Jefe del Mossad: Israel y Arabia Saudí mantienen relaciones de paz no oficiales

Foto: Yossi Cohen, director de la agencia nacional de inteligencia de Israel Mossad el 3 de julio de 2017 [HEIDI LEVINE/AFP/Getty Images]. 

20 de octubre de 2020

El jefe de la agencia de inteligencia del Mossad, Yossi Cohen, ha dicho que Israel y Arabia Saudita mantienen relaciones de paz, sin embargo, permanecen fuera del marco diplomático oficial, informó el periódico israelí Maariv.

El periódico citó a Cohen diciendo que la normalización de las relaciones con los países árabes da a Israel una “profundidad estratégica” para enfrentar el eje del mal liderado por Irán, así como los peligros que plantea, especialmente el programa nuclear, el terrorismo y la expansión regional.

Añadió que la normalización y las relaciones bilaterales con los países árabes abren nuevos horizontes para Israel en los planos económico y de seguridad, además de poner en marcha actividades de cooperación en todos los ámbitos.

“Israel y los países que normalizan sus relaciones con él envían un mensaje a Irán y al eje que lidera, diciendo que estamos en el lado correcto, que estáis en el lugar equivocado”, dijo.

Comentando la condición de Arabia Saudita de que Israel resuelva su conflicto con los palestinos como preludio a la firma de un acuerdo de normalización con Riad, Cohen dijo:

“Deseo que los países que tienen relaciones de paz reales con nosotros, aunque estén fuera del marco diplomático oficial, concluyan este acuerdo (de normalización), y creo que no hay justificación para esta condición”.

Añadió que no cree que haya justificación para pedir que Tel Aviv firme un acuerdo de normalización con los palestinos como preludio para alcanzar acuerdos de paz con otros países árabes.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

Los colonos israelíes inundan las tierras de cultivo palestinas con aguas residuales

Foto: las áreas contaminadas por las aguas residuales israelíes pueden verse en los Altos del Golán el 25 de octubre de 2016. [Agencia Anadolu/Faruk Al Ahmed]

20 de octubre de 2020

Los colonos israelíes inundaron hoy las tierras de propiedad palestina con aguas residuales en la aldea de Deir Al-Hatab, en la gobernación de Naplusa. La inundación ha interrumpido la cosecha local de aceitunas.

Según Ghassan Daghlas, funcionario palestino encargado de la cartera de asentamientos en el norte de la Ribera Occidental, los colonos del asentamiento ilegal israelí de Elon Moreh fueron responsables de inundar las tierras y dañar los árboles.

Explicó que la mayoría de estas tierras están plantadas con olivos, lo que significa que la cosecha de aceitunas de este año está amenazada.

La cosecha de aceitunas es la principal fuente de ingresos de miles de familias palestinas en los territorios ocupados, pero se enfrentan a muchos obstáculos debido a la ocupación israelí. Entre ellos figuran las restricciones impuestas por Israel al acceso a la propia tierra de los agricultores, así como los ataques de los colonos.

Desde que comenzó la cosecha de aceitunas a fines de septiembre, los soldados y colonos israelíes han atacado a los agricultores en diversos lugares de la Ribera Occidental ocupada.

Cientos de miles de colonos viven en 250 asentamientos en el territorio palestino ocupado y hacen la vida muy difícil a los palestinos que viven bajo la brutal ocupación militar de Israel. Israel ocupó la Franja de Gaza y la Ribera Occidental, incluida Jerusalén Oriental, en junio de 1967.

Fuente: Monitor Medio Oriente en Español 

 

¿Dónde están las fronteras del Estado de Israel? ¿Por qué se niegan a delimitarlo?

20 de octubre de 2020

Por Majdi Khaldi, Alto Consejero Diplomatico del Presidente Palestino

Cuando le pregunte a cualquier funcionario o diplomático del gobierno israelí sobre las fronteras y el mapa del Estado de Israel, seguramente no dé una respuesta clara. Los sucesivos gobiernos israelíes, respaldados por el movimiento sionista en todo el mundo, tienen la ambición de hacerse con el control de la mayor parte del territorio palestino ocupado, superando con creces las líneas del armisticio de 1949.

Israel lleva a cabo esta empresa al confiscar estratégicamente zonas clasificadas en el área C, que representan el 60% de Cisjordania, además de su control total sobre la ciudad de Jerusalén Este -ocupada desde 1967- y al mantener la Franja de Gaza separada de Cisjordania.

El anuncio por parte del gobierno israelí, el día de la ratificación por el Knesset de los acuerdos de normalización con los países árabes, sobre el plan para construir cinco mil nuevas unidades de asentamientos, que la antigua fórmula de “Paz por Territorios” ya no es aplicable y por lo tanto, no se establecerá un Estado palestino independiente junto al Estado de Israel y que Jerusalén unificada, con todos sus lugares santos, permanecerá totalmente bajo la soberanía israelí, son las mejores pruebas de la determinación del ocupante de seguir adelante con sus planes coloniales. Israel actúa por encima del derecho internacional, no solo porque no teme a las consecuencias, sino porque obtiene recompensas al “encontrar puertas abiertas” en algunos países del mundo, incluyendo algunos países árabes.

La continuación de los planes de asentamiento y anexión por parte de Israel socavará inevitablemente la solución de dos Estados según las fronteras de 1967 y conducirá a la opción de un solo Estado bajo un régimen de apartheid, que no traerá seguridad, paz y estabilidad ni al Medio Oriente ni al mundo.

Israel, quien tiene un arsenal nuclear, aviones F-35 y otros tipos modernos de armas, no puede, bajo un pretexto de seguridad, ocultar su objetivo de mantener la ocupación y continuar con su programa de asentamientos y planes de anexión del Valle del Jordan y Mar Muerto, que no ha abandonado.

Si Israel no es obligado a concluir un acuerdo de paz con el Estado de Palestina sobre la base de las fronteras de 1967, continuará sus ambiciones expansionistas a costa de los derechos de los palestinos y no se detendrá hasta el punto de extender su influencia y control a los Estados vecinos bajo su sueño de un «Gran Israel».

En un momento en el que el presidente Mahmoud Abbas está mostrando la voluntad de los palestinos de entablar negociaciones serias sobre la base del derecho internacional y ha invitado al Secretario General de las Naciones Unidas a organizar una conferencia de paz a principios del próximo año, la pregunta más importante sigue siendo: ¿Qué se puede hacer para obligar a Israel a respetar el derecho internacional y finalizar la ocupación? La respuesta consta de varios puntos:

La comunidad internacional tiene que reafirmar que la única solución para resolver el conflicto es la opción de dos Estados basada en las fronteras de 1967. Israel debe retirarse de todas las tierras palestinas ocupadas, incluida Jerusalén Oriental. La comunidad internacional no debe reconocer los asentamientos ni aceptar los planes israelíes de anexión.

En segundo lugar, los países deben abstenerse de celebrar acuerdos que incluyan cualquier parte del territorio palestino ocupado desde 1967.

Es imperativo que los Estados asocien sus relaciones diplomáticas con Israel a su compromiso con el derecho internacional y que su violación implicaría una reducción en el nivel de las relaciones.

Por una cuestión de justicia y preservando la solución de dos Estados, los países que reconocen a Israel y aún no han reconocido al Estado de Palestina, deberían hacerlo sobre la base de las fronteras de 1967, con Jerusalén Este como su capital, con el fin de alcanzar una paz justa, basada en el derecho internacional y que garantice la seguridad y la estabilidad para los pueblos palestino e israelí, la región y el mundo entero.

Finalmente para borrar el estigma del Acuerdo Sykes-Picot y la Declaración Balfour, los países que han sido directa o indirectamente responsables deben ayudar al pueblo palestino a obtener su derecho a la autodeterminación, reconociendo su Estado en las fronteras anteriores a junio de 1967 y ayudando a encontrar una solución justa al problema de los refugiados palestinos que existe desde hace más de 72 años.

La causa palestina es una causa justa y por ello, ha ganado apoyo internacional desde sus inicios. La ONU ha emitido decenas de resoluciones a su favor en espera de ser implementadas. Es necesario enfatizar en las voces valientes que han apoyado la justicia, la libertad y la paz y han denunciado las prácticas israelíes, incluido el plan de anexión. Esas voces han pedido inequívocamente a Israel que respete la legalidad internacional como base para resolver el conflicto palestino-israelí.

Las voces incluyen la UE que pide la solución de dos Estados y etiqueta los productos de los asentamientos israelíes en Palestina para que no se beneficien de las preferencias arancelarias. También está la voz del valiente gobierno indonesio que condicionó sus relaciones con Australia a la decisión de esta última de trasladar su embajada a la Jerusalén ocupada.

Es importante la declaración de Su Majestad el Rey Abdullah II de Jordania, quien exige que el establecimiento de relaciones con Israel deben estar condicionadas a su compromiso con la paz. De igual manera está la declaración del primer ministro británico Boris Johnson, en la que pide a Israel renuncie a su plan de anexión ya que contradice la legalidad internacional.

También es importante la decisión del Custodio de las Dos Mezquitas Sagradas, el Rey Salman, de nombrar la cumbre de Dhahran como la «Cumbre de Jerusalén». Así como la postura del presidente argelino Abdel Majid Taboun, quien reafirma su apoyo al pueblo palestino y su rechazo a todas las formas de normalización con Israel.

Por último, la UE, la Liga Árabe, la Organización de Cooperación Islámica, la Unión Africana, el Movimiento de Países No Alineados, China, Rusia, Japón, India, Egipto, Sudáfrica y otros países importantes han apoyado y pedido la implementación de las resoluciones de la ONU a fin de lograr la paz, libertad, independencia y la libre determinación del pueblo palestino.

En el mismo contexto, es fundamental indicar a los países, personalidades y empresarios que sean invitados a conferencias o a qformar parte de oficinas de representación en la ciudad de Jerusalén, que su participación los convierte en socios de las fuerzas de ocupación israelíes, de su planes de anexión y de sus prácticas ilegales.

En este contexto, es posible basarse en muchos modelos positivos que defienden firmemente la justicia y la paz. Actualmente, el mundo está unificado en su lucha contra el calentamiento global. Se han tomado decisiones que limitan los gases contaminantes y que movilizan esfuerzos para medir el compromiso en la preservación de nuestro planeta. El mismo tipo de mediación puede facilitar la implementación del derecho internacional en la justa causa palestina.

En consecuencia, se debe recuperar el tiempo perdido. Si no se toman medidas serias y no se juntan esfuerzos para evitar que la ocupación continúe, podríamos llegar a una catástrofe cuyos resultados pueden ser devastadores, no solo en el Medio Oriente sino en el sistema internacional.

13 millones de palestinos en el mundo sufren las consecuencias de la ilegalidad israelí. 5 millones de ellos, directamente en la ocupación, mientras que el resto, padecen el desarraigo por ser refugiados o vivir en la diáspora, soñando con el momento de regresar a su país. Sus corazones laten con esperanza por la paz y la libertad como todas las demás naciones del mundo.

 

Israel está demoliendo cada vez más proyectos financiados por la UE en Palestina

20 de octubre de 2020

Foto: estudiantes palestinos sentados con su profesor dentro de un aula de la escuela Ras al-Tenneen, en la ciudad de Ramallah oriental, que un tribunal israelí dictaminó que se había construido sin el permiso de construcción necesario y rechazó una apelación contra su inminente demolición, el 8 de octubre de 2020. [ABBAS MOMANI/AFP vía Getty Images]. 

Israel demolió o incautó además 127 estructuras financiadas por donantes internacionales, principalmente la Unión Europea y sus Estados miembros, en Jerusalén oriental y la Zona C, el doble que en 2018.

Euro-Med Human Rights Monitor ha documentado un fuerte incremento en la demolición israelí de proyectos palestinos financiados por la Unión Europea (UE) construidos en los territorios ocupados, según reveló un informe publicado el fin de semana.

Según el informe, que fue distribuido por agencias de noticias mundiales, en 2019 el Euro-Med Monitor documentó un récord de 204 estructuras palestinas que Israel había demolido sólo en Jerusalén Oriental, lo que representa un pico en comparación con años anteriores.

Israel demolió o incautó además 127 estructuras financiadas por donantes internacionales, principalmente la Unión Europea y sus Estados miembros, en Jerusalén oriental y la Zona C, el doble que en 2018.

“A pesar de la pandemia de coronavirus y la crisis económica que la acompaña, el gobierno de Netanyahu ha intensificado considerablemente la demolición de estructuras palestinas”, explica el informe.

“Por ejemplo, el número de demoliciones de casas en Jerusalén Oriental entre enero y agosto de 2020 fue de 89, en comparación con 104 en todo el año 2019 y 72 en 2018. Esto pone al gobierno de Israel en camino de alcanzar un año récord en el número de demoliciones de estructuras palestinas en Jerusalén Oriental”.

El informe confirmó que Alemania, Bélgica, Estonia, Francia, Irlanda y Noruega realizaron una vigilancia conjunta sobre el Oriente Medio en las Naciones Unidas a finales de septiembre, en la que los Estados europeos reafirmaron su profunda preocupación por las actividades de asentamiento y la demolición de estructuras palestinas por parte de Israel.

Según el informe de Euro-Med, la declaración de los países de la UE señaló: “El período de marzo a agosto de 2020 vio la mayor tasa promedio de destrucción en cuatro años”.

Mientras tanto, el informe encontró que el número de proyectos financiados por la UE implementados en los territorios ocupados disminuyó a 12 en 2019, comparado con 75 en 2015.

El informe reiteró que los países de la UE deberían oponerse a Israel para detener sus demoliciones. En lugar de ello, según el informe divulgado, la UE solía ocultar la magnitud de los daños que Israel causaba a los proyectos financiados por la UE, y pedía a los diputados al Parlamento Europeo que investigaran la demolición israelí y emitieran un informe al respecto.

El presidente del Euro-Med Human Rights Monitor, Dr. Ramy Abdu, comunicó que la UE adopta una fuerte retórica contra los asentamientos israelíes en los territorios ocupados, pero sus miembros piden que se adopte una postura similar contra los ataques israelíes a los palestinos en las zonas de peligro.

“Es imposible e intolerable guardar silencio sobre esta preocupante intensificación de la demolición israelí y la retirada de la financiación de la UE para proyectos en los territorios palestinos”, señaló Abdu.

Fuente: monitordeoriente.com

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