La poesía: un puente entre Palestina y nuestra América

Por Husni Abdel Wahed

Desde tiempos remotos, la poesía ha sido el género literario por excelencia para los árabes. Antes del Islam, se celebraba anualmente un Festival poético en la Meca. Se llamaba “Suq Uqaz”. Ahí competían los poetas. El poema ganador tenía como premio ser colgado en la Kaaba. Hasta ahora se estudian los Poemas Colgantes, considerados como lo mejor que se ha escrito en árabe.

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ONG critica el uso de FIFA para encubrir crímenes de Israel

Foto: el presidente de la FIFA, Gianni Infantino (izq.) y el presidente israelí, Isaac Herzogو tras una reunión en Al-Quds, 12 de octubre de 2021.

18 de octubre de 2021

Una ONG critica al presidente de la FIFA por sugerir que Israel coanfitrione el Mundial 2030 y alerta que la medida busca encubrir los crímenes de este régimen.

La semana pasada, el presidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), Gianni Infantino, participó en la ceremonia de inauguración del “Centro Friedman para la Paz a través de la Fuerza” en Al-Quds (Jerusalén) celebrado en un museo llamado “tolerancia” que ha sido construido sobre las ruinas de un cementerio palestino.

En su discurso durante el acto, Infantino planteó la posibilidad de celebrar la Copa del Mundo 2030 en los territorios ocupados por Israel junto a otros países de Asia Occidental como los Emiratos Árabes Unidos (EAU), para fomentar la normalización de lazos en la región.

En reacción, mediante una carta urgente a la FIFA, la Organización Árabe de Derechos Humanos en el Reino Unido (AOHR UK) condenó el domingo la participación del presidente de la FIFA en el referido evento que no tiene que ver con el fútbol y los participantes son colonos extremos que siguen sus proyectos de limpieza étnica y asentamientos ilegales en Palestina ocupada.

Tras calificar esta iniciativa como “una actividad política”, la ONG británica subrayó que las reglas que gobiernan a la FIFA le prohíben involucrarse en asuntos políticos que perjudican al deporte, “mezclar el fútbol con la política” y apoyar a los “autores de delitos graves” como el régimen de Israel.

“En cuanto a la sugerencia de realizar la Copa del Mundo 2030 en Israel; parece que el presidente de la FIFA no ve ni escucha sobre los crímenes cometidos por Israel a diario”, fustigó AOHR UK.

Varios grupos de derechos humanos han llegado a la conclusión de que Israel comete crímenes de lesa humanidad al aplicar políticas de apartheid contra los palestinos.

En este sentido, a través de informes “inequívocos” publicados al principio de este año, el grupo israelí de derechos humanos B‘Tselem y Human Rights Watch (HRW) llegaron a la histórica conclusión de que Israel estaba practicando crímenes de apartheid tal y como lo define la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Fuente: HispanTV 

Las paredes hablan en Israel: racismo o asimilación. Árabes afuera.

17 de octubre de 2021

Por Daniel Kupervaser

La dinámica del devenir histórico de las sociedades nos enfrenta periódicamente ante acontecimientos significativos con el consiguiente surgimiento del interrogante ¿qué importancia dar? ¿Cómo insertarlo en nuestro análisis histórico? Los hay aquellos fortuitos e individuales totalmente desvinculados de las tendencias y caracteres generales que se enraizaron en una sociedad. Lobos solitarios. Los hay quienes exponen en todo su esplendor los avances o la decadencia de los valores que conducen esa sociedad.

Un buen ejemplo de estos últimos lo expuso días atrás el parlamentario israelí Bezalel Smotrich del partido Sionismo Religioso. Con estas palabras dirigidas a sus pares, parlamentarios árabes israelíes ante el plenario del parlamento de Jerusalén, confesó que en el año 1948 Israel llevó a cabo una limpieza étnica parcial de árabes locales: “Ustedes están aquí por error, porque Ben-Gurion no terminó su trabajo y no los desterró en el 48” (TV del Parlamento Israelí, 13-10-21). A decir verdad, no es la primera vez que este parlamentario expone su visión de ver el territorio desde el Mediterráneo al Rio Jordán limpio de árabes, “tanto por la ayuda de Dios, como por medio de toma de medidas prácticas por parte del gobierno israelí” (“A quien representa Smotrich”, Ravit Hecht, Haaretz, 15-10-21).

Ciertos sectores trataron de restar importancia a este hecho. Ejemplo, Jamal Hakrush, árabe israelí y funcionario de alta jerarquía en la policía de Israel consideró que a esas declaraciones mas vale no darles repercusión (Makor Rishon, 17-10-21).

Sin embargo, difícilmente uno se puede desentender de semejante declaración ante lo asombroso y el carácter histórico del acontecimiento. Las problemáticas conclusiones no son el resultado del hecho que un líder israelí circunstancial incorpore el racismo a la escala de valores que guía el sionismo, al Estado Judío y al pueblo judío, sino que, la gran mayoría, por no decir todo, el liderazgo judío, permaneció totalmente indiferente y ni siquiera se preocupó por desligarse o refutar semejante mancha adjudicada al sionismo y judaísmo. Business as usual.

Smotrich no es un parlamentario cualquiera. Es el líder de un movimiento cuyos miembros se estiman cerca del 10% de la población de Israel. Su partido es componente clave en el bloque opositor de derecha liderado y apoyado por Netanyahu con serias aspiraciones y posibilidades de retornar al poder. Ningún representante de este bloque reprochó o criticó las palabras de Smotrich. Peor aún, brillaron por su ausencia palabras de censura de la bancada oficial, que, como se sabe, incluye partidos de izquierda como Meretz y Avoda.

Tampoco se escuchó la voz de las direcciones de las comunidades judías de la diáspora, generalmente sermoneadora, critica de la discriminación y defensora de los derechos humanos. Unos pocos medios de información judíos de la diáspora divulgaron escuetamente el acontecimiento sin agregar valoración alguna como generalmente lo hacen en situaciones inversas. Leales a su posicionamiento de peones del oficialismo israelí, ambos sectores continúan escabulléndose de toda referencia a los abusos israelíes bajo la consigna “de eso no se habla” “eso no se toca”.

Solo se escuchó la voz crítica de unos pocos parlamentarios árabes israelíes y algunos intelectuales judíos de izquierda.

El silencio mayoritario dentro del judaísmo que acompañó las declaraciones de Smotrich no hace más acentuar que el sueño de una Gran Israel del Mediterráneo al Jordán y sin árabes aun persiste fuertemente en la conciencia del pueblo judío, por encima de todo valor democrático universal, el cual no se cansan de alardear, pero con reparos a cumplir en la práctica. De la misma manera, como el nuevo gobierno de Bennet con apoyo de la izquierda (Meretz y Avoda), ya declaró que no habrá negociaciones de paz con palestinos y que por generaciones y generaciones Israel impondrá un régimen de Apartheid en Jerusalén Oriental y Cisjordania (Soberanía israelí de jure o de facto, con plenos derechos a judíos y sin derechos civiles básicos a palestinos habitantes de la región).

La mayoría judía de Israel y del mundo se siente muy incómoda y responde agresivamente cuando le demuestran la generalización en sus filas y la incorporación del racismo a su ADN. Sin embargo, en la práctica se palpa claramente que esa mayoría judía se cubre de un fuerte caparazón para adecuarse en silencio y tratar de convivir alegando excusas que los pueblos del mundo las rechazan y que solo son admisibles a lideres de países guiados por intereses o simplemente por incentivos económicos (Por ejemplo, donaciones millonarias de judíos a campañas electorales de candidatos en USA).

Culpar de antisemitismo o de judeofobia se convirtió en la única herramienta para repeler estos informes, y consecuentemente, las instituciones judías día a día pierden sus batallas mediáticas. Las comunidades judías del mundo deberán tener presente que su silencio ante la predominancia del racismo en la política israelí los convierte automáticamente en cómplices del Estado de Israel y los enfrentará día a día con mayores desafíos frente a las sociedades circundantes.

Tengan presente: el parlamentario Smotrich es el árbol que impide ver el gran bosque de racismo en el componente judío de la sociedad israelí.

Ojalá me equivoque

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 17-10-2021

http://daniel.kupervaser.com/

kupervaser.daniel@gmail.com@KupervaserD

El doble rasero occidental ante el conflicto palestino-israelí

Fuentes: Rebelión
 

https://revistafuturos.noblogs.org

El tratamiento del conflicto palestino-israelí por parte de las partes y potencias occidentales es repulsivo, sobre todo cuando se luce con su pretendida ecuanimidad.

Deutsche Welle (“A quien pertenece Jerusalén”), por ejemplo, describe a Jerusalén tomando como figuras protagónicas a una pareja judía, compuesta por un suizo askenazí que se instaló en Palestina/Israel para, supuestamente, conocer sus raíces.

Tarea ardua, sin duda, puesto que los askenazíes no provienen, no han provenido históricamente, de esa región (a diferencia de los judíos mizrahíes que sí habitaron lo que los romanos bautizaran como Palestina).

Pero luego de ese curioso sesgo inicial, DW describe el sueño judío para Jerusalén. Es como si se tratara de la parte principal del conflicto o la originaria o la “natural”.

Tras esa descripción de apariencia fundacional, sobreviene un pero. Porque los palestinos pretenden lo mismo; Jerusalén como capital.

Allí, en ese orden de precedencia y presentación está asentado el sesgo projudío y prosionista de la mirada europea, en este, caso, nada menos que alemana.

Ergo, los palestinos son lo que alteran el sueño judío. Es una significativa inversión de la verdad, puesto que, históricamente, han sido los sionistas quienes, embanderados con un judaísmo bíblico, han alterado la vida de los palestinos.

Si del aspecto mediático pasamos a los hechos que son noticia hoy, como sucede con los desalojos y forcejeos en el barrio de Sheik Jarrah en Jerusalén, la situación dista de aclararse.

Puesto que las autoridades israelíes aceptan únicamente la propiedad judía, tanto la actual como la pasada de cualquier terreno o edificación asentada en la Palestina histórica y, a la vez no aceptan como válidas o reales ningún tipo de propiedad palestina, tanto actual como anterior, a los ojos de los jueces judíos todo es nítido y claro: los judíos siempre tienen razón; los palestinos, nunca.

La realidad, empero, no se ajusta tan fácilmente con tales designios. La resistencia palestina ha sido, con enorme sacrificio humano de esa población, el obstáculo formidable para alcanzar esas decisiones tan nítidas a que aspira el sionismo con tan insolente jurisprudencia.

Veamos sucintamente la peripecia de Sheik Jarrah: se trata de un pequeño vecindario, que pasado 1948, tras la expulsión violenta de la mitad de la población palestina (de unas 500 aldeas y varias ciudades), recibió tierras para un asentamiento en Jerusalén entonces bajo administración jordana. Recordemos que la Nakba, esa expulsión violenta de buena parte del territorio palestino, generó tres o cuatro destinos diferentes para la población expulsada (casi un millón de seres humanos): algunos fueron a estados vecinos (todos ellos musulmanes o mixtos como en el caso de El Líbano); otros terminaron en países lejanos; una parte de esa migración forzosa se reinstaló en otras partes del territorio palestino recién israelizado; otros en territorios palestinos que quedaron al margen de la conquista sionista, como Cisjordania, e incluso en territorios que entonces eran exclusivamente palestinos, como la Franja de Gaza.

Los vecinos recientes (en 1948) de Sheik Jarrah habían sido despojados de sus tierras y viviendas ancestrales en Palestina, ahora Israel.

Asumieron la Nakba como un suceso irresistible. Pero en la década del ’60, autoridades sionistas aclararon, recordaron, que las viviendas palestinas se Sheik Jarrah, estaban asentadas en tierras (sacramentalmente) judías. Una vez que escribanos y rabinos establecieron esa verdad histórica, real o presunta, empezó la necesidad de redimir esa tierra ahora en poder de infieles. Y allí comienza el tejido judicial de reclamo, cada vez más imperioso y violento, de esa tierra por parte de las autoridades israelíes..

Pero observemos que esa escrupulosidad histórica y religiosa para medir la calidad bíblica de Sheik Jarrah no se observa en momento alguno para referirse a la tierra que albergaban las viviendas palestinas de quienes fueron expulsados bajo violencia (nada menor; se estima en miles, tal vez dos mil, los palestinos matados en el proceso de expulsión que mencionamos).

Los abogados sionistas, haciendo gala de lo que se conoce como estilo leguleyo o abogadil, solo se hacen terriblemente legales para reconocer derechos propios, pero entran en una ceguera radical al no poder divisar derechos ajenos.

La cuerda se ha estirado durante décadas. Siempre a favor de los israelíes. Tenidos como demócratas y respetuosos de la ley y el orden.

La visión eurocentrista, racista, supremacista, pervive y se impone pesadamente desde los medios de incomunicación de masas.

Pero así y todo, el sionismo, aun avanzando  y aplastando inmisericordemente a los palestinos, ha ido saturando el clima político actual.

Tomemos apenas un ejemplo del mundo mediático. Una comentarista televisiva, de Russia Today, Inna Afinogenova, con toda su lucidez y ecuanimidad, muestra ese hastío ante la impunidad sionista.

No hablamos de ningún periodista propalestino o antisionista, como Philip Girardi o Jonathan Cook, sino de una periodista que incluso evita incursionar históricamente en el conflicto y sólo lo describe en los términos actuales (es tanta su precisiòn que entiendo que si incursionara históricamente, afloraría con más fuerza todavía el carácter racista y supremacista del sionismo judío y  el carácter de defensa propia de la resistencia palestina, aún con sus demasías).

Como decía, el desgaste de los procederes odiosos de los sionistas es tan acentuado que, por primera vez que recuerde desde la fundación del Estado de Israel, tribunales judíos han concedido que los palestinos de Sheik Jarrah sigan habitando el barrio en conflicto. Pero, claro, que con una condición: si reconocen el carácter judío de esa tierra y se avienen a pagar un alquiler por ella, con promesa de estabilidad.

Dado  el fanatismo bíblico del sionismo, es difícil aceptar esta novedoso sistema que las autoridades israelíes han dispuesto ante el conflicto de Sheik Jarrah.

Hasta ahora, cada conquista de nueva tierra (o de su redención, como bíblicamente se alega)  se resolvía mediante la expulsión o la resistencia a esa expulsión (que también puede durar años, décadas, como es el caso en la ciudad de Hebrón). Pero hasta ahora no se conocen casos de autoridades judías reconociendo un derecho de habitación a palestinos (aunque mediado, expresamente por una asignación a los judíos sionistas de su derecho fundamental a esa tierra).

Esa pretensión hace también difícil que los expoliados palestinos la acepten. Pero no deja de ser una innovación en la disputa territorial.

Habría que preguntarse si el escándalo mundial del “intervencionismo Pegasus”,  que mostró la fuerza tentacular, secreta, con alto nivel de control e intervención de cerebros israelíes en las órbitas más dispares de las más diversas esferas de la política y de lo mediático en países tan disímiles como México, Francia, India, Rwanda (se habla de controles en más de 20 países), no ha entorpecido la habitual impunidad israelí.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Las declaraciones de Bennett son hostiles y anti-paz

Foto: primer ministro israelí Naftali Bennett habla en Jerusalén el 12 de octubre de 2021 en Jerusalén [Amir Levy/Getty Images].

Por Ali Abu Hableh

19 de octubre de 2021

El primer ministro del gobierno de ocupación israelí, Naftali Bennett, descartó la firma de un acuerdo de paz con los palestinos, o la creación de un Estado para ellos, durante su gobierno. Prometió continuar con el «crecimiento natural» de los asentamientos y consideró que Jerusalén es la capital de Israel. Estas declaraciones se hicieron durante una conferencia de prensa celebrada el domingo en Jerusalén con la canciller alemana, Angela Merkel. Bennett reiteró su oposición al establecimiento de un Estado palestino independiente, expresando su convicción de que «el significado de un Estado palestino significa que, muy probablemente, se establecerá un Estado del terror, aproximadamente a siete minutos de mi casa y desde casi cualquier punto de Israel».

Bennett se describió a sí mismo como una «persona muy pragmática», señalando que su gobierno está «emprendiendo una serie de acciones sobre el terreno para facilitar las cosas a todos, a los judíos, a los árabes, en Judea y Samaria (término que Israel utiliza para describir Cisjordania) y en Gaza».

A su vez, Merkel expresó su firme apoyo a la solución de los dos Estados, subrayando al mismo tiempo que la seguridad de Israel será una prioridad para cualquier futuro gobierno alemán. Esto se produce en la última visita de Merkel a Israel antes de su retirada de la política.

El portavoz oficial de la presidencia palestina, Nabil Abu Rudeineh, respondió a las declaraciones del primer ministro israelí, Naftali Bennett, diciendo que «la ocupación es la esencia del terrorismo» y explicó que las declaraciones de Bennett son «rechazadas y expresan la ideología colonialista que rechaza la paz y la estabilidad». En su declaración del domingo por la noche, Abu Rudeineh añadió: «El Estado palestino, con Jerusalén Este como capital, es un Estado reconocido mundialmente y es miembro observador de las Naciones Unidas desde el 29 de noviembre de 2012 y, por lo tanto, no necesita la aprobación o el rechazo de Bennett porque el pueblo palestino no renuncia a sus derechos, independientemente de la presión.»

Y añadió: «La verdadera paz no se logrará a menos que se ponga fin a la ocupación israelí de nuestros territorios y lugares sagrados. El pueblo palestino no renunciará a sus derechos y santidades y preservará sus territorios y derechos inalienables.»

Las declaraciones de Bennett transmiten a la administración estadounidense y a la Unión Europea el mensaje de que los israelíes no quieren volver a la mesa de negociaciones para discutir el proceso de paz que conduzca a la creación de un Estado palestino independiente, con Jerusalén como capital. Quienes apuestan por el gobierno de Bennett para lograr la paz, o para volver potencialmente a las negociaciones, se equivocan porque el gobierno de Bennett-Lapid es un gobierno de asentamientos y racista más extremo que el anterior. No es diferente del gobierno de Netanyahu, que también es un gobierno de ocupación, asentamiento colonial y discriminación racial, como el anterior y el anterior.

 

El primer ministro israelí, Naftali Bennett, en la ceremonia en memoria de los soldados caídos en la Guerra de Yom Kippur de 1973, en Jerusalén, el 19 de septiembre de 2021 [OHAD ZWIGENBERG/POOL/AFP vía Getty Images].

Bennett, con sus declaraciones, es más extremo que Netanyahu. Niega los derechos nacionales palestinos y considera a los palestinos como una comunidad que no tiene derechos políticos, diciendo: «No estamos ignorando a los palestinos, son nuestros vecinos. No van a ir a ninguna parte; nosotros no vamos a ir a ninguna parte». Sin embargo, siguió con su declaración: «Al mismo tiempo, hemos aprendido de la experiencia que un Estado palestino significa que es muy probable que surja un estado terrorista a siete minutos de mi propia casa… Soy una persona muy pragmática. Estamos llevando a cabo una serie de acciones sobre el terreno para facilitar las cosas a todos, a los judíos, a los árabes, en Judea y Samaria, y en Gaza». Cree que lo máximo que su gobierno puede ofrecer a los palestinos son facilidades económicas en el contexto de la seguridad para la economía.

Existe un conflicto en las visiones políticas de los componentes del gobierno de ocupación, especialmente entre el Primer Ministro y el Ministro de Defensa, Benny Gantz, que visitó a Abbas en Ramallah recientemente. Bennett afirmó que «lo que hay es progreso en el campo comercial y económico. Todo el mundo entiende que no hay un camino político hacia un Estado palestino; eso es completamente irrelevante». En opinión de Bennett, «esto no significa que no haya que hacer nada. Al contrario, hay un área en la que podemos avanzar y reducir el tamaño del conflicto; intelectual, comercial y económicamente». En cuanto a la continuación del estado de tensión con Gaza, afirma que está trabajando para detener completamente los cohetes y los globos y devolver a los soldados capturados. También señaló que está tratando de lograr un acuerdo y una tregua con Hamás, que gobierna la Franja de Gaza.

El gobierno de Bennett-Lapid tiene una estructura compleja y es, al mismo tiempo, un gobierno frágil. Su debilidad radica en su inflexibilidad y en su negativa a negociar y reconocer los derechos nacionales y políticos del pueblo palestino, y en las declaraciones de su extremista ministra del Interior, Ayelet Shaked, de que «el primer ministro no se reunirá con él y no tiene intención de hacerlo», refiriéndose al presidente de la AP, Mahmud Abbas, señalando que éste no es un interlocutor. Esto es un fiel reflejo de este gobierno, con el que no podemos contar para lograr la paz». Las declaraciones de Bennett en la rueda de prensa con Merkel reflejan la verdad y la esencia de las opiniones de este gobierno racista de derechas hacia el pueblo palestino.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español

Un tribunal israelí aprueba la demolición de un cementerio musulmán en Jerusalén

Foto: soldados israelíes demolieron un muro en un cementerio islámico de Jerusalén el 14 de diciembre de 2020 [Mostafa Alkharouf/Anadolu Agency].

18 de octubre de 2021

Un tribunal de distrito israelí de Jerusalén confirmó el domingo la demolición israelí de un cementerio musulmán, conocido como cementerio de Al-Yusufiyah, por parte del municipio israelí de Jerusalén, informó Safa News Agency.

La semana pasada, la municipalidad israelí de Jerusalén comenzó a arrasar el cementerio, uno de los más antiguos cementerios musulmanes de la Jerusalén ocupada, dejando al descubierto restos humanos.

Mustafa Abu Zahra, jefe del Comité para el Cuidado de los Cementerios Islámicos, anunció en un comunicado: «La sentencia del tribunal israelí ha sido impactante. Sin embargo, era de esperar».

El municipio de ocupación israelí de la Ciudad Santa ocupada tiene previsto arrasar el cementerio de Al-Yusufiyah para construir una «Ruta de la Biblia», una cadena de parques nacionales en el sur de la Ciudad Vieja de Jerusalén.

Abu Zahra dijo que su comité había presentado al tribunal todos los documentos necesarios que demuestran que la zona es un cementerio islámico, y que el tribunal israelí no tenía ninguna justificación para mantener la demolición. Confirmó que su comité recurriría la sentencia del tribunal.

Por su parte, el abogado del comité, Muhannad Jbarah, declaró: «Se trata de un asunto peligroso, ya que el tribunal ha ignorado la realidad y los hechos relacionados con la zona, además de ignorar la santidad de las tumbas y la sensibilidad de exhumar tumbas para los musulmanes».

La semana pasada, la municipalidad de ocupación israelí en Jerusalén demolió parte del cementerio durante el fin de semana, dejando al descubierto huesos humanos enterrados en una sección en la que descansaban soldados jordanos muertos durante la guerra de 1967.

Fuente: https://www.monitordeoriente.com/20211018-un-tribunal-israeli-aprueba-la-demolicion-de-un-cementerio-musulman-en-jerusalen/

Ocupación y brutal opresión militar: Fuerzas israelíes de ocupación arrestan a dos periodistas y agreden a los palestinos de Jerusalén ocupada

18 de octubre de 2021

Varios heridos y detenidos se registraron hoy en Jerusalén ocupada en la zona denominada Bab al Amoud, principal acceso hacia la ciudad antigua y donde históricamente es una zona de encuentros y de intenso tránsito peatonal.

Hoy, fuerzas israelíes de ocupación arrestaron a dos periodistas y una joven del área de Bab al Amoud (puerta de Damasco) en Jerusalén ocupada, durante una nueva jornada represiva en contra de los jerosolimitanos.

De acuerdo con testigos y medios locales, las fuerzas de ocupación persiguieron a los presentes, en su mayoría niños y mujeres, durante su presencia en el área de Bab al Amoud en Jerusalén ocupada, los golpearon y lanzaron bombas de sonido en la plaza adyacente y a lo largo de la calle Nablus.

A su vez, militares israelíes detuvieron a la periodista Nasreen Salem y a su hermana Sajida, así como al periodista Ahmed Abu Sneina mientras cubrían los sucesos.

Fuente: Corresponsal de PalestinaLibre.org en Jerusalén ocupada 

Ministerio de Cultura del Estado de Palestina lamenta el fallecimiento del poeta Majed Dajani

Traducción no oficial

RAMALLAH, domingo 17 de octubre de 2021 (WAFA) – El Ministerio de Cultura palestino ha llorado al poeta palestino Majed Dajani, quien murió ayer de un ataque al corazón a la edad de 71 años, fallecimiento que constituye una pérdida para la escena poética palestina.

“Hoy nos despedimos de uno de los poetas palestinos más importantes que enriqueció la escena poética y cultural y uno de los íconos efectivos en varios ámbitos de la vida, dejando un legado cultural lleno de creatividad y generosidad”, dijo el ministerio en un declaración de luto por Dajani.

Las colecciones de poesía más destacadas de Dajani incluyen «Firmas en cuadernos de niños», «Te amo hasta la última hora» y «Una luna en nuestra ventana».

Dajani también produjo decenas de poemas sobre Jerusalén. En 2018, fue honrado por el Foro de Intelectuales de Jerusalén con el premio a la mejor colección de poesía, Murales en el Muro de Jerusalén.

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