Ashrawi: Etiquetar productos como “Hecho en Israel” agrava el robo y el saqueo de tierras por parte de la Ocupación

20 de noviembre de 2020

Hanan Ashrawi, miembro del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación Palestina (OLP), condenó la visita del Secretario de Estado de EE.UU. Mike Pompeo a Cisjordania ocupada y el anuncio de etiquetar los productos hechos en asentamientos ilegales como “Hecho en Israel”, indicando que esta acción “afianza la Ocupación y el saqueo de tierras palestinas por parte de Israel”.

“La visita del Secretario de Estado de EE.UU. a la Cisjordania ocupada es un último esfuerzo de la administración saliente de EE.UU. para afianzar su patrón de criminalidad, ilegalidad y complicidad directa en la colonización de Palestina y el despojo de nuestro pueblo”, dijo Ashrawi.

Ashrawi también señaló que los productos fabricados en Cisjordania contradicen directamente el derecho internacional, diciendo que “etiquetar los productos fabricados dentro de los asentamientos ilegales israelíes como “Fabricados en Israel” o “Productos de Israel”, es una política indignante e ilegal que equivale al reconocimiento de facto de la anexión por parte de Israel de la mayor parte de Cisjordania”.

“Es un intento de legitimar el robo de tierras palestinas y el saqueo de los recursos palestinos que va en contra de los principios fundamentales del derecho internacional y del consenso mundial”, afirmó Ashrawi.

“Además, el pronunciamiento de hostilidad de Pompeo contra los Estados y las organizaciones internacionales que etiquetan adecuadamente los productos de los asentamientos israelíes es una afrenta a las obligaciones de la comunidad internacional en virtud de la ley, incluida la resolución 2334 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Estos productos son producto de un robo. Deben ser boicoteados, no apoyados”.

Ashrawi también apuntó a la voluntad de la administración Trump de proporcionar designaciones separadas de productos provenientes de la Ribera Occidental y la Franja de Gaza, sugiriendo que es parte de un plan para privar aún más del derecho al voto y dividir al pueblo palestino.

Además, argumentó que los EE.UU. bajo la administración Trump ha intimidado y extorsionado a los países para que acepten las violaciones del derecho internacional por parte de Israel, refiriéndose colectivamente a las acciones como parte del “legado destructivo de Trump”.

“El mundo entero necesita recuperarse del legado de Trump y del caos que ha creado. Los dirigentes palestinos esperan con interés trabajar con Estados responsables para forjar un nuevo camino hacia la justicia y la paz basado en el respeto mutuo y el compromiso con el estado de derecho”, concluyó Ashrawi.

Fuente: JPost /OLP

Edición: Comunidad Palestina de Chile

Grupos israelíes piden a los Emiratos que reconozcan el derecho de los judíos a rezar en la mezquita de Al-Aqsa

Foto: una bandera israelí ondea frente a la mezquita de la Cúpula de la Roca, cerca del recinto de la mezquita de Al-Aqsa en la Ciudad Vieja de Jerusalén, el 24 de agosto de 2020 [AHMAD GHARABLI/AFP vía Getty Images]

20 de noviembre de 2020

Una organización judía israelí ha enviado una carta al príncipe heredero de los Emiratos Árabes Unidos, Mohammad Bin Zayed, pidiéndole que reconozca el derecho de los judíos a rezar en la mezquita de Al-Aqsa, según informó ayer Quds Press.

La carta, que fue publicada por el sitio web de noticias hebreo Makor Rishon, fue firmada por varios grupos judíos, incluyendo el Foro de Oriente Medio – Israel.

«Tal vez es hora de ejercer la fe de ambos lados», escribieron las organizaciones en la carta. «Permitiendo a judíos y musulmanes rezar en el Monte del Templo [Mezquita Al-Aqsa] en armonía y consentimiento, sin pisotear los derechos y libertades del otro.»

Añadieron: «Sugerimos que se unan a los líderes israelíes para visitar el lugar y rezar por el éxito de la paz, la prosperidad y la estabilidad en la región para todos.»

En la carta, sugirieron que una visita conjunta del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y posiblemente también del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, podría ser histórica y «romperá el paradigma y conducirá a una nueva era de paz e igualdad».

Mientras tanto, los firmantes escribieron que «aprecian plenamente la importancia de la declaración de los EAU de que los judíos tienen profundas raíces en la región y que pertenecen aquí». Esta es una declaración muy significativa, que es un respaldo significativo a la santidad del Monte del Templo para ambos pueblos».

La Directora Ejecutiva del Foro de Oriente Medio – Israel, Neve Daromi, dijo: «Los acuerdos de paz son una oportunidad para romper viejos paradigmas que se han establecido debido a la debilidad».

Añadió: «Así como en Israel reconocemos el derecho de los musulmanes a rezar en el lugar sagrado por ellos, tenemos la expectativa de que habrá un reconocimiento musulmán del derecho de los judíos y podrán ejercer su derecho religioso en el Monte del Templo».

Los grupos judíos dijeron que no han recibido respuesta a su carta.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

 

Un alto funcionario del Pentágono acusa a Israel de arrastrar a EEUU a la guerra con Irán

19 de noviembre de 2020

Foto: el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante una conferencia de prensa con el secretario de Estado de los EEUU, Mike Pompeo, y el ministro de Relaciones Exteriores de Bahrein, Abdullatif Al Zayani, durante su reunión en Jerusalén. — Menahem Kahana / REUTERS

Por Eugenio García Gascón 

El coronel de la reserva Douglas Macgregor, uno de los altos cargos nombrados la semana pasada en el departamento de Defensa, considera que Israel dirige la política exterior de EEUU, especialmente en lo relativo a Oriente Próximo. Macgregor ha denunciado que el lobby judío, que opera en sincronía con Israel, está arrastrando a EEUU a una guerra con Irán.

Otra vez se ha acusado a Israel y al lobby judío de dictar la política exterior de EEUU. En esta ocasión ha sido un cualificado consejero del Pentágono, quien recientemente puso en marcha el ventilador señalando a varios altos cargos de la administración de Donald Trump, algunos con nombre y apellido, de hacerse «muy, muy ricos» a cambio de ponerse al servicio del estado judío.

El coronel de la reserva Douglas Macgregor, que esta semana fue designado consejero por el nuevo secretario de Defensa, Christofer Miller, formuló en 2019 unas declaraciones que riman con otras que efectuó en 2012, y que se suman a lo que han indicado otros exaltos funcionarios y políticos en los últimos años.

«Hay que mirar a la gente dona a esos individuos», dijo Macgregor en la entrevista que se remonta a septiembre de 2019 y que ahora ha rescatado la CNN levantando una polvareda que ha cruzado el Atlántico y el Mediterráneo. El periodista le había preguntado por qué querían declarar la guerra a Irán el entonces secretario para la Seguridad Nacional, John Bolton, y el senador republicano Lindsey Graham.

«El señor Bolton se ha hecho muy, muy rico, y ostenta esa posición por su apoyo incondicional al lobby israelí. Es su hombre sobre el terreno, en la Casa Blanca», dijo Macgregor sin morderse la lengua. «Y lo mismo es ampliamente verdadero para el señor (Mike) Pompeo (el secretario de Estado), que aspira a ser presidente. Sus manos están buscando dinero del lobby judío, de los saudíes y de otros».

En la misma conversación Macgregor acusó al lobby judío de arrastrar a EEUU a la invasión de Irak en 2003 tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. La administración de George Bush justificó entonces la invasión diciendo que Irak poseía armas de destrucción masiva y que respaldaba a Al Qaeda, dos acusaciones que luego se demostraron infundadas.

Macgregor ha criticado con saña la política exterior de EEUU desde hace años. Considera que está al servicio de la presión de los lobbies que se mueven por Washington, y en especial al servicio del lobby judío, que tendría una «enorme influencia» sobre el Congreso, y que estaría buscando «golpes militares» contra Irán, algo que ya indicó en otra entrevista en 2012.

«Creo que el Comité de Asuntos Públicos América Israel (AIPAC, el principal lobby judío) y sus elementos subordinados y afiliados, que poseen enormes cantidades de dinero, han cultivado durante muchos años una influencia enorme de poder en el Congreso», dijo Macgregor.

«Creo que hay mucha gente en el Capitolio que entra dentro de dos categorías. Una categoría está interesada en el dinero y quieren ser reelegidos, y no quieren arriesgarse (a perder el apoyo) de los lobbies que empujan hacia una acción militar contra Irán (que podrían) apoyar a sus oponentes», explicó

Esta posición reaparece en EEUU cada vez con mayor frecuencia para desmayo de los lobbies judíos e Israel, que automáticamente acusan a quienes la defienden de «antisemitas», en lugar de afrontar con seriedad los dos grandes problemas que les afectan directamente: poner fin a la ocupación de los territorios árabes y dejar de manipular a los gobiernos, especialmente al de EEUU, desde una posición de fuerza y con dinero.

Otra política que se ha expresado en términos similares, la congresista demócrata Ilhan Omar, tuiteó no hace mucho que el apoyo de los políticos americanos a Israel «solo tiene que ver con los ‘benjamines'», es decir con los billetes de cien dólares donde aparece la imagen de Benjamin Franklin que financian las campañas políticas.

Omar tuvo que disculparse después de que la controvertida Liga Antidifamación, una influyente organización judía, dijera que sus palabras «promueven la fea y antisemita teoría de la conspiración que sostiene que los judíos tienen una desproporcionada influencia en la política».

Pero aunque durante mucho tiempo ha existido un tabú con esta cuestión, en los últimos tiempos son más y más los políticos que se expresan públicamente en esa dirección, no solo demócratas sino también republicanos, como es el caso de Macgregor. La alarma ha saltado pero no se está haciendo nada razonable para afrontar el problema.

Un dato significativo que reveló hace unos meses el Canal 12 de la televisión hebrea es que más del 50% de las donaciones que llegan a los candidatos republicanos y demócratas proviene de individuos u organizaciones judías, a pesar de que los judíos solo representan el 1,9% de la población de EEUU.

Macgregor no ha querido responder a las preguntas que se le dirigieron para que aclarara sus palabras y el departamento de Defensa ha confirmado su nombramiento avalado por «décadas de experiencia militar que se usarán para ayudar a la aplicación de las prioridades de la seguridad nacional del presidente».

Por su parte, el departamento de Estado tampoco ha querido hacer ningún comentario relativo a Pompeo. El visionario John Bolton, que en los últimos años ha ganado cuantiosas cantidades de dinero hablando ante organizaciones judías, ha dicho que él no responde a antisemitas.

Si esta tendencia sigue creciendo, es posible que a medio plazo Israel se encuentre en una posición en la que realmente necesite ayuda de sus aliados. En realidad esa ayuda de los amigos de Israel debería empezar cuanto antes, obligando a Israel a retirarse de los territorios ocupados y ayudando a rebajar la percepción general de que Israel conduce la política de EEUU atendiendo únicamente a sus propios intereses.

Fuente:  www.publico.es/

Nael Al-Barghouti, 41 años en cárceles israelíes

Foto: el prisionero palestino liberado Nael Barghouti en su boda, en la ciudad de Ramallah, en la Ribera Occidental, el 18 de noviembre de 2011. [Issam Rimawi/Apaimages]

20 de noviembre de 2020

Ayer, Nael Al-Barghouti, de 63 años de edad, de la aldea de Coper, en las afueras de la ciudad de Ramallah, en la Ribera Occidental, cumplió 41 años en las cárceles israelíes, según informó ayer la Asociación de Prisioneros Palestinos (PPC).

Según el PPC, Al-Barghouti fue arrestado por la ocupación israelí en 1978 y pasó 34 años consecutivos en prisiones hasta que fue liberado en un acuerdo de intercambio de prisioneros entre la resistencia palestina e Israel en 2011. En 2014, fue arrestado nuevamente junto con decenas de ex prisioneros.

Durante sus cuatro décadas en prisión, Al-Barghouti perdió a sus padres y a muchos de sus parientes cercanos. «Si hubiera un mundo libre, Nael no habría permanecido en prisión durante 41 años», dijo su esposa, Aman Nafe.

Nacido el 23 de octubre de 1957, Al-Barghouti fue detenido por primera vez en 1978 y se le impuso una pena de cadena perpetua más 18 años de prisión. Las autoridades de ocupación israelíes se negaron a ponerlo en libertad en un intercambio de prisioneros hasta 2011.

Se casó con Aman Nafe después de su liberación.

El 18 de junio de 2014, ignorando sus obligaciones en el intercambio de prisioneros, las autoridades de ocupación israelí lo volvieron a detener y lo sentenciaron a 30 meses de cárcel. Sin embargo, se negaron a liberarlo una vez que cumplió su condena y volvieron a imponer la sentencia anterior en su contra.

En 2018, las fuerzas de ocupación israelíes detuvieron a su hermano tras matar a uno de sus hijos y detener a otro junto con un gran grupo de sus familiares.

Al mismo tiempo, Israel demolió dos casas pertenecientes a su familia cercana como parte de su política de castigo colectivo. Un gran número de sus familiares fueron detenidos y puestos en libertad varias veces, mientras que su hermano Omar está detenido en prisión.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

 

No hay infancia en la Palestina ocupada

Foto: niños en una carretera fangosa en la ciudad de Gaza, Gaza, el 5 de noviembre de 2020 [Agencia Mustafa Hassona/Anadolu]

20 de noviembre de 2020

Por Wafaa Aludaini

Los años de ocupación, disturbios y bloqueo han cobrado un gran número de víctimas entre los niños de Palestina y, en particular, los niños de la Franja de Gaza, donde los brotes periódicos de agresión y el deterioro de las condiciones de vida han dejado a una generación necesitada desesperadamente de apoyo psicosocial, e incapaz de disfrutar o experimentar la infancia.

La infancia normalmente significa inocencia, diversión, libertad y amor, pero en Gaza los niños hablan y entienden la política casi desde el primer día.

Ezzeddin Samsoum, de 13 años de edad, de Rafah, fue identificado como «niño héroe» por la valentía que demostró al rescatar a un hombre herido durante las protestas de la Gran Marcha del Regreso del año pasado. Samsoum corrió sin dudarlo y se arrancó su propia camisa para que el hombre dejara de sangrar.

Ezzeddin Samsoum, de 13 años, fue reconocido como «niño héroe» por su valentía durante la Gran Marcha del Regreso cuando rescató a un hombre herido

«No sé lo que significa la infancia, siempre siento responsabilidad y temor por mis seres queridos», dice Samsoum. «Soy un refugiado. Mis abuelos siempre hablan de la belleza de su ciudad, y de que la milicia sionista los expulsó de allí por la fuerza.»

He sobrevivido a las agresiones israelíes en Gaza desde el día en que nací. Nadie me ha enseñado sobre la situación. Las acciones diarias de los israelíes contra mi pueblo me enseñan muy bien lo que significa vivir bajo la ocupación.

La pandemia de coronavirus ha exacerbado una situación ya de por sí difícil en la que los niños de Gaza viven con un suministro de electricidad limitado, sin poder salir de la Franja debido al asedio sofocante de Israel y con el constante sonido de las bombas y los aviones teledirigidos que zumban sobre sus cabezas.

La dureza de la vida cotidiana ha dejado a la niña de 12 años Zahra Zayed con un solo tema para sus poemas. «He recitado poemas desde una edad temprana. Deseo recitar poemas sobre la infancia y cosas divertidas pero no me quedan palabras para esos temas, debido a la brutalidad de la ocupación y la degradación de mi pueblo», dice.

Los numerosos ataques israelíes en la Franja de Gaza han dejado heridos a muchos de sus seres queridos. Para la niña de 12 años, los bombardeos, el asesinato, la injusticia, el encierro y la privación son los temas que cubre en su trabajo.

«Durante la agresión de 2014, quedé traumatizada. Debido a la peligrosa situación, nos vimos obligados a huir de nuestra casa a las escuelas de la OOPS porque pensamos que era un lugar más seguro. Pero no había lugares seguros en Gaza. No había refugios. Nada puede protegernos de las huelgas».

Zahra Zayed recitando un poema sobre su tierra

Zahra ha participado en varias conferencias en las que recita poemas sobre su anhelo de regresar a los territorios palestinos ocupados.

Desde el año 2000, las fuerzas de ocupación israelíes han matado a 3.000 niños. Algunos frente a los medios de comunicación internacionales, entre ellos Muhammad Al-Durrah, de 11 años de edad.

Juicios en los tribunales militares

Además de la brutalidad y la constante amenaza de guerra que sufren los niños palestinos, los de la Ribera Occidental y Jerusalén Oriental ocupados son frecuentemente detenidos en sus casas en medio de la noche y sometidos a juicio en tribunales militares donde muchos de los procedimientos se realizan en hebreo, idioma que no hablan.

Ashraf Adwan, de 13 años de edad, de la aldea de Eizariya, en la Jerusalén ocupada, fue condenado a tres años de prisión por un tribunal militar israelí y se le impuso una multa de 5.000 shekels (1.461 dólares). Las autoridades israelíes afirman que estaba tratando de apuñalar a varios soldados armados.

Negando las acusaciones, la madre de Ashraf dice: «Es tan amable y tan servicial, nunca actúa violentamente contra nadie, pero estamos regularmente sujetos a la continua humillación y opresión por parte de la ocupación israelí».

«Antes de ser sentenciado, cumplió un año de prisión pero se me prohibió visitarlo, así que aproveché para asistir a sus sesiones en el tribunal para verlo», agrega.

Ashraf Adwan, antes de ser encarcelado

Según Defensa de los Niños Internacional – Palestina, 250 niños palestinos fueron retenidos en prisiones israelíes hasta agosto, según datos de la Autoridad Penitenciaria de Israel.

La DCIP confirma que «Israel es el único en el mundo que arresta a niños y los juzga en tribunales militares».

Entre 500 y 700 niños palestinos son arrestados y juzgados por tribunales militares israelíes cada año.

Desde el estallido de la Segunda Intifada en septiembre de 2000, las fuerzas de ocupación han arrestado a casi 10.000 niños palestinos. Muchos son ahora mayores de 18 años y permanecen bajo custodia israelí.

Esas prácticas son violaciones flagrantes de la Convención sobre los Derechos del Niño, determinada internacionalmente, que Israel firmó y ratificó desde 1991, así como de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

La política de impunidad de que gozan los soldados israelíes en el ámbito nacional, a sabiendas de que no se les exigirán responsabilidades por las violaciones, los alienta a continuar e intensificar su agresión contra los niños palestinos.

El número de niños palestinos menores de 12 años detenidos por las fuerzas de ocupación aumentó el año pasado, con 84 niños de entre 3 y 12 años.

Entre los encarcelados se encontraban Nader Hijazi, del campamento de Balata en Naplusa, que sólo tenía tres años en el momento de su detención; Muhammad Mazen Shweiki, de siete años, de Jerusalén; y Zain Ashraf Idris, de siete años, que fue sacado de su escuela después de que las fuerzas de ocupación la invadieran en Hebrón.

La ocupación también sigue convocando a menores para que sean investigados bajo el pretexto de que estaban tirando piedras, entre ellos Muhammad Rabi’ Elayyan, de cuatro años, y Qais Firas Obaid, de seis años, ambos del barrio de Issawiya, ocupado en Jerusalén oriental.

Cuando el mundo celebre el Día Internacional del Niño, varias organizaciones de derechos humanos y escuelas de la Palestina ocupada aprovecharán el día para promover la unidad y el compañerismo. Lo que los niños palestinos necesitan es estabilidad y la capacidad de vivir sin miedo a la guerra, la detención, el despojo o la falta de vivienda. Todos los niños tienen derecho a una infancia.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

La destrucción de Jerusalén a través de sus instituciones

20 de noviembre de 2020

Por Yara Hawari | 20/11/2020 | Palestina y Oriente Próximo

Fuentes: Al Shabaka
Traducido del inglés para Rebelión por Loles Oliván Hijós

Introducción

El 22 de julio de 2020 la policía israelí llevó a cabo una redada y desvalijó el Conservatorio Nacional de Música Edward Said, el Centro Cultural Yabus y la Red Cultural Shafaq, en Jerusalén Oriental. Saquearon sus oficinas, se llevaron documentos y archivos y confiscaron ordenadores, portátiles y teléfonos. Detuvieron a los tres directores respectivos, Suhail Jury, Rania Elias y Daud Ghul, y allanaron sus viviendas. Jury y Elías estuvieron un día bajo arresto israelí y Ghul pasó dos semanas encarcelado en la prisión de Moskobiye, donde fue sometido a interrogatorio. Gran parte de los medios de comunicación locales e internacionales informaron de que los detuvieron por ser sospechosos de financiar el terrorismo, cargo que el régimen israelí suele imputar a todo activista palestino. 1

Este ataque a las instituciones culturales de Jerusalén Oriental no es un fenómeno nuevo. En realidad sigue un patrón de ofensiva permanente contra la presencia palestina en la ciudad que se ha practicado durante décadas. El traslado de la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén en mayo de 2018 apuntaló aún más el control israelí de la ciudad y puso de relieve el deterioro de la presencia permanente palestina en ella. Igualmente, la reactivación de iniciativas por parte de agentes estatales y cuasi estatales israelíes para atacar a la sociedad civil palestina, sea en Cisjordania y Gaza o al otro lado de la Línea Verde, forma parte de la misma estrategia. En este artículo se examinan los últimos ataques contra instituciones palestinas en Jerusalén Oriental en el contexto general de la represión israelí de la sociedad civil palestina, y se ofrecen recomendaciones para revertir la destrucción de la Jerusalén palestina.

Destrucción de la Jerusalén palestina

Jerusalén siempre ha desempeñado un papel vital en la conformación de la identidad palestina a lo largo de la historia de Palestina. Aunque antes de 1948 no tenía la importancia estratégica y económica de las ciudades costeras palestinas como Yafa y Haifa, siempre tuvo relevancia social, política y cultural para los palestinos. Como explica Rashid Jalidi, “las escuelas, los periódicos, los clubes y las figuras políticas de Jerusalén tenían repercusión en toda Palestina incluso antes de que se establecieran las fronteras del Mandato Británico tras la Primera Guerra Mundial”. 2

Tras la ocupación británica de Palestina en 1917 y el establecimiento oficial del mandato en 1922, Jerusalén pasó a ser el centro de la organización política contra la dominación colonial británica y contra el colonialismo sionista. Concretamente, el cumplimiento por parte de Gran Bretaña de la Declaración Balfour de 1917, que prometía la facilitación británica del establecimiento de un “hogar nacional” judío en Palestina, con apropiaciones de tierras y la continua inmigración judía a Palestina, movilizó a los palestinos en protestas populares en todo Jerusalén. Durante estos primeros años de dominación británica, la ciudad también se convirtió en centro de organización política de las mujeres. En 1929 se celebró allí el primer Congreso de Mujeres Árabes, del que surgió el primer Comité Ejecutivo de Mujeres Árabes que marcó el comienzo de un movimiento palestino de mujeres organizado y político.

Jerusalén fue la capital política y administrativa del Gobierno británico de Palestina durante las tres décadas de dominación británica y mantuvo una designación única en el período previo a la guerra árabe-israelí de 1948. De hecho, el Plan de Partición de Naciones Unidas de 1947, que se enmarcaba en la tendencia colonial de dividir la tierra, proponía la partición de Palestina en un Estado judío y un Estado árabe, quedando Jerusalén (y Belén) como corpus separatum; una ciudad internacional que no estaría bajo soberanía judía ni árabe. Los palestinos rechazaron este intento colonial de dividir la Palestina histórica porque ratificaba la dominación extranjera en Jerusalén.

Así pues, la limpieza étnica de Palestina ya se había iniciado cuando se creó el Estado de Israel en 1948. En ese año las fuerzas sionistas conquistaron lo que se convertiría en Jerusalén Occidental, incluyendo los prósperos barrios palestinos de Talbiyya, Qatamun y Baq’a, donde vivían 60.000 palestinos. La mayoría fueron expulsados de la zona; algunos huyeron a las áreas orientales de la ciudad. A ninguno se le ha permitido regresar. Después de que se trazaran las líneas del armisticio en 1949, Jerusalén quedó dividida en dos partes, Jerusalén Occidental controlada por Israel, y Jerusalén Oriental controlada por Jordania, encubriendo eficazmente la identidad palestina de la ciudad.

Desde la Guerra de los Seis Días de 1967, Israel ha ocupado ilegalmente Jerusalén Oriental, Cisjordania, la Franja de Gaza y el Golán sirio. Como resultado de la guerra, Israel también se anexionó de facto y de jure todo Jerusalén. La Ordenanza sobre Legislación y Administración de 1967 amplió la legislación y la administración israelíes a Jerusalén Oriental. Israel volvió a confirmar la condición de jure de la ciudad en 1980, cuando el régimen israelí aprobó la Ley sobre Jerusalén. Casi inmediatamente, el régimen israelí cerró el municipio palestino de Jerusalén Oriental y lo fusionó con el municipio israelí de Jerusalén Occidental. Además, se impusieron regulaciones de emergencia en todas las zonas ocupadas, con lo que la mayoría de las organizaciones políticas palestinas y sus afiliados pasaron a ser ilegales.

Los palestinos de Jerusalén recibieron del gobierno israelí la condición de “residentes permanentes” en lugar del estatuto de ciudadanía, lo que los convirtió directamente en apátridas. Ello ha permitido al régimen israelí negarles plenos derechos, entre ellos el de voto, pero obligarles a pagar impuestos. Además, el régimen israelí revoca arbitrariamente la ya precaria condición de “residencia permanente” a los palestinos que deciden vivir fuera de la ciudad y, en algunos casos, a quienes militan en la actividad política. Desde 1967 el régimen israelí ha revocado unos 14.000 permisos de residencia a palestinos que se han convertido en apátridas y han perdido sus viviendas.

Igualmente, las autoridades israelíes se han servido de la planificación urbanística como mecanismo clave para eliminar la presencia palestina de Jerusalén, concretamente por la determinación explícita de mantener una mayoría demográfica judía en la ciudad. Ello incluye restringir la presencia palestina a ciertos vecindarios, negarles los permisos de construcción, demoler sus casas y no proporcionar recursos ni servicios adecuados a los barrios palestinos. La construcción del muro de separación desde 2002 forma parte también de este objetivo concreto de hacer insoportable la vida de los palestinos en la ciudad. El muro se construyó bajo el pretexto de la seguridad israelí y discurre a través de toda Cisjordania. En Jerusalén atraviesa barrios palestinos que antes eran contiguos y en algunos casos los ha dividido completamente. Separa buena parte de Jerusalén Oriental de Cisjordania, lo que obliga a que los palestinos que quieran cruzar el muro deban hacer un arduo viaje a través de puestos de control israelíes. Todo ello y mucho más es el resultado de una política planificada y sistemática para forzar el éxodo del mayor número posible de palestinos de Jerusalén y para mantener a los que permanecen en enclaves urbanos estrechamente vigilados.

Desnaturalizar la vida cultural y política palestina de Jerusalén

Sumado a las políticas sistémicas que hacen la vida increíblemente difícil a los palestinos en Jerusalén, Israel también ha alterado tácticamente la vida cultural y política palestina de la ciudad. Tras la ocupación de Jerusalén Oriental en 1967 y su posterior anexión, la actividad cultural y política palestina fue objeto de una intensa represión por parte del régimen israelí. La aplicación de las Regulaciones de Excepción en materia de Defensa, introducidas por primera vez durante el Mandato Británico en 1945, permitió al régimen israelí aplicar la censura y la represión de manera generalizada. Se prohibieron libros, y las palabras consideradas de fuerte carga, como filastin (Palestina), sumud (firmeza), o ‘awda (retorno) se eliminaron de los planes de estudio, de los libros, de los programas de radio y de las obras de teatro. Sliman Mansur, uno de los fundadores de la Liga de Artistas Palestinos, señala sobre los años posteriores a la ocupación de 1967 que “[…] vivíamos en una especie de gueto cultural, aislados de los acontecimientos culturales”. El movimiento era difícil. Muchos artistas tenían prohibido viajar. Se detenía a los artistas y se confiscaban sus obras […]. Era un empeño por matar cualquier espíritu creativo y artístico palestino”.

Para muchos y muchas palestinas la cultura estaba ineludiblemente ligada a la política, sobretodo porque el régimen israelí consideraba su propia existencia como un acto político. En consecuencia, muchos espacios culturales se desdoblaron como espacios de organización política habida cuenta de la prohibición israelí impuesta militarmente a las instituciones políticas palestinas. La única excepción fue la Casa de Oriente en el barrio de Sheij Yarrah de Jerusalén, institución que sirvió como única representación política palestina en la ciudad y como centro de investigación y archivo de la historia palestina.

La Casa de Oriente, construida en 1897, era una mansión de la reconocida familia Huseini. Después de 1948, el edificio cumplió una función más pública que albergaba una casa de huéspedes y oficinas. A partir de 1967, los pisos superiores se convirtieron en oficinas del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA). En 1983, la Asociación de Estudios Árabes, financiada por la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), alquiló todo el edificio para llevar a cabo investigaciones y labores de archivo, y se creó una biblioteca. Durante este período desempeñó un papel importante para la revitalización de la conciencia nacional palestina; tanto es así que durante la primera Intifada estuvo cerrada durante tres años. Años más tarde, durante la Conferencia de Paz de Madrid de 1991, la delegación palestina se ubicó en la Casa de Oriente, y a lo largo de los años 90, se solía recibir allí a los diplomáticos internacionales. Para entonces, el edificio se convirtió en un símbolo del sumud palestino dentro de la ciudad.

El 10 de agosto de 2001 las fuerzas israelíes llevaron a cabo una incursión en la Casa de Oriente y la saquearon. Robaron documentos y materiales de archivo, y cerraron las oficinas de la institución. No era una práctica nueva ni en Jerusalén ni en ningún otro lugar. De hecho, las fuerzas armadas israelíes han llevado a cabo numerosas incursiones y saqueos de instituciones palestinas, desde bibliotecas privadas y públicas de Jerusalén occidental en 1948, hasta el Centro de Investigaciones Palestinas de Beirut en 1982. Sin embargo, el cierre de la Casa de Oriente en 2001 tuvo un alcance especialmente significativo porque todas las partes la habían reconocido durante el proceso de los Acuerdos de Oslo como sede de la OLP, al igual que Jerusalén Oriental como capital legítima de un futuro Estado palestino. El cierre anunció una nueva era de disminución de la presencia política palestina en la ciudad. Desde entonces, el régimen israelí no permite que las instituciones políticas palestinas operen en Jerusalén.

Otras instituciones culturales palestinas han padecido también ataques y cierres frecuentes. Por ejemplo, el Teatro Nacional Palestino Al Hakawati establecido en Jerusalén en 1984, ha luchado constantemente contra la censura y las amenazas de cierre. Sus actividades se han clausurado no menos de 35 veces desde que se inauguró, incluso en 2008, cuando el teatro intentó acoger un festival antes de que Jerusalén fuera elegida Capital Árabe de la Cultura para 2009. En 2015 el teatro hizo un llamamiento público a raíz de las amenazas de la Autoridad de Aplicación de la Ley y de Recaudación de Impuestos de Israel, que no sólo congeló la cuenta bancaria del teatro sino que amenazó con embargar el edificio. Las autoridades israelíes utilizaron el pretexto de que el teatro había acumulado deudas con el ayuntamiento, la compañía eléctrica y la agencia nacional de seguros, obviando la ilegalidad de la presencia de estas entidades israelíes en Jerusalén Oriental. El teatro sigue amenazado de cierre en la actualidad.

Desde el año 2000 el régimen israelí ha cerrado más de 42 instituciones palestinas en Jerusalén Oriental con diversos pretextos que van desde la afiliación política “ilegal” hasta facturas impagadas. La ley “antiterrorista” que aprobó el Knesset en 2016 ha provocado aún mayor represión contra las instituciones y organizaciones de la sociedad civil palestina. La ley incorpora disposiciones a las regulaciones de emergencia y, como describe la ONG palestina de derechos humanos Adalah, está “destinada a reprimir aún más la lucha de la ciudadanía palestina de Israel (y de Jerusalén Oriental) así como sus actividades políticas de apoyo a los y las palestinas que viven bajo ocupación en Cisjordania y la Franja de Gaza”. La ley permite al Estado israelí utilizar de manera indiscriminada “pruebas secretas” en los procedimientos judiciales contra palestinos y palestinas, lo que les dificulta hacer frente adecuadamente a los cargos. Además la ley amplía el alcance de la “actividad terrorista” al incluir “expresiones públicas de apoyo o empatía con organizaciones terroristas”. En otras palabras, si el régimen israelí considera a los partidos políticos palestinos como organizaciones terroristas, la expresión política palestina se censura.

Un nuevo ataque coordinado

Por una parte, los ataques referidos contra el Conservatorio Nacional de Música Edward Said, el Centro Cultural Yabus y la Red Cultural Shafaq se encuadran en la supresión sostenida de la vida cultural y política palestina en Jerusalén que ejerce el régimen israelí. Por otra, constituyen un intento nuevo y coordinado de difamar y destruir la sociedad civil palestina y sus organizaciones de derechos humanos, en particular las que cuentan con financiación internacional. Esta labor la dirige principalmente la ONG Monitor, organización israelí que, aunque se declara no gubernamental está afiliada al Gobierno y coordina su labor de difamación con el Ministerio de Asuntos Estratégicos de Israel. Desde 2015, este ministerio está dirigido por Gilad Erdan, un político que lleva mucho tiempo intentando limitar la libertad de expresión de palestinos y palestinas. Además, ha lanzado una guerra total contra la Campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) y sus partidarios que cuenta con millones de dólares en recursos y coordinación con el Mossad, los servicios secretos israelíes.

NGO Monitor comenzó siendo una organización marginal cuyos informes no investigados y erróneos no se tomaban en serio. Buena parte de su interés radicaba en calumniar a los defensores de los derechos humanos, como en el caso de Omar Shakir, director de Human Rights Watch en Palestina, expulsado finalmente del país en 2019 tras una prolongada batalla judicial que atrajo la atención internacional. Sin embargo, al menos desde 2015, su labor se ha vuelto más agresiva y coordinada con el objetivo principal de que se retiren los fondos internacionales a las organizaciones palestinas para forzar su cierre. NGO Monitor cumple este objetivo centrándose en dos tácticas principales para atacar a las organizaciones e individuos palestinos:

La primera es acusarlos de apoyar o trabajar con BDS. Se trata de promover la criminalización del BDS tanto en Europa como en Estados Unidos, a pesar de que varios organismos legales, como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, reafirman continuamente la legalidad de los boicots como forma de expresión política. La segunda táctica es acusar a las organizaciones o individuos palestinos de ser “filiaciones terroristas” o de “financiar el terrorismo”. Y sin embargo, según un informe del Grupo de Trabajo de Políticas de Israel (un grupo de académicos, periodistas y ex diplomáticos israelíes que trabajan a favor de la solución de dos Estados), a pesar de que NGO Monitor nivela estas afirmaciones de manera constante y riterada contra las organizaciones palestinas, todavía no ha aportado pruebas de ninguna organización que participe en actividades terroristas o en actos de violencia. De hecho, en el mismo informe del Grupo de Trabajo de Políticas de Israel [Policy Working Group]–subtitulado “Difamación de las organizaciones de derechos humanos que critican la ocupación israelí”– al evaluar las publicaciones de NGO Monitor se declara que:

Los métodos que emplea están muy lejos de las investigaciones exhaustivas que llevan a cabo las organizaciones de derechos humanos y de la sociedad civil a las que ataca. Las publicaciones parecen fundarse sobretodo en investigaciones selectivas en Internet y en la repetición de afirmaciones realizadas por fuentes oficiales israelíes. Además, centra sus publicaciones en refutar selectivamente las observaciones y conclusiones publicadas por las organizaciones atacadas.

En otras palabras, las acusaciones de la ONG Monitor son infundadas, se sustentan en una investigación escasa y vacua, y son calumniosas. Sin embargo, resulta muy sorprendente que la comunidad internacional preste atención a las acusaciones de esta organización, lo que ha tenido un efecto pernicioso para la sociedad civil palestina. De hecho, el clima creado por esta intensa campaña de difamación ha provocado que se restrinjan fondos y, en algunos casos, que se recorten o se retiren por completo. Recientemente, por ejemplo, la UE notificó a la red de ONG palestinas (PNGO) que aplicaría una cláusula que obliga a todos los socios a no tratar con nadie que esté incluido la lista de sanciones de la UE. Algunos temen que esto obligue a tener que investigar al personal, a los contratistas y a los beneficiarios de la ayuda como condición para recibir los fondos. Esta lista de sanciones está integrada por los sancionados y por organizaciones y personas consideradas terroristas. La mayoría de los partidos políticos palestinos, incluidos Hamas y el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), figuran en la lista. Aunque no incluye a personas palestinas, esto puede cambiar en el futuro por la intensa presión de Israel y de organizaciones como ONG Monitor.

No sólo es inquietante que buena parte de la comunidad internacional considere a la mayoría de partidos políticos palestinos, con excepción de Fatah, organizaciones terroristas, sino que además suele ceder a la extensa y vaga definición de “afiliación” del régimen israelí. Desde 1967, 800.000 palestinos han sido encarcelados por el régimen militar israelí en Cisjordania y Gaza, lo que representa el 20% de la población total de ese territorio ocupado. A muchos de estos palestinos y palestinas se les acusa y juzga en tribunales militares israelíes que muestran una tasa de condenas del 99% sustentadas en la cuestión de la “afiliación”. Israel puede castigar a los palestinos por cualquier actividad política mediante sus órdenes militares que justifica por razones de seguridad. En virtud de esas órdenes, Israel ha prohibido las protestas o las reuniones políticas de más de diez personas y ha prohibido la distribución de artículos o imágenes políticas. Asimismo Israel acusa y procesa a los palestinos por “afiliación” a organizaciones políticas que consideran terroristas. Como consecuencia, compartir un post en redes sociales y hasta servir un café a un miembro de una organización declarada ilegal puede ser considerado “afiliación”.

La acusación inicial contra las tres instituciones culturales de Jerusalén Oriental fue de “evasión y fraude fiscal”, aunque posteriormente quedó claro que -`sus directores] fueron detenidos por cargos de financiación de organizaciones terroristas. Al respecto de estos cargos, es evidente que NGO Monitor desempeñó un papel con sus informes y sus constantes calumnias contra estas entidades. Aunque los tres directores han quedado en libertad, aún se enfrentan a esos cargos.Se enfrentan además al estigma de ser acusados de apoyar a organizaciones terroristas, lo que puede tener repercusiones perjudiciales en un contexto de financiación internacional ya decreciente y condicionada, y de mayores restricciones por parte del régimen israelí.

Recomendaciones

A la luz de esta difícil y preocupante situación, presentamos a continuación algunas sugerencias para hacer retroceder la destrucción de las instituciones culturales y políticas palestinas en Jerusalén:

Los y las palestinas, tanto en la diáspora como en la Palestina histórica, deben insistir en la importancia de mantener las instituciones y organizaciones palestinas de la ciudad. Esto debería incluir tanto apoyo financiero como iniciativas de solidaridad sustanciales y continuas.
Los y las palestinas de Cisjordania deben oponerse a que la Autoridad Palestina menoscabe Jerusalén como capital palestina al priorizar las inversiones en Ramala como centro administrativo de Palestina. De hecho, deben rechazar activamente el discurso que hace de Ramala la pseudo-capital de Palestina.
Los actores de terceros Estados deben prestar un apoyo público e incondicional a las instituciones y organizaciones palestinas de Jerusalén, en particular a las que están siendo atacadas por el régimen israelí. Ello debería plantearse como una contrapartida frente a la impotencia, y en algunos casos, complicidad, de la comunidad internacional con respecto a la intensificación del control israelí sobre Jerusalén.
Los actores de terceros Estados deberían asimismo reconocer y subrayar la importancia de contar con una representación política palestina en la ciudad. A este respecto, deberían respaldar el restablecimiento de la Casa de Oriente como sede de esa representación, como hizo la UE en 2014, y ejercer presión política para ello.
Los actores de terceros Estados y las organizaciones internacionales no deberían utilizar a NGO Monitor ni al Ministerio de Asuntos Estratégicos de Israel como fuentes legítimas de información sobre los y las palestinas ni sobre sus organizaciones. Igualmente, deben reconocer públicamente que NGO Monitor es un brazo del Estado israelí y que tiene su propia agenda para demonizar y criminalizar a la sociedad civil palestina.
La comunidad internacional debe rechazar las acusaciones del régimen israelí de actividades terroristas y de “afiliación” política por ilegítimas e infundadas, y especialmente porque se dota a la definición de “afiliación” un contenido intencionadamente extenso que se utiliza para ir contra cualquier palestino.
Notas:

1.- Léase en francés. Al Shabaka agradece el interés de los defensores de los derechos humanos en traducir sus piezas pero no se responsabiliza de ningún cambio en el contenido.

2.- Rashid Khalidi, Palestinian Identity: The Construction of Modern National Consciousness (Nueva York, Columbia University Press, 2009), 33.

Fuente: https://al-shabaka.org/briefs/destroying-palestinian-jerusalem-one-institution-at-a-time/

Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar a la autora, a la traductora y a Rebelión como fuente de la traducción.

Fuente: Rebelión 

BDS ve “irónica” la etiqueta “antisemita” de EEUU en su contra

Foto: partidarios del movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) durante una marcha en apoyo a Palestina. (Foto: AP)

20 de noviembre de 2020

El BDS ve “bastante irónico” que la Administración Trump impulse antisemitismo en EE.UU. y al mismo tiempo califique de “antisemita” al movimiento propalestino.

El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, ha anunciado este jueves que Washington considerará “antisemita” al movimiento propalestino Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) y cortará todo financiamiento a grupos que participen en él.

A través de un comunicado, el BDS ha reaccionado al aviso y considerado “irónico” el hecho de que la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, impulse la supremacía blanca y el antisemitismo en Estados Unidos y al mismo tiempo tache de “antisemita” al movimiento pro-Palestina.

“Es bastante irónico que la Administración Trump […] continúe normalizando la supremacía blanca y el antisemitismo en EE.UU. y en todo el mundo, al mismo tiempo que califica de ‘antisemita’ al BDS, un importante movimiento pro derechos humanos”, ha lamentado

Tras expresar su rechazo a todas las formas de racismo, el BDS ha ratificado su apoyo a los que luchan por un mundo más digno y justo. “Con nuestros socios, resistiremos frente a estos intentos […] de intimidar a los defensores de los derechos humanos de los palestinos”, ha subrayado.

El controvertido anuncio de Pompeo contra el BDS —movimiento global que tiene por meta aumentar la presión económica y política sobre Israel para que ponga fin a la ocupación y la colonización de las tierras palestinas— supone otra medida proisraelí adoptada por el Gobierno estadounidense.

En línea con el apoyo incondicional que brinda Washington al régimen sionista, Pompeo también ha realizado este jueves una polémica visita a un asentamiento israelí en Cisjordania, pese a que varios organismos y países del mundo consideran ilegal las colonias construidas en tierras palestinas.

Fuente: HispanTV 

 

Siria y Liga Árabe condenan visita de Pompeo a Cisjordania y Golán

Foto: el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo (c) en los altos del Golán sirios anexados por Israel, 19 de noviembre de 2020. (Foto: AFP)

20 de noviembre de 2020

Siria y la Liga Árabe (LA) condenan la visita de Mike Pompeo a Cisjordania y los altos del Golán ocupados, tachándola de una violación del derecho internacional.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, hizo el jueves una visita a los territorios ocupados por Israel en los altos del Golán sirios tras visitar uno de los asentamientos ilegales que ha erigido Israel en la Cisjordania en los territorios palestinos ocupados por el régimen Tel Aviv.

Mientras pasan los últimos días de Donald Trump en la Presidencia de EE.UU., Pompeo volvió a reiterar la postura del saliente presidente, ratificando la legalidad de las colonias en la Cisjordania ocupada y en los altos del Golán, ocupados desde 1967 y anexionados por las autoridades israelíes en 1981.

El Ministerio de Exteriores de Siria denunció, mediante un comunicado emitido la misma jornada, la visita de Pompeo como una medida ilegal y violatoria de la Resolución 497 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) que declara la anexión de los altos del Golán por parte de Israel “nula, inválida y sin efectos legales internacionales”.

Tras destacar la coincidencia de tal travesía con la intensificación de las agresiones del régimen israelí contra Siria, la nota alerta que la visita “criminal” del titular estadounidense “fomenta la continuación del peligroso y agresivo camino de Israel”.

“La visita de Pompeo es un paso provocador antes del fin del mandato de la Administración Trump”, agrega el comunicado.

Por su parte, la Liga Árabe advirtió que la visita de Pompeo a la Cisjordania ocupada y a los altos del Golán es contraria a las normas del derecho internacional.

Asimismo, las autoridades palestinas rechazaron el viaje, si bien aseguraron que tales medidas no darán legitimidad a la ocupación israelí ni a sus colonias.

El apoyo sin fisuras del Gobierno de Trump al aliado histórico de EE.UU., Israel, sigue a un ritmo elevado —tal como ha sido desde la llegada del magnate republicano a la Casa Blanca—, aunque ya está terminando el mandato del republicano.

De hecho, Trump se volcó en hacer concesiones al régimen de Tel Aviv, lo que alentó a Israel a impulsar sus agresiones en Siria y Palestina.

El inquilino de la Casa Blanca firmó en mayo de 2019 una declaración en la que se reconoce la soberanía de Israel sobre los territorios de los altos del Golán. Meses más tarde, Washington, además, anunció que reconocía la legalidad de las colonias de Israel en la Cisjordania ocupada, lo que impulsó aún más el expansionismo del régimen sionista.

Fuente: HispanTV 

 

El último regalo de Trump: legitimar las colonias en territorio ocupado

20 de noviembre de 2020

¡Solo Pompeo es quien dictamina la legalidad y el derecho internacional … La ONU, los tribunales internacionales, los organismos humanitarios y toda la comunidad mundial valen CERO!

El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, apuntaló el giro de la polémica política introducida por el presidente estadounidense, Donald Trump hacia la colonización israelí, al convertirse en el primer alto cargo de ese país en visitar oficialmente, y legitimar, un asentamiento en territorio ocupado palestino.

«Es una bendición estar aquí en Judea y Samaria», escribió Pompeo en el libro de visitas de una bodega de la colonia de Psagot, con otros dos claros mensajes incluidos: utilizó el término bíblico judío para referirse a Cisjordania y dio validez a la actividad económica en asentamientos considerados ilegales por la comunidad internacional.

De hecho, el Departamento de Estado de EE.UU. anunció seguidamente que desde ahora se deberán etiquetar como «Fabricados en Israel» los bienes importados de estos lugares y de todo el Área C de Cisjordania, aunque, como los vinos de Psagot, provengan de uvas cultivadas en tierras privadas confiscadas a palestinos.

«BASADO EN LA REALIDAD»

«El reconocimiento de una realidad», repitió Pompeo esta mañana durante la comparecencia junto al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, cuando anunció su visita de hoy a los Altos del Golán sirios anexionados o ensalzó la que hizo anoche a la Ciudad de David, en el territorio ocupado de Jerusalén Este.

La «capital legítima, adecuada y verdadera de Israel», remarcó sobre la ciudad santa. Aunque la comunidad internacional no haya admitido esta capitalidad que Trump proclamó en 2017 ni haya reconocido la soberanía israelí sobre los Altos del Golán sirios que anunció el año pasado.

Hoy Pompeo dio un paso más y rompió con el protocolo por el que los representantes gubernamentales solo acuden a Cisjordania en el marco de visitas con las autoridades palestinas, no israelíes. Y que nunca han pisado una colonia en visita oficial.

La Embajada de EE.UU. y el Departamento de Estado omitieron esta cita en la agenda oficial, altamente publicitada en los medios y que generó una condena de los propietarios palestinos de las tierras de Al Bireh, al sur de Ramala, en las que está construida parte de la colonia de Psagot y muchos de los cuales cuentan con nacionalidad estadounidense.

El nuevo origen israelí en el etiquetado que ahora permite EE.UU. en la llamada Área C de Cisjordania sugiere un reconocimiento de soberanía de facto sobre un 60% del territorio ocupado, donde hoy residen 450.000 israelíes, considerados colonos por la Cuarta Convención de Ginebra.

«El Departamento de Estado se mantiene firme en el reconocimiento de que los asentamientos se pueden hacer de forma legal, apropiada y adecuada», declaró hoy Pompeo.

UN NUEVO ORIENTE MEDIO

El jefe de la diplomacia estadounidense terminará mañana un viaje de dos días y medio a Israel para poner rumbo a Emiratos Árabes Unidos (EAU), Catar y Arabia Saudí en su gira de despedida de Oriente Medio, antes de que el demócrata Joe Biden asuma la Presidencia en enero.

Biden se encontrará con un nuevo Oriente Medio que Pompeo ha explicado desde el Estado judío.

Ayer, con un histórico encuentro trilateral en Jerusalén con Netanyahu y el titular de Exteriores de Baréin, Abdullatif bin Rashid al Zayani, durante la primera visita oficial de este último a Israel tras el establecimiento de relaciones diplomáticas, Pompeo alabó este acuerdo de normalización con Israel, como el que se firmó con EAU -y el que negocia con Sudán- para remarcar que Biden se encontrará con una región en la que «Irán está más aislado que nunca».

Biden, quien fue vicepresidente de EE.UU con Barack Obama (2009-2017), que negoció el acuerdo nuclear con Irán, encontrará más opositores que antes en la región si quiere volver a él tras haberlo abandonado Donald Trump

También deberá decidir si revertir los movimientos de Trump y retomar la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU de 2016, aprobada durante el último mes de la Administración Obama, y que declara los asentamientos (en Golán, Cisjordania y Jerusalén Este) sin validez legal.

El viaje de despedida de Pompeo al principal socio de Washington en la región culmina cuatro años de una política pro-Israel que ha retado el consenso internacional con respecto a los palestinos. La guinda de un pastel que heredará Biden. 

Fuentes: El Mercurio de Ecuador y EFE

Mike Pompeo y su provocadora visita a los territorios palestinos ocupados

20 de noviembre de 2020

Un viaje oficial sin precedentes. El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, está de gira por Medio Oriente. Este jueves se trasladó a los territorios ocupados por Israel en Altos del Golán y Cisjordania como una muestra de apoyo al Gobierno israelí, fiel aliado. Desde allí reivindicó el papel crucial de la Administración Trump respecto al conflicto palestino-israelí y legitimó la ocupación. Los palestinos condenaron la visita del diplomático.

Una provocativa gira de despedida cargada de simbolismo político. El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, se convierte en el primer alto funcionario en visitar oficialmente -y legitimar- los asentamientos ocupados por Israel desde 1967 en Los Altos del Golán y Cisjordania. El incendiario viaje, que comenzó el pasado miércoles 18 de noviembre, sigue la tónica pro-israelí marcada por la Administración del presidente saliente, Donald Trump.

En cuatro años de liderazgo republicano bajo la sombrilla de Trump, Estados Unidos ha estrechado sus lazos con Israel y tomado acciones inauditas como el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel y el trasladado su embajada allí. Además, en 2019, reconoció la soberanía israelí de los Altos del Golán ocupados y arrebatados a Siria durante la guerra en 1967; cerró el consulado palestino en Washington D.C. y su Administración considera legítimos los asentamientos israelíes en los Territorios Palestinos Ocupados, donde ahora se encuentra Pompeo.

En su visita oficial, el diplomático estadounidense dijo que «Jerusalén es la legítima, verdadera capital de Israel. Es una locura que no se admitiera esto durante décadas», declaraciones que llegan cuando la Administración Trump se dispone a dejar el poder, a pesar de la reticencia del magnate, y el bando republicano ya se prepara para retomar el poder en 2024.

Pompeo se reunió a primera hora de la mañana con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, a quien mostró su solidaridad y reivindicó la estrecha relación que vienen fortaleciendo desde hace cuatro años. En una rueda de prensa conjunta, alabó el trabajo de la Administración Trump en relación con Israel, reiterando la enemistad que comparten hacia Irán.

VISITA A LOS TERRITORIOS OCUPADOS EN LOS ALTOS DEL GOLÁN Y CISJORDANIAVISITA A LOS TERRITORIOS OCUPADOS EN LOS ALTOS DEL GOLÁN Y CISJORDANIAPUBLICID

“Hoy tendré la oportunidad de visitar los Altos del Golán. El simple reconocimiento de esto como parte de Israel también fue una decisión que el presidente Trump tomó que es históricamente importante y simplemente un reconocimiento de la realidad», dijo el político momentos antes de trasladarse de forma inédita a esos territorios.

Pompeo viajó en primer lugar al asentamiento judío de Psagot, en el sur de Ramala. Allí se encuentran la bodega de vino Shaar Binyamin, cuyo elixir procede de viñedos ubicados en asentamientos israelíes y que los palestinos -junto con ONG israelíes pacifistas- alegan que les fueron arrebatados a quienes residían allí. 

En una muestra de simpatía hacia las políticas de los republicanos, la bodega puso el nombre del político en uno de sus vinos. En agradecimiento, poco después de la visita, el Departamento de Estado anunció un cambio de política de Washington respecto a los productos procedentes de los asentamientos cisjordanos, con la orden de que al importarlos a Estados Unidos llevaran la etiqueta de “Producto de Israel” o “Hecho en Israel”.

Palestinas repudian el viaje del diplomático estadounidense 

Por su parte, decenas de palestinos se manifestaron en contra de la visita oficial. Según Peace Now, organización israelí crítica de la ocupación, la bodega está situada en “tierra robada”, tomada gradualmente de los palestinos. “Una parte significativa de las uvas con las que se hace el vino proviene de tierra saqueada”, dijo la organización.

«Estoy muy enojado, muy decepcionado, creo que Pompeo está cometiendo un crimen contra el Derecho Internacional y contra todos los valores y enmiendas de la Constitución americana”, expresó Mounif Traish, americano-palestino que posee tierras en el asentamiento donde residen cerca ce 440.000 colonos judíos entre tres millones de palestinos, diciendo que no entiende la razón de la polémica visita de Pompeo al final de su mandato.

Más tarde, Pompeo voló a los montañosos Altos del Golán, zona estratégica que dominan Israel, Siria, Líbano y Jordania.

Hanan Ashrawi: una visita para «sentar otro precedente ilegal, violar el derecho internacional»

Esta visita marca el final de la época Trump, con tres simbólicas señales de apoyo y reivindicación de lo que ha sido su Administración. Un viaje que contrasta con el de otros líderes estadounidenses, que siempre han tratado de evitar trasladarse a los territorios ocupados debido a la polémica que gira en torno a ellos.

Para el negociador palestino Hanan Ashrawi, Pompeo está usando las últimas semanas de presidencia «para sentar otro precedente ilegal, violar el derecho internacional y tal vez promover sus propias ambiciones políticas futuras». 

Pompeo visita Cisjordania ocupada por Israel y los Altos del Golán.
Pompeo visita Cisjordania ocupada por Israel y los Altos del Golán. © Patrick Semansky / Pool / Reuters

Una condena a la que se unió el portavoz de la presidencia palestina, Nabil Abu Rudeina, quien dijo que es un «reto flagrante a toda la legitimidad internacional y supone una continuación de las decisiones de esta Administración, que insiste en participar activamente en la ocupación de tierras palestinas».

Por su parte, el grupo Hamás, considerado como organización terrorista por Estados Unidos, tachó de “acoso” la visita de Pompeo y “denigrante” la legitimación de la ocupación. Ningún país de la comunidad internacional considera legales los asentamientos israelíes en territorio palestino.

Fuentes: France24.co con Reuters, AFP y EFE 

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