Casi el 98% de los casos de coronavirus en Palestina se han recuperado, afirma el ministro de Salud

31 de mayo de 2021

RAMALLAH, lunes 31 de mayo de 2021 (WAFA) – Casi el 98 por ciento del total de casos de coronavirus en Palestina se ha recuperado y dos personas más han muerto por la enfermedad en las últimas 24 horas. Además se registraron 302 nuevos casos, informó hoy el ministro de Salud Mai Alkaila.

Dijo también en su informe diario sobre el coronavirus en Palestina que el 97,7 por ciento de los pacientes con coronavirus se han recuperado, mientras que el 1,2 por ciento permanece activo. Un total del 1,1 por ciento de los casos han muerto desde el brote de la enfermedad en Palestina en marzo del año pasado.

Se registró una nueva muerte en Cisjordania, donde se registraron 56 nuevos casos en las últimas 24 horas y 98 pacientes se han recuperado.

En la devastada Franja de Gaza, uno murió a causa de la enfermedad, se registraron 246 nuevos casos y 17 pacientes se han recuperado en las últimas 24 horas, dijo el ministro de Salud.

Dijo que 23 pacientes permanecen en cuidados intensivos en el hospital, entre ellos cinco con ventiladores.

Hasta el momento, 278.770 personas fueron vacunadas contra la enfermedad en Cisjordania y 39.364 en la Franja de Gaza.

Fuente: WAFA 

Vídeo: Colonos israelíes apuñalan a joven palestino en plena calle

31 de mayo de 2021

Un vídeo muestra un nuevo episodio de violencia perpetrada por unos colonos israelíes contra un joven palestino en una localidad al norte de Al-Quds (Jerusalén).

En unas imágenes transmitidas en el canal 12 de la televisión israelí se observa a un grupo de cuatro colonos judíos abalanzarse sobre un joven palestino para propinarle una paliza, de consecuencias graves, en pleno calle de la ciudad ocupada de Al-Led, situada al norte de Al-Quds.

De acuerdo al material difundido, la víctima, identificada con el nombre de Muhamad Mutawaq, fue interceptado hace tres semanas por sus asaltantes mientras empujaba un carro de alimentación en una calle muy concurrida de la refreída localidad de la ocupada Cisjordana.

La pequeña horda de colonos israelíes asaltó a su víctima apuñalándole hasta en diez ocasiones, lo que le provocó serios daños en el hígado y uno de sus riñones y otros órganos más, conforme anota el medio del régimen de Tel Aviv.

Este tipo de violencia ejercida contra la población palestina residente en los territorios ocupados por parte de los colonos y las fuerzas del régimen israelí se repite con regularidad y por más que las organizaciones pro derechos humanos denuncian estas flagrantes violaciones de derechos humanos a nivel mundial, no hay quien que se preste a escucharlas, ni menos aún que condene tales prácticas criminales de Israel.

De hecho, este último episodio de violencia captada por una cámara de seguridad vial se habría producido en el marco de la escalada de hostilidades de los israelíes registrada contra los palestinos durante el mes de Ramadán —el mes de ayuno para los musulmanes— cuando las autoridades israelíes impusieron restricciones al acceso de los palestinos a la explanada de la Mezquita Al-Aqsa en Al-Quds, así como la orden de desalojo de familias palestinas del barrio de Sheij Yarrah, situada en la misma urbe.

Cabe recordar que son muchos los palestinos que en los últimos tiempos han sido objeto de una serie de brutales ataques cometidos tanto por parte de los colonos, así como por parte de las fuerzas de ocupación de los territorios ocupados.

Conforme a muchos informes, decenas de palestinos han sido atropellados de forma deliberada por los colonos israelíes en las carreteras de Cisjordania y muchos de ellos han perdido la vida como consecuencia de estos sucesos.

Los atropellos protagonizados por colonos y fuerzas del régimen israelí y que tienen por blanco a los palestinos residentes en los territorios ocupados son muy comunes, pues forman parte de la violencia que ejercen con total impunidad contra la comunidad palestina.

Y si esta violencia no fuera suficiente por sí sola, resulta que no hay día en el que no se reporte sobre algún caso de asesinato de un palestino víctimas de disparos de algún miembro de las fuerzas del régimen israelí.

Fuente: HispanTV 

Un ministro israelí dirigió el último asalto de colonos a la mezquita de Al-Aqsa

Foto: el ministro de Sanidad israelí, Yaakov Litzman, interviene en la conferencia anual de salud en Tel Aviv el 27 de marzo de 2018. [JACK GUEZ/AFP vía Getty Images]. 

31 de mayo de 2021

Yaakov Litzman, ministro de Vivienda y ex ministro de Sanidad de Israel, dirigió el domingo una incursión de colonos en la mezquita de Al-Aqsa, entrando por la puerta de Al-Magharbeh, informó Quds Press.

Decenas de colonos judíos extremistas, junto con Litzman, asaltaron la mezquita de Al-Aqsa y recorrieron los patios del santuario, entrando por la puerta de Al-Magharbeh y saliendo por la de Al-Silsila.

Las tropas de ocupación israelíes cerraron la puerta de Al-Magharbeh tras la entrada de los colonos judíos acompañados por el ministro extremista.

La incursión se produjo en un momento en que el jefe de la inteligencia egipcia, el general de brigada Abbas Kamel, está llevando a cabo reuniones maratonianas con funcionarios israelíes y palestinos, con el fin de estabilizar el alto el fuego entre ambas partes.

Además, coincidió con la visita del ministro de Asuntos Exteriores israelí Gabi Ashkenazi a El Cairo para reunirse con su homólogo egipcio Sameh Shoukry, también en el marco de las conversaciones en curso para estabilizar el alto el fuego.

Las autoridades de ocupación israelíes continúan con su política de violencia y escalada, incluyendo el permiso para que los colonos extremistas asalten la mezquita de Al-Aqsa, el tercer lugar más sagrado para los musulmanes en la tierra.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Hay que descolonizar la comprensión del antisemitismo

Foto: Judíos en solidaridad con los palestinos. [Alisdare Kickson/Creative Commons]

27 de mayo de 2021

Por Robert A.H. Cohen para Mondoweiss

No quiero que se malinterprete el antisemitismo ni quiero que se mezclen conceptos como judíos, sionismo e Israel. No quiero que me perciban como un aliado a un Estado opresivo y antidemocrático solo porque soy judío. No quiero estar asociado con una interpretación unidimensional del sionismo que niega a otras personas su historia e identidad. No quiero que una definición de racismo en mi contra signifique que otra gente no pueda protestar por el racismo en su contra.

Pero si apoyase la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA, por su sigla en inglés), significaría apuntarme exactamente a todo aquello a lo que me opongo. Es por eso que necesitamos descolonizar nuestra comprensión del antisemitismo de manera urgente. Y eso significa deshacerse de la IHRA.

Para aquellos que aún no están familiarizados con la IHRA, aquí está la definición en sí y luego los dos ejemplos (extraídas de once ejemplos en el documento) que lograron generar tal dicotomía y antagonismo:

“El antisemitismo es una cierta percepción de los judíos que puede expresarse como odio hacia los judíos. Las expresiones retóricas y físicas del antisemitismo están dirigidas hacia individuos judíos o no judíos y/o sus propiedades, hacia instituciones de la comunidad judía e instalaciones religiosas”.

1.- Negar al pueblo judío su derecho a la autodeterminación, por ejemplo, al afirmar que la existencia de un Estado de Israel es de carácter racista.

2.- Aplicar un doble rasero exigiendo un comportamiento no esperado ni exigido de ninguna otra nación democrática.

Si los ejemplos de la IHRA se consideran ahora tan centrales para definir el antisemitismo, entonces, por lógica, también deben definir qué es ser judío. Según ese cálculo, ser judío es negar la posibilidad de que el sionismo se haya desarrollado de manera racista, a pesar de la abrumadora evidencia que muestra lo contrario. Y ser judío es creer que el Estado de Israel es una nación democrática como cualquier otra, a pesar de que las propias leyes constitucionales de Israel lo definen como el Estado-nación del pueblo judío, en lugar del Estado de todos sus ciudadanos. Y eso es antes de que lleguemos al hecho no menor de una ocupación de territorio palestino cuya duración abarca la mayor parte de la historia del Estado. Entonces, ser judío, según la IHRA, es negar la verdad, ignorar la realidad y defender lo indefendible. Entonces, gracias pero no. No necesito ni quiero que esta versión colonizada de la identidad judía me defina a mí o lo que es ser judío, y nadie más debería.

Un poderoso fracaso

A regañadientes llegué a la conclusión de que aquellos que estuvieron promoviendo la IHRA realmente no se preocupan por los judíos, el judaísmo o nuestra relación actual y futura con otros grupos minoritarios étnicos/religiosos, en particular, con el pueblo palestino. Si estoy en lo cierto, este estado de cosas sugiere un gran fracaso en el corazón del liderazgo comunitario judío. 

A juzgar por su apoyo inquebrantable a la IHRA, la Junta de Representantes, la Unión de Estudiantes Judíos, el Gran Rabino y todas las demás instituciones judías formales en el Reino Unido parecen saber poco sobre cómo se crean amplias alianzas para abordar las estructuras de poder que generan y mantienen el racismo en todo el mundo (incluido el antisemitismo). No solo eso. Parecen entender poco sobre el camino que se necesita recorrer para alcanzar una paz genuina, justa y duradera para los pueblos de Israel y Palestina.

Débil y torpe

Es preocupante que los líderes de la comunidad judía en el Reino Unido crean que un documento tan mal redactado y moralmente problemático ayudará a combatir el antisemitismo o construir alianzas con no judíos, especialmente en los campus universitarios. La definición concreta de unas 40 palabras es la definición de antisemitismo más débil y torpe que leí. El antisemitismo no comienza con ‘odio’ como dice la IHRA, comienza con pequeños prejuicios y discriminación, comienza con guiños, calumnias e insinuaciones.

Esta definición fija el indicador demasiado lejos en el espectro del antisemitismo y no comprende cómo no es sólo el ‘odio’ irracional, sino que fueron la religión, la economía y el poder político los que dieron forma a la hostilidad hacia los judíos. ¿Era realmente tan difícil encontrar un escritor medianamente decente para redactar esta definición en un lenguaje más llano?

Sin mejillas ruborizadas

Desde hace unos cuatro años aumentó la preocupación y la oposición a la IHRA en todo el mundo, incluso de importantes expertos judíos en antisemitismo como Kenneth Stern o David Feldman, quienes difícilmente puedan describirse como ‘judíos izquierdistas antisionistas’. Sin embargo, la Junta de Representantes no muestra la más mínima incomodidad o malestar ante tales críticas.

Existen preocupaciones legales, inquietudes por la libertad de expresión y, con razón, una gran intranquilidad por el impacto que tiene en la expresión de la identidad palestina y la capacidad de hacer luchar por la igualdad de derechos de los palestinos. A estas alturas, aquellos que estuvieron defendiendo este documento y se lo impusieron activamente a casi todos los demás deberían haberse, al menos, ruborizado o tal vez deberían haber experimentado un persistente sentimiento de vergüenza.

Si algo que se cree que es tan perfecto y tan necesario obtiene semejantes contragolpes a nivel global, una persona razonable podría hacer una pausa para recapacitar, reflexionar y tomarse un momento para reevaluar su estrategia. Pero aquí en el Reino Unido no hay señales de semejante reflexión. Por el contrario, la IHRA continúa siendo promovida como la única forma satisfactoria para que las instituciones públicas expresen su compromiso de combatir el antisemitismo y su solidaridad con la comunidad judía. Cualquier cosa menor se considera sospechosa en el mejor de los casos. No es difícil ver por qué muchas de las organizaciones que están siendo presionadas simplemente dicen: “Bien, lo adoptamos”. Pocos tienen el tiempo, la energía o el capital político para gastarlos en una discusión con la Junta de Representantes. Es preferible una vida más tranquila.

Políticas de identidad

Más allá de que la definición de la IHRA “es la que quiere la comunidad judía”, todavía no escuché un solo argumento que explique exactamente por qué es tan buena (y mejor que cualquier otra cosa) a pesar de la ira que creó y la mala calidad de la definición real.

Este camino y modelo de justificación fue utilizado en enero de este año por la Unión de Estudiantes Judíos de Gran Bretaña e Irlanda (UJS, por su sigla en inglés), que intensificó su defensa del documento bajo las crecientes críticas de su adopción y uso a nivel global. En una carta al periódico The Guardian, el presidente de la UJS junto con los líderes de docenas de sociedades universitarias judías en todo el país, eligieron usar una versión simplificada de las políticas de identidad para defender su caso:

“Es hora de discutir la definición de la IHRA y su adopción por parte de las universidades británicas para reflejar las situaciones vividas por los estudiantes judíos. Los jueces jubilados, los activistas radicados en Medio Oriente y los académicos no judíos de extrema izquierda no están en la primera línea del antisemitismo continuo en el campus, pero nosotros sí lo estamos”.

La falta de autoconciencia y respeto que se muestra aquí es bastante asombrosa. Pero, sobre todo, quienes quedaron fuera de esta lista de personas cuyas opiniones no cuentan para la UJS son los estudiantes palestinos en los campus del Reino Unido. Ni siquiera merecieron una mención. Sus ‘situaciones vividas’ se borran por completo en esta carta de superioridad moral judía, al igual que los ejemplos de la IHRA borran la historia palestina. Esto no hace absolutamente ningún favor a los intereses de los 8.500 miembros judíos de la UJS.

En los últimos días, los estudiantes palestinos en mi propio campus en la Universidad de Lancaster, en el norte de Inglaterra, sufrieron atroces insultos racistas y misóginos en línea (junto con las habituales acusaciones de antisemitismo) porque se atrevieron a hablar en contra de la IHRA. Las autoridades de la Universidad están investigando el incidente, pero hasta ahora no se tomó ninguna medida. Esto es sólo un ejemplo más de cómo la IHRA hace más mal que bien.

Acá es donde terminás cuando las políticas basadas en la identidad salen mal. La discriminación contra un grupo no se puede articular de una manera que se base en la discriminación contra otro grupo. Si acá es donde terminás, tomaste un camino equivocado y te perdiste terriblemente.

Descolonizar el antisemitismo

No tiene sentido una definición de antisemitismo que incorpore otras formas de racismo. Así que necesitamos urgentemente despolitizar y descolonizar nuestra formulación de racismo antijudío. Para lograrlo, también necesitamos descolonizar la identidad judía moderna dominante. Alana Lentin, una academica que se enfoca en la crítica antirracista, identifica y explora la necesidad de ‘descolonizar el antisemitismo’ en su libro de 2020 Why Race Still Matters (N.d.T.: Por qué la raza sigue siendo importante). Aquellos que estudian, hacen campaña en contra y comentan sobre el antisemitismo se beneficiarán del análisis de Lentin, como lo hice yo.

El sionismo fue, y sigue siendo, un movimiento de liberación judío nacido del deseo de escapar del antisemitismo. Los sionistas creen que la autodeterminación nacional en la forma de un Estado judío es la única forma de lograrlo. Sin embargo, también fue, y sigue siendo, un proyecto de colonialismo que llevó directamente al despojo y la opresión continua del pueblo palestino. Ambas descripciones son verdaderas, una no anula a la otra, sino que coexisten simultáneamente.

Como dije antes, el concepto y la experiencia del sionismo no pertenecen exclusivamente al pueblo judío, y mucho menos a un grupo de élite judía en el Reino Unido con una responsabilidad mínima. La situación en Israel/Palestina crea un profundo problema ético para cualquiera que se preocupe por la justicia, la equidad y la igualdad; para cualquiera que se preocupe por la historia judía, y para cualquiera al que le interese la tradición ética judía. Esto es lo que convierte a Israel/Palestina en el mayor desafío al que se enfrentan los judíos, y, de hecho, el propio judaísmo, en el siglo XXI. Simplemente al reconocer el desafío y lo que lo causa comenzaremos a trabajar para descolonizar la identidad judía y podremos formular una comprensión progresista del antisemitismo.

Abordar el antisemitismo sin prejuicios

Ser judío en 2021 es vivir en un mundo de contradicciones y ambivalencias. Es un momento en el que la vulnerabilidad judía en curso coexiste al lado del empoderamiento judío y la opresión israelí de los palestinos. Es posible ser víctima del racismo en un espacio y generarlo en otro. La palabra ‘complicado’ no alcanza siquiera a captar la dinámica de intersección de la identidad judía contemporánea. Y esto puede confundir a los mismos judíos tanto como a cualquier otra persona.

Existen algunos en la izquierda que optan por luchar contra el racismo contra los palestinos tomando el camino hacia el antisemitismo. Tales actitudes están muy erradas y perjudican tanto a los judíos como a la causa de la solidaridad palestina. Por otro lado, están los de derecha, o los que se llaman a sí mismos liberales, que piensan que está bien luchar contra el antisemitismo promoviendo discursos que fomentan la islamofobia y, ciertamente, el antipalestinismo. Acá es donde te lleva la promoción y defensa de la IHRA.

La conclusión es la siguiente: no se lucha contra el racismo con el racismo. No luchás contra el odio con el odio, no importa cuán injustos o desagradables puedan ser tus oponentes. Existen otras tácticas mucho mejores disponibles. 

Así que, si usted desea un debate constructivo y unificador sobre el antisemitismo, si quiere descolonizar la identidad judía y si desea trazar una ruta hacia un Israel/Palestina reconciliados, entonces, por el amor de dios, deshágase de la IHRA.

Nota: Agradezco a Alana Lentin por identificar y explorar el concepto de ‘descolonizar el antisemitismo’ en su libro Why Race Still Matters. Si desea leer más sobre cómo algunos pensadores judíos clave entendieron el colonialismo y la identidad judía de manera más amplia, recomiendo Decolonial Judaism: Triumphal Failures of Barbaric Thinking (Judaísmo descolonial: fracasos triunfales del pensamiento bárbaro), de Santiago Slabodsky. Para una descripción detallada de cómo se desarrolló el colonialismo en Israel/Palestina, vea el nuevo libro de Jeff Halper Decolonizing Israel, Liberating Palestine: Zionism, Settler Colonialism, and the Case for One Democratic State (Descolonizando Israel, liberando Palestina: sionismo, colonialismo y el caso de un Estado democrático).

Una versión de este artículo en su versión en inglés se publicó originalmente en Writing on the Edge el 6 de marzo de 2021, la versión en inglés se reimprime con su permiso.

Robert Cohen fue periodista de radio para la BBC Radio Five Live y actualmente publica continuamente en Mondoweiss, Tikkun Daily y Jews for Justice for Palestinians.

N.d.T.: El artículo original fue publicado por Mondoweiss el 10 de marzo de 2021.

Fuente: https://elinterpretedigital.com/2021/05/27/hay-que-descolonizar-la-comprension-del-antisemitismo/

 

Informe: La policía israelí detiene a 1.700 ciudadanos árabes en Israel durante las últimas dos semanas

Foto: guardias fronterizos israelíes detienen a un joven palestino durante una manifestación frente a la Puerta de los Leones, una entrada principal al complejo de la mezquita de Al-Aqsa, debido a las medidas de seguridad recientemente implementadas por las autoridades israelíes que incluyen detectores de metales y cámaras, en la Ciudad Vieja de Jerusalén el 17 de julio de 2017 [AHMAD GHARABLI/AFP vía Getty Images].

La policía de ocupación israelí ha detenido a 1.700 árabes en Israel durante las dos últimas semanas, informó el viernes la Agencia Anadolu, que añadió que se registraron 300 agresiones contra árabes y sus propiedades.

Según el Comité Árabe de Emergencia, afiliado al Alto Comité para los Ciudadanos Árabes en Israel, estas detenciones y agresiones se produjeron en medio de la violenta represión israelí de las protestas organizadas por los ciudadanos árabes contra la agresión israelí a la mezquita de Al-Aqsa y en solidaridad con la Franja de Gaza.

El Comité Árabe de Emergencia confirmó que está documentando la agresión israelí y las detenciones de ciudadanos árabes en Israel. El comité señaló que la campaña de detenciones aún no ha cesado, y afirmó que cada día se detiene a unos 100 ciudadanos árabes.

El comité también ha documentado más de 150 agresiones a personas llevadas a cabo por la policía israelí o por bandas de colonos.

El 13 de abril, los palestinos iniciaron sus protestas contra la agresión israelí a los fieles palestinos en la mezquita de Al-Aqsa, así como contra los planes israelíes de expulsar a familias palestinas en Sheikh Jarrah.

La continua agresión israelí a Jerusalén provocó la reacción de las facciones palestinas. Israel llevó a cabo una brutal ofensiva sobre Gaza para disuadir esta reacción, matando a unas 290 personas, entre ellas 69 niños, 40 mujeres y 17 ancianos, e hiriendo a unas 9.000 personas más, entre ellas 90 en estado crítico.

Foto: Monitor Medio Oriente en Español 

Ojos de luz entre los escombros de Palestina

28 de mayo de 2021

Por  PUROCHAMUYO

El fotógrafo y periodista palestino Mohammed Shurrab vive en la Franja de Gaza, y colabora con la PRCSla organización humanitaria Media Luna Roja que trabaja en esos territorios. Sus retratos de niños y niñas mirando a la cámara hablan y explican Palestina. Toda la serie que Mohammed Shurrab comparte generosamente a través de www.purochamuyo.com son fotos tomadas entre una y otra guerra, hasta 2015.

Esos niños de las fotos tienen todos menos de 18 años, hoy. Un reportaje para asomarse a esas fotos, y a los testimonios entre los escombros de los nuevos bombardeos, para recorrer los últimos 3 lustros de la ocupación a Palestina.



“El miedo nos mantiene atentos al pasado y preocupados por el futuro. Si podemos comprender nuestro miedo, entonces podremos darnos cuenta que en este instante estamos bien. En este instante, ahora, todavía estamos vivos, y nuestros cuerpos funcionan maravillosamente. Nuestros ojos todavía pueden ver la belleza del cielo. Nuestros oídos todavía pueden escuchar las voces de nuestros seres queridos…”

Mohammed Shurrab

Tengo 11 años. Mi nombre es Amir. He vivido tres guerras y tengo amigos que murieron en ellas. Lo más duro es que las bombas del ejército israelí caen a la noche, y no podemos dormir.

Hoy, amenazaron con bombardear un edificio vecino, y tuvimos pánico. Mi tío vino a casa a buscar refugio. Empezamos a buscar lugares donde escondernos, y todos los chicos empezaron a llorar. Mi hermanita empezó a gritar.

Cortan la luz cuando nos bombardean, y como tenemos miedo nos quedamos todos en un solo cuarto.

Quiero que el mundo sepa cuán desprotegidos estamos en Gaza.”

Esto fue lo que dijo Amir a la ONG Save the Children (Salvar a los Niños), que trabaja en los territorios palestinos ocupados.

Jason Lee, Director de Save the Children, sostuvo:

La muerte de un niño ya es mucho. Pero fueron asesinados por las bombas más de 61 en Gaza, y 2 en Israel. Es el colapso de la moral y de las responsabilidades legales. La verdad, brutal, es que ninguna criatura ha quedado indemne. Una y otra vez lo que vemos es que los niños se llevan la peor parte del conflicto.

La destrucción de escuelas es algo abominable. Son los lugares de aprendizaje, de oportunidades, de jugar y divertirse, y se han transformado en los refugios de las bombas mientras sus casas quedaron reducidas a escombros, y las familias tuvieron que dispersarse.

Como si no bastara, ahora las bombas destruyeron esas mismas escuelas, que ya ni existen como refugio. Cada escuela eliminada es una oportunidad menos para que los niños y niñas construyan un futuro mejor”.


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En bicicleta en Al-Shijaia Area – Este de Gaza

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Las últimas cifras dan cuenta de 67 niños muertos, y otros 610 heridosDe las 38 mujeres que murieron en los bombardeos, 4 estaban embarazadas.

Sostiene la ONU el 27 de mayo de 2021, en su ‘Llamado urgente’ que hacen falta, solo para los próximos tres meses, 95 millones de dólares para asistir a 1 millón 100 mil personas con comida, agua, desagües cloacales y educación. (ver https://reliefweb.int/sites/reliefweb.int/files/resources/flash_appeal_27_05_2021.pdf )

  • A la fecha, los ataques armados israelíes afectaron 17.092 unidades habitacionales: destruyeron 1148 casas; dañaron y convirtieron en inhabitables otras 1026; y dañaron parcialmente otras 14,918.
  • En el medio de los ataques hubo 77.000 desplazados. Quedan casi 10.000 que no tienen a dónde volver.
  • En Gaza solo se vacunaron contra Covid-19 a 39.000 personas.

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LA HISTORIA DE OBAIDAH

Una bala, que apuntó a su corazón, mató al chico de 17 años Obaidah Akram Abdel-Rahman Jawabreh. Estuvo preso cuatro veces. La primera vez a los 14 años, en el año 2015. Fue detenido y estuvo en prisión dos veces en 2016. En abril de 2019 fue detenido otra vez por el ejército israelí, que lo sometió a tortura física y psicológica. Pero cuando salió fue voluntario en la Media Luna Roja Palestina, y empezó a cursar para cocinero, y abrió una pequeña tienda de comida en el campo de refugiados de Al-Aroubt, con lo que ayudaba a mantener a su familia.

En 2019, cuando participó de un documental que preparó la ONG Defense for Children International-Palestine, sobre el encarcelamiento de niños por parte del estado de Israel. La ONG sostiene que en lo que va del año mataron a 73 niños, hay 168 detenidos de los cuales 27 estuvieron en confinamiento solitario (ver https://www.dci-palestine.org/ )

Este es el documental, y la palabra del propio Obaidah que se pregunta por qué ellos no pueden tener una vida como la de otros adolescentes y jóvenes del mundo.

Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, declaró: “Si existe el infierno en la tierra, eso es la vida de los niños en Gaza”. @UNRWA

0% DE DESOCUPACIÓN: FÁBRICAS BOMBARDEADAS


El Euro-Meditarranean Human Rights Monitor emitió su propio informe. Los aviones de Israel dañaron o destruyeron 525 establecimientos comerciales, incluyendo 50 fábricas.

La zona industrial ocupa 50 hectáreas y está ubicada cerca del cruce (checkpoint) Karni. Fue construida a través de varios acuerdos y financiada por el USAID (U.S. Agency for International Development), el Banco Mundial, el Banco de Inversiones Europeo y la Unión Europea.«

 

«La artillería israelí apuntó el 17 de mayo a la fábrica de colchones FOMCO, en el este de Jabalia. Las bombas causaron un enorme incendio y la destrucción de casi todas las instalaciones.” (ver https://euromedmonitor.org/en/article/4407/Israel%E2%80%99s-targeting-of-economic-facilities-in-Gaza-signals-disastrous-consequences?utm_campaign=wp_todays_worldview&utm_medium=email&utm_source=newsletter&wpisrc=nl_todayworld )

El 18 de mayo la artillería del ejército israelí disparó contra Abu Iskandar, una fábrica de productos plásticos en la misma zona industrial. La fábrica se incendió con toneladas de materia prima.

Hubo otras empresas y fábricas fueron severamente dañadas en diversos ataques, como Harb Co, Clever Co, Tal Al-Zuhoor Co, BSW Co, Ali Al-Wadi , los depósitos de Bidco Co, la fábrica de papas fritas Al-harir, la de helados Maatouq.”



Bastó verificar en terreno los crímenes, para que el Director la UNRWA – Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo, Matthias Schmale, se desdijera el 27 de mayo de su afirmación anterior, aquello de que ‘el ejército israelí raramente ataca objetivos civiles’. “El terror desde el cielo que hemos experimentado no es otra cosa que un castigo colectivo a la población civil. Y esto no puede volver a pasar nunca más”, sostuvo Schmale.


Uno de los peores días en 2014 en Al-Shijaia – Gaza

LA SAÑA INFRAHUMANA TIENE NOMBRE Y APELLIDO

Aviv Kochavi asumió al frente de la IDF (Fuerzas Armadas de Israel, por sus siglas en inglés), en enero 2019. Esta última operación fue su bautismo de fuego. La denominaron ‘Guardian of the Walls’.

Cientos, tal vez miles de palestinos de Gaza, recibieron llamados a sus celulares durante los 11 días de bombardeo. Llamadas hechas desde el ejército israelí, advirtiendo que en 30 minutos o una hora, un edificio vecino o el propio, iba a ser bombardeado porque ‘alguien’ vive ahí.

Cuando el teléfono sonaba, aparecía sin identificación: “número privado”, y los palestinos asumieron que era del ejército israelí, o del servicio de Inteligencia, el Shin Bet.

Esa situación, la relata con precisión la periodista Amira Hassdel diario israelí Haaretz con el título “Gazans Ran for Their Lives – and From the Israeli Army’s Sinister Phone Calls” (Los habitantes de Gaza huyen para salvar su vida, y de las siniestras llamadas del ejército israelí)

“Cientos de miles cayeron en la ansiedad, temiendo recibir un llamado similar desde un ‘número privado’. Bilal atendió el teléfono, y una voz le dijo ‘deben dejar el edificio porque vamos a bombardear la oficina de Abu Ibrahim Sinwar, que está en ese barrio’. La voz no dijo Yahya, que es su nombre…prefirió utilizar Abu, el apodo familiar del líer político de Hamas.

Mensajes similares recibieron muchos habitantes del barrio Rimal, en Gaza City.

La primera llamada fue a las 3 PM. Diez minutos después el teléfono volvió a sonar. La voz le dijo a Bilal que mirara la oficina de Sinwar, pero Bilal se negó. A varios de quienes les llegó el mensaje y lo hicieron terminaron con una bala. Tras ese, recibió otro llamado diciendo a Bilal que mirara hacia algunos negocios cercanos y le dijera qué había, a lo cual Bilal respondió que no sabía. La voz, paternalista, militar, le respondió que Bilal iba a ser responsable de lo que pasara. Pocos minutos después todo se llenó de drones zumbantes que desde el aire arrojaban bombas, y de explosiones cercanas y lejanas, además del rugido de los aviones de combate.

Bilal, su tío y su tía salieron en estampida hacia la casa de unos parientes, que viven en el msmo barrio, pero un poco más alejados de las oficinas de Abu Ibrahim. Solo llevaron sus pasaportes, el documento, el comprobante de vacunación contra Covid-19, y el poco dinero que tenían en la casa.

Cientos de familias, en total 2500 personas, iniciaron un éxodo de sus casas buscando refugio.


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Reem, una médica, relató al diario Haaretz:

“Cuando escuchamos el llamado telefónico y que la escuela podía ser blanco de los bombardeos, corrimos al auto, sin saber a dónde ir. Estábamos por almorzar. La mesa estaba puesta pero dejamos todo. Había hablado con mi cuñada y le pregunté qué debía llevar si pasaba esto. Tengo algunos bordados antiguos, que son parte de nuestro patrimonio cultural. También algunos objetos, joyas, fotos. Pero además de los documentos y el certificado de las vacunas, apenas alcancé a llevar mi laptop. Cuando uno tiene que correr para salvar su vida, nada de lo material tiene importancia.

Antes, el barrio Rimal era el más seguro. Ahora es otro objetivo militar. Lo que se repite en todos lados es ‘me quedó una sola persona de toda mi familia’, o ‘hay familias enteras que desaparecieron’. Todos conocen a alguien que fue asesinado. A un vecino, con el bombardeo, le mataron una sobrina embarazada de cuatro meses y sus hijitos de 5 y 3 años.

Un colega, técnico del hospital, relató que su esposa recibió una de esas llamadas de los militares judíos diciéndole que tenía que evacuar la casa porque iban a bombardearla. Corrió allá para llevarse algo, y en ese instante fue bombardeada…ahora está gravísima en el hospital.

Todo esto es una mierda! ¿Cuántas guerras llevamos? Extraño mi jardín, mis palomas, ahora todas muertas. En 2008, durante la primera guerra, tenía una rosa roja con un perfume embriagador. Todas las bombas de fósforo que nos arrojaron la convirtieron en una rosa negra. Todavía no me recuperé de la guerra de 2014 y ya estamos en una nueva guerra. Cada vez la guerra comienza desde el escalón anterior”


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En este link, www.purochamuyo.com / Cuadernos de Crisis ofrece la línea de tiempo en imágenes y fechas que publicó la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo, y cada instancia de la construcción del muro, el bloqueo a Gaza y las guerras:

https://unrwa.es/refugiados/


MATAR LA PALABRA, MATAR LA MEMORIA

El escritor palestino residente en Gaza, Mahmoud Joudeh se preguntó: “¿Cuál es el objetivo de destruir bibliotecas o edificios históricos? El Ejército israelí sabe bien que esos lugares no son objetivos militares. Destruir las instituciones culturales en Palestina es un ataque directo a las capacidades culturales y un intento por borrar la cultura palestina”.

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Samir Mansour – librero

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La librería Samir Mansour Library es una de las casas editoriales más antiguas y más grandes de Palestina, y fue destruida por una bomba israelí. Su dueño, Samir Mansour, de 51 años, es además el titular de la Unión de Editores de Palestina.

En un reportaje al portal Al-Monitor aseguró: “La librería era mi alma, mi vida, lo que me representaba. Nunca imaginé que pudiera ser un objetivo militar. Era una de las editoriales más grandes de Palestina, y nos permitía mantenernos actualizados con los libros y exhibirlos en las ferias internacionales. Solíamos traducir muchos libros de escritores y mentes creadoras palestinas al idioma inglés.

Cuando me dijeron que un misil había destruido todo no lo podía creer. Pero seremos fuertes y la haremos revivir. Vamos a participar de la Feria Internacional del Libro que empieza en El Cairo el 30 de junio, y vamos a exhibir los libros que habíamos publicado. Nada nos frenará”, remarcó Mansour.


junio 2015 – después de la masacre de 2014

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junio 2015 – Gaza

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Ramadan – Gaza

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Campo de refugiados Al-Shatea

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Donia

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Bassam – 12 años. vive en Khan- Yunis city

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Leer la historia en sus ojos

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Esperanza

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El informe oficial de la Autoridad Nacional Palestina a través del ministerio de Cultura indica que los bombardeos destruyeron 44 centros culturales y estudios de artistas y pintores.


El Consejo de Derechos Humanos de la ONU votó este 27 de mayo que una comisión de expertos, con mandato indefinido, haga una investigación sobre posibles violaciones de los derechos humanos en Israel y en los territorios palestinos. Argentina votó a favor de la investigación, al igual que México, Cuba, Venezuela y Bolivia. Uruguay votó en contra, y Brasil se abstuvo.


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Mohammed Shurrab – fotógrafo y periodista palestino – Todas las fotos fueron cedidas especialmente para www.purochamuyo.com / Cuadernos de Crisis. Los derechos sobre las fotos le pertenecen a Mohammed Shurrab, y no pueden reproducirse en ningún medio ni formato sin el expreso consentimiento de él mismo. La obra de Surrab puede verse en

https://www.facebook.com/profile.php?id=100063719050282

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Fuente: http://www.purochamuyo.com/ojos-de-luz-entre-los-escombros-de-palestina/

De Balfour a la Nakba: la colonización de poblamiento en Palestina

Foto: Nakba Palestina (1948)

25 de mayo de 2021

Por Ilan Pappe

El eminente erudito del colonialismo de poblamiento, Patrick Wolfe, ahora fallecido, nos recordó repetidamente que éste no era un evento, sino una estructura. Si bien el colonialismo de poblamiento en muchos casos tiene un punto de partida histórico, su motivación original guía su mantenimiento en el presente.

En general, los proyectos coloniales de poblamiento están motivados por lo que Wolfe definió como “la lógica de la eliminación de las y los indígenas”. El deseo de las y los colonos de crear una nueva patria choca casi inevitablemente con las aspiraciones de la población autóctona local.

En algunos casos, este choque conduce a la eliminación física de las poblaciones autóctonas, como se ha visto en las Américas y Australia; en otros, como Sudáfrica, las y los colonos enclavan a la población indígena en áreas cerradas e imponen un sistema de apartheid.

El sionismo en Palestina es un proyecto colonial de poblamiento, e Israel sigue siendo hasta el día de hoy un Estado colonial. Esta descripción ahora es ampliamente aceptada en el mundo académico, pero rechazada por los académicos israelíes convencionales.

El 2 de noviembre de 1917, Arthur Balfour, entonces secretario de Relaciones Exteriores británico, apoyó la idea de un «hogar nacional para el pueblo judío» sin «que se perjudiquen» los «derechos civiles y religiosos» de las «comunidades no judías existentes en Palestina»[1]. Si bien la formulación podría implicar que las y los judíos fueran la población nativa y mayoritaria de Palestina, en realidad, constituían solo el 10 por ciento de la población.

Esta tergiversación de la realidad palestina en la Declaración Balfour muestra hasta qué punto es aplicable el paradigma colonial de poblamiento al caso del movimiento sionista en Palestina.

El movimiento de las y los colonos obtuvo el apoyo de una potencia colonial e imperial, de la que renegó a partir de 1942, y compartió la percepción de la población local como, en el mejor de los casos, una minoría tolerada y, en el peor, como usurpadora. Gran Bretaña otorgó una legitimidad internacional a este acto de colonización, sembrando las semillas para el futuro despojo de la población indígena.

Muchas y muchos historiadores explican la Declaración Balfour como algo que tiene su origen en una reflexión estratégica británica. Era parte de un intento de evitar una tierra santa musulmana y se basaba en la percepción de que otras potencias europeas podrían apoyar a las y los sionistas.

El apoyo británico a la creación de una patria judía en Palestina hunde sus raíces en el dogma sionista cristiano evangélico, que ya se había desarrollado a ambos lados del Atlántico a principios del siglo XIX. Mucho antes de la Declaración Balfour, el colonialismo de población cristiano había penetrado en América del Norte y África.

Sin defensa y sin líder

La rama británica del sionismo cristiano se centró más particularmente en el significado religioso de un «retorno» judío a Palestina, etapa previa a la Segunda Venida del Mesías. Esta ideología milenarista influyó en políticos británicos clave en el momento de la Declaración Balfour, incluido el entonces primer ministro David Lloyd George.

Las conexiones entre el imperio británico, el sionismo y otros proyectos coloniales se hicieron aún más claras en los años que siguieron a la Declaración Balfour. Ésta se convirtió en un factor crucial en la historia del país cuando fue integrada en la carta del mandato que la Liga de Naciones otorgó a Gran Bretaña sobre Palestina.

Su importancia se vio reforzada por el nombramiento de Herbert Samuel, un judío inglés pro-sionista, como el primer alto comisionado de Palestina. Inmediatamente después de su llegada a Palestina en 1920, Samuel implementó políticas que permitieron al movimiento colonial atraer a más colonos y expandir su presencia en el país mediante la compra de tierras, principalmente de terratenientes ausentes.

El movimiento nacional palestino estaba lo suficientemente organizado como para resistir por diversos medios, populares y violentos. En los primeros años, la vulnerable colonia judía estuvo protegida por Inglaterra, cuyo papel fue particularmente importante durante la revuelta palestina de 1936-39, brutalmente aplastados con todo el poder que pudo reunir el imperio británico.

Esto provocó la destrucción de la élite militar y política palestina, con muchas personas muertas, heridas o expulsadas, dejando a la sociedad palestina indefensa y sin líderes cuando más se necesitaban en 1948.

Hipocresía occidental

Existe una línea directa que conecta la vaga promesa británica dada al movimiento sionista hace un siglo y la catástrofe que le sobrevino al pueblo palestino en 1948. Algunos políticos británicos alimentaron dudas posteriormente sobre la validez de la declaración Balfour. En 1930, reflexionaron sobre el repudio de la Declaración Balfour, pero abandonaron rápidamente un cambio de sentido tan espectacular.

En 1939, las y los dirigentes británicos intentaron restringir la inmigración judía a Palestina y la compra de tierras, pero luego fueron fustigados por esta política debido al auge del nazismo y el fascismo, que convirtió a Palestina en uno de los pocos refugios seguros para las y los judíos que escapaban de Europa. La condena provino de un mundo occidental hipócrita que hizo muy poco para salvar a las y los judíos durante el Holocausto, o para abrir sus puertas a quienes sobrevivieron inmediatamente después de la guerra.

Inglaterra tuvo que aceptar el veredicto internacional de que las y los judíos europeos deberían ser compensados, permitiendo que el movimiento sionista colonizara aún más Palestina. También se convirtieron en enemigos del movimiento sionista. Estas presiones, junto con la transformación de Gran Bretaña de una potencia mundial en un actor de segundo orden en la escena internacional, llevaron a su decisión en febrero de 1947 de remitir la cuestión de Palestina a las Naciones Unidas.

Sin embargo, Gran Bretaña seguía siendo responsable del orden público entre febrero de 1947 y mayo de 1948, y dentro de esta responsabilidad fue testigo, permaneció indiferente y, en ocasiones, actuó como cómplice del resultado final y desastroso de la Declaración Balfour: la limpieza étnica de las y los palestinos en 1948.

Plan de limpieza étnica

La decisión británica impulsó a la dirección militar y política de la comunidad judía a idear su propia versión de “la lógica de la eliminación de las y los indígenas”. En marzo de 1948, la dirección judía produjo el Plan Daleth que, en mi opinión, fue un plan claro que tenía por objetivo la expulsión sistemática de la gente palestina de Palestina.

La importancia del plan residía en la forma en que se tradujo en un conjunto de órdenes operativas enviadas a las fuerzas judías en marzo, abril y mayo de 1948. La esencia de estas órdenes era ocupar pueblos, ciudades y barrios, expulsar a sus habitantes y, en el caso de las aldeas, destruir las casas para evitar cualquier retorno a ellas.

Inglaterra ya se estaba retirando de ciertas partes de Palestina cuando comenzó esta limpieza étnica, pero estaba presente en los espacios urbanos de Palestina, allí donde se llevaron a cabo los principales esfuerzos de limpieza étnica. Las fuerzas británicas actuaron como observadores y mediadores, como en el caso de Haifa, pero no intervinieron cuando las personas que comenzaron a salir en virtud de un acuerdo fueron bombardeadas por las fuerzas judías en ruta hacia el puerto.

Este fue un capítulo vergonzoso, tan vergonzoso como la declaración misma. Cuando terminó la limpieza étnica, la mitad de la población de Palestina había sido expulsada, la mitad de sus aldeas demolidas y la mayoría de sus ciudades despobladas. Sobre sus ruinas, Israel construyó kibutzim y plantó pinos europeos para intentar borrar la naturaleza árabe de Palestina.

El camino a seguir

Gran Bretaña reconoció con bastante rapidez el Estado judío y contribuyó aún más a la catástrofe palestina al apoyar la partición de la Palestina post-mandato entre Jordania e Israel. Además, hizo todo lo posible para evitar la creación de un Estado palestino incluso solo en una parte de Palestina. La destrucción de Palestina se convirtió en la consecuencia inevitable de la Declaración Balfour.

Sin embargo, el proyecto colonial de poblamiento del sionismo no es tan exitoso como los proyectos estadounidense o australiano, y aún puede tener un final similar al de Sudáfrica. Es demasiado pronto para decirlo, pero a través de este prisma, se puede comprender mejor por qué hay un conflicto en Israel y Palestina y cuál, al menos en principio, debería ser el camino a seguir para resolverlo.

[1] Se puede leer la declaración en inglés con su traducción al español en https://es.wikipedia.org/wiki/Declaración_Balfour ndt.

Ilan Pappe es profesor de historia, director del Centro Europeo de Estudios Palestinos y codirector del Centro Exeter de Estudios Etnopolíticos de la Universidad de Exeter.

La versión original es en inglés. Traducido de
https://www.middleeasteye.net/fr/opinion-fr/israel-palestine-balfour-nakba-colonisation-hypocrisie-occidentale-nettoyage-ethnique-pappe

Traducción: Faustino Eguberri para viento sur
tomado de:
https://vientosur.info/de-balfour-a-la-nakba-la-colonizacion-de-poblamiento-en-palestina/

¿Es justo comparar Gaza con Auschwitz?

26 de mayo de 2021

por José Steinsleger


Hija del general Mattiyahu Peled, quien después de la guerra de los
seis días (1967) protestó contra la política de asentamientos y
colonización de Tel Aviv en Palestina, la filóloga, traductora y
pacifista israelí Nurit Peled Elhanan (Jerusalén, 1949) perdió a su
propia hija de 14 años en un atentado suicida palestino (1997).

Invitada por el Parlamento Europeo con motivo del Día de la Mujer,
Nurit manifestó: “El llamado mundo libre tiene miedo del útero
musulmán […]. La verdadera amenaza son el imperialismo estadunidense,
la indiferencia y la complicidad europeas, y el régimen israelí
racista y cruel” (8/3/05).

Añadió: “La violencia local infligida a las mujeres palestinas por el
gobierno de Israel y el ejército israelí se ha extendido a todo el
planeta […]. Es una violencia que casi nunca se aborda y que la
mayoría de la gente en Europa y en Estados Unidos excusan con la boca
pequeña”. Los temas de estudio de Nurit versan sobre el racismo en el
sistema educativo israelí, con libros de texto dirigidos
principalmente contra los palestinos.

Nurit responsabilizó a la opresión israelí sobre los palestinos, como
causante indirecta de la muerte de su hija. Y en agosto de 2014, en
entrevista con el periódico español Público, citó las palabras de
Haneen Asharawi, miembro del Consejo Legislativo Palestino: Somos el
único pueblo del planeta al que se le exige garantizar la seguridad de
su ocupante, mientras Israel es el único país que llama a defenderse
de sus víctimas.

En sintonía, la profesora de lingüística Tanya Reinhardt (Haifa
1943-Nueva York 2007), de quien Noam Chomsky expresó que su activismo
no se limitaba a las palabras, sino también a la defensa de la
integridad moral de la propia sociedad israelí.

“Para controlar Cisjordania –escribió Tanya– Israel debe controlar
totalmente la franja de Gaza, convertida en una cárcel totalmente
hermética, aislada del mundo […]. Para muchos palestinos, los
primitivos cohetes Quassam son una respuesta a la guerra que Israel
les ha declarado […]. La respuesta más lógica que Hamas propone desde
hace tiempo es el alto al fuego total.”

Sin embargo, la opinión más elocuente de una ocupación que ha cumplido
73 años, sólo podía venir de sus propias entrañas. Me refiero a
Shulamit Aloni (Tel Aviv, 1928), militante del movimiento
sionista-socialista Hashomer Hatzair en su juventud, comando del
Palmaj (unidad de élite del ejército sionista en la guerra de 1948) y
ministro de Cultura durante el gobierno de Isaac Rabin (1974-77) hasta
que renunció por disentir con la unión Estado-religión.

En una extensa entrevista concedida en abril de 2004 al periódico
Yediot Aharonot (literal: Últimas Noticias, publicado en hebreo), y el
de mayor circulación en Israel desde 1970, Shulami expresó:

“En este país hay gente que dice ‘no quiero saber, no leo los
periódicos’ […]. Nosotros no aceptamos que los alemanes dijeran ‘no
sabíamos’. Eso nos enfureció. Ellos sencillamente no querían saber.
Estaban detrás de su führer y admiraban a su ejército. Entre nosotros
pasa lo mismo. La gente no sabe y no quiere saber”.

Sigue: “Sí, saben que han de ser patriotas. ¿Y hay algo más patriótico
que una guerra? Dicen: ‘Dios vendrá en nuestra ayuda’. Pero en el
cinturón de los soldados nazis estaba escrito: ‘Dios está con
nosotros’. Reina aquí una histeria patriótica y la gente ya no dice nada”.

Otro pasaje: Me horroriza nuestro desplome moral. Me horroriza nuestra
arrogancia y la facilidad con la que matamos y asesinamos a
palestinos. No puedo hallar descanso cuando veo el muro que estamos
levantando. Robamos la tierra a gentes que viven en este lugar desde
hace siglos y nos persuadimos de que somos nosotros las víctimas.

Más: “Somos violentos, nos mentimos a nosotros mismos, nuestra
exaltación de la fuerza nos está minando. Nos consideramos una
democracia cuando se domina a 3 millones de personas que no tienen voz
[…]. Somos responsables de la sangre judía derramada […]. Ellos
ejercen el terror y nosotros se lo devolvemos ­centuplicado”.

Shulamit remata: “En este país, el Estado no tiene su ejército, sino
que es el ejército el que tiene su Estado […]. La guerra actual no es
una guerra de supervivencia, sino una guerra colonial […]. Yo me
considero patriota, y ser patriota significa protestar contra la
depravación moral que nos invade”. Shulami fue condecorada en 2000 con
el Premio Israel por sus contribuciones a la sociedad y a su funeral,
en 2014, acudieron miles de israelíes.

Nurid, Tanya, Shulami. Apenas tres de las muchas mujeres que en el
supuesto Estado judío empiezan a preguntarse si deben sentir orgullo
frente al cadáver de sus hijos. O si en algún libro sagrado, la ética
judía perdona que vuelvan a casa con la frente en alto, luego del
litúrgico asesinato de niños, ancianos y mujeres palestinos.

tomado de La Jornada, miércoles, 26 de mayo de 2021
https://www.jornada.com.mx/2021/05/26/opinion/019a1pol

 

El Centro Islámico de Argentina acompaña el comunicado de la Cancillería Argentina sobre la votación en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU

Foto: sede del Centro Islámico de la Republica Argentina 

28 de mayo de 2021

La República Argentina acompañó este jueves 27 de Mayo de 2021, la resolución adoptada en el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas en relación al conflicto entre Israel y Palestina, para que se investigue de forma independiente, transparente y exhaustiva todas las denuncias de violaciones del derecho internacional de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario,

El comunicado de la Cancillería Argentina puntualiza: «Compartimos el llamado de la Alta Comisionada a realizar investigaciones independientes, transparentes y exhaustivas sobre todas las denuncias de violaciones del derecho internacional de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario, en línea con lo expresado por la resolución 46/3 que aprobamos en marzo pasado en este Consejo de Derechos Humanos. Dicha resolución destacaba el imperativo de una rendición de cuentas creíble y exhaustiva por todas las vulneraciones del derecho internacional a fin de establecer una paz sostenible en lo que hace a la situación de derechos humanos en los territorios palestinos ocupados”. La República Argentina reitera que “la única solución verdadera al conflicto se logrará con el surgimiento definitivo de un Estado palestino independiente, democrático, viable y territorialmente contiguo”.»

Previamente, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Dra. Michelle Bachelet, en la apertura de la sesión extraordinaria, había advertido: “Si resulta que el impacto sufrido por civiles y bienes materiales civiles ha sido indiscriminado y desproporcionado, este ataque podría constituir un crimen de guerra”.

El Centro Islámico de la Republica Argentina acompaña esta decisión de la Cancillería Argentina que se encuadra en la histórica tradición diplomática de paz con justicia de nuestro país. Los argentinos hemos sufrido en numerosas ocasiones el terrorismo de estado y las violaciones a los derechos humanos y civiles y tenemos un elevado concepto de la importancia de la defensa de la vida y la protección y seguridad para los más débiles y desamparados.

Por otra parte, el comunicado de la Cancillería Argentina enfatiza la imperiosa necesidad que para lograr la paz con justicia es necesario “el surgimiento definitivo de un Estado palestino independiente, democrático, viable y territorialmente contiguo”.» Precisamente, esta declaración argentina está en consonancia con la resolución 181 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (29 de noviembre de 1947) y la resolución 242 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (22 de noviembre de 1967).

El Centro Islámico de la República Argentina tiene como tradición apoyar y sustentar la paz y tiene la firme opinión que los conflictos y controversias únicamente pueden ser solucionados en los tribunales internacionales de justicia, y nunca a través de la violencia, ya que el Islam es fuente de Paz y Justicia.

«Si decides, juzga con equidad y justicia. Dios ama a los que observan la equidad.» (El Generoso Corán, Al-Maidah, “La Mesa”, 5:42)

Fuente: Centro Islámico de Argentina 

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