un brazo del Frente Popular para la Liberación de Palestina y de desviar fondos de donantes internacionales hacia ese partido. Como siempre, la acusación se basa en “información secreta” del Shin Bet (servicio de inteligencia) que suele basar sus acusaciones en confesiones extraídas a detenidos mediante torturas y amenazas, sin ninguna prueba documental. Este caso no fue la excepción, como demostró una investigación periodística de The Intercept y +972 Magazine.

Aunque la medida se basa en la draconiana Ley Antiterrorista aprobada en 2016, tiene una larga historia muy anterior a la moda legislativa surgida en Occidente tras los atentados del 11/9/2001: Israel siempre ha mantenido a la población palestina bajo régimen militar, primero en el territorio ocupado en 1948, y luego en el ocupado en 1967, donde desde entonces ha ilegalizado a más de 400 grupos, incluidos todos los partidos políticos y toda organización que resista la ocupación colonial.

En este caso el gobierno israelí se embarcó desde mayo en una agresiva campaña para persuadir a gobiernos y donantes europeos de que cortasen la financiación a estas seis organizaciones. Para ello presentó al cuerpo diplomático un dossier secreto de 74 páginas que supuestamente aportaba pruebas contundentes de sus vínculos con el FPLP. Los europeos estudiaron minuciosamente el documento y concluyeron que no contenía ninguna evidencia creíble; por eso decidieron continuar apoyando a las ONG palestinas, que además gozan de gran credibilidad en el ámbito internacional (algo que el régimen sionista, con su autismo político y su obtuso racismo antipalestino no puede calibrar). Además pidieron al gobierno israelí que aportara pruebas sólidas, cosa que no ha hecho. En cambio, el representante de Al-Haq en Hebrón, Hisham Sharabati, dijo a +972 Magazine: “Nuestro trabajo es totalmente legal y transparente. Nuestros financiadores reciben informes detallados. Estamos bajo una estricta supervisión, y todo el mundo sabe a dónde va cada shekel.”

Imágenes de las torturas a los detenidos palestinos durante los interrogatorios (informe de febrero 2021 de Addameer).

Perfil de los 6 grupos “terroristas”

Según el abogado israelí Michael Sfard, “la historia de las seis organizaciones comenzó en el Ministerio de Asuntos Estratégicos, no en el Ministerio de Defensa, cuando fueron clasificadas por primera vez como organizaciones que “deslegitiman a Israel”. Todo se debe a que se considera que estas organizaciones promueven el boicot a Israel y la investigación de los crímenes de guerra en la Corte Penal Internacional. El ataque contra ellas es político bajo el disfraz de la seguridad.”

Al-Haq (fundada en 1979) fue la primera organización de DD.HH. en Palestina/Israel y en el mundo árabe. Afiliada a la Comisión Internacional de Juristas y a la Federación Internacional de DD.HH., tiene estatuto consultivo en la ONU y sus informes son clave para el sistema internacional de derechos humanos; también fue la principal impulsora de la investigación contra Israel abierta en la Corte Penal Internacional, donde uno de los acusados es justamente Benny Gantz, comandante del ejército durante el brutal ataque a Gaza de 2014. Shawan Jabarin, Director of Al-Haq, comentó la ironía: “Gantz dice que somos una organización terrorista cuando él mismo es un criminal de guerra.”

DCI-P (rama palestina de Defensa de la Niñez Internacional, fundada en 1991) es una prestigiosa ONG dedicada a documentar y denunciar la situación de la niñez palestina bajo el apartheid. Defiende a unos 200 niños al año en los tribunales militares israelíes, y desde el año 2000 ha documentado el asesinato de más de 2.200 niñas y niños palestinos. Su trabajo de incidencia ante el Congreso de EE.UU. −con campañas como No way to treat a child− ha impulsado proyectos de ley para recortar la ayuda militar a Israel.

Addameer (fundada en 1991) es la principal organización de apoyo a las y los presos políticos palestinos, mediante la defensa legal, la incidencia política y la elaboración de informes cuantitativos y cualitativos sobre la situación en las prisiones israelíes. Su oficina en Ramala fue allanada y saqueada por el ejército israelí en 2001, 2012 y 2019.

La UAWC (Unión de Comités de Trabajo Agrícola, fundada en 1986 y miembro de la Vía Campesina) apoya a miles de agricultores y pescadores de Cisjordania y Gaza con proyectos productivos y técnicos. En especial les ayuda a cultivar, recuperar y defender sus tierras en la crítica zona C: los dos tercios de Cisjordania que Israel controla completamente y pretende anexar para sus colonias.

La UPWC (Unión de Comités de Mujeres Palestinas, fundada en 1980) es una organización de base presente en todo el territorio ocupado; busca empoderar a las mujeres para defender sus derechos en la sociedad palestina y resistir la colonización israelí. Brinda capacitación para crear cooperativas de producción, formación para la participación política, ayuda legal y psicológica a quienes sufren la cárcel o el asesinato de sus seres queridos.

El Centro Bisan (fundado en 1989) es una pequeña ONG de investigación que produce informes críticos tanto sobre la pobreza resultante de la asfixia económica israelí como sobre las políticas neoliberales implementadas por la Autoridad Palestina. También elabora propuestas para impulsar la autonomía económica palestina.

Mesa redonda con representantes de las 6 organizaciones palestinas criminalizadas en un webinar organizado por tres instituciones de Washington DC. 29/10/21.

Escalada de ataques 

El reciente decreto es parte de una campaña de décadas para suprimir y silenciar a los grupos que prestan servicios vitales a las comunidades palestinas y denuncian los abusos de Israel. Además de demonizar su trabajo, el régimen ha detenido al personal de estas ONG y atacado sus oficinas, ha perseguido a sus beneficiarios y amenazado a sus aliados internacionales, ha intimidado a sus donantes y cerrado sus plataformas de financiación.

Como reseñó el portal The Electronic Intifada, el decreto de Gantz estuvo precedido de una serie de agresiones. El 29 de julio tropas israelíes irrumpieron en las oficinas de DCI-P y de Bisan, destruyeron equipamiento y robaron computadoras. “No dejaron ninguna orden [de allanamiento], ni una lista de las cosas que confiscaron”, dijo Ubai Aboudi, director de Bisan. También en julio la sede de la UAWC fue allanada y clausurada por seis meses.

En junio los soldados invadieron y saquearon la sede de otra organización emblemática: HWC (Comités de Trabajo para la Salud, fundada en 1985), que ofrece prevención y atención en salud en todo el territorio ocupado (la única con una clínica para mujeres con cáncer). En abril habían sido detenidos Walid Abu Ras (responsable de finanzas) y Juana Ruiz Rishmawi (63, cooperante española en Palestina desde 1985 y encargada de proyectos internacionales), y en julio fue detenida Shatha Odeh (60), Directora de HWC. También se les acusa de desviar fondos al FPLP. Unas 130 organizaciones de 40 países condenaron su detención y pidieron a la OMS que exigiera su liberación.

Similar suerte corrió Mohammed Halabi, representante en Gaza de la poderosa agencia estadounidense World Vision. Acusado de desviar fondos para Hamas, está preso desde 2016. Las numerosas y rigurosas auditorías realizadas por WV y sus donantes (incluyendo al gobierno australiano) probaron la falsedad de la acusación; pero Halabi sigue preso y WV tuvo que cerrar su trabajo en Gaza.

Soldados israelíes invaden y confiscan computadoras en la oficina de DCI-P el 29/7/21. (DCI-P).

Miente, miente, que algo quedará

El FPLP −partido de izquierda marxista, que integra la OLP y tiene representantes en el legislativo palestino−  es el cuco perfecto que Israel utiliza para criminalizar a las ONG palestinas. Su brazo armado realizó sonadas acciones en los ’70, y por eso hasta hoy EE.UU. y la Unión Europea lo consideran un grupo terrorista (igual que hasta hace poco al Congreso Nacional Africano de Nelson Mandela). Hoy es un partido minoritario en la escena política palestina dominada por la rivalidad Fatah-Hamas, pero sus militantes tienen gran compromiso y credibilidad. Es común encontrarles en gobiernos locales, organizaciones sociales y ONG, sin conexión alguna con la lucha armada y menos con acciones ‘terroristas’.

Lo que realmente está detrás de la criminalización de estas ONG es una campaña permanente de Israel y sus aliados para aplastar el exitoso trabajo que la sociedad civil palestina viene haciendo en los últimos 15 años para desenmascarar al régimen de apartheid. Como dijo Sahar Francis, Directora de Addameer: “Nos atacan porque estamos logrando cambiar el paradigma”. En efecto, en 2015, a medida que aumentaba la presión internacional contra Israel, el gobierno asignó millones de dólares al Ministerio de Asuntos Estratégicos, al mando del mismísimo Gilad Erdan, para dirigir una “campaña contra los efectos de la deslegitimación y los boicots a Israel”. Una de sus actividades centrales fue acusar de terrorismo a las ONG palestinas y presionar a los gobiernos europeos para que cortaran su financiación.

Mediante años de meticuloso cabildeo, el gobierno y ‘ONG’ creadas o financiadas por el mismo Estado para difamar a la sociedad civil palestina (especialmente NGO Monitor) han calificado el trabajo de los grupos de derechos humanos palestinos de falso en el mejor de los casos y antisemita en el peor. Gracias a esa difamación, la cooperación extranjera ha intensificado su escrutinio de las ONG palestinas, imponiéndoles condicionamientos y exigencias que consumen muchísimo tiempo y energía que su personal debe restarle al trabajo en sí. En ninguna de las innumerables auditorías ordenadas se encontró nada que corroborara las acusaciones de Israel. Esta estrategia de deslegitimación y hostigamiento fue meticulosamente analizada en un informe de 64 páginas publicado en abril de este año por el Observatorio para la Protección de Defensores/as de DD.HH. (un proyecto de la FIDH y la OMCT).

¿Cuántos soldados israelíes se necesitan para arrestar a un niño palestino? Escena durante una protesta en Hebrón el 7/10/17 contra el traslado de la embajada de EEUU a Jerusalén (Wisam Hashlamoun).

La solidaridad ¿alcanza?

El anuncio de Gantz desató una lluvia de declaraciones de repudio y solidaridad con la sociedad civil palestina, incluyendo de Human Rights Watch y Amnistía Internacional, de FIDH, OMCT y CIHRS, de casi 300 instituciones de EE.UU., de más de 80 internacionales y de ONGacademia y periodistas Israelíes. La Alta Comisionada Michelle Bachelet condenó el ataque a los grupos defensores de derechos humanos, que son “socios clave de nuestra Oficina” y exigió que el decreto sea revocado. La solidaridad global sigue creciendo con una campaña bajo el hashtag #StandWithThe6, que contrasta con el cauteloso silencio de los gobiernos.

En una declaración conjunta, el Consejo Palestino de Organizaciones de DD.HH. y la Red de ONG Palestinas (PHROC y PNGO) llamaron a la comunidad internacional a condenar la decisión arbitraria y a exigir al gobierno de Israel que la revoque (ver materiales abajo). Por su parte, en una conferencia de prensa las seis organizaciones reafirmaron el compromiso de continuar su trabajo en defensa de los derechos del pueblo palestino. En una reciente mesa redonda, Shawan Jabarin afirmó: “Todas sus armas no pueden contra nuestra credibilidad. Tratan de silenciarnos con amenazas mafiosas a nuestros voceros y aliados (incluso en la misma ONU) y calumnias ante nuestros donantes. Pero no tienen nada. Nosotros los desafiamos a que prueben sus acusaciones, pero no pueden; por eso las mantienen “secretas”. Saben que están enfrentando a personas y colectivos con convicciones y determinación profundas, que no van a cejar.” Y un mes antes, en una carta desde la prisión Shatha Odeh sostuvo: “Mi detención demuestra la intención (…) de cortar los servicios que prestan las organizaciones de la sociedad civil (…) porque sirven para reforzar la firmeza y la resiliencia del pueblo palestino. Pero ni sus prisiones ni sus políticas opresivas lograrán quebrantar el camino de nuestra legítima lucha.”

Como dijo el analista Amjad Iraqi, “los funcionarios israelíes están aterrorizados, no por los grupos armados, sino por los millones de personas palestinas y aliadas que están exponiendo la verdad sobre la opresión israelí. Esos funcionarios tienen razón en estar asustados: es gracias a la movilización de la sociedad civil que los medios están cuestionando el ataque a las ONG y los diplomáticos están presionando a sus gobiernos para que pasen de la retórica a la acción. A pesar de toda su arrogancia, Israel sigue temiendo que llegue el día en que sus aliados condenen sus políticas por lo que son: persecución política por parte de un régimen de apartheid. Con cada acto de chutzpah [descaro], Israel puede estar acercando ese día.”

 

Una versión reducida fue publicada en el semanario Brecha el 5/11/21.

Las organizaciones criminalizadas reciben en Ramala una visita de solidaridad de intergrantes de 20 grupos de derechos humanos israelíes (Oren Ziv, +972 Magazine).

Fuente: https://mariaenpalestina.wordpress.com/2021/11/05/algo-habran-hecho/

Libia no asistirá a la conferencia de París si Israel lo hace

Foto: un hombre libio ondea su bandera nacional en Bengasi, Libia, el 27 de febrero de 2015 [ABDULLAH DOMA/AFP/Getty Images].

06 de noviembre de 2021

Libia no participará en la conferencia de París sobre Libia si asiste el Estado ocupante de Israel, según reveló a principios de esta semana el portavoz del Gobierno de Unidad Nacional (GUN), Mohamed Hammouda.

«El gobierno se mantiene firme en su posición y en la de todos los libios y está comprometido con la causa palestina», declaró el martes Hammouda, según The Libyan Observer.

Dijo que no estaba claro si Francia había invitado a Israel a asistir a la conferencia, pero que si se confirmaban las noticias sobre la invitación, el gobierno no participaría en la conferencia.

Esto se produjo sólo un día después de que el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan dijera que su país no asistiría a la conferencia en caso de que Grecia, Israel o la administración grecochipriota asistieran.

«No podemos asistir a una conferencia de París en la que participen Grecia, Israel y la administración grecochipriota, se lo hemos dicho (a Macron). Esta es nuestra condición», dijo Erdoğan a los periodistas a su regreso de la cumbre.

«Si estos países van a asistir a la conferencia, tampoco es necesario enviar representantes especiales», añadió.

El ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Yves Le Drian, anunció el pasado septiembre que su país acogería una conferencia internacional sobre Libia el 12 de noviembre.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Las palabras sin acción desenmascaran el papel de Occidente en la expansión de los asentamientos ilegales de Israel

Foto: manifestantes palestinos de edad avanzada corean consignas frente a soldados israelíes durante una manifestación contra la confiscación de tierras por parte de Israel en Hebrón, el 2 de octubre de 2021 [HAZEM BADER/AFP vía Getty Images].

Por Ramzy Baroud

El alboroto internacional en respuesta a la aprobación por parte de Israel de una expansión masiva de su empresa de asentamientos ilegales en la Cisjordania palestina ocupada puede dar la impresión de que dicha reacción podría, en teoría, obligar a Israel a abandonar sus planes. No lo hará porque las «preocupaciones», los «lamentos» y la «decepción» -e incluso la condena directa- son meras palabras que no irán seguidas de acciones significativas. Esto expone el papel de Occidente en la construcción y expansión de asentamientos ilegales de Israel.

Es cierto que la comunidad internacional tiene un marco de referencia político, e incluso legal, respecto a su posición sobre la ocupación israelí de Palestina. Pero, por desgracia, no tiene un verdadero mandato político, ni la voluntad de actuar individual o colectivamente, para poner fin a esta ocupación.

Precisamente por eso, el anuncio del 27 de octubre de que Israel ha dado la «aprobación final» a la construcción de 1.800 viviendas y la aprobación inicial de otras 1.344 no se revertirá en breve. Hay que tener en cuenta que esta decisión se produjo sólo dos días después de otro anuncio de que el gobierno israelí había adelantado las licitaciones de construcción de 1.355 viviendas en la Cisjordania ocupada.

Israel rara vez, o nunca, ha dado marcha atrás en este tipo de decisiones desde su establecimiento sobre las ruinas de la Palestina histórica en 1948. Además, desde que Israel ocupó Jerusalén Este, Cisjordania y la Franja de Gaza en 1967, su proyecto colonial de colonos se ha expandido, sin obstáculos, constantemente. Los 54 años transcurridos deberían haber sido suficientes para que la comunidad internacional se diera cuenta de que Israel no tiene ninguna intención de poner fin a su ocupación militar por voluntad propia, de respetar el derecho internacional y de cesar la construcción de sus asentamientos ilegales.

Sin embargo, a pesar de esta obviedad, la comunidad internacional sigue emitiendo declaraciones -moderadas en su lenguaje a veces, incluso airadas en ocasiones- pero nunca toma una sola medida para sancionar a Israel. Un vistazo a la reacción del gobierno estadounidense a las últimas noticias sobre la expansión de los asentamientos nos dice mucho sobre la falta de preocupación de Washington por el total desprecio de Israel por el derecho internacional, la paz y la seguridad en Oriente Medio. «Nos oponemos firmemente a la expansión de los asentamientos», dijo el portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Ned Price, y añadió que la decisión israelí es «completamente incoherente con los esfuerzos para rebajar la tensión y garantizar la calma.»

¿Desde cuándo le preocupa a Israel «rebajar las tensiones» y «garantizar la calma»? Si estas fueran expectativas estadounidenses realmente importantes, ¿por qué Washington sigue canalizando miles de millones de dólares al año en ayuda militar al Estado de ocupación, sabiendo perfectamente que ese armamento se utilizará para mantener la ocupación ilegal israelí de Palestina y otras tierras árabes?

Si, por el bien del argumento, asumimos que Washington está cambiando finalmente su política hacia Israel y Palestina, ¿cómo pretende presionar al ocupante para que detenga la construcción de asentamientos? Ned Price tiene la respuesta: La Administración Biden «planteará nuestros puntos de vista sobre esta cuestión directamente a los altos funcionarios israelíes en nuestras conversaciones privadas», dijo el 26 de octubre. «Plantear nuestros puntos de vista», en lugar de exigir responsabilidades, amenazar con sanciones o, Dios no lo quiera, retener fondos.

Si bien es cierto que el gobierno estadounidense es el principal benefactor occidental de Israel, Washington no es la única administración hipócrita en este sentido. Los europeos no son diferentes, a pesar de sus declaraciones un poco más fuertes. «Los asentamientos son ilegales según el derecho internacional y constituyen un gran obstáculo para la consecución de la solución de los dos Estados y de una paz justa, duradera y global entre las partes», declaró el 29 de octubre el jefe de la política exterior de la UE, Josep Borrell.

La declaración refleja exactamente los sentimientos y el lenguaje de otras muchas emitidas en el pasado, las que «rechazan enérgicamente» la acción israelí, e «instan» al gobierno israelí a «revocar» sus recientes decisiones en aras de una «paz duradera», etc. La preparación de estas declaraciones debe ser el más fácil de todos los trabajos en la UE, ya que es en gran medida una cuestión de «cortar y pegar».

Sin embargo, cuando se trata de actuar, Bruselas, al igual que Washington, se abstiene de hacerlo. Peor aún, estas entidades a menudo financian las mismas acciones contra las que protestan, al tiempo que insisten en que están a la misma distancia entre israelíes y palestinos, asignándose a sí mismas papeles como «intermediarios honestos», «mediadores de paz» y similares.

No debería sorprendernos en absoluto el reciente anuncio de Israel. De hecho, deberíamos esperar una mayor expansión de los asentamientos e incluso la construcción de nuevos asentamientos, porque para eso se creó el Israel colonial y es lo que mejor hace el Estado del apartheid.

«Israel promovió planes para más de 30.000 viviendas de colonos en Cisjordania durante los cuatro años en que [Donald Trump] estuvo en el poder», dijo la BBC en sus recientes conclusiones un grupo israelí, Peace Now. Teniendo en cuenta que Israel ha anunciado, en tan solo unos días, sus intenciones de construir, o iniciar licitaciones para, casi 4.500 unidades de asentamientos, si el gobierno israelí bajo el ex líder de los colonos Naftali Bennett continúa al ritmo de la construcción de viviendas ilegales, podría potencialmente igualar -e incluso superar- la expansión que tuvo lugar durante los terribles años de la era Trump. Sin rendición de cuentas, este catastrófico paradigma político seguirá vigente, independientemente de quién gobierne Israel y quién esté en la Casa Blanca.

Israel está haciendo lo que hace cualquier potencia colonial al expandirse a costa de la población nativa. La responsabilidad no recae en las potencias coloniales, sino en el resto del mundo, que les pide cuentas. Esto fue cierto en el caso del Apartheid sudafricano y en otros numerosos ejemplos en el Sur global. Es igualmente cierto en el caso del apartheid israelí en Palestina.

La realidad es que, por muchas declaraciones que hagan los gobiernos occidentales, no pondrán fin a la ocupación israelí, ni siquiera detendrán las excavadoras militares israelíes que arrancan árboles palestinos, destruyen casas palestinas y construyen más colonias ilegales. Occidente tiene una enorme influencia militar, política y económica sobre Israel, por lo que no es descabellado esperar que esa influencia se utilice para hacer cumplir el derecho internacional.

Sin embargo, Israel y sus grupos de presión tienen un control inexplicable sobre los pasillos del poder en las capitales occidentales, lo que significa que las palabras nunca se verán respaldadas por los hechos. Por lo tanto, Occidente no es ciertamente un «intermediario honesto» para la paz; es cómplice de la ocupación militar y el apartheid de Israel.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Ramzy Baroud es periodista, autor y editor de Palestine Chronicle. Es autor de varios libros sobre la lucha palestina, entre ellos «La última tierra»: Una historia palestina’ (Pluto Press, Londres). Baroud tiene un doctorado en Estudios Palestinos de la Universidad de Exeter y es un académico no residente en el Centro Orfalea de Estudios Globales e Internacionales de la Universidad de California en Santa Bárbara. Su sitio web es www.ramzybaroud.net.

El Ejército de ocupación israelí promulga decreto para perseguir y atacar a las seis ONGs palestinas de derechos humanos

07 de noviembre de 2021

El gobernante militar de la ocupación israelí en Cisjordania firmó hoy una orden militar para cerrar todas las sedes y oficinas de las organizaciones palestinas que Gantz calificó de “terroristas” y considera a todos los que tratan con estas seis instituciones civiles palestinas como personas fuera de la ley y se expone a ser arrestado.

El Ejército israelí de ocupación ha emitido hoy domingo un decreto militar donde certifica la designación de las seis ONGs palestinas de derechos humanos y de la sociedad civil palestina como «organizaciones no autorizadas», denominación oficial israelí empleada por los militares para describir a grupos “terroristas”, denominación que es utilizada por los militares de la ocupación para llevar a cabo todo tipo de operaciones para cerrar las organizaciones y perseguir y reprimir a sus integrantes y quienes tratan o realizan trabajos con estas organizaciones.

Todos los gobiernos del mundo y todas las organizaciones internacionales y palestinas de derechos humanos han cuestionado o rechazado la actitud israelí, calificándola como una burda artimaña para impedir las denuncias de las violaciones a los derechos humanos y eliminar los testigos que revelan las atrocidades cometidas.

Fuente: Corresponsal de PalestinaLibre.org en Jerusalén ocupada

Rechazo frente a la anunciada apertura de una oficina comercial de Colombia con Israel, en Jerusalén ocupada

05 de noviembre de 2021

Por Gilma de los Ríos Tobón

Las omisiones del gobierno con el pueblo y el Estado palestino son lamentables, precisamente por el gran aprecio y afecto del pueblo colombiano con esta comunidad palestina y árabe, y porque sus derechos vulnerados de tantas formas, son un tema que atañe en el mundo a todos los que defienden la paz, la libertad y la justicia.

La semana pasada se conoció la noticia, poco difundida, del viaje del presidente Iván Duque a Israel, entre el 7 y 9 de este mes, y su intención de abrir una oficina comercial en Jerusalén, lo que suscitó el inmediato rechazo y la protesta de la comunidad colombo-palestina y la árabe, residente en el país, y de la COPLAC a nivel internacional.

Para comprender más el alcance de estas protestas, otras más de las que se le han hecho al actual gobierno colombiano en el tema de Palestina, se hará un breve contexto.

Jerusalén dividida y ocupada

Jerusalén ha sido y será un tema de alta sensibilidad e importancia en la región. Es una de las ciudades más antiguas y considerada sagrada para tres grandes religiones: el islamismo, el cristianismo y el judaísmo. Su fundación data de 3.000 años A.C. Ha vivido en su historia muchas destrucciones y ha sido muchas veces también sitiada y capturada.

En 1947 cuando se dio la partición de Palestina, territorio que estaba bajo mando del Mandato británico en Palestina, a Jerusalén se le otorgó estatus internacional, en la figura de un “corpus separatum”, bajo un régimen internacional especial y administrada por las Naciones Unidas. Pero esto no se aceptó y Jordania e Israel se la tomaron, y se desató una guerra árabe israelí que llevó luego a definir una línea que las separara. La línea verde, nombre que se dio por el color de la tinta con qué se pintó.

Fue dividida con ella en occidental y oriental en 1949, para separar los dos bandos Pero esa división era considerada como un paso y no como frontera definitiva. Se afirmaba en la ONU que su finalidad era «facilitar la transición de la presente tregua hacia una paz persistente en Palestina”. La línea implicó desplazamientos forzados de lado y lado.

La occidental quedó en manos de Israel y habitada por mayoría judía. La oriental en poder de Jordania, y habitada por palestinos, musulmanes y cristianos. La parte antigua de la ciudad quedó en el lado oriental, y en ella importantes lugares sagrados para esta diversidad religiosa. Para los musulmanes están la Cúpula de la Roca y la Mezquita de Al-Aqsa; el Monte del Templo y el Templo de las lamentaciones, para los judíos y el Santo Sepulcro para los cristianos. Fue declarada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981.

Así se mantuvo esta separación hasta 1967, cuando en la guerra de los Seis Días, Israel ocupó partes de Jerusalén, más allá de la línea y extendió sus límites, con la intención de llegar a tener dominio sobre toda Jerusalén, la que siempre en su lado oriental, fue considerada como la capital del futuro Estado de Palestina. Esta ocupación originó un gran rechazo de la comunidad internacional y el Consejo de Seguridad de la ONU emitió la resolución 478, que la consideraba contraria al Derecho Internacional y pedía el traslado de las Embajadas de los países miembros que se encontraran allí, a Tel Aviv, la capital oficial de Israel.

En una ley de 1980, Israel declaró a Jerusalén como su capital “eterna e indivisible”, por encima de las resoluciones y el Derecho Internacional.

Para complicar aún más las cosas, y dando como lo ha hecho un apoyo incondicional a Israel, el gobierno de EEUU en la presidencia de Trump, decidió instalar su Embajada en Jerusalén, lo que desató fuertes protestas del pueblo y la comunidad palestina.

Estos últimos años los asentamientos israelíes en territorio ocupado palestino han aumentado y en Jerusalén se han realizado desalojos forzados de sus nativos habitantes y demoliciones de muchas casas, que llevaron a nuevos enfrentamientos bélicos en mayo, los que dejaron muchos muertos palestinos. Y en estos días se ha conocido sobre la destrucción de un cementerio antiguo palestino, lo que ha indignado y generado inmenso dolor a sus habitantes.

COLOMBIA Y PALESTINA

La comunidad palestina y árabe residente en el país, que como se sabe es una comunidad muy grande y que ha dado muchos aportes, empezó a llegar a Colombia desde inicios del siglo XX y a lo largo de él, en éxodo forzados por las guerras, la colonización, la partición y la ocupación.

Desde el reconocimiento del Estado Palestino, al final de gobierno del expresidente Juan Manuel Santos en 2018, Palestina tiene una Embajada formal en Colombia. Antes tenía presencia como Misión Diplomática. Esto se dio seis años después de que la ONU reconociera a Palestina como Estado observador, y que reafirmara su derecho al territorio definido antes de 1967. Cuando inició el nuevo gobierno, el canciller Holmes habló de “revisar cuidadosamente” esta decisión frente a Palestina, pero después el presidente Duque diría que “esas decisiones son irreversibles”, agregando que apoyaría la paz en el Medio Oriente y la solución de dos Estados. Esto último no lo volvió a decir después.

Sin embargo, han sido varios los pronunciamientos de esta comunidad frente a acciones y omisiones del actual gobierno, como el Tratado de Libre Comercio con Israel, firmado en agosto de 2020, que no respetó las condiciones políticas frente a productos del territorio ocupado de Palestina.

En julio del mismo año, la comunidad palestina y colombiana solidaria con ese país, envió también otra carta al presidente, ante el anuncio de Netanyahu de su intención de un proyecto de anexión, de importantes áreas del territorio ocupado de Cisjordania por parte de Israel, y expresando que “la implementación de dicho proyecto constituiría una absoluta vulneración del Derecho Internacional y un grave atentado contra el sistema multilateral basado en reglas e instituciones internacionales”.

Se expresaba también al presidente “la creciente importancia que tiene la responsabilidad individual de cada Estado en el mundo, a la hora de proteger los principios que rigen el Derecho Internacional y los valores de justicia, paz y derechos humanos, mediante la toma de medidas eficaces y adecuadas ante la peligrosa perspectiva de anexión”. Se pedía además, que el gobierno se pronunciara públicamente en contra de esta anexión, pero ese pronunciamiento no se dio, ni la carta recibió respuesta.

En los bombardeos de mayo de este año, la comunidad reparó que el gobierno se pronunciara solidario con Israel, y no tuviera un pronunciamiento para Palestina, que por la misma desigualdad de fuerzas, siempre tiene muchas más víctimas, en esa larga lucha por sus derechos, en lo que la comunidad internacional en su mayoría considera una causa justa.

En cuanto a la oficina, en agosto de 2020, el presidente anunciaba que Colombia tendría una oficina de innovación en Israel, pero no mencionó a Jerusalén. Luego lo confirmaría en una conferencia virtual con Netanyahu quien aplaudió la decisión y sugirió que se instalara en Jerusalén. Después de esto, medios como la BBC expresaban que “Colombia se afianza como el principal aliado de Israel en la región”.

Ahora parece que se materializa lo de abrir una oficina comercial en dicho país, pero lo grave para el conflicto que se vive es que sea en Jerusalén, como se divulgó.

El Señor Embajador de Palestina Raouf Almalki afirmó que dicha oficina debería abrirse en Tel Aviv, en sus primeros pronunciamientos a algunos medios. Pude contactarlo y gentilmente respondió que “ la apertura de una oficina, sea la que sea su función o propósito, debe cumplir con el Derecho Internacional y las resoluciones de la NNUU”. Y añadió : “La intención de abrir una oficina en Jerusalén, aunque no tenga un carácter diplomático, solo por ser gobernada por una entidad gubernamental, es considerado una violación al Derecho Internacional y un reconocimiento tácito a Jerusalén como capital de Israel”.

Por su parte, el presidente de COPLAC, Confederación Palestina Latinoamericana y del Caribe, Señor Rafael Araya escribió en la carta dirigida al Presidente este 28 de octubre: “Solicitar respetuosamente a Usted, que la apertura de una representación comercial sea en la ciudad de Tel Aviv, donde Colombia ya posee su Embajada, y no en la parte oriental de la Ciudad Santa de Jerusalén, toda vez que tanto los organismos multilaterales, la ONU, su Consejo de Seguridad y las resoluciones emanadas de ellos, advierten sobre la expulsión de sus habitantes palestinos originarios, la enajenación de sus propiedades y la demolición de sus barrios, testimonio de la presencia palestina en la ciudad a lo largo de la historia. Por tanto, reconocer a Jerusalén como capital “única e indivisible” del Estado de Israel y abrir allí una oficina comercial, representaría una afrenta no solo contra el pueblo palestino, sino contra la opinión de la mayor parte de la comunidad internacional. Más aún, creemos que sería de enorme utilidad y beneficio mutuo, la apertura de una representación diplomática colombiana en Palestina”. Solicita además al presidente “transformarse en un agente de paz ya que la amistad con ambas partes, puede hacer que prosperen los diálogos entre Palestina e Israel para lograr una paz justa tan necesaria para palestinos como israelíes como para toda la región”.

Al preguntarle al Señor Embajador sobre el porqué no se ha abierto una oficina diplomática de Colombia en Palestina, dijo: “Siempre le hemos solicitado a las autoridades colombianas, la apertura de una representación diplomática en Ramallah. La última fue la semana pasada. Los palestinos o colombo-palestinos tienen el problema de que llegar a Tel Aviv es muy difícil o no consiguen permiso para llegar hasta allá. Políticamente la Embajada de Colombia en Egipto cubre Palestina y la Embajada en Telaviv cubre lo consular”. Le pregunto entonces, cómo se da esta relación de la Embajada en Egipto con Palestina, y dice que “la Embajadora en Egipto nunca visitó a Palestina, ni le ha informado de su presencia siquiera”.

El Comité de Solidaridad colombo árabe de solidaridad con el pueblo palestino también escribió al presidente, y divulgó su carta. Expresa el Comité que “las políticas de judeaización de los lugares santos y arqueológicos de Jerusalén por parte de Israel, con la intención de borrar rastros del pasado multiétnico, multicultural y multirreligioso de la ciudad, y las constantes demoliciones de viviendas y la expulsión de la población nativa palestina de Jerusalén Oriental por parte del gobierno israelí, la han convertido en una ciudad para todos, menos para la población nativa”. Y agregan que considerar a Jerusalén como capital de Israel es contrario al consenso y a la legalidad internacional y fortalece las políticas de limpieza étnica del Gobierno israelí”.

Por su parte Ricardo Mohrez presidente de la Fundación Cultura colombo palestina, dijo a Caracol que se pide al presidente que “desista de la apertura de cualquier tipo de oficina ante el gobierno de Israel en Jerusalén ocupada y que ante la violación de los derechos palestinos por Israel, “abrir una oficina ahí sería convertirse en cómplice de estos crímenes”.

En lo que se conoce sobre este viaje del presidente al Medio Oriente, no se ha mencionado a Palestina ni la intención de visitarla, lo que también originó reclamos de grupos solidarios con este pueblo.

El gobierno de Colombia no ha dado respuesta a ninguna de estas cartas y solicitudes, y aunque el presidente recibió una invitación oficial a Palestina por parte del presidente Abbas de la Autoridad Palestina, tampoco tuvo respuesta alguna.

Se entiende el inconformismo de la comunidad palestina ante este proceder del gobierno, que se extiende a miles de colombianos solidarios con Palestina.

Las relaciones internacionales de Colombia han tenido un manejo muy cuestionado, pero ojalá no se pierda, al menos, la necesaria cortesía en su actuar. En este caso las omisiones del gobierno con el pueblo y el Estado palestino son lamentables, precisamente por el gran aprecio y afecto del pueblo colombiano con esta comunidad palestina y árabe, y porque sus derechos vulnerados de tantas formas, son un tema que atañe en el mundo a todos los que defienden la paz, la libertad y la justicia.

Fuente: www.eje21.com.co

Antisionismo y antisemitismo

02 de noviembre de 2021

Por Luis Alexander Montero Moncada

En el pasado, la definición de antisemitismo era “aquel que odia a los judíos”. Hoy, la definición es “aquel a quien el sionismo odia”. En palabras más directas, el sionismo manipula a la opinión pública y se presenta como una expresión inherente del judaísmo -cuando son cosas abiertamente diferentes-, con el fin único de esconder su naturaleza racista y su carácter ilegal.

La distancia entre judaísmo y sionismo es tan grande, que Albert Einstein, judío alemán, enviaba una carta el 1.° de abril de 1948 a Shepard Rifkin, el director ejecutivo del American Friends of the Fighters for the freedom of Israel -una de las organizaciones sionistas más poderosas en EE.UU. de aquel entonces-, en la que le decía: “Cuando una catástrofe real y final caiga sobre nosotros en Palestina, el principal responsable por esta será Gran Bretaña, y el segundo responsable serán las organizaciones terroristas nacidas desde nuestras propias filas. No me gustaría ver a alguien asociado con esa gente criminal y engañadora”.

Una lectura del libro Der Judenstaadt, del padre del Sionismo T. Hertzl, también muestra contundentes diferencias. El autor no proponía una teocracia (página 91 de la traducción hecha por la Asociación Sionista Argentina), desligándolo de esta forma del judaísmo tradicional.

En lo intelectual, pensadores judíos como Norman Finkelstein, Shlomo Sand, Ilan Pappé, Ury Avnery y otros miles -que el sionismo descalifica acomodándoles el grotesco apelativo de “judíos que se odian a sí mismos”-, han dejado claro que el judaísmo es una comunidad de creencias y valores articulados por una fe, mientras que el sionismo es una ideología inmoral, racista, criminal y engañadora.

En lo religioso, múltiples grupos de judíos ortodoxos hacen permanentemente pronunciamientos desligándose del sionismo, e incluso mostrando las contradicciones teológicas que existen con el judaísmo. Para estos grupos religiosos, el sionismo representa la herejía, el pecado e incluso la apostasía con el judaísmo.

Una pregunta aparece en escena. ¿Por qué el sionismo se apresura por usurpar al judaísmo y presentarse como sinónimos? La respuesta es obvia: para callar las críticas a las prácticas racistas y criminales de Israel, así como su desprecio por el derecho y las organizaciones internacionales, acusando de antisemita al que se atreva a hacerlo.

El sionismo ha acusado de antisemita a la ONU, la CPI, la CIJ, al Parlamento Europeo, ONG´s e incluso a judíos mismos, como el BDS, agrupación que promueve la protesta pacífica contra Israel, creada por la sociedad civil internacional, incluyendo a sobrevivientes del Holocausto.

El rechazo al sionismo no es un “odio desenfrenado” al Estado de Israel, sino una respuesta lógica a su ilegalidad y al odio que este esgrime sobre el pueblo palestino -que tiene más de 5.000 años de historia-, a quien le niega su derecho a la autodeterminación, roba su tierra y destruye cualquier posibilidad de configurar un Estado.

Por lo anterior, resulta grotesco el hecho que el sionismo colombiano quiera engañar al gobierno y al pueblo de Colombia diciendo que las críticas a Israel son muestras de antisemitismo y obligándole a circunscribir una definición amañada del fenómeno, que lo único que busca es criminalizar el libre pensamiento, la libertad de expresión y la más que justa crítica a Israel.

En Colombia no hay antisemitismo. Lo que hay es sentido común frente a las acciones de Israel. Obligar al Estado a asumir la definición de antisemitismo que promueve el sionismo es una simple falta de respeto. Más bien, Colombia debiera pensar una definición que explique el odio sionista a Palestina.

Fuente:  https://www.elespectador.com

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