HRW acusa a Israel de golpear y matar a civiles en Gaza sin evidencia de objetivos militares (crimen de guerra)

Foto: destrucción como resultado de los ataques israelíes en Gaza. (Imágenes WAFA). 

WASHINGTON, martes 27 de julio de 2021 (WAFA) – Human Rights Watch (HRW) dijo hoy que investigó tres ataques israelíes durante su guerra en Gaza en mayo que mataron a 62 civiles palestinos donde no había objetivos militares evidentes en las cercanías, lo que equivalen a crímenes de guerra.

Dijo que las fuerzas israelíes y los grupos armados palestinos llevaron a cabo ataques durante los combates de mayo de 2021 en la Franja de Gaza e Israel que violaron las leyes de la guerra y aparentemente equivalen a crímenes de guerra, y agregó que el ejército israelí tiene un largo historial de no investigar las leyes. de las violaciones de la guerra en Gaza.

“Las fuerzas israelíes llevaron a cabo ataques en Gaza en mayo que devastaron a familias enteras sin ningún objetivo militar aparente cerca”, dijo Gerry Simpson, director asociado de crisis y conflictos de Human Rights Watch. «La constante falta de voluntad de las autoridades israelíes para investigar seriamente los presuntos crímenes de guerra, así como los ataques con cohetes de las fuerzas palestinas contra centros de población israelíes, subraya la importancia de la investigación de la Corte Penal Internacional».

Las Naciones Unidas informaron que durante los combates de mayo, los ataques del ejército israelí mataron a 260 palestinos, incluidos al menos 129 civiles, de los cuales 66 eran niños. El Ministerio de Salud de Gaza dijo que las fuerzas israelíes hirieron a 1.948 palestinos, incluidos 610 niños. Las autoridades israelíes dijeron que los ataques con cohetes y morteros de grupos armados palestinos causaron la muerte de 12 civiles, incluidos dos niños y un soldado, e hirieron a «varios cientos» de personas.

Desde finales de mayo, Human Rights Watch entrevistó en persona a 30 palestinos que presenciaron los ataques israelíes, eran familiares de civiles muertos o eran residentes de áreas atacadas. Centró su investigación en tres ataques israelíes que resultaron en un gran número de víctimas civiles y donde no había un objetivo militar evidente. Otros ataques israelíes durante el conflicto también fueron probablemente ilegales, dijo.

El 10 de mayo cerca de la ciudad de Beit Hanoun, un misil guiado por Israel cayó cerca de cuatro casas de la familia al-Masri, matando a ocho civiles, incluidos seis niños. El 15 de mayo, una bomba guiada destruyó un edificio de tres pisos en el campo de refugiados de al-Shati, matando a 10 civiles, dos mujeres y ocho niños de dos familias relacionadas. Y el 16 de mayo, una serie de ataques aéreos israelíes que duraron cuatro minutos golpearon la calle al-Wahda en la ciudad de Gaza, causando el colapso de tres edificios de varios pisos, matando a 44 civiles. El ejército israelí dijo que tenía como objetivo túneles y un centro de comando subterráneo utilizado por grupos armados, pero no presentó detalles para respaldar esa afirmación.

Según el derecho internacional humanitario o las leyes de la guerra, las partes en conflicto pueden apuntar solo a objetivos militares, dijo HRW. Deben tomar todas las precauciones posibles para minimizar el daño a los civiles, incluso proporcionando advertencias anticipadas efectivas de los ataques. Están prohibidos los ataques deliberados contra civiles y bienes de carácter civil. Las leyes de la guerra también prohíben los ataques indiscriminados, que incluyen ataques que no distinguen entre objetivos civiles y militares o que no tienen como objetivo un objetivo militar. También se prohíben los ataques en los que el daño esperado a los civiles y la propiedad civil sea desproporcionado al beneficio militar anticipado. Las personas que cometen violaciones graves de las leyes de la guerra con intención criminal, es decir, de forma deliberada o imprudente, son responsables de crímenes de guerra.

El 12 de mayo, la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) indicó que estaba monitoreando la situación en Gaza. La fiscalía debería incluir en su investigación sobre Palestina los ataques israelíes en Gaza que resultaron en víctimas civiles aparentemente ilegales, así como los ataques con cohetes palestinos que alcanzaron centros de población en Israel, dijo HRW.

Las hostilidades de mayo, como las de 2008, 2012, 2014, 2018 y 2019, entre otras, tuvieron lugar en medio del cierre radical de la Franja de Gaza por parte de Israel, que comenzó en 2007, y los esfuerzos discriminatorios para expulsar a los palestinos de sus hogares en la Jerusalén Oriental ocupada. , políticas y prácticas que forman parte de los crímenes de lesa humanidad de apartheid y persecución del gobierno israelí, como ha documentado Human Rights Watch.

El 27 de mayo, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU estableció una Comisión de Investigación para abordar las violaciones y abusos en el Territorio Palestino Ocupado (TPO) e Israel, incluso promoviendo la rendición de cuentas de los responsables y la justicia para las víctimas. La comisión debería examinar los ataques ilegales cometidos por las fuerzas israelíes y los grupos armados palestinos durante los combates de mayo. También debería analizar el contexto más amplio, incluido el trato discriminatorio del gobierno israelí a los palestinos. Los hallazgos de la comisión deben compartirse con el fiscal de la CPI y otras autoridades judiciales creíbles que examinan la situación, dijo Human Rights Watch.

Las autoridades judiciales de otros países también deben investigar y enjuiciar con arreglo a las leyes nacionales a los implicados de manera creíble en delitos graves en los Territorios Palestinos Ocupados y en Israel bajo el principio de jurisdicción universal. Los gobiernos también deben apoyar una declaración política firme que aborde el daño que las armas explosivas causan a la población civil y comprometa a los estados a evitar el uso de aquellas con efectos de área amplia en áreas pobladas.

Fuente: WAFA 

El presidente Abbas felicita a su homólogo tunecino por el Día de la República de su país

24  de julio de 2021

RAMALLAH, sábado 24 de julio de 2021 (WAFA) – El presidente Mahmoud Abbas felicitó a su homólogo tunecino Kais Saied con motivo del Día de la República de su país.

En un telegrama, el presidente Abbas expresó su entusiasmo por promover las profundas e históricas relaciones bilaterales para servir a los mejores intereses de los dos pueblos y países hermanos.

El presidente Abbas elogió las posiciones de Túnez en apoyo de las cuestiones de las naciones, en particular su apoyo a la cuestión palestina para poner fin a la ocupación israelí, y a los derechos legítimos del pueblo palestino a la libertad y la autodeterminación y a su Estado independiente de Palestina. , con Jerusalén Este como su capital.

Fuente: WAFA 

60 días en Palestina: los guetos indígenas vencen, el régimen de apartheid israelí se resquebraja

Por Daniel Lobato

Entre el 12 de abril (inicio de Ramadán) y el 13 de junio (formación del Gobierno israelí) hemos presenciado un minúsculo capítulo dentro del relato de 100 años de guerra contra Palestina. Los sucesos de esos 60 días han mostrado un escenario nuevo en la etapa histórica de Palestina bajo el apartheid.

Parece que no hay forma de diferenciar estos sucesos de 2021 con 2014, 2012 o 2008 si solo se enumeran los datos: 250 palestinos en Gaza muertos. 67 niños y niñas. 2.000 heridos. 11 israelíes muertos. 1.000 palestinos detenidos

Y de nuevo coincidiendo con una crisis política en Tel Aviv después de cuatro elecciones en dos años y la amenaza de unas quintas elecciones. Otra campaña electoral en forma de represión y masacres, como denunció un diputado israelí en CNN.

Sin embargo, el cambio ha estado a la vista aunque el inicio fue parecido a otras escaladas de enfrentamiento.

El 12 de abril, Israel felicitaba el inicio de Ramadán con un Tel Aviv luminoso: «Feliz Ramadán a nuestros residentes y amigos». El 21% de los ciudadanos de Israel son nativos palestinos, la mayoría musulmanes, y en ese mensaje su Estado les estaba extranjerizando. A casi 2 millones de sus ciudadanos indígenas, su Estado les llamaba “residentes”. Israel les aplica 65 leyes de segregación y además les enviaba esta felicitación envenenada degradando su ciudadanía a una «residencia» de forasteros en su propia tierra. Junto a esto, Tel Aviv desplegó sus fuerzas armadas y su maquinaria legal para intensificar la represión en Jerusalén coincidiendo con Ramadán.

La batalla de la Puerta de Damasco

En los primeros días de Ramadán, las fuerzas israelíes cargaban para desalojar las escalinatas de la Puerta de Damasco y cortaban la electricidad a la mezquita de Al Aqsa. Impedía el popular reparto nocturno de comida que celebra el fin del ayuno diario. Además, en una Jerusalén sin turistas, Israel buscaba militarizar más la Puerta de Damasco y la mezquita de Al Aqsa con barreras y detectores de metal. Esta batalla ya la perdió Israel en 2017 cuando trató de enjaular la mezquita de Al Aqsa y la llegó a clausurar como medida de presión. Israel lo intentó de nuevo en abril de 2021. A la represión policial se sumaron grupos de israelíes recorriendo Jerusalén gritando “muerte a los árabes” y linchando impunemente a los palestinos que encontraban. Con el paso de los días se repitieron esas turbas israelíes en Jerusalén y otras ciudades apaleando y asesinando palestinos. Israel financia marchas racistas de este tipo con más dinero cada año.

Como en 2017, la batalla de la Puerta de Damasco se saldó con una pequeña victoria palestina, la primera de otras posteriores. La batalla de Al Aqsa sin embargo evolucionó a otra dimensión.

La batalla de Sheikh Jarrah y Silwan

Los tribunales israelíes no tienen competencia legal para determinar sobre la propiedad privada en un territorio ocupado militarmente. A pesar de ello, en una farsa de proceso judicial que viene de hace décadas, sus jueces decidieron que el barrio palestino de Sheikh Jarrah en Jerusalén debía ser desalojado antes del 2 de mayo de 2021 y entregado a una organización de colonos. Esta organización prometía apoderarse de todo el barrio y expulsar a todos los palestinos. Este acto de desposesión ha sido el ADN israelí: en 1948 los colonos europeos sólo tenían la propiedad del 6% del suelo de Palestina mientras el 94% pertenecía a los indígenas. Hoy los nativos solamente poseen el 3% del suelo dentro de Israel. El despojo continúa en Cisjordania y Jerusalén con los nativos recluidos en guetos desconectados. Como dijo un colono de EEUU a la palestina Mona el Kurd: “si no soy yo, será otro quien te quitará la casa”. Ese colono huía de sus delitos en EEUU adoptando una fraudulenta identidad judía para obtener el premio de una casa palestina gratis. En Sheikh Jarrah la dura represión policial incluyó rociamiento de aguas tóxicas y gases lacrimógenos dentro de las viviendas o amenazas de muerte a los palestinos por el vicealcalde israelí de Jerusalén.

Vaciar Sheikh Jarrah de palestinos es importante para Israel porque le permite conectar colonias ilegales. Tal como hace la compañía ferroviaria española CAF en Jerusalén: conectar con su tranvía las colonias en territorio ocupado y extender en Palestina el apartheid made in Spain.

Otro barrio palestino de Jerusalén, Al Bustan, tiene orden de demolición del Ayuntamiento israelí. Hay que insistir en que Israel no tiene legitimidad y destroza el IV Convenio de Ginebra. En Al Bustan 1500 nativos, el 60% niños, serán desposeídos bajo disfraces legalistas. La limpieza étnica contra los nativos (“residentes provisionales”) se disfraza bajo sofisticadas estrategias judiciales, electorales, administrativas, urbanísticas, arqueológicas, religiosas y económicas. El objetivo es que no quede ni un solo palestino, como en Jerusalén Oeste, donde siguen en pie las casas de los nativos pero ocupadas por colonos israelíes. Los propietarios fueron arrojados a campos de refugiados. Así se da realidad material a su mitología y su estrategia de judaizar la ciudad de forma fraudulenta. Los turistas que pasean por la ciudad vieja de Jerusalén no saben que el barrio judío es impostado. Israel lo levantó en 1968 tras arrasar el histórico barrio magrebí construido en tiempos de Saladino hace casi mil años.

El ejército, los tribunales, los colonos y las excavadoras israelíes siempre están listos para actuar en cualquier punto del territorio palestino. Como en Beita, Nablus, donde en sólo unas semanas los invasores han levantado una ciudad en los olivares del pueblo palestino. A veces Israel renuncia a una colonia para que el foco mediático se sitúe ahí y tratar de ocultar 73 años de despojo a los nativos.

La batalla de Al Aqsa

En medio del Ramadán y del uso intenso de las mezquitas, las fuerzas israelíes convirtieron la explanada en un escenario de guerra con asaltos repetidos de día, de noche y en el interior de las mezquitas. Para Israel es estratégico hostigar las mezquitas para provocar la ira musulmana en todo el mundo. De esta forma la colonización se disfraza ante los medios como una batalla religiosa irresoluble. Además, grupos israelíes exigen el derribo de las mezquitas de Al Aqsa y de la Cúpula de la Roca para construir un “Tercer templo” judío en su lugar.

Esta continua opresión israelí en Jerusalén hizo explotar las manifestaciones palestinas por todo el territorio. En las ciudades dentro del Estado israelí (Jaffa, Nazaret, Haifa, Lod, Acre o Uhm al Fahem) los nativos con ciudadanía israelí arriaron las banderas de Tel Aviv e izaron banderas de Palestina. El alcalde israelí de Lod reconoció que había perdido el control de la situación y Netanyahu declaró el estado de emergencia.

Esta revuelta palestina unida aterrorizó a la sociedad colona israelí y se sucedieron con impunidad las turbas con linchamientos a palestinos.

Las manifestaciones mostraron la victoria de la identidad nativa unida frente a la fragmentación que ha buscado el gobierno israelí. Los medios occidentales también utilizan categorías disolventes para los palestinos de Israel, tales como beduinos del desierto, drusos, cristianos de Galilea, árabes israelíes, etc.

La Intifada de la unidad

Esta revuelta unitaria explotó finalmente con la convocatoria de una huelga general indígena el 18 de mayo para los tres trozos en que está partida temporalmente la Palestina histórica: Estado de Israel, guetos de Cisjordania y gueto de Gaza. La convocatoria no partió de ninguna facción política. Fueron jóvenes y organizaciones de base de Jerusalén y del Estado de Israel. El seguimiento fue masivo desde Haifa a Galilea, Nablus o Gaza. Toda la sociedad palestina conectó con su insurrección de 1936 contra la opresión británica y sionista, cuando se inició el despojo nativo con la llegada de colonos europeos. El Manifiesto por la Dignidad y la Esperanza recorrió toda Palestina en esos días expresando el significado de la reunificación de la conciencia nacional palestina. Se destruyeron las separaciones físicas y prisiones categóricas impuestas por el régimen colonial: la prisión de los guetos de Cisjordania, la prisión de la ciudadanía bajo apartheid en el Estado israelí, la prisión de Gaza, y la prisión de Jerusalén. Se fijaba como objetivo unitario acabar con todas las estructuras coloniales sionistas.

La batalla en toda Palestina

Frente a la intensa represión en Jerusalén, desde Gaza se avisó el 10 de junio de que comenzaría el lanzamiento de cohetes. Israel ignoró la advertencia e inició una operación de gran escala contra Gaza.

Describir estos enfrentamientos como una guerra entre “Israel” y “Hamas” es una manipulación. Se trata de Israel contra Gaza, o contra Palestina. ¿Por qué se nombra un partido político en sólo uno de los bandos?

La operación israelí “El guardián de los muros” anunciaba la muerte de centenares o miles de personas en la enjaulada franja. Hay que recordar que los dos millones de personas que sobreviven en Gaza fueron despojados, amontonados y encerrados en esa cárcel costera israelí.

Los cohetes artesanales se enfrentaron a la tecnología militar del s.XXI durante diez días. Todos los medios del planeta nos cuantificaban a diario los cientos de cohetes lanzados por los nativos pero nunca nos dieron el dato del número de misiles y bombas arrojados por Israel.

Israel anunció que iba a pisar el acelerador con su inhumana doctrina Dahiya, de máxima devastación y fuerza desproporcionada sobre civiles. Consiste en que el territorio agredido “retroceda 20 años”, o incluso “a la edad de piedra”. Esta doctrina militar forma parte del currículo de la Universidad de Tel Aviv, con la que se asocian universidades de todo el mundo en lugar de boicotearla. Siguiendo esta estrategia, Israel ha buscado destruir el mayor número de infraestructuras y la economía del gueto de Gaza. Cuando los donantes internacionales financien de nuevo la reconstrucción de Gaza, la economía israelí sacará su tajada. La destrucción israelí en Gaza alcanzó al único laboratorio Covid, bancos, comercios, factorías, librerías, edificios de agencias de prensa o accesos a hospitales.

Además Israel ha repetido otra doctrina iniciada en 2014: eliminar familias enteras intencionadamente, bombardeando la casa cuando estén dentro el mayor número de miembros. Así fueron exterminadas cuatro generaciones de la familia Al Qawlaq con 21 miembros, desde los 90 años hasta los 6 meses de edad. El superviviente Shoukry Al Qawlaq enumeraba durante 33 segundos a sus familiares asesinados. También las familias Abu al Auf, Ashkontana, y hasta 19 familias.

Pero inesperadamente a los diez días, el régimen israelí pasó de amenazar que sólo habría descanso “dejando Gaza en completo silencio”, a repentinamente detenerse con un alto el fuego. Israel podría haber matado a miles de palestinos como en 2008 o 2014 sin rendición de cuentas.

Los militares israelíes nos dan la respuesta al reconocer frustrados que aumenta inexorablemente la cantidad y tecnología de los cohetes de Gaza año tras año a pesar del bloqueo a la franja. El mito de las defensas israelíes (Cúpula de hierro) se derrumbó cuando desde Gaza cuadruplicaron los cohetes lanzados diariamente respecto a 2014. La metrópoli de Washington acudió en socorro de su protectorado con dos ayudas extras: una durante la batalla de 735 M$ en misiles, y otra tras el alto el fuego de 1.000 M$ para rellenar el agotado sistema defensivo israelí en sólo diez días. Los cálculos israelíes estiman las reservas de cohetes en Gaza para varios meses de enfrentamiento continuado, y con modelos superiores que no se han utilizado todavía.

Durante una semana el aeropuerto de Tel Aviv estuvo cerrado, frente a sólo unas horas en 2014. El aeropuerto de Eilat a más de 200km de Gaza también tuvo que ser cerrado. Instalaciones industriales y puertos israelíes fueron atacados y también fueron cerrados. Los ataques a ciudades israelíes y la muerte de 11 civiles infundieron el terror.

Por otro lado, los tanques y soldados israelíes no sólo no se atrevieron a entrar en la cárcel costera, sino que ni siquiera osaron aproximarse al muro. Un único soldado israelí murió en la lejanía por un cohete anticarro disparado desde el gueto de Gaza. Fue suficiente mensaje para un ejército más especializado en la represión y ejecución de civiles que en el enfrentamiento bélico.

A pesar de estas evidencias, el ejército israelí emitió su proclamación de la victoria llamando “terroristas neutralizados” a las 67 niñas y niños palestinos asesinados. Pero incluso los medios israelíes extremistas, que también llaman terroristas a los bebés palestinos, mostraron su temor por el futuro. Otros asumieron que el balance de poder estaba cambiando. Algunos medios se preguntaron qué ocurriría si Líbano se sumase en un futuro a una acción conjunta con Palestina.

El significado de la victoria palestina combinando formas de resistencia

Israel hubiera deseado ser una democracia liberal como Australia o EEUU tras haber hecho desaparecer a los indígenas. Al no conseguirlo, su destino será el mismo que el régimen de apartheid de Sudáfrica.

Hace años ya se rebasó la superioridad demográfica indígena (51%) frente a la sociedad colona (49%) entre el río Jordán y el Mediterráneo, y va en aumento. Sin contar las refugiadas y refugiados del exterior y a pesar de la limpieza étnica incesante. Además, el esfuerzo israelí durante 73 años por fragmentar la identidad palestina y el territorio ha fracasado con la reunificación de toda la sociedad nativa en estos dos meses de resistencia.

En el mundo hubo masivas manifestaciones de solidaridad que revelan el fracaso de los lobbies sionistas y gobiernos occidentales tratando de reprimir ese apoyo. En Madrid, miles de personas desbordaron toda previsión.

La victoria palestina en distintos frentes ha generado múltiples repercusiones.

El precio para Israel

El ejército israelí sueña con una operación contra Gaza para destruirla hasta los cimientos enviando a los palestinos al desierto de Sinaí. La realidad es que ese ejército ya no se atreve a acercarse a la franja, y además, no estamos en 1948. Israel no puede expulsar o asesinar a dos millones de personas. Sólo puede reforzar el bloqueo inhumano, bombardear y asesinar regularmente para retrasar lo más posible lo inevitable.

La sociedad colona israelí es la que ha vivido como un shock el mensaje de que su sociedad de apartheid y guetos nativos tiene fecha fin, algo que ya saben sus élites. Las bajas civiles israelíes son lamentables, pero la sociedad colonizadora debe comprender que cuanto más tiempo sostenga el régimen más alto va a ser el precio que va a pagar. La defensa palestina mató 11 civiles israelíes en una semana; en 2014 fueron la mitad en mucho más tiempo. La sociedad israelí nunca ha vivido bajo el terror y la muerte real que ella ha impuesto a las sociedades de su alrededor. Damasco y el territorio sirio continúan siendo bombardeados por Israel habitualmente. Los civiles de Líbano conocen ese precio. El nuevo Primer Ministro, Naftali Bennett, cuando era comandante dio la orden de masacrar en 1996 a los civiles que estaban refugiados en un edificio de la ONU en la aldea de Qana, Líbano. Más de cien murieron despedazados mientras dormían, la mitad mujeres y niños, y Bennett siempre ha estado orgulloso de ello. También la población civil de Jordania, Egipto, Iraq y otros países han pagado un alto precio en el pasado.

Naftali Bennet fue elegido líder del gobierno colonial al final de este ciclo de 60 días. Por primera vez Israel ha necesitado cooptar un indígena oportunista para salir de la crisis política desatada por la rivalidad entre los clanes políticos sionistas. Dos indígenas de igual apellido ayudan a sostener los crímenes y el apartheid: uno en el gobierno de Tel Aviv, Mansour Abbas, y otro dentro de los guetos, Mahmoud Abbas. También los reyezuelos de los bantustanes sudafricanos de Pretoria ayudaron temporalmente a sostener el régimen de apartheid. Este nuevo gobierno será una continuidad de los anteriores, porque el motor es el mismo: capturar más tierra con menos indígenas y por los medios que sea necesario. Pero cada vez necesitará más violencia para conseguir menos resultados, con un precio a pagar cada vez más alto como lo pagó la sociedad Afrikaner en Sudáfrica.

El impacto en la Metrópoli occidental

Las potencias occidentales son la Metrópoli colonial del artefacto israelí. Durante este tiempo han recitado el derecho de Israel a defender su régimen de apartheid. Presionaron a la administración colonial indígena de Mahmoud Abbas (llamada Autoridad Palestina) para que reprimiera las revueltas. Los nuevos normalizadores del régimen de apartheid (Emiratos, Bahrein, Marruecos) no tuvieron ningún papel en esta crisis. Se presionó a los regímenes habituales (Jordania, Egipto y Qatar) para que colaborasen en sofocar la protesta y la resistencia. Pero a Occidente no le quedan opciones. La UE lleva tiempo haciendo gestos para tratar de cooptar a Hamas tal como se hizo con la OLP en 1991. Hace dos años la UE sacó a Hamas de la lista europea de grupos terroristas. De alguna forma Occidente busca sentar a Hamas en una mesa para que acepte un futuro de guetos y apartheid a cambio de dinero. Por ese motivo, un estrecho aliado de EEUU y UE, como es el régimen de Marruecos, invitó al líder de Hamas a los pocos días del alto el fuego.

Pero no existe ese futuro de guetos y apartheid a los que se denomina “Estado palestino”, eternamente prometido y demorado. Occidente puede seguir recitando la farsa de la “solución de dos Estados” en las instituciones internacionales y medios de comunicación. La reunificación de los palestinos ha enterrado el ataúd que contenía ese antiguo cadáver de los dos Estados.

La repercusión internacional

Las masivas manifestaciones, las acciones directas contra empresas israelíes y el bloqueo a buques israelíes por todo el mundo, han continuado incrementando la solidaridad con Palestina.

En 1991 disminuyó la solidaridad mundial con Palestina por varios factores: la caída de la URSS y la nueva hegemonía mundial, la OLP negociando con el régimen de apartheid de Tel Aviv mientras simultáneamente el régimen de apartheid de Pretoria se desplomaba, la revocación forzada en la ONU de su Resolución 3379 que declaraba el sionismo como una ideología racista, los Acuerdos de Oslo, la creación de la administración colonial indígena llamada Autoridad Palestina, etc.

A partir de 2004 y 2005 comenzó a recuperarse la solidaridad con la sentencia del Tribunal de la Haya sobre el muro del apartheid y el lanzamiento de la campaña de boicot internacional a Israel, BDS.

Hoy en todo el mundo se está extendiendo el consenso sobre el apartheid israelí y se recupera su rol de colonizador de Palestina. Israel pierde la guerra social y legal a pesar de los esfuerzos de los lobbies israelíes en muchos países por acallar las críticas y ganar su legitimidad mediante un Lawfare represivo.

El procedimiento de la Corte Penal Internacional seguirá avanzando con dos únicos caminos: emitir órdenes de detención contra líderes israelíes, o cerrar el caso demostrando que es un Tribunal occidental para juzgar solamente a quien occidente decida. Cualquiera de las dos decisiones tendrá muchas repercusiones y las dos perjudican a Israel ante los pueblos del mundo.

Antonio Guterres borró de la web de la ONU en 2017 un informe interno señalaba a Israel como régimen de apartheid, pero otros informes empiezan a amontonarse, e incluso gobiernos occidentales comienzan tímidamente a usar el término.

Se convertirá en una norma describir a Israel como régimen de apartheid con diferentes grados de opresión hacia los nativos palestinos, según dónde se encuentren.

En la dimensión bélica, la victoria de los palestinos frente al ejército del régimen nuclear israelí también tiene resonancias en la región. Ha quedado expuesta la vulnerabilidad de la sociedad colona. No es casual que unos días después de la victoria del gueto de Gaza, y del agradecimiento de un portavoz militar palestino a Irán, Antony Blinken dijera que EEUU mantendrá cientos de sanciones contra Irán, al margen de lo que suceda con el Acuerdo Nuclear. Es decir, el Acuerdo Nuclear no sobrevivirá porque Irán no aceptará añadir nuevas concesiones, ya sean sus misiles o su relación con sus aliados.

La repercusión para la sociedad palestina

Ya hemos visto algunos significados de este proceso de 60 días para la sociedad palestina.

Internacionalmente, la Autoridad Palestina ha quedado aún más expuesta como un Departamento de Asuntos Indígenas subordinado de Occidente e Israel. Mahmoud Abbas ni siquiera se atreve a acusar de apartheid al régimen de apartheid con el que colabora. Su función principal es la represión subcontratada, aplicando las detenciones masivas o el asesinato de activistas de base. Los dirigentes de la Autoridad Palestina se manejan en medio de la corrupción política y económica, y harán cualquier cosa por perpetuarse y sostener la estructura colonial. En medio de estos 60 días, Abbas canceló el teatro de unas supuestas elecciones por el riesgo de que otro le quitase el puesto. Pero sus días como gobernador indígena del gueto están a punto de finalizar, y no solamente por su edad. Tras su represión a los propios palestinos, en Occidente condenan a Abbas de forma hipócrita mientras eligen sustituto. Abbas no recibirá honores de Occidente a pesar de haber desempeñado la función que se le encomendó de sofocar los derechos palestinos.

En el final de este período de 60 días, el 12 de junio, el centro palestino de encuestas realizó uno de sus sondeos periódicos. El 80% de los palestinos afirmaban que Gaza había ganado el enfrentamiento con Israel. Valoraban positivamente a cada foco de insurrección y resistencia: 89% aprobaron las acciones de los palestinos de Jerusalén, 86% apoyaron las protestas de los palestinos ciudadanos de Israel y 77% respaldaron la resistencia armada de los palestinos de Gaza. El minúsculo número de palestinos que apoya la gestión de la Autoridad Palestina (11%) y la de Abbas (8%) representa a la clase privilegiada que vive gracias a ella.

El escritor palestino asesinado por Israel, Ghassan Kanafani, advirtió de que uno de los enemigos del pueblo palestino son las oligarquías indígenas.

El pueblo palestino se ha reunificado pero no tiene un sujeto político en forma de un nuevo movimiento nacional de liberación. La OLP se suicidó en 1991. El próximo mes de octubre se cumplen 30 años de la fatídica Conferencia de Madrid que dio lugar a los Acuerdos de Oslo. Coincidiendo con esa fecha, se celebrará una primera tentativa para impulsar ese nuevo movimiento nacional palestino que rompa con Oslo y el apartheid: la ruta alternativa, Masar Badil. Antes o después un nuevo movimiento palestino acabará naciendo.

En Occidente hemos olvidado muchas lecciones. Una es que cuando un pueblo está determinado a ser libre aplicará el máximo de sufrimiento propio durante su lucha, por muy desfavorable que sea con respecto al sufrimiento del opresor.

En Occidente se ha instalado un fraudulento consenso, por un ego de salvadores blancos, de que exclusivamente el boicot acabó con el apartheid en Sudáfrica. A eso se une un revisionismo de Nelson Mandela y otros líderes indígenas sudafricanos. En los años 60 el Congreso Nacional Africano decidió responder con la lucha armada a las masacres del régimen de Pretoria. Para ello creó un brazo armado autónomo, Umkhonto weSizwe (MK). La autodefensa armada indígena ha sido imprescindible en las luchas de descolonización, y también lo fue en Sudáfrica. Las sociedades coloniales o entidades ocupantes han pagado un precio de inseguridad física. Como en Argelia o Vietnam. La sociedad israelí sabe que el precio a pagar será cada vez más alto.

Ante la criminalización de la resistencia indígena en cualquiera de sus formas, declarando terrorista al movimiento por el boicot, o a la autodefensa armada, hay que recordar la legalidad internacional. Especialmente el preámbulo de la Declaración Universal de Derechos Humanos o la Resolución 3070: “La Asamblea General reafirma la legitimidad de la lucha de los pueblos para librarse de la dominación colonial extranjera por todos los medios posibles, incluida la lucha armada”.

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Daniel Lobato es activista en solidaridad con Palestina

Fuente: https://www.infolibre.es/noticias

Senado reconoce relación diplomática entre México y Palestina

26 de julio de 2021

El senado de México se manifiesta que el Senado mexicano reconoce las relaciones diplomáticas sostenidas entre México y Palestina, y hace votos para que éstas se conduzcan a nivel de embajadas recíprocas, con todos los derechos y deberes determinados por el Derecho Internacional.

La Mesa Directiva del Senado de la República reiteró su convicción de que la única solución a la situación entre Palestina e Israel es la creación de dos Estados libres e independientes, de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Este órgano de gobierno de la Cámara de Senadores dio a conocer a la Comisión Permanente, en su sesión del 21 de julio, un pronunciamiento relacionado con el reconocimiento internacional de Palestina.

En el documento, suscrito por el senador Eduardo Ramírez, presidente de la Mesa Directiva, se manifiesta que el Senado mexicano reconoce las relaciones diplomáticas sostenidas entre México y Palestina, y hace votos para que éstas se conduzcan a nivel de embajadas recíprocas, con todos los derechos y deberes determinados por el Derecho Internacional.

Señala que el Estado mexicano ha hecho patente su firme convicción de que una solución política y pacífica del conflicto, entre estos dos pueblos, debe producirse mediante negociaciones directas, sin precondiciones, a fin de resolver los problemas sustantivos, incluido el estatus definitivo de Jerusalén.

“Respaldamos el diálogo como el medio para resolver el diferendo entre Israel y Palestina, para que ambas naciones puedan vivir en paz dentro de fronteras seguras e internacionalmente reconocidas, tal como fue pactado en los Acuerdos de Oslo”, se subraya en el texto.

Recuerda que a pesar de que nuestro país mantiene relaciones diplomáticas con Palestina, no ha reconocido un Estado palestino y sólo se han firmado algunos acuerdos; sin embargo, México tiene muestras de intensificar el diálogo político con ese pueblo y alienta los contactos en las áreas económicas, técnicas, científicas, educativas y culturales, así como el intercambio de conocimientos y experiencias en materia de salud.

Asimismo, se menciona que en diciembre de 2018 el ministro de Relaciones Exteriores palestino realizó una visita a México para asistir a la toma de posesión del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Posteriormente, en enero de 2021, durante su primera participación en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, pidió una resolución al conflicto israelí que incluya un «Estado viable» para Palestina.

En aquella ocasión, se agrega en el texto, el titular de la SRE manifestó su apoyo a una solución integral y definitiva al conflicto, bajo la premisa de “dos Estados”, que atienda las legítimas preocupaciones de seguridad de Israel y permita la consolidación de un Estado palestino política y económicamente viable.

El documento también refiere que en 1973 se instituyó una oficina de información de la Organización para la Liberación de Palestina, la cual estableció relaciones diplomáticas en 1975 con México, lo que permitió oficialmente la apertura de una representación diplomática, y en 2013 su representante presentó cartas credenciales al Ejecutivo.

De la misma manera, se enumeran las acciones que México ha emprendido desde años anteriores en apoyo al pueblo palestino. Se trata de muestras multilaterales palpables del deseo de México por intensificar el diálogo político con Palestina, y de apoyar concretamente a los refugiados palestinos, se puntualiza.

Fuente: www.contrareplica.mx

El gobierno israelí quiere que más hombres ultraortodoxos trabajen

Foto: Judíos ultraortodoxos con máscaras protectoras caminan llevando bolsas de compras en la ciudad religiosa israelí de Bnei Brak, cerca de Tel Aviv, el 6 de abril de 2020, [MENAHEM KAHANA/AFP vía Getty Images].

27 de julio de 2021

El nuevo gobierno de Israel quiere aprovechar una rara oportunidad política para empujar a un mayor número de hombres judíos ultraortodoxos a la fuerza de trabajo para impulsar la economía, una medida que podría enfrentar a poderosos líderes religiosos con los políticos, informa Reuters.

Para 2065, se espera que la comunidad «haredi» de Israel represente el 32% de la población del país, frente al 12% actual, según estimaciones oficiales.

Sólo un 50% de los hombres ultraortodoxos trabajan. La otra mitad estudia textos religiosos en los seminarios, el Banco de Israel y los responsables económicos han advertido de las tensiones presupuestarias a largo plazo si no se integran en la población activa.

«Aumentar las tasas de empleo y productividad laboral de la población ultraortodoxa, especialmente de los hombres, son cuestiones de importancia estratégica para el PIB per cápita, la productividad laboral y la reducción de las disparidades de ingresos entre los ultraortodoxos y el resto de la sociedad», dijo el Banco de Israel a Reuters.

Pero durante gran parte de los últimos 12 años, dos partidos ultraortodoxos han apoyado a la coalición gobernante del ex primer ministro Benjamin Netanyahu, impidiendo así cualquier cambio.

Ahora no hay partidos ultraortodoxos en el gobierno, y el ministro de Economía, Avigdor Lieberman, es un laico decidido. Los varones haredi, dice Lieberman, deben «ganarse la vida decentemente y no a base de subsidios y limosnas».

Ya ha disparado su primer tiro: un plan que exigiría que ambos padres estuvieran empleados para recibir subvenciones estatales para las guarderías.

Reacciones

Los políticos haredíes han atacado rotundamente las propuestas. Moshe Gafni, jefe del partido Judaísmo Unido de la Torá, calificó a Lieberman de «malvado».

Muchas familias ultraortodoxas son numerosas y suelen estar sustentadas por mujeres, de las que el 78% tienen trabajo.

Devorah Lipner, una mujer ultraortodoxa de 22 años que dirige una organización sin ánimo de lucro en Jerusalén, dijo que podría tener que dejar su trabajo, ya que no espera que su marido deje de estudiar la Torá.

«El estilo de vida de la comunidad ultraortodoxa es que la Torá es lo primero y todo lo demás es secundario… (y) es mi derecho democrático a vivir según mi religión», dijo.

«Hacer la vida más cara y más difícil es una forma muy divertida de hacer que la gente salga a trabajar».

La comunidad haredí y algunos analistas han instado al gobierno a no promulgar políticas que puedan resultar contraproducentes y obligar a las mujeres a abandonar la fuerza de trabajo en detrimento de los hombres.

Eitan Regev, director general adjunto del Instituto Haredí de Asuntos Públicos, considera que la escasa remuneración es un obstáculo para la rápida integración: muchos hombres ultraortodoxos no pueden tener sueldos altos porque nunca estudiaron inglés, matemáticas y ciencias.

«Si se crean oportunidades de trabajo y se da la formación adecuada para que los salarios de entrada sean lo suficientemente altos como para compensar lo que van a perder -como el estudio de la Torá-, entonces entrarán en el mercado laboral», dijo Regev.

El apoyo del Estado a los haredim y las exenciones del servicio militar han sido durante mucho tiempo una molestia para muchos israelíes.

Pero la escasa mayoría del nuevo gobierno puede impedir que Lieberman aplique la reforma: el primer ministro Naftali Bennett puede necesitar que los partidos haredíes se unan a su coalición si otros la abandonan.

Un sector crucial es el de las industrias de alta tecnología. Alrededor del 10% de los universitarios que estudian tecnología son ultraortodoxos, y 10.000 haredim trabajan en el sector, 7.000 de ellos mujeres.

Moshe Friedman, cuya organización Kamatech trabaja para integrar a sus compatriotas haredim en el sector tecnológico y ayudarles a crear empresas, dijo que podrían cubrir las vacantes que las empresas de alta tecnología están anunciando.

«Veo muchos jóvenes haredim que quieren incorporarse a la mano de obra y a la industria tecnológica. Vienen a nosotros por miles», dijo Friedman, y añadió que el gobierno «sólo tiene que ayudarles con una mejor educación y una mejor formación».

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

 

ONU: unas elecciones palestinas «libres y democráticas» deben incluir Jerusalén Este

27 de julio de 2021

Expertos en derechos humanos de la ONU pidieron el lunes a la Autoridad Palestina y a Israel que reprogramen las elecciones a la presidencia, el poder legislativo y las municipales palestinas en un plazo razonable para garantizar unos comicios «libres, justos, democráticos, pacíficos y creíbles», informa la Agencia Anadolu.

Las elecciones parlamentarias palestinas estaban previstas para mayo y las presidenciales para julio.

Sin embargo, fueron aplazadas indefinidamente el 29 de abril por el presidente palestino Mahmoud Abbas debido a la preocupación por la capacidad de los palestinos para votar en Jerusalén Este.

«Estamos profundamente preocupados por el aplazamiento de las elecciones previstas en Palestina», dijeron los expertos.

Entre los expertos se encontraban Michael Lynk, relator especial sobre los derechos humanos en el territorio palestino; Irene Khan, relatora especial sobre el derecho a la libertad de expresión; y Clement Nyaletsossi Voule, relator especial sobre la libertad de reunión pacífica.

«Las elecciones palestinas representan una oportunidad monumental para renovar el proceso democrático, para abordar las antiguas divisiones políticas internas, para fortalecer las instituciones responsables y para dar un paso importante hacia la consecución de los derechos nacionales e individuales fundamentales del pueblo palestino», afirmaron los expertos.

«Pedimos a Israel que declare claramente que permitirá la plena participación democrática de los palestinos de Jerusalén Este en las elecciones previstas. Como potencia ocupante en Jerusalén Este, debe interferir lo menos posible en los derechos y la vida cotidiana de los palestinos».

Afirmaron que, dados los avances tecnológicos y el voto a distancia y electrónico, existen diversos medios para permitir la plena participación democrática.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

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