Palestinos vuelven a sembrar árboles donde Israel los arrancó en Cisjordania ocupada

29 de enero de 2021

Palestinos volvieron a plantar centenares de árboles en un valle del norte de Cisjordania ocupada, tras una operación del ejército israelí que arrancó miles con el pretexto de que estaban cerca de una zona militar.

Con picas y palas, decenas de militantes y miembros del ministerio de agricultura palestino cavaron la tierra para colocar nuevas plantas en el sector de Khirbeit Einoun, valle de la gobernación de Tubas.

Unos 500 árboles fueron plantados y la operación debe continuar en los próximos días, indicó el responsable del ministerio de Agricultura Jaafar Salahat en la región de Tubas.

El ejército israelí destruyó el miércoles pasado unos 10.000 árboles según las autoridades palestinas, “bajo pretexto de que el sector es una zona militar cerrada”, dijo Moataz Bisharat, militante palestino anticolonización israelí.

La Oficina de coordinación de las actividades del gobierno israelí en los Territorios palestinos (Cogat) indicó que “evacuó” una “zona de tiro” donde había actividades “agrícolas ilegales”.

“Esta operación fue realizada conforme a los procedimientos de las autoridades regionales, según la ley aplicable en Judea y Samaria “, agregó el Cogat, utilizando el nombre dado por Israel a Cisjordania.

La región de Tubas es con frecuencia escenario de constantes ataques de colonos israelíes, y el ejército israelí, que destruyó allí habitaciones consideradas ilegales según la ley de Israel.

“Vinimos aquí para enviar un mensaje al ocupante, que trata de sacarnos de esta tierra”, afirmó en el lugar el militante palestino Khairi Hanoun, que hace con frecuencia manifestaciones contra la colonización israelí.

“Estos árboles son nuestras raíces, nuestra historia, nuestra herencia, nuestra identidad”, dijo.

Más de 500.000 israelíes residen hoy en colonias, consideradas ilegales por el derecho internacional, en Cisjordania, territorio ocupado por Israel desde 1967, donde viven 2,8 millones de palestinos.

Fuente: Infobae

La esposa del Emir de Sharjah critica la cooperación educativa entre EAU e Israel

Foto: Israeli Education Minister Yoav Galant, pictured on 18 July 2017 [Hanay/Wikipedia]

29 de enero de 2021

La esposa del Emir de Sharjah ha criticado la cooperación de los EAU con Israel en el ámbito educativo. Sheikha Jawaher Bint Mohammed Al-Qasimi hizo un comentario sobre una reunión en línea entre los ministerios de educación de los EAU e Israel para discutir la cooperación, los intercambios de estudiantes y los estudios académicos conjuntos.

«Su plan de estudios [el de los israelíes] fomenta la matanza de árabes y el robo de tierras árabes», dijo en Twitter. La jequesa también retuiteó un post de «Ahmed», un guía turístico, sobre Andalucía en el que recordaba los antecedentes del ministro de Educación israelí Yoav Galant.

«¿Quién es el ministro de Educación israelí Yoav Galant?», escribió el guía turístico. «Es uno de los generales más sangrientos de la historia de Israel. Participó en el asesinato de Hassan Salameh en Beirut en 1979. Es el líder de la operación de asalto al campo [de refugiados] de Yenín, que condujo a la matanza de decenas de palestinos indefensos, y de la operación Uvas de la Ira contra el Líbano (la masacre libanesa de Qana) en 1996.»

El tuit de Sheikha Jawaher es la objeción más destacada y explícita que ha surgido de los círculos dirigentes de EAU contra la cooperación con Israel. Cientos de usuarios de Twitter han elogiado su valentía al expresar su opinión.

En 2013, la ONU nombró a Sheikha Jawaher como la primera defensora destacada del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en los EAU. Esto, dijo la organización internacional, fue debido a su «probada trayectoria en el campo del trabajo humanitario, el apoyo a la comunidad y el empoderamiento de las mujeres.»

Los EAU e Israel firmaron el pasado septiembre un acuerdo para normalizar sus relaciones bajo los auspicios de Estados Unidos, a pesar de las objeciones palestinas y árabes.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Joe Biden: el sionismo enquistado en su gabinete

29 de enero de 2021

Fuentes: Rebelión
 

La derrota del ex mandatario Donald Trump, en las elecciones presidenciales estadounidenses, del pasado 3 de noviembre del año 2020 generó en el mundo sionista un revuelo mayúsculo, presagiando que los cuatro años de apoyo incondicional de la administración Trump al régimen israelí, podría tener algunas dificultades bajo el nuevo gobierno demócrata.

Las voces agoreras se templaron, cuando comenzaron a aparecer los primeros nombramientos en los cargos gubernamentales de hombres y mujeres, del que sería el gabinete del nuevo mandatario estadounidense y reconocer en ellos a aliados políticos, dotados de la misma visión mesiánica y supremacista que vislumbra que el sostén financiero, político, diplomático, militar y cual padre putativo seguir protegiendo  al que considera su portaaviones  terrestre. Esto, como parte de su estrategia de dominio hegemónico cada día más a la baja en Asia Occidental. Biden se ha dotado de nombres surgidos del establishment, nadie que pueda generar escozor en el conservador mundo demócrata ni rasgar las vestiduras en los republicanos. Negros, latinos, creyentes judíos, sionistas a secas, representantes del mundo LGBT. No hay musulmanes, ni dirigentes del mundo político cercano a Bernie Sanders o a la parlamentaria Ocasio-Cortez. Nadie que pueda ser acusado de “socialistas o radicales” en la peculiar nomenclatura estadounidense. Pero destaca la presencia de numerosos estadounidenses de creencia judía y de ideología sionista.

Jacob Kornbluh, reportero de política nacional estadounidense, para el medio Jewish Insider, quien “cubre la política con un ángulo judío” y considerado parte del lobby comunicacional sionista en Estados Unidos, reveló la enorme alegría en la comunidad sionista cuando el presidente Joe Biden anunció el nombre de quienes serían los integrantes de su gabinete. Kornbluh señala que entre la comunidad sionista se difundió, a través de redes sociales la broma respecto a que el ala oeste de la Casa Blanca tendría un minyán (1) generando comentarios que destacaban la presencia judía en el gobierno, lo que permitía tranquilizar los ánimos de aquellas huestes sionistas, que temen una serie de contramedidas que le quitarían piso a Netanyahu y a los suyos. ¿Qué contramedidas?: volver a instalar la embajada estadounidense en Tel Aviv, no catalizar los llamados procesos de normalización entre gobiernos árabes y el sionismo o quitarle fuelle a la propuesta de apropiación final de Palestina, incluyendo la generación de presiones en orden a avanzar hacia la conformación del estado palestino.

Prueba de la blancura

Resulta sintomático y esto reconocido en los círculos sionistas estadounidenses, como prueba que la política exterior estadounidense se dibuja con pinceles sionistas, que se pidió “pruebas de limpieza” para que los principales aspirantes a los cargos vinculados a la seguridad interna y externa del presidente Joe Biden tuvieran claridad, que no habría apuro de reingresar al Plan Integral de Acción Conjunta, firmado el año 2015 entre el G5 + 1 e Irán. Estos funcionarios, tanto Blinken como secretario de estado y Avril Haines como Directora de Inteligencia Nacional han comprometido que cualquier reincorporación al Acuerdo Nuclear sólo se hará con el aporte, apoyo y definiciones de Israel y otros aliados en la zona como la monarquía saudí, para quienes la influencia iraní debe ser combatida. La Casa Blanca huele a sionismo por todas sus alas. Al menos una docena de hombres y mujeres vinculados a la comunidad judía estadounidenses y con ello al AIPAC – Comité de Asuntos Públicos Estadounidense – israelí – son parte del gabinete Biden. Personajes enquistados en cargos de altísimo nivel y con efectos en zonas estratégicas del mundo. A saber:

  • Ronald Klain. Jefe de Gabinete y estrecho colaborador por décadas de Biden. Abogado, titulado de Harvard. De familia judía casado con una latina.
  • Anthony Blinken, en espera de confirmación como secretario de estado, pero que ha emitido declaraciones que dejan claro su vínculo con el sionismo extremo al señalar que la decisión de trasladar la embajada de la nación norteamericana desde Tel Aviv a Al Quds no sería revertida. Vinculado estrechamente al tema de política exterior, este neoyorquino ha servido de enlace y coordinador entre el mundo judío estadounidense y el departamento de estado bajo los gobiernos de Clinton y Obama. Blinken defiende que la solución de dos Estados es «la única manera de defender el futuro de Israel como un Estado democrático y judío». Falta saber ¿qué tipo de Estado palestino es el que está pensando?
  • Janet Yellen, secretaria del Tesoro. Doctorada en economía es nacida y educada en una familia judía polaca en Brooklyn. Su trabajo ha sido definido como orientado a reflotar una economía deteriorada por la pandemia del Covid 19 y liderar el régimen de sanciones contra Rusia, China e Irán, entre otros países.
  • Merrick Garland. Abogado nombrado por Joe Biden como Fiscal General. Garland, de 68 años, creció en el suburbio Skokie de Chicago, de población mayoritaria judía adonde llegaron sus abuelos que salieron de Rusia tras las persecuciones contra creyentes judíos expresados en los pogromos de la Rusia prerrevolucionaria.
  • Alejandro Mayorkas nombrado en el cargo de Director de Seguridad Interior (cuyo apellido original es Mallorca pero al cual se le ha dotado de toda una historia de diáspora e incluso modificado para asegurar un origen sefardita). La historia contada de este personaje incluye que su padre nativo cubano (de apellido Mallorca) tenía antecedentes sefardíes, y su madre huyó de Rumania a Cuba en medio de la persecución nazi a principios de la década de 1940. Una familia que posteriormente emigraría a Estados Unidos en 1960.
  • Avril Haines, confirmada como Directora de Inteligencia Nacional. En este nombre existe algún tipo de renuencia pues esta abogada, el año 2010 se incorporó al gobierno de Obama como asistente adjunta del presidente y abogada adjunta para asuntos de seguridad nacional, que la llevó a ser subdirectora de la CIA, reemplazando, posteriormente a Blinken como subdirectora de seguridad nacional. En su momento fue criticada por la comunidad sionista estadounidense pues fue una de las signatarias de una carta que circuló el año 2020, donde se instó a la Comité Nacional Demócrata a adoptar un lenguaje más duro sobre Israel y los asentamientos ilegales construidos en Cisjordania. Se espera que su participación en un colectivo de gobierno proisraelí, poderoso y con la confianza de Biden, logre acallar cualquier crítica adversa al régimen sionista.
  • Wendy Sherman que ocupará el cargo de subsecretaria de Estado se considera una ferviente creyente judía y vinculada al lobby proisraelí en Estados Unidos. Recordemos que esta abogada de 71 años de edad, tuvo un papel protagónico como negociadora principal de la administración Obama sobre el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA por sus siglas en inglés) firmado entre el G5+1  e Irán. Lo más probable es que retome ese papel.
  • David Cohen (subdirector de la CIA). Ya en el año el año 2015 se convirtió en el segundo judío-sionista de mayor rango en la jerarquía de la agencia de espionaje. Anteriormente se desempeñó en el Departamento del Tesoro como subsecretario de Financiamiento del Terrorismo, y luego como subsecretario de Terrorismo e Inteligencia Financiera, por lo que fue conocido como el “maestro de las sanciones” de Estados Unidos contra países como Siria, Irán, Venezuela.
  • Ann Neuberger. Judía ortodoxa, experta en ciberseguridad y política exterior vinculada al mundo del Golfo Pérsico.  Asesora adjunta de seguridad nacional. Nacida y criada en el barrio ortodoxo de Borough Park en Brooklyn. Trabaja desde el año 2009 en la Agencia de Seguridad Nacional desempeñándose como directora de ciberseguridad durante los dos últimos años. Sus padres George Neuberger y Renne Karfunkel, estaban entre los pasajeros del vuelo secuestrado de Air France que rescataron los comandos israelíes en el aeropuerto de Entebbe, Uganda, el año 1976.
  • Se suma a este listado de “amigos y amigas de Israel” a Doug Emhoff, esposo de la vicepresidenta Kamala Harris, definido como el esposo judío de esta mujer de la cual se destaca su raza y origen: primera mujer negra elegida para el cargo de vicepresidenta hija de un jamaicano y de madre india.

Son los nuevos tiempos de una administración que está más enfocada en ser aceptada como inclusiva, tolerante, abierta al conjunto de la sociedad estadounidense, en lugar de solucionar el fondo de los problemas que aquejan a este país y que año tras año se muestran como los más mencionados: seguridad. Posesión de armas, acceso a los servicios de salud, tema inmigración

Unido a la alegría por los nombramientos de Biden de su equipo de gobierno, donde existe un nutrido grupo de estadounidenses de creencia judía, gran parte de ellos sionistas, los líderes judíos de Nueva York y los grupos pro-Israel dieron la bienvenida a la posición anti-BDS del político y ex precandidato presidencial demócrata Andrew Yang – quien postula ahora a la alcaldía de Nueva York al comparar el movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) liderado por los palestinos con campañas «fascistas» antijudías. Escribiendo para Forward, un webzine de grupos extremistas sionistas estadounidense, Yang, que es candidato a la alcaldía de la ciudad de Nueva York, fue duramente criticado por esta comparación inapropiada y claramente influenciado por los grupos de presión sionistas, que en Nueva York representan poderosas fuerzas de coacción que benefician la política de colonización y ocupación de palestina a manos del régimen israelí.

“Juraís odiar a Irán…”

Los principales nominados de seguridad nacional del presidente electo Joe Biden fueron forzados el martes 19 de enero, en reunión en el Congreso, a asegurar que no se apresurarán a reingresar al acuerdo nuclear de 2015 con Irán y sólo lo harán con el aporte de Israel y otros aliados de Washington en Asia occidental, como es Arabia saudí y los Emiratos Árabes Unidos, a la luz de lo que denominan “las actividades de Irán en la región”. La nación persa fue el punto focal de las audiencias de confirmación del Senado tanto para Anthony Blinken, la elección de Biden para Secretario de Estado, como para Avril Haines, para ser la nueva Directora de Inteligencia Nacional.

Medios de prensa israelí como Haaretz han confirmado que el lobby sionista será nuevamente preponderante en establecer las líneas principales de la política exterior estadounidense y en especial lo que tiene que ver Irán. El pasado sábado 23 de enero el actual asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, habló con su homólogo israelí, Meir Ben-Shabbat, que signó el primer contacto oficial entre la administración Biden y el gobierno israelí. En esa llamada, según informaron ambos gobiernos se signaron los pasos a seguir en los procesos de normalización, entre el sionismo y países árabes y además se confirmó que “Estados Unidos consultará de cerca con Israel sobre todos los asuntos de seguridad regional estableciendo un diálogo estratégico en el corto plazo para continuar las discusiones sustantivas».

Las líneas de fidelidad parecen estar trazadas, en orden a amar a la entidad sionista, odiar a Irán y tratar de satisfacer todos lo que el sionismo piense, desee y exija. Así, por ejemplo, Anthony Blinken, durante sus audiencias de confirmación, ha mostrado su pleno entusiasmo ante los denominados Acuerdos de Abraham, señalando que espera aprovecharlos en el futuro, en clara alusión a fortalecer lo que denomina la seguridad de la entidad sionista en Asia occidental y seguir generando una política hegemónica en desmedro de la soberanía de los pueblos y en beneficio de monarquías corruptas, gobiernos autoritarios pero que son incondicionales a Washington. Con mayores niveles de sinceridad el futuro secretario de defensa Lloyd Austin, durante su audiencia de confirmación, comprometió su labor al ejercicio de mayores niveles de presión contra Irán.

Si bien el título de este artículo da cuenta de la presencia mayoritaria de profesionales, políticos, funcionarios de creencia judía, gran parte de ellos igualmente sionistas, no podemos dejar de recordar que el propio presidente estadounidense se ha definido como un sionista. Por tanto, no nos debe extrañara este llenar los cupos de su administración con personajes, hombres y mujeres surgidos de las filas del sionismo. Tengamos presente que el propio Biden se definió como sionista en noviembre del año 2016 en el Congreso Mundial Judío celebrado en Nueva York donde señaló puntualmente “soy sionista pero para eso no se necesita ser judío”, ello en el marco de su conferencia donde abordó el cómo serían las relaciones entre Estados Unidos e Israel bajo lo que sería la nueva presidencia de Donald Trump, quien venció en las elecciones de aquel año.

Biden sostuvo en aquel encuentro que su creencia era que no habría cambios en las relaciones entre Washington y su aliado incondicional en Asia occidental “aún haya una intención así, el Congreso y el pueblo norteamericano no permitirán que ocurra aquello”. Tenía razón, no hubo cambios desfavorables, sino que se incrementó el apoyo a todo evento: trasladando la embajada estadounidense desde Tel Aviv a Al Quds, apoyando la normalización con monarquías feudales y gobiernos autoritarios. Además de establecer el aval indiscutible para seguir construyendo asentamientos con colonos extremistas en Cisjordania. Como premio final a esa alianza entre Biden y el sionismo en aquella noche del año 2016 se le concedió el premio Theodor Herzl.

Por el lado de la actual vicepresidenta Kamala Harris, al margen de su relación con el judaísmo y el sionismo a través de su esposo Doug Emhoff, recordemos que en el plano estrictamente político que tanto ella como Joe Biden son miembros del ala pro israelí del partido demócrata. Kamala Harris era quien presidía el Senado contra la decisión del ex presidente Barack Obama de abstenerse en la votación del diciembre del año 2016 que emitió la Resolución Nº 2334 que condenó a Israel por la construcción de asentamientos en territorio palestino en Cisjordania. Por ello y sin ser en esto pájaro de mal agüero, la conducta política y personal, tanto de Biden como de Harris nos indica que nada bueno podemos esperar de dos sionistas dirigiendo las riendas de Estados Unidos y que además se han rodeado de lo más granado del sionismo demócrata, cuya búsqueda de diferencias con el republicano suele ser una tarea difícil de realizar.

 

Cedido por www.segundopaso.es

  1. El Minyán en sí es el mínimo de personas congregadas para poder sacar la Torá o el sidur y leer sus versículos. Refiere a Quorum, el mínimo necesario para llevar adelante determinada ceremonia o evento.  Los requisitos para formar parte del Minyán son: Ser hombre según ortodoxos (conservadores y reformistas aceptan mujeres). Haber cumplido Bar Mitzvá y tener más de 13 años. Si falta alguien en esa cifra el rabino puede incluirse. http://www.nmidigital.com/suficiente-para-un-minian-los-judios-en-el-gabinete-de-biden/
  2. Acuerdos de Abraham: Se denomina así al proceso de normalización de relaciones entre la entidad sionista y las monarquías feudales de los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin. Un acuerdo que propicia el reconocimiento de e la existencia del régimen israelí bajo la premisa de proteger a las mencionadas monarquías sometidas a fuertes presiones de sus sociedades por mayores libertades políticas.

Fuente: Rebelión 

29 de enero de 2021

Fuentes: Rebelión
 
La derrota del ex mandatario Donald Trump, en las elecciones presidenciales estadounidenses, del pasado 3 de noviembre del año 2020 generó en el mundo sionista un revuelo mayúsculo, presagiando que los cuatro años de apoyo incondicional de la administración Trump al régimen israelí, podría tener algunas dificultades bajo el nuevo gobierno demócrata.

Las voces agoreras se templaron, cuando comenzaron a aparecer los primeros nombramientos en los cargos gubernamentales de hombres y mujeres, del que sería el gabinete del nuevo mandatario estadounidense y reconocer en ellos a aliados políticos, dotados de la misma visión mesiánica y supremacista que vislumbra que el sostén financiero, político, diplomático, militar y cual padre putativo seguir protegiendo  al que considera su portaaviones  terrestre. Esto, como parte de su estrategia de dominio hegemónico cada día más a la baja en Asia Occidental. Biden se ha dotado de nombres surgidos del establishment, nadie que pueda generar escozor en el conservador mundo demócrata ni rasgar las vestiduras en los republicanos. Negros, latinos, creyentes judíos, sionistas a secas, representantes del mundo LGBT. No hay musulmanes, ni dirigentes del mundo político cercano a Bernie Sanders o a la parlamentaria Ocasio-Cortez. Nadie que pueda ser acusado de “socialistas o radicales” en la peculiar nomenclatura estadounidense. Pero destaca la presencia de numerosos estadounidenses de creencia judía y de ideología sionista.

Jacob Kornbluh, reportero de política nacional estadounidense, para el medio Jewish Insider, quien “cubre la política con un ángulo judío” y considerado parte del lobby comunicacional sionista en Estados Unidos, reveló la enorme alegría en la comunidad sionista cuando el presidente Joe Biden anunció el nombre de quienes serían los integrantes de su gabinete. Kornbluh señala que entre la comunidad sionista se difundió, a través de redes sociales la broma respecto a que el ala oeste de la Casa Blanca tendría un minyán (1) generando comentarios que destacaban la presencia judía en el gobierno, lo que permitía tranquilizar los ánimos de aquellas huestes sionistas, que temen una serie de contramedidas que le quitarían piso a Netanyahu y a los suyos. ¿Qué contramedidas?: volver a instalar la embajada estadounidense en Tel Aviv, no catalizar los llamados procesos de normalización entre gobiernos árabes y el sionismo o quitarle fuelle a la propuesta de apropiación final de Palestina, incluyendo la generación de presiones en orden a avanzar hacia la conformación del estado palestino.

Prueba de la blancura

Resulta sintomático y esto reconocido en los círculos sionistas estadounidenses, como prueba que la política exterior estadounidense se dibuja con pinceles sionistas, que se pidió “pruebas de limpieza” para que los principales aspirantes a los cargos vinculados a la seguridad interna y externa del presidente Joe Biden tuvieran claridad, que no habría apuro de reingresar al Plan Integral de Acción Conjunta, firmado el año 2015 entre el G5 + 1 e Irán. Estos funcionarios, tanto Blinken como secretario de estado y Avril Haines como Directora de Inteligencia Nacional han comprometido que cualquier reincorporación al Acuerdo Nuclear sólo se hará con el aporte, apoyo y definiciones de Israel y otros aliados en la zona como la monarquía saudí, para quienes la influencia iraní debe ser combatida. La Casa Blanca huele a sionismo por todas sus alas. Al menos una docena de hombres y mujeres vinculados a la comunidad judía estadounidenses y con ello al AIPAC – Comité de Asuntos Públicos Estadounidense – israelí – son parte del gabinete Biden. Personajes enquistados en cargos de altísimo nivel y con efectos en zonas estratégicas del mundo. A saber:

  • Ronald Klain. Jefe de Gabinete y estrecho colaborador por décadas de Biden. Abogado, titulado de Harvard. De familia judía casado con una latina.
  • Anthony Blinken, en espera de confirmación como secretario de estado, pero que ha emitido declaraciones que dejan claro su vínculo con el sionismo extremo al señalar que la decisión de trasladar la embajada de la nación norteamericana desde Tel Aviv a Al Quds no sería revertida. Vinculado estrechamente al tema de política exterior, este neoyorquino ha servido de enlace y coordinador entre el mundo judío estadounidense y el departamento de estado bajo los gobiernos de Clinton y Obama. Blinken defiende que la solución de dos Estados es «la única manera de defender el futuro de Israel como un Estado democrático y judío». Falta saber ¿qué tipo de Estado palestino es el que está pensando?
  • Janet Yellen, secretaria del Tesoro. Doctorada en economía es nacida y educada en una familia judía polaca en Brooklyn. Su trabajo ha sido definido como orientado a reflotar una economía deteriorada por la pandemia del Covid 19 y liderar el régimen de sanciones contra Rusia, China e Irán, entre otros países.
  • Merrick Garland. Abogado nombrado por Joe Biden como Fiscal General. Garland, de 68 años, creció en el suburbio Skokie de Chicago, de población mayoritaria judía adonde llegaron sus abuelos que salieron de Rusia tras las persecuciones contra creyentes judíos expresados en los pogromos de la Rusia prerrevolucionaria.
  • Alejandro Mayorkas nombrado en el cargo de Director de Seguridad Interior (cuyo apellido original es Mallorca pero al cual se le ha dotado de toda una historia de diáspora e incluso modificado para asegurar un origen sefardita). La historia contada de este personaje incluye que su padre nativo cubano (de apellido Mallorca) tenía antecedentes sefardíes, y su madre huyó de Rumania a Cuba en medio de la persecución nazi a principios de la década de 1940. Una familia que posteriormente emigraría a Estados Unidos en 1960.
  • Avril Haines, confirmada como Directora de Inteligencia Nacional. En este nombre existe algún tipo de renuencia pues esta abogada, el año 2010 se incorporó al gobierno de Obama como asistente adjunta del presidente y abogada adjunta para asuntos de seguridad nacional, que la llevó a ser subdirectora de la CIA, reemplazando, posteriormente a Blinken como subdirectora de seguridad nacional. En su momento fue criticada por la comunidad sionista estadounidense pues fue una de las signatarias de una carta que circuló el año 2020, donde se instó a la Comité Nacional Demócrata a adoptar un lenguaje más duro sobre Israel y los asentamientos ilegales construidos en Cisjordania. Se espera que su participación en un colectivo de gobierno proisraelí, poderoso y con la confianza de Biden, logre acallar cualquier crítica adversa al régimen sionista.
  • Wendy Sherman que ocupará el cargo de subsecretaria de Estado se considera una ferviente creyente judía y vinculada al lobby proisraelí en Estados Unidos. Recordemos que esta abogada de 71 años de edad, tuvo un papel protagónico como negociadora principal de la administración Obama sobre el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA por sus siglas en inglés) firmado entre el G5+1  e Irán. Lo más probable es que retome ese papel.
  • David Cohen (subdirector de la CIA). Ya en el año el año 2015 se convirtió en el segundo judío-sionista de mayor rango en la jerarquía de la agencia de espionaje. Anteriormente se desempeñó en el Departamento del Tesoro como subsecretario de Financiamiento del Terrorismo, y luego como subsecretario de Terrorismo e Inteligencia Financiera, por lo que fue conocido como el “maestro de las sanciones” de Estados Unidos contra países como Siria, Irán, Venezuela.
  • Ann Neuberger. Judía ortodoxa, experta en ciberseguridad y política exterior vinculada al mundo del Golfo Pérsico.  Asesora adjunta de seguridad nacional. Nacida y criada en el barrio ortodoxo de Borough Park en Brooklyn. Trabaja desde el año 2009 en la Agencia de Seguridad Nacional desempeñándose como directora de ciberseguridad durante los dos últimos años. Sus padres George Neuberger y Renne Karfunkel, estaban entre los pasajeros del vuelo secuestrado de Air France que rescataron los comandos israelíes en el aeropuerto de Entebbe, Uganda, el año 1976.
  • Se suma a este listado de “amigos y amigas de Israel” a Doug Emhoff, esposo de la vicepresidenta Kamala Harris, definido como el esposo judío de esta mujer de la cual se destaca su raza y origen: primera mujer negra elegida para el cargo de vicepresidenta hija de un jamaicano y de madre india.

Son los nuevos tiempos de una administración que está más enfocada en ser aceptada como inclusiva, tolerante, abierta al conjunto de la sociedad estadounidense, en lugar de solucionar el fondo de los problemas que aquejan a este país y que año tras año se muestran como los más mencionados: seguridad. Posesión de armas, acceso a los servicios de salud, tema inmigración

Unido a la alegría por los nombramientos de Biden de su equipo de gobierno, donde existe un nutrido grupo de estadounidenses de creencia judía, gran parte de ellos sionistas, los líderes judíos de Nueva York y los grupos pro-Israel dieron la bienvenida a la posición anti-BDS del político y ex precandidato presidencial demócrata Andrew Yang – quien postula ahora a la alcaldía de Nueva York al comparar el movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) liderado por los palestinos con campañas «fascistas» antijudías. Escribiendo para Forward, un webzine de grupos extremistas sionistas estadounidense, Yang, que es candidato a la alcaldía de la ciudad de Nueva York, fue duramente criticado por esta comparación inapropiada y claramente influenciado por los grupos de presión sionistas, que en Nueva York representan poderosas fuerzas de coacción que benefician la política de colonización y ocupación de palestina a manos del régimen israelí.

“Juraís odiar a Irán…”

Los principales nominados de seguridad nacional del presidente electo Joe Biden fueron forzados el martes 19 de enero, en reunión en el Congreso, a asegurar que no se apresurarán a reingresar al acuerdo nuclear de 2015 con Irán y sólo lo harán con el aporte de Israel y otros aliados de Washington en Asia occidental, como es Arabia saudí y los Emiratos Árabes Unidos, a la luz de lo que denominan “las actividades de Irán en la región”. La nación persa fue el punto focal de las audiencias de confirmación del Senado tanto para Anthony Blinken, la elección de Biden para Secretario de Estado, como para Avril Haines, para ser la nueva Directora de Inteligencia Nacional.

Medios de prensa israelí como Haaretz han confirmado que el lobby sionista será nuevamente preponderante en establecer las líneas principales de la política exterior estadounidense y en especial lo que tiene que ver Irán. El pasado sábado 23 de enero el actual asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, habló con su homólogo israelí, Meir Ben-Shabbat, que signó el primer contacto oficial entre la administración Biden y el gobierno israelí. En esa llamada, según informaron ambos gobiernos se signaron los pasos a seguir en los procesos de normalización, entre el sionismo y países árabes y además se confirmó que “Estados Unidos consultará de cerca con Israel sobre todos los asuntos de seguridad regional estableciendo un diálogo estratégico en el corto plazo para continuar las discusiones sustantivas».

Las líneas de fidelidad parecen estar trazadas, en orden a amar a la entidad sionista, odiar a Irán y tratar de satisfacer todos lo que el sionismo piense, desee y exija. Así, por ejemplo, Anthony Blinken, durante sus audiencias de confirmación, ha mostrado su pleno entusiasmo ante los denominados Acuerdos de Abraham, señalando que espera aprovecharlos en el futuro, en clara alusión a fortalecer lo que denomina la seguridad de la entidad sionista en Asia occidental y seguir generando una política hegemónica en desmedro de la soberanía de los pueblos y en beneficio de monarquías corruptas, gobiernos autoritarios pero que son incondicionales a Washington. Con mayores niveles de sinceridad el futuro secretario de defensa Lloyd Austin, durante su audiencia de confirmación, comprometió su labor al ejercicio de mayores niveles de presión contra Irán.

Si bien el título de este artículo da cuenta de la presencia mayoritaria de profesionales, políticos, funcionarios de creencia judía, gran parte de ellos igualmente sionistas, no podemos dejar de recordar que el propio presidente estadounidense se ha definido como un sionista. Por tanto, no nos debe extrañara este llenar los cupos de su administración con personajes, hombres y mujeres surgidos de las filas del sionismo. Tengamos presente que el propio Biden se definió como sionista en noviembre del año 2016 en el Congreso Mundial Judío celebrado en Nueva York donde señaló puntualmente “soy sionista pero para eso no se necesita ser judío”, ello en el marco de su conferencia donde abordó el cómo serían las relaciones entre Estados Unidos e Israel bajo lo que sería la nueva presidencia de Donald Trump, quien venció en las elecciones de aquel año.

Biden sostuvo en aquel encuentro que su creencia era que no habría cambios en las relaciones entre Washington y su aliado incondicional en Asia occidental “aún haya una intención así, el Congreso y el pueblo norteamericano no permitirán que ocurra aquello”. Tenía razón, no hubo cambios desfavorables, sino que se incrementó el apoyo a todo evento: trasladando la embajada estadounidense desde Tel Aviv a Al Quds, apoyando la normalización con monarquías feudales y gobiernos autoritarios. Además de establecer el aval indiscutible para seguir construyendo asentamientos con colonos extremistas en Cisjordania. Como premio final a esa alianza entre Biden y el sionismo en aquella noche del año 2016 se le concedió el premio Theodor Herzl.

Por el lado de la actual vicepresidenta Kamala Harris, al margen de su relación con el judaísmo y el sionismo a través de su esposo Doug Emhoff, recordemos que en el plano estrictamente político que tanto ella como Joe Biden son miembros del ala pro israelí del partido demócrata. Kamala Harris era quien presidía el Senado contra la decisión del ex presidente Barack Obama de abstenerse en la votación del diciembre del año 2016 que emitió la Resolución Nº 2334 que condenó a Israel por la construcción de asentamientos en territorio palestino en Cisjordania. Por ello y sin ser en esto pájaro de mal agüero, la conducta política y personal, tanto de Biden como de Harris nos indica que nada bueno podemos esperar de dos sionistas dirigiendo las riendas de Estados Unidos y que además se han rodeado de lo más granado del sionismo demócrata, cuya búsqueda de diferencias con el republicano suele ser una tarea difícil de realizar.

 

Cedido por www.segundopaso.es

  1. El Minyán en sí es el mínimo de personas congregadas para poder sacar la Torá o el sidur y leer sus versículos. Refiere a Quorum, el mínimo necesario para llevar adelante determinada ceremonia o evento.  Los requisitos para formar parte del Minyán son: Ser hombre según ortodoxos (conservadores y reformistas aceptan mujeres). Haber cumplido Bar Mitzvá y tener más de 13 años. Si falta alguien en esa cifra el rabino puede incluirse. http://www.nmidigital.com/suficiente-para-un-minian-los-judios-en-el-gabinete-de-biden/
  2. Acuerdos de Abraham: Se denomina así al proceso de normalización de relaciones entre la entidad sionista y las monarquías feudales de los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin. Un acuerdo que propicia el reconocimiento de e la existencia del régimen israelí bajo la premisa de proteger a las mencionadas monarquías sometidas a fuertes presiones de sus sociedades por mayores libertades políticas.

Fuente: Rebelión 

‘Israel, detrás de intento de asesinato contra presidente de Túnez’

Foto: el presidente de Túnez, Kais Said, da un discurso en una universidad en Catar, el 16 de noviembre de 2020, (Fuente: AFP)

29 de enero de 2021

El régimen de Israel podría estar involucrado en el fallido intento de asesinato contra el presidente de Túnez, denuncia un movimiento de este país africano.

“Existe la posibilidad de que el régimen de Israel esté involucrado en el intento de asesinato del presidente tunecino, Kais Said, debido a su oposición a la normalización de lazos con este régimen”, declaró el secretario general del Movimiento Al-Shaab, Zahir al-Maqzawi, en una entrevista concedida el miércoles a la cadena libanesa Al-Mayadeen.

El político agregó que todavía están a la espera de los resultados de la investigación que llevan a cabo los servicios de seguridad nacional sobre el incidente.

Medios locales informaron el miércoles, citando a la Presidencia tunecina, que Said fue sometido, dos días antes, a un intento de envenenamiento, a través de un paquete postal que contenía una sustancia sospechosa, que el mandatario no llegó a manipular.

A pesar de que algunos Estados árabes entre ellos, Baréin, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Marruecos, han normalizado recientemente sus relaciones con el régimen de Tel Aviv, Túnez ha decidido no traicionar a Palestina.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Túnez rechazó las alegaciones sobre la normalización de las relaciones de este país con Israel y dijo que contradicen las posiciones oficiales y principales de la República de Túnez en su respaldo a la causa palestina y los derechos legítimos del pueblo palestino.

Además, dejó claro que, en varias ocasiones, el mandatario ha enfatizado la necesidad de proteger los derechos del pueblo palestino, como la autodeterminación y el establecimiento de un Estado independiente con la ciudad de Al-Quds (Jerusalén), como su capital.

Por su parte, diversos grupos de Resistencia y autoridades de Palestina advierten de que, con el establecimiento de relaciones con el mundo árabe, Israel trata de conseguir legitimidad y normalizar la represión y el robo de las tierras palestinas.

Fuente: HispanTV

 

Israel demuele una mezquita y un pozo de agua de los palestinos

28 de enero de 2021

El ejército del régimen israelí demolió una mezquita y un pozo de agua en la Cisjordania ocupada; una práctica ilegal y repudiada por las Naciones Unidas.

Lo que iba a ser una mezquita para los residentes de la localidad de Um Qussa, en el sur de Al-Jalil (Hebron), este miércoles fue reducido a escombros por las fuerzas de ocupación israelí.

Para los residentes palestinos de Masafer Yatta, de la que forma parte Um Qussa, el estruendo de los buldócers del ejército israelí, no significa más que la destrucción de una vivienda. Por lo que, jóvenes o ancianos palestinos se oponen a ello. Aunque la única manera de hacerlo, sea sentarse en el camino.

Además de la mezquita que fue demolida, la escuela de la zona ha recibido la notificación de demolición.

Esta zona de Cisjordania está en el Área C, controlada administrativa y militarmente por el régimen de Israel. Para construir, los palestinos necesitan el permiso de autoridades israelíes, pero el problema es que estos permisos casi nunca son otorgados. Se trata de una práctica repudiada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Según la ONU, en 2020, más de 800 estructuras palestinas fueran destruidas por el ejército israelí.

Fuente: HispanTV 

Alianza por la Solidaridad-Action Aid denuncia la violación de derechos humanos de Israel en el reparto de vacunas covid-19 en territorio ocupado palestino

27 de enero de 2021

Fuentes: Rebelión
 

Mientras Israel se ha situado como el líder mundial de vacunación contra el coronavirus, superando ya el 30% el porcentaje de población que ha recibido la primera dosis, la población del Territorio Ocupado Palestino no está recibiendo las vacunas COVID-19. Una distribución que es responsabilidad del Gobierno israelí, tal como se define en la IV Convención de Ginebra, que obliga a Israel, como potencia ocupante, a prestar servicios médicos a la población que vive bajo ocupación.

Para Alianza por la Solidaridad-Action Aid, que trabaja con diferentes proyectos de atención a la salud en Palestina, esta discriminación vulnera los derechos humanos fundamentales y las convenciones internacionales de derechos humanos, al poner en riesgo la vida de las familias palestinas, mientras ven cómo los colonos israelíes, que ocupan sus territorios, están recibiendo las primeras dosis de la inmunización a un ritmo acelerado.

Los últimos informes y estadísticas del Ministerio de Salud palestino indican que el número de personas que han dado positivo en los tests de COVID-19 son ya de 48.626, de los cuales 5.948 casos están activos a la hora de recabar esta información para una población de unos cinco millones de habitantes. Resulta difícil estimar con precisión la tasa de mortalidad y de contagio, dado que la capacidad de la Autoridad Palestina para realizar analíticas y pruebas está muy comprometida y, además, es una población muy joven en la que puede haber un alto número de asintomáticos.

La situación es extremadamente preocupante en la Franja de Gaza, donde UHWC, AISHA, Culture of Free Thought (CFTA) y otras organizaciones locales socias de Alianza por la Solidaridad, se esfuerzan en limitar la propagación de la pandemia y aliviar el sufrimiento a las personas de este territorio, donde los centros hospitalarios y de atención primaria sufren graves deficiencias en suministros fundamentales.

Durante la pandemia de COVID-19 en la Franja de Gaza, UHWC está destinando todas sus capacidades para limitar la propagación de la pandemia, además de aliviar el sufrimiento de las personas en la Franja de Gaza. Desde agosto de 2020 sus servicios sanitarios han realizado 48.733 atenciones, de las cuales se registraron un total de 2.620 casos positivos confirmados de COVID-19.

También AISHA ha atendido a más de 10.000 personas afectadas por coronavirus en los últimos tres meses. Sus responsables señalan las dificultades a las que se enfrentan cada día por las restricciones de movimientos, el riesgo de contagio al que se enfrenta su personal y las dificultades para comunicar con las familias y las personas afectadas, que no siempre hablan abiertamente de los síntomas.

Apoyados por Alianza por la Solidaridad-Action Aid, y gracias a fondos de la AECID y la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional al Desarrollo (AACID), en ambos casos se coordinan las visitas a domicilio para personas que deben estar aisladas, se hace seguimiento médico, se distribuyen equipos de protección personal, y se realizan servicios de información y sensibilización.

Ante esta desesperada situación y la falta de perspectivas en la vacunación de la población palestina,  Alianza por la Solidaridad-Action Aid hace un llamamiento a la comunidad internacional, y más en concreto a la Comisión Europea y al Gobierno español, para que conminen al Gobierno israelí a respetar el marco legal internacional y comenzar la inmediata vacunación de la población palestina, siguiendo unos criterios los equitativos de reparto que cumplan los derechos humanos fundamentales y se basen en criterios que atiendan a la vulnerabilidad de las personas y no a su origen.

Alianza por la Solidaridad ha podido recoger algunos testimonios que reflejan la situación:

El enfermero Hassan, que trabaja para la UHWC en la franja de Gaza en el programa de visitas domiciliarias para personas en aislamiento, señala: “Las familias palestinas sufren graves presiones psicológicas derivadas de su interacción con los pacientes. En algunas viviendas hay hasta seis integrantes conviviendo en una habitación de una casa vieja y en ruinas, un hacinamiento ha provocado la infección de todos los miembros de la familia”. Por su parte, Alaa, también sanitario, explica que se siente “muy asustado y ansioso” mientras atiende a los pacientes de COVID-19, especialmente al notar los severos síntomas y el sufrimiento que padecen, las mujeres en particular.

La psicóloga Ruwaida, por su parte, menciona el aumento en el número de mujeres que reclaman servicios de apoyo psicológico, en relación con el aumento de la violencia intrafamiliar en sus familias, además de la presencia de nuevos patrones de esta violencia dirigida a mujeres y niñas dentro de la familia.

Los retos a los que se enfrenta el personal sanitario en Palestina son múltiples, dado que muchos miembros de los equipos de trabajo de primera línea se infectaron con COVID-19. Además, mencionan que han disminuido drásticamente los ingresos debido a los cierres parciales y totales impuestos por las autoridades locales para limitar la propagación de la pandemia y se enfrentan a la escasez de los equipos de protección personal necesarios para proteger al personal y a las personas que visitan las instalaciones de UHWC.

Fuente: Rebelión 

Israel abre oficialmente su embajada en los EAU

27 de enero de 2021

Israel abrió ayer oficialmente su embajada en los Emiratos Árabes Unidos (EAU), según anunció su Ministerio de Asuntos Exteriores.

La polémica medida se produce después de que los EAU e Israel acordaran establecer relaciones diplomáticas, culturales y comerciales plenas tras la firma de los Acuerdos de Abraham el 15 de septiembre en la Casa Blanca.

Desde entonces, Bahréin, Sudán y Marruecos han acordado establecer lazos con Israel en acuerdos negociados por la administración del ex presidente estadounidense Donald Trump.

Los palestinos condenaron los acuerdos como una «puñalada por la espalda».

El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí afirmó que la nueva embajada «hará avanzar la gama de relaciones entre los países en todas las áreas y ampliará los lazos con el gobierno emiratí, los organismos económicos y el sector privado, el mundo académico, los medios de comunicación y más.»

El gobierno de Israel considera que Jerusalén es su capital, aunque esto no es reconocido por la mayor parte de la comunidad internacional. Los palestinos reclaman Jerusalén Este como capital de un futuro Estado palestino. La mayoría de los países tienen sus embajadas en Tel Aviv.

La embajada israelí en Abu Dhabi operará desde «oficinas temporales» hasta que se ubique una instalación permanente, según el comunicado.

La misión «ampliará los vínculos con el gobierno emiratí, los organismos financieros y el sector privado, las universidades, los medios de comunicación y otros», añadió.

Israel y los EAU ya han firmado tratados sobre vuelos directos y viajes sin visado, además de acuerdos sobre protección de inversiones, ciencia y tecnología.

El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gabi Ashkenazi, se congratuló de la medida y dijo que la embajada «permitirá la expansión de las relaciones bilaterales entre Israel y los Emiratos para una rápida y máxima aplicación del potencial de estos lazos».

Ashkenazi también agradeció a los EAU «el heredero del trono, Su Alteza el Jeque Mohammed bin Zayed, y mi colega y amigo, el Ministro de Asuntos Exteriores, el Jeque Abdullah bin Zayed, por su liderazgo y hospitalidad hacia nuestros representantes».

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Sudán e Israel acuerdan la futura apertura de sus respectivas embajadas

Foto: una protesta contra la decisión del gobierno de reanudar las relaciones diplomáticas y comerciales con Israel, en Jartum, Sudán, el 26 de octubre de 2020 [Mahmoud Hjaj/Anadolu Agency].

27 de enero de 2021

Una fuente del gobierno sudanés dijo que Jartum y Tel Aviv acordaron, durante una breve visita del ministro de Inteligencia israelí Eli Cohen a la capital sudanesa, la apertura recíproca de embajadas lo antes posible.

La Agencia Anadolu citó a una fuente, que habló bajo condición de anonimato, diciendo: «El ministro israelí llegó a Jartum el lunes por la noche en una breve visita no anunciada, y mantuvo dos reuniones separadas con el presidente del Consejo de Soberanía, Abdel Fattah Al-Burhan, y el ministro de Defensa, Yassin Ibrahim Yassin, para activar las relaciones e iniciar la apertura de embajadas».

La fuente señaló que «la visita del ministro israelí a Jartum tiene como objetivo fortalecer las relaciones bilaterales entre los dos países en varios campos.»

La misma indicó que «Al-Burhan y Cohen acordaron la apertura recíproca de embajadas en los dos países lo antes posible.»

La Corporación de Radiodifusión Pública de Israel dijo que «Cohen realizó una visita histórica a Sudán, el lunes por la noche, en la primera visita oficial pública de un ministro israelí al país árabe tras la normalización de las relaciones entre ambos países.»

El 23 de octubre, Sudán anunció la normalización de las relaciones con Israel en un intento de presionar a Estados Unidos para que lo retirara de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo. La decisión se ha enfrentado a una inmensa reacción en Sudán, con altas personalidades políticas que han denunciado el giro en las relaciones con el Estado ocupante.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

 

Facebook cierra el chatbot de Netanyahu por pedir datos médicos a los usuarios

27 de enero de 2021

El gigante de las redes sociales Facebook ha eliminado una publicación del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y ha suspendido un chatbot vinculado a su cuenta por violar la política de privacidad de la empresa.

Netanyahu había instado a sus seguidores a informarle «Si tienes amigos o familiares de 60 años o más que aún no se han vacunado, puedes escribir una respuesta aquí con su nombre y número de teléfono, ¡y puede que les llame para convencerles!»

Netanyahu también buscó la misma información a través de un chatbot operado por su cuenta oficial.

«Según nuestra política de privacidad, no permitimos contenido que comparta o pida información médica de las personas», dijo una portavoz de Facebook.

«Hemos eliminado el post infractor y suspendido temporalmente el bot de mensajería, que compartió este contenido, por romper estas reglas».

En respuesta, el partido Likud de Netanyahu afirmó que el objetivo del post había sido simplemente «animar a los israelíes mayores de 60 años a vacunarse para salvar sus vidas».

Israel tiene la tasa de distribución de vacunas más rápida del mundo. Gracias a las importaciones regulares de vacunas de Pfizer Inc., ha administrado al menos una dosis a más del 25% de sus nueve millones de habitantes desde el 19 de diciembre, según el Ministerio de Sanidad. Sin embargo, la campaña de vacunación ha sido criticada porque excluye a los prisioneros palestinos y a los que viven bajo la ocupación israelí en Cisjordania, Jerusalén Este y la Franja de Gaza. Esto viola el derecho internacional, que establece que la potencia ocupante debe garantizar el suministro de medicamentos a las zonas bajo su control.

No es la primera vez que Netanyahu se enfrenta a la suspensión del gigante de las redes sociales por el mal uso de su chatbot.

Durante las elecciones de 2019, Facebook cerró el chatbot de Netanyahu después de que compartiera ilegalmente información sobre las encuestas, lo que está prohibido en Israel durante una votación nacional.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

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