La AP condena el fallo judicial que permite a los colonos judíos rezar en la mezquita de Al Aqsa

07 de octubre de 2021

La Autoridad Palestina condenó el miércoles una sentencia judicial israelí que permite a los colonos judíos realizar sus oraciones en los patios de la mezquita de Al-Aqsa, en la Jerusalén ocupada, ha informado Wafa. El Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados de la Autoridad Palestina calificó la sentencia de «sin precedentes».

Según el ministerio, «esta flagrante agresión contra la mezquita de Al Aqsa… constituye una declaración de guerra contra los palestinos, los árabes y los musulmanes, así como un llamamiento abierto a una guerra religiosa en la región».

Los funcionarios advirtieron que tal decisión es un preludio de la división espacial del Noble Santuario de Al Aqsa. «Esto tiene consecuencias peligrosas para la mezquita de Al-Aqsa y su estatus histórico y legal».

El ministerio subrayó que está haciendo todo lo posible en los frentes político y diplomático para impugnar la sentencia del tribunal. Está coordinando acciones con el gobierno jordano -que tiene la custodia legal de los lugares sagrados islámicos de Jerusalén-, así como con la Liga Árabe y la Organización de Cooperación Islámica (OCI).

Fuente: M.M.O

Terrorismo israelí: Palestinos denuncian ataque de colonos sionista protegidos por ejército de la ocupación

07 de octubre de 2021

Residentes de una pequeña aldea palestina en la Margen Occidental temen que un reciente ataque de colonos judíos es parte de una estrategia más amplia de despojarles de sus tierras. Esto ocurre todo el tiempo. A veces incluso los soldados participan.

Un gran grupo de colonos judíos bajaron corriendo por las colinas, lanzando piedras contra una pequeña aldea palestina a plena luz del día, rompiendo ventanas, carros y tanques de agua, mientras familias palestinas se encerraban en sus casas y soldados israelíes observaban desde lejos.

Palestinos residentes de esa zona rural de la Margen Occidental aseveran que el ataque ocurrido la semana pasada fue particularmente violento pero no inusual, y temen que es parte de una estrategia más amplia de Israel de despojarlos de sus tierras, inclusive mediante el corte de su suministro de agua.

Días después del ataque — en el que un pequeño de 4 años fue hospitalizado tras ser apedreado en la cabeza — los habitantes de la aldea Al-Mufagara contemplaban los daños. Entre ellos estaba la destrucción del tanque de agua del que dependen tanto las personas como los animales de cría de la comunidad beduina.

“Arremetieron contra todo lo que teníamos, nuestros tanques de agua, nuestros animales, nuestros árboles, nuestras casas”, lamentó Mohammed Rahbi, subdirector del consejo regional Yatta. “Fue un ataque contra la humanidad misma”.

La zona rural está ubicada en el llamado Sector C, es decir el 60% de la Margen Occidental que permanece bajo total control militar israelí desde los acuerdos de paz firmados en la década de los noventa. Los palestinos se quejan que allí es casi imposible obtener tener licencias de construcción, ni siquiera para cuestiones básicas como tanques de agua o fuentes de electricidad. El ejército, además, considera la zona donde está Al-Mufagara como un campo de tiro, con lo cual se hace aun más difícil construir allí.

Entretanto, las autoridades israelíes han tolerado la construcción de dos asentamientos judíos cercanos que son ilegales incluso bajo las leyes israelíes, y de donde se sospecha provinieron los perpetradores del ataque de la semana pasada.

Tras emboscar a un pastor local y matar a algunas de sus ovejas, los colonos — sin camisa y encapuchados — arremetieron contra las moradas y las adyacentes jaulas de animales de cría.

Videos publicados por el grupo activista israelí B’Tselem muestran a soldados israelíes en el medio de la violencia, sin hacer nada. En cierto momento un soldado trata de expulsar al palestino que estaba tomando el video, lanzando una granada de gas lacrimógeno en su dirección.

Típica escena que se vive a diario donde colonos armados y resguardados por militares israelíes agreden a los palestinos

“¡Esta es mi casa!”, grita el palestino.

La policía israelí dice que arrestó a cinco israelíes por el hecho, entre ellos un adolescente. Todos fueron dejados en libertad poco después.

El Ejército israelí rechazó un pedido de entrevista, pero su máximo comandante en la Margen Occidental, el teniente general Yehuda Fuchs, se reunió con los habitantes de la aldea y les prometió que Israel velará por la seguridad de todos en la zona.

El ministro de exteriores de Israel Yair Lapid condenó el ataque “terrorista” atribuyéndolo a “un pequeño grupo violento y peligroso” que debía ser llevado a justicia. El Departamento de Estado de Estados Unidos también condenó el hecho.
Pero activistas denuncian que ese tipo de ataques han sido frecuentes y que las autoridades israelíes poco hacen para evitarlos.

“Esto ocurre todo el tiempo”, comenta Hagai El-Ad, director de B’Tselem. “A veces incluso los soldados participan. Y es parte de una estrategia más amplia del Estado de expulsar a los palestinos de sus comunidades en algunas partes de la Margen Occidental”.

Israel capturó la Margen Occidental en la Guerra de los Seis Días de 1967. Bajo los acuerdos de paz de la década de los noventa, la Autoridad Autónoma Palestina controla un 40% del territorio, principalmente las zonas urbanas. Los palestinos desean toda la Margen Occidental para un eventual estado independiente.

Unos 500.000 colonos judíos viven en la Margen Occidental, en medio de unos 2,5 millones de palestinos. La mayoría de los colonos viven en unos 120 asentamientos considerados legales por el gobierno israelí, pero pequeños grupos radicales han erigido puestos improvisados en zonas rurales que no cuentan con autorización oficial.

Los partidos nacionalistas que dominan la política israelí consideran la Margen Occidental tierras bíblicas pertenecientes al pueblo judío. El actual primer ministro israelí, Naftali Bennett, ha sido activista a favor de los colonos y se opone a la creación de un estado palestino independiente.

Las autoridades israelíes son renuentes a evacuar los puestos improvisados porque al hacerlo estallan choques entre colonos y soldados, y varios gobiernos israelíes han autorizado 15 de dichas construcciones de manera retroactiva. Israel da subsidios a los asentamientos y les suministra agua y electricidad.

Los palestinos, al igual que gran parte de la comunidad internacional, consideran los asentamientos ilegales y un obstáculo para la paz.

Al mismo tiempo, los 1.300 palestinos habitantes de Al-Mufagara y de la zona circundante, conocida como Masafer Yatta, no pueden construir ni mantener estructuras. Según el grupo pacifista israelí Shalom Ajshav (‘Paz Ahora’) las autoridades israelíes aprobaron 1% de las solicitudes palestinas para construir estructuras en la Zona C entre el 2009 y el 2016.

“Israel simplemente está tratando de vaciar a Masafer de las comunidades que han estado allí por generaciones”, denunció Quamar Mishirqi-Assad, director de Haqel, un grupo de derechos humanos local.

Rahbi dice que ha enviado decenas de solicitudes para licencias de construcción y que todas han sido rechazadas. Aclara que Israel sí ha aprobado licencias para la comunidad palestina cercana de Al-Tuwani, porque está fuera del campo de tiro.

Un vocero de la junta israelí que evalúa dichas solicitudes sostuvo que no se han aprobado dichas solicitudes porque se trata de un área militar activa, y que ello es para protección de los mismos residentes. Hablando a condición de anonimato debido a las normas militares, no pudo explicar por qué no están bajo las mismas condiciones los asentamientos judíos.

No es la primera vez que los recursos de agua locales son atacados.

En los últimos dos años, el ejército israelí ha desconectado casi todos los suministros de agua para Masafer además de más de 20 pozos locales, según Al-Haq, un grupo palestino de derechos humanos. Las autoridades israelíes no han comentado al respecto.

Las comunidades rurales palestinos sufren de escasez crónica. Un reporte emitido el viernes por la Comisión de Derechos Humanos de la ONU denunció que 660.000 palestinos tienen “limitado” acceso a fuentes de agua, y condenó la desconexión de las fuentes de agua para Masafer. Israel se negó a comentar sobre el reporte, pues considera que esa entidad de la ONU está parcializada en su contra.

Según Rahbi, algunas comunidades locales han vinculado sus sistemas de agua a los de al-Tuwani, la única aldea local conectada con el sistema hídrico israelí, Mekorot.

Sin embargo, Rahbi aseveró que eso no es suficiente. Los habitantes locales suelen recaudar agua en baldes cuando llueve, o compran tanques de agua en ciudades cercanas. Los comerciantes suelen cobrar precios altos debido a la mala condición de las vías locales.

Durante el reciente ataque de los colonos, muchos de los tanques y de las tuberías de agua fueron dañadas, y costará mucho repararlos o reemplazarlos.

Aun así, los palestinos insisten en que no van a ninguna parte.

“Nuestro pueblo tienes sus raíces en esta tierra”, comentó Rahbi.

Fuentes: www.independentespanol.com y https://pulsoslp.com.mx

Israel niega la electricidad a los palestinos de la Franja de Gaza

Foto: Mohammad al-Taramsi se sienta con sus hijos en su casa bajo la luz LED debido a los continuos cortes de electricidad en el campo de refugiados de Jabalia el 29 de agosto de 2020 en la ciudad de Gaza, Gaza. el 29 de agosto de 2020 en la ciudad de Gaza, Gaza. [Fatima Shbair/Getty Images].

07 de octubre de 2021

Por Dr Belal Yasin

Durante quince años, las autoridades de ocupación israelíes han negado el suministro regular de electricidad a los palestinos de la Franja de Gaza. El asfixiante asedio impuesto por Israel ha dejado a los residentes sin poder encontrar una solución sencilla al problema de la electricidad, que afecta a todos los sectores de la sociedad civil que sirven a los palestinos y a sus instituciones esenciales.

La Franja de Gaza necesita 500 megavatios (MW) de electricidad al día, pero sólo obtiene 200 MW. De ellos, 120 MW proceden directamente de Israel, 20 de Egipto y el resto de la única central eléctrica que queda en Gaza, que funciona a una capacidad muy reducida debido a la falta de combustible y al asedio. Israel voló la central eléctrica hace 14 años y desde entonces ha impedido su reconstrucción. Israel también bloquea las mejoras necesarias en el sistema de suministro eléctrico. No se pueden importar materiales vitales ni realizar reparaciones esenciales.

Los palestinos de la Franja de Gaza sólo reciben electricidad durante ocho horas, seguidas de 8 horas de cortes de electricidad. En verano, el suministro se corta a veces durante 12 horas seguidas.

Es difícil imaginar que las familias que viven a sólo unas decenas de kilómetros de la metrópoli de Tel Aviv no tengan un suministro eléctrico regular. Los cortes de electricidad hacen que los habitantes de Gaza no puedan utilizar con seguridad aparatos eléctricos básicos, como frigoríficos, lavadoras y hornos eléctricos; los enfermos y discapacitados no pueden recibir tratamientos y cuidados esenciales; y los sectores sanitario y educativo no pueden funcionar con eficacia. Las infraestructuras esenciales, como las redes de agua y alcantarillado, tampoco pueden funcionar con normalidad.

En un mundo en el que la electricidad se ha convertido en algo indispensable, los frecuentes y continuos cortes de luz causan muchos problemas, sobre todo:

  • El 80% de la población de la Franja de Gaza pasa la mayor parte de su vida a oscuras.
  • 32 personas, entre ellas 25 niños, murieron en incendios provocados por velas o por la explosión de generadores eléctricos, entre 2010 y 2018.
  • El trabajo de 39 quirófanos en los hospitales de Gaza está restringido; los bebés prematuros corren peligro al no haber electricidad para las incubadoras, y la vida de más de 400 pacientes de diálisis también está amenazada.
  • Las aguas residuales sin tratar se vierten directamente al mar.
  • La industria pierde hasta 40 millones de dólares al mes; su contribución al PIB se ha reducido al 9%.

Israel no puede eludir su responsabilidad en esta realidad; es la potencia ocupante. Sigue siendo la parte que tiene la obligación legal de controlar lo que ocurre dentro del territorio ocupado y de proporcionar los productos básicos a las personas que viven bajo la ocupación. No cumple con sus responsabilidades en este sentido, y su asedio actual y otras políticas se han calificado de castigo colectivo, que es un crimen de guerra.

Los palestinos de la Franja de Gaza siguen pidiendo a la comunidad internacional que cumpla con sus responsabilidades hacia quienes están bajo el asedio y la ocupación israelíes. Su incumplimiento agrava la crisis humanitaria y económica.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Nike dejará de vender en tiendas israelíes

El fabricante de ropa deportiva Nike ha asestado un duro golpe a Israel. La megamarca ha anunciado que dejará de vender sus productos en las tiendas del Estado de ocupación, en una medida que los usuarios de las redes sociales han acogido como una nueva victoria de la campaña internacional de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS).

«Tras una exhaustiva revisión llevada a cabo por la empresa y teniendo en cuenta los cambios en el mercado, se ha decidido que la continuación de la relación comercial entre usted y la empresa ya no se ajusta a la política y los objetivos de la empresa», señala Nike en una carta enviada a las tiendas de Israel.

Se espera que la decisión de Nike golpee duramente a los minoristas. Como una de las marcas deportivas más populares del mundo, sus productos representan una gran proporción de las ventas.

Aunque aparentemente la empresa ha tomado la decisión en línea con su plan global de reducir el número de tiendas con las que trabaja y canalizar el negocio a través de su portal web, la medida ha desencadenado un debate en línea sobre sus motivos.

La decisión sigue a la del gigante de los helados Ben & Jerry’s de poner fin a las ventas en los territorios palestinos ocupados. Sus fundadores, Bennett Cohen y Jerry Greenfield, explicaron a principios de este año por qué creen que la empresa «está en el lado correcto de la historia» al tomar la decisión de boicotear los negocios en la Cisjordania ocupada. Amnistía Internacional elogió la decisión, describiéndola como «una respuesta legítima y necesaria, en línea con su responsabilidad de respetar el derecho internacional y los derechos humanos».

 

Ben & Jerry’s congela la venta de helados en los asentamientos de Cisjordania – Viñeta [Sabaaneh/MonitordeOriente].

Antes del anuncio de Ben & Jerry’s, varios informes de alto nivel concluyeron que Israel practica el apartheid. En abril, la preeminente organización de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) se unió a una serie de otros grupos destacados para declarar que Israel está cometiendo crímenes de apartheid y persecución.

Antes del informe de HRW, el grupo israelí de derechos humanos B’Tselem tachó a Israel de Estado de «apartheid» que «promueve y perpetúa la supremacía judía entre el mar Mediterráneo y el río Jordán.» Haciéndose eco del informe de la ONU de 2017, que concluía que Israel practicaba el apartheid, B’Tselem desestimó la idea popular errónea de que es una democracia dentro de la Línea Verde (Armisticio de 1949).

En un artículo de junio, dos ex embajadores israelíes en Sudáfrica también denunciaron a Israel como un Estado de apartheid estableciendo paralelismos con el sistema de segregación racial formal en Sudáfrica que terminó en 1994. El mensaje también ha sido acogido por los judíos estadounidenses, una cuarta parte de los cuales cree que Israel es un Estado de apartheid, según un informe reciente, al igual que casi dos tercios de los académicos y estudiosos estadounidenses.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

LOS CONCEPTOS, OPINIONES E INFORMACIONES EMITIDAS EN PALESTINASOBERANA.INFO SON RESPONSABILIDAD DIRECTA DE QUIENES LAS ELABORAN Y NO NECESARIAMENTE REPRESENTAN LA POLÍTICA EDITORIAL DE ESTE MEDIO
Shale theme by Siteturner