La historia proporciona pistas sobre la anexión de Cisjordania de Israel: aprendiendo del pasado

Foto: Dos soldados israelíes arrastran a un palestino, el 19 de noviembre de 1996, mientras protesta por la demolición de su tierra cerca de la colonia judía de Efrat en Cisjordania. Jacqueline Arzt | AP
Fuentes: Mint Press News
Traducido del inglés para Rebelión por J. M.

Desde 1948 Israel ha anexado, ocupado, tomado, destruido, construido y renombrado todo, desde casas y propiedades individuales hasta espacios públicos y monumentos históricos. Y no tiene intención ni razón para detenerse.

Palestina ha sido anexada, ocupada, robada y los palestinos han sido desposeídos,exiliadosconfinados, detenidos, sometidos a un régimen de apartheid y asesinados por el Estado de Israel durante más de siete décadas. Con intervalos de unos pocos años, el mundo se despierta para protestar contra algún aspecto del apartheid israelí, la ocupación o una masacre, y luego regresa inmutable a su profundo sueño.

De vez en cuando Israel logra despertar la angustia de la Unión Europea y otras organizaciones internacionales con algún que otro anuncio, un ataque asesino contra los palestinos, una declaración de anexión o «soberanía» y luego, como bajo la influencia de un hechizo, ese sentimiento desaparece tan rápido como surgió. Lo que generalmente sigue es una larga procesión de líderes mundiales que vienen a visitar Israel o invitan al primer ministro israelí a su capital para entregar su amor y respeto por él y el llamado Estado judío.

Esta vez no parece diferente. La anexión israelí del valle palestino del río Jordán ha provocado el descontento del mundo. «Una violación de los derechos humanos», dice Michelle Bachelet, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Escuchamos que es una violación del derecho internacional y el fin de la perspectiva de la paz, como si esto no tuviera precedentes y como si fuera inesperado. Ha quedado claro durante mucho tiempo que Israel anexaría parte de Cisjordania y era obvio que el Valle del Río Jordán, la parte oriental de Cisjordania, era lo más probable que fuera el principio.

Israel Annexation

Un pastor palestino arrea a su rebaño en el valle del Jordán, 30 de junio de 2020. Oded Balilty| AP

La anexión de toda la parte oriental de Cisjordania significa que los palestinos estarán aislados de la frontera internacional con Jordania y estarán rodeados por Israel por todos lados. Israel quiere acceso a esa tierra, que actualmente proporciona a los palestinos de Cisjordania alrededor del 50 por ciento de sus productos agrícolas, y quiere acceso completo al río Jordán.

¿Cuáles serán las implicancias?

¿Qué es exactamente la declaración de soberanía y anexión? Nadie parece saber con exactitud. Los expertos militares israelíes admiten que no fueron informados sobre los detalles de ese paso. Los políticos israelíes son vagos y los palestinos, bueno, nadie los toma en cuenta y, en cualquier caso, a las personas en posiciones de poder no les importa lo que piensan.

Saeb Erikat, quien aún mantiene el título de jefe negociador palestino, dijo en una entrevista en el canal de televisión israelí Ynet que «la situación es muy grave». «Nunca la había visto más grave de lo que la veo ahora».

Gran parte de la prensa israelí se centra en cuál puede ser la posible respuesta palestina, y particularmente si los israelíes deben esperar violencia. Teniendo en cuenta el hecho de que durante más de siete décadas los palestinos han sido víctimas de la violencia israelí, es algo cínico preguntar. Sin embargo, según las filtraciones de una reunión de los principales jefes de seguridad de Israel, la respuesta a esa pregunta no está clara. Mientras que el ejército y los jefes del Shabak (la policía secreta de Israel) afirman que habrá una reacción violenta y que los israelíes verán aumentar el «terrorismo», el jefe del Mossad afirma que ese escenario es poco probable. De cualquier manera, a Israel nunca le importó mucho lo que los palestinos piensan y no le preocupansus reacciones.

Bien enterado de dónde está su apoyo en los Estados Unidos, el primer ministro Benjamin Netanyahu dio un discurso a los Cristianos Unidos por Israel (CUFI), uno de los mayores grupos pro-Israel en los Estados Unidos. Netanyahu habló de la anexión en términos bíblicos. Habló de tierras bíblicas y lo que llamó «soberanía israelí sobre las comunidades judías».

Benjamin Netanyahu kids

Netanyahu observa a los niños jugar un juego bíblico interactivo en el asentamiento judío de Efrat en Cisjordania, el 27 de agosto de 2012. Gali Tibbon | AP

Agregó que estas áreas también son parte de lo que él llamó «identidad cristiana» y parte de «nuestra civilización común». Su discurso, al igual que los comentarios anteriores que hizo sobre el tema, no aclaró lo que implicará la anexión.

¿Quién quiere anexión?

El bloque político más influyente de Israel, conocido como el Bloque de la derecha, quiere que la anexión de toda Cisjordania palestina y que se declare la soberanía israelí en todas las colonias judías. La derecha política de Israel está compuesta en gran parte, aunque no exclusivamente, de sionistas religiosos, y su prioridad es colonizar la Cisjordania. La anexión no solo les dará un impulso político, sino que facilitará la construcción de nuevas colonias judías. Mientras que hoy, la construcción de nuevas colonias judías en Cisjordania debe ser aprobada por el primer ministro, la declaración de soberanía de Israel lo convertiría en un asunto de los consejos locales.

Aprendiendo del pasado

En 1948 la parte occidental de Jerusalén fue conquistada por las fuerzas israelíes y los residentes palestinos fueron exiliados por la fuerza. A ningún palestino se le permitió permanecer o regresar y de la noche a la mañana la ciudad se convirtió en la capital de Israel. El mundo se detuvo entonces y se detuvo cuando la parte oriental de la ciudad fue tomada en 1967.

Luego, en 1980, Israel anunció su soberanía sobre Jerusalén Este, o en otras palabras anexó la parte oriental de la ciudad. El Consejo de Seguridad de la ONU reaccionó aprobando la resolución 476, que entre otras cosas reafirmó que «la apropiación de territorio por la fuerza es inadmisible». La resolución declaró que el Consejo de Seguridad estaba «gravemente preocupado por los pasos legislativos iniciados en la Knesset israelí con el objetivo de cambiar el carácter y el estado de la Ciudad Santa de Jerusalén». Afirmó, además, que «lamentaba profundamente la continua negativa de Israel, la potencia ocupante, a cumplir las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad y la Asamblea General». También reiteró que «todas esas medidas que han alterado el carácter geográfico, demográfico e histórico y el estado de la Ciudad Santa de Jerusalén son nulas y sin efecto y deben ser rescindidas de conformidad con las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad».

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Ariel «el carnicero» Sharon señala un mapa de una colonia judía en Cisjordania el 16 de noviembre de 1995. Nicolas B. Tatro | AP

Un año después, en 1981, Israel declaró su soberanía sobre los Altos del Golán sirio. El consejo de seguridad de la ONU aprobó la resolución 497 que establece, entre otras cosas, que una vez más está «Reafirmando que la anexión de territorio por la fuerza es inadmisible, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, los principios del derecho internacional y las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad». El Consejo de Seguridad declaró que “Decide que la decisión israelí de imponer sus leyes, jurisdicción y administración en los Altos del Golán sirios ocupados es nula y sin efecto legal internacional. Incluso «exige que Israel, la potencia ocupante, debe rescindir inmediatamente su decisión». Israel, por supuesto, no se adhirió a las resoluciones de la ONU y no se tomaron medidas para sancionar a Israel.

No hay un Israel propiamente dicho

En 1948 el movimiento sionista creó el Estado de Israel en Palestina. A finales de año el 78 por ciento de Palestina se había convertido en Israel y cerca de un millón de palestinos fueron exiliados por la fuerza. El resto de Palestina se convirtió en Israel en 1967. Israel ha anexado, ocupado, tomado, destruido, construido y renombrado todo, desde casas y propiedades individuales hasta espacios públicos y monumentos históricos. Y no tiene intención ni razón para detenerse.

El problema en cuestión no es un «Israel propiamente dicho» haciendo algo que es ilegal. Es una entidad ilegal que se ha plantado en Palestina y continúa en búsqueda de actividades ilegales. La carrera para crear el mítico Gran Israel en Palestina, con el nuevo templo en lugar de la Mezquita Al-Aqsa en su centro, ha estado funcionando a todo vapor. Es un proyecto interminable que está bien financiado, bien planificado y muy bien ejecutado. Solo el aislamiento, las sanciones, boicots y desinversión tienen la capacidad de detenerlo y salvar Palestina.

Miko Peled es escritor y activista de derechos humanos nacido en Jerusalén. Es autor de “El hijo del general. Viaje de un israelí en Palestina y de Injusticia, la historia de la Fundación Tierra Santa Cinco.

Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no reflejan necesariamente la política editorial de Mint Press News.

Fuente: https://www.mintpressnews.com/learning-from-the-past-history-provides-clues-israel-west-bank-annexation/269082/

 

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