El ejército israelí de ocupación asesina a otro niño palestino con disparo en la cabeza

17 de junio de 2021

Foto: Ahmad Bani Shamsa de 15 años. Foto agencia Safa

Nuevamente, los militares disparan a matar a niños desarmados que solo protestan por las ilegales confiscaciones de las tierras de sus familias. Los militares utilizan sus armas de guerra para disparar lo los civiles palestinos.

Soldados israelíes dispararon al joven palestino Ahmad Bani Shamsa en la cabeza el miércoles en el norte de Cisjordania, El niño de 15 años, fue trasladado al hospital de Rafidia en Nablus en estado crítico, donde se le practicó una cirugía de urgencia para detener la hemorragia, no obstante, el extenso destrozo del cráneo impidió que el joven sobreviva y falleció durante la madrugada de hoy jueves.

Testigos señalaron a los medios de prensa que Ahmad resultó herido durante una protesta de los residentes de la ciudad de Beita en el área de Nablus contra el establecimiento de nuevos asentamientos ilegales en las tierras de su familia en el cerro conocido como Jabal Sabih.

Soldados israelíes escondidos en el lugar le dispararon directamente a la cabeza. Fueron dos disparos, una bala de grueso calibre le destrozó el cráneo.

El derecho internacional considera que Cisjordania y Jerusalén Oriental son territorios ocupados y considera ilegal toda actividad israelí de construcción de asentamientos en dichos territorios. Sin embargo, Israel nunca ha respetado la legalidad internacional y viola sistemáticamente todas y cada una de las resoluciones, convenios y dictamen de estas instancias legales.

Fuente: Corresponsal de PalestinaLibre.org en Jerusalén ocupada

Israel desestima las investigaciones sobre el 90% de los delitos de odio religioso contra los árabes

Foto: el padre Antonio Scudu, cuidador de la iglesia de San Esteban en el monasterio salesiano de Beit Jamal, mira las cruces volcadas en un cementerio que al parecer ha sido objeto de vandalismo cerca de la ciudad central israelí de Beit Shemesh, al oeste de Jerusalén, el 18 de octubre de 2018. [MENAHEM KAHANA/AFP vía Getty Images]. 

17 de junio de 2021

Al parecer, Israel ha cerrado nueve de las diez investigaciones de casos de delitos de odio religioso contra los árabes entre 2018 y 2020 por no poder localizar a los autores. Los casos implicaban el vandalismo de al menos diez mezquitas e iglesias tanto en la Cisjordania ocupada como dentro de Israel. Todavía no se ha tomado una decisión por parte de la Fiscalía del Estado en relación con el décimo caso.

El cementerio cristiano del monasterio de Beit Jamal, cerca de Beit Shemesh (Israel), se enfrentó a cuatro casos de vandalismo entre 2013 y 2018. En octubre de 2018, los monjes responsables del mantenimiento del cementerio encontraron unas 30 lápidas destrozadas. En 2016, unos desconocidos profanaron el monasterio, destrozando varias estatuas. En 2013, se lanzó una bomba incendiaria contra la puerta y se realizaron grafitis con mensajes de odio a lo largo de los muros del monasterio.

Una petición de libertad de información presentada por el abogado israelí Tal Lieblich, del bufete Lieblich-Moser, dirigida a la policía, dio a Haaretz información sobre los casos. La policía respondió a la petición con los datos, aunque no incluyó ningún detalle sobre el último caso abierto.

A pesar de que todas las investigaciones son de casos de interés público que ya han sido denunciados en los medios de comunicación, una vez presentada la petición, la policía facilitó la información sin vincularla a un expediente de investigación concreto. Entre los delitos de odio que se produjeron en estos dos años se encuentran la destrucción del cementerio del monasterio de Beit Jamal, la vandalización de una mezquita en Jish, así como el pinchazo de neumáticos y el daño a decenas de coches.

La organización israelí de derechos humanos Yesh Din litigó para que se cerraran tres de los casos de vandalización de edificios religiosos en Cisjordania. Uno de estos casos ocurrió en 2019, cuando una mezquita fue destruida en el pueblo de Deir Dibwan, con grafitis que decían «Am Yisrael Chai» o «el pueblo de Israel vive» -un lema de los nacionalistas israelíes- pintados con spray a lo largo de las paredes. Sólo dos meses después, el caso se cerró debido a la incapacidad de las autoridades para identificar a los autores.

En el pueblo de Aqraba, en 2018, una mezquita no solo fue vandalizada con grafitis, sino que se le prendió fuego. Aunque los asaltantes fueron grabados por las cámaras de seguridad, el caso se cerró dos años después del incidente, en junio de 2020.

Dado que estos delitos se produjeron a lo largo de los años, la policía israelí ha fracasado sistemáticamente a la hora de identificar a los autores de los delitos de odio contra los árabes llevados a cabo por extremistas judíos. Los datos proporcionados por la organización Yesh Din -que solo contabiliza los casos en Cisjordania- el 82% de estos casos de crímenes de odio ocurridos entre 2005 y 2019 fueron cerrados.

Esta semana, la jueza del Tribunal de Distrito Anat Singer resolvió no obligar a la policía a revelar los detalles del último caso abierto, que está a la espera de una decisión de la Fiscalía del Estado.

Fuente: https://www.monitordeoriente.com

LOS CONCEPTOS, OPINIONES E INFORMACIONES EMITIDAS EN PALESTINASOBERANA.INFO SON RESPONSABILIDAD DIRECTA DE QUIENES LAS ELABORAN Y NO NECESARIAMENTE REPRESENTAN LA POLÍTICA EDITORIAL DE ESTE MEDIO
Shale theme by Siteturner