Fuerzas israelíes matan a tiros a un joven palestino en Cisjordania

Foto: Llevan a un palestino herido por la represión israelí durante protestas en Cisjordania, 8 de octubre de 2021. (Foto: AFP)

14 de octubre de 2021

En el marco de las agresiones de Israel contra la nación palestina, sus soldados mataron a otro joven palestino y detuvieron a 13 personas, incluidos niños.

Las fuerzas del régimen de Israel han asesinado la madrugada de este jueves (hora local) a un joven palestino en el puesto de control de Qalandiya, en la ocupada Cisjordania, después de que le dispararan mientras conducía cerca del lugar, informan los medios locales.

Además, los soldados israelíes detuvieron el miércoles a 13 palestinos, entre ellos tres niños, en varias partes de los territorios ocupados por el régimen de Tel Aviv.

A pesar de que las atrocidades israelíes contra el pueblo palestino fueron condenadas por varios países y provocaron multitudinarias movilizaciones a nivel mundial, este régimen sigue sus opresiones, matando a civiles, entre ellos niños y mujeres.

Fuente: HispanTV 

Si estás detenida, Juana Rishmawi, es por la ocupación israelí

Por Santiago González Vallejo | 14/10/2021 | Palestina y Oriente Próximo
Fuentes: Rebelión

Juana Ruiz, trabajadora española y palestina, vecina de Beit Sahour, en la Palestina ocupada, cumple seis meses presa por Israel. Ella fue secuestrada por el ejército israelí el 13 de abril en su casa familiar.

La detención israelí no es casual. Forma parte de una estrategia desde hace años de desarmar e inhabilitar la resistencia, la autonomía palestina, quebrar la voluntad de libertad del pueblo palestino.

Las negociaciones de Madrid, ahora se cumplen los 30 años, empezaron de forma asimétrica. Los palestinos no tuvieron delegación propia y su representación estaba incluida en la jordana por imposición israelo estadounidense. La OLP había reconocido a Israel (con las fronteras anteriores a 1967) en su congreso de Argel en 1988. En ese Congreso pasó de reivindicar un solo Estado en la Palestina histórica, democrático y laico, donde todos sus habitantes, independientemente de su origen, tuvieran cabida, a dos Estados. Israel nunca ha reconocido a los palestinos como sujeto político. Son para ellos, los árabes.

Posteriormente, el laureado Rabin reconoció una nominativa Autoridad Palestina, con limitados poderes y en una parte del territorio ocupado, dejando para los siguientes años los limites finales de lo que podría ser soberanía palestina, el qué hacer con los refugiados o el estatuto de Jerusalén. Pero mientras tanto, las expropiaciones, las expulsiones de palestinos, su economía colonizada o los presos siguieron conformando hechos consumados. Hechos no combatidos por las potencias que auspiciaron esas negociaciones en el Palacio Real, los después conocidos como el Cuarteto, Estados Unidos, Rusia, La Unión Europea y una carente de poder Naciones Unidas.

Los palestinos fueron ingenuos. Rabin o Peres fueron los cínicos que nunca hicieron política para que llegase una soberanía palestina en lo que son los Territorios Ocupados.

Israel es, y esto es una afirmación basada en sus propias leyes y conductas, un Estado ocupante sobre otros territorios palestinos, sirios y libaneses, con leyes desiguales según sea el origen de sus habitantes, vulgo supremacista. A partir de ahí, sus leyes y las interpretaciones de las mismas, por parte de sus tribunales, están conformadas para mantener y fortalecer el apartheid, la ocupación y vencer la resistencia y doblegar la dignidad palestina.

Tras anular en alto grado a la Unión Europea, bloqueada por sus discrepancias internas, con gobiernos acomplejados de ser acusados de antisemitismo si defienden el derecho internacional y sin atreverse a sancionar a Israel por sus crímenes cotidianos como potencia ocupante, Israel y su aliado estadounidense llevan tiempo intentando diluir la obligación internacional de lograr que los refugiados palestinos vuelvan a sus hogares. Su objetivo es que la organización de los refugiados palestinos, la UNRWA, quiebre y abandone su misión.

Pero, aún si ya la Autoridad Palestina y la propia OLP están débiles, siguen existiendo. Su vocación declarada es responder al ansia de libertad palestina. Israel deja que exista la primera subsidiariamente a la ocupación y sigue queriendo debilitar cualquier atisbo de resistencia.

El paso en el que estamos ahora, dada la complicidad europea y el desistimiento de varios gobiernos árabes, es debilitar a la sociedad civil palestina. Para ellos, es necesario laminar y hundir sus estructuras y organizaciones sociales. Empezando por las que alivian las consecuencias de la ocupación o que fortalecen la resistencia, aunque sea por trabajar en la documentación y comunicación de los crímenes israelíes. Así, han puesto en aprietos económicos o personales sin ser exhaustivos a World Vision, la Asociación de mujeres de Ramala, la ONG ADAMER que atiende a los presos palestinos en cárceles israelíes, la Unión de Comités de Trabajo Agrícola, el Centro para la Investigación y el Desarrollo de Bisan; la DCI, una ONG en Defensa de la Infancia y los Comités de Trabajadores de la Salud (HWC), de los que Juana Ruíz, la directora, Shatha Odeh y Tayseer Abu Sharbak han sido detenidos.

Todo sirve para los israelíes y su intento de romper la resistencia. Primero, la arbitrariedad de los soldados que dejan o no pasar un control, dar trabajo o quitarlo, permitir la residencia o expulsarles. La detención de niños, la detención administrativa, sin pruebas, indefinida. La traza del Muro o la expropiación de otras tierras y la expulsión. La pauperización sistemática, el asesinato extrajudicial, … Todo esto ha sido denunciado. Los cónsules europeos hacen informes anuales. La biblioteca de las Naciones Unidas y de diferentes asociaciones de derechos humanos están llenos de documentos que transcriben la realidad de la ocupación. El abogado de Juana Ruíz es el mismo que defendió a Mordajai Vanunu, el Snowden de los años 80, denunciante de las bombas atómicas israelíes, secuestrado por Israel y preso largos años, sin que se produjera un escándalo internacional.

Los europeos, España, tratan a Israel como si la ocupación y las leyes supremacistas no existieran.

Los ministros de exteriores españoles piden que a Juana Ruiz o Juani Rishmawi (¡bendito sea que sea española!) sea interrogada sin torturas, que no se la pongan grilletes, que es feo; ‘tratando de asegurar la adecuada protección de los derechos de defensa’, ante una “justicia militar” que forma parte de la ocupación israelí.

Todo esto nos lleva a que debemos solidarizarnos por Juana Rishmawi y protestar por su detención y la del resto de palestinos. Y nos incumbe exigir a nuestro Gobierno, a la UE, coherencia y defensa del derecho internacional, que no tengan relaciones militares con el ocupante. Por coherencia debemos solidarizarnos con el pueblo palestino y debemos presionar comercial e institucionalmente al ocupante israelí, como se hizo con la Sudáfrica del apartheid, para mejorar la vida de todas las personas que viven en esa región.

Santiago González Vallejo, Comité de Solidaridad con la Causa Árabe

Fuente: Rebelión 

El estatus legal de los prisioneros palestinos y la necesidad de enmendar la posición de los países árabes

Foto: personas se reúnen con pancartas para una manifestación en apoyo de los prisioneros palestinos detenidos en cárceles israelíes, frente a las oficinas del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Ramallah, en la Cisjordania ocupada, el 14 de septiembre de 2021 [ABBAS MOMANI/AFP vía Getty Images].

14 de octubre de 2021

Por Abdullah Al-Ashaal
Abogado y veterano diplomático egipcio

Israel trata a los palestinos de acuerdo con sus procedimientos y leyes internas, y los jueces israelíes aplican las políticas injustas del gobierno israelí. Es un estado ilegítimo y su gente e instituciones buscan lograr el proyecto sionista, que es vaciar a Palestina de sus habitantes para obtener el control de su tierra.

Israel se rige por dos teorías; una de ellas es que Palestina fue originalmente controlada por los judíos y que es su tierra, pero los palestinos expulsaron a los judíos, los desplazaron y los privaron de su tierra, y por lo tanto Israel no está ocupando sino que está recuperando la tierra de los palestinos.

Esto tiene dos consecuencias. La primera es que la brutalidad practicada por Israel contra los palestinos no son crímenes, sino actos legítimos de venganza, y las bandas sionistas que invadieron Palestina antes de 1948 han sido calificadas como movimientos de liberación nacional.

El segundo resultado es que la paz tras la que se esconde Israel no es más que la «paz israelí», pero a pesar de ello, Egipto y algunos árabes, así como Yasser Arafat, reconocieron a Israel tal y como es sin reservas.

Con respecto a los prisioneros palestinos, cualquier persona arrestada por Israel no es un detenido o un prisionero, sino un cautivo, porque la ocupación israelí de Palestina no es una ocupación militar ni una ocupación prolongada, sino una ocupación de exterminio en preparación para la confiscación de toda la tierra. Mientras la ocupación exista de esta manera, la resistencia contra ella es aún más legítima. Además, todos los detenidos son prisioneros de una guerra permanente entre Israel y los pueblos indígenas.

Detener a un palestino y criminalizar sus acciones contra Israel según la ley israelí no es válido porque Israel es una potencia ocupante. El juez debe aplicar el derecho internacional. Además, la resistencia es legítima y legal mientras la ocupación sea un crimen continuo.
El estatus legal de un combatiente de la resistencia es que está protegido por el derecho internacional mientras se resista a la invasión y la ocupación. En consecuencia, los combatientes de la resistencia encarcelados tienen derecho a resistir y escapar. Su recaptura es otro crimen cometido por el invasor.

El mundo entero ha guardado silencio sobre las acciones de Israel, por lo que pensó que sus acciones eran legítimas. También se permite asesinar a cualquiera que amenace la seguridad de su proyecto en cualquier lugar porque se libra del castigo.

Lo que hace falta es que la ONU reconozca la resistencia del pueblo palestino y aplique las Convenciones de Ginebra. La autoridad competente para ello es la Conferencia de los Estados Partes, el Comité Internacional de la Cruz Roja y el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Esta cuestión debe plantearse en estas instituciones y en la Asamblea General de la ONU.

Lo que animó a Israel a cometer estos crímenes es que los árabes consideran la resistencia contra Israel como terrorismo, con el pretexto de que Irán -el principal enemigo de Israel- apoya la resistencia después de que los árabes cayeran en el abrazo de Israel y, por supuesto, abandonaran la resistencia.

Mientras que Gran Bretaña permitió a los judíos apoderarse de Palestina hasta la creación de Israel, fue Washington quien permitió a Israel infiltrarse e invadir el mundo árabe.

Lo que también alienta a Israel es la posición oficial árabe, que es la exigencia de un Estado palestino en las fronteras de junio de 1967, lo que significa permitir que el 80% de Palestina sea ocupado por Israel.

Hoy pido que se cambie esta posición y se vuelva al Plan de Partición entre árabes y judíos. Es inaceptable que los árabes recompensen los ataques, la ocupación y la invasión de tierras árabes por parte de Israel.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

 

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