Polémica por la retirada de un corto feminista de un festival en Tel Aviv por apoyar la causa palestina

18 de noviembre de 2020

A través de relatos íntimos y personales, cinco mujeres comparten sus experiencias en relación con el cuerpo, desde la infancia a la tercera edad. Este es el hilo conductor de Carne, un corto de 12 minutos de la directora brasileña Camila Kater, de 29 años, una ópera prima “muy feminista” que ha obtenido decenas de galardones en festivales internacionales.

Carne fue seleccionada recientemente para el décimo quinto festival TLVFest de Tel Aviv, en el capítulo de International Queer Animation Shorts. Tenía que haberse exhibido y que haber estado a disposición de todo el mundo a través de internet entre los días 12 y 21 de noviembre, pero esta odisea se ha truncado después de varias peripecias este lunes 16 de noviembre.

La primera incidencia ocurrió hace unas semanas, cuando una directora israelí se puso en contacto con la productora de Carne para informarle de que en el TLVFest no había seleccionado ninguna película palestina de temática LGBTQI+ a pesar de que varios films palestinos reunían las condiciones de calidad requeridas para ser incorporados al festival.

Respondiendo a la petición de la directora israelí, la directora Kater y la productora española, Chelo Loureiro, decidieron retirar Carne. Se pusieron en contacto con el equipo organizador para comunicarle su decisión antes de que comenzaran los pases físicos y virtuales. Sin embargo, la dirección del festival optó por contestar solo uno de los mensajes sin aceptar la petición de la directora y la productora.

El TLV Fest comenzó el 12 de noviembre a las 7 de la mañana. Aficionados de todo el mundo pudieron visualizar Carne a través de internet, con la excepción de Brasil, país que fue geobloquedo por los organizadores. Otros films brasileños que se sumaron a la protesta y exigieron que se retiraran sus obras estaban en la misma situación.

Una de las observaciones de los directores brasileños era que el Festival contaba con el apoyo del gobierno israelí, que es quien ejecuta la brutal ocupación militar que sufren los palestinos desde la guerra de 1967. Aunque TLVFest subraya que es una organización independiente, no niega el apoyo del Gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu.

Sin contar con que Brasil estuvo geobloqueado, de manera que los brasileños no tuvieron acceso a las películas, el TLVFest se desarrolló con normalidad. Los correos que los directores brasileños enviaban a la organización no tuvieron respuesta, pero probablemente debido a esos correos, el lunes 16 de noviembre la organización finalmente sacó Carne de la parrilla, aunque no el resto de films brasileños que también lo exigieron. Carne es un corto de animación que utiliza técnicas de pintura, acuarela, stop motion y descomposición de imagen virtual. Es de temática social, concretamente feminista, y además de haber obtenido más de 50 galardones, ha sido adquirido por The New York Times, y este lunes ha sido seleccionado para la short list de los Premios Goya.

Su gestación no fue sencilla desde el principio, cuando Ancine, un organismo público del ministerio de Cultura brasileño decidió cortarle la financiación, probablemente por razones políticas, aunque la directora encontró después la productora Loureiro, que trajo a Camila Kater a España para completar el proyecto.

“Camila Kater ha seleccionado cinco historias de entre más de cien grabaciones, y ha sabido sintetizar en dos minutos una anécdota de cada entrevista seleccionada que representa muy bien la historia de las mujeres”, comenta Loureiro.

Un proyecto inspirado en experiencias propias y familiares
En un artículo reciente, Kater explica que comenzó a preparar el proyecto en 2016, “inspirada en mis propias experiencias y en historias familiares relacionadas con ser y convertirse en mujer”. Debido a su entorno familiar, a la edad de seis años ya le preocupaba el cuerpo y a los 11 años empezó a visitar a un nutricionista.

En la infancia y en la adolescencia estaba disconforme con su cuerpo. “A las mujeres se nos ve como hembras antes que como a seres humanos, nuestros cuerpos están sobreexplotados por los medios de comunicación de masas y constantemente estamos sometidas a una opresión de estándar blanco, hetero y patriarcal”, ha escrito Kater.

Fuente: Publico.es

El ejército israelí afirma haber atacado a las fuerzas sirias e iraníes en Siria

Foto: las tropas israelíes son fotografiadas en los Altos del Golán, en la frontera con Siria, el 3 de enero de 2020 [JALAA MAREY/AFP vía Getty Images].

18 de noviembre de 2020

Israel dijo que lanzó ataques aéreos contra objetivos del ejército sirio y de la Fuerza Quds iraní en Siria el miércoles después de que se plantaran dispositivos explosivos en los Altos del Golán controlados por Israel.

La agencia de noticias estatal siria informó que tres militares murieron y uno resultó herido en la «agresión israelí».

El teniente coronel Jonathan Conricus, portavoz militar israelí, dijo que se atacaron ocho objetivos en zonas que se extienden desde el lado controlado por Siria de los Altos del Golán hasta la periferia de Damasco.

Entre ellos se encontraban un cuartel general iraní en el aeropuerto internacional de Damasco, un «sitio militar secreto» que servía como «instalación de acogida de delegaciones iraníes de alto rango cuando venían a Siria a operar» y la 7ª División de las fuerzas armadas sirias, dijo.

Las baterías avanzadas de misiles tierra-aire sirias también fueron alcanzadas «después de que dispararan contra nuestros aviones y nuestra artillería», dijo Conricus.

Israel ha atacado repetidamente objetivos iraníes en Siria y los de las milicias aliadas, incluido Hezbolá del Líbano, diciendo que no toleraría el atrincheramiento iraní en su vecindario del norte.

Comentando el ataque del miércoles, Conricus dijo: «No es uno de los más grandes, pero es más diverso».

El gobierno del presidente sirio Bashar al-Assad nunca ha reconocido públicamente que hay fuerzas iraníes operando en su nombre en la guerra civil de Siria.

Fuentes de inteligencia occidentales dicen que los intensos ataques de Israel a Siria este año son parte de una guerra en la sombra aprobada por Washington en un intento de controlar el alcance militar de Irán.

Conricus, informando a los reporteros extranjeros, dijo que tres cargas antipersonas Claymore fueron descubiertas el martes cerca de una posición militar israelí en los Altos del Golán, una meseta estratégica capturada y ocupada por Israel en la guerra de Oriente Medio de 1967.

«La colocación de los IED (artefactos explosivos improvisados) fue hecha por los sirios pero la guía, la instrucción y el control fueron realizados por la Fuerza Quds iraní – por eso decidimos tomar represalias contra ellos en Siria», dijo Conricus.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Israel pidió a una legisladora de EEUU Unidos que presentara un proyecto de ley contra los grupos que lo boicotean

18 de noviembre de 2020

Foto: la legisladora de Georgia Deborah Silcox [página oficial de Facebook]

La legisladora de Georgia, Deborah Silcox, ha señalado que un consulado israelí le pidió que presentara un proyecto de ley contra los grupos que abogan por el boicot a la ocupación israelí, según informaron ayer las agencias de noticias.

En una audiencia, Silcox dijo que el consulado israelí «me pidió» introducir una enmienda a la ley que se oponga a los boicots a Israel.

La legisladora compareció en la audiencia de marzo con un oficial consular israelí a su lado y lo presentó al comité de la Cámara.

Según informes de prensa, 32 estados americanos, incluyendo Georgia, han adoptado leyes que niegan fondos estatales a aquellos que abogan por el boicot a Israel.
Esto se promulgó en febrero cuando la periodista Abby Martin fue privada de pronunciar un discurso de apertura en una conferencia académica en la Universidad Estatal de Georgia por haberse negado a firmar lo que ella llama un «juramento de lealtad a Israel», afirmando que no participaría en boicots contra Israel.

Silcox hizo sus declaraciones mientras testificaba ante el Departamento de Asuntos Gubernamentales de la Cámara de Georgia, un mes después de que el Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu se jactara de que Israel estaba promoviendo leyes contra los boicots de la ocupación.

Netanyahu twiteó el 12 de febrero: «Quienquiera que nos boicotee será boicoteado. En los últimos años, hemos promovido leyes en la mayoría de los estados de EE.UU, que determinan que se deben tomar medidas firmes contra quien intente boicotear a Israel».

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

En Gaza, caminar para liberarse del ‘doble confinamiento’

18 de noviembre de 2020

Ahora el confinamiento por el coronavirus, sin embargo, es más peligroso y destructivo es el Bloqueo militar israelí que hace 13 años golpea a la población civil de Gaza. Con las primeras luces del alba, la cornisa de Gaza empieza a llenarse de siluetas en movimiento. El coronavirus ha empujado a la gente a hacer deporte para «liberarse» de la pandemia y del bloqueo israelí.

En el paseo del malecón, grupos de mujeres vestidas con túnicas largas que dejan apenas entrever zapatillas deportivas y hombre con ropa deportiva de grandes marcas, verdaderas o falsas, caminan a buen ritmo.

Con dirección a ninguna parte. Entre las 5:00 hrs. y 7:00 hrs. es la hora punta de un trasiego que se repite cada mañana en este territorio que, tras tres guerras con Israel, ahora libra un combate contra el nuevo «enemigo», el covid-19.

«En Gaza, hay una fuerte presión (psicológica). Lo sufrimos. Muchas personas salen a caminar a la orilla del mar para desahogarse y escapar a la atmósfera pesada», dice Walid al Louh, 40 años, con una visera de los yankis de Nueva York mientras hace una pausa en la cornisa con adoquines polvorientos.

«Antes del corona, solía caminar. Había quizá decenas de personas pero ahora hay centenares que caminan», agrega

Hanadi al Akawy, de 32 años, rostro luminoso ceñido por un pañuelo, hace ahora 5 kms diarios con su marido para «liberar las presiones psicológicas».

– Única apertura

Rodeado de una valla de alta seguridad, el territorio palestino de 362 km2, donde viven unos dos millones de personas, estaba confinado mucho antes de la pandemia, como dice la población local, con el bloqueo israelí impuesto hace más de una década.

Desde el inicio de la epidemia, los únicos puntos de entrada y salida de los gazatíes –Erez con Israel y Rafah con Egipto– han estado prácticamente cerrados. Aislada del mundo, la Franja de Gaza registró al inicio algunos casos, circunscritos a centros de cuarentena para las personas autorizadas a entrar al enclave.

Pero en agosto, se registraron los primeros casos fuera de estos centros, en los campos de refugiados y el domingo ya se registraron 490 nuevos infectados.

Ante el aumento de casos, el gobierno islamista de Hamas, en el poder en Gaza, ha decretado toque de queda nocturno y los comercios cierran ahora a las 17:00 hrs.

«¡Doble confinamiento!», lamentan los habitantes, en alusión a las restricciones sanitarias y al bloqueo israelí.

Una desgracia «más» para una población que tiene la sensación de vivir en «la cárcel», con un desempleo endémico (+50%) y una economía devastada por la crisis, dice el psiquiatra gazatí Samir Zaqout.

«La gente hace lo que puede para manifestar sus emociones y la caminata forma parte de ello sobre todo al borde del mar que es nuestra única ventana a la libertad», dice este lector de Michel Foucault, el filósofo francés que consagró una parte de su obra a los orígenes de la prisión.

– «La cárcel»

«Estos deportistas me hacen pensar en la cárcel», donde los detenidos pueden «manifestar sus sentimientos», antes de volver a su celda, agrega el psiquiatra que ha trabajado los problemas de depresión en los campos palestinos y reprocha a las autoridades locales que subestimen el impacto de la crisis en la salud mental de la población.

Según un estudio publicado en 2017 en la revista científica Plos One, los Territorios Palestinos registran la tasa de depresión más alta en una región que engloba a una veintena de países que va desde Afganistán a Marruecos. Y según un sondeo realizado recientemente por la ONG británica Islamic Relief, más del 80% de los 2.000 trabajadores de Gaza encuestados dicen sufrir «problemas mentales» relacionados con una crisis que reduce sus ingresos ya de por sí limitados.

En la cornisa de Gaza, Marwan Al Assar, silueta a lo Schwarzenegger, hace jogging mientras contempla al resto de la gente.

Desde hace años, este comerciante de 60 años caminaba y corría prácticamente solo cada mañana y ahora se considera como un «héroe» por haber animado a sus allegados a seguirle.

«Hoy la gente me imita, esta cultura crece. Es bueno para el ánimo caminar, es vida!», dice antes de echarse a correr.

Fuentes: Swiss Info y Clarín

El turismo al servicio de la ocupación y la anexión

18 de noviembre de 2020

Fuentes: Al Shabaka

Traducido del inglés para Rebelión de Loles Oliván Hijós

El turismo, y más concretamente el turismo religioso, juega un papel directo en la legitimación y la intensificación del expolio de tierras palestinas por parte de Israel.

En un momento en que las tentativas de anexión del gobierno de extrema derecha de Netanyahu, respaldadas por la Casa Blanca de Trump, violan flagrantemente los derechos humanos y el derecho internacional, el turismo israelí en territorio palestino ocupado (TPO) resulta esencial para dicha expansión y para convertir a los turistas y a las empresas turísticas en cómplices. De hecho, son muchas las organizaciones que han denunciado el turismo en el interior de los asentamientos ilegales israelíes, y el papel de diversas empresas en la expansión de los asentamientos1

Este artículo examina el papel histórico y sostenido de la industria del turismo desde los albores del movimiento sionista hasta el actual proyecto colonial de asentamiento del Estado israelí. En particular, mediante la propagación de nociones bíblicas relativas a la eterna pertenencia judía a Palestina y el discurso racista de la superioridad judeo-israelí sobre los árabes en términos de gobernabilidad e inteligencia. La glorificación de Israel en la publicidad turística israelí como un Estado moderno extraordinario que expresa la continuidad providencial con un pasado bíblico oculta su sostenida política de desplazamiento, opresión y explotación de los y las palestinas.

El artículo se hace eco de los estudios existentes sobre la complejidad del turismo religioso en Israel y Palestina y ofrece un estudio de caso que ilustra las perniciosas facetas de esta industria. También examina el papel que desempeña el turismo para impedir el derecho de los y las palestinas a desarrollar una industria turística propia que redunde en su beneficio económico, ya que Israel les prohíbe acceder emplazamientos de importancia arqueológica, religiosa y natural palestinos. Por último, apunta algunas iniciativas eficaces encaminadas a sensibilizar a la opinión pública sobre lo pernicioso de la industria turística de Israel, y ofrece recomendaciones para que turistas, peregrinos y sociedad civil internacional apoyen la libre determinación del pueblo palestino mediante un turismo ético.

El turismo como clave del colonialismo de asentamiento sionista

Desde que sus fundadores pusieron los ojos en Palestina a finales del siglo XIX, el proyecto colonial sionista afirmó ofrecer una capacidad de gobierno y una inteligencia superiores para colonizar la tierra. 2 De hecho, en 1944, David Ben-Gurion, dirigente del movimiento sionista y primer primer ministro de Israel, pronunció su famoso discurso, “Los imperativos de la revolución judía”, en el que sugiere que los trabajadores judíos serían maestros que aportarían “conocimientos culturales, científicos y técnicos modernos” para hacer “florecer el desierto”. La iconografía sionista de principios del siglo XX refleja estas ideas de superioridad del desarrollo judío y de la “mano de obra hebrea”. Moshe Shertok, el segundo primer ministro de Israel, reiteró esta idea añadiendo opiniones peyorativas de los árabes: “No hemos venido a una tierra vacía para heredarla, sino que hemos venido a conquistar un país a la gente que lo habita, que lo gobierna en virtud de su lengua y de su cultura salvaje.” 3

La primera publicidad sionista elaborada por la Asociación de Desarrollo Turístico de Palestina utilizó imágenes emotivas y de simbolismo religioso para alentar a los judíos europeos a emigrar a Palestina, un ejemplo reconocido de lo cual es el famoso cartel “Visite Palestina” diseñado por Franz Krausz en 1936. Los objetivos de los carteles encargados por esta Asociación no eran fomentar las visitas puntuales sino la inmigración permanente.

Durante las primeras oleadas de asentamientos sionistas en Palestina las organizaciones sionistas también fomentaron la inversión en hoteles, llegándose a construir varias docenas entre 1917 y 1948. Es importante señalar que la Asociación de Desarrollo Turístico de Palestina utilizó asimismo mapas de Palestina para representar lugares bíblicos judíos sobre topografías existentes, construyendo en última instancia un anclaje visual tanto para imaginar la continuidad judía en Palestina desde la antigüedad hasta el presente, como para planificar un extenso asentamiento colonial que acabase por ocultar toda noción de pertenencia palestina.

Los sionistas se sirvieron de la arqueología y de la búsqueda de yacimientos para legitimar sus reclamaciones sobre la tierra. Como la antropóloga Nadia Abu El Haj argumenta en su histórico libro, Facts on the Ground, las organizaciones sionistas y la primera sociedad israelí de los años 50 y 60 fomentaron la arqueología como “pasatiempo nacional” porque era crucial para la “formación y promulgación del ideario colonial-nacional y para justificar sus reivindicaciones territoriales”. 4 Tanto es así que Edward Said ya apuntó que los sionistas eliminaron Palestina y a los palestinos del registro histórico mediante un turismo basado en una arqueología selectiva y en representaciones orientalistas de árabes y palestinos. En otras palabras, la arqueología se utilizó como herramienta de legitimación ligada fundamentalmente al turismo y a la recreación comunal, convirtiéndose en reclamo de destinos turísticos que se han consolidado como los más populares en la actualidad.

Desde su creación en 1948, el Estado de Israel ha mantenido la agenda sionista con un discurso de superioridad infraestructural, intelectual y productiva respecto a la población palestina a la que sigue suprimiendo mediante la ocupación militar y el desplazamiento continuos. Además, el Ministerio de Turismo israelí sigue perpetuando las nociones de supremacía y superior inteligencia israelíes junto con afirmaciones poco convincentes y refutables de historias bíblicas que proporcionan un falso sentido de continuidad con el pasado.

La utilización permanente por parte de Israel de narrativas bíblicas que excluyen a los palestinos en las guías oficiales y tours es especialmente visible en Jerusalén, el epicentro del turismo religioso. Las guías turísticas israelíes sobre Jerusalén se dirigen particularmente a visitantes cristianos y judíos, e incluyen itinerarios y descripciones de sitios que destacan casi exclusivamente la historia judeo-cristiana. En 2011, el Ministerio de Turismo describía el Barrio Musulmán de Jerusalén así: “El Barrio Musulmán tiene iglesias y mezquitas, y todavía quedan varias casas judías y yeshivas”, omitiendo que las casas judías de ese barrio lo son porque han sido ocupadas recientemente por colonos sionistas extremistas con el respaldo del ejército israelí. 6

Más recientemente, como el gobierno israelí ha prometido la anexión del Valle del Jordán y de partes de Cisjordania, el Ministerio de Turismo de Israel promociona el turismo en los asentamientos instalados en Cisjordania como área de inversión estratégica. No cabe duda de que se refiere al turismo en los asentamientos controlados por Israel –considerados ilegales en virtud del derecho internacional– y que excluye las ciudades y pueblos palestinos, a la mayoría de los cuales el Estado israelí prohíbe la entrada a los israelíes.

Las campañas de turismo de Israel en Cisjordania, además del desarrollo de sitios turísticos arqueológicos en zonas palestinas ocupadas, consuman el robo ilegal de tierras palestinas. Tanto el turismo histórico como el actual participan en la ilegal empresa colonial de anexión israelí por la vía rápida dentro del proyecto global de asentamiento colonial sionista, y son cómplices de la negación del derecho de los y las palestinas a su tierra y a la libre determinación

Efectos perniciosos del turismo de asentamiento

Los asentamientos ilegales israelíes en territorio palestino ocupado (TPO) constituyen una amenaza a la libre determinación de los y las palestinas. Niegan a los palestinos el acceso a los recursos naturales y culturales, y su utilización. De hecho, la explotación de esos recursos por los colonos para el turismo obstaculiza el desarrollo económico palestino, genera dependencia de la ayuda extranjera y fomenta el auge de la empresa colonial de asentamiento de Israel. Es decir, el éxito y la sostenibilidad del proyecto colonial de Israel mediante el turismo colonial depende de la represión económica y militar general que se inflige a los palestinos a través de los asentamientos.

Para ilustrar el alcance de la empresa colonial de Israel en el territorio palestino ocupado es importante contextualizar el acceso desigual a la tierra y a los recursos entre los palestinos y el Estado israelí. En particular, más del 60% de Cisjordania constituye la Zona C, que está bajo el control total administrativo y militar israelí. Un informe de la OCHA de Naciones Unidas de 2017 indicaba que más del 10% de Cisjordania se encuentra dentro de los límites municipales de los asentamientos, lo que crea zonas de amortiguación adicionales alrededor de los asentamientos a las que los palestinos tienen prohibido acceder. Mientras que los límites físicos de los asentamientos constituyen menos del 5% de Cisjordania, un informe del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas de 2013 indicaba que más del 43% de Cisjordania está bajo la jurisdicción de los consejos de asentamientos israelíes. Además, el informe mostraba que estos consejos controlan el 86% del Valle del Jordán y el Mar Muerto.

Al Haq, organización palestina no gubernamental e independiente de derechos humanos, ha publicado múltiples informes sobre la explotación económica de las tierras y los recursos palestinos cisjordanos para el turismo de asentamiento. En su informe de abril de 2020, se denuncia a las empresas turísticas y a sus países de origen por participar en la empresa de los asentamientos en Cisjordania, entre otros territorios ocupados. Como resultado de esos informes, las empresas turísticas que operan en los asentamientos israelíes, como Airbnb, se han convertido en objeto de campañas populares para la desinversión y la rendición de cuentas por violar los derechos humanos. Además, Amnistía Internacional ha denunciado a varias empresas que operan en los asentamientos israelíes y se benefician de ellos, entre las que figuran grandes compañías del sector turístico como TripAdvisor, Expedia, Booking.com y Airbnb.

En diciembre de 2017, el Departamento de Asuntos de Negociación de OLP elaboró un informe en el que se documentaban los efectos negativos del desarrollo turístico en los asentamientos para el sector turístico palestino. El informe subraya que si la Zona C se transfiriera al control palestino, como se preveía en los Acuerdos de Oslo, la economía palestina crecería de forma espectacular, lo que equivaldría a un aumento del 35% del PIB, según el informe de la OCAH de Naciones Unidas de 2017. Sin embargo, en 2016, cuando Israel aprobó 20 millones de dólares de fondos para los asentamientos, el ministro de Turismo israelí y el primer ministro Netanyahu insistieron en que los principales objetivos de esos fondos eran los sitios turísticos y la construcción de hoteles en los asentamientos de Cisjordania. Luego, en enero de 2020, el ministro de Defensa Naftali Bennett aprobó la construcción de parques nacionales y reservas naturales en Cisjordania como parte de los más de 110 millones de dólares gastados en el primer trimestre del año en los asentamientos de Cisjordania, la cantidad más elevada en una década

Del mismo modo, Israel niega sistemáticamente el desarrollo económico de los y las palestinas en su propio sector turístico al restringir el movimiento de turistas, de profesionales y de vehículos de turismo palestinos. En el informe de diciembre de 2017, la OLP documentó las prácticas arbitrarias de concesión de licencias del Ministerio de Turismo israelí, y determinó que los guías turísticos israelíes disponían de más de 8.000 permisos de acceso a sitios en todo Israel y Cisjordania, mientras que los permisos aprobados para los palestinos alcanzaban el 0,5%. La Autoridad Palestina (AP) también ha solicitado permisos para desarrollar más de diez sitios turísticos en Cisjordania. Al igual que en el caso de iniciativas similares para Jerusalén Oriental, Israel las ha denegado sistemáticamente.

Esos obstáculos al desarrollo de Palestina coadyuvan a que se mantengan activos los discursos sionistas iniciales sobre la superior capacidad judía para desarrollar la tierra, en una profecía autocumplida que luego se utiliza para representar un destino bíblicamente ordenado. En efecto, además de ser lugares que proporcionan beneficios empresariales, los asentamientos israelíes se han convertido en escenarios para fortalecer “la conexión del pueblo judío con la tierra de Israel”.

El turismo religioso en apoyo del colonialismo de asentamiento de Israel

El turismo religioso es fundamental para el relato sionista sobre los derechos bíblicos y la continuidad del asentamiento judío en Palestina. Las ciudades palestinas de Belén, Jericó, Nablús, Ramala, Al Jalil (Hebrón), y pueblos como Sabastia y Burqin, se encuentran entre los múltiples sitios de importancia religiosa de tradición abrahámica. Muchos de estos sitios son centros de turismo cristiano, que sigue desempeñando un papel particularmente importante en la propagación de las narrativas coloniales sionistas, especialmente entre los turistas de Estados Unidos. Aunque estos sitios están ubicados en TPO y serían decisivos para atraer peregrinos que impulsaran el sector turístico palestino, Israel los reclama como sitios históricos israelíes.

Son varios los sitios cuestionables que aparecen reiteradamente en los itinerarios de los programas y viajes de turismo religioso sionista. Herodion, por ejemplo, un sitio arqueológico y parque nacional de Cisjordania, sigue siendo escenario de preocupantes excavaciones y extracciones de objetos arqueológicos a pesar de las objeciones legales de la AP. Estas excavaciones han llegado a dejar sin agua durante tres semanas seguidas a pueblos cercanos. Además, aunque se trata de un asentamiento ilegal construido en tierras pertenecientes a la aldea palestina de Bil’in, en flagrante violación del derecho internacional e incluso de la legislación israelí, el gobierno israelí ha reconocido a Modi’in Illit como ciudad israelí. Otro sitio es el Acueducto de Biyar, una ruina romana de 2.000 años de antigüedad que si bien se comercializa como patrimonio israelí, está situado en territorio palestino ocupado, lo que refuerza la narrativa de la historia antigua judía para legitimar y continuar la ocupación de la tierra. Sólo en 2014, las visitas al acueducto generaron a Israel unos ingresos de 4,5 millones de dólares.

El Parque Nacional de los Muros de Jerusalén es otro ejemplo; construido en Jerusalén Oriental ocupada se ha utilizado en diferentes momentos para justificar la demolición de viviendas palestinas con la finalidad de despejar el camino para el “sendero de la Biblia”. Otro lugar es Tel Shiloh, un sitio arqueológico en territorio palestino ocupado que atrae a decenas de miles de turistas cristianos cada año, y donde se ha desarrollado un parque temático bíblico financiado por la familia Falic, de EEUU, que apoya a organizaciones derechistas de colonos y promueve el desarrollo de los asentamientos. La apropiación por parte de Israel de estos sitios –además de otros muchos en todo el territorio ocupado de Jerusalén Oriental, como la Ciudad de David (Silwan), el Jardín de Getsemaní (Monte de los Olivos) y la Vía Dolorosa (Ciudad Vieja)– para el turismo religioso, refuerza la narrativa sionista de la eterna pertenencia judía con el fin de negar la cuestión del desplazamiento de población palestina.

En ese sentido, los principales financiadores y partidarios sionistas del Estado israelí han garantizado durante décadas el turismo religioso a Israel bajo la bandera de las relaciones interreligiosas, el apoyo a Israel o la peregrinación. Figuras como Naty Saidoff, Sheldon Adelson, Steve Green, Ira Rennert, Roger Hertog, Simon Falic y la familia Falic, así como el actual embajador de Estados Unidos en Israel, David Friedman, forman parte de los importantes donantes y recaudadores de fondos que respaldan el desarrollo de los asentamientos israelíes, incluyendo explícitamente el desarrollo turístico (como la creación de bodegas) y la promoción y educación sionista pro-israelí en Estados Unidos. Merece la pena destacar que varios de estos donantes financian también a grupos islamófobos de extrema derecha en Estados Unidos, como ha quedado documentado.

Al participar en este desarrollo ilegal y racista, los turistas religiosos acaban por formar parte de la propagación de la estrategia colonial de los colonos sionistas, apoyando materialmente el robo y la ocupación de tierras palestinas y el continuo abuso de los derechos humanos de los y las palestinas. El siguiente estudio de caso ilustra el daño que causa a los palestinos la industria turística sionista cristiana.

Passages: un estudio de caso en el turismo sionista cristiano

Passages [Pasajes] es una empresa de turismo religioso de Estados Unidos que considera “un rito de paso para todo cristiano” visitar Israel y “hacer que la historia de Israel forme parte de uno mismo”. El programa está muy bien subvencionado por donantes conservadores cristianos y judíos, y se promociona en 157 universidades a través de organizaciones estadounidenses. Las universidades son en su mayoría cristianas aunque este programa también se promociona en algunas universidades públicas importantes como Texas A&M, la Universidad de Florida y la Universidad de Minnesota, entre otras. Passages cuenta asimismo con más de 7.000 ex alumnos en todo el país. No es sorprendente que Passages tenga conexiones explícitas con el gobierno israelí; es además, según se dice, un invento de Ron Dermer, embajador de Israel en Estados Unidos. Dermer fue el anfitrión en la inauguración del programa en la embajada israelí de Washington, DC en 2015. El evento también contó con la presencia del embajador estadounidense en Israel, David Friedman, y el ex-embajador israelí en Estados Unidos, Michael Oren.

La investigación sobre Passages que ha llevado a cabo Friends of Sabeel North America (FOSNA) junto con un grupo de organizaciones universitarias de solidaridad con Palestina, revela los controvertidos itinerarios de los viajes turísticos, los sitios que incluyen en las visitas de los turistas, así como la narrativa cristiana sionista que se transmite en ellas. En sus viajes, Passages glorifica a Israel como Estado moderno que expresa una continuidad providencial con un pasado bíblico, volviendo invisible e irrelevante el desplazamiento y la opresión de los palestinos. Esta narrativa sionista es emblemática de la explotación del turismo religioso por parte de Israel, pues valida y favorece su proyecto colonial, y enmarca falsamente la situación como si se tratase de una disputa territorial (entre superiores y salvajes, nada menos) y no de una ocupación.

Además de las objetables visitas a los Altos del Golán ocupados y a los antiguos puestos de avanzada de las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI), FOSNA informa que en el viaje se insiste en destacar la presunta persecución de los cristianos en Oriente Próximo y la supuesta vulnerabilidad de Israel, dedicando para ello varios días del viaje a mostrar los riesgos que corre Israel ante sus vecinos, con una visita a Sderot, la ciudad israelí con vistas a Gaza. Sderot, conocida por las posiciones de extrema derecha de sus residentes, carece de significado religioso para los viajeros cristianos. De hecho, Sderot es el lugar del lamentable incidente provocado por sus residentes cuando instalaron sillas de jardín para contemplar los bombardeos israelíes sobre Gaza en la ofensiva de 2014 que acabó con la vida de más de 2.000 palestinos y 73 israelíes.

Passages explicita su objetivo de promover el sentimiento pro-israelí entre los dirigentes cristianos estadounidenses. Se inspira en Birthright Israel, o Taglit, que ofrece viajes de propaganda subvencionados para que jóvenes judíos estadounidenses visiten Israel y que ha sido objeto en los últimos años de campañas de oposición a escala nacional por parte de organizaciones judías progresistas de Estados Unidos por la fraudulenta representación que hace de Israel. Sin embargo, los viajes de Passages no están siendo objeto de tanta atención crítica y, de hecho, son mucho menos los recursos destinados a documentar y contrarrestar sus cuestionables programas.

Lo que es más importante: aunque los viajes de Passages se centran en la experiencia religiosa cristiana en Tierra Santa, su objetivo explícito es conectar el hecho de estar en Israel con el apoyo al Estado israelí. En el itinerario de Passages se destaca la posibilidad de conversar con soldados israelíes, un recorrido por el Knesset israelí y experiencias culturales para entender la “emergente cultura israelí” y el “motor económico de Israel”. Al mismo tiempo, los itinerarios de los viajes pasan por alto –o tocan superficialmente– la historia musulmana y palestina de la región y obvian la ocupación ilegal de muchos de los sitios religiosos que se visitan en Cisjordania. La narrativa particular de la persecución de cristianos y judíos –y de Israel como refugio religioso– se prestan a la islamofobia que se practica en muchos medios de comunicación estadounidenses.

Los testimonios de ex-alumnos de los viajes de Passages reflejan cómo se asumen las perspectivas que mueve la empresa del turismo, por lo que no es sorprendente que Passages destaque esos testimonios en su web. Por ejemplo, un participante en uno de sus viajes escribe: “[…] No soy la misma persona que era cuando me fui a Israel. Me mueve un impulso nuevo para apoyar a Israel; siento que el plan de Dios para mi vida postuniversitaria es que apoye Tierra Santa desde mi futura ocupación. Mi corazón está lleno de pasión por estar unido a Israel gracias a Pasajes”. La aspiración política de “apoyar a Israel” implica la incompatibilidad de criticar al Estado israelí, y en tanto que programa basado en la fe, el viaje acaba por conseguir su objetivo de conciliar el compromiso bíblico o espiritual con Tierra Santa con el proyecto colonial sionista secular.

Otra participante en el viaje destaca que su viaje a Israel fue particularmente especial no sólo por las visitas a los lugares bíblicos, sino por la oportunidad de conocer Israel como “Estado moderno”. Esa caracterización remite al proyecto sionista de promover la visión de un Estado y un pueblo impresionantes y tecnológicamente avanzados que se contrapone normalmente a la visión orientalista de los árabes como subdesarrollado. Otro escribe que su viaje “ha colocado a Israel y al pueblo judío en el centro de mi mente cuando considero mi fe cristiana […] Me sorprendo hablando de Israel a cualquiera que esté dispuesto a escuchar”. Las declaraciones de algunos participantes hablan de un sentimiento de compromiso interreligioso con el “conflicto” a la vez que enfatizan constantemente la admiración por el Estado israelí moderno.

Lo que muchos de los testimonios comparten es una síntesis llamativa de la propaganda sionista sobre a su superioridad en Oriente Próximo, una narrativa que encarna a la providencia divina en el Estado judío, y una conexión explícita entre la historia antigua y bíblica y el Estado moderno de Israel, todo ello con poca o ninguna discusión sobre los dos mil años transcurridos en los que la historia islámica ha sido definitoria, ni sobre los desplazamientos de población palestina por parte de la colonización sionista. Este marco sigue ensombreciendo –de hecho, justifica– la opresión de Israel sobre los palestinos.

Passages ilustra la relevancia de la infraestructura del turismo religioso al servicio de la narrativa colonial sionista y del programa de construcción del Estado israelí. Esto es particularmente evidente en el contexto de la iniciativa de anexión ampliada de Netanyahu, quien ha cultivado fuertes vínculos políticos con sectores evangelistas estadounidenses, que en un 80% se identifican como sionistas cristianos. Passages es uno de esos programas que pretenden promover el diálogo interreligioso y al mismo tiempo movilizar de manera activa y explícita el apoyo al proyecto colonial histórico y actual de Israel en Palestina. Estos viajes no sólo sirven para silenciar e invalidar la historia y la narrativa palestina sino para respaldar materialmente a un sector turístico en el territorio palestino ocupado ilegalmente que impide sistemáticamente los propios intentos palestinos de desarrollar su viabilidad económica sostenible.

Alternativas y recomendaciones

En 2019, la Campaña Palestina para el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI) hizo público un llamamiento a promover un turismo ético por parte de las organizaciones de la sociedad civil palestina. En la declaración se pide a los turistas que “no causen perjuicio” y eviten los lugares históricos o religiosos de los territorios palestinos ocupados administrados por las autoridades israelíes o que se publicitan como lugares israelíes. Asimismo grupos cristianos palestinos elaboraron una guía de viajes en la que se pide a los turistas cristianos que apoyen a las empresas turísticas palestinas, como las excursiones Walk Palestine Tours, ofrecidas por el Centro Siraj de Estudios sobre Tierra Santa, en Beit Sahur, y que eviten los paquetes turísticos israelíes o los sitios operados por Israel en el territorio palestino ocupado.

Grupos estadounidenses como Eyewitness Palestine ofrecen asimismo alternativas para que peregrinos y turistas visiten Palestina sin caer en la complicidad con la opresión y la ocupación israelíes. Además, cada vez hay más iniciativas de “Viaje a Palestina” en campus universitarios como Harvard, Cambridge y Berkeley, que ofrecen un turismo ético en Palestina sin las representaciones que pretenden blanquear a Israel a través de la fe [faithwahisng] y sin contribuir materialmente a la industria turística israelí. Estas alternativas, entre otras, refuerzan los derechos humanos y la dignidad de los y las palestinas y sirven de modelo para que la sociedad civil promueva otras alternativas.

Otras recomendaciones:

  • Las organizaciones de la sociedad civil, y en particular las organizaciones religiosas de Estados Unidos, deberían evaluar críticamente el papel que desempeña el turismo amigo de Israel en la legitimación de la anexión ilegal y el abuso de los derechos humanos de los y las palestinas.
  • Las organizaciones de defensa de Palestina en Estados Unidos pueden desempeñar un papel importante oponiéndose a los viajes de estudiantes a los TPO y a otros territorios ocupados. Passages puede servir como objetivo para denunciar la complicidad con la violación israelí de los derechos humanos como parte de una campaña más amplia a favor del fin de la ocupación israelí que condicione la ayuda militar de Estados Unidos a Israel al cumplimiento del derecho internacional.
  • Las autoridades que regulan y formulan acciones políticas deben reconocer que es necesario dejar de relacionarse con entidades israelíes más allá de la llamada Línea Verde. Se debería exigir a las empresas que operan en territorio palestino ocupado que, como mínimo, adopten medidas reglamentarias con efectos prohibitivos para garantizar que no contribuyen a los proyectos de asentamientos ilegales israelíes ni se benefician de ellos.

Notas:

1.- Léase en francésAl Shabaka agradece los esfuerzos de los defensores de los derechos humanos para traducir sus piezas pero no se responsabiliza de ningún cambio de significado.

2.- Rashid Khalidi, The Hundred Year’s War on Palestine: A History of Settler Colonialism and Resistance, 1917-2017 (Nueva York: Metropolitan Books, 2020), 7.

3.- Benny Morris, Righteous Victims: A History of the Zionist-Arab Conflict,1881-2001 (Nueva York: Vintage Books, 2001), 91.

4.- Nadia Abu El Haj, Facts on the Ground: Archaeological Practice and Territorial Self-Fashioning in Israeli Society (Chicago: University of Chicago Press, 2001), 2.

5.- Edward Said, The Question of Palestine (Nueva York: Vintage Books, 1992), 158.

6.- Yara Hawari, “The Old City of Jerusalem; Whose Heritage? Tourism, Narratives and Orientalism” (tesis sin publicar, 2011) p. 22.

7.- FOSNA y algunos grupos universitarios anónimos de solidaridad tuvieron acceso a un itinerario de Passages y lo compartieron con la autora para el propósito de este artículo. El itinerario no está publicado pero la información de esta sección relacionada con los viajes de Passages proviene directamente del itinerario.

Halah Ahmad: Investigadora de Al Shabaka, Halah Ahmad, es máster en Políticas públicas por la Universidad de Cambridge y becaria de Lionel de Jersey, Harvard, en el Emmanuel College. Ha realizado investigaciones sobre política estratégica para organismos gubernamentales y ONG en Grecia, Albania, Berlín, Cisjordania, San Francisco, Chicago y Boston. Actualmente dirige el trabajo de Política y relaciones públicas en el Jain Family Institute, un instituto de investigación de ciencias sociales aplicadas de Nueva York. Sus propias investigaciones abarcan temas de desarrollo equitativo y bienestar social, que van desde la planificación urbana y el turismo hasta el desplazamiento, la vivienda y la justicia económica. Halah es graduada en Religión y Sociología comparada por la Universidad de Harvard.

Fuente: https://al-shabaka.org/briefs/tourism-in-service-of-occupation-and-annexation/

Palestina: Israel les dio 10 minutos para empacar toda su vida: 74 palestinos, incluidos 41 niños, quedaron sin hogar

18 de noviembre de 2020

Artículo de la periodista y escritora israelí Amira Hass donde ve observa la crueldad israelí y las horribles acciones de limpieza étnica que las autoridades de la ocupación militar israelí llevan a cabo en contra de los palestinos.

Familias palestinas quedaron sin hogar en el Valle del Jordán. Encontrar refugio para ovejas y corderos recién nacidos fue la tarea más urgente, ya que de ello depende su sustento.
 
La Administración Civil les dio a las familias que viven en la aldea palestina de Khirbet Humsa en el norte del Valle del Jordán sólo 10 minutos para sacar sus pertenencias de las tiendas el martes pasado. Fatma Awawda, de 23 años, abrazó a su hija Larin de 1 año. Se quedó paralizada por la visión de los jeeps militares y los trabajadores de la administración con chalecos fluorescentes que se salían de ellos, por las excavadoras, por los soldados, por todos los gritos.
 
Pero se recompuso rápidamente para poder vaciar todo lo posible de la tienda que era su hogar. ¿Qué llevar primero? ¿La bombona de gas? ¿La cuna? ¿Ropa y mantas? ¿Los colchones? ¿La estufa? ¿Los juguetes de plástico que llegaron en un paquete “CARE”? ¿Las cebollas y las patatas? ¿El arroz? Dejó a Larin en el asiento trasero del destartalado Subaru de la familia. Allí estará abrigada y segura, y yo tendré las manos libres, pensó.
 
Larin no fue la única puesta a salvo en el auto: cuatro corderos recién nacidos, demasiado jóvenes aún para ser enviados a las colinas con la oveja más vieja, fueron colocados en el maletero. Después de un rato, uno de los funcionarios de la Administración Civil sacó del automóvil a la bebé envuelta en mantas y se la entregó a uno de los adultos. Las llaves estaban en el auto. Un soldado entró y empezó a conducir. Los corderos todavía estaban en el maletero.
 
«Los hombres empezaron a correr tras el coche, gritando al soldado que se detuviera», dijo Awawda el viernes, tres días después de que se cumpliera la orden de demolición, dejando a 11 familias, 74 personas, incluidos 41 niños, sin hogar. Los corderos fueron rescatados. El auto fue confiscado.
 
Otro niño, de dos años, se mojó los pantalones mientras veía cómo la excavadora golpeaba las estructuras improvisadas que eran su hogar. Los lamentos de los niños fueron ahogados por el ruido de la demolición. Mohammed, de dos años y medio, le gritó a un soldado: «¡Vete, vete!» Su madre, Ansar Abu al-Kabash, dijo que su prima nació el día anterior. “Ella no tiene un nombre todavía. Durante la demolición senté a mi cuñada a un lado, con el bebé en brazos. Se han ido a otro lugar ahora. No podían quedarse aquí, en la carpa que nos dieron, en medio de toda la basura”.
 
El viernes, su hijo Ismail de 4 años aún no se había calmado y seguía llorando. Mohammed todavía estaba furioso. Su hermana de 3 meses, Hadil, que estaba acostada en una pequeña cuna en la tienda de emergencia que recibió la familia, pareció darse cuenta de su infelicidad y prorrumpió en gritos de ira.
 
Respecto al número de personas sin hogar, esta es la mayor operación de demolición realizada por la Administración Civil desde 2010. En cuanto a la cantidad de estructuras que fueron derribadas, es la mayor operación de demolición desde 2016, derribando 11 carpas y cabañas utilizadas como vivienda, 29 refugios para ovejas (alrededor de 1000 animales), más 10 corrales para ovejas, tres galpones, nueve carpas utilizadas como cocinas, 10 baños portátiles, dos paneles solares, 23 tanques de agua, además de establos y abrevaderos para la alimentación de las ovejas.
 
Se derramó agua preciosa. Los sacos de pienso se arruinaron. Se confiscaron dos tractores y el Subaru de Awawda. La declaración del Coordinador de Actividades Gubernamentales en los Territorios sobre “una acción de ejecución contra siete tiendas de campaña y ocho corrales de animales” no guarda semejanza alguna con la escala real de destrucción.
 
Algunos de los residentes de Humsa dicen que el convoy de jeeps militares apareció a las 10 de la mañana. Otros piensan que fue a las 11. Algunos recuerdan haber visto seis excavadoras, otros piensan que eran cuatro. Algunos dicen que la fuerza de demolición hizo su primera parada en el segundo de los cuatro campamentos de tiendas que componían esta comunidad de pastores. Los campamentos se extienden de oeste a este, con unos dos kilómetros de separación. Otros dicen que la fuerza llegó al tercer campamento y luego se dividió.
 
Pero todos recuerden que lo primero que hicieron los hombres de la comunidad fue correr a todos los corrales y sacar las ovejas a los cerros circundantes. «El problema es que es la temporada de partos», dijo Abu al-Kabash. “¿Qué pasará con los corderos? ¿Dónde los guardaremos? ¿Cómo los cuidaremos?»
 
Algunas de las ovejas parieron después en las colinas. Encontrar refugio para las ovejas y los corderos recién nacidos fue la tarea más urgente, porque el sustento de las familias depende de las ovejas. Es su forma de vida, una forma de vida que no abandonarán.
 
La búsqueda de áreas de pastoreo es lo que llevó a las familias Awawda y Abu al-Kabash, originarias de la aldea de Samu’a en el sur de las colinas de Hebrón, al norte del valle del Jordán. La migración al norte comenzó en las décadas de 1970 y 1980, cuando las tierras de pastoreo cerca de Samu’a y Yatta comenzaron a menguar y el acceso se volvió más difícil debido a las prohibiciones militares y la construcción israelí. En 1948, las familias de Samu’a ya perdieron una gran parte de su tierra que quedó en el lado israelí de la Línea Verde. Debido al crecimiento de la población, el suministro limitado de agua que Israel permite a los palestinos, el aumento de la sequía y la expansión de los asentamientos, más criadores de ovejas de Samu’a se trasladaron al norte, al área de Jenin y Tubas.
 
Las familias Abu al-Kabash y Awawda arriendan tierras propiedad de personas de Tamun y Tubas. En esta tierra erigieron sus sencillas viviendas, y allí también cultivan trigo y cebada para sus propias necesidades.
 
Pero Israel declaró el área «zona de tiro» y esa es la explicación de COGAT para la demolición masiva, como lo ha sido para muchas de las demoliciones recientes.y las restricciones impuestas por Israel a la construcción y circulación de palestinos en Cisjordania. Solo la ‘Zona de Tiro 903’, donde se encuentra Humsa, tomó 80.000 dunams (aproximadamente 20.000 acres) de tierra de los palestinos en el norte de Cisjordania. Desde 2018, los habitantes de Humsa han tenido que evacuar al menos 20 veces debido a los ejercicios militares en la zona. “Israel no nos dejó tierra para plantar. Sin nuestras ovejas, nos convertiremos en mendigos ”, dice Yusef Abu Awad. “Israel no quiere que tengamos nuestra propia fuente de ingresos. Quiere que trabajemos para los israelíes”.
 
La demolición de cada campamento duró aproximadamente media hora. Aisha Abu al-Kabash, de 60 años, suegra de Ansar, que tiene dificultades para caminar, dice que los trabajadores de la Administración Civil retiraron parte del contenido de sus tiendas en el segundo campamento. Todo lo demás fue demolido o enterrado bajo los restos de las tiendas. Umm Walid al-Kabash, del tercer campamento, dice entre lágrimas: “Si tan solo nos hubieran informado antes de tiempo. Habríamos podido salvar más cosas. El tabú para hornear pan también fue destruido”.
 
Tan pronto como se enteraron, los familiares de los residentes de Humsa, que viven no muy lejos, trataron de acercarse y ver lo que estaba pasando, pero los soldados los detuvieron. Sus hijos cruzaron los cerros a pie para acercarse al lugar. Los fotógrafos también fueron detenidos por soldados, por lo que no hay imágenes de la demolición en sí. Solo el testimonio mudo de la caída de escombros: montículos de varillas y lonas arrugadas, láminas de madera contrachapada, redes, muebles sencillos, telas, corralitos (desde el martes estos se colocaron dentro de las carpas de emergencia que fueron donadas a la comunidad), granos de maíz (comida para las ovejas) esparcidos por el suelo.
 
Después de que se publicaran las escenas de la extensa demolición, el viernes una nutrida delegación de la UE vino a ver el sitio. Los ministerios de Relaciones Exteriores de Bélgica, Gran Bretaña, Irlanda y Luxemburgo emitieron condenas y dijeron que la demolición violaba el derecho internacional. Pero Ansar dijo: “¿Qué hay de nuevo aquí? ¿No saben lo que es Israel? ¿No saben que Israel quiere deshacerse de nosotros y traer más colonos aquí?»

Fuente: arrezafe.blogspot.com

Kim: Pyongyang seguirá apoyando a Palestina en su lucha contra Israel

Foto: el líder norcoreano, Kim Jong-un (centro), supervisa una maniobra militar, Pyongyang (capital), 10 octubre de 2020. (Foto: AFP)

18 de noviembre de 2020

El líder de Corea del Norte emite un mensaje al presidente palestino, Mahmud Abás, y expresa el firme apoyo de su pueblo a la causa palestina.

Kim Jong-un, presidente del Comité de Asuntos Estatales de la República Popular Democrática de Corea, ha emitido un mensaje de felicitación a Abás con motivo del 32.º aniversario de la Declaración de la Independencia Palestina pronunciada por el expresidente y líder palestino, Yaser Arafat, en 1988 en Argel, capital argelina.

“El pueblo coreano apoya firmemente al pueblo palestino en el futuro como lo hizo en el pasado”, se lee en el mensaje, según informó el martes la agencia palestina de noticias WAFA.

En el texto, el líder norcoreano también describió como “una lucha justa” la resistencia de los palestinos para recuperar sus tierras usurpadas por Israel y restaurar sus derechos legítimos.

Corea del Norte ha criticado una y otra vez al régimen de ocupación de Tel Aviv por la ampliación de sus asentamientos ilegales en la ocupada Cisjordania, así como sus crímenes contra los palestinos.

Pyongyang incluso amenazó en 2017 a Israel con un “castigo despiadado” después de que el exministro israelí de asuntos militares Avigdor Lieberman, alegara que las tensiones entre Estados Unidos y Corea del Norte “tendrán implicaciones directas para Israel”.

El nuevo mensaje de apoyo de Corea del Norte fue enviado en momento de alta tensión debido a la normalización de lazos de algunos países árabes, a saber, los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Baréin y Sudán con el régimen israelí, bajo la intermediación de EE.UU., que sigue tratando de convencer a más países para que den el mismo paso.

Tal medida ha desatado una ola de críticas en el mundo islámico. Las autoridades palestinas advirtieron que la normalización con Israel acabará jugando en su contra y socavará la seguridad de los países árabes, pues allanará el terreno para “el establecimiento de una alianza militar” liderada por el régimen sionista en la región.

Fuente: HispanTV 

Liga Árabe: El expansionismo israelí viola el derecho internacional

Foto: el asentamiento israelí de Givat Hamatos, ubicado en el este de Al-Quds (Jerusalén).

17 de noviembre de 2020

La Liga Árabe (LA) ha condenado el nuevo plan israelí para expandir una colonia en la Cisjordania ocupada, pues viola el derecho internacional.

A través de un comunicado emitido el lunes, el secretario general adjunto de la LA para Asuntos de Palestina y los Territorios Árabes Ocupados, Said Abu Ali, pidió a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que rechace el plan ilegal del régimen de Israel para construir otras 1257 viviendas en el asentamiento de Givat Hamatos, ubicado en una zona extremadamente delicada del este de Al-Quds (Jerusalén).

La nota tacha de peligroso el plan expansionista israelí, porque va en contra de la voluntad de la comunidad internacional, viola el derecho internacional y las resoluciones de la ONU, además de que obstaculiza la solución de dos Estados en los territorios palestinos ocupados.

Abu Ali cargó contra la saliente Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, por apoyar el expansionismo israelí a sabiendas de que contraviene las resoluciones de la ONU.

Estados Unidos, reza el comunicado, es cómplice de los crímenes cometidos por Israel contra el pueblo palestino e impulsa, junto al régimen de Tel Aviv, complots para expandir los asentamientos ilegales y judaizar los territorios palestinos.

La autoridad de tierras de Israel abrió el domingo la licitación para la construcción de 1257 viviendas en el vecindario de Givat Hamatos en el este de Al-Quds, ubicado más allá de las fronteras anteriores a 1967. El proyecto, según las fuentes israelíes, debe concluirse antes de que Joe Biden asuma el cargo de presidente de EE.UU.

El plan fue considerado el lunes como “ilegal” por el coordinador especial de la ONU para el Proceso de Paz en Asia Occidental, Nickolay Mladenov, quien pidió a los responsables israelíes que “revoquen este paso”.

“Dañaría significativamente las perspectivas de un futuro Estado palestino contiguo, y de una solución negociada de dos Estados basada en las líneas de 1967, con Jerusalén como capital de ambos estados”, agregó Mladenov.

Israel, gracias al apoyo de EE.UU., ignora al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU), que en varias resoluciones ha exigido a este régimen poner fin a la judaización de las tierras palestinas, a la construcción y expansión de los asentamientos ilegales, al traslado de colonos israelíes, la confiscación de tierras, la demolición de viviendas y el desplazamiento de civiles palestinos, pues todo ello viola el derecho internacional humanitario.

Fuente: HispanTV 

 

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