El secreto de Netanyahu: estimular ansias de causar sufrimiento a palestinos

13 de mayo de 2019

Por Daniel Kupervaser

Golda Meir y Moshe Dayan fueron condecorados como los fundadores de la visión política que se aferra al mantenimiento de un statu quo en los conflictos, en contraposición a todo esfuerzo por resolverlos. Bajo las consignas “nuestra situación nunca fue tan buena como ahora”, “el tiempo juega a nuestro favor” o “los árabes no se atreverán a declarar otra guerra”, ambos líderes enraizaron la soberbia en la sociedad israelí. El fiasco de la Guerra de Desgaste (1969 -70) y la de Yom Kipur (1973) con casi 3,000 muertos y 10,000 heridos israelíes demostró los peligros del statu quo, pero no logró borrar esta visión de la política israelí.

Tras las dos guerras anteriormente mencionadas, en 1977 se produjo el gran vuelco histórico en la política israelí. 29 años del liderazgo laborista pasaron a la historia para instaurar, con muy cortas interrupciones, gobiernos de lo que se reconoce como la derecha israelí. Dos grandes líderes de la historia israelí, Begin y Rabín, lograron demostrar que la paz es posible con acérrimos enemigos del pasado, solo por la vía de la negociación asumiendo posiciones transigentes con significativos compromisos territoriales.

Lamentablemente, desde 2009 el statu quo retornó con todo su esplendor. Bajo la batuta de Netanyahu esta estrategia política se convirtió en el principal factor para eternizar su posición de primer ministro, no importa el precio futuro que pueda Israel verse obligado a pagar.

En Gaza se arribó a un equilibrio estratégico frente a Hamas quienes toman la iniciativa de toda conflagración bélica, generalmente con víctimas israelíes, mientras que Israel prácticamente solo atina a defenderse y adaptarse a sus exigencias. Históricamente se trata de un logro sin precedentes para un enemigo de Israel. El problema palestino en Cisjordania arribó a un congelamiento total que esconde la temible amenaza del fantasma demográfico. La típica incomprensión israelí no capta que el gran problema de Israel no es “el Estado Palestino”, que se puede evitar su instauración, sino “los 2,5 – 3 millones de palestinos”, que están en el lugar, se reproducen, no se piensan mover ni se los puede desterrar.

El gran interrogante surge cuando se visualiza un significativo y persistente apoyo al liderazgo de Netanyahu frente a conductas totalmente diferentes del pasado. En el sur de Israel, la zona más afectada por los ataques de Hamas, en donde la población vive el último tiempo en permanente angustia y pánico, justamente ahí es donde Netanyahu recibe el mayor porcentaje de apoyo.

¿Cómo funciona el mecanismo que garantiza apoyo de una mayoría de la población ante una realidad permanentemente conflictiva, sin perspectivas de pacificación y bajo el peligro constante de ataques criminales?

La herramienta básica de control político que ejerce Netanyahu sobre el componente judío de la población israelí no es la de brindar tranquilidad y seguridad, sino su gran capacidad de saber dosificar la estimulación de la tan enraizada ansia de infligir daño y pesar como venganza hacia los palestinos. El proceso se materializa a través de la toma de medidas que significan un duro sufrimiento de parte de la población palestina, aunque generalmente desvinculado totalmente, o simplemente en contraposición, con algún beneficio táctico o estratégico para Israel en sus esfuerzos de defensa.

Quien mejor expuso esa estrategia israelí fue Moshe Yaalon durante el operativo Margen protector en julio-agosto 2014. El entonces ministro de defensa del gobierno de Netanyahu afirmó que “el objetivo es arribar a una situación de cero lanzamientos de misiles de Gaza a Israel”. ¿Con que táctica? “cobrando un alto precio de Hamas”. ¿Cómo se cobra? “Logrando que la población de Gaza sufra más que la población israelí” (“Ministro de defensa: la población de Gaza sufrirá más que la israelí”, Maariv, 8-7-14). La medida del éxito del operativo depende de los términos de sufrimiento causados a la población palestina.

Paralelamente a las periódicas escaladas bélicas frente a las fuerzas palestinas, los medios aplicados para causar padecimiento a la población durante los periodos sin enfrentamientos fueron variados y cambiantes. Asfixia financiera de sus autoridades, limitación de zonas de pesca en el mar, limitación temporarias y permanentes en las posibilidades de abastecimiento en general y de electricidad y combustible en particular, etc., etc.

No se necesita ser un gran estratega para llegar hoy a la conclusión que se trata de una falacia sin ninguna base, sino más bien una artimaña destinada a tener embelesada a gran parte de la población israelí. Durante los 5 años transcurridos desde entonces los ataques de Hamas se incrementaron en vez de reducirse.

Uno de los ejemplos más llamativos, aunque los últimos años aplicado únicamente en Cisjordania, es la política de demoler viviendas de familias de terroristas. Oficialmente se justifica el acto como medida disuasiva, aunque la realidad de más de medio siglo ha demostrado que no es más que una coartada que solo satisface ese oscuro instinto de venganza sin evitar significativamente ataques terroristas. Ya en el año 2005 el ejército de Israel fijó su posición que la demolición de viviendas no disuade terroristas. En sus palabras: “la demolición de viviendas afecta a muchos individuos, causa pérdidas a la propiedad privada, alimenta el odio, la identidad colectiva de los palestinos se incrementa y finalmente es un aliento al terror” (El ejército de Israel fijó que la demolición de viviendas no disuade a terroristas”, Ynet, 1-7-14). En ese tiempo la drástica medida de represalia se suspendió por unos años. Con el gobierno de Netanyahu se reanudó, no como medida de seguridad, sino como decisión política de causar dolor a la población palestina.

Es muy conveniente tener claro la motivación básica por la cual los intentos palestinos por medio de terroristas de Cisjordania o ataques de Hamas de Gaza no llegan a niveles alarmantes que hacen peligrar la seguridad general. En Cisjordania es el resultado de la combinación de la efectividad del trabajo de los servicios de seguridad de Israel (Shabak) con la reconocida colaboracion de las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina (Dios mío, resultado del acuerdo de Oslo de Rabin). El sistema anti misiles Cúpula de Hierro minimizó drásticamente la vulnerabilidad de las personas y bienes ante ataques de misiles y cohetes lanzados de Gaza.

La invención y desarrollo del sistema Cúpula de Hierro junto a la conducta electoral de la población de la ciudad de Sderot, uno de los núcleos urbanos más afectados por las andanadas de Hamas, son un excelente ejemplo para nuestro caso. En las últimas elecciones el Likud liderado por Netanyahu obtuvo el 29% de los votos a nivel nacional. En Sderot un 43,5% le dio su voto. Sderot es la ciudad natal de Amir Peretz. Allí inició su carrera política como intendente convirtiéndose en un personaje muy apreciado hasta hoy por su población. En una segunda etapa Peretz fue elegido miembro del parlamento israelí para convertirse en ministro de defensa en el año 2006 en el gobierno liderado por Ehud Olmert.

En esta función se sobrepuso a muchas oposiciones de su ministerio y de altos oficiales del ejército para imponer el desarrollo del sistema Cúpula de Hierro. Con el tiempo la sociedad israelí reconoció que fue el padre de esa invención que hoy en día prácticamente es la única salvación de la población israelí frente a los salvajes ataques de Hamas. En las últimas elecciones Peretz participó de la lista del partido Avoda que la población de Sderot le otorgó solamente un 3,1% de los votos.

El error de Peretz básicamente se motiva en que dedicó todos sus esfuerzos en proteger a la población en combinación con un mensaje de búsqueda de una salida consensuada y pacifica con los palestinos. Netanyahu, por el contrario, principalmente se preocupó por estimular las ansias de provocar sufrimiento a los palestinos. Así demostró ser un político mucho más hábil para mantenerse en el poder.

La población israelí demostró su clara preferencia por continuar el conflicto envueltos en venganzas y contra venganzas.

Ojalá me equivoque

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 13-05-2019

http://daniel.kupervaser.com/
kupervaser.daniel@gmail.com

@KupervaserD

LOS CONCEPTOS, OPINIONES E INFORMACIONES EMITIDAS EN PALESTINASOBERANA.INFO SON RESPONSABILIDAD DIRECTA DE QUIENES LAS ELABORAN Y NO NECESARIAMENTE REPRESENTAN LA POLÍTICA EDITORIAL DE ESTE MEDIO
Shale theme by Siteturner