Gran cosecha, perspectiva árida

Foto: Ahmad Abu Amira, de 40 años, revisó una cuerda retorcida enrollada alrededor de una palmera en el área de Deir al-Balah en el centro de Gaza.

23 de enero de 2020

Por Amjad Ayman Yaghi y Mohammed Al-Hajjar

The Electronic Intifada

Traducido del inglés para Rebelión por J. M.

Levantó la vista y comenzó a subir. En lo alto un racimo de dátiles rojos como la sangre colgaban pesados ​​y maduros. La cosecha de dátiles de Gaza comenzó en diciembre y Abu Amira esperaba que fuera excelente. Aunque es un sastre con 20 años de experiencia, la economía estancada de Gaza lo ha visto desempleado en los últimos cinco años.

La cosecha anual de dátiles es un ritual que ha disfrutado durante muchos años, incluso antes de perder el trabajo en la máquina de coser. La tradición, al igual que la cosecha de aceitunas, se transmite de generación en generación y puede verse a familias y jóvenes reunidos para ayudar a los agricultores a recolectar sus cosechas.

Abu Amira aprendió los secretos de la cosecha de dátiles de su padre, Hamid, quien murió hace 15 años.

Como muchos otros, Abu Amira cosecha la fruta como una actividad profesional secundaria. En efecto, trabaja como contratista: los propietarios de las plantaciones lo contratan para reunir a un grupo de trabajadores y recoger los dátiles.

“Esta es una gran temporada. Contraté a 30 trabajadores este año”, dijo a The Electronic Intifada.

Pero, aunque la cosecha se ve bien, las perspectivas económicas de Gaza son desastrosas.

El bloqueo draconiano de Israel a los dos millones de habitantes de Gaza ha durado 12 años, aunque las restricciones al paso de bienes y personas comenzaron mucho antes de que Hamás expulsara a Fatah de Gaza en 2007.