El primer ministro Shtayyeh pide medidas concretas para detener la construcción de asentamientos

BRUSELAS, jueves 28 de octubre de 2021 (WAFA) – El primer ministro Mohammad Shtayyeh pidió el miércoles a la Unión Europea que tome medidas concretas para detener la construcción de asentamientos coloniales en Israel.

Durante una reunión con Josep Borrell , Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad en Bruselas, el Primer Ministro Shtayyeh pidió a la UE que presione a Israel para que cumpla con todos los acuerdos firmados y le instó a tomar medidas prácticas y concretas para detener la expansión de los asentamientos coloniales de Israel en el territorio palestino ocupado.

El Primer Ministro reiteró el llamado a la UE para que presione a Israel para que permita la celebración de elecciones en la Jerusalén ocupada y en toda la Palestina ocupada, al tiempo que enfatizó la necesidad de presionar internacionalmente a Israel para que levante el bloqueo de la Franja de Gaza y apoye el proceso de reconstrucción.

Informó a Borrell sobre las violaciones israelíes en la Jerusalén ocupada; la política de la city’sd judaización (la obliteración de carácter palestina de la ciudad) y el aislamiento de su periferia, además de la política de desplazamiento forzado y la transferencia de los palestinos, especialmente en los Sheikh Jarrah y Silwan barrios, pidiendo a Borrell visitar Palestina y vigilar de cerca la situación y el sufrimiento del pueblo palestino.

Hizo hincapié en la importancia del reconocimiento por parte de la Unión Europea del Estado de Palestina para salvar la posibilidad de lograr la solución de dos Estados en medio de la alarmante expansión de los asentamientos israelíes y la confiscación de tierras.

La reunión se celebró en presencia de Sven Kühn von Burgsdorff , Representante de la Unión Europea en el Estado de Palestina, Riyad Al- Malki , Ministro de Relaciones Exteriores y Expatriados del Estado de Palestina, y Abdel Rahim Al- Farra , Embajador del Estado de Palestina a la Unión Europea, Bélgica y Luxemburgo.

Fuente: WAFA 

La tribu perdida de Naftali Bennett

Foto: el primer ministro israelí, Naftali Bennett, escucha durante una reunión con el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, en el hotel Willard de Washington, el 25 de agosto de 2021. [OLIVIER DOULIERY/POOL/AFP vía Getty Images]

27 de octubre de 2021

Por Tawfiq Abu Shomar

La noticia de la llegada de 235 judíos desplazados a Israel a través del aeropuerto Ben Gurion el 13 de octubre pasó por delante de nosotros. Estos inmigrantes llegaron desde la ciudad de Manipur, en la India, afirmando que eran judíos descendientes de la tribu bíblica perdida de Menashe. Su judaísmo fue descubierto casualmente por Michael Freund. Es un miembro activo de la oficina del ex primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. En cuanto a cómo descubrió que eran judíos, empleó una técnica única consistente en limitarse a observar que cumplían con el Sabbath, comían kosher y que seguían las leyes de pureza judías.

Los recién llegados se unirán a su comunidad que fue traída a Israel hace años, su número se estima en 5.000 en la actualidad. Israel está planeando traer pronto al resto de la tribu a territorio israelí, la mayoría de los cuales, especialmente los jóvenes, serán obligados a unirse al ejército para reprimirnos. Serán desplegados en los puestos de control. El resto se convertirá en colonos que se apoderarán de nuestra tierra.

El descubridor, Michael Freund, fundador de la asociación Shavei Israel, afirmó que los miembros de la tribu Bnei Menashe son descendientes de los judíos exiliados por el Imperio Asirio hace 27 siglos.

Este «asombroso» descubrimiento no se basa en ninguna ciencia, sino en el cálculo demográfico de Israel, que es un cálculo basado en el cambio de la población autóctona de Palestina mediante la incorporación de otras nacionalidades y sectas, alegando que tienen un derecho bíblico. Esto es, sin duda, ¡limpieza étnica!

Este acto no se limita a Michael Freund y a su asociación, Shavei Israel, sino que fue supervisado por la mayoría de los ministerios de Israel, el Ministerio de Aaliyah e Integración, la Agencia Judía, el Ministerio del Interior y el Ministerio de Vivienda, además de los apoyos financieros, en el país y en el extranjero.

Esta política podría ser aceptable en un país que vive en su propia tierra legalmente reconocida, pero en cambio está ocurriendo en un Estado que ha ocupado nuestra tierra, lo que constituye un crimen contra la humanidad. Se nos está despojando de nuestros derechos para concederlos a los nuevos inmigrantes. Al mismo tiempo, el Ministerio del Interior israelí se niega a conceder a los indígenas nacidos en su propia tierra permisos humanitarios y de reunificación legal. No sólo esto, sino que también está desplazando a los residentes del Negev, demoliendo sus aldeas, expulsando a los residentes de Jerusalén y de la Galilea, apoderándose de sus casas, y demoliendo las aldeas de los indígenas en el Valle del Jordán.

Desgraciadamente, este expediente ya no obtiene la atención de los medios de comunicación. La mayoría de los medios de comunicación palestinos ni siquiera hacen un seguimiento de estas inmigraciones racistas diarias procedentes de todo el mundo. No hay ninguna ley en el mundo que justifique la expulsión de indígenas porque sus ocupantes afirmen ser descendientes de una tribu judía perdida, que vivía en la zona hace 27 décadas.

Me gustaría recordar a los lectores que hay diez tribus judías que siguen perdidas de un total de 12 tribus judías.

Sólo hay dos tribus en Israel: Benjamín en el norte, y Judá en el sur, y ni siquiera ellas están completas.

En cuanto a las diez tribus que aún faltan en la fecha en que se escribió este artículo, son: Rubén, Isacar, Zabulón, Dan, Neftalí, Gad, Aser, José, Efraín y Manasés.

No sólo los rabinos, como lo hizo Ovadia Yosef al dictaminar que los falashas son descendientes de la tribu judía Dan en 1972, sino también los investigadores y políticos que han afirmado que los romanos también se encuentran entre las tribus perdidas.

Los investigadores genéticos de Israel han señalado anteriormente que los gitanos también se encuentran entre las tribus perdidas.

La serie continuará y no terminará, porque el Primer Ministro de Israel es un líder de los colonos, que lleva el nombre de la tribu judía perdida de Neftalí. ¡Él y su partido seguirán en constante búsqueda de su tribu perdida!

Este artículo apareció por primera vez en árabe en Al-Ayyam el 20 de octubre de 2021. 

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Michelle Bachelet: La designación israelí de organizaciones de la sociedad civil palestina como “organizaciones terroristas” es un ataque contra los defensores de los derechos humanos

27 de octubre de 2021

“Reclamar derechos ante la ONU u otro organismo internacional no es un acto de terrorismo, defender los derechos de las mujeres en el territorio palestino ocupado no es terrorismo y brindar asistencia legal a los palestinos detenidos no es terrorismo”.

La designación por Israel de seis organizaciones de la sociedad civil palestina como “organizaciones terroristas” es un ataque contra los defensores de los derechos humanos y debe ser revocada de inmediato, declaró este martes 26 la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

“Reclamar derechos ante la ONU u otro organismo internacional no es un acto de terrorismo, defender los derechos de las mujeres en el territorio palestino ocupado no es terrorismo y brindar asistencia legal a los palestinos detenidos no es terrorismo”, dijo Bachelet.

La medida del gobierno de Israel vulnera las libertades de asociación, opinión y expresión, y el derecho a la participación pública, según la declaración divulgada por la oficina de Bachelet en esta ciudad suiza.

El Ministerio de Defensa israelí sostuvo que las agrupaciones civiles palestinas “operan de forma encubierta en ámbitos internacionales, disfrazadas como organizaciones de la sociedad civil, aunque son una rama de un grupo (el FPLP) cuyo objetivo es destruir Israel y participar en acciones terroristas”.

El Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) es un pequeño partido laico de tendencia izquierdista, crítico con las autoridades palestinas a la vez que sostiene su oposición a Israel y es considerado terrorista por algunos gobiernos occidentales.

“Reclamar derechos ante la ONU u otro organismo internacional no es un acto de terrorismo, defender los derechos de las mujeres en el territorio palestino ocupado no es terrorismo y brindar asistencia legal a los palestinos detenidos no es terrorismo”: Michelle Bachelet.
La oficina de Bachelet sostuvo que la calificación como terroristas de las organizaciones civiles, en virtud de la ley israelí contra el terrorismo de 2016 “se basa en razones extremadamente vagas o sin fundamento, incluidas actividades de derechos humanos totalmente pacíficas y legítimas”.

Las organizaciones señaladas “son algunos de los grupos humanitarios y de derechos humanos de mayor reputación en el territorio palestino ocupado y durante décadas han trabajado en estrecha colaboración con la ONU”, dijo Bachelet.

Se trata de Addameer Prisoner Support and Human Rights Association; Al Haq; Defensa de los Niños Internacional – Palestina; Unión de Comités de Trabajo Agrario; Centro Bisan de Investigación y Desarrollo; y la Unión de Comités de Mujeres Palestinas.

Al Haq se especializa en asuntos legales internacionales y actúa como consultora de la ONU, y Addameer, que se dedica a la defensa de los presos palestinos en cárceles israelíes, a menudo es consultada como fuente por diplomáticos occidentales y periodistas extranjeros.

La organización israelí defensora de los derechos humanos B’Tselem se solidarizó con sus colegas palestinos y consideró la decisión de su gobierno “un acto característico de regímenes totalitarios para acallar voces críticas”.

Las organizaciones Amnistía Internacional y Human Rights Watch sostuvieron en una declaración conjunta que “esta deplorable e injusta decisión constituye un ataque del gobierno israelí al movimiento internacional de derechos humanos”.

“La comunidad internacional lleva décadas sin cuestionar graves abusos contra los derechos humanos cometidos por Israel, que no ha sufrido consecuencias significativas por ello, todo lo cual ha envalentonado a las autoridades israelíes para actuar con semejante desfachatez”, agregó la declaración.

Advirtieron que la calificación de terroristas puede conducir al bloqueo de recursos, cierre de oficinas y encarcelamiento de los activistas de las organizaciones.

La Ley contra el terrorismo de Israel de 2016 establece penas de prisión de entre cinco y 25 años para el personal y los miembros de las organizaciones designadas, prevé la confiscación de activos y el cierre de la organización.

Bachelet, quien fue dos veces (2006-2010 y 2014-2018) presidenta de Chile, insistió en que la legislación contra el terrorismo no debe aplicarse a la labor humanitaria y de derechos humanos legítima.

“La prohibición de las organizaciones no debe utilizarse para reprimir o negar el derecho a la libertad de asociación, reprimir la disidencia política, silenciar opiniones impopulares o limitar las actividades pacíficas de la sociedad civil”, expresó.

Agregó que “las autoridades nacionales responsables de prohibir las organizaciones deben cumplir plenamente con las obligaciones internacionales de derechos humanos del Estado, incluso respetando los principios de seguridad jurídica, proporcionalidad, igualdad y no discriminación”.

Las seis organizaciones señaladas respondieron a la medida anunciando que mantendrán sus actividades y no se dejarán silenciar por Israel.

Fuente: https://ipsnoticias.net

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