Colonos judíos lanzan piedras a palestinos, hiriendo a 15, entre ellos un niño de 3 años

Fotos: colonos israelíes en el barrio palestino de Sheikh Jarrah reaccionan mientras activistas palestinos e israelíes corean consignas frente a su casa durante una manifestación contra la expulsión de familias palestinas de sus hogares en la Jerusalén oriental anexionada por Israel, el 16 de abril de 2021. [EMMANUEL DUNAND/AFP vía Getty Images]. 

29 de septiembre de 2021

Decenas de colonos judíos israelíes lanzaron ayer piedras contra palestinos en las colinas del sur de Hebrón, hiriendo a quince personas, entre ellas un niño de tres años, según han revelado fuentes locales.

Según testigos palestinos e israelíes, los colonos iban enmascarados. Personas, vehículos y viviendas fueron alcanzados en el ataque, cuyo vídeo se ha hecho viral en las redes sociales.

Los paramédicos palestinos dijeron que 15 personas resultaron heridas y recibieron tratamiento médico, entre ellas Mohammad Bakr Hussein, de tres años. El niño fue evacuado al centro médico israelí Soroka de Beersheba. Un portavoz describió su estado como «regular».

«Este ha sido el peor ataque que hemos visto en años», dijo Mahmoud Hussein, el abuelo del niño. «No hay una casa que no hayan destrozado».

El testigo Basil Al-Adra dijo que debía de haber «unos 100 colonos» que rompieron ventanas, pincharon neumáticos de coches e irrumpieron en las casas. «Hirieron a un niño cuando lanzaron piedras contra su casa. Ya ni siquiera nos sentimos seguros en nuestras propias casas».

La agencia de noticias Wafa informó de que los colonos, protegidos por soldados israelíes, entraron en varias comunidades de la zona de Masafer Yatta y atacaron a los palestinos y sus hogares, dañando varios vehículos y plantas de calefacción solar, destruyendo cultivos y arrancando decenas de árboles.

El coordinador local de los Comités Anti-Muro y de Asentamientos, Rateb Al-Jabour, dijo que los residentes repelieron el ataque de los colonos.

Las fuerzas israelíes no hicieron nada para detener a los colonos, dijeron los testigos. En cambio, los soldados se sumaron al ataque y dispararon botes de gas lacrimógeno y granadas de aturdimiento contra los residentes palestinos y sus casas. Decenas de personas resultaron afectadas por el gas.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Bennett sigue negando la liberación de los presos palestinos que cumplen largas condenas

Foto: El primer ministro israelí, Naftali Bennett, se dirige a la 76ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 27 de septiembre de 2021, en la sede de la ONU en Nueva York [JOHN MINCHILLO/POOL/AFP via Getty Images].

29 de septiembre de 2021

El primer ministro israelí, Naftali Bennett, reiteró ayer que los presos palestinos que cumplen largas condenas no formarán parte de ningún intercambio de prisioneros con Hamás, informó la agencia de noticias Sama.

Bennett describió a los prisioneros palestinos como «terroristas que tienen las manos manchadas de sangre».

Cuando se le preguntó por qué Israel no utiliza más poder para obligar a Hamás a llevar a cabo un intercambio de prisioneros en los términos de Israel, Bennett dijo que esta cuestión se está poniendo sobre la mesa de los funcionarios políticos y militares para su discusión.

El primer ministro derechista dijo que discutió el intercambio de prisioneros con el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres.

«Le dije que Hadar Goldin fue secuestrado durante un alto el fuego declarado por la ONU», afirmó Bennett, «por lo tanto, es su deber como Secretario General de la ONU ejercer sus máximos esfuerzos para liberar a los soldados».

Haciendo caso omiso de los miles de civiles palestinos retenidos en las cárceles israelíes, Bennett dijo que le había dicho a Guterres que «la detención de civiles es una violación de los derechos humanos cometida por organizaciones terroristas», refiriéndose a los grupos de resistencia palestinos.

Los israelíes creen que los cuerpos de dos de sus soldados, el teniente Hadar Goldin y el sargento Oron Shaul, están retenidos en Gaza después de que murieran en combate durante el asalto al enclave en 2014. Esto se suma a dos supuestos civiles, Avera Mengistu y Hisham Al-Sayed, que según Hamás también son soldados y están retenidos como prisioneros de guerra.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

‘La política del agua refleja el apartheid israelí contra los palestinos’

28 de septiembre de 2021

Es la denuncia contenida en una carta abierta dirigida a la ONU y a las ONG internacionales, promovida por los activistas israelíes-palestinos de “Combatants for Peace». La situación es más crítica en la zona C de los Territorios, donde el costo del suministro de agua es ocho veces mayor que en otras áreas Los palestinos solo pueden utilizar el 15% de las reservas de agua.

El Estado de Israel «viola sus obligaciones internacionales» y «niega los derechos humanos básicos» a la población palestina, especialmente a las comunidades que viven en el Área C, a las que «se les impide el acceso al agua». Esto es lo que escriben los miembros de “Combatants for Peace” -una ONG israelí-palestina que lucha con métodos no violentos contra la ocupación israelí en los territorios palestinos- en una carta abierta dirigida a las instituciones y organismos internacionales más importantes, incluida la ONU. La misiva fue enviada a AsiaNews por Jeremy Milgrom, rabino israelí y miembro de la ONG Rabbis for Human Rights; en ella, los activistas anuncian una campaña de protesta de seis semanas contra las políticas discriminatorias de Israel, «similares al apartheid».

La carta va dirigida a la Oficina de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA), al representante especial de la UE para el proceso de paz y a los dirigentes del “Cuarteto”. Pide que se ponga «fin» a la política «inmoral e ilegal» de acceso al agua para los palestinos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda al menos 100 litros de agua al día para uso personal y doméstico. Sin embargo, según los datos facilitados por B’Tselem, la cantidad reservada a los palestinos en Cisjordania es inferior a 90 y, en la zona C, se reduce a unos 20 litros. En cambio, en Israel, el consumo per cápita es de 300 litros.

Cisjordania se dividió en tres zonas en virtud de los acuerdos de Oslo II de septiembre de 1995, que complementan el acuerdo de paz firmado en la capital noruega el 13 de septiembre de 1993. La zona C es la más grande e incluye todos los asentamientos israelíes. En un principio, equivalía al 74% de Cisjordania y los acuerdos de Oslo II prevén la entrega gradual a los palestinos. Según datos de la ONU, actualmente comprende el 60% de Cisjordania y alberga a unos 325.000 colonos, divididos en 135 asentamientos y 100 puestos de avanzada. Los palestinos suman cerca de 150.000, repartidos en 542 comunidades. La zona C alberga la mayoría de los recursos naturales y espacios abiertos, pero su disfrute se ve obstaculizado por las barreras y los puestos de control.

Según la Oficina de Estadísticas palestina, las ciudades de Cisjordania sufren un déficit de reservas de agua: hasta 2018 ascendían a unos 58 millones de metros cúbicos, con situaciones muy críticas en Yenín, Tulkarem y Tubas. La situación se agravó con los años, e Israel se ha ido apoderando de las reservas. El agua producida por los depósitos subterráneos asciende a 750 millones de metros cúbicos al año. La parte palestina sólo puede utilizar 118 millones de metros cúbicos, apenas un 15% del total.

Los activistas de Combatants for Peace recuerdan que en muchas zonas del mundo la población sufre por la falta de agua debido a la crisis climática. En Cisjordania la situación es distinta: el problema radica en las «políticas» discriminatorias. «El gobierno israelí», continúan, «controla todos los recursos naturales desde 1967» y los utiliza para reforzar su control sobre la población palestina, favorecer los asentamientos y el cambio demográfico en la región. Los que más sufren son los «agricultores y pastores» del sur de las colinas de Hebrón y del valle del Jordán, que son excluidos de la red de agua y para los cuales resulta imposible recoger agua pluvial.

Por otro lado, el costo del agua en la zona C es ocho veces superior al precio promedio que pagan los palestinos en otras zonas de Cisjordania. Además, la poca agua que llega no es potable debido a las precarias condiciones sanitarias de las cisternas que se usan para transportarla. En muchos casos, «las familias tienen que elegir entre sus propias necesidades y las de sus animales o campos». «Hay que poner fin a esta política racista, ilegal e inmoral”, concluye. “El acceso al agua es un derecho humano fundamental, incluso cuando el ser humano en cuestión es palestino».

Fuente: http://asianews.it

Lucro con la ilegalidad: Cientos de bancos europeos financian negocios en los asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada

Por Juan Carlos Sanz

Entre las 672 entidades de crédito analizadas por una coalición de 23 organizaciones figura casi toda la banca española. Las firmas ACS y CAF tienen proyectos en territorio palestino ocupado.

Después de que Airbnb diera marcha atrás en 2019 a la decisión de dejar de ofrecer en su plataforma digital alojamientos en los asentamientos de Cisjordania, el fabricante de helados Ben&Jerry, también estadounidense, anunció el pasado julio que a partir de 2022 excluirá de la venta de sus productos a las colonias judías. La economía ha abierto un nuevo frente en el conflicto palestino-israelí, marcado por más de medio siglo de ocupación. Una investigación hecha pública este miércoles por una coalición de 23 organizaciones árabes y europeas ha desvelado que 672 entidades de crédito europeas financian empresas con negocios en los asentamientos desde hace cerca de cuatro años. Entre los bancos examinados por sus relaciones con 50 empresas que operan en colonias que han sido declaradas ilegales por la ONU figuran los principales bancos españoles. El informe no detalla si la inversión de estas entidades se destina a los proyectos de infraestructuras en los territorios ocupados o si solo financian a empresas que operan en esos territorios.

La publicación en 2020 por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU de una base de datos o lista negra de 112 empresas que hacen negocios en los asentamientos –en su mayoría israelíes y estadounidenses– marcó un giro a la actividad empresarial en territorio palestino bajo ocupación israelí. Grandes fondos de pensiones como el noruego KLP (funcionarios locales) han retirado ya sus inversiones en compañías con vínculos en las colonias.

El analista y activista belga sobre Oriente Próximo Willem Staes es el coordinador de la campaña No inviertas en la ocupación (DBIO, por sus siglas en inglés), lanzada por 23 organizaciones árabes (palestinas y egipcias) y europeas (de Bélgica, Países Bajos, Francia, Irlanda, España, Noruega y Reino Unido), que ha elaborado la investigación desde finales de 2020. “Somos una coalición de grupos que promocionamos los valores de los derechos humanos para tener incidencia política”, explica desde Bruselas en una conversación a través de Zoom, “y que investigan las relaciones entre las empresas con intereses en los asentamientos israelíes, declarados ilegales por el Consejo de Seguridad de la ONU, y las instituciones financieras de la Unión Europea”.

“Para ello hemos elaborado unas recomendaciones enfocadas a qué pueden hacer los Estados europeos ante esta situación y hemos ampliado la base de datos de la ONU”. Además de las 112 empresas analizadas por el Consejo de Derechos Humanos, la coalición DBIO ha incluido otras 18 compañías europeas. “Para identificarlas utilizamos los mismos criterios utilizados por Naciones Unidas sobre actividades que suscitan preocupación en materia de derechos humanos”, aclara Staes.

Entre estas últimas incorporaciones figuran dos firmas españolas: Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) y el grupo Actividades de Construcción y Servicios (ACS). La primera participa en la ampliación del tren ligero de Jerusalén, en una línea de tranvía que penetra en Jerusalén Este y Cisjordania. La segunda, a través de su filial Sociedad Española de Montajes Industriales (SEMI), electrificó la línea férrea de alta velocidad Tel Aviv-Jerusalén, que rebasa la Línea Verde —la divisoria trazada entre Israel y Cisjordania tras el armisticio de 1949— y atraviesan el territorio ocupado por Israel desde 1967 en dos pequeños tramos en el valle de Latrún.

El relator de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Palestina, Michael Lynk, destaca que desde la promulgación en 2011 de los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos de Naciones Unidas se ha elevado la exigencia sobre la implicación del mundo de los negocios. “Esas herramientas emergentes están abriendo puertas a campañas más efectivas para responsabilizar a las empresas a través de un mejor compromiso corporativo y de informes transparentes”, argumenta Lynk en el prefacio del informe. “Pero su aplicación efectiva sigue siendo el talón de Aquiles del derecho internacional humanitario”, reconoce el jurista canadiense.

Fuente: El País

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