Fuerzas israelíes reprimen a la marcha de palestinos en Jan Yunis

26 de agosto de 2021

Al menos 20 palestinos han resultado heridos por la brutal represión del régimen israelí contra una manifestación en Jan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza.

Miles de personas marcharon el miércoles por la tarde en Jan Yunis, para protestar contra el bloqueo impuesto por el régimen de Israel y la ocupación en Cisjordania y el este de Al-Quds (Jerusalén).

Entretanto, el ejército israelí abrió fuego contra la multitud y disparó balas de goma, proyectiles reales y granadas de gas lacrimógenos para reprimir la movilización.

Según informaron los equipos de emergencia, unos 20 palestinos resultaron heridos con balas reales disparados por soldados israelíes, y fueron trasladados a un hospital local.

El sábado, otras 41 personas resultaron heridas en la Franja de Gaza por la represión israelí contra una manifestación de palestinos para renovar su condena al ataque incendiario que quemó parte de la Mezquita Al-Aqsa, en la sagrada ciudad de Al-Quds (Jerusalén), hace más de medio siglo.

Fuente: HispanTV 

En vista de la cumbre Biden-Bennet

23 de agosto de 2021

Por Daniel Kupervaser 

Desde que se formalizaron las “relaciones de dependencia especiales” entre Estados Unidos de América e Israel, cuatro décadas atrás, el ceremonial adoptado demanda un encuentro de lideres ante todo cambio de gobierno en alguno de los dos países. En esta oportunidad, dado el retardo en la formación del nuevo ejecutivo israelí, esta reunión está programada para esta semana, 7 meses con posterioridad a la asunción de Biden.

En notas anteriores detallé los componentes más relevantes de esta rara invención denominada “relaciones de dependencia especiales” En esta oportunidad nos centraremos en las temáticas que principalmente preocupan a Israel y seguramente formaran parte de la agenda de la próxima cumbre Biden-Bennet.

No se trata de un encuentro protocolar, o para tomar una foto histórica. Se trata de un momento crucial en donde se fijan los limites de los acuerdos y desacuerdos que de alguna manera establecen las reglas de juego a las que se debe atener Israel mientras perduren ambos liderazgos.

En este marco de “relaciones especiales de dependencia” Israel recibe de USA tres componentes básicos:

Subvención financiera de un orden anual entre 4 a 5 mil millones de dólares.
Provisión de armamento, especialmente aviones de nueva generación y munición sofisticada bajo el compromiso estadounidense permanente de mantener la supremacía militar israelí en Medio Oriente.
Apoyo diplomático incondicional en organismos internacionales o como eje ejecutor en el otorgamiento de privilegios o lanzamiento de sanciones internacionales a países o instituciones según orden de prioridades israelíes.
En vista de su reconocido poder de influencia en el Congreso y Senado estadounidense, ya de años atrás el poderoso lobby judío en USA logró otorgarles a los puntos “a” y “b” un respaldo legal permanente e independiente de todo gobierno de turno. No es tema de discusión en ninguna cumbre y funciona casi como una cadena de abastecimiento automática. El punto “c” es el que demanda periódica coordinación y armonización.

En el caso específico del próximo encuentro Biden-Bennet, hay dos temas que exigen un accionar inmediato preferiblemente armónico, aunque no se debe olvidar otros temas importantes de por sí, aunque no del mismo nivel de urgencia.

La temática mas importante, sin lugar a dudas, es el futuro de la posible restauración de vigencia del acuerdo de las potencias con Irán destinado a limitar el desarrollo nuclear de este país (JCPOA por sus siglas en inglés) originalmente firmado en 2015. Como se recordará, Trump, azuzado por Netanyahu, se retiró del acuerdo en 2018 e impuso duras sanciones económicas a Teherán y sus líderes. Lejos de arrodillarse, no solo que Irán logra sobreponerse al boicot económico estadounidense, sino que tomó la iniciativa de extralimitarse de las cláusulas de JCPOA (que hasta la decisión de Trump las cumplía a rajatablas) logrando significativos progresos en la acumulación y sofisticación del enriquecimiento de material radioactivo que, según expertos, lo acerca a la capacidad de convertirse muy pronto en otra potencia con armamento nuclear.

Biden asume en enero de este año con la promesa declarada de negociar con Irán la anulación de las sanciones como contrapartida al retorno a JCPOA bajo un marco mas amplio que limite a Irán, no solo en la capacidad de enriquecer uranio, sino también en otros aspectos que, en ojos de Israel, representan un serio peligro para el futuro. Las ampliaciones a las que se refiere Biden comprenden entre otras: extensión de la vigencia de JCPOA más allá de la fecha limite original año 2030, limitación de planes de desarrollo de misiles de largo alcance, limitación del activismo terrorista en Medio Oriente y limitación en el desarrollo e instalación de centrifugas sofisticadas.

A partir del mes de mayo del presente año, delegaciones de las partes firmantes de JCPOA llevaron a cabo una serie de encuentros. La delegación iraní, de principio, expuso su negativa total a toda modificación o complemento al original de JCPOA, con el agregado que se deben anular todas las sanciones contra Irán y, de firmarse un retorno a JCPOA, USA deberá ofrecer garantías suficientes que no se retirará nuevamente en el futuro. Un mes atrás, estos contactos llegaron a un impasse como consecuencia del cambio de gobierno en Irán y el mundo está a la expectativa de su próximo devenir desconocido hasta el momento.

Biden continúa sus esfuerzos en materializar el retorno a JCPOA, en tanto que, paralelamente, envía a Israel un mensaje un tanto confuso: “USA está comprometido con Israel. Durante mi cadencia Irán no dispondrá de armamento nuclear” (“Biden al presidente Rivlin”, Ynet, 29-6-21).

A diferencia de Netanyahu, que su enérgica oposición a JCPOA lo llevó prácticamente a desvincularse de Biden, Bennet, aun sin modificar básicamente su oposición a JCPOA, sí busca un entendimiento con la administración yanqui. En la reunión de gabinete de esta semana declaró: “Estamos en un punto crítico con respecto a Irán que avanza rápidamente en el enriquecimiento de uranio y ya acortó el tiempo necesario para acumular material para una bomba. Heredamos esta complicada situación (crítica indirecta a Netanyahu. DK). Irán se comporta en forma agresiva y desafiante en la región. Le diré a Biden que llegó el momento de frenar a Irán, no darles un salvavidas por medio del retorno a JCPOA que ya venció y no es relevante. Presentaremos un plan preparado y organizado que armamos los últimos meses para frenar a Irán, tanto en sus planes nucleares como contra su agresividad regional” (Walla, 22-8-2021).

En base a las conductas conocidas hasta hoy de Biden e Irán, la posición de Israel es sumamente peligrosa y hasta podría convertirse en contradictoria si las conversaciones al retorno de la vigencia de JCPOA continúan como hasta dos meses atrás cuando las partes suspendieron los encuentros por las elecciones en Irán, momento en que anunciaron avances significativos, aunque con no pocos escollos por delante. Si Irán con su nuevo gobierno se retira de las conversaciones y/o impone condiciones inadmisibles, entonces Benet y Biden podrán avanzar de la mano. Si por el contrario Irán manifiesta su predisposición a reanudar las conversaciones, Israel se transformará en oyente sin voz ni voto, aislada totalmente del proceso.

La segunda temática de primordial importancia de esta cumbre es la visión de cada gobierno hacia la solución del conflicto palestino-israelí. Mientras que las contradicciones internas de la sociedad israelí, reflejadas claramente en la composición política del actual gobierno, dictan la eternización de la constelación de statu quo conformada post acuerdos de Oslo, Biden públicamente apoya la solución basada en la formula dos estados para dos pueblos. Esta visión contrapuesta se proyecta en varios temas de actualidad, como la ampliación de colonias israelíes en Cisjordania, planes de desalojo de palestinos de Jerusalén Oriental y reapertura del consulado estadounidense en Jerusalén considerado como la embajada de ese país en Palestina. La extensa experiencia acumulada demuestra que, prácticamente en todos los casos, Israel sale con lo suyo, mientras que la administración estadounidense se conforma con pálidos rezongos propio de un país dominado. La única excepción fue la abstención de Obama en la votación del Consejo de Seguridad de ONU que permitió la adopción de la resolución 2334 que fijó el carácter ilegal a colonias israelíes en territorios ocupados en la guerra de 1967, inclusive Jerusalén Oriental.

De carácter excepcional, esta cumbre tratará una exigencia de USA hacia Israel. En el declarado conflicto entre USA y China por el predominio económico y tecnológico del mundo, la administración estadounidense demanda de Israel abandonar todos los proyectos económicos de gran escala, muy benéficos para el país, que incluyen una importante participación de la potencia de oriente en Israel, especialmente en materia de infraestructura y comunicaciones.

Se debe reconocer que un imaginario o posible rechazo estadounidense a posiciones y demandas israelíes que seguramente elevará Bennet, de ninguna manera comprometen importantes intereses estratégicos de Washington. Lo que seguramente Biden tiene muy claro es que un rechazo de ese tipo, muy probablemente, podría llegar a reducir drásticamente los cuantiosos aportes de parte de la colectividad judía de USA (2% de la población) a las próximas campañas electorales de su partido estimados en un 50% del presupuesto total.

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 23-8-2021

http://daniel.kupervaser.com/

kupervaser.daniel@gmail.com

@KupervaserD

 

Los rabinos de Israel piden al Papa que aclare sus declaraciones sobre la ley judía

26 de agosto de 2021

Las máximas autoridades religiosas judías de Israel han comunicado al Vaticano su preocupación por los comentarios del Papa Francisco sobre sus libros de derecho sagrado y han pedido una aclaración.

En una carta vista por Reuters, el rabino Rasson Arousi, presidente de la Comisión del Gran Rabinato de Israel para el Diálogo con la Santa Sede, dijo que los comentarios parecían sugerir que la ley judía era anticuada.

Las autoridades del Vaticano dijeron que estaban estudiando la carta y que estaban considerando una respuesta.

El rabino Arousi escribió un día después de que el Papa hablara de la Torá, los cinco primeros libros de la Biblia hebrea, durante una audiencia general el 11 de agosto.

La Torá contiene cientos de mandamientos, o mitzvot, que los judíos deben cumplir en su vida cotidiana. La medida de la adhesión a la amplia gama de directrices difiere entre los judíos ortodoxos y los judíos reformistas.

En la audiencia, el Papa, que reflexionaba sobre lo que dijo San Pablo sobre la Torá en el Nuevo Testamento, dijo «La ley [la Torá], sin embargo, no da la vida».

«No ofrece el cumplimiento de la promesa porque no es capaz de cumplirla… Los que buscan la vida tienen que mirar a la promesa y a su cumplimiento en Cristo».

El rabino Arousi envió la carta en nombre del Gran Rabinato -la autoridad rabínica suprema para el judaísmo en Israel- al cardenal Kurt Koch, cuyo departamento del Vaticano incluye una comisión para las relaciones religiosas con los judíos.

«En su homilía, el Papa presenta la fe cristiana no sólo como sustituta de la Torá, sino que afirma que ésta ya no da vida, dando a entender que la práctica religiosa judía en la época actual ha quedado obsoleta», dijo Arousi en la carta.

«Esto es, en efecto, parte de la ‘enseñanza del desprecio’ hacia los judíos y el judaísmo, que creíamos totalmente repudiada por la Iglesia», dijo.

La oficina de Koch dijo ayer que había recibido la carta, que la estaba «considerando seriamente y reflexionando sobre una respuesta».

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

El racismo está en el corazón y la esencia de Israel

26 de agosto de 2021

La ONU y sus estados miembros están legalmente obligados a tomar medidas urgentes para poner fin a todas las formas de apartheid y tomar las medidas adecuadas contra la parte culpable. El racismo está en el corazón mismo de Israel; su impunidad debe terminar.

Muchas organizaciones internacionales y grupos de derechos humanos han confirmado que Israel impone un régimen racista – «apartheid» – que oprime a los palestinos. Este régimen les niega derechos básicos y los expone a repetidos ataques de colonos judíos ilegales, lo que aumenta la tensión en los territorios palestinos ocupados y dentro del propio Israel. Los palestinos siguen siendo golpeados, asesinados y desplazados por la fuerza.

El 9 de mayo, las autoridades israelíes intentaron impedir que miles de palestinos que vivían en los territorios palestinos ocupados en 1948 – que son “ciudadanos” israelíes – llegaran a la mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén ocupada para conmemorar la vigésimo séptima noche del mes sagrado del Ramadán, que es una noche sagrada para todos los musulmanes. Siguieron protestas masivas y los colonos sionistas no dudaron en atacar a los palestinos con munición real y granadas de mano. El gobierno israelí fomenta una política de “divide y vencerás”, enfrentando a un grupo étnico contra otro, pero en este caso la policía israelí arrestó a más de 500 palestinos en lugar de a los colonos completamente armados y peligrosos, ninguno de los colonos fue detenido. Al menos, esto fue una indicación del racismo institucionalizado de las autoridades israelíes contra sus propios ciudadanos palestinos.

¿Quiénes son los ciudadanos árabes palestinos de Israel?

Aunque los terroristas sionistas desplazaron a más de 800.000 palestinos de sus hogares en 1948, varios palestinos permanecieron en las ciudades ocupadas de lo que ahora se llama Israel. Según la Oficina Central de Estadísticas de Israel (en ingles Central Bureau of Statistics, CBS), en 2019, el número de palestinos que residen en el territorio ocupado en 1948 se estimó en alrededor de 2 millones, una quinta parte de la población del estado de la ocupación. Viven principalmente en Galilea, el Negev y el denominado el «Triángulo», ciudades y pueblos árabes adyacentes a la Línea Verde (Armisticio de 1949) entre Israel y la Cisjordania ocupada.

Formas de racismo

Aunque los palestinos en los territorios palestinos ocupados en 1948 tienen ciudadanía israelí, se enfrentan al racismo institucional. No se les considera ni se les trata como iguales en ningún aspecto de la vida. Se han promulgado decenas de leyes para reforzar este racismo, en particular:

La Ley del Estado-Nación Judío, que limita el derecho a la autodeterminación solo a los judíos dentro del autodenominado Estado judío. Los ciudadanos musulmanes y cristianos no tienen ese derecho.

La Ley de ciudadanía israelí, que establece que todo judío se convierte en ciudadano israelí en el instante en que pisa suelo israelí, sin importar de qué parte del mundo sea. Esta ley excluye a los palestinos de su derecho legítimo a regresar a su tierra natal. Los ciudadanos palestinos no tienen los mismos derechos que los ciudadanos judíos.

Las autoridades israelíes no solo han promulgado leyes racistas contra los palestinos, sino que los funcionarios estatales también emiten declaraciones que afectan directamente a los palestinos árabes y sus vidas, e incitan a los colonos contra ellos. En consecuencia, ha aumentado el número de ataques contra palestinos.

Más de 1.700 ciudadanos palestinos de Israel han sido asesinados entre 2000 y 2020. Las autoridades de ocupación israelíes se han abstenido de realizar investigaciones, lo que nos lleva a preguntarnos cómo la policía israelí puede arrestar a los autores de crímenes contra colonos judíos a menudo en 24 horas, mientras ¿Negarse a investigar o incluso preocuparse por los crímenes cometidos contra los palestinos, cuyos autores suelen ser registrados posteriormente como «personas desconocidas»?

En su informe de fecha 15 de marzo de 2017, la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia Occidental, CESPAO, respondió a esta pregunta y destacó que las autoridades israelíes han establecido un régimen de apartheid que domina a todo el pueblo palestino. Los hechos y las pruebas demuestran más allá de toda duda razonable que Israel es culpable del crimen de apartheid según lo define el derecho internacional.

Human Rights Watch también acusó a Israel de apartheid en su informe de fecha 27 de abril de este año. De hecho, acusó al estado de cometer dos crímenes de lesa humanidad, al seguir una política de apartheid y persecución contra los ciudadanos árabes de Israel, así como contra los habitantes de los territorios palestinos ocupados en 1967.

Según los hechos respaldados por la ONU y otros informes, las autoridades israelíes practican las formas más horribles de racismo contra el pueblo palestino que reside en los territorios palestinos ocupados en 1948. Esto refuerza la tensión continua y aumenta las posibilidades de violencia. La ONU y sus estados miembros están legalmente obligados a tomar medidas urgentes para poner fin a todas las formas de apartheid y tomar las medidas adecuadas contra la parte culpable. El racismo está en el corazón mismo de Israel; su impunidad debe terminar.

Fuente: www.middleeastmonitor.com. Traducción y edición de PalerstinaLibre.org – Oficina de Santiago

 

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