Ansarolá apoyará a Palestina en futuro enfrentamiento con Israel

Foto: el presidente del Comité Supremo Revolucionario yemení, Muhamad Ali al-Houthi, habla con la prensa.

22 de septiembre de 2020

El movimiento popular yemení Ansarolá enfatiza que en una posible confrontación con el régimen israelí estará al lado de Palestina y El Líbano.

“Apoyaremos a nuestros hermanos en Palestina y El Líbano tanto como podamos en cualquier enfrentamiento futuro con Israel”, dijo el presidente del Comité Supremo Revolucionario yemení, Muhamad Ali al-Houthi.

En una entrevista concedida a la cadena libanesa Al-Mayadeen y recogida el jueves por los medios locales, Al-Houthi subaryó que Yemen está trabajando para desarrollar y fortalecer sus capacidades de Defensa en el Ejército, apoyado por los comités populares.

Además, se refirió a la normalización de lazos de algunos países ribereños del Golfo Pérsico, es decir Baréin y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), con Israel, denunciando que así, este régimen busca espiar a Irán y acercarse al estratégico estrecho de Ormuz.

En otro momento de sus declaraciones, hizo alusión a la guerra emprendida por Arabia Saudí y sus aliados contra Yemen, indicando que ellos tienen como objetivo la ocupación de tierras y el control de bienes, especialmente en el archipiélago yemení de Socotra, situado en el golfo de Adén, en el océano Índico.

Los países agresores, prosiguió, rechazaron las iniciativas propuestas por Yemen vía la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para completar el proceso de paz, por ejemplo, la disposición de la parte yemení para implementar el proceso integral de canje de prisioneros, “pero hay quienes lo entorpecen”.

Las fuerzas de agresión exigieron la liberación de criminales y de elementos terroristas y dejaron a los oficiales y soldados, sostuvo para luego señalar que “todavía tenemos prisioneros saudíes y de otras nacionalidades en nuestro poder, y esperamos que el próximo intercambio incluya a los hermanos palestinos”.

En este mes en curso, Ansarolá intercambió a dos prisioneros de EE.UU. por 240 combatientes yemeníes atrapados en el extranjero por Riad. Además, el Ejército y los comités populares yemeníes, y la llamada coalición saudí intercambiaron 1081 presos en virtud de un pacto alcanzado el pasado septiembre en Suiza.

Fuente: HispanTV 

 

Aviones israelíes bombardean el sur de la Franja de Gaza

Foto: Aviones de combate israelíes bombardean con dos misiles varios puntos de la Franja de Gaza.

23 de octubre de 2020

La aviación militar israelí ha lanzado ataques aéreos en el este de la ciudad palestina de Jan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza.

Según informan medios palestinos, la madrugada de este viernes las fuerzas israelíes han atacado simultáneamente con dos misiles las tierras agrícolas en los campamentos de Nuseirat y Jan Yunis, ubicados en el centro y el sur de la Franja de Gaza, respectivamente. Todavía, no hay informes sobre posibles víctimas o la magnitud del daño causado por la agresión.

Fuente: Hispantv

EEUU: Cruzada de Pompeo contra Amnesty y HRW bajo la sombra de su proyecto presidencial

23 de noviembre de 2020

El secretario de Estado norteamericano está trabajando para que algunas organizaciones de derechos humanos que denuncian las atrocidades israelíes sean consideradas «antisemitas». El objetivo detrás de esta movida sería seducir al electorado cristiano evangelista (mayoritariamente proisraelí) de cara a una potencial candidatura presidencial de Pompeo en 2024.
El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, está trabajando para que el departamento del que está al frente declare a importantes orgainizaciones internacionales (Amnesty International, Human Rights Watch y Oxfam) como «antisemitas» y termine con el apoyo que el país les brinda, reportó el sitio Politico el miércoles 21/10.

Las organizaciones acusadas de antisemitismo niegan la acusación vehementemente.

El artículo, citando a 2 oficiales, dijo que podría salir una declaración en la forma de un reporte por parte del Enviado Especial Estadounidense para el Monitoreo y Combate del Antisemitismo, Elan Carr, esta semana.

El artículo fue confirmado por otros medios estadounidenses, incluido el diario The Washington Post.

La declaración argumentaría que los grupos de derechos humanos citados apoyan o presuntamente apoyan al movimiento Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS), que promueve esas acciones contra Israel, en defensa de los palestinos.

El año pasado, el entonces ministro de Asuntos Estratégicos israelí, Gilad Erdan, amenazó con prohibir a Amnesty International en el país por un reporte que llamaba a que sitios web de turismo y alojamiento como Airbnb, Booking.com, Expedia y TripAdvisor, boicotearan anuncios provenientes de los asentamientos en Cisjodrania, ilegales bajo la ley internacional dado que según el Artículo 49 del Cuarto Convenio de Ginebra, el país ocupante «no debe deportar ni transferir parte de su propia población civil hacia los territorios que ocupa».

Israel capturó a la región palestina de Cisjordania en la Guerra de los Seis Días, en 1967, y continúa ocupándola militarmente aunque no la ha anexado. Los Acuerdos de Oslo dividieron a Cisjordania en 3 sectores administrativos denominados áreas A, B y C. El área A está administrada por la Autoridad Nacional Palestina (ANP), el área B está bajo control administrativo mixto entre la ANP y el Ejército israelí, el área C, aquella en la que se encuentran los asentamientos israelíes, está administrada por Israel. En las áreas A y B viven cerca de 3 millones de palestinos, explica Wikipedia, mientras que en el área C viven unos 300.000 palestinos y alrededor de 389.250 israelíes, distribuidos en 135 asentamientos.

El objetivo declarado del movimiento BDS es terminar con la ocupación israelí de territorios palestinos y los Altos del Golán, la plena igualdad de los ciudadanos árabes israelíes que viven en Israel y el reconocimiento del derecho de los refugiados palestinos al retorno.

Los críticos del BDS rechazan que Israel segregue a sus ciudadanos por origen étnico o religioso y acusan y acusan al BDS de ser un movimiento antisemita que busca únicamente la deslegitimación de Israel y su destrucción.

Sus partidarios, en cambio (entre ellos el músico Roger Waters) aseguran que se trata de una campaña no violenta en favor de los derechos de los palestinos y que no apoyan una solución específica al conflicto palestino-israelí.

Según Amnesty, los sitios mencionados (Airbnb, etcétera) están lucrando en base a «crímenes de guerra» al ofrecer acomodación en los asentamientos.

El Estado judío ha tomado una postura dura contra el BDS en los últimos años. El año pasado, el país echó al director local de Human Rights Watch por haber supuestamente apoyado al movimiento BDS.

Politico agregó un interesante dato más: que la movida es probablemente un intento de Pompeo por ganarse la mirada favorable de parte del electorado cristiano evangélico (en su mayoría, proisraelí), de cara a una potencial candidatura a la presidencia en 2024.

Pompeo se ha dedicado en las últimas semanas a negociar acuerdos entre Israel y sus vecinos árabes.

Pero ir contra grupos de derechos humanos le ha valido críticas de oficiales estadounidenses.

Fuente: urgente24.com

Erdogan, el sultán neotomano de Oriente Medio

23 de octubre de 2020

Por Francesc Casadó | 23/10/2020 | Palestina y Oriente Próximo
Fuentes: Rebelión
La desinformación de los medios de comunicación occidentales sobre la guerra en Nagorno Karabaj es parte de las campañas hacia la opinión pública que se realizaron en las anteriores intervenciones militares atlantistas en Oriente Medio y el Norte de África. Prepara políticamente las coaliciones y gana tiempo para desplegar los recursos necesarios sobre el terreno.

El material propagandístico ha ocultado que Stepanakert —la capital de Nagorno Karabaj, asentada a escasos 40 kilómetros de la línea de frente— ha sido víctima de los ataques más violentos e indiscriminados contra la población civil que se están produciendo. También se omite el contrato multimillonario que Azerbaiyán ha realizado con Israel para dotarse de un importante arsenal militar, incluidos los drones de última generación conocidos como los “UAV suicidas”, que están siendo utilizados en la ofensiva contra el Ejército armenio.

A pesar de los intentos por encontrar una salida negociada al conflicto que reclama la comunidad internacional, los tambores de guerra siguen sonando en el territorio donde ya son 100.000 los desplazados.

En este contexto cabe destacar las palabras del presidente sirio Bashar Asad, al acusar a su homónimo turco, Recep Tayyip Erdogan, de ser «el principal instigador e iniciador» de las tensiones entre ambos países caucásicos. Turquía lleva años prolongando la guerra civil siria. En 2020 ha intervenido militarmente en Libia, y ahora es el único Estado que expresa abiertamente su respaldo a Azerbaiyán, al que considera una nación hermana. Para Erdogan y su Ejecutivo la doctrina islamista neotomana es el principio que les ha de permitir la consolidación de una Gran Turquía basada en el expansionismo hacia los dominios del antiguo imperio, que abarcó desde el Mediterráneo oriental hasta el Caspio.

En cualquier caso, Turquía —miembro de la OTAN y candidata a la Unión Europea— es la nación enfrentada al bloque multipolar formado por los Estados emergentes, que en su avance estructural económico y estratégico han tomado posiciones en tres países: Siria, Egipto e Irán. Es un momento práctico del conflicto de intereses provocado por la Nueva Ruta de la Seda actuando como un eje de poder multilateral —no hegemónico— donde los BRICS están articulando una estrategia comercial y productiva diseñada para el desarrollar las grandes industrias nacionales emergentes e integrarlas posteriormente en plataformas regionales.

El territorio en guerra de Nagorno Karabaj se autoproclamó República de Artsaj en 2017. El conflicto se remonta a la etapa en que formaba parte de la República Socialista Soviética de Azerbaiyán, y entonces ya contaba con mayoría de población de origen armenio y sus diputados solicitaron la independencia. Se inició así una escalada de hostilidades que concluyeron en una república de facto que no ha sido reconocida por la ONU. Las fronteras están cerradas, exceptuando las que limitan con sus aliados de Armenia. El aislamiento ha llegado a paralizar el aeropuerto de Stepanakert, inaugurado con las aportaciones del exilio armenio, Rusia, EEUU y Francia debido a la amenaza de disparos a los aviones desde el cercano territorio azerbaiyano.

De los tres países que forman el frente antiturco, Irán es el único caucásico. El apoyo de Teherán a la soberanía de Artsaj puede poner en peligro su integridad debido a la presencia de Israel en Azerbaiyán. En concreto de su servicio secreto, el Mossad, encargado de recabar información y controlar la propaganda islamista con el objetivo de desestabilizar la región. Armenia cuenta con un presupuesto militar muy inferior al azerí que ha visto incrementar sus arcas con el negocio de los hidrocarburos procedentes de yacimientos en el mar Caspio, así como del recorrido ferroviario que forma parte de la Ruta de la Seda con origen en la capital, Bakú, y destino a Turquía a través de la vecina Georgia transportando anualmente millones de toneladas de mercancías.

La comunidad internacional ha denunciado la presencia en las filas azerbaiyanas de terroristas islámicos procedentes de Siria y de Libia presuntamente desplegados por Ankara que supondrán una amenaza para todo el Cáucaso. En enero Erdogan envió sus tropas a defender al Gobierno integrista libio (GAN) como parte de un acuerdo sobre derechos de explotación de gas natural en el mar Mediterráneo. La guerra civil en el país levantino siempre ha tenido un trasfondo energético. Después de un año de combates entre el GAN, con sede en Trípoli, y el Ejército Nacional Libio, dirigido por el mariscal Jalifa Haftar, el militar no ha sido capaz de conquistar la capital.

La victoria habría dado paso a la necesaria reconstrucción de las infraestructuras dañadas desde la intervención atlantista y a la convocatoria de elecciones con garantías democráticas pero su incapacidad para derrotar al Gobierno libio solo ha de beneficiar al nuevo orden mundial liderado por las elites globalistas de EEUU. Jalifa Haftar recientemente anunció la reanudación de la producción de petróleo en el territorio bajo su dominio, que abarca prácticamente toda la nación. En el sureño yacimiento de Al Sharara alcanzaron un “acuerdo de honor” los grupos armados con la sociedad gestora Akakus, una alianza entre la transnacional francesa Total, la española Repsol y la noruega Statoil.

Egipto ha asumido la amenaza a su seguridad nacional que representan los planes soberanistas del país otomano al autorizar el desplazamiento del Ejército a la vecina Libia en caso de que las fuerzas del GAN apoyadas por Turquía ataquen la ciudad costera de Sirte. El Cairo mantiene desplegadas tropas y armamento en Idlib (Siria) en coordinación con los Guardias Revolucionarios iraníes. Una agresión turca tendría consecuencias imprevisibles para la región.

Fuente: Rebelión 

 

Israel encarceló a una chica que no quiere sumarse al ejército de ocupación cuya principal tarea es reprimir a palestinos

23 de octubre de 2020

Tiene 18 años y había pedido la exención por cuestiones de conciencia. «No quiero convertirme en un soldado por la ocupación de Palestina». «En los territorios ocupados por Israel, se niegan constantemente los derechos humanos y las libertades fundamentales, mientras que a los palestinos se les priva de la libertad», dijo.
«Hola, mi nombre es Hallel Rabin. Soy del “rechazo”, tengo 18 años, vivo en un kibutz israelí y mañana el ejército israelí me enviará a prisión. Justo antes de Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío, me negué a unirme al ejército israelí y estuve en una prisión militar durante la festividad. Ya llevo 14 días encarcelada porque no quiero convertirme en un soldado por la ocupación de Palestina. Traté de pedir la exención por motivos de conciencia, pero los militares se negaron a concederla. En cambio, me han enviado a prisión una y otra vez para quebrantar mi espíritu. Mañana me sacrificaré por tercera vez en el transcurso de un mes».

El durísimo relato de la joven Hallel conmociona por estos días a una parte de la sociedad de Israel que no convalida las políticas imperialistas sobre Palestina y que rechaza la ocupación violenta que el gobierno de Benjamin Netanyahu parece querer eternizar y profundizar cada vez más.

La vivencia de quien hasta hace poco era una niña y hoy se ve forzada por el Estado de Israel a sumarse al Ejército continúa con la afirmación de que «vivimos en un período de cambio y lucha. En todo el mundo, los jóvenes luchan por una democracia real y utilizan la desobediencia civil para combatir el racismo y la injusticia».

Entre otras aseveraciones, Rabin apuntó algo que es una verdad irrefutable pero al mismo tiempo silenciada por la enorme mayoría de los medios de comunicación a lo largo del mundo: «en los territorios ocupados por Israel, se niegan constantemente los derechos humanos y las libertades fundamentales, mientras que a los palestinos se les priva de vivir libremente», asevera.

«Durante demasiado tiempo, el buen pueblo de Israel ha aceptado participar en las atrocidades cometidas por la ocupación», dice también, y agrega: «Si bien sé que mi negativa es pequeña y personal, deseo ser el cambio que quiero ver en el mundo y mostrar que es posible otra manera».

Por último, la denuncia de la joven afirma, sin filtros ni dobles mensajes: «Es hora de gritar: no existe una buena represión, no existe el racismo justificable y no hay más espacio para la ocupación israelí».

Fuente: infonews.com

El mundo está apoyando la desaparición de Palestina en nombre de la ‘paz’

23 de octubre de 2020

Alentar a más países a normalizar los lazos con Israel, ayudar a Israel a formalizar sus fronteras, incluyendo la anexión ilegal de los territorios palestinos ocupados y considerar a la Liga Árabe como “compuesta por potenciales socios de la normalización”.
El embajador de EE.UU. en Israel, David Friedman, no ha dejado ninguna duda sobre la lógica de los recientes acuerdos de normalización con los Estados árabes, alabados por la comunidad internacional como una oportunidad para iniciar las negociaciones sobre el compromiso de los dos Estados. En el fondo, la alabada diplomacia de los Emiratos Árabes Unidos, que pospuso el proceso de anexión y fue aclamado como un logro para el pueblo palestino, ha servido para normalizar el siguiente paso.

“Cuando sintamos que hemos agotado estos esfuerzos”, declaró Friedman en referencia a alentar a más países a normalizar los lazos con Israel, “por supuesto que ayudaremos a Israel a formalizar sus fronteras, incluyendo a las comunidades de Judea y Samaria [la Cisjordania ocupada]”. Describió a la Liga Árabe como “compuesta por potenciales socios de normalización”.

Con palabras que recuerdan a las del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, Friedman reiteró que la anexión del territorio palestino ocupado no fue ni cancelada ni abandonada, sino suspendida. “Suspender es por definición temporal”.

Ahora que la comunidad internacional tiene una visión clara de lo que intentaba hacer girar como un avance diplomático, quizás la Autoridad Palestina pueda dejar de buscar el apoyo de la ONU, que alienta la inevitable anexión ilegal mientras pretende oponerse a la expansión de los asentamientos coloniales de Israel. Una fusión de lo que el compromiso de los dos Estados y el acuerdo del siglo del presidente estadounidense Donald Trump tratan de lograr es lo que la comunidad internacional parece estar buscando, incluso si esto se promueve a través de diferentes paradigmas.

Friedman se dirigió a la conferencia en línea del Kohelet Policy Forum, en la que también participó Netanyahu, señalando que los acuerdos de normalización indicaban el poder de Israel en la región. “Las superpotencias mundiales dijeron que las concesiones traerán la paz y la paz traerá la seguridad”, argumentó Netanyahu. “Este peligroso plan, si llegara a suceder, haría a Israel vulnerable y débil.”

Sin embargo, Israel ejerce suficiente influencia sobre las potencias mundiales para asegurarse de que no se le deja vulnerable, y las concesiones de las que Netanyahu habló nunca fueron de incumbencia de Israel, que nunca ha hecho ninguna. Las reprimendas no son concesiones, y tampoco el compromiso de dos Estados es una concesión, dado que permite a Israel decidir el destino del pueblo palestino autóctono y su tierra. Sin el reconocimiento político del derecho de retorno de los palestinos, todas las concesiones de las que habla Netanyahu son pérdidas palestinas, y la anexión se limitará a formalizar el proceso de colonización que la comunidad internacional ha apoyado tácitamente bajo el pretexto de la imposición de dos Estados.

Normalización con Israel -Caricatura [Arabi21News]

Tanto los asentamientos israelíes como la anexión son violaciones del derecho internacional. Los acuerdos de normalización están siendo utilizados por los EE.UU. y la comunidad internacional para volver a centrar la atención en la diplomacia que atiende las demandas de Israel. De marzo a agosto de este año, Israel aumentó su destrucción de las estructuras palestinas financiadas por la UE, pero la UE no se ha pronunciado en contra de la hipocresía de “suspender” la anexión simplemente para asegurar un consenso adecuado para lo que es un acto ilegal. Asimismo, las Naciones Unidas sólo hablaron de oportunidad en términos de diplomacia, mientras que invalidaron los derechos que supuestamente representa.

La paz, el término favorecido por la comunidad internacional, es una conjetura israelí. Lo que Israel define como paz, es decir, una mayor militarización en nombre de la seguridad, ata los cabos sueltos del proyecto colonial. Si la comunidad internacional no se opone políticamente a la anexión, y si la AP sigue insistiendo en aplicar políticas obsoletas y explotadoras para supuestamente hacer avanzar la causa palestina, el mensaje subyacente es nada menos que un respaldo a la desaparición completa de Palestina.

Fuente: monitordeoriente.com

Al-Haq: tasa muy alta de demolición israelí de propiedades palestinas desde la segunda mitad de 2020

22 de octubre de 2020

Durante la segunda mitad de 2020 se registró una tasa alta y significativa de demoliciones de propiedad palestina por parte de la ocupación israelí en el territorio ocupado palestino, así lo informó la organización de derechos humanos Al-Haq.

Si bien el promedio mensual de viviendas y propiedades palestinas demolidas por las autoridades israelíes fue de 31 durante los primeros seis meses del año, los últimos tres meses, julio, agosto y septiembre, fueron testigos de un promedio de 59 demoliciones cada mes. En total, 186 propiedades palestinas fueron demolidas en el territorio palestino ocupado (OPT) durante la primera mitad del año y otras 177 propiedades durante el período julio, agosto y septiembre.

Cabe señalar que durante los últimos tres meses, 62 de las 177 demoliciones ocurrieron en la gobernación ocupada de Jerusalén.

En 2018 y 2019, los promedios mensuales de propiedades palestinas demolidas fueron de 22 y 30 respectivamente. El ritmo acelerado de demoliciones presenciado por Al-Haq este año se produce a la luz de la continua indiferencia de Israel a sus obligaciones en virtud del derecho internacional y sus continuos planes para expandir la colonización a través de la anexión de más tierras palestinas, todo ello perpetrado en el contexto de la continuación del fracaso de la comunidad internacional para responsabilizar a Israel por sus crímenes, incluido el crimen de guerra de destrucción masiva de bienes de manera injustificada por objetivos militares.

Israel utiliza muchos pretextos para justificar su política de demolición, incluido el pretexto de que el edificio se ha construido sin un permiso de construcción. Sin embargo, como potencia ocupante, Israel tiene prohibido demoler la propiedad del pueblo palestino protegido a menos que esté estrictamente justificado por una necesidad militar. La extensa destrucción de propiedad llevada a cabo por Israel sin necesidad militar constituye una grave violación de la Cuarta Convención de Ginebra y puede significar un crimen de guerra, dijo Al-Haq.

Además, esta política de demolición ilegal de edificios y estructuras palestinas, junto con muchas otras políticas y acciones igualmente ilegales, revela la intención de Israel de trasladar por la fuerza a las comunidades palestinas de sus hogares. La construcción y expansión de asentamientos, la explotación de los recursos naturales, la restricción del movimiento y el acceso, la aplicación de una política de planificación discriminatoria y la virtual imposibilidad de obtener permisos de construcción crean un entorno coercitivo para los palestinos, que equivale a una transferencia forzosa directa e indirecta, prohibida por el Cuarto Convenio de Ginebra y que puede constituir un crimen de guerra y un crimen de lesa humanidad.

Además, tras la demolición y destrucción de sus propiedades, el pueblo palestino se ve privado de su derecho a desarrollar sus recursos y, en última instancia, se le niega el ejercicio de su derecho a la libre determinación.

Al-Haq señaló que las demoliciones ilustran aún más la participación y complicidad de las empresas comerciales en la política de demolición ilegal de Israel. Considerando que las empresas deben respetar las normas del derecho internacional humanitario y llevar a cabo un proceso mejorado de diligencia debida en materia de derechos humanos para evitar causar o contribuir a violaciones graves de los derechos humanos a través de sus propias actividades en áreas afectadas por conflictos, corporaciones como Volvo, Caterpillar, Hyundai, e Hidromek han estado vendiendo sus equipos sabiendo que serían utilizados para demoler ilegalmente propiedades palestinas y, por lo tanto, podrían ser cómplices de crímenes de guerra perpetrados directamente por las fuerzas israelíes, dijo.

Fuente: WAFA

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