“Israel pone en funcionamiento su mundo cultural y académico para que no se hable de sus constantes violaciones de Derechos Humanos”

15 de mayo de 2019

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BDS Madrid es el grupo local de solidaridad con Palestina que responde al llamamiento palestino a hacer Boicot, Desinversiones y Sanciones contra Israel hasta que respete los Derechos Humanos. Un movimiento internacional que nació de la sociedad civil organizada palestina en 2005, inspirado en el boicot que logró acabar con el apartheid sudafricano. Trabaja en red coordinándose con el resto de grupos del estado e internacionales. El BDS busca tres objetivos respaldados por la legislación internacional: el fin de la ocupación y el desmantelamiento del Muro; la igualdad de derechos para la población palestina ciudadana del Estado israelí; y el derecho al retorno de todas y todos los refugiados.

“El estado israelí, intenta retratar a la sociedad palestina y árabe como lo opuesto a lo que intenta proyectar: primitiva, bárbara, homófoba, machista… estos mecanismos coloniales se asientan sobre el racismo estructural de sociedades occidentales, haciendo que asociemos a Israel como lo nuestro, condenando al pueblo palestino”

El próximo sábado 18 de mayo habéis preparado junto a otras organizaciones un festival solidario con Palestina enmarcado en la denuncia del “artwashing”, y llamando al boicot de Eurovisión. ¿Qué es el artwashing y por qué hay que boicotear Eurovisión?

El estado israelí, desde que creó la campaña Brand Israel en 2005, es experto e invierte muchísimo dinero en intentar vender una imagen progresista y democrática hacia el exterior. Lo hace a través de proyectar una falsa imagen feminista, gayfriendly, vegana, juvenil, pacífica… con Tel Aviv como cumbre de esta supuesta sociedad cosmopolita, liberal y llena de cultura.

Por un lado consigue con ello desviar la atención de sus crímenes que comete diariamente contra la población palestina. Y por otro, también intenta retratar a la sociedad palestina y árabe como lo opuesto a lo que intenta proyectar: primitiva, bárbara, homófoba, machista… estos mecanismos coloniales se asientan sobre el racismo estructural de nuestras sociedades occidentales, haciendo que asociemos a Israel como lo nuestro, condenando al pueblo palestino y el resto de países árabes a la otredad. En este contexto es donde hay que entender la importancia que tiene Eurovisión para Israel. Es un evento perfecto para atraer a un público LGTB, juvenil… y desviar la atención del régimen de apartheid y ocupación.

Por supuesto muchos periodistas de renombre y diputados del Congreso se han dirigido a Rosa María Mateo, presidenta de RTVE, para que España no participe en Eurovisión. Y a nivel internacional se ha hecho lo mismo con todas las entidades de la Unión Europea de Radiodifusión, encargada de organizar este evento. Rosa María Mateo también ha recurrido a este mantra del carácter “no político” del Festival, mientras presumía además de las buenas relaciones entre RTVE y KAN, la radiotelevisión pública israelí que acoge el Festival. Hace poco conocíamos la noticia de, ante el fracaso en ventas de entradas para el Festival, las están regalando a soldados del ejército israelí.

“Vamos a Eurovisión a hacer música, lo demás da igual”, son las palabras de Miki Núñez, el representante de España en el festival, sobre las quejas recibidas por su participación. Mientras que Ana María Bordas, responsable del Festival de TVE, “la obligación de los participantes es preservar el carácter no político de este evento y es lo que estamos haciendo”. ¿Qué os parecen estas declaraciones? ¿Habéis tratado de contactar con Miki o TVE?

Cuando se trata de un evento cultural, deportivo, artístico, universitario… siempre se intenta apelar a un supuesto carácter no político. Pero no es así. Eurovisión 2018 fue ganada por Netta con una canción contra el bullying. Netta fue soldado del ejército israelí, posó orgullosa con Netanyahu mientras la declaraba “la mejor embajadora de Israel”, declaró que al año siguiente el festival se celebraría en Jerusalén, promoviendo la idea de esta ciudad ocupada como capital de Israel. Todo esto es política, y participar en este festival también es hacer política: del lado del opresor.

Desde la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) de la que formamos parte, se ha contactado con Miki para explicarle los motivos del boicot a Eurovisión. La semana pasada, en su charanga de despedida en el centro de Madrid, activistas LGTBIQ+ y de BDS intentamos entregarle una carta para que no fuera… Es imposible que Miki no se haya enterado de los cientos de artistas de Palestina, de Israel e internacionales que le han pedido que no vaya (incluyendo Txarango, a los que dijo admirar), o las más de 100 organizaciones LGTBIQ+ que le han pedido que no participe del pinkwashing israelí en Eurovisión. Incluso algunas participantes durante las últimas semanas de Operación Triunfo se declararon abiertamente molestas con “la elección de la sede”.

También hemos contactado con La Pegatina. Adrià Salas, el cantante del grupo, compuso la canción que va a interpretar Miki sabiendo que el festival se celebraba en Israel. Pero, aunque sacaron un comunicado distanciándose de las políticas de Israel, prefirieron no dar pasos reales como exigir que no se utilizara su canción en este evento como les piden sus colegas músicos de Palestina.

Hemos visto a las fuerzas israelíes actuar contra los habitantes de la aldea beduina de Khan Al Ahmar, poblado palestino amenazado con ser demolido y desplazada forzosamente a su población. Durante la reciente campaña electoral Netanyahu prometió anexionarse Cisjordania si ganaba. A penas unos días después de que Netta ganara Eurovisión, vimos como el fuego israelí asesinaba a 60 e iría a más de 2.000 manifestantes palestinos. Sin embargo, la atención se centra en una canción contra el bullyng o como hace Miki y TVE, se trata de desmarcar el festival de la atmósfera política en la que se enmarca. ¿Cómo afecta que se centre la atención mediática en este tipo de eventos silenciado al pueblo palestino?

Es justo lo que el Estado israelí intenta con sus campañas de propaganda institucional. Israel pone en funcionamiento su mundo cultural y académico para que no se hable de sus constantes violaciones de los Derechos Humanos. Pero, a pesar de las inversiones millonarias que hace, se está demostrando como un fracaso. Cada vez más artistas, más deportistas, más personas del mundo de la academia, del mundo empresarial, etc. se retiran de eventos e inversiones en Israel. Las campañas no violentas de boicot están causando cada vez mayor impacto. El gobierno israelí reconoció que era una de las principales amenazas para mantener su statu quo.

Con una sociedad civil organizada se conseguirá presionar a los gobernantes para que cumplan también con sus propias obligaciones de intentar que el respeto de los Derechos Humanos sea universal. Y en este sentido celebramos como un gran triunfo la cantidad de instituciones públicas en el estado español que se han adherido a la campaña de Espacios Libres de Apartheid Israelí, y la cantidad de artistas y personas de la academia que se han adherido al BDS.

“El pinkwashing consiste en manipular la lucha y el discurso por la liberación de las personas disidentes de género y sexualidad, para venderlo como un producto racista y capitalista más. Israel es experto en ello, pero no el único”

Otra de las patas propagandísticas israelíes es el movimiento LGTBI, como decís, Netta Barzilai ganó Eurovisión con una canción contra el bullyng cuando formó parte del ejército israelí en 2014 durante la ofensiva que provocó la muerte de más de 400 palestinos . Por otro lado, Toni Cantó  y más recientemente Isabel Ayuso han empleado el mantra de los derechos LGTBI en Israel en lo que se conoce como “pinkwashing”. ¿En qué consiste esta práctica? ¿Cuál es la situación de las personas palestinas LGTBI en Israel?

El pinkwashing consiste en manipular la lucha y el discurso por la liberación de las personas disidentes de género y sexualidad, para venderlo como un producto racista y capitalista más. Israel es experto en ello, pero no el único. El partido de Toni Cantó, Ciudadanos, manifestándose con la extrema derecha homófoba y tránsfoba en Colón con banderas LGTB, es también un muy buen ejemplo de ello. Díaz Ayuso, ferviente defensora de Israel, declaró que no quería el Orgullo en la Casa de Campo porque allí van familias, pero es muy probable que la veamos desfilando en el Orgullo oficial de Madrid. Lo que es claro es que a la hora de defender a Israel no dudan en recurrir al colectivo LGTB.

Israel es un claro ejemplo de pinkwashing a nivel global. Lleva años vendiendo Tel Aviv como un paraíso gayfriendly, publicitando internacionalmente el Orgullo y las actividades en torno a él. Este paraíso, por supuesto, se limita a hombres gais blancos y con dinero. De hecho, este año Eurovisión está enmarcado en el Tel Aviv Pride. Es importante aclarar que al hablar del pinkwashing israelí (o el de Toni Canto y Díaz Ayuso) hablamos de un simple lavado de cara, y no de una verdadera lucha por los derechos del colectivo. Las luchas por los derechos de las disidencias de género y sexualidad se llevan a cabo de manera transversal, desde los márgenes, y no para alcanzar cuotas de poder que mantengan sistemas de opresión. El Orgullo Crítico madrileño y otros muchos colectivos de todo el estado han denunciado en muchas ocasiones este pinkwashing israelí.

Los colectivos queer palestinos llevan años denunciando el pinkwashing y el turismo gay a Israel, y han conseguido destapar las mentiras que se esconden detrás de él. Muchos artistas internacionales han cancelado actuaciones y proyecciones en eventos LGTB oficiales. Israel discrimina a la población palestina LGTBIQ+ del mismo modo que al resto. Sus políticas supremacistas están por encima de todo. Organizaciones como AlQaws, Aswat, Palestinian Queers for BDS o Pinkwaching Israel trabajan en toda la Palestina histórica defendiendo los derechos LGTBGIQ+ y la lucha contra el apartheid colonial israelí.

El movimiento Boicot Desinversión y Sanción nació en Palestina y se ha extendido por el todo el mundo, encontrándose presente en diferentes partes del Estado español. ¿Cómo surge, que directrices sigue y cuál es su finalidad última?

El BDS nace de la sociedad civil palestina organizada ante la inacción y complicidad de los gobiernos internacionales ante el régimen de apartheid, colonización y ocupación israelí. En estos casi 15 años de andadura se ha extendido por todo el mundo, y en el estado español cuenta con grupos en muchos territorios. En los últimos años ha crecido en número y en incidencia, como muestran los más de 80 ayuntamientos y otros gobiernos locales declarados Espacios Libres de Apartheid Israelí, o la cantidad de artistas que han pedido a Miki que no vaya a limpiar los crímenes de Israel en Eurovisión, y participarán en las diferentes contragalas que se están organizando para el mismo sábado 18 de mayo en Valencia, Barcelona, Madrid, Gasteiz, Donostia, Valladolid, Girona, Sevilla, Granada…

El movimiento de Boicot, Desinversiones y Sanciones es un movimiento no violento que busca la justicia y el respeto a los Derechos Humanos del pueblo palestino. La legitimidad y la urgencia de sus demandas son incuestionables: el derecho al retorno de los y las más de 7 millones de palestinas refugiadas; la igualdad de derechos para las palestinas que viven en Israel, sometidas a más de 60 leyes que les discriminan explícitamente; y el fin de la ocupación, la colonización y el desmantelamiento del Muro, declarado ilegal por Corte Internacional de Justicia. El BDS es una forma de solidaridad internacional entre pueblos, de sentirnos unidas en una lucha global contra toda forma de opresión. Porque las injusticias que sufre el pueblo palestino no se entienden sin ver el contexto global en el que suceden. Una relación norte-sur colonial donde las personas y el territorio del sur global son simples recursos y campos de experimentación.

Fuente: http://esracismo.com

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