El Tribunal Supremo israelí examinará la venta de armas israelíes utilizadas en la limpieza étnica en Ruanda

Foto: el Fiscal General de Israel Avichai Mandelblit [Twitter]

22 de octubre de 2020

El Tribunal Superior de Israel examinará la petición relacionada con la exportación de armas israelíes utilizadas para llevar a cabo la limpieza étnica en Ruanda en los años 90, informó Arab 48 el martes.

Según un informe publicado por el periódico israelí Maariv, el Tribunal Superior examinará el caso a pesar de la objeción de la fiscalía.

La petición, que se presentó el 5 de mayo, pedía al Tribunal Superior que obligara al Fiscal General israelí Avichai Mandelblit a abrir una investigación penal sobre los crímenes de lesa humanidad y la limpieza étnica en los que estuvieran implicados funcionarios israelíes.

Los funcionarios israelíes, que se mencionaban en la petición, eran los responsables de aprobar las ventas de armas. Entre esos funcionarios figuran el ex director general del Ministerio de Defensa, David Ivry, el Viceministro de Relaciones Exteriores, Yossi Billin, el ex director general del Ministerio de Relaciones Exteriores, Uri Savir, y el ex Fiscal General, Michael bin Yair.

La guerra en Rwanda comenzó en octubre de 1990. Más de un millón de tutsis y hutus fueron asesinados.

Hachas, cuchillos y pistolas automáticas, incluidas las fabricadas y vendidas por Israel, se utilizaron en el genocidio más rápido contra los tutsis de la historia.

Los peticionarios dijeron que el gobierno del difunto Itzjak Rabin y los funcionarios mencionados, además de los traficantes de armas israelíes, eran responsables de la exportación de armas israelíes a Rwanda durante esa guerra civil.

También dijeron que la venta de armas continuó incluso después del final de la guerra, señalando que hay una clara documentación de los asesinatos, torturas y violaciones llevadas a cabo por el régimen hutu a través de ” jaulas de la muerte”.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

 

Una empresa de oleoductos israelí firma un acuerdo para transportar petróleo de los Emiratos Árabes Unidos a Europa

Foto: Oleoducto de petróleo crudo [Foto de archivo]

22 de octubre de 2020

La compañía israelí de oleoductos EAPC anunció el martes que había firmado un acuerdo preliminar con la compañía Med-Red, propiedad de israelíes y emiratíes, para transportar petróleo de los Emiratos Árabes Unidos a Europa, informó Anadolu.

Las dos compañías están planeando transportar el petróleo a través de un oleoducto que conecta la ciudad de Eilat en el Mar Rojo y el puerto mediterráneo de Ashkelon.

Según Globes, la revista económica israelí, el acuerdo se firmó en presencia del secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Steve Mnuchin, el Ministro de Asuntos Financieros de los Emiratos Árabes Unidos, Obaid bin Humaid Al-Tayer, y otros funcionarios y empresarios.

Globes informó de que el plan se basa en el uso de la infraestructura existente del EAPC para el transporte de petróleo y destilados desde Eilat hasta Ashkelon y ahorraría el gasto y el tiempo de transporte de petróleo desde el Golfo y a través del Canal de Suez.

EAPC dijo que la cooperación es una buena noticia para el mercado energético mundial porque proporciona a los productores y fabricantes de petróleo una ruta más corta, más eficiente y más económica para el transporte de petróleo y sus productos.

También dijo que esta cooperación acercaría los mercados de Asia Oriental a los productores de petróleo del Mediterráneo y el Mar Negro.

“Este es un acuerdo histórico que aumentará la cooperación entre el EAPC y los actores regionales e internacionales”, informó el presidente del EAPC Erez Kalfon.

Añadió: “Este acuerdo sin duda tiene una gran importancia para la economía israelí y a nivel económico y estratégico e implica inversiones conjuntas a largo plazo”.

Globes señaló que habrá opciones para llevar el petróleo en un buque cisterna al puerto de Eilat o para construir un oleoducto desde los Emiratos Árabes Unidos a través de Arabia Saudita hasta Israel.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

El doble confinamiento de Gaza

22 de octubre de 2020

Fuentes: La Marea [Foto: Estudiantes en Gaza. REUTERS / MOHAMMED SALEM]

A Saeb Erekat, el histórico líder palestino que participó en los Acuerdos de Paz de Oslo, lo ingresaron el pasado domingo en el Hospital Hadassah Ein Karem de Jerusalén tras complicarse su infección por coronavirus. A sus 65 años y con un trasplante de pulmón, había motivos para pensar que su contagio –él mismo lo anunció el 9 de octubre, días después de haberse reunido con el presidente Abu Mazen, quien ha dado negativo en las pruebas por COVID-19– se complicara: su estado, según ha declarado su hija Dalal a la agencia oficial palestina Wafa, es crítico dado que ha contraído una neumonía que ha empeorado notablemente su salud. 

La misma agencia ha informado que otra histórica dirigente de la Organización para la Liberación de Palestina, Hanan Ashrawi, de 74 años, ha dado positivo en COVID-19. La pandemia se ceba ahora con el liderazgo palestino. Lo remarcable es que Erekat, secretario general de la OLP, fuera hospitalizado de urgencia en un hospital israelí, no porque resulte infrecuente –son habituales los ‘gestos humanitarios’ de las clínicas israelíes, sobre todo cuando implican golpes publicitarios como el que nos ocupa– sino porque pone de manifiesto la terrible situación en los territorios palestinos, bajo ocupación israelí, donde no hay libertad, prosperidad ni la más mínima dignidad o seguridad y donde el estado de alarma es, con o sin coronavirus, una forma de vida.

Resulta perturbador pensar en un brote de COVID-19 en un lugar como Gaza, una prisión al aire libre con los accesos bloqueados por Israel desde hace 13 años para castigar a una población que eligió libremente en las urnas al grupo islamista Hamás. Desde entonces, y con el añadido de los frecuentes bombardeos contra una franja de tierra sin recursos para reconstruir lo destruido, Gaza ha retrocedido en el tiempo y su acuciante crisis económica se ha visto agravada.

La franja vive confinada por decisión israelí desde hace más de una década, pero la pandemia le suma un grado insoportable de aislamiento y desesperanza. Sin recursos sanitarios ni agua potable, con una de las mayores densidades de población del planeta y una tasa de desempleo estimada en el 70%, la economía informal es generalizada. Las familias viven al día y no pueden quedarse en casa y renunciar a trabajar si no quieren morir de inanición.

El 15 de marzo, al inicio de la pandemia, Hamás decretó confinamiento y toque de queda para evitar que la epidemia diezmara a una población con todos los factores para sumar muertos. El 24 de agosto, las autoridades se vieron obligadas a decretar un nuevo cerrojazo interno que implicaba el cierre de negocios, colegios, mezquitas y hostelería tras detectarse cuatro casos comunitarios. Los centros religiosos se reabrieron el domingo –salvo aquellos situadas en zonas rojas de contagio– pero el ambiente de confinamiento sigue en el aire. 

La policía patrulla recomendando a la población que se atrinchere en sus hogares ante este nuevo ataque invisible, pero los gazatíes, ávidos de vida entre tantas limitaciones y tantos años de cercos, muertes y ataques, están hartos de esconderse. Con dos millones de habitantes en 385 kilómetros cuadrados, se están registrando entre 80 y 100 casos de COVID-19 diarios, según Acción contra el Hambre, una cifra que bien podría dispararse dadas las circunstancias en las que vive Gaza. «Las limitaciones en el suministro de agua potable y el tratamiento de las aguas residuales ya eran una de nuestras principales preocupaciones antes de la pandemia”, explica desde Jerusalén Lucas Honauer, director de la ONG en Gaza, en un comunicado de la organización.

La única central eléctrica fue cerrada el 18 de agosto, dado que Tel Aviv suspendió el suministro de combustible como represalia a los últimos enfrentamientos, en plena pandemia, consciente de que sin electricidad no hay el agua potable indispensable para evitar el contagio comunitario. Aunque se reinició el suministro en septiembre, los continuos apagones –se estima que hay ocho horas diarias de luz en la franja– impiden el teletrabajo, obstaculizan incluso la correcta conservación de alimentos y lastran el estudio de niños y adolescentes, que no tienen ni electricidad ni conexión a Internet para seguir las clases telemáticas, su única opción dado que las escuelas cerraron antes incluso de que les distribuyesen los libros de texto.

Según la Oficina Palestina de Estadística, solo el 29% de las familias de Gaza tienen un ordenador en casa. El 78% tiene un teléfono móvil, llave de las gestiones de toda la familia, aunque los cortes de electricidad impiden que el aparato permanezca cargado. Los cortes de luz también afectan el funcionamiento de las plantas de tratamiento de aguas residuales y de desalinización, “socavando el acceso a agua limpia y sistemas de saneamiento”, denuncia Acción contra el Hambre.

No hay posibilidad de mantener la higiene ni la distancia social, se calcula que solo hay un centenar de camas UCI para una población de dos millones de personas y 350 ventiladores. No creo que los palestinos estén siquiera sorprendidos: llevan demasiadas décadas viviendo en estado de guerra o bajo restricciones de todo tipo. Hay infiernos eternos que nunca se consumen, y Gaza es uno de ellos: pensemos en eso cuando nos sobrecoja nuestra propia tragedia.

Mónica G. Prieto es periodista ‘freelance’. Excorresponsal en Italia, Rusia, Jerusalén, Líbano, Tailandia y China. Autora de Siria, el país de las almas rotas Irak, la semilla del odio.

Fuente: https://www.lamarea.com/2020/10/21/el-doble-confinamiento-de-gaza/

Israel no renovará los visados al personal de la ONU en Cisjordania y Gaza: Bullying diplomátic

22 de octubre de 2020

Por Amira Hass | 22/10/2020 | Palestina y Oriente Próximo
Fuentes: Haaretz
Israel dejó de renovar los visados de trabajo para el personal internacional de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, obligándoles a abandonar el país.

Las sedes de la Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos (ACNUDH) en la Franja de Gaza y Cisjordania se están vaciando de integrantes de su personal internacional, con ciudadanía de países extranjeros.

Israel no les está renovando sus visados de trabajo y por eso se les está obligando a abandonar el país. Se trata de un acto de bullying diplomático. Su propósito es silenciar y paralizar cualquier oposición internacional a la ocupación y la colonización, y presentarla como antisemitismo.

El bullying es nuestra marca registrada. Es la de los matones santurrones y temerosos de Dios que descienden de las colinas y los asentamientos coloniales de Cisjordania −los favoritos del establishment israelí− y atacan a los recolectores de aceitunas y pastores palestinos. Son la fuerza auxiliar de la “Administración Civil” [el gobierno israelí en el territorio ocupado], las “Fuerzas de Defensa de Israel” [el ejército] y las “honorables” colonias, y están oficialmente autorizados para llevar a cabo la tarea de expulsión.

Los hooligans del Comité de Asuntos Exteriores y Defensa del Knesset [Parlamento], la Administración Civil y la ONG Regavim [organización racista y agresiva de colonos] están siempre buscando y persiguiendo todo proyecto humanitario financiado por Europa en el territorio palestino ocupado para destruirlo. Y los matones bien vestidos del Ministerio de Relaciones Exteriores están, en efecto, expulsando a los empleados internacionales de Naciones Unidas.

En febrero, el entonces Ministro de Relaciones Exteriores Yisrael Katz prometió llevar a cabo un acto de represalia contra la Oficina de la ACNUDH −en la forma de congelar los vínculos− porque se atrevió a publicar una lista (incompleta) de empresas y corporaciones principalmente israelíes (y algunas extranjeras) que están metidas hasta las orejas en el proyecto de colonización israelí en Cisjordania. Para cualquiera que se preguntara qué significa “congelar los vínculos”, la respuesta llegó cuando el ministerio no extendió los visados para el personal de la ACNUDH.

Katz hizo una promesa, y el Ministerio de Relaciones Exteriores, encabezado por el ex Jefe de Gabinete y miembro de Azul y Blanco [la coalición de Benny Gantz] Gabi Ashkenazi, está cumpliendo esa promesa.

Como informó el jueves pasado el portal Middle East Eye, nueve integrantes de la oficina de la ONU ya han dejado el país: la fecha de vencimiento de sus anteriores visas de trabajo se acercaba, pero sus pasaportes, que como de costumbre habían sido enviados al Ministerio de Relaciones Exteriores para su renovación, regresaron intactos, sin sello de prórroga. Los visados de otros tres integrantes expirarán pronto, y tres más que se suponía iban a incorporarse y presentaron solicitudes de visado no han recibido respuesta.

El 29 de junio el Ministerio de Relaciones Exteriores atacó a la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet (ex presidenta de Chile), porque se atrevió a criticar los planes de anexión de Israel. Según un comunicado del ministerio, “No es la primera vez que la Alta Comisionada Michelle Bachelet politiza su oficina contra Israel, de manera unilateral.”

La declaración también mencionaba que ya en febrero, “Israel anunció que congelaría sus lazos con la Alta Comisionada, debido a su actitud unilateral y discriminatoria hacia el Estado de Israel.” La anexión no es una cosa política, por supuesto; tampoco el plan oficial urdido por el Primer Ministro Benjamín Netanyahu que fue pospuesto, ni el no oficial que Israel continúa implementando de facto todo el tiempo. Sólo la oposición a ellos es política. En otras palabras, prohibida.

¿Acaso otros países que se molestan por vuestras críticas actúan como lo hace Israel?, le pregunté al vocero de la OACDH, Rupert Colville. Me respondió que, en ocasiones, los visados de trabajo de uno de los empleados no se prorrogan, pero “no tengo conocimiento de ninguna situación realmente comparable en ningún otro lugar, en que todos los visados presentados para renovación no son renovados.”

Para enfatizar el absurdo, Colville añadió: “Y esta es una situación única, en tanto que la oficina y el personal no funcionan en Israel propiamente, pero necesitan visados israelíes para entrar y salir del territorio palestino ocupado.”

Uff, esa ONU: no reconoce a Cisjordania como parte de Israel. Reconoce a Israel dentro de las fronteras anteriores al 4 de junio de 1967. Tan antisemita.

Según su sitio web, la OACDH es el único organismo con un “mandato internacional” para monitorear e informar públicamente sobre la situación de los derechos humanos en el territorio palestino ocupado. Su oficina principal está en Ramala y tiene sucursales en Jerusalén Oriental, Gaza y Hebrón. Las aproximadamente 25 personas ‘locales’ (principalmente palestinas y unas pocas israelíes) empleadas por la organización continúan su labor. De todos modos, debido a las restricciones del coronavirus, el personal no ha frecuentado las oficinas en los últimos meses y se ha comunicado en línea.

Pero, con o sin Zoom, se supone que la presencia de personal internacional en el país debe proporcionar una mejor protección a quienes la necesitan, así como aprovechar su experiencia acumulada en cientos de otros lugares del mundo.

¿Es realmente necesaria la expulsión efectiva de trabajadoras/es internacionales? ¿Tiene el Ministerio de Relaciones Exteriores información que nosotros no tenemos? ¿Conoce a alguien en el mundo que haya decidido finalmente utilizar la información incriminatoria contenida en los informes de la ACNUDH, que justifique por ello amenazar a ese organismo, de la misma manera que el vocero de la coalición oficialista en el Knesset Miki Zohar amenazó al Procurador General Avichai Mendelblit[1]?

Si tan solo el bullying fuera un indicio de que los estados miembros de la ONU comprometidos con el Derecho Internacional se han cansado de un Israel que coloniza, destruye y expulsa… Si pudiéramos decir que los informes de la Alta Comisionada de la ONU tienen filo y que ahora hay alguien que finalmente está a punto de clavarlo en la criminal arrogancia de Israel…

Pero desgraciadamente ese no es el caso. Durante 30 años de “negociaciones de paz” Israel ha demostrado sin lugar a dudas que su única intención es seguir reduciendo los ‘pedazos de territorio’ de los palestinos, mientras la mayoría de los países del mundo −encabezados por Occidente− prefieren el camino seguro que eligieron hace tiempo: la condena verbal cada vez que se informa de una nueva construcción en las colonias. Y al mismo tiempo, continuar con sus excelentes lazos económicos, científicos, culturales, amistosos y militares con Israel.

Publicado en Haaretz el 19/10/20. Traducción: María Landi.

[1] El parlamentario extremista del Likud Miki Zohar amenazó al Procurador General Avichai Mendelbit con que, si no renuncia y retira las tres acusaciones en curso contra Netanyahu, hará públicos audios que lo incriminan. (N. de la T.).

Fuente: Rebelión 

Dejar de lado la doble moral: Palestina insta a UE a imponer sanciones a Israel

22 de octubre de 2020

Europa ha impuesto sanciones a muchos gobiernos por temas de menor gravedad que las violaciones israelíes. Los derechos humanos y el cumplimiento de la legalidad internacional no pueden ser tratados según conveniencias económicas e intereses estratégicos.
La Autoridad Palestina instó a la Unión Europea (UE) a que imponga sanciones contra Israel en respuesta a la construcción de asentamientos en los territorios palestinos, dijo hoy un alto funcionario.

«Se celebrarán reuniones con funcionarios europeos esta semana, con el fin de activar lo emitido por las potencias europeas de denuncia a las actividades de asentamientos israelíes», dijo Abdul Rahim al-Farra, embajador palestino en la UE, a la estación de radio oficial palestina Voz de Palestina.

«Demandaremos a la UE que imponga sanciones contra Israel porque no ha detenido sus actividades de asentamiento y sólo entiende el lenguaje de las sanciones», agregó.

El viernes pasado, las principales potencias europeas emitieron una declaración de condena a la aprobación de Israel de la construcción de miles de nuevas unidades de asentamiento en los territorios palestinos ocupados.

En una declaración conjunta, los ministros de Relaciones Exteriores de Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España pidieron a Israel que detenga sus actividades de asentamiento y acate la resolución 2334 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Fuente: Agencia Xinhua

USA: Las acusaciones de antisemitismo contra Amnistía Internacional AI son infundadas y un insulto al movimiento de derechos humanos

22 de octubre de 2020

Para Israel y EEUU, todos los que critican las violaciones a los derechos humanos que Israel comete son «antisemitas». Ahora EEUU pretende silenciar e intimidar a las organizaciones internacionales de derechos humanos cuando a Israel se refieren. EEUU trata de imponer la ley de la selva por encima del derecho y la legalidad.
Ante la información de que el Departamento de Estado de Estados Unidos, a iniciativa del secretario Pompeo, podría calificar a varias organizaciones no gubernamentales de antisemitas y pedir a los gobiernos del todo el mundo que dejen de financiarlas, Bob Goodfellow, director ejecutivo interino de Amnistía Internacional Estados Unidos, ha emitido la siguiente declaración:

“Las acusaciones infundadas del secretario Pompeo no son más que otro intento de silenciar e intimidar a las organizaciones internacionales de derechos humanos. La administración difunde información incorrecta y actúa para perjudicar a quienes trabajan para proteger los derechos humanos. Amnistía Internacional Estados Unidos está firmemente comprometida con la lucha contra el antisemitismo y todas las formas de odio en todo el mundo, y seguirá protegiendo a las personas dondequiera que se les niegue la justicia, la libertad, la verdad y la dignidad. Rebatimos enérgicamente toda acusación de antisemitismo.

“Nuestro trabajo de derechos humanos, así como el actual movimiento de derechos humanos en general, existe debido a las medidas que adoptó la comunidad internacional después del Holocausto, cuando las naciones se unieron y dijeron “nunca más”. Nunca más se producirán atrocidades como las cometidas en el Holocausto porque los gobiernos reconocerían ahora que todos los seres humanos tienen derechos.

“La Declaración Universal de Derechos Humanos, el acta fundacional de nuestro trabajo y el faro que nos guía, se elaboró precisamente debido a las atrocidades cometidas contra el pueblo judío. Estas acusaciones son un insulto para cualquiera que crea en el movimiento de derechos humanos.

“Defendemos la excarcelación de los presos y presas de conciencia judíos, condenamos los actos de terrorismo cometidos contra comunidades judías y pedimos a los gobiernos que condenen a los grupos neonazis y otros grupos de odio en Estados Unidos y en el mundo. Mezclar el antisemitismo con las críticas legítimas a la política del gobierno de Israel es perjudicial no sólo para poner fin a crímenes graves de derechos internacional, sino también para los esfuerzos destinados a abordar el antisemitismo y acabar con él, y podría animar a otros países a hacer este tipo de afirmaciones infundadas, todo lo cual nos preocupa enormemente.

“Amnistía Internacional Estados Unidos critica a gobiernos y políticas basándose en las normas y leyes internacionales de los derechos humanos. Por tanto, condenamos los asentamientos porque son ilegales y causan un gran daño a la población palestina. Nuestra labor de investigación muestra continuamente la estrecha conexión que une los asentamientos israelíes y la violación de derechos humanos de la población palestina en todos los aspectos de su vida. El movimiento de Amnistía Internacional es independiente de toda ideología, gobierno, creencia o religión. Nuestras investigaciones e informes sobre violaciones de derechos humanos cometidas por Israel no son desproporcionados en relación con otros países de Oriente Medio como Egipto, Siria, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Irán y Bahréin.

“Sabemos que los gobiernos de muchos países, incluido el de Estados Unidos, preferirían que no se revelasen sus violaciones de derechos humanos. Preocupa ver al secretario Pompeo sumarse a la lista de personas y gobiernos que usan acusaciones de antisemitismo para tratar de ocultar bajo la alfombra abusos contra los derechos humanos.

“Todo proceso encaminado a lograr una paz justa y sostenible en Israel y el Estado de Palestina debe incluir el fin de los abusos sistemáticos contra los derechos humanos, el desmantelamiento de los asentamientos israelíes ilegales, y justicia y reparación para las víctimas de crímenes de derecho internacional. Esto es lo que exigen las normas internacionales, le guste o no al secretario Pompeo.”

Información complementaria y contexto

Amnistía Internacional Estados Unidos no recibe fondos de ningún gobierno, ni del gobierno de Estados Unidos ni de ningún otro.

Amnistía Internacional Israel continúa trabajando en el país a pesar de los obstáculos y ataques contra su capacidad para llevar a cabo campañas enérgicas.

Pompeo announcement on Israeli settlements places occupied Palestinians at increased risk (noticia del 18 de noviembre de 2019).

 

Fuente: Amnistía Internacional

LOS CONCEPTOS, OPINIONES E INFORMACIONES EMITIDAS EN PALESTINASOBERANA.INFO SON RESPONSABILIDAD DIRECTA DE QUIENES LAS ELABORAN Y NO NECESARIAMENTE REPRESENTAN LA POLÍTICA EDITORIAL DE ESTE MEDIO
Shale theme by Siteturner