2,6 millones de palestinos se registran para participar en las primeras elecciones en 15 años

Foto: un punto de registro de votantes se construye en la ciudad de Gaza, el 10 de febrero de 2021. [Mustafa Hassona – Agencia Anadolu]

19 de febrero de 2021

El Comité Electoral Central dijo que 2,6 millones de palestinos se habían registrado para participar en las primeras elecciones presidenciales y parlamentarias en 15 años.

En su página web, el comité dijo que esto representa el 93,3% de los palestinos que tienen derecho a votar en las elecciones.

«Esta cifra refleja el deseo de los palestinos de participar en las elecciones», dijo el comité, señalando que el registro se llevó a cabo sin problemas.

Sin embargo, los palestinos de la ciudad cisjordana de Hebrón denunciaron ayer que se vieron sorprendidos cuando descubrieron que sus centros de votación habían sido trasladados fuera de su localidad.

El comité electoral dijo que investigaría las razones de este cambio.

Mientras tanto, el portavoz de Hamás, Hazem Qasem, acusó a los servicios de seguridad de la Autoridad Palestina de llevar a cabo estos cambios y dijo que «la interferencia en las elecciones es una violación del acuerdo de El Cairo».

En mayo, julio y agosto, los palestinos van a elegir consecutivamente a sus diputados, al presidente y a los miembros del Consejo Nacional Palestino.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

 

La razón por la que Joe Biden ha tardado un mes en llamar a Benjamin Netanyahu

18 de febrero de 2021

Por Sal Emergui 

El tiempo que ha tardado el presidente de EEUU en contactar con el dirigente israelí es muy superior al de Obama y Trump, y ha sido empleado por sus rivales como arma electoral

Y por fin sonó el teléfono en la calle Balfour en Jerusalén. Tras casi un mes de espera, el jefe de Gobierno israelí, Benjamin Netanyahu ha recibido la primera llamada de Joe Biden desde que asumió la presidencia de Estados Unidos. De esta forma, Netanyahu inicia una cohabitación que se prevé menos apacible de la que «disfrutó» con Donald Trump pero menos tensa de la que «sufrió» con Barak Obama.

El tiempo que ha tardado Biden en llamar al dirigente conservador -muy superior al de Obama en 2009 y de Trump en 2017- ha sido empleado por sus rivales en Israel como arma electoral a cinco semanas de los comicios. Si en las tres elecciones celebradas desde 2019, el líder del Likud recibió ayudas de Washington y exhibió la alianza con Trump como gran baza política, ahora se centra en recordar su vieja amistad con Biden y el hecho de ser el primer líder en Oriente Próximo en recibir la llamada del nuevo inquilino en la Casa Blanca. Netanyahu prefiere no recordar que al menos once dirigentes mundiales hablaron con Biden antes que él mientras sus asesores recalcan que el nuevo presidente está centrado ahora en la agenda interna. La demora no significa nada, respondían las dos partes a las preguntas sobre la llamada que no llegaba.

Esperar 28 días para telefonearle es un gesto con mensaje que las palabras sobre su conversación («muy cálida y amistosa») y las respuestas diplomáticas intentan borrar. Como primer ministro israelí, Netanyahu seguirá siendo un gran aliado de EE.UU pero no el gran aliado de los últimos cuatro años.

«Joe Biden y yo somos amigos desde hace casi 40 años cuando yo trabajaba en la embajada en Washington y él era senador de Delaware», afirmó Netanyahu pocas horas antes de la llamada de este miércoles por la noche. Tras una hora de charla, la oficina del primer ministro ensalzó la «sólida alianza entre Israel y EE.UU» e informó que «dialogaron sobre la continuación del avance de los acuerdos de paz, la amenaza iraní y los desafíos en la zona».

Con el proceso negociador entre israelíes y palestinos estancado desde 2014, cuando Biden era vicepresidente, y dado el apoyo de éste a los acuerdos de normalización entre Israel y Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Sudán y Marruecos firmados desde el pasado mes de agosto, el principal punto de discordia entre Netanyahu y la nueva Administración no se encuentra en Ramala o Dubái sino en Teherán.

ACUERDO NUCLEAR Y CONFLICTO PALESTINO
Biden y Netanyahu coinciden en la oposición a que Irán tenga armas nucleares y que sus milicias sigan en Siria, Irak, Líbano, Yemen y Franja de Gaza pero difieren en el plan nuclear firmado por Obama en 2015 y abandonado por Trump en 2018. Biden pretende volver a los parámetros del pacto firmado junto a las principales potencias que congelaría el proyecto nuclear iraní a cambio del levantamiento de las duras sanciones económicas. Según él, es la mejor forma de frenar el plan nuclear y reducir las tensiones en la zona. Netanyahu, por su parte, considera un gran error la revalidación del acuerdo incluso con algunas «mejoras», lo ve como «un engaño del régimen fundamentalista que amenaza destruir a Israel» y denuncia que no incluye el programa de misiles y el papel de la Guardia Revolucionaria en la zona.

En el Partido Demócrata, hay quienes no olvidan -ni perdonan- la plena identificación de Netanyahu con Trump ni la traumática relación con Obama al que retó viajando en 2015 a Washington para pronunciar un discurso en el Congreso contra su acuerdo con Teherán o dándole «una lección de historia» del conflicto israelo-palestino en la Casa Blanca ante la prensa. No olvidan y piden a Biden que no olvide. Es decir, pasar algún tipo de factura al líder conservador sin reducir el tradicional apoyo a Israel.

Biden seguirá el proceso de normalización entre Israel y el mundo árabe pero devolverá la causa palestina, con la solución de dos Estados como bandera, al escenario internacional. Algo que insinúa en su comunicado tras la llamada en el que también reiteró «su compromiso personal con la seguridad de Israel». Con todo, es improbable que lance una iniciativa de paz en los próximos meses dada la diferencia en las posturas de Netanyahu y el líder palestino Abu Mazen y las elecciones israelíes (marzo) y palestinas, por primera vez desde 2006, en mayo (generales) y julio (presidenciales).

Las relaciones dependerán del frente nuclear iraní pero también evidentemente de los comicios israelíes. No es lo mismo si Netanyahu logra la mayoría con un Gobierno formado solo por formaciones derechistas o está al frente de la coalición actual de transición con el partido centrista del ministro de Defensa Benny Gantz. La tercera opción es un Gobierno encabezado por el líder del centro liberal, Yair Lapid, aunque en este caso necesitaría el apoyo de partidos conservadores.

Nadie duda de la buena sintonía personal entre Biden y Netanyahu pero tampoco de sus diferencias sobre el acuerdo nuclear iraní y el conflicto palestino en el que la nueva Administración por ejemplo volverá a considerar ilegales las colonias retomando la postura común de republicanos y demócratas hasta la llegada de Trump. El nuevo presidente aplicará una política más neutral que su antecesor. Tampoco es difícil.

Hace unos años, Biden bromeó sobre su relación con Netanyahu: «Una vez dije, ‘Bibi, no estoy de acuerdo con ninguna palabra tuya pero te quiero'».

Fuente: Mundo.es 

 

Israel y Estados Unidos desarrollarán un escudo antimisiles balísticos

Foto: el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu (d), y el embajador de Estados Unidos en Israel, David Friedman, observan un vídeo que muestra el lanzamiento del misil hipersónico antibalístico Arrow 3 durante una reunión del gabinete en Jerusalén el 28 de julio de 2019. [MENAHEM KAHANA/AFP vía Getty Images]

19 de febrero de 2021

Israel ha anunciado hoy que está desarrollando con Estados Unidos un nuevo escudo antimisiles balísticos, el Arrow-4, como parte de un sistema defensivo construido con la vista puesta en Irán, informa Reuters.

Los interceptores israelíes Arrow-2 y Arrow-3 ya están operativos como parte de un sistema multicapa para destruir misiles entrantes en la atmósfera y en el espacio.

«El desarrollo del Arrow-4 junto con nuestros socios estadounidenses supondrá un salto tecnológico y operativo, preparándonos para el futuro campo de batalla y la evolución de las amenazas en Oriente Medio y más allá», dijo el ministro de Defensa, Benny Gantz, en un comunicado.

Los dirigentes israelíes han descrito el programa de misiles balísticos de Irán como una amenaza para Israel y el mundo. Irán dice que su desarrollo de misiles es defensivo y tiene como objetivo disuadir un ataque.

El Ministerio de Defensa dijo que Israel Aerospace Industries sería el contratista principal del Arrow-4. Boeing y la israelí Elbit Systems también forman parte del proyecto de defensa Arrow.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

 

El apartheid sanitario israelí y la metáfora ‘kibbutz’

Por Jorge Ramos Tolosa, Liliana Córdova Kaczerginski, Aritz García Gómez | 18/02/2021 
Fuentes: El Salto

La campaña de vacunación contra el covid19, o el documental “Generació Kibbutz”, son ejemplos del apartheid del Estado israelí y sus maniobras propagandísticas para negarlo.

En las últimas semanas, se han podido escuchar o leer grandes ovaciones a la eficacia del gobierno del Estado de Israel en aplicar la vacuna contra el covid. Pocas voces se alzan para interpelar con tímida voz a este concierto de alabanzas. ¿Y qué hay de las y los vecinos palestinos de Cisjordania y Gaza?

El IV Convenio de Ginebra establece que Israel es responsable de la salud y el material sanitario de la población palestina bajo colonización y ocupación desde 1967. Además, este convenio fundamental en el derecho internacional dictamina específicamente la obligación de la potencia ocupante de prevenir la propagación de pandemias. Igualmente, aunque se pudiera aducir que los Acuerdos de Oslo transfirieron a la Autoridad Palestina las cuestiones sanitarias, la infraestructura imprescindible para importar, distribuir y administrar la vacuna está bajo un estricto control israelí, el estatus internacional del IV Convenio de Ginebra prevalece sobre acuerdos como los de Oslo y todo el mundo sabe que Israel ha violado y viola estos sistemáticamente.

¿Se puede llamar “apartheid sanitario”? Sí, “apartheid”, el régimen racista de separación de las poblaciones con diferencia de derechos y privilegios desarrollado en Sudáfrica, y que fue aplicado también con algunas diferencias por Estados Unidos contra las poblaciones nativas con la política de reservas y en el sur del país con leyes históricas como las Jim Crow. Israel ejerce el apartheid sanitario con la vacuna del covid porque es una expresión más de su apartheid. Este Estado colonial, que ni representaba ni representa al judaísmo ni a las personas judías, controla el 100% de la Palestina histórica, y aplica diferentes regímenes jurídicos según la persona sea judía o no judía.

Hace varias semanas, la ONG israelí más conocida del mundo, B’Tselem, declaró que Israel ejerce un régimen de apartheid desde el mar Mediterráneo hasta el río Jordán. En marzo de 2017 un organismo de la ONU, la CESPAO, afirmó que Israel es un Estado de apartheid y que el BDS es una herramienta legítima para acabar con este apartheid. Pero es que incluso el expresidente estadounidense Jimmy Carter escribió un libro en 2006 sobre Palestina en el que reclamaba “peace, not apartheid”. De hecho, ese fue el título del libro. Un premio Nobel de la Paz, el arzobispo sudafricano Desmond Tutu, también criticó el “apartheid israelí”.

Varias décadas atrás, el primer ministro de la Sudáfrica del apartheid entre 1958 y 1966, Hendrik Verwoerd, reveló que estaba de acuerdo con el Estado de Israel, puesto que “Israel, como Sudáfrica es un Estado de apartheid”. Por cierto, es importante recordar que el apartheid es un crimen contra la humanidad según el Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional, que se acaba de declarar competente para investigar crímenes en Palestina. Podría ser la primera vez en más de 70 años que la población palestina pueda tener acceso a la justicia internacional y que los criminales israelíes sean juzgados.

El apartheid israelí es una parte fundamental de un modelo de colonialismo de asentamiento que es el principal marco en el que hay que comprender la cuestión de Palestina-Israel y la relación del movimiento sionista y el Estado de Israel desde 1948 con las personas palestinas

Así, el apartheid israelí es una parte fundamental de un modelo de colonialismo de asentamiento que es el principal marco en el que hay que comprender la cuestión de Palestina-Israel y la relación del movimiento sionista y el Estado de Israel desde 1948 —no solo desde 1967— con las personas nativas palestinas. Solo la población israelí tiene el privilegio de poderse vacunar, y este éxito es también producto de esa sociedad ultramilitarizada y ultratecnificada, en la que desde la escuela se analizan aptitudes y desarrollos de niñas, niños y jóvenes para después, a la hora de llegar a la edad militar obligatoria, ser asignados a la unidad del ejército más adecuada.

No hay que olvidar que la organización de la defensa civil israelí es también muy importante, así como la construcción de refugios en los edificios dedicados para población judía, o la distribución de máscaras antigás en episodios históricos como las dos guerras del Golfo. Por factores como estos, la sociedad israelí está bien entrenada para distribuir y administrar rápidamente una vacuna a su población, que aproximadamente equivale en número de habitantes a la existente en la Comunidad de Madrid. Pero para la población de Gaza y Cisjordania, nada. Solo en los últimos días han llegado las primeras vacunas a la población palestina de Cisjordania debido a la presión internacional.

La metáfora kibbutz
Ligado a todo esto, nos gustaría explicar otro hecho reciente que ayuda a entender numerosos aspectos de Palestina e Israel y de este apartheid. El pasado 28 de enero, TV3, la Televisión pública catalana, emitió un documental presentado por uno de los exdirectores de la cadena y conocido por sus posturas prosionistas, Vicenç Villatoro. Este documental, Generació Kibbutz, es un homenaje a los kibbutzim (plural de kibbutz), comunas sionistas supuestamente “socialistas” existentes desde 1909. También, en el fondo, es un homenaje a la colonización sionista de Palestina, especialmente en lo referido a su sistema agrícola y al control del territorio desarrollado por los kibbutzim.

Las y los voluntarios que viajaban desde Catalunya a los kibbutzim venían principalmente de dos entornos, del catalanismo político o cultural, o de familias judías catalanas que habían sido fuertemente influenciadas por el sionismo

Las y los narradores y testimonios del documental son personas voluntarias catalanas que realizaron estancias de semanas, meses o años en diferentes kibbutzim por todo Israel (denominada también Palestina del 48), durante las décadas de 1960 y 1970. Las y los voluntarios venían principalmente de dos entornos, el catalanismo político o cultural —en mayor o menor medida clandestino de aquellos años bajo la dictadura franquista—, o de familias judías catalanas que habían sido fuertemente influenciadas por el sionismo.

Teniendo en cuenta quiénes son los narradores del documental, ya observamos un sesgo claramente sionista. Nos hablan de cómo quedaron admirados de la organización comunitaria de los kibbutzim; las actividades culturales y bibliotecas donde podían encontrar buena parte de las obras que en España estaban prohibidas y censuradas (especialmente marxistas y de izquierdas); de la libertad sexual; de cómo se bañaban desnudos y juntos chicos y chicas, etc. También ensalzan la superación del judío de la diáspora con el “nuevo hombre colonizador judío” siguiendo las líneas sionistas, o la capacidad de autodefensa y de organización sociedad-ejército, llegando algunos de ellos a recibir entrenamiento para la guerrilla urbana o a entrar en alguna de las milicias del ejército de Israel.

Fuente original: https://www.elsaltodiario.com/ocupacion-israeli/apartheid-sanitario-israeli-metafora-kibbutz

Obstrucción a la Justicia: Israel promulgará una ley que prohíba la cooperación con la Corte Penal Internacional CPI

18 de febrero de 2021

Por decreto, Israel obstruirá cualquier intento de hacer justicia para las familias palestinas. Israel que nunca respetó legalidad alguna, ahora intenta por todos los medios evitar las investigaciones de la CPI.

Israel se está preparando para promulgar una ley que prohíba tratar o cooperar con la Corte Penal Internacional de La Haya, para obstruir cualquier intento de investigación sobre posibles crímenes israelíes en los territorios palestinos ocupado.

La TV israelí -Canal 7-, dijo que Israel enfrentará al tribunal con un proyecto de ley que prohíbe a cualquier israelí, entidad, organización, empresa o autoridad, cooperar con el tribunal, sin un permiso especial. Aquellos que cooperan con la CPI, serán sancionados penalmente con prisión de hasta 5 años.

La ley tampoco permitirá cooperar en la realización de ninguna investigación en territorio israelí, brindar asistencia financiera o brindar información confidencial al tribunal. La decisión también incluye la prohibición de entregar a cualquier israelí a la Corte Penal Internacional, financiar los gastos de defensa ante la corte, además de imponer sanciones israelíes a las personas que trabajan en o para la CPI.

Fuente: Corresponsal de PalestinaLibre.org en Jerusalén ocupada 

Amnistía presenta nueva petición para que se anule la prohibición de viajar impuesta a miembro del personal

18 de febrero de 2021

Amnistía Internacional: “Los persistentes intentos de Israel de castigar a Laith Abu Zeyad por su trabajo de derechos humanos constituyen una flagrante violación de sus derechos.


Amnistía Internacional ha presentado hoy una nueva petición para que se anule la cruel prohibición de viajar impuesta por las autoridades israelíes a un miembro de su personal, Laith Abu Zeyad, responsable de campañas y palestino residente en la Cisjordania ocupada.

El 1 de febrero de 2021, Amnistía tuvo conocimiento de que el Tribunal de Distrito de Jerusalén había desestimado la petición presentada por la organización en noviembre de 2020 y aceptado la información secreta de la Oficina de Coordinación de las Actividades en los Territorios (COGAT), una unidad del Ministerio de Defensa israelí.

Laith Abu Zeyad está sometido desde octubre de 2019 a una prohibición de viajar al extranjero impuesta por las autoridades israelíes por “razones de seguridad” no especificadas.

“Israel impide desde hace ya más de un año el acceso de Laith Abu Zeyad a nuestra oficina en el Jerusalén Oriental ocupado y le prohíbe viajar a otros países por motivos laborales o personales. La prohibición le impidió estar con su madre en el hospital antes del fallecimiento de ésta. Esto no es ni más ni menos que un ataque selectivo que revela la escalofriante extensión de las medidas de Israel para silenciar a los defensores y defensoras de los derechos humanos y a las organizaciones críticas con el trato que dispensa a la población palestina que vive en la Cisjordania ocupada”, ha afirmado Saleh Higazi, director adjunto de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África.

“Cuando las autoridades israelíes sostienen que Laith Abu Zeyad representa una amenaza para la seguridad, se trata de afirmaciones que carecen de todo fundamento y se basan en información secreta en poder de la Agencia de Seguridad de Israel a las que ni él ni su abogado tuvieron acceso. Esta situación kafkiana que viola descaradamente las normas sobre juicios con garantías ha sido aceptada sin objeciones por los tribunales israelíes. Esta opresión no puede continuar, y debe ser condenada por la comunidad internacional en los términos más categóricos.”

“Los persistentes intentos de Israel de castigar a Laith Abu Zeyad por su trabajo de derechos humanos constituyen una flagrante violación de sus derechos. Las autoridades israelíes están decididas a obstruir su labor, pero se equivocan si creen que este asunto pasará sin más. Seguiremos cuestionando esta absurda prohibición contra nuestro colega y amigo y poniendo de relieve las violaciones de derechos humanos que se cometen en los Territorios Palestinos Ocupados.

Información complementaria

En septiembre de 2019, Laith Abu Zeyad solicitó un permiso humanitario en el puesto de control militar de Al Zaytuna (Hazatem), cercano a Jerusalén, para acompañar a su madre a recibir tratamiento médico en la ciudad. Su solicitud fue denegada el mismo día por “razones de seguridad”, sin mayor explicación.

En diciembre de 2019 se prohibió a Laith Abu Zeyad visitar a su madre, que padecía cáncer, en un hospital cercano de Jerusalén, por lo que no tuvo la oportunidad de verla antes de su muerte.

En mayo de 2020 se celebró ante el Tribunal de Distrito de Jerusalén la vista de la petición de Amnistía para que se levantara la ilegal prohibición de viajar, pero el juez aceptó la alegación infundada de la Agencia de Seguridad de Israel de que Laith Abu Zeyad constituye un riesgo para la seguridad, con lo que de hecho refrendó la prohibición. Se negó a Laith Abu Zeyad un permiso especial para asistir a su vista pero estuvo representado por su abogado, Tamir Blank. La información en su contra que las autoridades presentaron al tribunal se mantuvo en secreto y no pudo ser impugnada. Su representación letrada y personal observador de Amnistía Internacional y de misiones diplomáticas fueron obligados a ausentarse de la sala mientras las autoridades presentaban al juez la información secreta.

Laith Abu Zeyad fue una de las personas detenidas arbitrariamente y torturadas por las fuerzas de seguridad palestinas en junio de 2018, durante la represión de una manifestación organizada por activistas palestinos en Ramala.

Fuente: Amnistía Internacional

 

 

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