El Consejo Nacional de Palestina (PNC) elogia el apoyo mundial a la iniciativa del presidente para realizar una conferencia internacional de paz en Palestina

27 de octubre de 2020

El Consejo Nacional Palestino (PNC, por sus siglas en inglés) elogió la respuesta y el amplio apoyo internacional a la iniciativa del Presidente Mahmoud Abbas de celebrar una conferencia de paz internacional. La respuesta se reflejó de forma clara y pública en las declaraciones de los representantes de los Estados Miembros del Consejo de Seguridad de la ONU.

En un comunicado de prensa emitido el día martes, 27 de octubre, el PNC agregó que lo sucedido en el Consejo de Seguridad demuestra, una vez más, el apego global a las decisiones de legitimidad internacional y el recurso al Derecho Internacional, junto a una negativa común frente a un reemplazo de las mismas con otras referencias que la Administración Trump intenta promover.

Las posiciones de la abrumadora mayoría en el Consejo de Seguridad confirmaron su rechazo a la anexión y asentamientos, así como a la violación de los Derechos Humanos en Palestina, afirmó el PNC, y que la clave para la seguridad y la paz en la región son el respeto de los legítimos derechos del pueblo palestino –libre determinación, derecho al retorno y establecimiento de su estado independiente, con Jerusalén como su capital, de acuerdo con las resoluciones de del Derecho Internacional-.

El PNC dijo además que la iniciativa del Presidente de celebrar una conferencia de paz internacional bajo los auspicios de las Naciones Unidas se ha convertido en una búsqueda internacional a la que sólo Israel y la Administración Trump se oponen, en persistente violación del Derecho Internacional y haciendo caso omiso a las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas, así como de la Iniciativa de Paz Árabe. Por su parte, el delegado estadounidense ante la ONU mantuvo que la Iniciativa de Paz Árabe ya no es necesaria, y que la actual alternativa es el «Acuerdo del Siglo», mismo que es ampliamente rechazado por la Asamblea General de Naciones Unidas.

En respuesta, el PNC rechazó la postura de la Administración Trump y advirtió que la misma no tiene derecho a anular la Iniciativa de Paz Árabe, que se ha convertido en parte de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, y que lo referido por el delegado estadounidense ante la ONU no es más que engañoso al ser una mera receta para la guerra y la inestabilidad en la región debido a su violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad sobre los derechos del pueblo palestino, siendo además un sesgo total en favor de la ocupación israelí.

Fuente: http://www.plo.ps/en/article/194/

Al-Maliki: Irak no puede avanzar hacia la normalización con Israel

Foto: palestinos se manifiestan contra la normalización de lazos con Israel en la Franja de Gaza, 23 de septiembre de 2020. (Foto: AFP)

29 de octubre de 2020

El expremier iraquí Nuri al-Maliki asegura que su país no dará ningún paso de cara a normalizar relaciones con el régimen de Israel.

“Irak no puede avanzar hacia la normalización de lazos con Israel porque cree en la causa palestina y los derechos legítimos del pueblo palestino para deshacerse de la ocupación opresiva que ha estado sufriendo durante décadas”, ha enfatizado este miércoles Al-Maliki.

En declaraciones a la agencia iraquí de noticias INA, el actual secretario general del Partido Islámico Dawa (Llamada, en español) ha considerado “decepcionante” la decisión de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Baréin y Sudán de establecer nexos con Israel.

Dichos países han dado este paso sin respetar a “sus hermanos palestinos”, ha denunciado, para luego indicar que la normalización de relaciones con el régimen de ocupación de Tel Aviv solo agravará la crisis en la región de Asia Occidental.

“La caravana de normalización de relaciones se está expandiendo e incluirá a otros países, y se harán esfuerzos para conducir a Irak hacia esta normalización, pero la normalización no puede lograr la estabilidad deseada, ni garantizar los derechos de los palestinos”, ha subrayado.

Israel selló en septiembre sendos pactos de normalización de lazos con Baréin y los EAU en la Casa Blanca, ante la atenta mirada del presidente de EE.UU., Donald Trump, quien busca, según el medio israelí Arutz Sheva, presionar la aplicación de tal medida en otros países de la región a través de los emiratíes.

Recientemente, Sudán se ha unido a los citados países ribereños del Golfo Pérsico y se reconcilió con Israel tras varias semanas de diálogos, en los que Washington desempeñó un papel crucial.

Ante tal coyuntura, Bagdad ha recalcado en distintas ocasiones que jamás normalizará relaciones con Israel. Conforme al presidente del Consejo Político del movimiento iraquí Hezbolá Al-Nuyaba, el sheij Ali al-Asadi, los partidarios de la reconciliación con el régimen sionista llevarán al cementerio sus sueños de una posible normalización Irak-Israel.

Fuente: HispanTV 

Una escuela universitaria de Berlín retira los fondos a los israelíes que pretenden “desaprender” el sionismo

29 de octubre de 2020

Fuentes: 972mag [Foto: Peatones junto a un mural que representa una combinación de las banderas israelí y alemana en el Muro de Berlín, 13 de marzo de 2016 (Noam Revkin Fenton / Flash90)]

Traducido del inglés para Rebelión por J. M.

Una escuela universitaria de arte de Berlín retiró abruptamente los fondos para un programa iniciado por judíos israelíes que buscan desafiar la narrativa sionista en la que crecieron.

En Alemania los judíos israelíes que pretenden desafiar la narrativa sionista ahora son efectivamente considerados antisemitas.

Hace aproximadamente un año una docena de artistas y académicos judíos israelíes que viven en Berlín iniciaron un programa llamado “Escuela para Desaprender el Sionismo” como un espacio para la articulación de lo aprendido  y la autogestión interna entre judíos e israelíes con la historia sionista». El proyecto ha anunciado eventos virtuales diarios a lo largo de octubre con oradores israelíes y palestinos, desde el historiador Ilan Pappé sobre «El sionismo como colonialismo», hasta los analistas de políticas palestinos Marwa Fatafta y Salem Barahmeh sobre «La segunda intifada, Oslo y lo que viene después».

Además de las conferencias, que según los organizadores han tenido entre 25 y 80 participantes, la iniciativa ha puesto en marcha proyecciones de películas y una instalación de arte en la Weissensee Kunsthochschule, una escuela de arte en Berlín. Pero el 8 de octubre, apenas unos días después de iniciado el programa, la administración de la universidad se retractó abruptamente de los exiguos fondos para el programa (tarifas simbólicas de 100 euros por cada orador) y eliminó la página de su sitio sin siquiera notificar a los organizadores.

«Me sorprendió mucho que el liderazgo de la universidad tomara medidas sin hablar conmigo, sin investigar el asunto y sin hablar con nadie del programa sobre la muestra de arte», dijo el profesor Mathias Jud, profesor invitado en la escuela de arte que ha estado supervisando el trabajo de varios estudiantes judíos israelíes que investigan el concepto de «desaprender el sionismo».

La respuesta de la universidad fue motivada por un correo electrónico que recibió el 7 de octubre -y visto por +972- de Frederik Schindler, un periodista del diario conservador Die Welt. Schindler se dirigió a la universidad para comentar sobre el programa con la afirmación de que tiene vínculos con el movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) liderado por palestinos. Específicamente nombró a cuatro judíos israelíes en la lista de oradores como partidarios del BDS, que se considera antisemita en Alemania.

En el correo electrónico Schindler también citó dos tuits muy críticos con el evento, incluido uno de Volker Beck, un político proisraelí de línea dura en Alemania que se desempeñó como diputado en el Bundestag hasta 2017. Beck argumentó que el evento puede continuar, pero no con dinero federal.

En mayo de 2019 el Gobierno alemán aprobó una resolución que considera que el apoyo al BDS es antisemita, debido literalmente a su asociación en la memoria colectiva alemana con el boicot de la era nazi a las empresas judías. Incluye lenguaje sobre negar fondos estatales a aquellos que cuestionan el derecho de Israel a existir y apoyan o piden activamente un boicot a Israel.

Si bien la resolución no es legalmente vinculante, el activismo o el diálogo en torno a boicotear a Israel, o incluso desafiar la línea del gobierno israelí, se consideran tabú en Alemania, al menos para las instituciones públicas. En junio pasado el presidente del Museo Judío de Berlín se vio obligado a dimitir después de tuitear sobre una carta de académicos israelíes que rechazan la ecuación de BDS con antisemitismo.

Teniendo en cuenta el tamaño relativamente pequeño del proyecto, parece que la universidad capituló ante la presión de la derecha, supuestamente motivada por el correo electrónico de Schindler. “Tuvimos que decidir rápidamente cómo manejar la protesta contra la realización de este evento”, dijo la portavoz de la universidad Birgit Fleischmann a +972 en un correo electrónico, refiriéndose al “ruido” hecho en las redes sociales. Dijo que Schindler efectivamente les informó sobre el programa y confirmó que el motivo del retiro de fondos es la resolución del Parlamento contra el BDS, junto con una declaración de noviembre de 2019 de los directores de universidades alemanas para respaldarlo.

Visitors at the Jewish Museum in Berlin, Germany, one of the largest Jewish Museums in Europe, October 26, 2012. (Nati Shohat/Flash90)

Visitantes en el Museo Judío de Berlín, Alemania, uno de los museos judíos más grandes de Europa, 26 de octubre de 2012. (Nati Shohat / Flash90)

Sin embargo, la universidad no especificó qué parte del programa califica como de apoyo al BDS. Cuando se les preguntó cómo responden al hecho de que los judíos israelíes ahora se sienten silenciados, Fleischmann se disculpó con todos los que se han visto afectados por la decisión de la universidad y dijo que, con el apoyo federal fuera de discusión, la universidad «intentará apoyar a los organizadores para encontrar otras posibilidades para financiar el proyecto, lo que requiere un pequeño presupuesto, para que las conferencias puedan hacerse como lo habían planeado los estudiantes”.

Jud dijo que esta es la primera vez que participa en un evento académico al que se le negó la financiación debido a su contenido. Ve esto como una clara violación de la libertad académica y ha dejado clara su oposición a la universidad. Es “muy problemático” cancelar los eventos alegando que violan la resolución anti-BDS, explicó, “porque esa resolución establece explícitamente que no se pueden cancelar eventos judíos. Está explícitamente en contra de los boicoteos de los eventos por parte de judíos». De hecho, al tratar de mantener la prohibición de boicotear a los judíos, la universidad está apuntando y boicoteando efectivamente a ciertos judíos.

La Escuela para Desaprender el Sionismo no tiene nada que ver con el BDS, dice Yehudit Yinhar, uno de los fundadores del grupo, que creció en un kibutz y ha estado viviendo en Berlín durante una década, actualmente estudia arte en Weissensee Kunsthochschule . “La práctica del desaprendizaje está relacionada con mirar las relaciones de poder y tu propio rol dentro de ellas. Con el fin de desmontar la hegemonía y ser socios en la lucha por la igualdad dentro de espacios en los que las relaciones de poder no son iguales y el privilegio es un recurso, hay que tener esta conversación entre nosotros “, remarcó.

Yinhar explicó que la Escuela para Desaprender el Sionismo le proporciona un hogar político donde la gente puede compartir historias y textos personales. “En este espacio han sucedido momentos realmente importantes de crecimiento y aprendizaje juntos, y luego esta institución viene y dice, ‘necesitamos que tú hables de otra manera o regreses a Israel, donde no es un problema. Pero aquí no puedes ser así. Eso no funciona con nuestra historia, somos dueños de tu historia’. La política alemana nos está convirtiendo en buenos o malos judíos».

El portavoz de la Embajada de Israel en Berlín declinó una entrevista. En cambio me remitió a sus tuits sobre el tema, en los que no solo apoyan la decisión de la universidad, sino que explícitamente llaman al programa antisemita.

«Organizar un taller cuyo título ya niega el sustento de Israel es un abrazo del antisemitismo», se lee en un tuit. La embajada también invoca la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto, que cita como ejemplo la negación del derecho del pueblo judío a la autodeterminación. “Esta serie de eventos cae dentro de esta definición y debe reconocerse por lo que es: antisionista y antisemita”, escribieron en otro tuit.

Para Shir Hever, un economista político israelí que participa activamente en varios grupos educativos y activistas sobre Israel-Palestina en Alemania y es uno de los oradores invitados del programa, el problema real no es la batalla contra el BDS, sino el ascenso de la derecha proisraelí en Alemania.

Hever dice que no es una coincidencia que los redactores originales de la resolución anti-BDS sean de Alternativa para Alemania, un partido islamófobo de extrema derecha y pro-Israel. Al igual que los representantes dentro del Partido Republicano que afirman ser pro-Israel pero venden teorías de conspiración antisemitas, el partido incluye líderes que ondean banderas israelíes mientras niegan el Holocausto.

«De repente hay nuevos movimientos, en su mayoría grupos pro-Israel y asociaciones germano-israelíes, que dicen que el antisemitismo no es un problema cristiano alemán sino musulmán importado», explicó Hever. “Eso les permite reescribir la historia. No se trata de odiar a los judíos, sino de poner a los judíos en un determinado espectro: amamos a los judíos mientras estén en Israel luchando contra los musulmanes”, lo que sirve a una narrativa alemana nacionalista blanca, agregó.

Alrededor de 25.000 israelíes viven en Berlín, un espacio que Yinhar describe como «entre Tel Aviv y Ramallah», donde la separación entre israelíes y palestinos en la que crecieron ya no existe. Berlín es también el hogar de la mayor comunidad de diásporas palestinas de Europa, con 60.000 personas, según Sa’ed Atshan, coautor del libro Triángulo moral: alemanes israelíes, palestinos. El libro se basa en una investigación que los autores realizaron en 2018 en Berlín preguntando a muestras representativas de los tres grupos cuál es la responsabilidad moral de Alemania hacia los israelíes y palestinos que viven en el país.

Atshan dice que es común que los judíos israelíes en Berlín sean acusados ​​de antisemitismo por los cristianos alemanes blancos, pero que los palestinos son censurados de manera desproporcionada. “Los palestinos en Alemania están en una posición precaria, remarcó. Es un suicidio político y social para los palestinos alemanes hablar públicamente sobre su política. Están en el lado receptor de acusaciones falsas de antisemitismo junto con racismo contra inmigrantes, árabes y musulmanes”.

Atshan también describe Berlín como un lugar que proporciona un fructífero «contexto postsionista», especialmente considerando que muchos israelíes y palestinos viven en los mismos barrios. Pero hay una desconexión entre el discurso de base más privado y el discurso institucional, agregó.

«Hay una política de culpa que lleva a asfixiar el discurso y el debate intelectual», continuó Atshan. «Al mismo tiempo existe una enorme apertura y capacidad para tener en cuenta el pasado y abordar cuestiones de política».

Mairav​​Zonszein es periodista y editora que escribe sobre Israel-Palestina y su papel en la política estadounidense. Sus artículos se publican enThe Guardian, The New York Times, The Washington Post, The New York Review of Books, The Intercept, VICE News, Foreign Policy y muchas más.

Fuente: https://www.972mag.com/zionism-germany-antisemitism/

La vida bajo asedio

Fuentes: www.mintpressnews.com [Foto: Un niño espera a los clientes en una tienda de comestibles en el campo de refugiados de Shati, en la ciudad de Gaza, el 27 de agosto de 2020. Adel Hana | AP]

29 de octubre de 2020

Traducido por Marwan Perez para Rebelion

Sin un final previsible a la vista, el bloqueo de Israel a Gaza no solo contraviene el derecho internacional, sino que además ha estado bajo el radar de las Naciones Unidas y los grupos de derechos humanos durante más de una década.

Dado que la pandemia del coronavirus ha dominado los titulares durante los últimos meses, podría ser fácil perderse la noticia de que la Franja de Gaza ha entrado silenciosamente en su decimocuarto año bajo un bloqueo israelí. Las ramificaciones humanitarias de ese bloqueo no pueden subestimarse, ya que Israel controla a los habitantes de Gaza desde el maraire y tierra. Incluso bajo tierra y bajo el agua.

Sin un final previsible a la vista, el bloqueo ha estado bajo el radar de las Naciones Unidas y los grupos de derechos humanos durante más de una década. El comisionario general de la agencia para refugiados palestinos de la ONU (UNRWA), Pierre Krahenbuhl, declaró que el bloqueo de Gaza es «el más largo de la historia». Hizo esos comentarios hace siete años, y desde entonces la duración del asedio se ha duplicado sin ver el final.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) declaró el bloqueo como una clara violación del derecho internacional humanitario hace diez años, y el Consejo de Derechos Humanos de la ONU (CDH) pidió a Israel que levantara el embargo en 2008.

Otros grupos a nivel mundial lo han descrito como una “violación de las reglas de la guerra (2009)”; “Castigo colectivo (2008)”, “sufrimiento inaceptable (2010)” y “posible crimen de lesa humanidad (2009)”.  Sin embargo, a pesar de la presión mundial, y a pesar del coronavirus, el brutal bloqueo de Israel continúa, en parte con la colaboración de Estados Unidos.

En los años previos a la administración Trump, la UNRWA, que auxilia a 1,4 millones de refugiados palestinos que residen en Gaza, fue financiada en gran medida por Estados Unidos. Trump puso fin a esa financiación en 2018. Estados Unidos también proporciona más de 3.800 millones de dólares en ayuda militar a Israel y veta constantemente cualquier resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que condene a Israel y potencialmente frene los abusos de derechos humanos y las violaciones del derecho internacional en Gaza.

Catorce años de privación de las necesidades más básicas para la supervivencia humana es mucho tiempo. Esa realidad es especialmente aguda para la infancia en Gaza, quienes, nacidos bajo el asedio, no conocen otra vida.

Un joven rapero de Gaza lo cuenta como es

Abdel Rahman al Shanti, un niño de 11 años de Gaza, rapeando quiere que el mundo exterior sepa que «somos niños, se supone que somos como los demás niños». La letra de sus canciones, «Peace» y «Gaza Messenger», relatan su joven vida bajo el bloqueo y la guerra:

Nací en la ciudad de Gaza y lo primero que escuché fue un disparo. En mi primer aliento, probé pólvora … « Estoy aquí para decirles que nuestras vidas son difíciles. Tenemos calles rotas y bombas en el patio «.

Otros niños agregan sus historias a las de Abdel Rahman.

En la enfermedad

Israel concedió 7.000 permisos médicos de viaje para menores en 2018, pero menos de 2.000 para los padres. Las matemáticas no son difíciles de hacer: más niños viajan sin padres que con ellos.

Médicos por los derechos humanos informa que, en algunos casos, Israel chantajea a los padres, exigiéndoles que se conviertan en informantes a cambio de permiso para cruzar la frontera.

Miral, de diez años, por ejemplo, obtuvo permiso para viajar a Nablus en Cisjordania para recibir quimioterapia, pero a sus padres se les negó. Miral murió sin ellos.

Gaza Blockade
Un hombre y su hija de 18 meses, que sufre de cáncer, esperan permiso para cruzar el puesto de control de Erez en Israel desde Jebaliya, Gaza. Tsafrir Abayov | AP

Aisha, de cinco años, tenía un tumor cerebral. Debido a las restricciones de Israel, sus padres ni siquiera pudieron solicitar que la acompañaran a Jerusalén para recibir tratamiento; Israel tardaría tres semanas en realizar una verificación de antecedentes de la abuela de Aisha. Ella se fue con un extraño. Ella murió sola.

Louay tiene tres años. A su madre se le permitió acompañarlo a Nablus para el tratamiento del cáncer solo después de que docenas de periódicos publicaron su historia, presionaron a Israel.

Los niños enfermos que permanecen en Gaza tienen a sus padres a su lado, pero a menudo una atención médica de segunda categoría: debido al prolongado bloqueo de Israel, las instalaciones médicas de Gaza carecen de medicamentos y suministros; el equipamiento está en mal estado y la electricidad es intermitente.

El propio Israel puede ser responsable de algunos casos de cáncer infantil, ya que utilizó armas experimentales contra la población civil de Gaza en 2008-2009. El cáncer entre los niños de Gaza ha aumentado en un 41 por ciento desde entonces.

Francotiradores

Wisal tenía catorce años cuando fue a la frontera de Gaza con Israel el 14 de mayo de 2018. Participó en la protesta no violenta contra el traslado de la embajada de los Estados Unidos a Jerusalén, una medida que enfureció y decepcionó a todos los palestinos. Frente a los manifestantes se encontraban francotiradores israelíes.

Ella estaba entre los sesenta habitantes de Gaza asesinados ese día, diez de los cuales eran niños. Un total de cuarenta y seis niños (y varios cientos de adultos) fueron asesinados por el fuego de francotiradores israelíes durante veinte meses de protestas no violentas en Gaza, 2018-2019. Las manifestaciones semanales llamaron la atención sobre el bloqueo y la negativa de Israel a permitir que los refugiados palestinos regresaran a sus hogares.

Muchos de los más de 8.800 niños y niñas y más de 27.000 adultos heridos durante las protestas recibieron disparos de balas expansivas que “pulverizan los huesos”, un crimen de guerra.

Infancia negada

Los niños y niñas de Gaza que viven bajo el bloqueo israelí carecen de muchas cosas que otros dan por sentado. Israel ha prohibido la importación de muchos artículos básicos. La lista de artículos prohibidos cambia ocasionalmente, pero no mucho.

Los grupos de derechos informan que los niños y niñas de Gaza han tenido que prescindir de juguetes, lápices, mantas, dulces y galletas. También se han bloqueado carnes, pastas, especias y calentadores, así como madera, cemento y yeso para reparar miles de viviendas dañadas o destruidas durante las tres incursiones militares de Israel.

Los niños y niñas de Gaza han luchado contra la desnutrición durante años; El suicidio entre los jóvenes se está convirtiendo en una epidemia.

¿Por qué el bloqueo?

La razón oficial de Israel para hacer cumplir el aplastante bloqueo de Gaza: los cohetes de Hamas. Israel repite este mantra año tras año, pero no agrega contexto ni detalles.

De hecho, Hamas es el partido político elegido por la población de Gaza elegido en Gaza, un partido autoproclamado de resistencia a la ocupación, en contraste con Fatah, que los habitantes de Gaza consideran cómplice de Israel.

Los grupos de resistencia de Gaza comenzaron a disparar cohetes en 2001 en respuesta a las invasiones israelíes que mataron a decenas de civiles palestinos. Desde entonces han muerto miles de palestinos más.

Los cohetes de Gaza, en cambio, han matado a un total de aproximadamente 40 israelíes en casi veinte años.

El pueblo de los territorios palestinos tiene el derecho reconocido por el derecho internacional a resistir a su ocupante, incluida la resistencia armada.

Muchos adultos de Gaza sienten la obligación de resistir a Israel por el bien de sus hijos. Esperan contra toda esperanza.

Kathryn Shihadah escribe para MintPress News y If Americans Knew. Habla regularmente sobre la injusticia y la demonización que enfrentan los palestinos a manos de Israel con la complicidad de Estados Unidos, especialmente a las audiencias cristianas. Kathryn ha vivido en el Medio Oriente durante diez años y ha viajado mucho, colabora en el blog PalestineHome.org.

Fuente: https://www.mintpressnews.com/siege-blockade-gaza-turns-fourteen-still-illegal-ever/271228/

Fuente: Rebelión 

Israel: proyecto de ley para revocar la ciudadanía de los prisioneros árabes si reciben ayuda de la AP

Foto: una vista general de una reunión celebrada en el Knesset, Israel, el 3 de octubre de 2019 [MENAHEM KAHANA/AFP/Getty Images]

29 de octubre de 2020

Los miembros del parlamento israelí, el Knesset, han propuesto un proyecto de ley que revocaría la ciudadanía israelí a los prisioneros árabes que reciben ayuda financiera de la Autoridad Palestina, según ha informado la Agencia Anadolu. Mientras que los árabes palestinos que viven en Israel tienen la ciudadanía del Estado, los que viven en la Jerusalén ocupada, reclamada por Israel como su capital, reciben permisos de residencia.

Dieciocho miembros del Knesset firmaron el proyecto de ley, en representación de los partidos Likud, Yisrael Beiteinu, Shas, Yesh Atid y Blue and White. El proyecto de ley fue iniciado por Avi Dichter MK del Likud.

Si se aprueba como ley, facultaría al ministro del interior israelí para revocar la ciudadanía o cancelar el permiso de residencia de cualquier prisionero árabe israelí detenido por motivos de seguridad si acepta recibir ayuda financiera de la Autoridad Palestina, ya sea directa o indirectamente. La AP proporciona a los prisioneros y sus familias subsidios mensuales.

Israel y los EE.UU. han estado presionando a la AP para que detenga esta ayuda financiera, porque dicen que “alienta el terrorismo”. La AP insiste en pagarla. En respuesta, el gobierno israelí el año pasado retuvo 140 millones de dólares en derechos de importación recaudados en nombre de la AP sobre mercancías destinadas a los territorios palestinos ocupados a través de los puestos fronterizos y puertos israelíes.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

 

Israel y el Líbano celebran la segunda ronda de conversaciones sobre sus fronteras marítimas

Foto: los vehículos de la fuerza de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas FPNUL se ven mientras hacen guardia a la llegada del comité libanés e israelí, en la zona meridional de An-Naqura, junto a la frontera con Israel, An-Naqura, Líbano, el 14 de octubre de 2020. [Ali Abdo – Agencia Anadolu]

29 de octubre de 2020

Israel y el Líbano celebraron el miércoles una segunda ronda de conversaciones con la mediación de EE.UU. sobre su disputada frontera marítima que ha retrasado la exploración de hidrocarburos en la zona potencialmente rica en gas, aunque las fuentes dijeron que las brechas entre las partes siguen siendo grandes, informa Reuters.

Delegaciones de los antiguos enemigos se volvieron a reunir en una base de las fuerzas de paz de la ONU para tratar de llegar a un acuerdo sobre su frontera marítima después de una reunión inicial a principios de este mes.

Las partes presentaron el miércoles mapas contrastantes en los que se esbozan las fronteras propuestas que en realidad aumentaron el tamaño del área en disputa, dijeron las fuentes.

La propuesta libanesa, que había sido llevada por los medios de comunicación locales durante días antes de las conversaciones, se extendía más al sur que la frontera que el Líbano había presentado años antes a las Naciones Unidas, según una fuente de seguridad libanesa.

El equipo israelí presentó su propio mapa que empujaba la frontera más al norte que la posición original de Israel, según una fuente familiarizada con lo que se discutió.

Los equipos se reunirán de nuevo el jueves para seguir negociando.

Las conversaciones mediadas por los Estados Unidos son el resultado de tres años de diplomacia por parte de Washington. También vienen después de que los Emiratos Árabes Unidos y Bahrein acordaron establecer relaciones plenas con Israel, bajo acuerdos negociados por EE.UU. que realinean algunos de los aliados más cercanos de Washington en Oriente Medio contra Irán.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

 

 

EE.UU. e Israel extienden los acuerdos de cooperación científica a Cisjordania y los Altos del Golán

29 de octubre de 2020

Foto: las tropas israelíes son fotografiadas en los Altos del Golán, en la frontera con Siria, el 3 de enero de 2020 [JALAA MAREY/AFP vía Getty Images]. 

Israel y los Estados Unidos firmaron hoy un acuerdo que extiende la cooperación científica a la Ribera Occidental palestina ocupada y a los Altos del Golán sirios ocupados, según informaron los medios de comunicación y las agencias de noticias israelíes.

El acuerdo eliminó todas las restricciones geográficas previas relacionadas con la cooperación científica, informó el Times de Israel, señalando que algunos ven el movimiento como el primer paso hacia el reconocimiento americano de la soberanía israelí sobre Cisjordania.

Según el diario israelí, el primer ministro Benjamín Netanyahu y el embajador de los Estados Unidos en Israel, David Friedman, firmaron el protocolo que modificó tres acuerdos de cooperación científica de la década de 1970.

Antes de firmar este protocolo, los acuerdos estipulaban que la cooperación de EE.UU. con Israel “no puede llevarse a cabo en las zonas geográficas que quedaron bajo la administración del Estado de Israel después del 5 de junio de 1967, y no puede estar relacionada con temas principalmente pertinentes a dichas zonas”.

El protocolo se firmó en la Universidad Ariel, que está situada en un asentamiento ilegal sólo para judíos en la Ribera Occidental palestina ocupada.

“Amplía a Judea y Samaria [la Cisjordania ocupada] a la participación académica, comercial y científica con Estados Unidos”, dijo Netanyahu.

“Esta es una importante victoria contra todos aquellos que buscan deslegitimar todo lo israelí más allá de las líneas de 1967”, agregó Netanyahu.

Se dirigió a “esos malévolos boicoteadores”, diciendo: “Tengo un simple mensaje para ustedes hoy: Están equivocados y fracasarán. Se equivocan porque niegan lo que no se puede negar: la conexión milenaria entre el pueblo de Israel y la tierra de Israel; tiene más de 3.000 años”.

“Y fracasarás porque estamos decididos a seguir construyendo nuestra vida en nuestra patria ancestral y a no ser nunca más desarraigados de aquí.”

Los acuerdos fueron firmados con la Binational Industrial Research and Development Foundation (BIRD), la Binational Science Foundation (BSF) y la Binational Agricultural Research and Development Foundation (BARD).

Hablando en el evento, Friedman dijo: “Claramente, esta restricción geográfica dentro de estos tres acuerdos fue un anacronismo. Estamos corrigiendo un viejo error, y estamos fortaleciendo una vez más el inquebrantable vínculo entre nuestros dos países”.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Informe: la anexión que fue y sigue siendo

29 de octubre de 2020

¿Podemos dar un suspiro de alivio? Después de meses de anuncios, rumores y proyecciones, Israel parece, al menos por el momento, tener archivado el plan anexionar oficialmente Cisjordania a su territorio.  Cuando la anexión oficial todavía estaba sobre la mesa, y especialmente una vez que el Plan Trump lo hizo más factible a finales de enero, el mundo estaba alborotado. Después de todo, la anexión total o parcial de Cisjordania viola la ley internacional. 

Un principio fundamental de este ordenamiento jurídico es que el territorio no puede adquirirse por la fuerza y, por lo tanto, está prohibida la anexión del territorio ocupado. En consecuencia, muchos diplomáticos , incluida la UE, aclaró que si Israel cumplía con su plan, se vería obligado a responder con severidad, sugiriendo que se estaban considerando sanciones y la no
renovación de los acuerdos. Doce embajadores europeos presentó una protesta oficial al Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, afirmando que la anexión tendría repercusiones para el estatus internacional de Israel. También se expresó preocupación en Israel de que la anexión lo convertiría en un estado de apartheid y acabaría con la democracia.

La anexión que fue y sigue siendo

Fuente: B´Tselem

Película palestina ‘Gaza mon amour’: Amor otoñal en Palestina

Foto: los hermanos Nasser vuelven al festival con ‘Gaza mon amour’ – Foto: Wellington Dos Santos Pereira

29 de octubre de 2020

Arab y Tarzan Nasser vuelven a Valladolid con su segundo largo, ‘Gaza mon amour’, que representará a su país en los Oscar
Los hermanos gemelos Arab Nasser y Tarzan Nasser han regresado a la Seminci después de una primera visita en 2015, cuando presentaron ‘Dégradé’, su debut como largometrajistas. Ahora vuelven con ‘Gaza mon amour’, una historia de amor en la que repiten en el equipo actoral muchos de los miembros del elenco de su primer filme de larga duración.

Según los directores contar con intérpretes con los que ya han trabajado responde únicamente a la confianza en su trabajo. En el caso de este filme, la búsqueda principal se centró en Issa (Salim Daw), el personaje principal. «Realmente no hacemos distinciones entre principales y secundarios; seguimos el mismo proceso para todos, que es independiente de que sean o no protagonistas», afirmaron.

La idea básica era hacer una historia de amor desde Gaza, según han explicado, y más tarde la unieron al hecho verídico del hallazgo de una estatua de Apolo por parte de un pescador en el año 2013. «Podíamos mezclar esa historia con una de amor, y el resultado es ‘Gaza mon amour’». En ella, Issa, un pescador soltero de 60 años, se decide por fin a acercarse a Siham (Hiam Abbass), la viuda de la que está enamorado, cada vez más seguro de sí mismo desde su peculiar hallazgo. El filme representará a Palestina en los Oscar. Los realizadores mostraron su satisfacción por poder poner el foco sobre las gentes de Gaza en el ámbito internacional: «Es un orgullo el hecho de hacer llegar la voz de las personas sencillas que vienen en Gaza, por la situación en la que viven, al más alto nivel». Además, afirmaron que el carácter de Issa, que una vez tomada la decisión no se rinde en su empeño, representa muy bien el de las gentes de Gaza.

Respecto a su estreno, según Daniel Bajo, de la distribuidora Karma Films, presente en la sala, no tiene aún fecha. «Estamos pendientes también del estreno en Francia, que primero será allí. En este período de confinamiento hemos estrenado varias películas que no han funcionado muy bien. Vamos a esperar».

Fuente: www.elnortedecastilla.es

Pasaporte para una palestina sefardí

27 de octubre de 2020

Por Miriam Blanco 

A los 26 años, Heba Iskandarani puede presumir de cosmopolita: nacida en Dubái y residente en Reino Unido, es hija de madre libanesa y padre palestino. Pero hasta el pasado 31 de agosto, ningún país le había expedido un pasaporte. Viajaba con un salvoconducto libanés en el que figura como refugiada palestina. Gracias al asombroso hallazgo de sus orígenes sefardíes, ahora es ciudadana española.

Todo empezó con un análisis de ADN y el ferviente deseo de abandonar la condición de apátrida. Hace cuatro años comunicó a su padre que su apellido figuraba en Internet como perteneciente a una familia judía argentina. “Descubrimos que algunas de nuestras raíces estaban en España”, relata por teléfono todavía maravillada. Con esta revelación, la joven investigó su linaje para acogerse a la ley que entre 2015 y 2019 abrió la posibilidad de obtener la nacionalidad española a los descendientes de judíos expulsados por los Reyes Católicos en 1492.

El punto de partida fue su abuelo paterno, Ahmad Iskandarani, palestino expulsado de la ciudad costera de Jaffa (hoy un distrito de Tel Aviv) tras la creación del Estado de Israel en 1948. “No hablaba mucho, vestía bien”, es todo lo que pudo sonsacar Heba a su abuela, todavía viva. En su éxodo como refugiado hacia Líbano, donde cría a ocho hijos, había hecho desaparecer el nombre de su padre, Ayub (Job, en árabe), de su documento de identidad.

La joven Iskandarani lo presentó como prueba de su ascendencia sefardí ante la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), pero ni esa documentación ni el hecho de que su abuelo Ahmad tuviera hermanastros con nombres inequívocamente hebreos –Yakub y Moses– bastaron para que obtuviera el certificado del FCJE. Envió entonces a su madre a rebuscar en el desván de la casa familiar en Líbano. “Me enfadé muchísimo con ella por ser libanesa”, confiesa arrepentida entre risas. “Estaba muy cerca de mi objetivo y el Gobierno de Beirut no podía ayudarme”, añade.

Camuflado entre una pila de papeles fue localizado un documento de identidad de la bisabuela paterna, Latife. La madre de Ahmad se apellidaba Al Djerbi, un patronímico que retrotrae hasta Djerba o Yerba, la isla de Túnez que cuenta aún con una ancestral comunidad judía. Esta fue la prueba concluyente de su linaje sefardí.

Heba contrató a través de sus abogados a Roger Louis Martínez-Dávila, profesor de historia medieval española en la Universidad de Colorado (EE UU) para que avalara su genealogía. Este localizó el lugar de origen de los antepasados de Iskandarani en la calle del Call de la judería de Barcelona, donde se documentan hasta cuatro generaciones. Tras su expulsión de la Corona de Aragón, viajaron desde Marruecos a Alejandría, donde se convirtieron al islam antes de recalar en el puerto de Jaffa como mercaderes bajo el Imperio Otomano.

Cumplido el principal requisito para lograr la nacionalidad, aún tuvo que superar una larga carrera de obstáculos burocráticos y cuantiosos desembolsos, que entre abogados, tasas, notarios, viajes y compulsas, ascendieron a unos 6.000 euros.

Con tesón, logró superar el examen de español en el Instituto Cervantes de Dubái, a pesar de que desconocía por completo el idioma. “Doné 200 euros a Cruz Roja Española”, detalla Heba, para probar la “especial vinculación con España” exigida a los solicitantes de nacionalidad de origen sefardí. También presentó justificantes de transferencias por valor de 300.000 euros efectuadas por su padre, responsable de una empresa que importa fertilizantes españoles a Emiratos Árabes. “Hasta pensé en hacerme fotos viendo series españolas en Netflix”, bromea.

Mientras rememora las tribulaciones transmite su satisfacción por haber obtenido el pasaporte español. Además de un símbolo identitario, es una valiosa credencial que le abre las puertas del mundo. “El visado que tengo por mi padre no me permite trabajar en ningún país de la zona”, aclara. Actualmente cursa un doctorado sobre reconstrucción tras los conflictos de Oriente Próximo en la Universidad de Birmingham.

“El 12 de septiembre, el día que recibí el pasaporte español, renací”, confiesa emocionada. “Es como un nuevo cumpleaños”, celebra. “Palestina, judía, libanesa, musulmana, dubaití y española”, se define ahora a sí misma la sefardí Heba Iskandarani, quien siempre se ha sentido ante todo ciudadana del mundo.

Fuente: El País

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