Interrogatorio martirizante a judíos destapa la tortura en Israel

22 de junio de 2018

Por Daniel Kupervaser

Donde se toca un cuerpo enfermo, irrumpe un dolor intolerable y se grita. La sociedad israelí, lamentablemente, tiene varios de sus miembros, aunque no todos, muy enfermos. En estos días, el destape del carácter atormentador de septuagenarios y martirizantes interrogatorios de los servicios de seguridad de Israel, tal vez por el único motivo que fue aplicado por primera vez a judíos, fue suficiente motivo para que la enraizada visión violenta y racista aflore a luz de todos con los consecuentes gritos de dolor.

Una noche de julio 2015, en Duma, aldea palestina de Cisjordania, la casa de la familia Dawabsheh fue el objetivo de un salvaje ataque con bombas molotov. Las circunstancias, evidencias y consignas escritas en las paredes indicaban claramente que se trataba de uno de los tantos ataques denominados “precio de etiqueta”. Esta singular denominación se refiere a ataques perpetrados por terroristas judíos a población palestina cualquiera como venganza contra palestinos en general o intimidación. El resultado en Duma fue trágico. El matrimonio Dawabsheh murió como consecuencia del incendio provocado junto a su pequeño hijo Ali, de solo año y medio de vida.

El suceso conmocionó a toda la sociedad a tal punto que, Ruben Rivlin, presidente de Israel, elevó su tono hasta afirmar “mi pueblo eligió el camino del terror”[1]. Ante una posible proyección de una imagen internacional problemática, la dirección política del país exigió de sus servicios de seguridad una rápida y exhaustiva investigación a los efectos de identificar, arrestar y enjuiciar a los responsables. Si los culpables serian palestinos, estos problemitas se resuelven en pocos días. Cuando se trata de sospechosos judíos, aun terroristas, todo es diferente.

La experiencia del pasado expone claramente una larga lista de fracasos de los responsables del orden público en resolver las decenas de ataques de “precio de etiqueta”. En realidad, hasta ahora muy poco se sintieron conmovidos. Al fin de cuentas, en la única democracia de Medio Oriente cuando los que sufren no son judíos, esa situación generalmente no preocupa. Los servicios de seguridad tienen una coartada de estos repetidos reveses. En una reciente entrevista radiofónica un ex jerarca de los servicios de seguridad israelíes fue consultado respecto a la posibilidad de aclarar ese tipo de ataques llevados a cabo por jóvenes judíos de los asentamientos, sin llegar al uso de interrogatorios violentos. Así respondió: “No hay ninguna posibilidad. Ellos penetran dentro de una burbuja de ellos y leen textos religiosos. Inclusive si le exponen pruebas de su culpabilidad, ellos permanecen indiferentes en su burbuja”[2].

Ante la gravedad de los hechos, y la urgente necesidad política de su esclarecimiento, la autoridad competente se vio en la obligación de ordenar a los servicios de seguridad modificar el orden establecido previamente que permitía el uso de interrogatorios denominados “de necesidad” solamente a sospechosos palestinos. Por esta primera y única oportunidad, se autorizó el uso de interrogatorios martirizantes a judíos sospechosos de haber cometido actos de terror[3].

El “interrogatorio por necesidad” es una excusa por la cual el poder judicial adjudicó a los servicios de seguridad la autorización del uso de ciertos tormentos en interrogatorios de sospechosos denominados “bombas de tiempo”, por suponer que disponen de información que puede evitar un ataque terrorista inminente. La práctica hace suponer que todo sospechoso de terrorismo es susceptible de disponer información de algún acto terrorista en algún futuro cierto o incierto. O sea, se aplica a todos, o la gran mayoría, de sospechosos no judíos.

En un importante informe, con fuentes de ex agentes, el periodista Jaim Levinson asegura que “durante décadas, el Estado de Israel trató de mantener en tinieblas las torturas en los centros de investigación e interrogatorios. Hoy los responsables de esas indagaciones reconocen su existencia. Aquellos que lo sufrieron saben detallar que se trata de gritos al oído, golpes, sujeción del cuerpo durante un largo tiempo en posiciones dolorosas, etc.”[4].

Las torturas en interrogatorios por necesidad

A los cuatro meses de investigaciones, los servicios de seguridad y la policía identificaron y lograron acumular pruebas, confesiones y reconstrucción de los hechos que permitieron llevar a juicio a dos sospechosos. Justamente este proceso judicial se congeló a la espera de la decisión de otro juzgado en donde los acusados presentaron una demanda de recusación de las confesiones, debido a que fueron obtenidas por medios violentos y atormentadores.

Aquí se destapó días atrás la olla hedionda.

El juzgado a cargo de la causa procedural dictaminó que parte de las confesiones son inadmisibles en el juicio por culpabilidad del atentado terrorista dado que fueron obtenidas a través de interrogatorios coercitivos e ilegales[5].

Sin entrar en la discusión de las posibles direcciones que pueda tomar el juicio central como consecuencia de esta decisión procedural, vale la pena señalar la forma en que se refleja en los distintos estratos de la sociedad israelí la confirmación oficial de la existencia de torturas como medio de conseguir confesiones.

El movimiento de colonos extremistas que lidera acciones violentas contra palestinos de un principio sostuvo que los acusados estaban bajo torturas. En ese sentido llevaron a cabo manifestaciones callejeras con demostraciones de los medios violentos de los servicios de seguridad, eso si bajo el lema racista de “judío no tortura judío”, es decir si debe torturar palestino. La confirmación definitiva vino de boca de un hermano de un acusado. Así lo expresó: “torturas es un medio adecuado en tanto y en cuanto se aplica a terroristas palestinos y no contra terroristas judíos. Posteriormente agregó que, si legalmente no se puede torturar solamente a palestinos, entonces se debe abolir totalmente la tortura”.

Manifestación judía: judío no tortura judío. Palestino sí

Con la mayor normalidad, este sector de la sociedad israelí se aferra a la supremacía judía. Prácticamente nadie de la sociedad se rebeló frente a semejante declaración. Esta visión es parte importante del judaísmo racista y degenerado de nuestros días.

No menos interesante es la forma en que se relaciona un ex agente de los servicios de seguridad a la decisión del juzgado. El, a diferencia de los desaforados colonos extremistas, entiende que llega a su fin la posibilidad de mantener las torturas a escondidas. En sus palabras, “tengo mucho temor que una resolución judicial de este tipo puede muy bien anteponer muchas dificultades y atará aún más nuestras manos, y por lo tanto, también va a influenciar al terrorismo árabe”[6].

Desde el otro lado de la vereda, Mordechai Kremnitzer, famoso jurista israelí, sostiene que “la decisión de invalidar confesiones conseguidas por medio de apremios es un paso importante en la dirección correcta. Es muy fácil cerrar los ojos. Es muy cómodo relatarnos a nosotros mismos un cuento desvinculado de la realidad tal cual es, ese que nos permite sentirnos bien con nosotros mismos. Pero así no se conduce una sociedad desarrollada, que tiene compromisos verdaderos con sus valores. Ahora, que la cuestión esta desnuda sobre la mesa, ¿Qué respondemos?[7].

Se debe ser sincero con la realidad. La visión de Kremnitzer es pura fantasía. La realidad es trágica con augurios tenebrosos. Así lo demuestra los acontecimientos a la salida del juicio mencionado. Un grupo de desaforados identificados con los acusados le gritaba al abuelo de Ali Dawabsheh, ese niño de 18 meses que murió quemado en su lecho: “DONDE ESTÁ ALI, NO HAY ALI, ALI SE QUEMÓ, SOBRE EL FUEGO, A LA PARRILLA”. Y la policía que estaba en el lugar solo atinaba a presenciar la escena. Tuvieron protección oficial. Al final de todos es una escena normal en el Israel de hoy.

Judíos de la diáspora: la sociedad judía de Israel conducida por Netanyahu se degeneró, se bestializó y perdió el rumbo. Se terminaron los juegos, ustedes tienen que decidir vuestro camino y de que lado están. El mundo y vuestros conciudadanos los están mirando.

Ojalá me equivoque

Herzlya – Israel 22-6-2018

http://daniel.kupervaser.com/

kupervaser.daniel@gmail.com

@KupervaserD

[1] “¿Caso Duma será esclarecido?”, Maariv, 18.6.18

[2] “Entrevista a jerarca retirado de los servicios de seguridad israelíes”, Maariv, 19-6-18

[3] “¿Caso Duma será esclarecido?”, Maariv, 18/6/18

[4] “¿Con qué fuerza pegar y por qué es necesario tapar los ojos? Agentes de seguridad relatan las torturas en Israel”, Haaretz, 24-1-17

[5] “Juzgado deja sin efecto confesiones en causa Duma”, Ynet, 19-6-18

[6] “Entrevista a jerarca retirado de los servicios de seguridad israelíes”, Maariv, 19-6-18

[7] “La decisión de invalidar confesiones conseguidas por medio de apremios es un paso importante en la dirección correcta”, Ynet, 19.6.18

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