Twitter suspende cuentas palestinas que critican lazos con Israel

02 de noviembre de 2020

La plataforma de Twitter bloquea las cuentas vinculadas a decenas de figuras palestinas en la red social.

Twitter suspende las cuentas de decenas de usurarios palestinos que critican la normalización de ciertas monarquías árabes con el régimen de Israel.

“Durante los últimos días, la plataforma de Twitter ha bloqueado las cuentas vinculadas a decenas de figuras palestinas y activistas propalestinos en esta red social”, según informaron el domingo a la agencia turca de noticias Anadolu funcionarios de la oenegé Sada Social Center, encargada de monitorear posibles violaciones de las redes sociales del contenido palestino.

Conforme explicó el citado grupo propalestino, las cuentas suspendidas contenían mensajes que expresaban opiniones contrarias al reciente establecimiento de lazos entre ciertos países árabes —Baréin, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Sudán— y el régimen israelí. También repudiaban el plan israelí de anexión de la Cisjordania ocupada.

El grupo agregó que había enviado una carta a la administración de Twitter, con sede en la ciudad estadounidense de San Francisco, para protestar contra dicha medida y pedir explicaciones por este bloqueo, pero aún no ha recibido respuesta.

Por otra parte, el Foro de Periodistas Palestinos (FPP) reporta 128 cuentas bloqueadas por Twitter y denuncia que dicha medida responde a la petición de las autoridades israelíes para presionar más al pueblo palestino hacia la normalización de lazos con el régimen de ocupación.

Con este motivo, el FPP pidió a los funcionarios de Twitter que revocaran su controvertida decisión de bloquear cuentas palestinas y respetaran los derechos de los usuarios a la libertad de expresión.

La ola de protestas contra el acercamiento árabe-israelí se intensificó en las redes sociales después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, principal mediador y artífice de los pactos de normalización de nexos con Israel, anunciara el pasado 23 de octubre un acuerdo entre Sudán y el régimen de Tel Aviv.

Sudán cometió el mismo craso error que EAU y Baréin al normalizar bajo la presión de Gobierno de EE.UU. sus relaciones con Israel, uniéndose así a Egipto y Jordania, que establecieron nexos con el régimen usurpador en 1979 y 1994, respectivamente.

Tales acuerdos recibieron también amplias condenas a nivel regional e internacional. Las autoridades palestinas advirtieron que la normalización con Israel acabará jugando en su contra y socavando la seguridad de los países árabes, pues allanará el terreno para “el establecimiento de una alianza militar” liderada por el régimen sionista en la región.

El acercamiento de algunas monarquías árabes al régimen de Israel se produce pese a la larga lista de crímenes que ha cometido y sigue cometiendo contra los palestinos desde su creación en los territorios de estos en 1948.

Fuente: HispanTV 

Experto de ONU llama a actuar ‘con algo más que críticas’ por construcciones israelíes en Palestina y los graves violaciones al derecho internacional

02 de noviembre de 2020

La rendición de cuentas debe estar en la agenda. Los productos de los asentamientos deben ser prohibidos en el mercado internacional. Se deben revisar los acuerdos –existentes y propuestos– con Israel. Y apoyar la base de datos de la ONU y las investigaciones actuales en la Corte Penal Internacional.

De acuerdo con datos de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA), 136 palestinos fueron desplazados a causa de las 76 propiedades palestinas derrumbadas en septiembre.

Michael Lynk, experto independiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), llamó a los países a actuar “con algo más que críticas” y hacer rendir cuentas al estado de Israel por la construcción de asentamientos en territorio palestino.

Luego de darse a conocer que un comité de planificación del Ministerio de Defensa aprobó a principios de octubre los planes para la edificación de 4 mil 948 viviendas más en esos enclaves, Lynk advirtió que este hecho constituye una grave violación del derecho internacional.

«Mientras los asentamientos israelíes siguen devorando la tierra destinada al Estado palestino independiente, la comunidad internacional observa, a veces se opone, pero no actúa. Ha llegado el momento de rendir cuentas», destacó en un comunicado difundido por la ONU.

Lynk alertó que, con la concesión de este permiso de construcción, el gobierno israelí ha aprobado más de 12 mil 150 asentamientos este año, la cifra más elevada desde que el grupo de activistas Peace Now comenzó su conteo en 2012.

«Si bien Israel abandonó sus planes para la anexión de jure de los asentamientos en agosto, su anexión de facto del territorio palestino continúa a través de este implacable crecimiento de los asentamientos», expuso.

El experto resaltó que ambos tipos de anexión del territorio ocupado palestino representan “claras violaciones de la Carta de las Naciones Unidas y del Estatuto de Roma de 1998 de la Corte Penal Internacional”, y afirmó que la aceleración del número de asentamientos no hace más que empeorar la situación de los derechos humanos “ya de por sí precaria sobre el terreno”.

La ONU detalló que su Consejo de Seguridad se ha pronunciado sobre los asentamientos israelíes por lo menos en seis ocasiones, desde el año 1979, afirmando que son una «flagrante violación del derecho internacional» y que «no tienen validez jurídica».

En 2016, el Consejo aprobó la resolución 2334 para exigir a Israel el cese inmediato y completo “de todas las actividades de asentamiento», sin embargo, desde 2017 el coordinador especial de la ONU para el Proceso de Paz del Oriente Medio informó al Consejo, en 14 ocasiones, que Israel no ha tomado ninguna medida para cumplir con esta obligación.

Lynk también expresó su preocupación por un reciente acuerdo para expandir la cooperación científica entre Israel y Estados Unidos que permitirá la financiación de proyectos en los asentamientos israelíes ilegales.

«Estas modificaciones de los acuerdos bilaterales entre Estados Unidos e Israel van en contra de la Resolución 2334, que pide a todos los Estados miembros que reconozcan la ilegalidad de los asentamientos y que distingan, en sus tratos pertinentes, entre el territorio del Estado de Israel y los territorios ocupados desde 1967», subrayó.

Añadió: «Si el Consejo de Seguridad habla con autoridad, entonces la desobediencia de sus instrucciones debe tener consecuencias».

Mientras tanto, la aprobación acelerada de los asentamientos está provocando un incremento de las demoliciones israelíes de casas y propiedades palestinas. Según la organización palestina de derechos humanos Al-Haq, durante julio y agosto se demolieron 177 propiedades, cifra similar a las 186 destruidas durante la primera mitad del año.

De acuerdo con datos de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA), 136 palestinos fueron desplazados a causa de las 76 propiedades palestinas derrumbadas en septiembre.

Lynk recordó que las demoliciones también violan el derecho internacional humanitario y contribuyen a una “atmósfera coercitiva” en el territorio palestino ocupado.

«La rendición de cuentas debe estar en la agenda. Los productos de los asentamientos deben ser prohibidos en el mercado internacional. Se deben revisar los acuerdos –existentes y propuestos– con Israel. Y apoyar la base de datos de la ONU y las investigaciones actuales en la Corte Penal Internacional», concluyó el experto.

Fuente: proceso.com.mx

Al Ahly Sport Club de Hebrón usará la camiseta de Palestino para jugar en la liga de Cisjordania

02 de noviembre de 2020

«Nuestra camiseta brilla en Palestina, somos una misma tierra», destacó el conjunto «Tetracolor».
Palestino dio a conocer una llamativa noticia este domingo en sus redes sociales. El elenco chileno reveló que su camiseta será usada por el Ahli Al-Khaleel, elenco que milita en la Liga Premier de Cisjordania.

A través de su cuenta de Twitter, el cuadro que dirige Ivo Basay informó: «El Al Ahly Sport Club usará nuestra camiseta de manera oficial en sus partidos de liga, llevando nuestros colores y la escencia de Palestino como un escudo representativo de símbolo mundial».

«Nuestra camiseta brilla en Palestina, somos una misma tierra», destacó el conjunto «Tetracolor».

El Ahli Al-Khaleel milita en la Primera División de Cisjordania, tiene su sede en la ciudad de Hebrón y este fin de semana se impuso por 1-0 al Tubas en el arranque del campeonato.

https://twitter.com/CDPalestinoSADP/status/1323028790516350976/photo/1

Fuente: www.alairelibre.cl

El país donde la tortura a los menores está institucionalizada

02 de noviembre de 2020

Save the Children acusa a Israel de maltratar a menores palestinos detenidos. las autoridades israelíes detienen a cientos de menores palestinos y que estos niños y niñas describen la experiencia como “torturadora”, “deshumanizante”, “humillante” y “aterradora”.

La organización Save the Children ha entrevistado a más de 470 menores y jóvenes de toda Cisjordania que han sido detenidos durante los últimos diez años para conocer cómo se les trata dentro de las prisiones.

Los resultados la investigación reflejan que el 80% sufrieron palizas, agresiones verbales y cacheos desnudos y que casi nueve de cada diez no recibieron una atención médica adecuada, incluso cuando lo solicitaron expresamente. Asimismo, casi la mitad de ellos -el 47%- señalaron que no pudieron contar con la asistencia de un abogado y a más de la mitad les amenazaron con agredir a sus familias.

“La mayoría de los niños y las niñas detenidos fueron sacados de sus hogares por la noche, con los ojos vendados y las manos atadas a la espalda. Muchos de estos menores afirman que en ningún momento se les informó de por qué los arrestaban ni adónde iban”- alertó la ONG.

Otros declaran que durante los interrogatorios sufrieron agresiones físicas y no tuvieron acceso a comida, a agua potable o a un aseo.

Entre los testimonios que recoge el estudio de Save the Children se encentra el de Amina, una menor de 15 años: “destrozaron la puerta de mi casa, entraron en mi habitación, me taparon la cara con una bolsa y me llevaron”. Una vez detenida, “no te sientes como un ser humano en ese lugar. Nos trataron como animales”.

La ONG destacó que, cada año, las autoridades israelíes detienen a cientos de menores palestinos y que estos niños y niñas describen la experiencia como «torturadora», «deshumanizante», «humillante» y «aterradora».

“La infancia palestina es la única en el mundo que es enjuiciada sistemáticamente a través de un procedimiento militar en lugar de civil” y “el cargo más común que se les atribuye es tirar una piedra, delito por el que la pena máxima es de 20 años de prisión”- recoge el informe.

Fátima, otra joven de 14 años, cuenta que le detuvieron cerca de un control militar. “Registraron mi mochila y me hablaron en hebreo, un idioma que no entiendo. Al final me esposaron, me tiraron al suelo y me pisaron la espalda”- recuerda.

Issa, otra adolescente, también fue arrestada y relata que, en el momento del interrogatorio, “me gritaron y me pusieron una pistola en la mesa, delante de mí, para asustarme”. “La prisión era un lugar horrible. Hacían sonar las alarmas a medianoche, a las tres y las seis de la madrugada para que nunca pudiéramos dormir mucho tiempo”, denuncia.

La investigación de Save the Children también revela que la mitad de los niños y las niñas detenidos estuvieron solos en aislamiento, a veces durante varias semanas, y que muchos no pudieron ver a sus familias en todo el proceso. En algunos casos, incluso les hicieron creer que sus familias los habían abandonado.

“Ningún niño o niña debería experimentar tanta crueldad a manos de aquellas personas que están destinadas a protegerles. La infancia debe ser tratada ante todo como lo que es, con todas las protecciones especiales que esto conlleva”, advirtió el director regional de la ONG para el Medio Oriente, Jeremy Stoner.

Save the Children exige a Israel que respete el derecho internacional y ponga fin a las detenciones y al maltrato de niños y niñas bajo la ley militar. También apela a España para que “condene públicamente el trato inhumano sobre la infancia palestina con la misma contundencia que cuando Israel ha intentado anexionarse territorios de Cisjordania”.

Fuente: canarias-semanal.org

El fallo de la Corte Suprema israelí sobre la huelga de hambre del preso palestino Maher Akhras no es sorpresa

Foto: Maher Al-Akhras en el hospital Kaplan de Rehovot.

30 de octubre de 2020

El domingo 25 de octubre el máximo órgano judicial de ‘Israel’ volvió a negar la libertad al preso político palestino Maher Al-Akhras, quien está detenido sin cargos ni juicio desde julio y lleva tres meses en huelga de hambre. No es la primera vez que las autoridades israelíes aplican la política perversa de esperar a que un palestino llegue al borde de la muerte y sufra daños prácticamente irreversibles –que afectarán su salud de por vida, en caso de salvarse- antes de acceder a su liberación, y esto último simplemente porque no les interesa que el preso se convierta en un mártir popular. Esta vez parecería que están haciendo lo mismo, simplemente porque no tienen cargos serios para procesarlo y dejarlo preso. Amira Hass reflexiona irónicamente sobre la absoluta subordinación del sistema judicial israelí -incluyendo la Corte Suprema- a quienes mandan realmente en el país: el ejército y el servicio secreto.

Por Amira Hass

Cada petición a la Suprema Corte de Justicia que desafía los decretos de las autoridades en relación con los asuntos palestinos, genera la expectativa secular de un milagro. Un milagro que implicaría que los jueces se liberaran del yugo del ejército y del servicio de seguridad Shin Bet. Cada petición hace que una olvide por un momento la amarga decepción de la anterior.

Esto sucedió el domingo, cuando los jueces consideraron una petición en el caso de Maher Akhras, de 49 años, que ha estado en huelga de hambre durante tres meses para protestar por su detención sin acusación, sin juicio, sin pruebas y sin derecho a defenderse. Esta vez tampoco ocurrió ningún milagro. Por segunda vez en un mes, los jueces evadieron tomar cualquier posición de principios con respecto a tan vergonzosa detención. Propusieron una solución a medias: la suspensión de la detención administrativa mientras esté en el hospital.

Akhras fue detenido el 27 de julio. Fue sometido a un interrogatorio general y superficial, y se emitió una orden de detención administrativa, válida hasta el 26 de noviembre. Entonces comenzó una huelga de hambre que ha continuado hasta el día de hoy. Desde el 6 de septiembre ha estado hospitalizado en el Hospital Kaplan, en Rehovot. Su condición física, como se esperaba, se está deteriorando. Su dolor está aumentando. El daño a su salud puede ser irreversible, pero su mente está clara. Insiste en continuar la huelga, hasta la muerte o hasta su liberación.

El 23 de septiembre, en respuesta a la primera solicitud de Akhras pidiendo su liberación, los jueces encontraron una fórmula que permitía una suspensión temporal de la detención administrativa, ya que su estado de salud hacía descartar que fuera “un riesgo para la seguridad”. Los jueces dictaminaron: fuera de la detención, se le permitirá recibir visitas en el hospital; si su condición mejora, el Shin Bet y el ejército pueden reanudar la detención administrativa. De hecho, el viernes pasado el Shin Bet y el ejército determinaron que su condición había mejorado, lo que les permitía renovar la detención administrativa y trasladarlo a una clínica del Servicio de Prisiones de Israel en Ramle. Tras una petición urgente, la Corte Suprema detuvo el traslado y volvió a suspender la detención administrativa.

El Shin Bet dice que Akhras, de 49 años, es peligroso. Si es así, ¿por qué no presenta una acusación detallada contra él?
Akhras ya fue arrestado y juzgado dos veces antes por delitos relacionados con pertenencia a la Jihad Islámica [que él niega]. Cumplió sentencias de 11 y 26 meses. Entonces, ¿por qué optar por la detención administrativa esta vez? A veces el Shin Bet no quiere exponer a los colaboradores que han proporcionado información (verdadera o distorsionada). Otras veces, al parecer, el Shin Bet se avergüenza de la debilidad de las pruebas o las sospechas, y prefiere desdibujarlas lo más posible.

El número de personas en detención administrativa ha sido más o menos constante en los últimos años: unas 350. Es un arreglo conveniente: le ahorra al sistema el dolor de cabeza de constituir un tribunal militar, citar testigos, proporcionar pruebas, movilizar gente. Pero no se puede declarar esto abiertamente. Incluso en el Israel de hoy, más complaciente que nunca respecto a las implicaciones de dominar a otro pueblo, el Shin Bet no puede declarar abiertamente que eso es lo que las fuerzas de seguridad hacen en todo régimen militar, dictatorial y autoritario que gobierna sobre personas que no lo eligieron. Por eso el Shin Bet se hace pasar por un dios omnisciente. Y con dios no se discute.

Como entidad omnisciente, el Shin Bet sabía a principios de octubre que para el 26 de noviembre Akhras ya no supondría un peligro para la seguridad. ¿Cómo así? El 12 de octubre, le sugirió que suspendiera su huelga a cambio de la promesa de liberarlo en dos meses, a menos que apareciera “nueva información” sobre él. Akhras rechazó la oferta, y no ocurrió ningún milagro. Al parecer los jueces nunca se preguntaron qué tipo de riesgo de seguridad incluye una fecha de vencimiento.
El Shin Bet está escarbando. Su inherente intransigencia no le permite ceder ante la única arma disponible para un detenido sin juicio: la huelga de hambre. Los jueces podrían habernos evitado esta horrible escena de un hombre muriendo frente a las cámaras, al ordenar su liberación y traslado a un hospital de Cisjordania. Pero fue una ingenuidad esperar que esta vez el tribunal mostrara algo de coraje.

Publicado en Haaretz el 28/10/20. Traducción: María Landi.

La OEA y el Centro Wiesenthal instan a los países a adoptar la definición de antisemitismo

30 de octubre de 2020

En ocasión de la 50* Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos, Shimon Samuels y Ariel Gelblung, Directores de Relaciones Internacionales y para América Latina del Centro Wiesenthal, propusieron a la Secretaría General, llevar adelante una campaña conjunta para que todos los países de la región sigan el camino que Canadá, Estados Unidos, Argentina y Uruguay recorrieron y adopten la definición práctica de antisemitismo elaborada por la Alianza Internacional de Recuerdo del Holocausto (IHRA, por sus siglas en inglés).

El Secretario General Luis Almagro, compartió el argumento de los funcionarios del Centro entendiendo que la Definición es el “primer y único estándar internacional para identificar cuando un acto es antisemita, y de tal modo, actuar en prevención, educación, memoria y eventualmente, punición, evitando lagunas legislativas y brindar de este modo mayor protección jurídica a los ciudadanos judíos de las Américas.”

La OEA instó durante la Asamblea General a los estados miembros a la adopción de tal instrumento durante las deliberaciones de la Asamblea General. Ahora y reconociendo la trayectoria de trabajo conjunto y a efectos de acreditar ante los Estados Miembros, se emite la OSG/365-20, que literalmente hace saber que “La Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos y el Centro Simon Wiesenthal, instan en conjunto a los países miembros de la primera a adoptar la definición práctica de antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA)”. “Esto debe considerarse como un privilegio y una obligación – en un continente que es hogar de comunidades judías pero que también dio refugio a criminales nazis y sus cómplices – unirse a la Alianza de manera oportuna. Nada debería impedir la adopción de esta definición, como un medio concreto para proteger a sus ciudadanos … Nos dirigiremos a cada estado miembro de la OEA a su debido tiempo ”, concluyeron los Dres. Samuels y Gelblung.

(Fuente www.perfil.com).

 

 

La política de demolición israelí para expulsar a los palestinos

02 de noviembre de 2020
Fuentes: Sudestada
 

La colonización permanente de Israel sobre territorio palestino es un tsumani que parece imposible de frenar. Para que esta marea salvaje siga dividiendo y ocupando de manera ilegal la tierra de la Palestina histórica, cuenta con un andamiaje estatal e internacional que le permite avanzar con sus políticas de despojo del pueblo palestino, que comenzó hace más de siete décadas.

Si en el mundo actual existe un plan colonial sistemático, es el que aplica Israel de forma cotidiana. Con el aval de las potencias internacionales, ante la impotencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sostenido en los sectores de la ultraderecha judía y en el lobby sionista que opera en las oficinas de los funcionarios de alto rango de la mayoría de los países, Tel Aviv busca finalizar la expulsión de los palestinos y las palestinas de sus tierras. Para eso, se vale de los últimos avances tecnológicos de sus fuerzas armadas y de una brutalidad pocas veces vista en el mundo contemporáneo.

Con apenas un seguimiento mínimo de las noticias diarias que llegan desde Palestina, se puede constatar la sistematización por parte del Estado israelí para negar los derechos básicos a los y las pobladoras palestinas.

Demoler y ocupar

El 20 de octubre se conoció que el gobierno israelí tiene la intención de demoler 13 casas palestinas en la parte ocupada de Jerusalén. El municipio emitió los decretos para llevar adelante las demoliciones en el barrio de Silwan. El pretexto para tomar esta medida fue el mismo de siempre: que las viviendas fueron construidas sin un permiso oficial israelí. En el mismo barrio también hay casas no autorizadas, ocupadas y habitadas ilegalmente por colonos israelíes, aunque esta situación no preocupa a las autoridades del Tel Aviv.

Según la organización de derechos humanos B’Tselem, la “destrucción del barrio Silwan niega a sus residentes el derecho a la vivienda, que se deriva del derecho a una vida digna, tal como se define en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales”.

El mismo día en que se conoció esta noticia se reveló que colonos israelíes inundaron con aguas residuales las tierras agrícolas la ciudad de Sebastia, al noroeste de Nablus, en el norte de Cisjordania ocupada. Muhammad Azim, alcalde de Sebastia, denunció que los colonos pertenecen al asentamiento Shafi Shimron, construido sobre tierras palestinas en noroeste de Nablus. Azim explicó que se abrieron las alcantarillas de las aguas residuales para inundar las tierras, en las que los palestinos y las palestinas cultivan albaricoque y olivos, por lo cual le ocasionan grandes pérdidas.

El 18 de octubre, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) denunció que Israel se apoderó de 36 áreas en Cisjordania ocupada, con la justificación de que forman parte de una “reserva natural”. Para este tipo de robo de tierras, Tel Aviv las califica como “zonas de interés”, las pone bajo control militar y luego se inicia la construcción de asentamientos.

Ante este hecho, el Director General de Recursos Naturales de la Autoridad Medio Ambiental de Palestina, Issa Musa, declaró a la emisora La Voz de Palestina que en Cisjordania existen muchas áreas que fueron declaradas reservas naturales por las autoridades hebreas con el objetivo de convertirlas en campamentos militares y asentamientos. En Cisjordania hay 51 reservas naturales, de las cuales 15 están bajo “soberanía” palestina, y unas 36 están, ubicadas en territorios ocupados clasificados como áreas C, se encuentran con control militar israelí. Según los fallidos Acuerdos de Oslo, firmados en 1993 entre la ANP y el gobierno de Tel Aviv, esos espacios son reconocidos como “territorios ocupados”, por lo cual Israel no tiene permitido realizar modificaciones y construir nuevas colonias.

Issa Musa además recordó que las 1.100 hectáreas que la ocupación israelí incautó para transformarlas en supuestas reservas naturales son, de hecho, tierras agrícolas fértiles en el área de Jericó, al sur de Al Yiftlik, Deir Hajla y la región oriental de Tayasir, en Tubas. El funcionario alertó que la transferencia de tierras a la calificación de “reservas naturales” no se hace por decisiones militares, sino con estudios de campo, y existen criterios para reconvertirlas, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, donde existen especificaciones especiales, algo con lo que Israel no cumple.

Silencio internacional

El 15 de octubre, Palestina demandó a la comunidad internacional detener la construcción de de asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada. Ese día, el Consejo Supremo de Planificación (CSP) de Israel aprobó la construcción de 2.166 unidades en decenas de asentamientos en la región palestina. El portavoz de la ANP, Nabil Abu Rudeineh, declaró que esta decisión de Tel Aviv “viola todas las resoluciones internacionales, incluyendo la Resolución 2334 que considera ilegales todos los asentamientos israelíes en los territorios del Estado palestino”. Rudeineh aseveró que Cisjordania “no gozará de estabilidad si no se detienen las violaciones israelíes contra los palestinos”.

El propio enviado de la ONU para Medio Oriente, Nickolay Mladenov, condenó la resolución del CSP. Aunque el funcionario llamó a las autoridades israelíes a “”detener inmediatamente todas las actividades relacionadas con asentamientos”, sus palabras –como casi todas las declaraciones de la ONU al respecto- se las llevó bien lejos el viento.

Esta semana, la ONG de derechos humanos Al Haq informó que durante la segunda mitad de 2020 se registró un incremento significativo de las demoliciones de propiedades palestinas por parte de Israel. Mientras que el promedio de casas palestinas demolidas fue de 31 durante los primeros seis meses de este año, en julio, agosto y septiembre se evidenció un promedio de 59 demoliciones por mes. En los territorios palestinos ocupados, en total fueron destruidas 186 propiedades durante el primer semestre de 2020, en tanto que 177 fueron demolidas en el período julio-septiembre. Al Haq recordó en su informe que en 2018 y 2019 los promedios de demolición de propiedades palestinas fueron de 22 y 30, respectivamente. Desde la ONG reiteraron la denuncia de que Israel incumple sus obligaciones en el marco del derecho internacional. A su vez, apuntaron que la política israelí tiene como objetivo final “trasladar por la fuerza a las comunidades palestinas de sus hogares” y crear “un entorno coercitivo para los palestinos, que equivale a una transferencia forzosa directa e indirecta, prohibida por la Cuarta Convención de Ginebra y que puede constituir un crimen de guerra y un crimen de lesa humanidad”.

La Cuarta Convención de Ginebra prohíbe a un Estado ocupante destruir propiedades de los residentes del territorio ocupado, que se benefician del estatus de personas protegidas. Esta resolución internacional importa muy poco entre la clase gobernante israelí. Como tampoco les interesa respetar la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada en 2016, que asevera que los asentamientos impuestos por Israel “no tienen validez legal” y violan el derechos internacional.

El mal llamado “conflicto palestino-israelí” no es una derivación de supuestas guerras religiosas en Medio Oriente, creadas en el imaginario de Occidente de forma artificial. Como tampoco el régimen nazi de Adolf Hitler fue la construcción alucinada de una persona demente.

En la actualidad, Israel es el ejemplo más extremo de un sistema basado en el capitalismo, el racismo y la negación de la existencia de un pueblo, como lo es el palestino. Cada gobernante del mundo que mantenga silencio ante esta realidad es, simplemente, cómplice del colonialismo en pleno siglo XXI.

Fuente original: https://www.editorialsudestada.com.ar/demolicion-israeli-para-expulsar-a-los-palestinos/

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